Artículos

Recepción: 14 Abril 2021
Aprobación: 23 Enero 2023
DOI: https://doi.org/10.16888/interd.2023.40.2.15
Resumen: El concepto de bienestar subjetivo se refiere a la forma global, positiva o negativa, en la que las personas evalúan sus vidas y experiencias. La búsqueda de factores que expliquen el bienestar subjetivo, actualmente uno de los temas de mayor interés en la psicología, condujo al concepto de satisfacciones de dominios, que se entienden como los juicios que las personas hacen al evaluar los mayores dominios de vida. Este estudio correlacional tuvo por objetivo establecer la relación de la satisfacción en los dominios económico, de pareja, familia, amigos, salud, vida universitaria y rendimiento académico, con los componentes cognitivo y emocional del bienestar subjetivo (satisfacción vital y felicidad, respectivamente), identificando cuáles de esos dominios lo predicen. La muestra, no probabilística, estuvo conformada por 344 estudiantes de una universidad pública colombiana (50.9 % mujeres y 49.1 % hombres) con edades entre 18 y 29 años (. = 20.89; DT = 2.52). Los resultados mostraron una fuerte relación de todos los dominios con el bienestar subjetivo. La satisfacción en los dominios económico, de pareja, familia, amigos y vida universitaria explicó la varianza de la satisfacción vital y la felicidad en forma diferenciada. Se concluye que: (a) el bienestar se afecta con la satisfacción de necesidades asociadas a los dominios cercanos e importantes para el individuo; (b) las satisfacciones de dominios impactan más el componente cognitivo del bienestar que el emocional; (c) el dominio económico satisface más necesidades cognitivas, la amistad suple necesidades emocionales, y la pareja, la familia y la vida universitaria satisfacen ambas.
Palabras clave: bienestar subjetivo, satisfacción vital, felicidad, satisfacciones de dominios, estudiantes universitarios colombianos.
Abstract:
The concept of subjective well-being refers to the overall positive or negative way in which people evaluate their lives and experiences. It is generally accepted that subjective well-being is made up of a cognitive component usually called satisfaction with life or life satisfaction and an emotional component usually referred to as happiness. The search for factors that explain subjective well-being is currently one of the most interesting topics in psychology and led to the concept of domain satisfactions, which are understood as the judgments that people make when evaluating the major domains of life. It refers to the perceived degree of satisfaction that we obtain from the way in which each of these main domains or areas of our lives are developed. This correlational study with predictive intent aimed at establishing the relationship of satisfaction in the economic, couple, family, friends, health, university life, and academic performance domains, with the cognitive and emotional components of subjective well-being (life satisfaction and happiness, respectively), identifying which of these domains predict well-being. The non-probabilistic sample, for convenience, was made up of 344 women and men (50.9 % and 49.1 % respectively) between 18 and 29 years of age (M = 20.89); SD = 2.52), students from an important Colombian public university based in the city of Palmira. The instruments, which include the Diener’s life satisfaction and Lyubomirsky and Lepper’s happiness scales, and simple items for each domain satisfaction studied (economic, couple, family, friends, health, university life, and academic performance) were answered in a format printed by 64 % of the participants and in virtual format by 36 %, according to their own choice.
The results showed that all domain satisfactions were significantly related to both the cognitive and the emotional components of subjective well-being. The results also showed that except for satisfaction with health and academic performance, all other domain satisfactions predicted at least one of the components of subjective well-being. In general, domain satisfactions explained the variance of satisfaction and happiness much better than sociodemographic variables. Thus, it was confirmed that the psychological significance of events that occur in the main areas of people´s lives have much more relevance to well-being than situational factors such as sociodemographic ones. In a different sense, and order of impact, satisfaction with the economic domain, satisfaction with university life, and satisfaction with the couple emerged as the domains that had the greatest influence on life satisfaction, and satisfaction with friends and satisfaction with university life emerged as the strongest predictors of happiness. The results suggest that well-being is especially affected by the satisfaction of needs associated with the closest domains and more important to the individual. These would include the economic domain and relationships that involve affections, but also other domains that, for specific reasons, occupy a relevant place in the individual's internal hierarchy of importance, which may vary among cultures and even among people of the same culture. The above conclusion could explain, among other findings, the significant impact of satisfaction with university life on subjective well-being. The results also suggest that, in general, domain satisfactions have a greater impact on the cognitive component of well-being than on the emotional component, and that, in particular, domains such as economics fundamentally satisfy cognitive needs, friendship fundamentally satisfy emotional needs, and other domains such as couple, family and university life, satisfy both cognitive and emotional needs. This would demonstrate the importance of applying differentiated instruments to study the cognitive and emotional components of well-being.
Keywords: subjective well-being, life satisfaction, happiness, domain satisfactions, Colombian university students.
