Resumen: A partir de un estudio de marcos cognitivos desde la perspectiva de George Lakoff, el artículo se adentra en la reconstrucción de las campañas electorales presidenciales de las segundas rondas de los años 2014, 2018 y 2022 en Costa Rica. Utilizando una metodología cualitativa, mediante la cual se construyen perfiles de las campañas electorales de los candidatos por año, se establecen tres marcos cognitivos coyunturales: el mito del renacimiento, el miedo al conservadurismo y el macho prodigo; y tres marcos cognitivos transversales: el vecino agresor, el padre patriota y la Costa Rica honrosa. Dichos marcos (coyunturales y transversales) se extraen del análisis puntual de expresiones organizadas en una base datos que se sistematizan en dichos perfiles de campaña y que logran detectar simbolismos fundantes que van desde lo familiar y barrial, el enfrentamiento religioso (católicos versus evangélicos), así como la construcción del personaje/candidato como buen-hijo, buen-padre, entre otros.
Palabras clave: discurso, cognición, elecciones, Costa Rica.
Abstract: Applying a cognitive frame analysis, following George Lakoff, this paper reconstructs three electoral campaigns in Costa Rica (2014, 2018 y 2022). Using a qualitative methodology profiles are created regarding the campaigns and the candidates per year, establishing three circumstantial frameworks: the renaissance myth, fear of conservatism, and the prodigal male (´macho´); and three transversal frameworks: the aggressor neighbor, the patriotic father, and honorable Costa Rica. These frameworks (circumstantial and transversal) are extracted from a specific analysis on organized expressions in a database. These expressions appear in the three systematic campaign profiles, where we detect foundational symbolisms, such as the family and neighborhood, the religious conflict (Catholics vs. Evangelicals) and a reconstruction of the character/candidate expressing a good-son, a good-father, etc.
Keywords: discourse, cognition, elections, Costa Rica.
ARTÍCULOS
Marcos cognitivos y trayectoria electoral presidencial de 2da ronda en Costa Rica
Cognitive frames and electoral trajectory of the presidency in Costa Rica (2nd round)
Recepción: 21 Agosto 2024
Aprobación: 11 Junio 2025
Costa Rica por varias décadas construyó una imagen de país pacífico y con criterios de bienestar altos comparados con la región centroamericana. Esta imagen, a lo interno del país, sobre todo, se ha venido cuestionando con mayor claridad, debido a las transformaciones sociales, políticas y económicas en el marco de la convivencia y la función de las instituciones. Las elecciones presidenciales y legislativas, que en el país se realizan el mismo día, cada cuatro años, manifiestan dichas transformaciones canalizándose en propuestas de partido, promesas presidenciales, entre otras. Una de las principales formas de notar dicho proceso de desaparición de consensos y fuerzas sociales, son las elecciones, teniendo que recurrir ya de manera tendencial a segundas rondas en los últimos 10 años1. Estos años han correspondido con dos gobiernos consecutivos del Partido Acción Ciudadana, creado en 2000 y que llegó al gobierno en 2014, y para el 2022 desapareció, tanto del ejecutivo, como también de la Asamblea Legislativa.
Bajo la idea de poder comprender dichos cambios se apelare a profundizar en cada momento sociohistórico de las últimas tres elecciones presidenciales; esto da un espacio de estudio de 8 años, entre la primera elección para el período de estudio en 2014 y el último período en 2022. Resaltando precisamente que, además de tener que pasar en las últimas tres elecciones a una segunda ronda electoral, dos partidos políticos que nacieron en el siglo XXI llegaron a ser gobierno en las últimas 3 elecciones, mostrando el debilitamiento de la tradición partidista costarricense. La pregunta de investigación que guía este estudio es entonces: ¿cómo se establecieron las campañas electorales: 2014, 2018, 2022 en Costa Rica, principalmente en segunda ronda, según los marcos cognitivos, a partir del estudio de elementos narrativos y problemáticos clave?
La trayectoria política costarricense ha estado marcada por tres derroteros centrales a resaltar desde el punto de vista partidista-electoral. El primero consiste en que desde la década de 1950 del siglo XX, el partido mayoritario ha sido el Partido Liberación Nacional (PLN). Esto ha significado que este partido ha liderado regularmente tanto el poder ejecutivo, como la mayoría de las diputaciones en la Asamblea Legislativa. En segundo lugar, entre la década de los noventa del siglo pasado el liderazgo electoral en ambos poderes de la república se compartió con el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), pero no duró más de 25 años, lo que se conoció como el bipartidismo. Hacia finales de la primera década del siglo XXI, la transformación político partidista había migrado hacia lo que se podría llamar un sistema multipartidista (Carballo, 2023; Rojas, 2009)2.
El documento se estructura con una introducción, un contexto del debilitamiento del tejido social (ordenado por tres núcleos temáticas), un enmarcado teórico orientado bajo la propuesta de marcos cognitivos en relación con un enfrentamiento político; una caracterización metodológica cualitativa, donde se presentan ordenados los dos bloques más importantes: A. elementos narrativos y B. problemas; seguido por el desarrollo analítico de cada período electoral escogido y, por último, conclusiones y fuentes.
Antes de pasar a desarrollar las diferentes partes del trabajo concierne indicar una serie de antecedentes para mostrar la proliferación de los estudios de los “marcos” o frames. En el plano latinoamericano, en México se ha dado una profundización con el estudio de la figura de Manuel López Obrador. Aquiles Chihu ha venido abordando el estudio de los marcos y framing desde hace décadas, y en los últimos años estudiando la figura de AMLO. Este académico abordó el ritual político desde el concepto de framing simbólico (Chihu, 2023) de “las mañaneras”, el acto formal de AMLO, para, según el autor, redirigir la atención hacia lo que se denomina “la cuarta transformación”. Además, previamente había hecho un estudio de marcos del discurso de los spots de campaña también de López Obrador (Chihu, 2021b). En ese trabajo el autor distingue seis distintos marcos como lo son: de presentación, de problema, de solución de problema, de ataque, de defensa, y de cierre de campaña. Llegando a la conclusión de que “Consideramos que, entre los diferentes referentes de encuadre, el principal marco que utilizó en su discurso López Obrador fue el de la lucha contra la corrupción. Con ello, dejó implícito que cambiar de marco significa un cambio social” (Chihu, 2021b, p. 424).
Con un estudio más teórico-reflexivo, Zerón (2023) realizaba un repaso sobre la metáfora y su poder de comunicación, siendo un conector básico en la sociedad, aunque el mismo autor recuerda el peligro de reducir el conflicto social y los problemas a solo metáforas. En el plano internacional, los temas de frames se han diversificado (particularmente en inglés), detectando trabajos de diferente naturaleza, y antigüedad como sería el abordaje de los procesos de enmarcado sobre la movilización social de Snow (2004), los temas de conflictos sociales y el intervencionismo en las noticias (Bartholomé et al., 2018), hasta llegar a investigaciones más complejas de la transformación mediática a partir de las plataformas digitales y la existencia de agendas globales amplias (López-Rabadán, 2021). Además, con la pandemia se canalizó mucha investigación sobre la discursividad y marcos asociados a guías políticas y sanitarias asociadas con la situación de salud mundial (Figueiredo et al., 2020; Pérez et al., 2021).
En el caso de Costa Rica de manera más reciente, se encuentra el estudio de Salazar (2021) usando el framing con una lógica causal, en su investigación sobre la criminalidad y el punitivismo. La autora utiliza el “encuadre” para relacionar las noticias con la forma en que las personas establecen un abordaje punitivista respecto a la criminalidad. Desde una perspectiva cercana a los “marcos” pero, ya en línea política, concentrada en el estudio de las alegorías, Carballo (2021) realiza un estudio sobre la producción de sentido de las dos campañas de segunda Ronda en 2018, la de los Alvarado. Una siendo o teniendo un contenido abiertamente religioso (Partido Restauración Nacional) y otra con una mirada hacia el proceso modernista (Partido Acción Ciudadana). También, Carballo (2022) desarrolló la conexión discursiva entre la pandemia y los grupos narrativos gobierno, especialistas y medios de comunicación, donde una de las principales conclusiones radica en que los objetivos diferenciales eran difíciles de congeniar y que aumentan la conflictividad y confusión social. Sobre temas directamente relacionados con política se han generado en los últimos veinte años en Costa Rica una gran cantidad de material. Están los diferentes informes del Estado de la Nación, así también trabajos recurrentes de FLACSO Costa Rica, entre ellos Rojas y Treminio (2019) que concentra la atención en el año 2018. También los trabajos propios o editados bajo guía de Alfaro en 2019 y 2021. Además, en 2020 junto con Alpízar. En materia de comunicación política están los trabajos compilatorios de Siles (2020) y Siles et al. (2024). En todos estos trabajos sobre política se realiza una indagatoria que va desde lo cantonal, lo nacional, hasta enfoque de redes y trayectorias políticas. Sin embargo, según su revisión no hay un aporte específico de marcos/frames.
El país ha venido presentando un debilitamiento en diferentes áreas socioeconómicas y sociales que son parte fundamental de la comprensión de lo que se aborda como conflictividad social. Repasar brevemente algunas de ellas, permite comprender mejor de donde se nutren tanto las personas/ciudadanos y ciudadanas, así como los partidos políticos y los candidatos al momento de construir parte de sus campañas electorales, sobre todo en lo discursivo. Se establecen para este apartado tres subtítulos que resumen y concentran la conflictividad que se ha acrecentado (sin decir que es la única): 1. la pobreza y la desigualdad; 2. la violencia y la inseguridad; y 3. salud y la calidad educativa.
