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Satisfacción de los pacientes en tratamiento por abuso de sustancias y su relación con variables de las instituciones asistenciales
Andrés J. Roussos; Juan Martín Gómez Penedo; Julieta Olivera Ryberg
Andrés J. Roussos; Juan Martín Gómez Penedo; Julieta Olivera Ryberg
Satisfacción de los pacientes en tratamiento por abuso de sustancias y su relación con variables de las instituciones asistenciales
Interdisciplinaria, vol. 34, núm. 1, pp. 193-210, 2017
Centro Interamericano de Investigaciones Psicológicas y Ciencias Afines
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Resumen: La satisfacción que los pacientes tienen con respecto a sus tratamientos es un indicador de la calidad de los mismos y un importante predictor de sus posibles resultados. Se analizaron los ni­veles de tal satisfacción en una muestra de pa­cientes con problemáticas de abuso de sustan­cias, tratados en instituciones del Área Metro­politana de Buenos Aires (AMBA). Los grados de satisfacción fueron a su vez analizados en relación con las características diferenciales de las institu­ciones (tipo de institución, ubicación geográfica, género de los pacientes aceptados, presencia de cualidades atípicas en las instituciones) y la evo­lución de los tratamientos (duración y cantidad de interrupciones del proceso). A partir de un muestreo aleatorio por conglomerados y estratificado, se convocó una muestra de 216 participantes per­tenecientes a 22 centros, que completaron un cues­tionario de satisfacción, diseñado para este estu­dio. Los resultados mostraron niveles elevados de satisfacción en las distintas áreas exploradas, observando características distintivas de las insti­tuciones asociadas a diferentes niveles de satisfac­ción, como es el caso del tipo de institución y el género de los participantes aceptados. No obs­tante, no se encontraron diferencias en los grados de satisfacción en función del tiempo de desarro­llo del tratamiento y la cantidad de interrupciones del mismo. Los resultados obtenidos son discuti­dos en relación a los alcances del estudio, a la vez que se presentan sus limitaciones y se proponen futuras investigaciones para avanzar sobre esta temática.

Palabras clave:Satisfacción de los pacientesSatisfacción de los pacientes, Tra­tamiento Tra­tamiento, Abuso de sustancias Abuso de sustancias, Variables de las instituciones Variables de las instituciones, Área Metropolitana de Buenos Ai­res Área Metropolitana de Buenos Ai­res.

Abstract: The client satisfaction about his treatments it is an important indicator of its quality, but also a fun­damental predictor of treatment outcome. Spe­cifically, in patients with drug abuse disorders, the degrees of satisfaction with their treatments have presented lineal correlations with the amount of therapeutic change and the continuity in treatment (prevention of drop-out). Thus, the analysis of clients ’satisfaction with their treatments is present­ed as an indirect and alternative strategy to analyze the effects of therapy for drug abuse disorders, a main health, social, and political problem in the world wide. In this exploratory study we analyzed the levels of satisfaction about their treatment in a sample of client’s with substance abuse disorders, treated in institutions of the Buenos Aires Metro­politan Area (AMBA). Then we explored the rela­tionship among the levels of satisfaction with the specific features of the institutions where the treat­ments were conducted (type of institution, geo­graphic location, genre of the clients accepted, and the presence of atypical characteristics) and with characteristics of the evolution of those treatments (treatments length and amount of interruptions during the therapeutic process). Based on a strati­fied cluster random sampling strategy, using the above-described characteristics of the institutions analyzed in this study to create the clusters, we de­signed a sample of 216 subjects that were treated in 22 institutions with treatments subsidized by the Argentine National Secretary for the Prevention of Drug Abuse and the Fight against Drug Trafficking (SEDRONAR by its acronym in Spanish). All the participants of this research completed a question­naire developed ad hoc and based on previous de­velopments, to explore patient’s levels of satisfac­tion in six areas: Admission, General environment (divided into the sub-areas Human and physical context and Mistreatment), Satisfaction with food, Staff evaluation (divided into the sub-areas Overall staff assessment and Specific staff assessment), Satisfaction with treatment (divided into the sub­areas Treatment features, Treatments results, and Complementary therapeutic devices), and General treatment evaluation. Results showed that there were same features of the institutions related to dif­ferent levels of satisfaction in the participants of the study. Regarding the type of institution, patients of the psychiatric clinics presented the lowest de­grees of satisfaction while the patients of the day hospitals had the highest levels of satisfaction. Also different levels of satisfactions were observed based on the genre of the patients accepted in the institutions. Patients of the institutions that only ac­cept male clients have greater degrees of satisfac­tion than patients in mixed institutions. No sig­nificant differences were found in patient’s satis­faction due to institution geographical location. Also, we have not found a significant association between patient’s satisfaction and treatment length or between treatment satisfaction and amount of in­terruptions in the therapy. The results are discussed in the context of the scopes of the study, while further research is sug­gested to move forward in the exploration of this issue. The differences in satisfaction due to the type of institution might be explained by the degree of openness and flexibility of the setting, but also by the severity of the patients that are included in each type of institutions. As well, the differences in sat­isfaction based on the genre of the patients ac­cepted by the institution could be explained by the predominance of male patients in the population (85%) and the possible lack of adaptation of treat­ment characteristics to female specific necessities. However, the results of this research must be inter­preted extremely cautious because of limitations of the study related to the sample method and the un­known psychometric properties (in terms of valid­ity and reliability) of the instrument used.

Keywords: Clients’ satisfaction, Treatment, Drug abuse, Institutional characteristics, Buenos Aires Metropolitan Area.