Introducción
El concepto de bienestar subjetivo se refiere a la evaluación, tanto positiva como negativa, que las personas hacen de sus vidas (Diener, 2006). Los primeros estudios científicos sobre cómo las personas evalúan subjetivamente sus vidas se efectuaron en Estados Unidos en la década de los sesenta del siglo anterior (Bradburn, 1969; Gurin et al., 1960). Estos fueron continuados en la década siguiente por influyentes trabajos de Campbell et al. (1976) y Andrews y Withey (1976), y muy especialmente por los trabajos de Diener y su grupo a partir de 1984 (Diener, 1984; Diener et al., 1985). En sus inicios, en congruencia con aproximaciones filosóficas previas, se utilizó en forma indistinta el concepto global de felicidad; luego cambió por conceptos más específicos y mejor definidos y se identificaron tres componentes diferenciados del bienestar subjetivo: satisfacción con la vida, afectos positivos y afectos negativos (Andrews y Withey, 1976; Diener, 1994; Diener et al., 1985). El primer componente hace referencia al plano cognitivo, mientras que los afectos positivos y negativos se refieren al plano emocional. Por satisfacción con la vida o satisfacción vital se entiende un juicio global de la propia vida hecho con criterios de la misma persona (Shin y Johnson, 1978). Diferentes investigadores han llamado felicidad al balance entre los afectos positivos y los afectos negativos (Bradburn, 1969; Diener, 1994; Triadó et al., 2005). No existe acuerdo unánime sobre la mejor forma de operacionalizar el bienestar subjetivo (Cummins,1998). Sin embargo, se lo considera una combinación de satisfacción vital y balance emocional. La satisfacción vital sería una evaluación cognitiva de largo plazo, mientras que la felicidad sería una condensación de la experiencia emocional, en contraste con los afectos positivos y negativos analizados en forma separada y que harían referencia a experiencias emocionales recientes.
El concepto de satisfacciones de dominios captura la satisfacción en diferentes ámbitos de vida (Bardo y Yamashita, 2014). No existe consenso entre los investigadores acerca de si la satisfacción en diferentes dominios es en sí misma un componente del bienestar subjetivo como lo incluye Diener en algunos de sus trabajos (Diener, 2000) o si se trata de un factor asociado estrechamente al bienestar, que lo afecta de manera significativa, como lo consideran otros autores (DeNeve y Cooper, 1998;Gómez et al., 2007). También Diener incluye en otras publicaciones solo la satisfacción global de vida y los afectos positivos y negativos como los componentes del bienestar (Diener et al., 1985;Tov y Diener, 2009). Dado que el bienestar subjetivo es reconocido como un concepto global de naturaleza integradora (Diener, 1994;Veenhoven, 2008), en el estudio que se presenta, se considera que la satisfacción en los diferentes dominios, más que un componente del mismo en sentido estricto, es un factor estrechamente asociado, que lo nutre y posiblemente se alimenta a la vez de la satisfacción global. Las satisfacciones de dominios más estudiadas son: la satisfacción con la familia, las relaciones positivas (pareja, amigos), las finanzas, el trabajo, la salud y el ocio y la recreación (Cajiao et al., 2013; Rohrer y Schmukle, 2018).
Dos son los modelos teóricos de mayor influencia en la literatura en torno a la relación entre la satisfacción global y la satisfacción en diferentes dominios: el modelo arriba-abajo (top-down, en inglés) en el que se asume que las personas juzgan sus dominios en función de la satisfacción general con la vida, y el modelo abajo-arriba (bottom-up) que asume que la satisfacción global es derivada de la satisfacción con dominios específicos (Costa y McCrae, 1980; Diener, 1984; Headey et al., 2005). El modelo abajo-arriba, de mayor aceptación entre investigadores (Moller y Saris, 2001), considera que las personas sopesan diferentes ámbitos de su vida según su importancia y establecen un juicio global de la calidad de sus vidas acorde con dicha ponderación (Rohrer y Schmukle, 2018). La perspectiva que se sigue en el estudio que se presenta es la de abajo-arriba, sin que ello signifique un intento por demostrar su primacía sobre la perspectiva arriba-abajo.
En esta investigación con estudiantes universitarios se analiza la relación entre la satisfacción con dominios cercanos a los participantes y los componentes cognitivo y emocional del bienestar subjetivo. Desde los estudios pioneros publicados sobre el tema, la literatura indica que la satisfacción con los dominios cercanos e importantes para la vida personal es fuente de bienestar subjetivo (Andrews y Withey, 1976; Campbell et al., 1976). Esto es particularmente cierto con relación a dominios relacionales que involucran afectos (Diener y Diener, 2009; Gómez et al., 2007; Oishi et al., 1999,Zubieta et al., 2012), lo cual ha sido especialmente confirmado con respecto a la satisfacción vital global, pero también con relación al componente emocional del bienestar (Luna Bernal et al., 2011; Marrero et al., 2014; Oishi et al., 1999). El hecho de que se haya encontrado más frecuentemente una conexión entre las satisfacciones de dominios y la satisfacción global se debe probablemente a que ha sido más estudiada, pues ambas son expresiones cognitivas de bienestar, por lo cual dicha relación es conceptualmente coherente. En esta dirección, diferentes estudios han mostrado una relación significativa de la satisfacción vital global con la satisfacción con la familia (Gómez et al., 2007; Stanojevic et al., 2016; Zhang et al., 2018), la satisfacción con la pareja (Bowling et al., 2010;Koksal et al., 2017) y la satisfacción con los amigos (Bowling et al., 2010; Medgyesi y Zolyomi, 2016). Se reconoce que estas relaciones proveen soporte emocional e instrumental, lo cual ha sido especialmente señalado respecto al matrimonio (Diener, 1994;Haring-Hidore et al., 1985;Moyano y Ramos, 2007).