2.1. Pobreza y desigualdad
Si bien, la pobreza y la desigualdad no son lo mismo, y tienen enfoques diferentes, aquí se agrupans para concentrarse en los temas de brechas y carencias de la población. Las carencias están ubicadas desde el abordaje de la pobreza, y en el caso de las brechas y distancias sociales, se encuentran en la profundización de los estudios de la desigualdad.
Costa Rica presenta dos tendencias marcadas para cada uno de estos fenómenos sociales. En el caso de la pobreza, esta se había estancado en un 20% de la población desde hace aproximadamente dos décadas, hasta alrededor del año 2018. Durante la pandemia, que inicia en 2020, se reconfiguró la dinámica de la pobreza, tanto por factores de apoyos estatales (por ejemplo: bono proteger), así como, la reapertura y el incremento de nuevas oportunidades laborales, sin embargo: “El 20 de octubre de 2022 se presentaron los primeros resultados de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) del 2022. La pobreza medida como insuficiencia de ingresos se mantuvo sin cambios con respecto al 2021: 23,0% la total” (Estado de la Nación, 2022, p. 84). Es decir, se presenta un aumento sostenido superior al histórico al menos desde el inicio del siglo XXI. Además, los informes del Estado de la Nación han hecho énfasis en la condición de vulnerabilidad, donde el informe del 2022 detecta hogares que pueden no estar bajo la línea de pobreza, pero entran y salen de esta condición por períodos; se ven afectados por razones de inflación (aumento o descenso de la canasta básica), condiciones de empleo (afectado por la pandemia), así como la situación internacional más reciente que fue el inicio de la guerra en Ucrania en 2022.
En el caso de la desigualdad, esta ha presentado un patrón de crecimiento sostenido, con algunas pausas, pero que en el trayecto más extendido del tiempo se nota dicha tendencia al incremento.
En el 2021 la desigualdad de ingresos medida por el coeficiente de Gini se estimó en 0,524, la cifra más alta desde 1987. Al cierre de edición de este capítulo el INEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) publicó los primeros resultados de la Enaho 2022, que mostraron una reducción importante en el coeficiente de Gini (a un 0,504) (Estado de la Nación, 2022, p. 79).
En la lectura histórica del siglo XXI, la desigualdad ha sido una de las problemáticas que han venido apareciendo en el discurso político, pero no de manera ampliamente diseminada. Ha sido el influjo de partidos políticos más pequeños en Costa Rica, los que fueron introduciendo el tema en la discusión de las agendas políticas, y que otros partidos políticos de manera sui generis la han incorporado (Carballo, 2016).
Sumado a esto también está el tema de la deuda del Estado, que para el año 2020 era de 67% del PIB del país, para el 2023 se destinaba a pagar la deuda un 46% (Cardone, 2023). Este tema ha sido parte de las discusiones políticas desde inicios del 2010.
2.2. Violencia e inseguridad ciudadana
Se ha acrecentado con fuerza el uso de violencia en Costa Rica, donde una de las formas más visibles es el incremento de los homicidios dolosos registrados. En el país se ha dado un nivel progresivo de dichos homicidios, véase la figura 1. Pasando en 10 años de un 33,9 como promedio de homicidios por mes a un 54,5. Incluso. en los años 2022 y 2023 se han registrado la mayor cantidad de homicidios en el país por año, tomando la delantera en crecimiento de tasa de homicidios en América (Bermúdez, 2023).

Tasa de homicidios y promedio de homicidios por mes, Costa Rica, 2012-2022
Fuente: Bermúdez, 2023. Datos del Organismo de investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica y Semanario Universidad.Dentro del fenómeno de homicidios también se resalta el desarrollo de los femicidios en Costa Rica, tanto en la mejoría en la clasificación, así como en el proceso de visibilización de esta problemática.
El año 2020 marca un antes y un después en la lucha contra los femicidios en el país. La desaparición y el femicidio de dos mujeres jóvenes, Luany Salazar y Allison Bonilla, mostró la fuerza y determinación de dos madres que no desistieron hasta encontrar la verdad sobre lo que les había sucedido a sus hijas. Estas madres se organizaron comunitariamente, buscaron a sus hijas por sus propios medios, y tomaron la palabra una y otra vez en los medios de comunicación para denunciar la inoperancia y responsabilidad del Estado (Mora, 2023, p. 16).
Como lo menciona Mora (2023), comparativamente la situación de femicidios no tiene las proporciones como, por ejemplo, en Honduras o El Salvador, si hay que tener presente la gravedad del fenómeno, respondiendo a una violencia estructural. Incluso, viendo el aporte de las mismas personas que sufren dicha violencia e inseguridad, exigiendo y ejerciendo procesos de justicia desde sus propios recursos.
2.3. Salud y educación
Una de las preocupaciones que más han sido acrecentadas en la población es el acceso a la salud. Costa Rica es un país que históricamente ha tenido una institucionalidad fuerte en materia de bienestar, sobre todo en la atención de la salud de las personas. Sin embargo, la dificultad de acceder a los sistemas de salud se ha venido manifestando, particularmente, en listas de espera que incluyen exámenes médicos, cirugías u operaciones para enfermedades o padecimientos importantes.
Una de cada tres personas indica estar insatisfecha con la disponibilidad de servicios de salud en su zona de residencia, cifra que es casi 8 puntos porcentuales mayor al promedio de los países miembros de la OCDE. Las listas (o tiempos) de espera persisten como el reto más relevante de atender en la CCSS, problemática que se incrementó de manera importante en el contexto de la pandemia del covid-19 (Estado de la Nación, 2022, p. 79).
La preocupación y los dolores asociados a las vivencias en materia de salud son de las consideraciones a valorar como parte del malestar que se expresa en las opiniones y decisiones de las personas, que muchas veces terminan acudiendo al sector privado para atender sus dolencias, y que ven afectadas sus condiciones económicas debido a esta inversión. Esto muestra de manera importante la relación entre salud, situación económica y molestia. Es decir, no solo está la preocupación en salud, sino también el debilitamiento en de las financias individuales y familiares. Como señala Deaton (2015)3, la salud es una variable fundamental para tomar en consideración en la problemática social de la desigualdad, ya que diferentes condiciones asociadas a los cuidos y la atención en salud pueden decantar en acrecentamientos de la desigualdad.
En el plano de la educación, en 2023 el programa Estado de la Nación en su informe Estado de la Educación (2023) mostró unos rezagos educativos alarmantes, en donde hacen hincapié en un decrecimiento en la calidad educativa que viene ya dando tumbos desde antes de la pandemia, pero que, junto con esta, ha terminado por dañar el tejido socioeducativo y con fuertes preocupaciones hacia el futuro. En lo que respecta al inicio de la segunda década del siglo XXI se encuentra que: “Entre 2021 y el inicio de 2023, nuevas caídas de la inversión per cápita en educación hicieron retroceder al país hacia los niveles que se tenía diez años atrás. Hubo un deterioro de los salarios reales del magisterio, recortes en los programas de equidad, en la construcción y mantenimiento de infraestructura y en el desarrollo profesional docente” (Estado de la Educación, 2023, p. 27).
Dentro de lo que se resalta a nivel específico para este mismo período es que: “El hallazgo más significativo fue la falta de seguimiento y evaluación del impacto obtenido por la aplicación de las estrategias destinadas a apoyar a docentes y estudiantes en las áreas de lectura y escritura” (Estado de la Educación, 2023, p. 77). En otras palabras, no hay una mirada estratégica sobre lo que se está logrando, y las áreas que se están viendo afectadas son entre las principales, la capacidad comunicativa, ya que se hace un énfasis fuerte en la pérdida del desarrollo de la lectura y la escritura.
El escenario nacional e internacional ha estado marcado por dos evidentes tendencias en el desarrollo de las campañas electorales y la constitución de gobiernos. En primer lugar, un abierto enfrentamiento que ha transitado hacia una cada vez más cruda exposición y adjetivación de los rivales políticos, relacionado con la constitución de liderazgos autoritarios; y, en segundo lugar, la desintegración o cuestionamiento del sistema socio-estatal que tiene como razón difundida el bienestar de la sociedad enmarcado en el contexto de estados de derecho liberales. Desde este entorno complejo se establece un enfoque teórico que va desde la importancia de los marcos/frames de interpretación como base para la comprensión y acción en el mundo, hasta un contexto de enfrentamiento agresivo entre las posturas políticas y actores en el escenario de las campañas electorales.
3.1. Marcos cognitivos: ¿qué son y cómo calzan en la política?
El estudio de los marcos (o frames como también se les denomina) tiene una variada proliferación analítica, aunque se entronquen en algunos elementos comunes4. Para este estudio se escogió un enfoque de marcos centralmente desde lo que George Lakoff ha indicado. Siguiendo sus enfoques de ciencia cognitiva, las personas piensan en marcos: “La neurociencia nos dice que todos los conceptos que posemos (los conceptos a largo plazo que estructuran nuestro pensamiento) se originan en la sinapsis de nuestro cerebro. Los conceptos no son cosas que puedan cambiarse sencillamente porque alguien nos informa de un hecho” (Lakoff, 2017, p. 31). En otras palabras, el peso que tiene la socialización de nuestras vidas condiciona en buena medida los conceptos que se usaran a lo largo de la vida para interpretar y organizar eventos, incluidos los del campo político.
Los estudios de los marcos5 son parte de los estudios del discurso, siendo este último un paraguas grande que pretende comprender la diversidad de la interacción y desarrollo del entendimiento y usos sociales del proceso comunicativo6. Por tanto, al realizar un estudio de marcos (marcos cognitivos como afinaría Lakoff) se está realizando un estudio del discurso, precisando sobre la forma en que las campañas aprovechan la existencia de un contenido social existente (variedad de marcos), para, a partir de ahí, ejecutar una elaboración específica en su estructura comunicativa, es decir, creando mensajes dentro de las campañas con el objetivo específico de lograr caudal electoral suficiente.
