Artículos
Recepción: 22 Octubre 2021
Aprobación: 29 Marzo 2022
DOI: https://doi.org/10.16888/interd.2023.40.3.6
Resumen: En lo que atañe específicamente a los ámbitos militares, las diferencias en el desempeño alcanzado durante el enfrentamiento en combate de tropas se deben en gran parte a factores psicológicos. En este trabajo se realizó una evaluación a 80 estudiantes (60 % mujeres), de los cuales 40 eran de la carrera militar y 40 provenientes de la población general de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Los grupos fueron homogenizados por cuotas de edad, sexo y nivel de estudios alcanzados. A ambos grupos de participantes se les realizó una evaluación para conocer sus niveles de urgencia compulsiva, búsqueda de sensaciones e impulsividad por imprevisión. Luego se les aplicaron varias pruebas neuropsicológicas para estimar sus capacidades atencionales, de control ejecutivo, de fluencia verbal y no verbal y el estilo de toma de decisiones riesgosas versus seguras. Se realizaron dos estudios con los dos grupos de participantes: por un lado, se analizó la influencia de tres subtipos de impulsividad sobre la ejecución en la evaluación neuropsicológica y el proceso de toma de decisiones; en segundo lugar, se compararon los perfiles de cadetes y civiles. Los estudiantes militares se destacaron por la velocidad de procesamiento en tareas repetitivas y por una menor asunción de riesgos. Por otra parte, cometieron más errores y tuvieron una menor fluencia para respuestas novedosas. Se concluye que la formación militar favoreció ciertos aspectos valiosos para la práctica militar, aunque todavía deben mejorarse áreas relacionadas con la flexibilidad y la reflexión ante situaciones ambiguas.
Palabras clave: Toma de decisiones CUBI, impulsividad, perfil ejecutivo-atencional, estudiantes militares.
Abstract:
Specifically to the military fields, the differences in the performance achieved during the combat in troops are due to psychological factors. Nowadays it is undeniable that psychological variables can make a major difference in military performance and influence the results of a war. Decision-making is very important in this area, since it is necessary in extreme stress situations. In critical situations, wrong military decisions can seriously affect the civilian population. The control of emotions in situations that generate high levels of stress and the presence of neuropsychological deficits (which would seriously impede the training of cadets) give rise to great limitations in their performance and in their performance in the field and in the classroom. This would generate high impact professional errors for decisions in a war.
In this work, we carried out an evaluation of 80 participants (60 % women), of which 40 were students of the military career and 40 students from the general population of the Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. The groups were homogenized by age, sex and studies level. Both groups of participants were evaluated to find out their levels of compulsive urgency, sensation seeking and impulsivity. They are then asked to perform neuropsychological tests to estimate their attentional abilities, executive control, verbal and non-verbal fluency, and risky versus safe decision-making style. The presence of symptoms associated with Post-traumatic Stress Disorder has also been evaluated, especially in the population of war veterans.The inclusion criteria for the sample implied that the participants were not: psychologists or psychology students; patients taking psychiatric medication or had a psychopathological disorder; subjects who have experienced repeated seizures or absences or have been diagnosed with epilepsy; people who have suffered a coma, stroke, or head injury with loss of consciousness or confusion for more than 30 minutes; subjects with uncompensated hearing or visual deficit, or diagnosed with a neurological disease, uncontrolled hypo or hyperthyroidism or chronic drug use. The criteria also required that the individuals be in good condition to perform the task at the time of the encounters, excluding subjects with clear signs of fever, pain, depression, or anxiety.
Two studies were carried out with the two groups of participants: on the one hand, the influence of three subtypes of impulsivity on performance in the neuropsychological assessment and the decision-making process was analyzed; secondly, the profiles of cadets and civilians were compared. Military students were noted for speed of processing on repetitive tasks as well as lower risk-taking. On the other hand, they made more mistakes and had less flow for novel responses. In conclusion, Cadetes were better in two areas than civilians their age. Firstly, in the speed of information processing and secondly, due to greater caution when taking risks. However, it is noteworthy that, although the former emitted quicker responses, it was attentively more difficult for them to inhibit distracting stimuli compared to civilians. This point could indicate that staff training places a lot of emphasis on response speed without training response accuracy.
It is concluded that military training favored certain valuable aspects for military practice but that areas related to flexibility and reflection in ambiguous situations still need to be improved.
Keywords: decision making CUBI, impulsivity, executive-attention profile, military students.
Introducción
En lo que atañe específicamente a los ámbitos militares, las diferencias en la performance alcanzada durante el enfrentamiento en combate de tropas, que presentan idéntico nivel de equipamiento, se deben en gran parte a factores psicológicos (Matthews, 2020). La toma de decisiones es un proceso de gran relevancia en este ámbito, en tanto emerge en situaciones extremas, de gran estrés. Ante circunstancias críticas, las decisiones militares tomadas erróneamente pueden afectar gravemente a la población civil. Pueden ser muy perjudiciales las dificultades en el control de las emociones frente a situaciones generadoras de altos niveles de estrés. En casos extremos, la presencia de déficits neuropsicológicos, que obstaculicen seriamente la formación de los cadetes, puede dar lugar a grandes limitaciones en su actuación y en su rendimiento en el terreno y en el aula. Posteriormente, esto se traducirá en errores profesionales de alto impacto para el propio decisor y para su entorno inmediato (Castro Solano, 2005; Guirao et al., 2019).