La relación del bienestar subjetivo y el dominio material-económico ha sido establecida sólida y directamente al asociarse el primero con los ingresos, en estudios previos de Bergman et al. (2017), Jovanovic et al. (2017) y Loewe et al. (2014), entre otros, e indirectamente por Bowling et al. (2010), Gómez et al. (2007) y Loewe et al. (2014) al relacionar el bienestar con el dominio laboral (el trabajo suele ser la principal fuente de ingresos). Al interpretar la relación entre el dominio económico y la satisfacción global, muy fuerte en países pobres y colectivistas o en personas de menores recursos (Diener, 1994; Diener y Diener, 2009; Veenhoven, 1994), se ha sugerido que lo que proporciona bienestar no es el aspecto financiero por sí mismo, sino las ventajas que este representa, como la comparación social, el poder o la imagen (Ahuvia, 2008; Diener, 1994; Srivastava et al., 2001). La relación del dominio laboral con la satisfacción vital global es respaldada además por el hallazgo de que carecer de un trabajo estable es fuente importante de insatisfacción (Medgyesi y Zolyomi, 2016). Al interpretar la posible relación causal entre la satisfacción con el trabajo y la satisfacción vital, se ha propuesto que la satisfacción laboral afecta la satisfacción global, y también que la satisfacción vital sería la que impacta sobre la satisfacción laboral (Headey et al., 2005) e incluso que la afectación podría ser en doble vía (Bowling et al., 2010).
La asociación entre la satisfacción con la salud y la satisfacción global presenta un mayor grado de complejidad e inconsistencia, ya que, si bien ha sido establecida en numerosos estudios (Alarcón, 2002; Loewe et al., 2014; Pedisic et al., 2015), no lo ha sido en otros (Headey et al., 2005). Campbell et al. (1976) y Marrero et al. (2014) encontraron que la satisfacción con la salud predecía la satisfacción global, pero no era uno de sus mayores predictores. Una posible explicación de la falta de consistencia en la relación entre la satisfacción con la salud y la satisfacción global, podría ser que esta presenta importantes variaciones con la edad, con tendencia al incremento entre personas mayores (Alarcón, 2002; Moyano y Ramos, 2007), al parecer por su mayor predisposición a ajustar sus metas según sus posibilidades (Veenhoven, 1994).
El impacto del proyecto de vida académico de personas jóvenes en su bienestar subjetivo es un tópico conceptualmente coherente, pero menos investigado, por lo que se hace necesario hallar mayor evidencia empírica al respecto. Existen, no obstante, estudios que respaldan que el logro por esfuerzo genera bienestar (Chen et al., 2015; Klug y Maier, 2015). Tal vez por esta razón se ha hallado que el nivel educativo se encuentra más asociado a la satisfacción vital en países pobres (Veenhoven, 1994). En estos países, estudiar requiere generalmente la superación de mayores obstáculos. Gómez et al. (2007) encontraron que la satisfacción con el trabajo o el estudio era un buen predictor de varias medidas de bienestar entre miembros de una comunidad universitaria. En el mismo estudio se agregaron los resultados de quienes trabajaban y de quienes estudiaban, por lo que no es posible discriminarlos. De igual manera, se ha encontrado asociación de los dos componentes del bienestar con el desempeño académico (Oishi et al.,1999) con la escolaridad (Yasuco Arita et al., 2005). Otros investigadores (Casas et al., 2013; Singley et al., 2010), sin embargo, no lograron confirmar la relación entre la satisfacción con ámbitos académicos y la satisfacción vital. En la búsqueda de conclusiones generales sobre la relación entre la satisfacción vital y la satisfacción en los ámbitos académicos, una limitación es que en los estudios reseñados se abordaron aspectos diferentes del proyecto de vida académico. En el presente estudio se analizan dos facetas diferenciadas del dominio académico: la satisfacción con la vida universitaria como un todo y la satisfacción específica con el rendimiento académico. Dicha diferenciación sería uno de los aportes del estudio.
Muchos investigadores con perspectiva abajo-arriba se han preguntado si la satisfacción global proviene de agregar simplemente las satisfacciones obtenidas en cada dominio o depende de la interacción de estas con otros factores intervinientes. Su respuesta es que unos dominios influyen más que otros y dependen de su peso en la vida de la persona (Burroughs y Rindfleisch, 2002; Oishi et al., 2009; Tiefenbach y Kohlbacher, 2015), lo que varía individual y culturalmente, en tanto las personas piensan en los dominios importantes para ellas y en sus valores, al hacer un juicio global de sus vidas (Loewe et al., 2014; Oishi et al., 2009;Saris, 2001;Zou, 2010). En las sociedades individualistas, por ejemplo, las personas tienden a satisfacer prioritariamente necesidades de autoestima y libertad (Oishi et al., 2009) mientras que en las sociedades colectivistas es más ponderado lo que contribuye al bienestar del grupo (Loewe et al., 2014). Asimismo, en países pobres la satisfacción económica suele asociarse más fuertemente a la satisfacción global que en países ricos (Oishi et al., 2009). En esta lógica, los universitarios de países pobres podrían valorar en forma diferente sus dominios de los universitarios de países ricos, o considerar prioritarios dominios propios de su experiencia que no existen para otros grupos de su propia cultura. Se espera, no obstante, que la mayor contribución de este estudio sea aportar evidencia sobre el impacto diferenciado de los dominios analizados en los componentes cognitivo y emocional del bienestar, ya que, como se indicó, esta diferenciación es poco frecuente en la investigación previa, más centrada en el componente cognitivo.
La presente investigación
Dado que resulta importante estudiar de manera diferenciada la conexión entre los componentes cognitivo y emocional del bienestar subjetivo y los dominios de vida cercanos a estudiantes universitarios, se formularon los siguientes objetivos: (a) establecer la relación de los componentes del bienestar subjetivo (satisfacción vital y felicidad) con la satisfacción en los dominios de pareja, familia, amigos, salud, económico, vida universitaria y rendimiento académico; (b) identificar entre las satisfacciones de dominios estudiadas cuáles predicen tanto la satisfacción vital como la felicidad de los participantes.