Entre los aportes del uso teórico de los marcos cognitivos está el identificar una serie de mitos, entre los cuales, en particular interesa destacar el que las personas actúan de acuerdo con una racionalidad constante. Lakoff siguiendo a Daniel Kahneman7 y A. Tversky detectan la constante de la irracionalidad en la forma en la que operamos. De este punto, se encuentran acciones políticas que pueden parecer contradictorias, pero esto se da porque de fondo lo que sucede es que los marcos que se tengan (y ante la ausencia de otros) guían en buena parte el comportamiento:
Uno de los hallazgos fundamentales de la ciencia cognitiva es el hecho de que las personas piensan en términos de marcos y metáforas, estructuras conceptuales (…) cuando los hechos no encajan con los marcos, estos últimos se mantienen y los hechos se ignoran (Lakoff, 2017, p. 99).
Esta posibilidad de reconocimiento y crítica del mito de la racionalidad (propia de la mirada ilustrada) permite evitar la minimización o mirada despectiva sobre las personas, específicamente cuando realizan el ejercicio político de votar. Más bien, busca interpretar y en la medida de lo posible comprender el comportamiento social, que es el objeto mismo de la sociología.
Otro importante y significativo aporte de los estudios de Lakoff es su concentración en señalar que en gran medida el proceso político es un proceso de identidad:
La gente no vota necesariamente en su propio interés, sino que votan su identidad, sus valores, votan a aquel con quién se identifican. Puede que se identifiquen con su propio interés; no es que su propio beneficio no les importe. Pero lo que votan es su identidad, y si esta encaja con su propio interés, eso es lo que votarán. Es importante entenderlo, y es un grave error dar por hecho que los votantes siempre eligen por su propio interés.8 (Lakoff, 2017, p. 34).
Aquí, la identidad está referida a la identificación. Es decir, con quién nos identificamos al escoger la representación política para los puestos públicos. Los marcos orientan hacia una escogencia de personas que presentan los elementos que se consideran también parte de la persona votante. Los elementos de estructura familiar vendrán a ser centrales según Lakoff porque son pilares de la estructura de pensamiento9. Esto da pie para poder comprender que la construcción de las campañas electorales se asocia con calzar con la mayor cantidad de elementos de marcos con qué las y los ciudadanos se pueda identificar, tratando de generar la mayor legitimidad para ser escogida como representación política. De este entendimiento, se realizan diferentes condensaciones de palabras clave, frases, eventos, mitos nacionales o más contemporáneos, entre otros. Esto formando un caudal para la producción de una narración lo más coherente, que establezca un conector identitario lo suficientemente atractivo y persuasivo en la población.
3.2. Enfrentamiento
El enfrentamiento está anclado desde la argumentación de Christian Salmon. Este autor establece que se han acabado las historias o los grandes relatos10, y debido a esta ausencia en la construcción de un mensaje potente integrador, queda abierto el espacio para ser llenado por una diversidad de relatos (como ha ocurrido) o con un abordaje del otro, un otro demonizado. Desde este estudio un único “otro” es más acorde, porque canaliza un enemigo específico para la contienda electoral que se expresa en uno de los dos candidatos. Costa Rica ha experimentado un florecimiento de ambos eventos, un enfrentamiento de relatos que están ubicados localmente, o también tienen una raigambre más internacional, como el ejemplo de la proliferación de la fuerza evangélica en el mundo político latinoamericano y también estadounidense. El tener tres elecciones presidenciales seguidas de segundas rondas (2014-2022) respalda la idea de combatir cuerpo a cuerpo un “otro” por determinar y señalar, en función de ganar la presidencia. Sin embargo, aun cuando Salmon indica el fin de los grandes relatos, siguiendo las ideas de Lakoff, lo que siguen operando son marcos cognitivos que permiten la continuidad de alguna lógica de relato social básico, como se logra detectar del material de estudio, pero con readecuaciones que efectivamente se rehacen a partir de la contemporaneidad, debates y conflictos.
La presidencia es el objetivo central en la campaña electoral costarricense desde el punto de vista de un éxito individual (aunque haya un equipo de campaña), ya que se puede ganar la presidencia, y no ser la fracción con mayor cantidad de diputados en la Asamblea Legislativa (como ha ocurrido en las tres campañas estudiadas) es decir, que aun cuando se gane las elecciones presidenciales se ocupa de coaliciones y negociación constante (como la democracia representativa liberal exige). Así, la lucha por la presidencia ha adquirido matices de éxito, pero no por ser la presidencia un símbolo de gran representante social solamente, sino, en la actualidad, más pareciera el resultado de la mejor decisión del peor escenario, una degradación del símbolo y prestigio social, así como reflejo del malestar asociado con desconocimiento de la sociedad. “Si la función presidencial ya no es creíble, es porque hemos pasado de la soberanía a la gobernanza, del Estado-nación al Estado start up, y del padre de la nación al gestor ágil” (Salmon, 2019, p.112).
Lo que comenta Salmon alerta de que, pese a la gran importancia de la labor del poder ejecutivo, el elegir un gestor, más que un representante de la ciudadanía (él le llama “padre de la nación”/o madre también), lo que expresa es el cuestionamiento sobre el prestigio (perdido) y ahora enfrentado a otra mirada, más gerencial. Esto puede retrotraerse al cuestionamiento sobre el gran relato social costarricense que se ha debilitado. El relato de la sociedad de centro, igualitaria, pacífica, educada11 y ejemplar (que asumíamos) ha caducado y ahora somos un grupo a ser gerenciado y acomodado, propio del discurso de empresa con una perspectiva vertical (Alonso y Fernández, 2018).
Las tradiciones políticas se han debilitado, los partidos políticos nuevos tienen más posibilidades actualmente de ganar elecciones, lo cual dinamiza un aprendizaje consciente e inconsciente, que es: se puede ser presidente, pero debe ser desde algo nuevo (un partido político nuevo), carismático y altamente beligerante, distanciado del tenor histórico costarricense, al menos desde los años noventa. También, un entorno de enfrentamiento directo, como las segundas rondas (solamente con dos candidaturas) favorece el posicionamiento de liderazgo de todo tipo, como es el caso de un autoritarismo. En este punto, Rachman (2022) haciendo una sinopsis de varios líderes autoritarios del mundo señala que aunque los líderes autoritarios (que suelen ser principalmente los hombres) no son todos iguales, tienden a incorporar elementos de indispensabilidad (salvadores), la fusión entre la personalidad y el Estado, la presentación de la institucionalidad que se interpone en el camino (obstáculos), entre otros elementos más; pero que estos tres indicados reflejan parte de esa construcción de marco general en el que opera la construcción de las campañas. Todo esto enmarcado en la discusión alrededor de la forma en que se manifiesta el populismo12 (Zanatta, 2014), donde los conceptos clave son: líder, pueblo y élite13. Pero lo medular de que se detecte la presencia de lenguaje o acciones o intentos populistas es que “El segundo rasgo más importante de las campañas y los partidos populistas que estoy describiendo es que a menudo funcionan como señales de advertencia de una crisis política” (Judis, 2018, p. 20). En otras palabras, estudiar la discursividad de las campañas electorales donde puede aparecer elementos populistas y polémicas asociadas permite comprender y profundizar en la crisis política costarricense.
Un último elemento que destacar dentro del espectro del enfrentamiento, es lo que señala Ronald Alfaro que radica en indicar que la polarización (enfocándose en Costa Rica) es un buen predictor de participación política:
…cuando la polarización de la deliberación se encuentra en su punto más bajo, el activismo de los votantes en las mesas electorales no alcanzará sus niveles anteriores a menos que nuevos votantes entren al padrón electoral en un nuevo episodio de polarización (Alfaro, 2019, p. 164).
Así, entender el enfrentamiento bajo la mirada de la polarización, que es una consecuencia de la modalidad de segunda ronda solo con dos candidaturas, hace que exista la tensión e interés sociopolítico necesario para que las personas se movilicen a tomar acciones políticas, como sería votar. Treminio y Pignataro (2021) siguieron la perspectiva de la polarización al estudiar la elección de 2018 en Costa Rica, e identifican partidos que radicalizaron su posición hacia la derecha.
Se tiene entonces, por un lado, la preocupación por un entorno más abiertamente confrontativo que pueden estar apelando a manifestaciones que van desde el populismo hasta el autoritarismo, pero también, por otro lado, ejerciendo el suficiente interés social para que se activen dinámicas de participación política, pero con un recrudecimiento en la violencia discursiva y social.
El estudio se ubica bajo la consigna de una aproximación cualitativa que tiene como núcleo el estudio de los significados y la construcción política de la comunicación en campañas electorales desde los marcos cognitivos usados. Se ha seleccionado un período de estudio de 8 años donde aparecen tres períodos de campaña electoral: febrero-abril 2014, 2018, 2022. Es importante indicar que es en el primer domingo de abril donde se realiza la segunda ronda electoral en Costa Rica. La primera ronda se realiza el primer domingo de febrero cada 4 años. Los candidatos y partidos políticos que acceden a la segunda ronda electoral son los que lograron la mayoría de los votos válidamente emitidos en febrero, pero que no superaron un mínimo de 40%14. Para este estudio se toma en cuenta ambas rondas, pero principalmente la segunda fase.