Bajo este panorama, la vigilancia e hipervigilancia, consideradas funciones de naturaleza neuropsicológica, resultan cruciales durante la formación del personal militar y de seguridad. También lo son para su labor cotidiana posterior, debiendo optimizar psicológicamente la detección de sesgos atencionales propios relacionados con presuntas amenazas (por ejemplo, aplicar el recurso de la fuerza física, cuando esta no es necesario ni conveniente, por dificultades atencionales que llevan a detectar amenazas infundadas; Staller et al., 2017). Esto legitima el alcance de una preparación profesional cognitiva y metacognitiva que facilite el sostenimiento de la atención y la concentración con la capacidad de autorregulación de la misma. En los ámbitos militares, entre otros, se debe trabajar sobre la conciencia situacional (situacional awareness; Endsley et al., 2016). Así, el conocimiento sobre el contexto operativo o del medio ambiente implica orientar el foco atencional a la percepción de los elementos del entorno, comprender su significado y direccionar la toma de decisiones (Kaur et al., 2019). En la misma línea, la evaluación neuropsicológica de militares implica el uso de medidas o tests con el fin de evaluar déficits cognitivos atribuibles a lesiones cerebrales, procesos atencionales, disfunciones ejecutivas (Armstrong et al., 2013). Actualmente, en el ámbito militar se utilizan pruebas neuropsicológicas automatizadas mediante ordenadores y software. Esto permite la autoevaluación de los individuos aunque se encuentren en regiones geográficas remotas en el cumplimiento de misiones específicas (Parsons et al., 2017).
Por otra parte, se ha evaluado la presencia de sintomatología asociada al Trastorno por Estrés Postraumático ([TEPT]; American Psychiatric Association, 2013; Folke et al., 2019), especialmente en población de veteranos de guerra (Lolich et al., 2014; Meyers et al., 2014) más que en estudiantes militares como profesionales en actividad, tanto a nivel mundial como local.
Un estudio realizado sobre una muestra de 422 estudiantes americanos de grado universitario (Swing y Anderson, 2014) evidenció que la presencia de problemas de atención e impulsividad estuvo fuertemente asociada a agresiones de tipo impulsivo. También se observó que su contraria, la agresión premeditada, se relaciona débilmente con problemas atencionales. Por el contrario, la falta de atención se asocia a una pronunciada agresión impulsiva.
Estudiantes y profesionales militares realizan operaciones tácticas en escenarios dotados de elevados niveles de riesgo que constituyen una importante fuente de estrés capaz de dar lugar a síntomas del trastorno de estrés postraumático (en adelante, TEPT). El entrenamiento prolongado o el ejercicio físico excesivo durante maniobras realizadas en el terreno, entre otros factores de riesgo, resultarían en afecciones psicológicas y fisiológicas propias de la sintomatología del TEPT (Whitworth y Ciccolo, 2016; Yehuda et al., 2014). Uno de los síntomas principales de este trastorno es la dificultad para gestionar las emociones y los impulsos (Folke et al., 2019). Por tales motivos, resulta de gran relevancia conocer el malestar emocional y las capacidades de control afectivo de los estudiantes militares a los fines de prevenir su vulnerabilidad para padecer TEPT. En general, las personas que son elevadamente intuitivas o afectivas en su forma de tomar decisiones presentan comportamientos impulsivos. Por otra parte, en las personas predominantemente racionales estos comportamientos son menos probables, dado que su capacidad reflexiva, el monitoreo cognitivo de sus pensamientos y la regulación emocional incrementan el procesamiento deliberado de la información evitando la manifestación de reacciones impulsivas o afectos negativos. En caso contrario, debido a que las conductas impulsivas se presentan en trastornos psicológicos, sería posible que las personas más intuitivas padezcan algún tipo de trastorno impulsivo (Kräplin et al., 2014).
Sobre la base de las ideas anteriores, en un estudio realizado por Azzollini et al. (2014) se analizó una muestra de 184 cadetes del Colegio Militar de la Nación, Argentina, que cursaban entre el segundo y el cuarto año de la Licenciatura en Conducción y Gestión Operativa. Los estudiantes militares completaron las escalas Preference for Intuition and Deliberation ([PID]; Betsch, 2004) y State Impulsivity Scale ([SIS]; Iribarren et al., 2011). Un posterior análisis correlacional indicó que la preferencia por el pensamiento de tipo intuitivo, como modalidad decisoria, se asocia positivamente con las conductas impulsivas, en tanto que la preferencia por la deliberación o reflexión se asocia negativamente. Los investigadores de este estudio concluyeron que futuras investigaciones deberían indagar en qué medida la expresión de emociones positivas y/o negativas, y de conductas impulsivas en el curso de los procesos decisorios limitarían la efectividad alcanzada por los estudiantes militares ante determinadas tareas.
En línea con lo anterior, en un estudio realizado por Depaula et al. (2014) se analizaron correlaciones entre los estilos de toma de decisiones desplegados frente a situaciones apremiantes o urgentes y las fortalezas del carácter. La toma de decisiones fue clasificada en dos tipos: intuitivo vs reflexivo (Cosentino et al., 2017). Se encontraron asociaciones significativas entre un estilo decisorio de tipo reflexivo y las siguientes fortalezas del carácter: apertura mental, vitalidad y autorregulación. Esto indicó que las personas que toman decisiones urgentes con un estilo reflexivo, en mayor medida, son maleables a considerar diferentes puntos de vista además del propio, viven experiencias psicológicas emocionalmente positivas plasmadas en la efectividad e integración intra e interpersonal. También tienen un mayor control adaptativo de sus emociones, pensamientos y acciones en relación con las normas morales, el rendimiento individual y las expectativas de otras personas. La última observación vinculada a la fortaleza de autorregulación indicaría que los sujetos que toman decisiones deliberadamente manifiestan una mayor autorregulación o control emocional, lo que podría reducir sus niveles de impulsividad, en línea con lo hallado también en el estudio de Azzollini et al. (2014).