En congruencia con la literatura revisada, las hipótesis formuladas fueron: H1. Se hallará una relación positiva y significativa de la satisfacción en los diferentes dominios estudiados (familia, pareja, amigos, salud, económico, vida universitaria, rendimiento académico) con los componentes cognitivo y emocional del bienestar subjetivo (satisfacción vital y felicidad, respectivamente). H2. La satisfacción con los diferentes dominios estudiados presentará en su conjunto, una relación más estrecha con la satisfacción vital que con la felicidad, lo cual se expresará en la varianza total explicada. H3. La satisfacción con dominios referidos a relaciones que involucran afectos (pareja, familia y amigos) y la satisfacción con el dominio económico emergerán como los mayores predictores de los componentes del bienestar subjetivo (satisfacción vital y felicidad).
Método
Diseño
El estudio que se presenta es empírico con diseño cuantitativo, no experimental, ex post facto y transversal, adelantado por muestreo no probabilístico por conveniencia. Formó parte de una investigación más amplia que recogió información variada sobre el bienestar de estudiantes de universidad pública.
Participantes
La muestra estuvo conformada por 344 estudiantes de una importante universidad pública con sede en Palmira, Colombia, quienes participaron, sin contraprestación, por invitación directa de los investigadores. Como criterios de selección de la muestra, los participantes debían ser estudiantes matriculados de la universidad, mayores de 18 y menores de 30 años, y decidir voluntariamente su participación. La distribución de los participantes según el tipo de estudio fue la siguiente: tecnologías (carreras técnicas de tres años) el 32.8 %, licenciaturas (carreras de cuatro años; incluyen Deportes y Literatura) el 18.6 %, y carreras profesionales (carreras de cinco años; incluyen Administración, Contaduría, Ingeniería industrial y Psicología) el 48.6 %. El 50.9 % de los participantes eran mujeres y el 49.1 %, hombres. El 65.1 % eran estudiantes de la jornada diurna y el 34.9 %, de la nocturna; sus edades oscilaban entre 18 y 29 años (. = 20.89 años; DT = 2.52); el 65.1 % se dedicaba únicamente a sus estudios universitarios y el resto, además de estudiar, estaba activo laboralmente. El 83.4 % estudiaba de primero a cuarto semestre y el 16.6 % restante lo hacía de quinto semestre en adelante. El 51.5 % de los participantes no tenía una pareja estable, mientras que el 48.5 % sí la tenía (matrimonio, unión libre o noviazgo).
Instrumentos
A continuación, se describen los instrumentos aplicados, que incluyeron las escalas de satisfacción vital y felicidad e ítems únicos para medir la satisfacción en cada uno de los dominios estudiados (pareja, familia, amigos, salud, económico, vida universitaria y rendimiento académico).
Satisfacción vital
La satisfacción vital es definida como el juicio global que una persona hace de su calidad de vida de acuerdo a sus propios criterios (Shin y Johnson, 1978). Para medirla, se aplicó la escala de satisfacción con la vida (Diener et al., 1985), versión en español de Cabañero et al. (2004). Esta escala consta de cinco ítems; por ejemplo: “La vida que llevo actualmente se parece a la vida que siempre soñé llevar”, con un rango de respuesta del 1 (Totalmente en desacuerdo) al 5 (Totalmente de acuerdo). Las propiedades psicométricas de esta escala han sido probadas en muchas oportunidades. Para este estudio la fiabilidad fue de .79. El análisis factorial mostró que un solo componente explicó el 55 % de la varianza.
Felicidad
Esta variable es definida como una experiencia subjetiva resultante del balance entre situaciones placenteras y displacenteras vividas (Triadó et al., 2005). Fue medida con tres ítems de la escala de felicidad subjetiva de Lyubomirsky y Lepper (1999), dado que, si bien la versión original consta de cuatro ítems, luego de la prueba piloto se descartó el último porque generaba confusión entre los participantes, hecho que afectaba su fiabilidad. Un ejemplo de ítem es: “En general, me considero…”, con un rango de respuesta del 1 (No muy feliz) al 5 (Muy feliz). La fiabilidad de la escala en este estudio fue de .86. Un componente explicó el 78.5 % de la varianza.
Satisfacciones de dominios
Las satisfacciones de dominios son los juicios que la gente hace al evaluar los mayores dominios de vida (Diener, 2006). Siguiendo la tradición mayoritaria (Chen et al., 2015; Gómez et al., 2007; Sirgy et al., 2020), las satisfacciones de dominios fueron evaluadas con un solo ítem por cada una; por esta razón no se le aplicaron pruebas de fiabilidad y validez. En este caso, un ejemplo es: “La satisfacción que actualmente me proporciona mi… (pareja, familia, amigos, salud, situación económica, vida universitaria, rendimiento académico.), es…”, y el rango fue de 1 (Muy baja) a 5 (Muy alta).
Variables sociodemográficas
Las variables sociodemográficas incluidas, con su correspondiente codificación, fueron: sexo (1: masculino, 2: femenino), jornada de estudio (1: diurno, 2: nocturno), semestre alcanzado (1: 1° a 4°, 2: 5° o superior), programa de estudios (1: tecnologías, 2: administración, 3: psicología, 4: ingeniería industrial, 5: licenciatura en deportes, 6: literatura, 7: contaduría), ocupación laboral (1: sí, 2: no), pareja estable (1: sí, 2: no). No se exploró el estrato socioeconómico, lo cual podría constituir una limitación; sin embargo, según informó la universidad, el 99 % de sus estudiantes pertenecían a los estratos de menor ingreso (1, 2 y 3).