Las tres técnicas centrales son: a) la revisión documental, b) el registro de información y, c) el análisis de discurso concentrado en el estudio de marcos. La primera técnica, revisión documental, advierte de los derroteros centrales en términos de cambio social y conflicto, así como antecedentes, de ahí se estableció una cronología histórica de problemáticas sociopolíticas (véase: debilitamiento del tejido social). La segunda técnica, registro de información, permitió crear una base de datos que condensa cuatro variables centrales por candidato y partido. Cada variable incluye distinta evidencia para ser tomados en cuenta. Se organizó la información en dos grandes grupos temáticos: A. Elementos narrativos, que incluyen tres subvariables; y B. Problemas, identificados principalmente en la revisión de los programas de gobierno y los debates presidenciales. Véase la tabla 1 para la organización de las variables15. A partir de este esquema de trabajo se busca recomponer los resultados en dos tipos de bloques de marcos: 1) los marcos coyunturales que profundizan en cada año/período de elecciones, según las vicisitudes del momento, y 2) un bloque de marcos transversales que se desarrollan en las conclusiones después del análisis total de los períodos y conexiones.

Organización de las variables de estudio para la identificación de los marcos coyunturales y transversales, campañas electorales costarricenses, 2014, 2018 y 2022
Fuente: Elaboración propia, 2024.1. Aquí se hace énfasis en los elementos grafico visuales no verbales.2. La alegoría es una más compleja herramienta comunicativa, incluyendo varias metáforas (Véase: Carballo, 2022). Para este estudio, tanto metáforas como alegorías serán tomadas como metáforas para la facilidad del proceso de codificación, y debido a la cercanía con lo referido en la sección teórica en lo conceptual.La última técnica, el análisis de discurso abordado desde el estudio de los marcos, permite la interrelación de las variables anteriormente indicadas, interpretando la creación del relato político en las campañas. El fundamento de la técnica de análisis de discurso es interpretar (Keller, 2019), esa es su fuerza, pero cuando se enfatiza en interpretar marcos, lo que también se está incluyendo es la inferencia: “En este sentido, los frames pueden ser útiles generadores de inferencias y portadores de información implícita en el texto” (Palma y Manrique, 2010, p. 140). Además, “…los frames son valiosas herramientas que puede utilizar el analista del discurso para identificar y rastrear los conceptos plasmados en el texto si se advierte las formas lingüísticas conectadas semánticamente según los patrones de estas redes cognitivas” (Palma y Manrique, 2010, p. 141). En otras palabras, con esta técnica se ejecuta un proceso doble, se está infiriendo y al mismo tiempo interpretando.
De la revisión documental se entresaca un resumen de los candidatos de las tres rondas electorales escogidas, véase la tabla 2. En ella se presentan los seis candidatos que se enfrentaron en las tres elecciones y se establece una breve caracterización de su trayectoria política, donde se indica el partido político al que pertenece, profesión, carrera política y otros elementos personales que juegan dentro de la construcción del candidato/personaje. Cada uno de estos elementos puede verse expresado en cualquiera de las variables indicadas en la tabla anterior, ya sea como slogan, comportamiento o usándose como metáfora, entre otros.

Caracterización de actores político-electorales, según las campañas electorales costarricenses, 2014, 2018 y 2022
Fuente: Elaboración propia a partir de información oficial de los sitios de campaña.Nota: Se toma la información para el momento en que cada campaña electoral tuvo lugar, es decir, cada elección.Con el fin de organizar las fuentes de donde se extrajo información se presenta la tabla 3. En ella se expone sucintamente la condensación de cuatro fuentes de datos: documentos oficiales, anuncios, entrevistas y debates. Es importante indicar la gran cantidad de información que con la base de datos se generó, de ahí que para la presentación de la información se condensará un perfil para cada candidato, contrastado con el oponente, con los elementos más representativos y paradigmáticos de dicha base de datos.

Fuentes de información para todas las campañas electorales costarricenses, 2014, 2018 y 2022.
Fuente: Elaboración propia, 2024.Los partidos ganadores en los últimos tres comicios fueron: El Partido Acción Ciudadana en dos períodos consecutivos y el Partido Progreso Social Democrático (el actual), para 2022. En la tabla 4 se presenta información relativa a los resultados de la campaña electoral sobre todo en la segunda ronda. Se dan elementos como porcentajes de votos en las dos rondas. Se puede notar que solamente en la primera campaña de estudio el partido que ganó la primera ronda ganó la segunda, el PAC. En los siguientes comicios, el partido que gana la primera ronda, no gana la segunda, ya que se condensan las alianzas para en la segunda ronda ganarle al que ganó la primera ronda. Además, se puede advertir que desde el año 2014, Liberación Nacional no vuelve a ser gobierno, y que se puede agregar que los partidos que van posicionándose en segunda ronda y ganando la presidencia son más jóvenes. Liberación Nacional resiste al menos al estar de candidato, pero como se indicó, no logra ganar las elecciones presidenciales en tres períodos seguidos, toda una novedad.

Datos electorales, según las campañas electorales costarricenses, años indicadas 2014, 2018 y 2022
Fuente: Elaboración propia con datos del Tribunal Supremo de Elecciones.Con el fin de profundizar en cada período, se divide el estudio de cada campaña según una contextualización de cada periodo, posteriormente, se agrega una presentación sistematizada (perfiles) de la información respecto a los elementos narrativos y problemas clave señalados; y, por último, una presentación de los marcos clave de los candidatos en las campañas electorales. Además, como se indicó, para cada campaña se ha localizado una matriz interpretativa que serían los marcos coyunturales: 5.1. El Mito del renacimiento, 5.2. El miedo al conservadurismo, y 5.3. El macho pródigo.
5.1. Campaña electoral 2014: El mito del renacimiento
5.1.1. Contextualización hacia la segunda Ronda
Desde el 2006, el PLN había sido partido de gobierno, y durante dicho período siguieron una serie de dinámicas de conflicto social que marcaron parte del enfrentamiento social. Entre estas se pueden contar dos situaciones centrales. La primera era la reelección de Oscar Arias Sánchez (previamente presidente en 1986) que causó muchas críticas por su accionar para acceder a la reelección (Treminio, 2015). La segunda consiste en el conflicto central alrededor del debate y posterior aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC). Este evento marcó profundamente a Costa Rica en dos grupos, ya que debido a este proyecto sucedió una acción colectiva amplia por parte de la ciudadanía, frente a las iniciativas de gobierno y cámaras empresariales (Mora, 2016).
Por primera vez se aplicó la herramienta institucional del referéndum, inédita en Costa Rica para ese momento (se realizó en octubre de 2007). En 2010, el PLN continua su liderazgo en el ejecutivo, esta vez con la novedad de que una mujer era presidenta del país por primera vez, Laura Chinchilla, y gana las elecciones sin necesidad de ir a segunda ronda. Sin embargo, el candidato de gobierno, Johnny Araya, para las elecciones de 2014 estaría envuelto en una serie de casos de aparente corrupción y por ser alcalde del Cantón más grande de país, San José, por más de 20 años, solo con un período que renuncia para ser candidato presidencial. Agregar también que Araya dejó de competir en la segunda Ronda, al sentirse que iba a perder. No fue una renuncia como tal, sino abandonó seguir haciendo campaña, de ahí que buena parte de la información en el perfil 1 sea tomada de la primera ronda.
El mandado de Chinchilla estuvo basado en una propuesta asociando seguridad y cuido, y que al ser el segundo gobierno seguido de Liberación Nacional hacia difícil una continuidad. De ahí que en parte estuviera abierta una evidente posibilidad de cambio de partido de gobierno, ya que en Costa Rica nunca se ha dado la situación de más de dos períodos de gobierno de un mismo partido político. El PUSC se había debilitado por una serie de cuestionamientos sobre casos de corrupción (Artavia, 2009), así que la segunda fuerza política histórica, al menos desde finales de los años ochenta también estaba en condiciones débiles. El Partido Acción Ciudadana era así un serio candidato para poder ganar el gobierno. El PAC inicio con el cambio de siglo (en 2000) bajo el liderazgo de la figura de Ottón Solís, exmiembro también del PLN como lo fue también Luis Guillermo Solís. Así, el PAC es una reconstitución en nuevo partido de personas que ya no encontraban en Liberación Nacional una fuerza política que representara una serie de herencia de valores políticos que en un principio se decía tenía dicho partido, el PLN. En la figura 2 se presenta el perfil 1, en el cual se concentra elementos clave de los candidatos que fueron analizados.

Perfil 1. Candidatos según partido, elementos narrativos y problemas clave: Araya/Solís, 2014
Fuente: Elaboración propia.5.1.2. Marcos clave de la campaña 2014
De los datos organizados en el perfil 1 se establecen tres marcos con los que las personas organizaron de manera simbólica el pensar la campaña de Araya y Solís en 2014.
Marco 1. El alcalde diamante. La figura de Johnny Araya ya era muy conocida para el año 2013 y 2014. Habiendo sido alcalde desde los años noventa era una figura recurrente en diferentes actos sociales, no solo políticos16. La condición de “alcalde eterno de San José”, jugaba en su contra debido a que esto generaba críticas y suspicacias de su recurrencia en el puesto. Se le sumaba tanto un anquilosamiento en la alcaldía como actos presuntos de corrupción para la fecha, lo que asomaba sobre el personaje ficticio “El alcalde diamante” de la serie estadounidense “Los Simpson”. En la serie se establece como el personaje más corrupto a dicho alcalde (Rodríguez, 2015)17, que si bien tiene elocuciones que podrían asemejarse democráticas, todo su acción y comportamiento es una muestra paradigmática de corrupción. Araya evitaba usar a toda costa la palabra18. Su slogan de “tiempo de construir” dejaba la posibilidad de recordar su gestión en la municipalidad de San José con temas de infraestructura que, o eran cuestionados por mala obra, o por temas, también, de corrupción, además de las críticas por posible corrupción en el Gobierno de Laura Chinchilla19. Así, construir más bien retrotraía a todas las sospechas asociadas a su alcaldía. La serie como hito televisivo a nivel mundial es un apoyo para gran parte de la población que creció viendo el programa en los años noventa (justo cuando Araya asume la alcaldía) y toda la primera década del siglo XXI, y ya para las elecciones 2010 y 2014 estaban en la posibilidad de votar. En pocas palabras, se establece al “típico corrupto” (un arquetipo), aquella figura que representa todo lo que estaría mal en el puesto para un beneficio plenamente personal. La figura de Araya se codea con un ambiente chabacano y de fácil reconocimiento20. Todo esto hace que sea a la larga el marco más fácil, o directamente reconstruible.