Debido a que la regulación emocional y las conductas impulsivas son importantes moduladores de la toma de decisiones durante el desempeño en tareas militares, a continuación se desarrollará el modelo de impulsividades múltiples que se empleó en este trabajo.
Impulsividad y sus subtipos
El concepto de impulsividad ha sido propuesto, tempranamente, como un constructo multifacético por Whiteside y Lynam (2001). Los autores propusieron dividir al concepto en cuatro dimensiones, basándose en la teoría de los cinco grandes factores de personalidad (NEO-PIR, Costa y McCrae, 1997). Estudios psicométricos (Rochat et al., 2018) permitieron aislar las facetas Urgency, Sensation Seeking, Lack of Premeditation y Lack of Perseverance como cuatro caracterizaciones distintas de lo que se llama impulsividad. Estos cuatro subtipos son necesarios para identificar las diferentes ideas con las que diversos investigadores han trabajado sobre este constructo. Así, Urgencia (Urgency) se relaciona con la dificultad para la autorregulación de los impulsos (comportamientos compulsivos), los cuales ocurren bajo situaciones de estrés o bajo la presencia de afectividad negativa. La Búsqueda de Sensaciones (Sensation Seeking) es la tendencia a buscar y aproximarse a estímulos que predicen excitación o novedad. La Falta de Premeditación (Lack of Premeditation) hace referencia a la incapacidad para anticipar las consecuencias del propio comportamiento y la tendencia a actuar sin pensar previamente. Finalmente, la característica Falta de Perseveración (Lack of Perseverance) indica la propensión a abandonar tareas que no proveen refuerzos inmediatos o cuando sobreviene el aburrimiento (Squillace Louhau y Picón Janeiro, 2019).
Luego de la conceptualización de la impulsividad en subtipos fue necesario probar si los mismos eran capaces de predecir el comportamiento de los individuos. De esta manera, Bayard et al. (2011) indicaron que algunas facetas del Urgency Premeditation Perseverance Sensation (UPPS) predicen la toma de decisiones riesgosas (Pinter et al., 2022). En ese estudio se evaluó el proceso de toma de decisiones en participantes sanos, para lo cual se utilizaron dos tipos de tareas experimentales: el Iowa Gambling Task (IGT) y el Dice of Task (DT). Estos instrumentos permiten evaluar la cantidad de elecciones riesgosas y seguras que aplican los participantes y cómo esto afecta la adquisición o pérdida de dinero ficticio. La urgencia y la búsqueda de sensaciones predijeron mayores elecciones de riesgo en el DT controlando el efecto de la edad y el sexo.
Un metaanálisis de 41 estudios independientes que buscaban la relación entre subtipos de impulsividad y el uso de marihuana arrojó los siguientes hallazgos. Todos los subtipos de impulsividad del modelo UPPS estuvieron relacionados con el uso de la marihuana, excepto Lack of Perseverance. El efecto fue igual para hombres que para mujeres y se relacionó más con las consecuencias negativas del uso de la marihuana que con el uso en sí mismo (VanderVeen et al., 2016).
Otro estudio buscó identificar las facetas de impulsividad relacionadas con las conductas de riesgo sexual en adolescentes y adultos jóvenes. Para ello, recurrió a una muestra de 529 jóvenes que presentaban tanto conductas de riesgo sexuales como consumo de sustancias. Los hallazgos mostraron que la falta de premeditación era el factor que moderaba o incrementaba el efecto de los otros subtipos de impulsividad. Por otra parte, la alta búsqueda de sensaciones predijo la cantidad de relaciones sexuales mantenidas con desconocidos y la urgencia predijo la falta de uso de preservativos durante el sexo ocasional si el individuo se encontraba bajo el efecto de una alta emocionalidad (Curry et al., 2018).
Reynolds et al. (2019) destacan la poca cantidad de estudios de conductas de riesgo en personas sanas ya que la mayoría de los artículos versan sobre poblaciones de pacientes con patologías graves y lesiones cerebrales. Su estudio se llevó a cabo con 56 jóvenes y evaluaba tanto funcionamiento ejecutivo e impulsividad como conductas de riesgo autorreportadas. Entre las conductas de riesgo, se informaba sobre el comportamiento sexual, el consumo de sustancias e implicaciones en actos antisociales como hurto y robo. Los hallazgos revelaron que el bajo funcionamiento ejecutivo fue un predictor tanto de las conductas sexuales de riesgo como del uso de sustancias ilegales. Además, el rasgo de impulsividad potenció ambas conductas al combinarse con un bajo desempeño ejecutivo. Por otro lado, la toma de decisiones riesgosas, que implicaban apuestas monetarias, se vinculó con comportamientos de tipo antisocial en la vida diaria de los participantes (Kray et al., 2021).