Procedimiento
Los instrumentos fueron aplicados directamente en los salones de clase por el investigador principal y un ayudante de investigación, y los participantes podían optar por responder el formato impreso entregado o enviarlo virtualmente. Así, fueron contestados 344 cuestionarios (64 % en formato impreso y 36 % en formato virtual). El tiempo promedio empleado en contestar el cuestionario fue de ocho minutos. La fiabilidad y la validez de las escalas se comprobaron en dos momentos: mediante prueba piloto y al finalizar la recolección total de la información.
Análisis de datos
Los resultados se analizaron estadísticamente mediante el programa SPSS, versión 23. Los procedimientos estadísticos aplicados incluyeron: (a) pruebas descriptivas para hallar la media y la desviación estándar al igual que la fiabilidad mediante el alfa de Cronbach, con el propósito de estimar la consistencia interna y la estabilidad de los instrumentos; (b) análisis factorial por rotación varimax y componentes principales, con el propósito de estimar la validez de los instrumentos; (c) prueba de correlación . de Pearson, para medir el grado de relación entre las variables; (d) análisis de regresión jerárquica, para determinar la cantidad de varianza de las variables dependientes (satisfacción vital y felicidad) explicada por las satisfacciones de dominios.
Aspectos éticos
El presente estudio se rigió por las normas éticas recomendadas por la American Psychological Association (APA) para estudios con seres humanos, incluyendo la información previa a los participantes sobre la naturaleza y el propósito de la investigación y su participación voluntaria y anónima, al igual que su derecho a no colaborar con el estudio o interrumpir su participación en cualquier momento. Los participantes firmaron el consentimiento informado luego de dicha explicación. La oficina de investigaciones de la sede universitaria comprobó y certificó el cumplimiento de las normas éticas. Se obtuvo igualmente el consentimiento de los autores de las escalas utilizadas.
Resultados
En la Tabla 1 se presentan los estadísticos descriptivos. Como se puede apreciar, los dominios con mayor satisfacción, en su orden, son: la familia, la salud y la vida universitaria. El dominio económico es, por el contrario, el que menor satisfacción genera en los participantes. La media de la felicidad, por su parte, es ligeramente superior a la media de la satisfacción vital.

Nota: El rango utilizado fue en todos los casos de 1 a 5. Las mayores puntuaciones indican mayor conformidad con el constructo medido.
En la Tabla 2 se pueden apreciar las correlaciones . de Pearson. Tanto la satisfacción vital como la felicidad se relacionaron positiva y significativamente con todas las satisfacciones de dominios, y la correlación fue especialmente alta en el caso de la satisfacción vital global, y con respecto a la satisfacción con la vida universitaria, la economía y la familia. La felicidad también presentó una fuerte conexión con la satisfacción en los dominios de vida universitaria y familia.

Las satisfacciones de dominios como predictoras del bienestar subjetivo
Después de examinar las correlaciones entre los componentes del bienestar y las satisfacciones de dominios, se realizó un análisis de regresión jerárquica por el método de pasos sucesivos, con el propósito de comprobar el comportamiento de estas últimas como posibles predictoras de la satisfacción vital y la felicidad.
Con el fin de controlarlas y conocer su impacto sobre los componentes del bienestar, se introdujeron en el modelo 1 solo las variables sociodemográficas (género, jornada de estudios, semestre alcanzado, programa de estudios, ocupación laboral, pareja estable). En el modelo 2, se introdujeron, además de estas, las satisfacciones en los dominios de pareja, familia, amigos, salud, económico, vida universitaria y rendimiento académico. Previamente se verificó el cumplimiento de las condiciones y supuestos de aplicación, como la confirmación de independencia de residuos por el estadístico Durbin-Watson, la confirmación de normalidad de las gráficas de distribución de estos y el cumplimiento de los supuestos de linealidad y homocedasticidad. Finalmente se constató que no hubiese multicolinealidad a través de la tolerancia y la inflación de varianza. Dichas pruebas confirmaron la validez de las conclusiones del modelo.
La primera variable analizada por el modelo fue la satisfacción vital (ver Tabla 3), la cual fue explicada por las variables sociodemográficas en un pequeño porcentaje de varianza del 1.5 %, con valor de . (6, 214) no significativo. La satisfacción vital no se predijo por ninguna de las variables sociodemográficas. En el segundo modelo tampoco hubo variables sociodemográficas predictoras de la satisfacción vital, y fueron las satisfacciones de dominios las que explicaron esencialmente su varianza (43 %). El valor de . (7, 207) fue de 22.95 (. < .001). Como se puede apreciar en la misma tabla, las satisfacciones con los dominios económico, de vida universitaria, pareja y familia, emergieron como predictoras significativas de la satisfacción vital global, lo que no ocurrió con la satisfacción con los amigos, la salud y el rendimiento académico, cuyos valores fueron no significativos.

Nota: Varianza explicada por las variables sociodemográficas: 1.5 %; Varianza explicada por las satisfacciones de dominios: 43 %; Varianza total explicada: 44.5 %. En general, mayor valor de t se corresponde con menor valor de p y sugiere mayor significancia.
** p < .01*** p < .001En un segundo análisis de regresión jerárquica se estudió la felicidad (ver Tabla 4). En el modelo 1 se introdujeron las variables sociodemográficas (género, jornada de estudios, semestre alcanzado, programa de estudio, ocupación laboral y pareja estable). En el modelo 2 se introdujeron, además de las anteriores, las satisfacciones de dominios (pareja, familia, amigos, salud, económico, vida universitaria y rendimiento académico). Previamente, se constató el cumplimiento de las condiciones y los supuestos de aplicación para aceptar la validez de las conclusiones.