Marco 2. El profesor cuidador. Representando lo opuesto a Araya, Luis Guillermo Solís era prácticamente un desconocido de la comunicación política, aunque había sido secretario general del Partido Liberación Nacional. Pero, era un dato para seguidores asiduos de la historia política nacional, es decir, un grupo ínfimo. La presentación fue paulatina, donde fue ganando terreno en los diferentes debates. Así, era una figura prácticamente nueva en política, de un partido que nunca había sido gobierno (aunque el PAC sí tenía bastantes diputados y diputadas desde 2006). Solís se presentó como un expositor y candidato afable, profesor universitario de la Universidad de Costa Rica (cosa que en el país da un prestigio significativo) y, además, intentando dar un tono de bondad, apelando a dejar la mentira, unir, encontrar la alegría y enfrentarse a la corrupción.
En este caso, se podría inferir que tenían una posibilidad importante de ganar, ya que Liberación Nacional venía de dos mandatos consecutivos, el los cuales el candidato era un claro representante simbólico de corrupción. Así Solís es un honroso hijo que superó las expectativas decorosamente. Araya, parecería que más bien representa una familia corroída en los hilos políticos tradicionales.
Marco 3. Make Costa Rica happy again21. Durante este primer enfrentamiento de campañas electorales, ya empiezan a asomar varios de los problemas indicados en el debilitamiento del tejido social, aunque no todos. Las listas de espera en la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS ) ya era un tema delicado, así también como la desigualdad que había crecido significativamente, esto contrastaba con el ostentar la idea y posición (a veces en categorías altas) del índice de felicidad anual. En Costa Rica, se construye así una idea de felicidad vivida, y que precisamente está en riesgo ante estas problemáticas que se empiezan a avisar. Además, viviendo una coyuntura de división social en 2007 producto de la discusión y aprobación por el TLC. Desde 2007, Costa Rica venía empeorando en indicadores sociales, económicos y políticos, sumado a una división social que había enemistado a diferentes sectores en el país.
La idea de felicidad, aunque presente todavía, parecía amenazada. Las “rutas de la alegría” (modalidades de caravana) iniciadas por el PAC en campaña durante 2013 y 2014, revitalizan la idea de la “fiesta” costarricense de la democracia con la que desde hace tiempo se ha denominado las elecciones. La idea de disfrutar y estar alegre como muestra de orgullo, optimismo y nuevos rumbos (el PAC como nueva oportunidad bajo el esquema de no corrupción y eficacia) eran un potente canalizador de las fuerzas sociales, sumado a que Liberación Nacional venía de dos gobiernos consecutivos. De fondo, se puede interpretar que, sumados los tres marcos, había una idea de renacer en las discusiones de campaña.
5.2. Campaña electoral 2018: El miedo al conservadurismo
5.2.1. Contextualización hacia la segunda Ronda
El recorrido de la primera gestión de gobierno del PAC incluyó una serie de temáticas de agenda nacional con mayor intensidad como fueron los temas financieros y los asuntos relacionados con población con discapacidad (principalmente liderado desde la oficina de la vicepresidente Ana Helena Chacón) y también una apertura a una mirada más feminista y de visibilidad de la población LGBTI. Esto último tuvo una reacción sociopolítica que se enmarcó en una mirada conservadora, y que canalizó principalmente un partido político con muy poca representación parlamentaria: el partido Restauración Nacional con un diputado: Fabricio Alvarado (predicador evangélico y periodista no titulado en ese momento).
La situación económica del país fue un tema de crítica entorno a cómo fue abordada por el PAC, en el sentido de que durante la gestión se cambió de postura debido al reconocimiento de dicha problemática. Los temas de reforma fiscal ya venían conversándose desde la administración de Chinchilla del PLN, pero es uno de los puntos más álgidos de la discusión política debido a la conjugación de intereses que hay de fondo. El PAC encontró un escenario financiero difícil, que, si bien era una problemática histórica, tuvo que recibir la crítica de todos los demás partidos por estar en ese momento en el gobierno.
El candidato del partido de Gobierno (PAC) fue Carlos Alvarado, que durante el período 2014-2018 tuvo el puesto institucional de presidente ejecutivo del IMAS (Instituto Mixto de Ayuda Social). En vínculo con la vicepresidencia se gestionó lo que se denominó el programa “Puente al Desarrollo” que de fondo era readecuación técnica en la forma de valorar y responder a los problemas de pobreza en el país. Desde esta perspectiva, el gobierno planteó un gobierno con una connotación de nueva aproximación a la pobreza y, al mismo tiempo, una apertura al reconocimiento de grupos diversos. Esta mirada progresista estuvo en el fondo de la discursividad del PAC cuando Luis Guillermo Solís desarrolló su campaña, sin embargo, la anterior campaña no desplegó la idea de inclusión a la diversidad cultural, étnica y sexual con toda su potencia. Pero, sí quedó más marcada en el gobierno. Además, eventos de posible corrupción política, como el “Cementazo”, también aparecieron hacia el final de la gestión del gobierno de Solís (Gordienko, 2019).
Hacia el inicio de la campaña para las elecciones de 2018, un total de 13 partidos políticos entraron en la contienda, al final quedaron el partido de gobierno, el PAC y el partido Restauración Nacional (RN); y en buena medida lo que explica esto es que se generó un debate central en torno a dos puntos centrales (y relacionados). El primero, el posicionamiento religioso evangélico indicado por parte de Fabricio Alvarado, y en segundo lugar el posicionamiento alrededor de la resolución de la corte interamericana de Derechos Humanos respecto al matrimonio igualitario, donde dos partidos políticos se posicionaron con claridad a ambos lados del espectro, el PAC a favor (quien había enviado la solicitud a la corte) y el Partido RN, que se posicionó en contra (Treminio y Pignataro, 2021). Así, en función del cierre de la primera ronda, los dos partidos que avanzaron fueron los que representaban mejor el espectro extremo del posicionamiento en términos de igualdad en materia de derechos humanos, específicamente, en materia de diversidad identitaria y sexual. El perfil 2 (figura 3) concentra elementos clave de los candidatos durante esta campaña.

Perfil 2. Candidatos según partidos, elementos narrativos y problemas clave: Alvarado/Alvarado, 2018
Fuente: Elaboración propia.5.2.2. Marcos clave de la campaña 2018
Después de procesar la información del perfil, 2 con los candidatos y campañas de las elecciones de 2018, se extraen tres nuevos marcos de fondo con los que se logra comprender parte del abordaje cognitivo con que la ciudadanía llegaría a las votaciones.
Marco 1. El fanático religioso. El partido RN de gran cercanía con las iglesias evangélicas22 del país logró posicionarse en primera ronda con la mayoría de votos (Tabla 4), mostrando la fuerza y el impacto que tuvo su campaña. Dentro de la construcción de sentido de la segunda ronda se llevó a cabo una relación más fuerte de posicionamiento con dicho partido como una muestra de una relación religiosa (Carballo, 2022), incluso, también en la proliferación de una violencia política hacia el partido y sus integrantes (Blanco, 2022)23. Si bien, el partido tenía variedad de posturas políticas (indistintamente de su calidad), las de corte conservador eran una forma distintiva que acogieron abiertamente, sobre todo lo relacionado con la oposición al matrimonio igualitario (Carballo, 2022; Treminio y Pignataro, 2021; Pignataro y Treminio, 2019). Así, Fabricio Alvarado terminaría representando una forma conservadora (cristianos-evangélicos) asociada con una fuerza religiosa que no era la predominante en Costa Rica (el catolicismo), y que más bien, logró concentrar y asociar su visión político-religiosa con el pasado, lo arcaico y lo peligroso del fanatismo. Intentó mostrarse y mostrar al partido como un grupo honesto al emplear términos como “Manos limpias”24, pero, para la segunda ronda no logró calar. Por otro lado, el que Fabricio fuera un cantante y tuviera una canción como “Batalla Espiritual” contribuía con esta idea de fanatismo. El mismo programa de gobierno25indicaba “…somos un partido de fundamentación cristiana, y no ´religioso´.”; donde lo que intentaba era distanciarlos de connotaciones de lo religioso justamente como fanático, y la relación de las iglesias evangélicas con el engaño y el lucro26, apelando al cristianismo. Además, realizando consideraciones centradas en la familia, desconociendo asuntos como femicidios e inseguridades específicas que afrontan las mujeres, incluso, dentro de la misma familia.
Marco 2. El menos malo. Lo primero a señalar es que la frase del “menos malo” fue usada literalmente por otro candidato (Luis Fishman del Partido Unidad Social Cristiana) en las elecciones del 2010. Pero, por la coloquialidad de la frase esta se incorporó de cierta forma en la fraseología política y mediática (Arrieta, 2010). De ahí que esa frase condense una serie de consideraciones que van desde lo benigno, poco dañino, o hasta cierta incompetencia admisible o perdonada. Aquí se recuerda lo que indica Lakoff, que cuando se establece o se tiene un marco, la palabra o frase que se ha anclado cognitivamente despliega las asociaciones que con dicho vocablo o frase se tiene construido el sentido. Así, pese a que Carlos Alvarado pudiera ser un padre que castigaría, en particular con lo fiscal, era “menos malo” que un fanático quien, además de eventualmente también realizar una sanción fiscal, quitaría una modernidad relativamente avanzada con catolicismo moderado, insistiendo en una serie de preceptos religiosos restrictivos que ignoraban los avances sociopolíticos como derechos humanos, así como temas educativos de sexualidad y libertades sociales apreciadas.