Squillace Louhau y Picón Janeiro (2017) construyeron un instrumento para medir la impulsividad en población argentina apoyándose en la idea de una impulsividad multifacética. A partir de 12 escalas que medían distintos conceptos de la impulsividad, los autores llegaron a la conclusión de que la mejor estructura factorial hallada era una de tres factores. Así, la tarea fue denominada, según el contenido de las escalas, Cuestionario de Urgencia Compulsiva, Búsqueda de Sensaciones e Impulsividad por Imprevisión ([CUBI], Squillace Louhau y Picón Janeiro, 2017). Posteriormente, se desarrolló una versión abreviada, el CUBI-18 (Squillace Louhau y Picón Janeiro, 2019), que fue utilizada en este trabajo. La falta de perseverancia no fue incluida en el mismo, por considerar que este rasgo no es un subtipo de impulsividad sino una característica asociada a la falta de premeditación (Cyders y Smith, 2007).
En el presente estudio se asociaron los perfiles neuropsicológicos y de toma de decisiones con cada uno de los subtipos de impulsividad. Asimismo, se identificó el perfil neuropsicológico y de toma de decisiones de una muestra de cadetes con el fin de identificar las características diferenciales con respecto a la población general y estudiar si ese perfil era acorde a las demandas de la profesión elegida.
Método
Participantes
La muestra estuvo compuesta por 80 participantes (60 % mujeres), de los cuales 40 eran cadetes (67 % mujeres) de la Universidad de la Defensa Nacional, Argentina. Entre los cadetes, la media de edad fue de 21.7 años (DS = 2.3), con un mínimo de 19 y un máximo de 27 años. Por otra parte, los 40 participantes restantes (58 % mujeres) provenían de la población general de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. La media de edad fue de 21.7 años (DS = 2.5), con un mínimo de 19 y un máximo de 27 años. Tanto la edad como el nivel educacional de los participantes (todos eran estudiantes terciarios) fue equivalente para homogeneizar ambos grupos de comparación. Los participantes fueron reclutados de forma voluntaria a través del completamiento de un formulario de consentimiento informado. Se siguieron los lineamientos éticos propuestos en la Declaración de Helsinki (2004), garantizando el anonimato y confidencialidad de los datos suministrados.
Instrumentos
Medidas de impulsividad
Para medir los tres subtipos de impulsividad se aplicó el Cuestionario de Urgencia Compulsiva, Búsqueda de Sensación e Impulsividad por imprevisión abreviado ([CUBI-18], Squillace Louhau y Picón Janeiro, 2019). Es un cuestionario de autoinforme compuesto por afirmaciones sobre personalidad en el que los encuestados deben indicar en qué medida esas afirmaciones describen su comportamiento habitual. Se utiliza una escala Likert de cinco puntos: totalmente de acuerdo, de acuerdo, no puedo decidirme, en desacuerdo y totalmente en desacuerdo. El instrumento consta de 18 ítems, seis de los cuales miden Impulsividad por Imprevisión (II), seis Búsqueda de Sensaciones (BS) y seis Urgencia Compulsiva (UC). El contenido de las escalas guarda paralelismo con la teoría de Whiteside y Lynam (2001): UC con urgencia, II con falta de premeditación y BS con búsqueda de sensaciones. Los índices de confiabilidad del instrumento, calculados con alfas de Cronbach, fueron de aceptables a muy buenos (UC .71, BS .79 y II .80).
Medidas de habilidades cognitivas
Se utilizaron varias pruebas neuropsicológicas para medir el funcionamiento ejecutivo-atencional. Para mensurar la velocidad de procesamiento, la concentración y diferentes tipos de errores atencionales, se aplicó la prueba d2 (Brickenkamp, 2002). Para medir la inhibición de la interferencia atencional se administró el test de Stroop (Color and Word Test; Golden, 2007). Además, para medir la velocidad de procesamiento y la alternancia atencional, se utilizó el Trail Making Test (en adelante, TMT), partes A y B ([AITB], Margulis et al., 2018; Reitan, 1958; Reitan y Wolfson, 1993). Para evaluar la amplitud atencional y estimar la memoria de trabajo, se aplicó una de las escalas de amplitud de dígitos directa e inversa de la escala de inteligencia de Whechsler ([WAIS-III], Wechsler, 2002). Para medir la fluidez del entrevistado se administraron dos pruebas: por un lado, se estimó la velocidad de evocación del material verbal a partir de la tarea de fluidez verbal semántica y fonológica (Butman et al., 2000; Vicente et al., 2020); por otro, se observó el funcionamiento de la fluidez no verbal mediante la generación de patrones en la prueba de cinco puntos (Ruff, 1996).
Medidas de toma de decisiones riesgosas / seguras
Para evaluar la toma de decisiones arriesgadas frente a seguras, se utilizó el Dice of Task ([DT], Billieux, 2020; Brand et al., 2008; Pertl et al., 2017). Esta tarea informatizada permite observar el desempeño de los sujetos en una tarea de apuestas que incluye opciones arriesgadas y seguras. El instrumento consta de cuatro opciones para ganar determinadas cantidades de dinero apostando al resultado de una tirada de dados (una de las caras de los dados). Si ocurre el número propuesto, el individuo gana dinero ficticio, pero si hay un resultado diferente, el individuo es castigado perdiendo la misma cantidad de dinero. Los cuatro tipos de apuestas van desde las más riesgosas hasta las más seguras. Las opciones son las siguientes: 1) elige una sola cara de los dados, 2) elige dos caras, 3) elige tres caras, y 4) elige cuatro caras. Cada elección está asociada con ganancias / pérdidas ficticias: $ 1000 de ganancia / pérdida para la opción 1; $ 500 de ganancia / pérdida para la opción 2; $ 200 de ganancia / pérdida para la opción 3, $ 100 de ganancia / pérdida para la opción 4. Las opciones 3 y 4 se consideran más seguras porque aumenta la probabilidad de éxito, mientras que las opciones 1 y 2 son más riesgosas porque aumentan la probabilidad de pérdida. La mayor cantidad de dinero que se puede ganar asumiendo mayores riesgos hace que las opciones 1 y 2 sean más atractivas, mientras que lo contrario es cierto para las opciones 3 y 4. El número de opciones arriesgadas (1 y 2) y opciones seguras (3 y 4) se registra junto con el dinero ganado, perdido y el saldo de pérdidas y ganancias al final de las pruebas de 30 juegos.