Carátula del artículo

Satisfacción de los pacientes en tratamiento por abuso de sustancias y su relación con variables de las instituciones asistenciales

Andrés J. Roussos
CONICET , Argentina
Juan Martín Gómez Penedo
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Argentina
Julieta Olivera Ryberg
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Argentina
Interdisciplinaria, vol. 34, núm. 1, pp. 193-210, 2017
Centro Interamericano de Investigaciones Psicológicas y Ciencias Afines

Recepción: 29 Abril 2016

Aprobación: 12 Septiembre 2016

Introducción

Los trastornos por abuso y dependencia de sustancias tanto lícitas como ilícitas, repre­sentan un problema social y político a nivel global según datos de la Oficina de las Na­ciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD, 2003), asociado a diversas conse­cuencias perjudiciales tales como exclusión social, delincuencia, trastornos familiares, propagación de enfermedades infecciosas, uso excesivo de los servicios de salud y pér­dida de productividad, entre otras (ONUDD, 2012; OPS, 2009). Los abordajes terapéuticos para esta problemática junto con las políticas de prevención juegan un rol primordial en la reducción de estos riesgos y consecuencias perjudiciales asociadas al consumo abusivo, favoreciendo la disminución de su impacto negativo sobre la sociedad y sus individuos.

A nivel mundial, los tratamientos existen­tes han mostrado su utilidad para el abordaje de esta problemática, tanto a partir de estudios clínicos controlados como de investigaciones en contextos naturales (ONUDD, 2003).

No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2003) insta a organismos pú­blicos y privados a mantener un constante seguimiento de la calidad de estos tratamien­tos como así también recomienda utilizar es­trategias alternativas a las recién mencionadas para su evaluación. Entre otras estrategias, la OMS (2003) sugiere el estudio de la satisfac­ción de los pacientes con los tratamientos, como un indicador importante de su calidad, al igual que la evaluación de los cambios en los síntomas y la funcionalidad de los pa­cientes. Si bien históricamente la evaluación de los tratamientos y sus efectos se han cen­trado en los estudios de eficacia, efectividad y eficiencia (Lambert & Ogles, 2004), los estudios de satisfacción han proliferado en los últimos años como una alternativa para eva­luar la calidad de los abordajes. El nivel de sa­tisfacción de un paciente es ante todo una medida de orden subjetivo. Su función es dar cuenta del grado de similitud percibida por el paciente entre el tratamiento recibido y la re­presentación que tiene del abordaje ideal (Arenas, Fuentes & Campos, 1993). Los es­tudios de satisfacción han generado un interés creciente en los investigadores clínicos en los últimos años, ya que permiten estudiar la pers­pectiva particular que los pacientes tienen y los juicios que realizan con respecto a sus tra­tamientos (Holcomb, Parker, Leong, Thiele & Higdon, 1998).

Por otra parte, además de ser un indicador de calidad en sí mismo, la satisfacción se ha visto asociada a los niveles de mejoría en los tratamientos, aumentando en consecuencia el interés por su estudio. Por ejemplo, autores como Ankuta y Abeles (1993) y Pekarik y Wolff (1996) han reportado correlaciones di­rectas significativas entre los niveles de sa­tisfacción y la presencia de cambios terapéu­ticos positivos, medidos tanto desde la pers­pectiva del paciente como de la del terapeuta.

En el caso particular de pacientes con tras­tornos por abuso de sustancias, se ha obser­vado que la satisfacción tiene una relación directa con los resultados del abordaje y el mantenimiento de los pacientes en los trata­mientos. Mayores niveles de satisfacción se han visto asociados a menor cantidad de con­sumo de sustancias durante el abordaje (Kelly, O’Grady, Brown, Mitchell & Schwartz, 2010; Morris & Gannon, 2008), al finalizar el trata­miento (Marchand, Oviedo-Joekes, Guh, Brissette, Marsh & Schechter, 2011) y en segui­mientos posteriores (Zhang, Gerstein & Friedmann, 2008). Por otra parte, mayores niveles de satisfacción se han relacionado con menor cantidad de abandonos de los trata­mientos (Kelly et al., 2010; Marchand et al., 2011). A su vez, algunos autores consideran que la satisfacción de los pacientes puede es­tar vinculada a componentes cruciales del pro­ceso terapéutico como es el caso de la alianza terapéutica (Bunge, 2012).

En términos generales, el estado del arte ha mostrado altos niveles de satisfacción en diversas propuestas terapéuticas para pa­cientes con abuso o dependencia de sustan­cias. Se han reportado elevados puntajes en escalas de satisfacción con respecto a pro­gramas generales de tratamiento para adi­ciones (Cernovsky, O'Reilly & Pennington, 1997; Mc Lellan & Hunkeler, 1998), trata­mientos con metadona (Kelly et al., 2010), con farmacoterapia (Frick et al., 2011; Zhang et al., 2008), psicoterapéuticos (Donovan, Kadden, Diclemente & Carroll, 2002), resi­denciales / de internación y tratamientos co­munitarios (Morris & Gannon, 2008). Pro­gramas generales de abordaje para pacientes duales mostraron también altos niveles de satisfacción (Schulte, Meier & Stirling, 2011).

En la exploración del estado del arte reali­zada para este estudio se han encontrado es­casas investigaciones conducidas en Latino­américa sobre satisfacción de tratamientos en pacientes con abuso de sustancias. En Pe­rú, Rojas Valero y Espinoza Paul (2008) eva­luaron los niveles de satisfacción con trata­mientos basados en intervenciones cognitivo-conductuales y humanísticas, observando altos niveles de satisfacción. El 46% de los pacientes manifestó que el tratamiento era excelente, mientras que el 50% percibió que era bueno. Solo el 3.1% sostuvo que la cali­dad del tratamiento era regular.

Por otro lado, el Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (s.f.) de Chile, estudió los niveles de satisfacción de pacien­tes con abuso de sustancias, comparando un plan básico de tratamiento con un tratamiento intensivo y otro residencial. El plan básico presentó los niveles de satisfacción más altos en cuanto a las actividades realizadas, el com­promiso con el programa, el trato del perso­nal, las relaciones humanas establecidas, el grado de cumplimiento de las expectativas previas y la reinserción social posterior al tratamiento. En cambio, el programa inten­sivo mostró mayores niveles de satisfacción con respecto a las capacidades técnicas de los profesionales, la infraestructura de las insti­tuciones y el acceso a los centros. El progra­ma residencial tuvo el mismo nivel de satis­facción que el intensivo con respecto a la capacidad técnica de los profesionales, pero en el resto de las áreas presentó los niveles más bajos de satisfacción.