Marco 3. El católico (moderado) que llevamos dentro. La confrontación religiosa (evangélicos versus católicos) no abiertamente declarada de 2018, pero de fondo operante, colaboró en la decantación por oponerse a la amenaza; facilitada por el mecanismo electoral de dos candidatos para segunda ronda. Dentro de esta confrontación incorporamos, como acentuó Molina (2018), la condición de clase. Siendo asociado al PAC con los idiomas del imperio y la modernidad “inglés y francés”, y a RN con “lenguas”, por ende, una perspectiva de clase “baja” (no educada). Aquí, podríamos decir que la condición de clase (“baja/deseducada”) jugó en contra al sumársele una religión amenazante, es decir, representando todo lo que uno podría omitir de la identidad nacional construida político-históricamente: una identidad de superación desde la humildad y educada (como lo había hecho Luis G. Solís) con un catolicismo moderado, que disimula su conservadurismo. Así, el PAC pudo captar en su construcción de campaña más elementos relativos a lo que se consideraría actuales configurativos de “lo costarricense”: partidistas algunos, progresistas bastantes, católicos demasiados, y ateos (y agnósticos) en crecimiento27. La amenaza28 sobre elementos católicos simbólicos, como la Virgen de los Ángeles29, tiene su peso todavía en diferentes rangos etarios y geográficos costarricense, aunque las iglesias evangélicas y pentecostales estén ganando terreno. Por último, agregar que como se reveló en ciertos espacios mediáticos, sobre todo televisivos (Teletica/Canal 7), se indicó que los Alvarado son primos (primos quintos, pero primos)30, lo que acentuaba todavía la idea de familia de fondo. Carlos Alvarado representaría más esa idea tradicional de familia costarricense con tintes católicos (aunque medio rebelde, roquero y más secular), mientras Fabricio Alvarado sería aquel que se salió de la catolicidad familiar para llevar otra vida diferente, mucho más religiosa en su vivencia, que la misma exigencia de la catolicidad. La metáfora de un católico interno, no tan conservador, lo que indica es la regularidad de cierta constitución de cómo es y actúa un supuesto modelo de costarricense. El ataque ante ciertos elementos de la sacralidad nacional/católica, sea atacar a “La Negrita” o sea atacar “los derechos humanos”, produjeron la configuración de una amenaza unificada en la figura de Fabricio, y la reacción de un católico (moderado) o ateo/agnóstico ante una transformación indeseada y de una agresión en los valores de identificación, ya sea propios por convicción o por relación con otras personas, motivo a una posición contraria al partido Restauración Nacional.
5.3. Campaña electoral 2022: El macho pródigo
5.3.1. Contextualización hacia la segunda Ronda
El triunfo en 2018 del PAC y la continuación de gobierno estuvo marcado por una conflictividad inicialmente ubicada alrededor del proyecto y después ley de la república de la reforma fiscal (conocido como plan fiscal) enviada recién en el primer año de gobierno de Carlos Alvarado. Esto generó que, desde septiembre de 2018, y al menos durante tres meses, se diera una amplia huelga, principalmente, organizada por los sindicatos docentes del país31.
La situación económica del país era complicada, sobre todo a partir de la condición de deuda externa alta32 que se mostró desde la administración Solís. Dicha reforma fiscal generó un debate en torno a la estabilidad y acciones respecto al accionar de la institución en términos del manejo de las finanzas. Esto marcaría en mucho el malestar social a lo largo de todo el recorrido de la administración Alvarado. Es importante señalar que durante el período varias personas pasaron a encabezar liderazgos ministeriales, entre ellos Rocío Aguilar, Rodrigo Chaves y Elián Villegas. Rodrigo Chaves llegó a ser ministro de economía de Costa Rica, con la consideración de que era relativamente desconocido en términos locales, ya que desde hace varias décadas trabajaba en el Banco Mundial en zonas como Europa y Asia (en menor medida en América). Chaves duró en el cargo de ministro de Economía poco más de medio año, entre finales de octubre de 2019 y finales de mayo del 2020. Previamente Aguilar duró alrededor de un Año, pero la misión de aprobación del plan fiscal ya había sido lograda. Villegas terminaría el período presidencial.
Durante este período, se concretó en la Asamblea Legislativa del país un ala conservadora evangélico fuerte (el más grande en términos de diputados en su historia), precisamente a partir de la exposición y visibilidad que se generó a partir de la campaña electoral de 2018. Los tres partidos políticos con más diputados fueron en esa legislación, Liberación Nacional, Restauración Nacional y Acción Ciudadana. Es decir, el partido en Gobierno, en el parlamento fue la tercera fuerza parlamentaria. La crítica hacia el gobierno de Alvarado estuvo asociada, tanto en su gestión de las finanzas, así como en su postura inclusiva a la diversidad social. La presión sobre los temas de inclusividad tuvo repercusión en las dimensiones educativas, ya que los programas de educación sexual y afectividad también se vieron cuestionados principalmente por Restauración Nacional33 y algunos diputados de otros partidos políticos, pero no de manera consistente.
La gestión del gobierno también tuvo otros dos elementos a reseñar que tuvieron peso mediático y relacionados entre sí; primero, el papel de la primera dama, Claudia Dobles, en términos de una nueva faceta de aporte simbólico, ya que Dobles, con su expertise en arquitectura y diseño urbano tendría una presencia importante, mucho más marcada que previas primeras damas en su aporte diferenciado. Es decir, históricamente las primeras damas se asociaban a temas “sociales” (importantes claramente), pero con Dobles el énfasis se puso mucho en infraestructura, en particular la propuesta de la construcción de un tren eléctrico, que viene a ser el segundo elemento. Esta temática atrajo mucho del malestar social alrededor de la propuesta política y causó división respecto a la inversión que se hacía en ese respecto. Así, la idea del tren eléctrico fue otro punto de discusión que generaba polarización.
El gobierno de Alvarado estaría bajo la impronta de la pandemia desde 2020. Prácticamente, la mitad de su gestión tendría que lidiar con los estragos del covid-19. Esto también tuvo un costo político. La presión sobre la población era compleja y repercutió en la construcción de una discursividad social que resultaba en una frustración y malestar social alto:
..se tiene así un peso institucional, un peso científico y un peso mediático que pudo haber sido demasiado para muchas personas, creando además de un cansancio, un auto relajamiento, ya que una sociedad de consumo y una sociedad donde el entretenimiento marca mucho de la pauta de vida, al restringirse ambas, incrementó situaciones de frustración social (Carballo, 2022, p. 171).
Esto abrió también una nueva fragmentación entorno a posicionamientos a favor de las medidas del gobierno, así como otros que decían que no era tan grave, como los mismos negacionistas de la pandemia.
En este escenario sociopolítico, el PLN volvió a plantear su candidatura para optar a la presidencia, pero esta vez lo haría vía un personaje conocido, José María Figueres Olsen (expresidente). El candidato generó polémica por su misma candidatura. Se puede rescatar que el único partido político que ha repetido con el mismo candidato para la presidencia del país (siendo o no consecutivo), desde 1950, es el PLN34, haciendo ver su influencia y el liderazgo de ciertas personalidades en relación con la influencia partidista de Liberación. Figueres había caído en una deslegitimación por una serie de acusaciones y cuestionamientos por temas de tráfico de influencias, y había pasado varios años viviendo en Suiza evitando enfrentamientos mediáticos y también especulativamente legales.
Rodrigo Chaves mostraría interés en ser presidente desde un posicionamiento de outsider de la política costarricense. Como parte de su postura ideológico-política, cuestionó a prácticamente todos los partidos políticos históricos e incluso al del PAC del que había sido ministro. Debido a que, en Costa Rica, el reglamento electoral (Código Electoral de Costa Rica) solo permite que se postulen candidatos si están en partidos políticos inscritos, Chaves utilizó al juvenil partido Progreso Social Democrático (PPSD) formado en 2018. En su conformación de equipo incluyó una reconocida periodista pensionada, Pilar Cisneros Gallo, que trabajó por muchos años como periodista y presentadora de Telenoticias (Principal medio televisivo de país). Ella terminaría siendo diputada para 2022 por la provincia de San José. Durante su presidencia, se mostraría su poca relación partidaria ya que iniciaría con la conformación de otro partido. El perfil 3 concentra elementos clave de los candidatos 2022.

Perfil 3. Candidatos según partidos, elementos narrativos y problemas clave: Chaves/Figueres, 2022
Fuente: Elaboración propia.5.3.2. Marcos clave de la campaña 2014
A partir del contexto de campaña, más los elementos organizados del perfil ٣ (figura 4) se señalan los marcos que surgieron dentro de la campaña de Chaves y Figueres.
Marco 1. La vergüenza. Chaves logró aprovechar los cuestionamientos existentes sobre la figura de Figueres. El énfasis radicó tanto en las insinuaciones de no vivir en Costa Rica por temas judiciales, sobre todo encapsulados en la famosa frase del “comer tamal”, mientras Chaves vivió fuera por razones de estudios y trabajo desde su juventud. La estrategia de usar “la experiencia” no le sirvió a Figueres para enfrentarse a estas apelaciones. Ampliando la maldad y vergüenza de Figueres, su contrincante la llevó a lo familiar. Además de lo dicho respecto a su conflicto con la madre, Chaves hizo una asociación más fuerte estableciendo una deshonra familiar con respecto al apellido Figueres, la frase “le quedó grande el apellido Figueres” es precisamente para despojarlo de lo importante del estatus mismo que ha tenido, y distanciándolo de los logros que se le podrían achacar al PLN. El marco radica en establecer a José María como una vergüenza familiar, y que además de haberle fallado al país, y tal vez más importante en términos de marcos, le ha fallado a la familia Figueres, al renombre de su padre Figueres Ferrer. Se retoma un estribillo usado por el mismo Figueres, el cual era: “La familia costarricense”, así José María le ha fallado a todas las familias posibles, la propia y la nacional.