Procedimiento
Al elegir la muestra, se excluyeron los participantes que eran psicólogos o estudiantes de psicología, los pacientes que tomasen medicación psiquiátrica o se encontrasen diagnosticados con algún trastorno psicopatológico, los sujetos que hubieran experimentado convulsiones y/o ausencias repetidas o que estuvieran diagnosticadas con epilepsia, las personas que hubieran sufrido un coma, un accidente cerebrovascular o un traumatismo craneal con pérdida del conocimiento o confusión durante más de 30 minutos, los sujetos con déficit auditivo o visual no compensado, o diagnosticados con una enfermedad neurológica, hipo o hipertiroidismo no controlado o consumo crónico de drogas. Al momento de los encuentros, se requería que los individuos estuvieran en buenas condiciones; se excluyeron a quienes tenían signos claros de fiebre, dolor, depresión o ansiedad.
Análisis estadísticos
Se utilizó el coeficiente producto – momento de Pearson para detectar los efectos de los subtipos de impulsividad y las variables neuropsicológicas. En este caso, se utilizaron correlaciones parciales para controlar los efectos de los otros subtipos de impulsividad no estudiados en la correlación.
Se aplicaron pruebas de hipótesis a partir del t de Student para la comparación entre grupos: civiles vs cadetes, altos vs bajos, en los tres tipos de impulsividad. Se analizó el tamaño del efecto de cada resultado a través del estadístico d de Cohen, considerándose rangos en torno de .20 a .40 efectos bajos, de .50 a .60 efectos medios y de .80 a más efectos altos (Draper, 2018; Gignac y Szodorai, 2016)
Durante el análisis de los perfiles de impulsividad y su rendimiento neuropsicológico, también se realizó un análisis de regresión lineal por pasos (stepwise). En este caso, el objetivo fue controlar el efecto de otros factores que podrían funcionar como variables de confusión (Pardo Merino y San Martín Castellanos, 1998), restando el efecto de los otros subtipos de impulsividad. Se midió la colinealidad de los factores estudiados a partir del estadístico Variance Inflation Factor (VIF). Siguiendo los criterios de Allison (1999), valores de VIF por encima de 2.5 y de tolerancia por debajo de .4 fueron considerados como problemáticos para la multicolinealidad. Así, las variables no mostraron signos de multicolinealidad. Del modelo de regresión lineal se informan las puntaciones β estandarizadas, la significación de cada factor en la ecuación y el coeficiente de determinación del modelo (R2).
Resultados
En primer lugar, se analiza cómo el desempeño en las pruebas neuropsicológicas ha sido influido por los subtipos de impulsividad y luego se describe el perfil de los cadetes y de los civiles.
En la Tabla 1 se describen los datos sociodemográficos de los dos grupos de participantes.

Subtipos de impulsividadSubtipos de impulsividad
Atención y flexibilidad cognitivaAtención y flexibilidad cognitiva
En la Tabla 2 se exponen las correlaciones parciales para cada uno de los tres subtipos de impulsividad, medidos por el CUBI-18 y las diferentes pruebas ejecutivo-atencionales

El análisis mediante t de Student, para los individuos con puntuaciones extremas entre cada subtipo de impulsividad, arrojó los siguientes resultados. Los altos en el rasgo Urgencia compulsiva (UC) se diferenciaron de los bajos en la tarea de Stroop. Los primeros tuvieron un menor desempeño para denominar colores en la segunda lámina del Stroop (t(41) = -2.651, p = .01) y obtuvieron una media de 66.0 estímulos (DS = 10.3) vs 77.0 (DS = 14.1), respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = -.89). Lo mismo ocurrió para la tercera lámina de palabras y colores (PC), los individuos altos en UC nombraron menos estímulos (t(41) = -2.108, p = .04) con respecto a los bajos en el rasgo, obteniendo una media de 44.6 (DS = 12.4) y de 55.2 (DS = 17.3) estímulos, respectivamente. El tamaño del efecto también fue importante (d = -.74).
Los sujetos con valores altos en Búsqueda de sensaciones (BS) produjeron diferencias significativas con respecto a los que obtuvieron puntajes bajos en el rasgo en la prueba de Stroop. En este caso, cometieron una mayor cantidad de errores por interferencia que los de bajos puntajes en el rasgo (t(41) = 2.917, p < .01) con una media de 2.4 errores (DS = 1.7) vs .70 errores (DS = 1.4), respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = 1.08).