En la búsqueda bibliográfica para al desa­rrollo de este proyecto de investigación, no se encontraron estudios realizados en la Repú­blica Argentina sobre satisfacción con los tra­tamientos en pacientes con esta problemática.

No obstante, algunos resultados prelimina­res del proyecto de investigación más amplio, en el que se enmarca este estudio, fueron pu­blicados por Gómez Penedo, Barreiro y Roussos (2015). En dicho trabajo los autores exploraron la asociación entre características previas de los pacientes (demográficas y clí­nicas) con sus niveles de satisfacción en su tratamiento por el abuso de sustancias. Se observaron niveles significativamente mayo­res en el género masculino y en pacientes con menores grados de instrucción académi­ca. A su vez, pacientes con menor grado de complejidad en sus problemáticas clínicas (menor cantidad de sustancias consumidas que motivaron la consulta) y con mayores redes sociales de apoyo (por ejemplo, aque­llos que estaban en pareja), reportaron nive­les de satisfacción más altos por el tratamien­to. En base a estos resultados los autores llaman a valorar estas características previas de los pacientes, al momento de diseñar los tratamientos para pacientes con problemáticas por abuso de sustancias.

En continuidad con esos análisis, se dedu­ce que también puede ser relevante explorar cómo las características de las instituciones donde se desarrollan los tratamientos se aso­cian con los niveles de satisfacción de sus pa­cientes. En este contexto, el objetivo general de esta investigación fue analizar los niveles de satisfacción en pacientes tratados por con­sumo abusivo de sustancias en instituciones del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), indagando la relación de dichos ni­veles con variables diferenciales de las insti­tuciones y la evolución de los tratamientos.

De esta forma, el objetivo específico de la investigación realizada fue estudiar los nive­les de satisfacción de los pacientes y su rela­ción con: (1) el tipo de instituciones donde re­alizaron los tratamientos, (2) su ubicación geográfica, (3) el género de los pacientes aceptados en las instituciones, (4) la existen­cia de características atípicas de las institucio­nes y (5) el tiempo de desarrollo del tratamien­to y sus interrupciones.

Se considera que un estudio de esta natu­raleza puede aportar datos para el estableci­miento de políticas públicas, brindando un panorama general sobre la opinión de los pa­cientes drogodependientes acerca de sus tra­tamientos.

Investigaciones en esta dirección podrían representar un recurso importante para pro­mover la salud mental, ya que implican un aporte para la comprensión de los fenómenos que en ella impactan (Bunge, 2012). Del mismo modo, este estudio intenta sentar las bases para futuros estudios de efectividad y eficacia en estas poblaciones, orientados a investigar los efectos de las distintas pro­puestas terapéuticas en el abordaje de estos pacientes.

Método
Caracterización de los tratamientos

La Secretaría de Programación para la Pre­vención de la Drogadicción y la Lucha con­tra el Narcotráfico de la República Argentina (SEDRONAR) cuenta con un sistema de eva­luación y derivación para pacientes que se acercan voluntariamente o que son derivados a ella por vía judicial, para realizar un trata­miento por abuso de sustancias. Un equipo in­terdisciplinario de profesionales evalúa al pa­ciente y la severidad de la problemática. Luego, el equipo selecciona la institución adecuada para el tratamiento, en base a una clasificación de los centros en cuatro catego­rías (A, B, C y D), según las modalidades de tratamiento que ofrecen y el grado de com­plejidad de los pacientes (Observatorio Ar­gentino de Drogas -OAD-, 2009).

Las instituciones Tipo A son clínicas psi­quiátricas a las que se derivan pacientes dua­les (trastornos psiquiátricos comórbidos con la adicción) y que trabajan exclusivamente con tratamientos de internación.

Las instituciones Tipo B son comunidades terapéuticas con guardia psiquiátrica y control psiquiátrico, en ellas se atiende tanto a pa­cientes duales como no duales mediante abor­dajes ambulatorios o de internación.

Las Tipo C son comunidades terapéuticas sin guardia psiquiátrica que incluyen trata­mientos ambulatorios o con internación.

Las instituciones Tipo D son hospitales de día y trabajan exclusivamente con trata­mientos ambulatorios.

En todas las instituciones se ofrece terapia individual y grupal, junto con diversos talle­res y actividades de esparcimiento. Solo en las instituciones de tipos A y B, los trata­mientos pueden ser combinados con farmaco­terapia.

A los pacientes incluidos en el programa se les financia completamente el tratamiento por un año, teniendo la posibilidad de renovar el subsidio por otro año más, de ser necesario.

Más allá de la clasificación planteada, re­sulta difícil realizar una caracterización uní­voca de los tratamientos aplicados en las ins­tituciones subsidiadas por la SEDRONAR, debido a su alto grado de heterogeneidad, tanto desde el punto de vista del marco teóri­co como de las técnicas terapéuticas utiliza­das y el tipo de dispositivos que brindan, a sa­ber: talleres, actividades recreativas, cursos de capacitación, etc. Cada institución presenta su propio programa de tratamiento integrando intervenciones y nociones de diversos marcos teóricos al momento de conceptualizar a los pacientes y planificar su abordaje.

En busca de un criterio unificador para los tratamientos para toxicomanías, la ONUDD (2003) los define como abordajes integrados por una o más intervenciones, con cierto grado de estructuración, orientados a mejorar los problemas de salud de los pacientes y a resta­blecer un desarrollo a nivel social y personal adecuado. A pesar de su heterogeneidad, todos los tratamientos de las instituciones subsidia­das cumplen con la definición planteada por la ONUDD, incluyéndose así en el marco con­ceptual de lo que sería considerado un trata­miento para toxicomanías según estándares internacionales. Además, como sostiene el Observatorio Argentino de Drogas (2009), a pesar de las diferencias en las modalidades de tratamiento, todas las instituciones subsidiadas por la SEDRONAR coinciden en una serie de objetivos comunes: logro de abstinencia, re­estructuración del entorno social y familiar, adquisición de habilidades o técnicas de afrontamiento, reinserción en la sociedad y esta­blecimiento de un proyecto de vida.