Marco 2. El hijo prodigo/Rodrigo Santamaría. El segundo marco está establecido en relación continua con el ambiente familiar, donde Lakoff (2017) había hecho un importante énfasis al respecto, y donde se encuentra aquí, el posicionar la relación madre-hijo. Este fue un éxito importante en la estrategia de campaña de Rodrigo Chaves. El hecho de que regresara para cuidar a su madre, y en segundo lugar a la patria (siendo significativo que la madre ocupe el primer lugar35), crea una idea en la cual lo familiar y la devoción a lo filial son consustanciales a la noción de una buena persona. Esta representación se le fue negada a Figueres, al señalársele elementos de conflicto familiar y enfrentamiento. Hay un elemento extra que no es tan fácilmente detectable sin algunos conocimientos biográficos. La madre de Figueres (Karen Olsen Beck, estadounidense) no es costarricense (y se vincula con alguna alcurnia de clase), mientras que la madre de Chaves (Alicia Robles Jiménez) sí es costarricense, por tanto, más cercana a la idea de madre ejemplar costarricense. Rodrigo Chaves busca contrastar entonces cercanía con la gente, con clase y élite de los políticos tradicionales, incluyendo dentro de esto una forma más altiva, utilizando ataques donde incluye vocablos de uso no regular en política, atacando a quién lo critica, tal es por ejemplo el caso de la “prensa canalla”. Su ataque a la prensa y a la oposición es uno de los componentes relacionados con su discursividad populista, que ya en su gestión de gobierno fue más evidente, intentando desplegar también parte de sus puntos de programa de gobierno como los referéndums, como la “la ley jaguar -1 y 2-” tratando de crear cercanía entre él, el pueblo y la participación ciudadana. La vinculación de hijo prodigo, defensor fuerte, devoto de Dios36 y patriota terminan por ensalzar una idea de salvador, que es propio de marcos religiosos como es el caso del catolicismo.
Marco 3. El cuarto mandamiento. La tradición judeo-cristiana establece en el cuarto mandamiento: “honrarás a tu padre y a tu madre”. Como se ha señalado previamente, esta norma habría sido transgredida por Figueres, según la narrativa presentada. Pero, Chaves hace una nueva demarcación uniendo los padres de ambos candidatos. Rodrigo Chaves señaló que su padre (Rodrigo Chaves) fue chofer y guardaespaldas de la figura de José Figueres Ferrer, padre de José María Figueres, y que ponía su vida en peligro por la figura del presidente. Por tanto, aquí Chaves está honrando la historia no solo del padre, sino del padre-trabajador-cuidador, mientras que Figueres es “hijo de papi” (de alcurnia). La estructura del marco entonces se revela compleja, pero al mismo tiempo vivencial, ya que la idea de un padre protector, trabajador, rozando o siendo pobre está en el corazón de un relato de clase histórico (aunque se omita la terminología en la elocución). Incluso, al cerrar una sección en un debate con: “yo conozco la pobreza, la he vivido, usted no” (Debate Repretel/1 de abril 2022). Así, recordando y conectando con Lakoff, la idea de un padre al cual honrar está en la lógica de un padre que cumple un juego de cuidador y protector37 de la familia. Chaves viene a ser un nuevo buen padre, que honra religiosamente a sus progenitores, siendo un padre protector para la patria. Un padre que se denota más estricto, aleccionador y fuerte, que castiga a los familiares que generan vergüenza al pueblo, o que han agredido o mancillado al pueblo.
5.4. Análisis de la dualidad electoral según tendencias de campaña en Costa Rica
Cuando se realiza un análisis del período de estudio (2014-2022) se encontró que cada vez se acorta la distancia del candidato que gana en la segunda ronda. En 2022, el triunfo fue muy ajustado. La fragmentación social se expresa también en la imposibilidad de crear consensos grandes por parte de los partidos políticos. Ya la denotación de ir a segunda ronda es una muestra de la dificultad de que los partidos, sean tradicionales o no, puedan amalgamar un discurso de manejo del malestar social y el conflicto38. Dentro de la secuencia de segunda ronda, la tendencia parece sugerir que los resultados van a ser ajustados por los próximos años electorales. Véase la figura 5.
Más aún, en el mismo gráfico se incorpora la abstención, se observa que está en disputa con el partido/candidato ganador con porcentajes más altos. Esto quiere decir que aun cuando el candidato resulta ganador, hay una mayoría que no lo votó directamente ni en primera ronda ni en segunda ronda. Esto no se ve tan fuerte en las elecciones de 2018, donde el partido ganador obtuvo un 40% de los votos en segunda ronda y la abstención se ubicó en alrededor de 33% y el partido y candidato perdedor, Fabricio Alvarado (de corte conservador -evangélico) perdió con alrededor de 27%. La abstención en 2014 iguala al candidato ganador en un 44%, mientras que en el año 2022 la abstención se ubica en alrededor de 42%, sobrepasando al ganador por más de un 10%.

Trayecto de polarización según la diferencia de votos en segunda ronda electoral con y sin abstención, 2014, 2028 y 2022
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Tribunal Supremo de Elecciones, 2022.Los resultados del período de estudio son entonces que: A. en la segunda ronda se empieza a mostrar que la distancia entre ganador y perdedor se empieza a acortar, lo que refleja la dificultad para abordar los conflictos y malestar, así como para construir consensos; y B. la abstención evidencia que los candidatos que llegan a segunda ronda se alejan de una gran cantidad de población que no sienten representación, ni ningún tipo de atractivo que motive a la participación electoral. Sin embargo, se debe hacer una aclaración para este segundo punto. La segunda ronda obliga a muchas personas (en particular las que su candidato no llegó a segunda ronda) a tomar la decisión de escoger un nuevo candidato o candidata, y esto puede pasar por la lógica de escoger el segundo candidato que guste (dentro de la papeleta de segunda ronda), así como votar en contra del candidato que representa la mayor amenaza. Para el caso de las elecciones de 2018, los datos y diversos análisis reflejan en parte que la lógica fue la segunda (Carballo, 2021; Gordienko, 2019; Chacón-Mora, 2018).
Alfaro (2019) ha señalado la polarización como aspecto que incide en la participación política, lo cual se puede constatar para el año 2014 y 2018 (que está dentro de su período de estudio), sin embargo, para el año 2022 se nota una disminución de participación, pese a la polarización. De esto se podría interpretar que, en el gran recorrido histórico, la tesis de Alfaro podría seguir teniendo razón (para esto tendría que valorarse con las próximas elecciones) pero, siendo este un caso fuera de la tendencia podría deberse a la apatía, pese a la existencia de polarización, lo cual abre la discusión para una nueva vertiente de análisis. Lo que sí pareciera que continuará es la tónica de segundas rondas, ya que existe dificulta de llegar al 40% mínimo en primera ronda para ganar las elecciones; también que los dos partidos en segunda ronda es probable que tengan una distancia electoral muy corta; y, por último, la muy alta dificultad de que Liberación Nacional vuelva a ser gobierno. Pero, nada de lo anterior es absoluto, sino interpretaciones de las tendencias del período de estudio.
Las conclusiones se organizan en dos bloques siguiendo la metodología. Primero, estableciendo los marcos coyunturales, que como se indicó son tres y establecieron los títulos de cada año de elección. Segundo, los bloques transversales (histórico-sociales) que también son tres. Importante es que estas conclusiones no se deben entender como definidoras de porqué ganó determinado candidato, ya que existen muchas otras condiciones y variables en juego (Rojas y Treminio; 2019; Alfaro y Alpízar, 2020; Pignataro y Treminio, 2019), sino una reflexión sobre los contornos simbólicos y de sentido que ayudan a comprender el mapa socio-político que orienta formas de posicionarse y votar.
En sentido breve, los marcos coyunturales son: el “mito del renacimiento”, que es fundante de nuevos partidos políticos y dentro de la idiosincrática costarricense relacionando la alegría con la política. El “miedo al conservadurismo” como una actitud que se aleja de la modalidad hibrida de catolicismo moderado (que se presenta como no conservador, o menos conservador) y modernidad moderada en Costa Rica. Por último, el “macho prodigo”, que es la figura que vuelve a casa, y que después de haber logrado cierto reconocimiento internacional, vuelve como un decoroso hijo. Además, las consignas apelaban a la figura de un hombre fuerte, connotando la idea de un macho. Rodrigo Chaves era percibido por algunos sectores como un hombre en el sentido de ser directo y firme en su comportamiento, y por otro, encarnaba la figura de macho tradicional, caracterizado por actitudes agresivas e insolentes, con denuncias de acoso sexual. Para ver la conexión cronológica y que conecta lo coyuntural con lo transversal véase la figura 6.

Conexión de los marcos coyunturales y transversales según los marcos identificados en cada período electoral, 2014, 2018, 2022
Fuente: Elaboración propia.Con respecto a los marcos transversales, se encontró lo siguiente: El vecino agresor, el padre patriota y Costa Rica Honrosa. El primer marco transversal es el vecino agresor. Este marco expresa, primero que todo, que no es un agresor externo nacional (como un migrante, por ejemplo39), sino es un riesgo que surge desde adentro (un vecino de barrio), pero que hay que controlar o sanar. Aquí se engloba aquello que tiene connotación de tradicional (pero entendido como viejo) y más aún “mañoso”, el fanatismo religioso, entre otros; pero, sobre todo evidenciándose como un familiar que es incómodo porque expone una mirada diferente, inesperada, extraña, extrema. El hecho de que, tanto en un programa de televisión como posteriormente en el Debate Teletica del 28 de marzo de 2018, se mostrara que los candidatos —ambos de apellido Alvarado— eran parientes (primos quintos), introdujo un elemento adicional en la percepción pública de sus vínculos personales. Asimismo se expusieron otros vínculos de familiaridad entre esos candidatos con otras figuras históricas y contemporáneas de la política, lo que termina de armar la idea sobre una vecindad y un vecino que entorpece una identidad costarricense que se ha construido bajo la égida de un catolicismo (aún con su disminución) y un modernismo de Estado, amarrado con una mítica igualdad (Sojo, 2010). La sospecha sobre el vecino marca parte de la tónica política a lo largo del período de estudio. Hay una repetición sobre todo en el tema de la corrupción, tanto en 2014 como en 2022.