En el modelo 1 la varianza de felicidad explicada por las variables sociodemográficas fue de 5.9 %, con valor f (6, 214) de 2.24 (p < .05). Como se puede apreciar en la tabla, la felicidad fue explicada por tres variables sociodemográficas: tener pareja estable, programa de estudio y semestre alcanzado (mayor felicidad en los primeros semestres). Sin embargo, en el modelo 2, al interactuar con las satisfacciones de dominios, la pareja fue la única variable sociodemográfica que mantuvo su condición de predictora de la felicidad (tener pareja estable proporcionó mayor felicidad que no tenerla), recayendo la explicación de su varianza principalmente en las satisfacciones de dominios (33.2 %). El valor f (7, 207) fue de 16.1 (p < .001). La felicidad se predijo en este paso, y en su orden, por la satisfacción con los amigos, la satisfacción con la vida universitaria, la satisfacción con la economía y la satisfacción con la pareja. La satisfacción con la familia, por su parte, arrojó un valor residual, mientras la satisfacción con el rendimiento académico y la satisfacción con la salud mostraron ser predictoras débiles de la felicidad, si bien con valores superiores a los presentados con respecto a la satisfacción vital.

Nota: Varianza explicada por las variables sociodemográficas: 5.9 %; Varianza explicada por las satisfacciones de dominios: 33.2 %; Varianza total explicada: 39.1%. En general, mayor valor de t se corresponde con menor valor de p y sugiere mayor significancia.
* p < .05** p < .01*** p < .001Discusión
Esta investigación establece la relación entre el bienestar subjetivo (satisfacción vital y felicidad) y la satisfacción en los dominios de pareja, familia, amigos, salud, económico, vida universitaria y rendimiento académico, de estudiantes universitarios colombianos, identificando, entre estos dominios, aquellos que mejor predicen el bienestar.
Los resultados del estudio apoyan la hipótesis 1, revelando una relación positiva y altamente significativa de la satisfacción vital y la felicidad con todas las satisfacciones de dominios estudiadas. Esto es congruente con hallazgos previos que dan cuenta de la conexión entre la satisfacción en dominios cercanos a la persona y los componentes del bienestar global (Andrews y Withey, 1976; Yasuco Arita et al., 2005; Diener, 1994; Diener y Diener, 2009;Gómez et al., 2007; Marrero et al., 2014; Pérez-Escoda, 2013). La interdependencia recurrentemente hallada entre los principales y más cercanos ámbitos de vida y el bienestar global, implicaría, según Bowling et al. (2010), que la satisfacción en los diferentes dominios “derrama” a otros y a la propia satisfacción global de vida.
Si bien las satisfacciones de dominios se asocian significativamente a los dos componentes del bienestar, esa relación es más estrecha con la satisfacción vital que con la felicidad, como se postuló en la hipótesis 2 (la varianza explicada de satisfacción vital es del 43 %, mientras la varianza explicada de felicidad es del 33.2 %).
Este resultado contrasta con el resultado obtenido por Marrero et al. (2014), quienes utilizando los mismos instrumentos que se emplearon en el presente estudio, no hallaron diferencia significativa en la predicción de los componentes cognitivo y emocional del bienestar. Los mismos autores concluyeron que la distinción entre un componente cognitivo y uno emocional solo es útil teóricamente. La presente investigación, al igual que reveló un estudio de Peiró (2006), demuestra por el contrario la utilidad de aplicar instrumentos diferenciados para medir la satisfacción vital y la felicidad. De esta manera, estos hallazgos están alineados con la tendencia mayoritaria en la investigación previa, que arroja una relación más frecuente de las satisfacciones de dominios con la satisfacción global (Diener y Diener, 2009; Oishi et al., 1999; Peiró, 2006; Zubieta et al., 2012). No obstante, la mayoría de los estudios previos relacionaron las satisfacciones de dominios con un solo componente del bienestar, y no con los dos como resultó en este caso, lo que podría haber limitado sus conclusiones.
Los resultados aquí presentados son conceptualmente coherentes, ya que todos los juicios de satisfacción, sean de dominios específicos o respecto a la vida como un todo, ocurren en el nivel cognitivo, por lo que resulta razonable inferir una asociación más estrecha entre ellos que con la felicidad. La escala de Lyubomirsky, usada en esta investigación para estudiar la felicidad, recoge el balance y la interpretación de las experiencias emocionales propias (Lyubomirsky y Lepper, 1999), lo cual difiere de la evaluación global de la vida que se obtiene con la escala de satisfacción vital de Diener.
Estos resultados respaldan también la hipótesis 3, pues la satisfacción vital y la felicidad se asocian más fuertemente con la satisfacción en el dominio económico y los dominios relacionales que con el conjunto de otras satisfacciones de dominios estudiadas (exceptuando la satisfacción con la vida universitaria), emergiendo las primeras como predictoras de, al menos, uno de los componentes del bienestar.
La satisfacción con el dominio económico emergió claramente como el mayor predictor de la satisfacción vital, aunque predijo también la felicidad. Numerosos estudios previos han confirmado la relación entre la satisfacción económica y componentes del bienestar subjetivo, en especial la satisfacción vital (Bergman et al., 2017; Koksal et al., 2017; Loewe et al., 2014; Pedisic et al., 2015). Sin embargo, pese a la vasta evidencia acumulada en tal sentido, se ha afirmado que no es el ingreso por sí mismo el que causa el impacto, sino que este podría asociarse a factores concomitantes al ingreso, tales como el estatus, el poder, la imagen social, la comparación social o el contexto sociocultural (Ahuvia, 2008; Diener, 1994; Srivastava et al., 2001; Veenhoven, 1994).