Participantes

La muestra del estudio estuvo conformada por pacientes que se encontraban realizando algún tratamiento por abuso o dependencia de sustancias subsidiado por la SEDRONAR, en alguna de sus instituciones en el Área Me­tropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Para el diseño de la muestra se utilizó un muestreo aleatorio por conglomerados y es­tratos. El marco muestral estuvo integrado por todas las instituciones dedicadas al trata­miento de pacientes con trastornos por abuso o dependencia de sustancias ubicadas en el AMBA que contasen con un mínimo de tres pacientes subsidiados por la SEDRONAR, siendo cada institución un conglomerado de la muestra. Dichos conglomerados fueron divi­didos en estratos en función de las variables de interés presentadas en los objetivos específi­cos: tipo de institución, género de los pacien­tes admitidos (instituciones mixtas o institu­ciones que solo aceptan pacientes varones) y ubicación geográfica.

Se seleccionaron al azar 22 centros con un total de 279 potenciales participantes. Poste­riormente, dos instituciones debieron ser re­emplazadas por otras, por no contar con pa­cientes subsidiados al momento de realizar el trabajo de campo.

A continuación se describe la distribución de instituciones seleccionadas para la mues­tra según sus características. Entre paréntesis se aclara la cantidad de instituciones con di­chas características en la población objetivo:

Ubicación: Se seleccionaron 5 institu­ciones que se encontraban en la Ciudad Au­tónoma de Buenos Aires [CABA] (de 9 que integraban la población), 5 ubicadas al norte de la CABA (de 12), 9 al sur (de 15) y 3 al oeste (de 7).

Tipo de institución: La única institución de Tipo A presente en la población fue incluida en la muestra. Además, se estudiaron 5 de Tipo B (de un total de 10), 12 de Tipo C (de un total de 25) y 4 de Tipo D (de un total de 7).

Género de los pacientes aceptados: 9 ins­tituciones estudiadas era mixtas (de 17 pre­sentes en la población) y 13 solo aceptaban hombres (de 26).

Del total de 279 pacientes incluidos en los 22 centros seleccionados, 216 sujetos contes­taron el cuestionario de satisfacción. Esto se debe a pacientes que no se encontraban en la institución al momento de la administración del cuestionario y sujetos que finalizaron el tratamiento en el lapso entre el diseño de la muestra y la administración del cuestionario.

El promedio de edad de los participantes fue igual a 31 años (DE = 9.16). El promedio de edad en las mujeres fue igual a 36 años (DE = 11.15), mientras que en los varones fue igual a 30.20 años (DE = 8.5). El 84.8% de los sujetos pertenecía al género masculino. El 78% de los participantes era soltero, el 4.3% se encontraba separado, el 5.7% divorciado, el .5% viudo, el 8.6% estaba casado y el 2.9% en pareja.

Con respecto a los niveles de escolaridad, el 14.3% tenía estudios primarios incomple­tos, el 17.6% primarios completos, el 45.7% secundarios incompletos, el 13.3% secunda­rios completos, el 6.2% terciarios incomple­tos y el 2.9% terciarios completos.

El 25.4% de la muestra llevaba menos de un mes en tratamiento, el 51.7% menos de 3 meses y el 83.1% menos de 6 meses.

En el Gráfico 1 se presenta la distribución de los participantes según la cantidad de me­ses desde el inicio del tratamiento. La distri­bución asimétrica positiva del tiempo en tra­tamiento se puede explicar por las altas tasas de abandono observadas en este tipo de tra­tamientos, que según datos de un estudio re­alizado previamente en el AMBA es del 66.7%, teniendo los pacientes de estos abor­dajes una media de permanencia en los trata­mientos de 121 días (OAD, 2009).

Instrumentos

La variable Satisfacción de los pacientes por sus tratamientos fue definida operacionalmente mediante un cuestionario anónimo de 49 ítems de tipo escala Likert diseñado ad hoc en base a la Patient Satisfaction Survey, desarrollada por la New York State Office of Alcoholism and Substance Abuse Service Bu­reau of Addiction Treatment Centers (s.f.).

Se diseñó este cuestionario especialmente para este estudio y los autores analizaron las características de la encuesta recién citada. Los ítems en inglés en su formato original, considerados pertinentes, fueron traducidos y luego incorporados al cuestionario, median­te un procedimiento de back-translation. A esos fines, el segundo autor del estudio tradujo los ítems al español y el primero los tradujo nuevamente al inglés para observar si se en­contraban diferencias entre ellos. Al no en­contrarse diferencias sustanciales, se incor­poró la traducción de los ítems. Por otra parte, se modificaron algunos ítems de la escala ori­ginal, adaptándolos a los objetivos de este es­tudio y otros se agregaron, en función de las áreas específicas de interés de esta investiga­ción.

Las respuestas se ubicaron en una escala de 1 (Muy insatisfecho / Poco) a 5 (Muy satisfe­cho / Mucho) y los ítems se distribuyeron en seis clusters (divididos en algunos casos en subclusters) que representan distintas áreas de satisfacción asociadas al abordaje proporcio­nado por la institución. Se describen las defi­niciones operacionales de los distintos clusters y subclusters, mediante los ítems utilizados:

1- Cluster de Admisión e ingreso

En este cluster se incluyeron ítems que in­dagaban la forma en que fue tratado el pa­ciente durante el proceso de admisión y la fa­cilidad para acceder al servicio. A su vez, examinaban el proceso de presentación de las instalaciones, los profesionales y los demás pacientes durante la inserción al tratamiento.