Al realizarse los modelos de regresión lineal, se obtuvieron varios resultados para el rasgo UC. En primer lugar, predijo una menor cantidad de colores denominados en la segunda lámina del Stroop (β = -.547; t(79) = -4.230, p < .01), con R2 = .30. También predijo una menor cantidad de denominaciones en la tercera lámina PC (β = -.496; t(79) = -3.703, p < .01), con R2 = .25. Por último, valores altos en UC predijeron el aumento de errores por interferencia en la parte B del TMT (β = .282; t(79) = 2.078, p < .05), con R2 = .08.
Por otro lado, la Impulsividad por imprevisión (II) predijo una menor cantidad de palabras producidas en la primera lámina del Stroop (β = -.366; t(79) = -2.551, p < .05), con R2 = .13.
El análisis con t de Student indicó diferencias significativas entre cadetes y estudiantes civiles sobre diferentes pruebas ejecutivo atencionales. Por otra parte, no se hallaron diferencias entre los subtipos de impulsividad en los dos grupos.
Los cadetes realizaron la parte A del TMT (t(78) = -5.740, p < .000) más rápido que los sujetos de la población general, siendo sus medias 24.4 (SD = 9.6) y 39.1 (SD = 11.6), respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = -.80). Lo mismo ocurrió para el tiempo utilizado en la ejecución de la parte B del TMT; los cadetes realizaron más rápido la tarea (t(78) = -2.178, p = .031), con medias de 56.2 (SD = 22.8) y 70.4 (SD = 37.8), respectivamente. El tamaño del efecto fue bajo (d = -.46). Sin embargo, los cadetes cometieron mayores errores de interferencia en esta segunda parte de la prueba (t(78) = 2.157, p = .036) con respecto a los controles, siendo las medias de 0.7 errores (SD = 1.2) y 0.2 errores (SD = .7), respectivamente. El tamaño del efecto fue bajo (d = .45).
En la prueba de Stroop, los cadetes denominaron menos estímulos en la tercera lámina PC (t(78) = -3.068, p = .003), siendo las medias 42.5 (SD = 5.9) y 49.1 (SD = 7.8), respectivamente. El tamaño del efecto fue moderado (d = -.56).
En la tarea d2 los cadetes realizaron una mayor cantidad de ítems respecto a los controles (t(78) = 2.144, p = .034). El tamaño del efecto fue bajo (d = .42). Sin embargo, no se diferenciaron en la cantidad de aciertos con estos últimos. Las medias obtenidas en cantidad de respuestas fueron de 447.0 (SD = 53.0) y 407.7 (SD = 80.2), respectivamente.
Fluencia verbal y no verbalFluencia verbal y no verbal
En la Tabla 3 se exponen las correlaciones parciales para cada uno de los tres subtipos de impulsividad medidos por el CUBI-18 y las diferentes pruebas de fluencia verbal y no verbal.

Se comparó a los individuos con puntuaciones extremas en cada subtipo de impulsividad mediante el análisis t de Student, El mismo arrojó los siguientes resultados: quienes tenían altos puntajes en UC cometieron una mayor cantidad de errores perseverativos en comparación con los que tenían bajos puntajes en la prueba de fluencia fonológica (t(41) = -2.414, p = .01), obteniendo una media de 1.2 (DS = .30) vs .3 (DS = .07) errores, respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = .77). Lo mismo ocurrió para la tarea de fluencia semántica, pero en este caso se mantuvo como una tendencia. Por otra parte, los sujetos de altos puntajes en UC cometieron más errores perseverativos que los de bajos (t(41) = 1.925, p = .06) con una media de .82 (DS 1.5) vs .20 (DS = .57) errores, respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = .74).
Por otra parte, individuos con un elevado rasgo de II realizaron más diseños en la tarea de los 5 puntos (t(41) = -2.482, p < .01) con una media de 20.5 (DS = 5.3) respecto a 17.7 (DS = 5.4) de los de bajo rasgo de II, respectivamente. Sin embargo, el tamaño del efecto fue bajo (d = .25).
En cuanto a los individuos con alta BS, tuvieron una tendencia a cometer más errores perseverativos en la tarea de los 5 puntos (t(41) = 1.806, p = .07), con una media de 1.4 (DS = 1.9) respecto a .47 (DS = .83) de los de baja BS. El tamaño del efecto fue alto (d = 1.66).
Al realizarse los modelos de regresión lineal, se obtuvo una predicción para el rasgo UC. Este rasgo predijo una mayor cantidad de errores perseverativos en la tarea de fluencia fonológica (β = .287; t(79) = 1.980, p < .05) siendo R2 = .08. Por otro lado, la BS predijo una mayor cantidad de errores perseverativos en la prueba de fluencia no verbal de la tarea de los 5 puntos (β = .417; t(79) = 3.045, p < .05) siendo R2 = .17.
El análisis mediante t de Student mostró diferencias significativas entre cadetes y controles en fluencia verbal. Los cadetes emitieron menos palabras en la tarea de fluencia fonológica (t(78) = -4.890, p < .000) que los sujetos de la población general, siendo sus medias 13.0 (SD = 3.9) y 16.7 (SD = 3.7), respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = -.87). De la misma manera, los cadetes produjeron menos palabras en la tarea de fluencia semántica (t(78) = -5.118, p < .000) que los participantes de la población general, siendo sus medias 16.5 (SD = 3.5) y 21.1 (SD = 4.1), respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = -.95).
También surgieron diferencias significativas en la fluencia no verbal. En el test de los 5 puntos los cadetes realizaron una menor cantidad de diseños originales (t(78) = -4.136, p < .000) que los participantes de la población general, siendo sus medias 15.6 (SD = 5.1) y 20.0 (SD = 5.4), respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = -.77).