A pesar de que la satisfacción con el dominio económico es, entre todas, la que mayor impacto causa en la satisfacción global, el dominio económico es paradójicamente aquel que presenta la media más baja de satisfacción por si, entre los dominios estudiados. Esta paradoja fue reconocida previamente por Engel y Bless (2017), quienes concluyeron que, mientras más negativamente es evaluado un dominio, mayor es su impacto en la satisfacción vital. Integrando el resultado de nuestro estudio con resultados que indican que en países pobres la correlación entre ingreso y satisfacción global es mayor que en países ricos (Oishi et al., 2009; Veenhoven, 1994), se podría proponer que, al sentir carencias en un dominio, percibiéndolo alejado de las expectativas, este es más dimensionado que otros al momento de sopesar la vida en su conjunto.
Los resultados de esta investigación, que demuestran una relación significativa del bienestar subjetivo (especialmente de la satisfacción vital) con las satisfacciones de los dominios de familia y pareja, son congruentes con hallazgos previos. Se ha establecido en diferentes culturas, en especial colectivistas, que la familia es fuente de satisfacción global (Alarcón, 2002; Campbell et al., 1976; Gómez et al. 2007; Loewe et al., 2014; Martínez et al., 2002), e incluso se ha señalado como uno de los factores que más aportan bienestar a las personas (Diener, 1994; Zubieta et al., 2012). Para el caso concreto de Colombia, país colectivista, se ha encontrado previamente que la familia constituye uno de los mayores soportes del individuo (Murillo y Salazar, 2019; Zlobina, 2004), hecho que este estudio reafirma.
La pareja, que en nuestro estudio incluye relaciones afectivas permanentes como el matrimonio, la unión libre y el noviazgo estable, constituye un factor predictor, tanto de satisfacción como de felicidad, lo que es congruente con hallazgos previos (Bowling et al., 2010; Campbell et al., 1976;Koksal et al., 2017; Martínez et al., 2002). Gómez et al. (2007), en un estudio con comunidad universitaria colombiana, hallaron que las relaciones afectivas (incluida también la familiar) estaban entre los mayores predictores del bienestar. Dichos autores, apoyados en la literatura, destacan que las personas casadas suelen presentar mayor bienestar que las no casadas y separadas. La recurrencia de dichos hallazgos ha llevado incluso a reconocer al matrimonio como el mayor predictor, entre todos, del bienestar (Diener, 1994;Veenhoven, 1994) y a la vida amorosa, en general, como un potente predictor del bienestar (Diener, 1994). Los hallazgos aquí expuestos se inscriben en esta línea. Tomados en conjunto, aquellos y este estudio, confirmarían que tener relaciones estables contribuye a tener emociones positivas y a evaluar positivamente la vida como un todo.
La tercera relación interpersonal estudiada en esta investigación es la amistad. Los resultados, que muestran una importante correlación entre la satisfacción con los amigos y ambos componentes del bienestar, arrojaron, sin embargo, que la satisfacción con los amigos predice la felicidad, pero no la satisfacción vital de los participantes. La literatura ha señalado mayoritariamente que los amigos son fuente de bienestar (Bowling et al., 2010; Gómez et al., 2007; Martínez et al., 2002), puesto que en torno a ellos se construyen redes sociales de protección (Biswas-Diener y Diener, 2006; Cuadra y Florenzano, 2003). Los estudios también indican que quienes tienen más amigos o pasan más tiempo con ellos, tienen en promedio mayores niveles de felicidad (Diener, 1994; Gómez et al., 2007). Entre jóvenes, los amigos proveen necesidades emocionales prioritarias como el esparcimiento, el reconocimiento y la identidad social. Varios investigadores han señalado que la importancia de los dominios para el bienestar varía con la edad (Alarcón, 2002; VanPraag et al., 2003). Allí podría estar la razón por la cual, entre los jóvenes participantes, la satisfacción con los amigos emergió como el mayor predictor de la felicidad (componente emocional de bienestar), aunque no predijo la satisfacción vital: a su edad podría haber mayores necesidades emocionales que cognitivas y la amistad las suple.
La satisfacción con la salud, si bien se relaciona con el bienestar en el presente estudio, no predice sus componentes. Estar satisfecho con la salud se ha asociado positivamente con la satisfacción global en varios estudios (Gómez et al., 2007; Koksal et al., 2017; Pedisic et al., 2015), pero esta relación no suele ser tan contundente como lo es con la satisfacción en otros dominios (Campbell et al., 1976; Diener, 1994) y su impacto suele ser mayor en ciertos grupos etarios que en otros (Diener, 1994). Alarcón (2002) afirmó que la salud emerge sólidamente asociada al bienestar subjetivo en personas mayores, pero poco en jóvenes, lo cual es congruente con los resultados aquí presentados. Para los jóvenes participantes del presente estudio, gozar de buena salud probablemente fuera percibido como un evento ordinario que no superaba sus expectativas. Esta interpretación es coherente con la afirmación de Saris (2001), en el sentido de que la salud no es relevante para el bienestar porque no resulta ser un problema. Además, la satisfacción con la salud presentó una de las medias más elevadas entre los diferentes dominios, por lo que su bajo impacto en el bienestar global sería congruente con la afirmación de Engel y Bless (2017) antes señalada, en el sentido de que, el mayor impacto en el bienestar proviene de los dominios más negativamente evaluados. No obstante, debe matizarse esta última interpretación, evitando generalizarla, ya que la satisfacción con la familia, por ejemplo, arrojó una de las medias más altas y, sin embargo, predijo ambos componentes del bienestar: Cruzando todos los datos, se puede proponer que el impacto de un dominio en el bienestar general dependerá, no de uno, sino de la interacción de varios factores, como el peso cultural del dominio, su proximidad, o la significación de dicho dominio para la autoestima personal, lo cual puede variar de persona a persona.