2- Cluster de Ambiente general (dividido en los subclusters ámbito físico y humano y Mal­trato)

En la Escala de Ambiente General se ex­ploró el nivel de satisfacción de los pacientes con respecto al entorno y al medio en el que se llevó a cabo el programa de tratamiento, como así también aspectos no específicos de los tratamientos, pero que formaron parte del dispositivo en el que el mismo se desarrolló.

- Subcluster de Ambiente físico y humano

Con esta subescala se evaluó la satisfac­ción de elementos extra-terapéuticos, tales como las condiciones edilicias o las relacio­nes del paciente con sus compañeros.

- Subcluster de maltrato

Con esta subescala se evaluó la presencia de violencia física, agravios o humillaciones en actividades terapéuticas o extra-terapéuti­cas, por parte de terapeutas, empleados de la institución o compañeros del paciente.

3- Cluster de comida

Con esta subescala se exploró la satisfac­ción de los pacientes con la cantidad y calidad de comida suministrada por la institución.

4- Cluster de evaluación del personal (dividido en los subclusters Evaluación general del personal y Evaluación específica del per­sonal)

Con este cluster se evaluó la satisfacción de los pacientes con respecto al personal de la institución. Este cluster estuvo divido, a su vez, en dos conjuntos:

- Subcluster de evaluación general del personal

Con este subcluster se indagó la satisfac­ción en forma global con el personal a cargo de la asistencia del paciente.

- Subcluster de evaluación específica del per­sonal

Los ítems de este subcluster evaluaron la satisfacción específica con respecto a los di­ferentes empleados y profesionales de la ins­titución, a saber: operadores terapéuticos, psicólogos, psiquiatras, médicos generales, asistentes sociales, enfermeros y directores.

5- Cluster de Tratamiento

Con esta subescala se analizó la satisfac­ción con respecto a los diversos componen­tes que integraron el tratamiento. Este apar­tado se dividió en tres subclusters:

- Subcluster de características del tratamiento

Sus ítems exploraron la satisfacción con las propuestas terapéuticas de la institución (psicoterapia, tratamiento farmacológico, te­rapia de grupos, etc.).

- Subcluster de Resultados del tratamiento

Con esta subescala se observó el grado de satisfacción con los resultados obtenidos a partir del tratamiento.

- Subcluster de dispositivos complementarios

Con este subcluster se evaluó la satisfac­ción con actividades extra-terapéuticas inclui­das en el programa general de tratamiento (ta­lleres, actividades deportivas, actividades educativas, etc.).

6- Cluster de evaluación general del tratamiento

Con sus ítems se examinó la satisfacción global de los pacientes en relación con el tra­tamiento brindado por la institución.

Debido a que el cuestionario de satisfac­ción original, en el que se basa el instrumento utilizado en este estudio, no fue diseñado con fines de investigación, sino para una evalua­ción y seguimiento de la satisfacción de pa­cientes por abuso de sustancias en el estado de Nueva York, no se han explorado sus pro­piedades psicométricas en términos de con­fiabilidad y validez. Del mismo modo, al ser una traducción ad hoc realizada a los fines de este estudio, no se ha realizado una adapta­ción al contexto argentino del instrumento usado en esta investigación, ni se han eva­luado previamente sus niveles de confiabili­dad y validez.

Sin embargo, para tener una aproximación de la confiabilidad de la escala se presentan a continuación los coeficientes Alpha de Cronbach (como evidencia de consistencia interna) y el promedio de las correlaciones ítem-escala ajustadas (como evidencia de la homogenedidad de los ítems), del cuestionario total, los clusters y los subclusters (ver Tabla 1).

No se realizaron análisis de la validez del instrumento, debido a la falta de información empírica pertinente a estos fines.

Al finalizar el cuestionario, los pacientes debían responder preguntas acerca de sus da­tos demográficos y también dos preguntas adicionales del tratamiento que se utilizaron para operacionalizar variables de interés en este estudio: cuánto tiempo llevaba el paciente en tratamiento y cuántas interrupciones había tenido.

La SEDRONAR aportó información acer­ca de características de las instituciones tales como su ubicación geográfica, tipología, gé­nero de los pacientes que admiten y la presen­cia de cualidades atípicas (ser instituciones re­ligiosas o instituciones suspendidas en algún momento por la SEDRONAR). Esos datos se usaron para la creación de los estratos aplica­dos en el diseño muestral y a su vez, confor­maron la operacionalización de la variable características de las instituciones, para los posteriores análisis realizados en este estu­dio.

Procedimientos

Las dos instituciones que reemplazaron a los centros excluidos de la muestra por falta de sujetos, fueron seleccionadas al azar de los estratos a los que pertenecían las que debie­ron ser sustituidas.

La administración de los cuestionarios fue realizada en las 22 instituciones por dos co­laboradores de la SEDRONAR, quienes co­ordinaron días y horarios con las instituciones para su aplicación.

Los colaboradores debían entregar los cuestionarios a todos los pacientes pertene­cientes y leer sistemáticamente cada ítem. Conforme se leían las preguntas, los pacien­tes debían contestarlas individualmente en su cuestionario personal.

La recolección de los datos comenzó en noviembre del año 2012 y culminó en enero del año 2013.

Análisis estadísticos

Se aplicó la prueba de normalidad Kolmogorov-Smirnov a los resultados obtenidos tanto de los ítems del cuestionario como de los distintos clusters y subclusters, para de­terminar si su distribución se ajustaba a una distribución normal. En todos los casos, el es­tadístico arrojó valores de probabilidad por debajo del puntaje crítico de significación de .05, rechazándose de esta manera la hipótesis nula de que la distribución de los ítems se ajustaba a una distribución normal.

La observación de los gráficos de distri­bución de los ítems fue consistente con esta conclusión. Por ello se utilizaron modelos estadísticos no paramétricos para el análisis de los datos. Para la comparación de dos muestras independientes se utilizó el estadís­tico U de Mann-Whitney, mientras que para la comparación de más de dos muestras in­dependientes se usó el H de Kruskal-Wallis.