Toma de decisiones
En la Tabla 4 se exponen las correlaciones parciales para cada uno de los tres subtipos de impulsividad medidos por el CUBI-18 y las diferentes pruebas de fluencia verbal y no verbal.

El análisis mediante la t de Student, para los individuos con puntuaciones extremas entre cada subtipo de impulsividad, arrojó los siguientes resultados. Los individuos con altos valores en UC se diferenciaron de los bajos en el rasgo por haber elegido una mayor cantidad de veces la opción 1 más riesgosa (t(41) = -2.651, p < .01) obteniendo una media de 5.0 (DS = 6.31) vs .96 (DS = 2.50) elecciones respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = 1.18).
Por otra parte, los sujetos altos en II produjeron una tendencia, a una mayor elección de la opción 1, más riesgosa, respecto a los bajos (t(41) = -1.806, p = .07) con una media de 3.1 (DS = 4.14) vs 1.7 (DS = 2.78) elecciones, respectivamente.
En cuanto a los participantes con altos valores en BS, mostraron diferencias significativas en la toma de decisiones con respecto a los bajos en el rasgo. Eligieron una mayor cantidad de veces la elección 1, más riesgosa, respecto a los bajos en el rasgo (t(41) = 2.214, p = .04), con una media de 4.9 (DS = 6.26) vs 1.20 (DS = 5.5) elecciones, respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = 1.10). También optaron una menor cantidad de veces por la elección 4, la más segura, que los bajos en el rasgo (t(41) = -2.068, p = .05), con una media de 8.0 (DS = 4.34) vs 13.6 (DS = 5.9) elecciones, respectivamente. El tamaño del efecto fue alto (d = -.73).
Al realizarse los modelos de regresión lineal, se obtuvo una predicción combinada para UC y BS. Ambos factores predicen una mayor utilización de la elección más riesgosa del DT, siendo UC más influyente (β = .331; t(79) = 2.607, p < .01) y para BS (β = .274; t(79) = 2.161, p < .05) y para el modelo completo R2 = .20. En cuanto a la ganancia obtenida, sólo la UC predice mayores saldos negativos (β = .331; t(79) = 2.607, p < .01) siendo R2 = .09.
En la Tabla 5 se resumen las fallas ocurridas en los tres rasgos.

El análisis mediante t de Student mostró diferencias significativas entre cadetes y controles en la toma de decisiones del DT. Los cadetes eligieron significativamente menos la opción más riesgosa (opción 1) con respecto a los controles (t(78) = -4.136, p < .000), siendo sus medias .79 (SD = 1.54) y 2.98 (SD = 5.4), respectivamente. El tamaño del efecto fue moderado (d = -.62). Lo mismo ocurrió para la opción 2, la que continuaba en riesgo; los cadetes la eligieron en menor medida (t(78) = -4.162, p < .000) siendo sus medias 2.93 (SD = 2.29) y 6.3 (SD = 5.1), respectivamente. El tamaño del efecto fue moderado a alto (d = -.74). De la misma manera, los cadetes eligieron una mayor cantidad de veces la opción 4, que era la más cautelosa (t(78) = -4.162, p < .000), siendo sus medias 14.14 (SD = 8.5) y 9.95 (SD = 6.5), respectivamente. El tamaño del efecto fue moderado (d = .56). Finalmente, los cadetes obtuvieron una tendencia a menores pérdidas financieras que los controles al finalizar el juego (t(78) = 1.801, p = .075), siendo sus medias -537.7 (SD = 2729.6) y -1771.79 (SD = 3073.5), respectivamente. El tamaño del efecto fue bajo (d = .35).
En la Tabla 6 se resumen los hallazgos de la comparación de cadetes y civiles.

Discusión
Subtipos de impulsividad
Tras los controles estadísticos realizados, emergen con claridad tres perfiles neuropsicológicos distintos para cada uno de los subtipos de impulsividad investigados. Como puede observarse, un elevado rasgo de UC se encontró relacionado con problemas ejecutivo-atencionales y malas decisiones económicas. Estos individuos fallaron atencionalmente, de forma específica, en pruebas de inhibición de las interferencias (Palacios y Ortega, 2022), y cometieron mayor cantidad de errores por comisión y perseveraciones. En cuanto a las decisiones, tuvieron mayor propensión a la elección de opciones más riesgosas y obtuvieron mayores pérdidas económicas al final de la prueba. Un perfil similar fue hallado por otros autores (Devos et al., 2020; Rochat et al., 2018). Estas dificultades cognitivas se relacionan con una alta variedad de problemas psicopatológicos del control de los impulsos (Berg et al., 2015; McDonald et al., 2019). Las fallas se produjeron en pruebas relacionadas con el funcionamiento del hemisferio izquierdo, como la tarea de Stroop y la tarea de fluencia verbal (Zhang et al., 2014).
Los individuos con una alta BS se distinguieron por su perfil durante la toma de decisiones y por un peor rendimiento en pruebas no verbales. Con respecto a su estrategia de juego, esta fue más riesgosa que aquellos bajos en el rasgo. Sin embargo, los de alta BS lograron un equilibrio entre las elecciones riesgosas y seguras que realizaron, permitiéndoles salir airosos de la prueba sin tener peores rendimientos económicos que los bajos en el rasgo. Cuando se controlan los otros subtipos de impulsividad, se encuentra que los altos BS logran involucrarse en una toma de riesgos calculados que permiten tanto la obtención de excitación como la de los resultados económicos buscados. Por otra parte, se destaca una peor ejecución en la prueba de fluencia con contenido no verbal como es el caso de la tarea de los 5 puntos. Allí, los altos en el rasgo, tuvieron peor ejecución tanto por la menor velocidad como por la mayor repetición de patrones (Hasanzadeh et al., 2020).