El impacto de la satisfacción con la vida universitaria en la satisfacción global no fue planteado como hipótesis en este estudio, por tratarse de una relación con menor soporte empírico previo. Sin embargo, los resultados mostraron que dicho impacto es el mayor después del efecto de la satisfacción con el dominio económico. Esto no ocurrió con la satisfacción con el rendimiento académico, que es más específico y accidental. Estudiar es una meta prominente para universitarios (Marrero et al., 2014). Hacerlo en una institución socialmente reconocida a la que acceden solo los aspirantes de mayor puntaje, podría tener valor adicional para la autoestima de estos jóvenes, que en un 99 % son de recursos económicos muy bajos, bajos o medio bajos, según se desprende de información dada por la propia sede universitaria (Fuente: Secretaría académica, comunicación personal, 26 de noviembre, 2021). Esta interpretación sería congruente con el planteamiento de Park et al. (2014), según el cual, si hay satisfacción con un dominio y la autoestima está asociada a este dominio, la satisfacción global se incrementa.
Más que un asunto académico restringido como lo es el desempeño, que no afectó el bienestar, los estudios universitarios representan la realización de un proyecto de vida y la construcción de una nueva identidad social y una nueva categorización. Esta posible explicación permitiría comprender la aparente contradicción de los resultados aquí hallados con otros previos, centrados en aspectos más puntuales, como los de Singley et al. (2010), en el que no se encontró relación de la satisfacción vital con dominios académicos, y el de Casas et al. (2013), en el que la satisfacción vital de adolescentes españoles y rumanos no se relacionó con la satisfacción con compañeros de estudio.
En síntesis, los logros obtenidos con esfuerzo podrían ser especialmente importantes para el bienestar de miembros de grupos socialmente vulnerables (Chen et al., 2015;Jovanovic et al., 2017; Klug y Maier, 2015). En Colombia, país donde sólo un porcentaje minoritario de jóvenes acceden por mérito y esfuerzo a la educación superior, la vinculación al mundo universitario podría constituir un logro muy destacado que arrojaría enormes beneficios: alimenta la autoestima (mediador clave de bienestar), facilita la movilidad social al acercar al joven a la posibilidad de un título universitario que abre mejores puertas laborales, ofrece la posibilidad de significado y proyecto de vida, y proporciona un nuevo grupo de referencia que genera identidad social y nuevas amistades (fuente de felicidad).
Conclusiones y contribuciones
El presente estudio confirma que la satisfacción en dominios cercanos e importantes en la vida de las personas es determinante clave del bienestar global. Como lo han reportado otros investigadores, la satisfacción con los dominios económico y de relaciones que involucran afectos (pareja, familia, amigos, en especial las dos primeras) emerge como importante predictor de bienestar. La satisfacción económica demuestra ser el más fuerte predictor de la satisfacción global. Los resultados que indican el valor predictivo de las satisfacciones de dominio relacionales (pareja, familia, amigos) en el bienestar, concuerdan con la naturaleza colectivista de la sociedad colombiana. Las mayores contribuciones del estudio son: (a) demuestra la importancia de aplicar simultáneamente instrumentos diferenciados para estudiar los componentes del bienestar, ya que el impacto de las satisfacciones de dominios en la satisfacción vital fue claramente mayor que el impacto en la felicidad. Esta comparación no es posible cuando se aplica un solo indicador de bienestar; (b) la aplicación de instrumentos diferenciados demuestra a su vez, que los amigos satisfacen más necesidades emocionales, la economía satisface prioritariamente necesidades cognitivas y la familia y la pareja satisfacen simultáneamente necesidades cognitivas y emocionales; (c) el fuerte impacto de la satisfacción con la vida universitaria en el bienestar demuestra igualmente la importancia de analizar dominios que expresen las particularidades de cada sector de población, además de los dominios convencionales (economía, familia, pareja, amigos, salud). Cada grupo humano, de acuerdo con esas particularidades, convierte en prioritario uno u otro dominio, y eso es lo que se evidencia en este estudio: el impacto observado de la satisfacción con la vida universitaria en la satisfacción vital y la felicidad, se entendería desde las varias significaciones que puede tener una carrera universitaria en la movilidad social de jóvenes, en un país donde el estudio universitario es privilegio de minorías. Les provee un proyecto ascendente de vida y una identidad social altamente valorada en sociedades emergentes.
Limitaciones y futuras investigaciones
Las limitaciones más importantes de este estudio son: (a) dado que el muestreo utilizado es no probabilístico, los resultados no pueden extrapolarse a grupos diferentes al de los participantes del estudio; (b) por ser un estudio basado en autoinformes, podría estar influenciado por la deseabilidad social y/o la no comprensión de los ítems por parte de los participantes; (c) al ser un estudio correlacional, los efectos encontrados en las pruebas no permiten inferir dirección causal con rigor; (d) la varianza explicada por las variables estudiadas, si bien es significativa, deja un margen importante para otras posibles variables no incluidas: su inclusión podría alterar los resultados obtenidos.
Futuras investigaciones deberán estar atentas al hecho observado en este estudio de que no toda variable que aporta satisfacción vital aporta necesariamente felicidad. Es importante reconocer el efecto diferenciado de las satisfacciones de dominios en los componentes del bienestar. El alto valor predictivo de la satisfacción con la vida universitaria en el bienestar constituye, por otro lado, una invitación para que futuras investigaciones incluyan dominios de importancia particular para los grupos específicos bajo estudio en sus trabajos. No debe olvidarse que cada grupo humano construye su bienestar a partir de su propia realidad y su propia jerarquía de necesidades y valores.
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