Resultados

En las Tablas 2 y 3 se presentan las medias de satisfacción de los participantes, para los clusters y subclusters de intéres, respectiva­mente, tanto en la muestra total como en fun­ción de las distintas características de las ins­tituciones.

Satisfacción general

Como se puede observar en las Tablas 2 y 3, con excepción del cluster Comida (M = 3.74) y el subcluster Dispositivos complementarios (M = 3.92), todos presentan un alto nivel de sa­tisfacción por encima de una media igual a 4, que representa un alto grado de satisfacción.

Satisfacción según tipo de institución

Como se presenta en las tablas de Resul­tados, las medias de satisfacción obtenidas de las instituciones A (Clínica psiquiátrica) son menores a las de las otras clases de institu­ciones, en los seis clusters estudiados. Por otra parte, las medias de las instituciones Tipo D (Hospital de día) fueron mayores a los de los otros tipos de instituciones en cinco de los seis clusters (con excepción del cluster Tratamiento). Sin embargo, debido al escaso número muestral de las instituciones A (n = 9) y D (n = 17), no pudieron realizarse compa­raciones estadísticas entre ellas y las institu­ciones B y C. No obstante, mediante un aná­lisis U de Mann-Whitney para dos muestras independientes, se observó que aquellos ins­titutos con guardia psiquiátrica (Tipo B) pre­sentan grados de satisfacción significativa­mente menores que los institutos sin guardia psiquiátrica (Tipo C) en el cluster de Trata­miento (M de instituciones B: 4.10; M de ins­tituciones C: 4.24; U de Mann-Whitney: 367113; p < .05) y en los subclusters de Ca­racterísticas del tratamiento (M de B: 4.04 ; M de C: 4.23; Ude Mann-Whitney: 395467; p < .05) y Resultados (M de B: 4.40; M de C: 4.47; U de Mann-Whitney: 93306; p < .05) (ver Tabla 3).

Satisfacción con la ubicación geográfica de las instituciones

Se estudió esta característica, considerando que la ubicación de las instituciones podía re­lacionarse con diversos niveles socioeconó­micos de los pacientes y que estos podían afectar los niveles de satisfacción.

La localización geográfica se estableció en base a su ubicación con respecto al AMBA y fueron clasificadas según se encontraban al norte, sur u oeste del AMBA, o en referencia específica a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Para establecer potenciales diferencias sig­nificativas originadas en la región se corrió una prueba no paramétrica para muestras in­dependientes H de Kruskal-Wallis. Se obser­vó solo en el clusters de Comida una diferen­cia significativa (x2 = 7.894; p < .05) en favor de las instituciones ubicadas en la zona oeste, tanto en la comparación de medianas como en la comparación de las distribuciones. Sin em­bargo, dicho resultado no se vio asociado a hipótesis alguna relevante al respecto.

Satisfacción por género de los pacientes ad­mitidos en la institución

En Resultados, las tablas informan las me­dias de satisfacción en función del género de los pacientes atendidos en las instituciones (Instituciones mixtas / Solo varones).

A partir del estadístico U de Mann-Whit­ney se estableció que los pacientes de institu­ciones donde solo se atendían varones, mos­traron niveles significativamente mayores de satisfacción en los clusters de Evaluación del personal (M de Instituciones mixtas: 4.18; M de instituciones donde solo se tratan varo­nes: 4.26; U de Mann-Whitney: 581559.5; p < .05) y Tratamiento (M de I. mixtas: 4.10; M de Solo varones: 4.21; U de Mann-Whit­ney: 1829407; p < .05), y en particular en los subclusters de Evaluación general del perso­nal (M de I. mixtas: 4.25; M de Solo varones: 4.37; U de Mann-Whitney: 77135; p < .05), Características del tratamiento (M de I. mix­tas: 4.03; M de Solo varones: 4.19; U de Mann-Whitney: 539826; p < .05) y Disposi­tivos complementarios (Mde I. mixtas: 3.86; M de Solo varones: 3.95; U de Mann-Whit­ney: 67180; p < .05).

Satisfacción en relación con las caracterís­ticas atípicas DE las instituciones

En las tablas de la sección Resultados tam­bién se explicitan las medias de satisfacción de los pacientes en función de la presencia / ausencia de dos características atípicas en sus instituciones: si eran religiosas o si en algún momento fueron temporalmente suspendidas por la SEDRONAR por alguna irregularidad.

El escaso número de pacientes en institu­ciones religiosas (n = 15) e instituciones sus­pendidas (n = 10), impidió estudiar la exis­tencia de diferencias significativas desde el punto de vista estadístico en la satisfacción, en relación con estas características atípicas.

Satisfacción en relación con el tiempo de de­sarrollo del tratamiento e interrupciones del mismo

Las medias de satisfacción en base a la presencia / ausencia de interrupciones del tratamiento también fueron evaluadas (ver Tablas 2 y 3). La prueba U de Mann-Whitney no arrojó diferencias significativas en los ni­veles de satisfacción con respecto a la pre­sencia o ausencia de ambas en el tratamiento. Asimismo, mediante el estadístico H de Kruskal-Wallis no se encontró relación al­guna entre la cantidad de meses en trata­miento y la satisfacción. Es decir, no se pudo hallar algún tipo de relación estadística que asocie la cantidad de tiempo que tienen los pa­cientes en tratamiento, ya sea poco o mucho, con un nivel de satisfacción diferencial.