La idea de un “vecino agresor”, sea alcalde, fanático, corrupto o de familia tradicional mañosa/corrupta, se ha establecido como gran movilizador popular40, porque se tejen con las problemáticas expuestas en lo visto en el debilitamiento social. El fanático entra en la conformación de este tipo de vecino, y se enfrentó con un catolicismo, que oculta su conservadurismo, pero se activa ante ciertos elementos configurativos de identidad de mucha población costarricense, como es el caso de “La Negrita” cuando se generó una postura de ataque hacia la “patrona de Costa Rica”, y también sobre su posicionamiento ante programas de educación sexual y de afectividad. Hay un “miedo al conservadurismo”, pero desde otro conservadurismo, uno activo basado en un catolicismo (Murillo, 2021) que está institucionalizado en las vivencias nacionales y electorales. Es decir, es un miedo a otro conservadurismo, que permite mostrarse no como conservador, sino como defensor de la identidad. Estos agresores atentan, entre otras cosas y situaciones, contra la identidad y la alegría costarricense, este último siendo un estandarte que da un prestigio social y construye parte de la identidad nacional y personal, que busca no exponerse a vergüenza social. El mismo Rodrigo Chaves reactiva este catolicismo con una serie de frases relacionadas a Dios, y con la reactivación de rituales católicos41 y que resaltarían la grandeza del país. Además, simultáneamente generaría una connotación de saqueadores en lo económico, desde la crítica a una élite o casta (como parte de un discurso populista), con frases como “saqueadores criollos”, lo que contribuye con dicha imposibilidad de la grandeza del país. Así, hay una asociación que se puede hacer entre rescatar a Dios y rescatar al país, quitando a los filibusteros, por un lado, y a los fariseos42por el otro.
El segundo marco transversal, “El padre patriota”, es el caso de la conjunción de los marcos cognitivos que expresan una dinámica familiar en el sentido del barrio, iniciando en el estudio en la campaña de Luis Guillermo Solís. Contextualizando que, en Costa Rica, con la abolición del ejercito desde 1949, se experimenta poco a poco una reconfiguración de lo patriota, pasando de lo militar-bélico (defensor de la nación43) hacia un patriotismo más difuso, que se podría señalar institucional y de solidaridad. Así, lo que opera en Costa Rica es una doble construcción patriota, una por vía de la organización institucional, y otra también desde las personas cercanas, médicos, profesores “buenos”, “guías” y “humildes”, a partir de una idea de solidaridad-moral44, frente a distantes alcaldes o cargos alejados del conjunto de la población. No es una familia en sentido estricto, sino es lo barrial (filial), el barrio45, la comunidad, el caserío, lo jocoso y distendido de las relaciones personales relativamente cercanas. El relativo desconocimiento sobre la figura de Luis G. Solís jugó mucho a favor de la idea del outsider (que no lo era) y que da cierta idea de novedad. Todo esto va al hilo de establecer la idea de que esta campaña giró alrededor del “mito del renacimiento” de la alegría en lo cercano, dentro de la idea del país que tiene que volver a ser el más feliz del mundo, y que parte de esa alegría está dada por la hibridación de lo institucional y lo comunal/barrial.
Con la campaña siguiente se perdió esa idea en la campaña de Carlos Alvarado a la cabeza del PAC. Aunque hizo alusiones a su hijo, su responsabilidad y amor como padre (como también lo hizo Fabricio respecto a sus hijas)46, no era tan marcado, ya que chocaba con su idea de buscar una reforma fiscal, que se entiende como un posible castigo social, asociado más bien a un padre represor y que no logra cuidar a sus hijos, debido al crecimiento de la inseguridad. Lo que le ayudó fue precisamente ser un mal menor que otro, como el que se vio en el “vecino agresor”, en la figura del fanático representado por Fabricio Alvarado. La idea del “menos malo”, como se vio, es aquel que se presenta, aun cuando indeseado, frente a alguien peor o más amenazante, con la noción de que no queda otra alternativa. En el caso electoral, también juega la situación de la abstención, pero como se vio en la figura 4, en las elecciones de abril de 2018, la abstención no bajó en demasía comparado con el recorrido de abstención histórica, así también fue la abstención más baja de los tres períodos electorales de segunda ronda estudiados. Lo que podría significar que la idea de amenaza/agresión era patente en la parte que votó al PAC en segunda Ronda, ya que el PAC alcanzó el segundo lugar en primera ronda con un 21,6% (Tabla 4), y, para la segunda Ronda triplicó su porcentaje total, llegando a 60%, mientras que RN solo lo duplicó (sin la abstención, figura 4).
Rodrigo Chaves traería una discursividad explicita sobre la relación madre y patria. Su autopresentación como un exitoso economista formado internacionalmente, y, sobre todo, un buen hijo que regresa al terruño a cuidar a la madre tuvo su peso en la construcción de la campaña, a partir del uso regular de frases coloquiales que iban desde “bronca” hasta “canalladas”47. El marco del “padre patriota” se expresaría con Chaves en un padre/macho48 salvador que regresa a “poner la casa en orden”, siendo él mismo un líder y “gran gestor”, que, en el proceso de gestionar la casa, erradica lo tradicional indeseado, lo viejo, cambia la maña por lo técnico (porque es un gestor). Pero, irónicamente usando un lenguaje tradicional/coloquial, que con el tiempo de la campaña (y ya durante su gestión presidencial) expondría tintes populistas como se manifiesta en el marco teórico, en particular los elementos de salvar un pueblo-víctima y la institucionalidad como obstáculo.
El último marco transversal replica sobre una idealización de lo simbólico de lo costarricense, la “Costa Rica honrosa”. En ella se conjuga la idea de una alegría inquebrantable que se ha quebrantado por la política, por los políticos y los ausentes de Dios, que con un componente católico de moderación se activa ante amenazas y se entremezcla (debido a su aparente moderación no conservadora) con otros elementos, incluso, contradictorios como el progresismo. Y, finalmente, lo familiar, representado en el ser buen hijo. Este último punto es importante, porque lo que se interpreta es que, si se es buen hijo (y honra a sus padres) se podrá ser buen padre de la patria, que es lo que representa o representaba el ser presidente. Recordando la transformación discursiva mostrada en la teoría, donde Alonso y Fernández (2018) señalan que lo simbólico estatal y gubernamental ha pasado de representar “el padre/madre” de la nación a un gestor de la nación. Rodrigo Chaves pudo converger hacia las dos vetas simbólicas, representando un “padre estricto”, desde la lógica de Lakoff, y al mismo tiempo, como un gestor (debido a su liderazgo gerencial en el Banco Mundial) desde la lógica neoliberal del discurso de empresa. En este sentido, Chaves es una manifestación que condensa lo tradicional, representado en la noción de que un buen-hijo es ser un padre estricto, sino no se puede proteger, y que la protección y rescate del país es más una cuestión de gestión y gerencia que de ciudadanía y representación.
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Tasa de homicidios y promedio de homicidios por mes, Costa Rica, 2012-2022
Fuente: Bermúdez, 2023. Datos del Organismo de investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica y Semanario Universidad.
Organización de las variables de estudio para la identificación de los marcos coyunturales y transversales, campañas electorales costarricenses, 2014, 2018 y 2022
Fuente: Elaboración propia, 2024.1. Aquí se hace énfasis en los elementos grafico visuales no verbales.2. La alegoría es una más compleja herramienta comunicativa, incluyendo varias metáforas (Véase: Carballo, 2022). Para este estudio, tanto metáforas como alegorías serán tomadas como metáforas para la facilidad del proceso de codificación, y debido a la cercanía con lo referido en la sección teórica en lo conceptual.
Caracterización de actores político-electorales, según las campañas electorales costarricenses, 2014, 2018 y 2022
Fuente: Elaboración propia a partir de información oficial de los sitios de campaña.Nota: Se toma la información para el momento en que cada campaña electoral tuvo lugar, es decir, cada elección.
Fuentes de información para todas las campañas electorales costarricenses, 2014, 2018 y 2022.
Fuente: Elaboración propia, 2024.
Datos electorales, según las campañas electorales costarricenses, años indicadas 2014, 2018 y 2022
Fuente: Elaboración propia con datos del Tribunal Supremo de Elecciones.
Perfil 1. Candidatos según partido, elementos narrativos y problemas clave: Araya/Solís, 2014
Fuente: Elaboración propia.
Perfil 2. Candidatos según partidos, elementos narrativos y problemas clave: Alvarado/Alvarado, 2018
Fuente: Elaboración propia.
Perfil 3. Candidatos según partidos, elementos narrativos y problemas clave: Chaves/Figueres, 2022
Fuente: Elaboración propia.
Trayecto de polarización según la diferencia de votos en segunda ronda electoral con y sin abstención, 2014, 2028 y 2022
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Tribunal Supremo de Elecciones, 2022.
Conexión de los marcos coyunturales y transversales según los marcos identificados en cada período electoral, 2014, 2018, 2022
Fuente: Elaboración propia.