Finalmente, la alta II fue un predictor de baja velocidad de procesamiento de la información y baja velocidad en la producción lingüística. Este enlentecimiento para la asimilación y ejecución se muestra consistente con otros trabajos (Nigg et al., 2017). Estas dificultades podrían ser una explicación de la tendencia a saltar a las conclusiones sin el sopesamiento de toda la información disponible. Las dificultades cognitivas podrían ser el origen de un estilo precipitado con poca noción de las consecuencias de sus acciones.
Es interesante destacar cómo el trabajo de desgranar el concepto de la impulsividad lleva a un terreno híbrido entre el campo de la personalidad y el de los procesos básicos como la atención y las funciones ejecutivas. La primera área de estudio siempre ha sido más relacionada con el estilo del individuo y la segunda con las capacidades y habilidades del mismo. Dos terrenos que usualmente son vistos como independientes y con temáticas supuestamente no relacionadas.
Perfil de cadetes y civiles
Al realizar la comparación entre cadetes y estudiantes civiles, se destacaron los siguientes hallazgos. No se encontraron diferencias para los subtipos de impulsividad entre ambos grupos; en cambio, se produjeron diferencias en el nivel del perfil neuropsicológico.
Los cadetes se destacaron en dos áreas con respecto a los civiles de su misma edad. Por un lado, en la velocidad del procesamiento de la información, y por otro, por una mayor cautela al momento de la toma de riesgos. Sin embargo, es de destacar que, aunque los cadetes emitieron respuestas más rápidas, atencionalmente les costó más inhibir estímulos distractores respecto de los civiles. Este punto podría indicar que la formación del personal realiza mucho hincapié en la velocidad de respuesta sin entrenar su precisión. En tal sentido, Kimble et al. (2013) argumentan que, desde el ingreso o alistamiento en el ejército, los soldados son entrenados para estar suficientemente atentos a cualquier estímulo apremiante. Esto implicaría, por un lado, una mayor velocidad psicomotora de búsqueda sensorial, una capacidad de monitoreo consciente y deliberado que permite el análisis rápido de la situación (Paparone et al., 2008). Esto sirve a los fines de evitar tomar decisiones que eleven el riesgo vital al individuo. Bajo tales premisas, un estudio realizado por Kimble et al. (2013) analizó el entrenamiento militar dirigido a incrementar la vigilancia atencional. En un caso lo realizó con cadetes y en otro, con estudiantes universitarios. Los resultados indicaron que ambos grupos no se diferenciaron en esta capacidad tras el entrenamiento. Se concluyó que el entrenamiento militar específico ayudaría atencionalmente, idea que podría ser paralela a algunos de los hallazgos del presente estudio, en tanto que los cadetes despliegan un mayor nivel de cautela decisoria y velocidad de respuestas repetitivas. Sin embargo, hay deficiencias en el entrenamiento para lograr disminuir la comisión de errores y aumentar la fluencia en tareas novedosas.
Como se dijo anteriormente, la fluencia de los cadetes en la emisión de respuestas no repetitivas, tanto a nivel verbal como no verbal, se encontró descendida respecto a la de los civiles, lo que se evidencia en una disminución de la velocidad en la emisión de respuestas cuando estas deben ser flexibles. Este aspecto podría indicar que los procesos de formación implementados no dan prioridad a la emisión de respuestas nuevas. En la formación de los aspirantes a oficiales militares, se considera importante el despliegue de la reflexión durante la toma de decisiones deliberada frente a situaciones ambiguas (Schiebener y Brand, 2017) o ambientes operacionales que pudieran resultar novedosos, riesgosos (Grinhauz et al., 2020) o inciertos (Depaula y Azzollini, 2016, 2019).
Por último, en el momento de tomar decisiones, la capacitación militar podría haber influido positivamente haciendo que los cadetes eligieran las opciones más cautelosas durante las tareas de toma de decisiones, minimizando los riesgos con respecto a los civiles. Este último punto es muy importante, ya que puede significar no sólo la supervivencia de los individuos en situaciones de conflicto o catástrofe sino también la reducción de daños colaterales al evitar acciones riesgosas. En general, según Mihai et al. (2014), el entrenamiento militar está dirigido a lograr la adaptación a situaciones de alta incertidumbre que pueden darse en áreas de conflicto como así también alcanzar el ajuste a situaciones específicas en tiempos de paz. Por eso es tan importante poder destacar los puntos fuertes y débiles de la formación de los cadetes que deberán enfrentarse a tales situaciones en su vida profesional.
Limitaciones y futuras líneas de investigación
El presente estudio constituye una fortaleza para la formación y entrenamiento militar, al considerar la importancia de abordar el control de la impulsividad frente a tareas complejas, novedosas, de alto riesgo vital. Sin embargo, vale reconocer que las técnicas de evaluación neuropsicológica aquí utilizadas, si bien han permitido alcanzar resultados y conclusiones relevantes, distan de las herramientas tecnológicas modernas utilizadas en la actualidad en diversas fuerzas armadas.
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