Conclusiones

Tal como se puede observar en Resultados, el grado de satisfacción general de los pacien­tes fue alto, con los tratamientos y con los as­pectos ambientales relacionados con dichos tratamientos. Estos altos niveles de satisfac­ción se observaron, en términos generales, tanto en los seis clusters como en los siete subclusters delimitados. El instrumento uti­lizado, como se menciona en la sección Mé­todos, contó con una escala de respuesta para sus ítems de 1 (Muy insatisfecho) a 5 (Muy satisfecho), observándose únicamente un cluster (Comida) y un subcluster (Dispositi­vos complementarios) con medias de satis­facción ligeramente inferiores a 4 (M = 3.37 y M = 3.92, respectivamente). Dicho resul­tado cobra mayor relevancia en función de los estudios que vinculan altos niveles de satis­facción con mejores resultados, en los trata­mientos de pacientes con trastornos por abuso de sustancias (Kelly et al., 2010; Marchand et al., 2011; Morris & Gannon, 2008; Zhang et al., 2008). Sin embargo, en este punto es ne­cesario remarcar que la satisfacción de los tra­tamientos no es una medida equivalente a su eficacia o efectividad. Si se quisiera estudiar la calidad de los tratamientos, mediante el análisis de sus efectos en distintas áreas aso­ciadas a la salud y problemática de los pa­cientes, serían necesarios otros dispositivos metodológicos.

A pesar de que en general la muestra contó con una media alta de satisfacción, se obser­va que dichos niveles no fueron homogéneos en las distintas instituciones, pudiendo iden­tificarse algunas características específicas de los centros de tratamiento asociadas a ma­yores o menores grados de satisfacción.

Tal es el caso de las diferencias reportadas en función del tipo de institución en donde se realizaba el tratamiento. Diversas hipótesis se pueden plantear en relación con estas diferen­cias por tipo de institución. Por un lado se po­dría pensar que los niveles de satisfacción se ven asociados al grado de apertura y libertad en los tratamientos. Las instituciones psi­quiátricas (Instituciones A), que cuentan con tratamientos de internación con un alto grado de control sobre los pacientes, mostraron los niveles de satisfacción más bajos. En contra­partida, los hospitales de día (Instituciones D) que ofrecen tratamientos ambulatorios con un alto grado de flexibilidad y libertad a los pa­cientes, presentaron los mayores niveles de sa­tisfacción. Del mismo modo, al comparar co­munidades terapéuticas con y sin guardia psi­quiátrica, las que carecían de guardia psiquiá­trica presentaron mayores niveles de satisfac­ción. En este sentido, se podría plantear que el hecho de que los tratamientos sean ambu­latorios o de internación, tiene una repercusión importante en la satisfacción de los pacientes, siendo los tratamientos ambulatorios, que presentan una mayor apertura y libertad, los que informan medias de satisfacción más altas.

Sin embargo, puede contemplarse una hi­pótesis alternativa. A pesar de no contar con datos diagnósticos de los pacientes, se asume que las instituciones psiquiátricas y las co­munidades terapéuticas con guardia psiquiá­trica albergan una mayor cantidad de pacien­tes duales (comorbilidad entre consumo de sustancias y otro trastorno psiquiátrico) y, por ende, pacientes con un grado de severidad mayor. De esta forma, la complejidad de la problemática de los pacientes podría repre­sentar una variable moderadora crucial del grado de satisfacción y, a su vez, del pronós­tico del paciente y su probabilidad de mejoría.

En ese caso, debería brindarse una mayor atención al abordaje de estos pacientes más complejos, tanto desde el punto de vista del tratamiento como de las condiciones ambien­tales en las que se enmarca, para optimizar su satisfacción, mejorando la probabilidad de al­canzar buenos resultados.

No obstante, el estudio realizado al no po­seer datos sobre las características diagnósti­cas de los pacientes, no cuenta con la infor­mación primordial para el testeo de estas hipótesis. Futuras investigaciones deberían centrarse en explorar el rol y la interacción de estas variables sobre la satisfacción y, a su vez, la efectividad de estos tratamientos.

Otra variable asociada a diferentes niveles de satisfacción fue el género de los pacientes admitidos en las instituciones. Los pacientes de instituciones donde solo se atendían varo­nes, mostraron niveles significativamente ma­yores de satisfacción en las escalas de Evalua­ción del personal (Subescala de Evaluación general del personal) y Tratamiento (Subes­cala de Características del tratamiento y dis­positivos complementarios). Al no haber en la población de las instituciones, centros orien­tados únicamente a la atención de mujeres, se desconoce cuál sería el impacto en la satis­facción de esta clase de instituciones.

Es posible que el predominio de pacientes hombres (n = 179) sobre la cantidad de pa­cientes mujeres (n = 32), observado incluso en las instituciones mixtas (60 varones y 32 mu­jeres) haga que los abordajes e instituciones estén más orientados al tratamiento de aque­llos, sin tener en cuenta las especificidades de las mujeres tratadas. Estos hallazgos se vin­culan con los reportados por Gómez Penedo y colaboradores (2015), quienes observaron un mayor nivel de satisfacción en pacientes va­rones con su tratamiento.

Estos resultados abren una serie de interro­gantes que deberían ser explorados en poste­riores estudios. ¿Son las instituciones aboca­das únicamente al tratamiento de varones las más adecuadas para el abordaje de las adiccio­nes y por ello reflejan una mayor satisfacción en sus pacientes?, ¿puede estar dicha ade­cuación basada en que haya un sesgo en los institutos mixtos debido a la marcada predo­minancia de varones, alejando a dichos trata­mientos de las necesidades específicas de las mujeres?, ¿la creación de instituciones diri­gidas exclusivamente al tratamiento de muje­res podría ser una alternativa que genere ni­veles de satisfacción mayores en la población femenina y potencialmente, mejores resulta­dos?

El hecho de que el tratamiento haya sido o no interrupido en algún momento, no implicó diferencias en la satisfacción. Sin embargo en este punto hay que remarcar que una gran proporción de pacientes se encontraba en etapas tempranas del tratamiento. Como se des­cribió en el apartado Participantes, el 25% de los pacientes tenía menos de un mes de trata­miento, mientras que el 51% tenía menos de 3 meses de tratamiento. A su vez, datos previos sugieren una alta tasa de abandono (66.7%) de los tratamientos en estas poblaciones (OAD, 2009). Por ende, se podría hipotetizar que aquellas personas que interrumpieron el trata­miento y posteriormente lo retomaron, pre­sentaban niveles de satisfacción por encima de aquellos que lo interrumpieron y luego lo abandonaron definitivamente.

Futuros estudios deberían indagar la rela­ción entre niveles de satisfacción, interrupcio­nes de los tratamientos y abandono, mediante estudios longitudinales, para establecer si la satisfacción se presenta como un predictor del abandono o mantenimiento del trata­miento.

Otras variables estudiadas tales como la ubicación geográfica de las instituciones y la presencia de características atípicas no mos­traron diferencias relevantes con respecto a los niveles de satisfacción en los pacientes.

Limitaciones y resguardos para la interpreta­ción de los resultados y las conclusiones

Los resultados de esta investigación de­ben ser tomados con cautela por una serie de cuestiones. Por las características del muestreo utilizado (un muestreo aleatorio estratificado por conglomerados), el potencial principal de generalización de los resultados se centra en las instituciones que integran el sistema de atención que subsidia la SEDRONAR en el AMBA, población objeto de este estudio. Sin embargo, al focalizarse en esas instituciones, el estudio podría tener limitaciones en la ge­neralización de los resultados a la población total, es decir, los pacientes tratados por abuso de sustancias en centros del AMBA (que in­cluye instituciones no subsidiadas por la SE­DRONAR). Futuras investigaciones deberían explorar estas variables, utilizando muestreos aleatorios, a partir de la población total selec­cionada, para aumentar su capacidad de ge­neralización de los resultados.

Además, no se cuenta con información acerca de las propiedades psicométricas del instrumento utilizado. A pesar de que los aná­lisis de confiabilidad, conducidos a partir de los datos de esta investigación arrojan resul­tados adecuados, serían necesarias a futuro in­vestigaciones específicas con el fin de explo­rar la confiabilidad y validez del instrumento, para establecer sus propiedades psicométricas. Al no contar con estos datos, los resultados obtenidos con el instrumento deben ser inter­pretados con mayor cautela y en línea con el espíritu exploratorio de este estudio.

Si bien no apareció ningún indicador de que los sujetos se sintiesen coaccionados o in­hibidos para expresar sus opiniones libremen­te, no se puede descartar que exista un efecto del contexto que podría llevarlos a puntuar los ítems en forma más positiva que su percep­ción real. Lo mismo puede suceder con la aquiescencia, tendencia a mostrar acuerdo con todo independientemente del contenido del item. Sin embargo, para evitar este fenó­meno, algunos ítems (los pertenecientes al cluster Maltrato) fueron presentados en forma invertida sin mostrar una tendencia a una res­puesta automatizada. En principio, este tipo de medidas tiende a reducir significativa­mente este efecto, sin embargo, no se puede descartar su presencia.

Por otra parte, los resultados de este estu­dio no se pueden cotejar con resultados ante­riores, por lo cual no es posible establecer la potencial variación de los datos; para ello se­ría necesario repetirlo para poder comparar los datos a través del tiempo, conformando un es­tudio longitudinal.

Además, no se puede estimar con precisión la fiabilidad de la muestra, ya que se carece de datos sobre la fiabilidad en otra muestra equi­valente, al no haberse encontrado otra inves­tigación sobre satisfacción en adicciones a ni­vel nacional.

Finalmente, otra limitación es el alto grado de heterogeneidad de los tratamientos, que impidió la creación de una definición única de los mismos. Al haber diferentes propuestas te­rapéuticas, la satisfacción de los pacientes po­dría estar sesgada por las características de ca­da tratamiento específico.

A futuro sería importante analizar en deta­lle las características específicas de los dis­tintos tratamientos (marcos teóricos predo­minantes, intervenciones utilizadas, servicios terapéuticos ofrecidos) para poder crear siste­mas de clasificación y definición más exhaustivos en función de sus rasgos salientes. Solo después de ese paso se podría estudiar si dichas propuestas terapéuticas se asocian a diversos niveles de satisfacción y / o a mejo­res resultados.


Gráfico 1
Frecuencia de sujetos según tiempo de tratamiento

Tabla 1
Consistencia interna y homogeniedad de los ítems (Correlación Item-total ajustada) en el cuestionario total, clusters y subclusters

Tabla 2
Medias de satisfacción en los clusters estudiados en la muestra general y según características de las instituciones

AD: Admisión e IngresoAG: Ambiente GeneralCO: ComidaEP: Evaluación del PersonalTR: TratamientoEGT: Evaluación General del Tratamiento Escala con valores de 1 (Muy insastifecho) a 5 (Muy satisfecho)

Tabla 3


(s)AFH: Ambiente Físico y Humano(s)Mal: Maltrato(s)EGP: Evaluación General del Personal(s)EEP: Evaluación Específica del Personal(s)CT: Características del Tratamiento(s)R: Resultados(s)DC: Dispositivos ComplementariosAG: Ambiente GeneralEP: Evaluación del PersonalTR: Tratamiento

Material suplementario
Referencias bibliográficas
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Notas

Gráfico 1
Frecuencia de sujetos según tiempo de tratamiento
Tabla 1
Consistencia interna y homogeniedad de los ítems (Correlación Item-total ajustada) en el cuestionario total, clusters y subclusters

Tabla 2
Medias de satisfacción en los clusters estudiados en la muestra general y según características de las instituciones

AD: Admisión e IngresoAG: Ambiente GeneralCO: ComidaEP: Evaluación del PersonalTR: TratamientoEGT: Evaluación General del Tratamiento Escala con valores de 1 (Muy insastifecho) a 5 (Muy satisfecho)
Tabla 3


(s)AFH: Ambiente Físico y Humano(s)Mal: Maltrato(s)EGP: Evaluación General del Personal(s)EEP: Evaluación Específica del Personal(s)CT: Características del Tratamiento(s)R: Resultados(s)DC: Dispositivos ComplementariosAG: Ambiente GeneralEP: Evaluación del PersonalTR: Tratamiento
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