Artículos
Impacto de ciclones tropicales en la zona costera de la provincia Santiago de Cuba. Período 2000-2016
Impact of tropical cyclones in the coastal zone of the Santiago de Cuba province. Period 2000-2016
Impacto de ciclones tropicales en la zona costera de la provincia Santiago de Cuba. Período 2000-2016
Ciencia en su PC, vol. 1, núm. 2, pp. 93-110, 2021
Centro de Información y Gestión Tecnológica de Santiago de Cuba

Recepción: 13 Julio 2020
Aprobación: 24 Octubre 2020
Resumen: Se presentó la caracterización de los organismos tropicales que han impactado la zona costera de la provincia Santiago de Cuba en 16 años (2000–2016), según las particularidades de cada evento. Para ello se empleó la base de datos de ciclones tropicales de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) disponible en Internet, los resúmenes de temporadas ciclónicas elaborados por el sistema meteorológico de Cuba e información de archivo de los Centros de Gestión del Riesgo de los municipios Guamá y Santiago de Cuba. Los datos fueron procesados por métodos estadísticos y se obtuvo el comportamiento climático de estos eventos para el área de referencia. El estudio puede ser empleado como material de consulta para la toma de decisiones en torno a la gestión y manejo de la zona costera, ordenamiento territorial y perfeccionamiento de los planes de reducción de riesgos en el propio contexto.
Palabras clave: zonas costeras, impacto de ciclones tropicales..
Abstract: The characterization of the tropical organisms that have impacted the coastal area of the Santiago de Cuba province in 16 years (2000-2016) is presented, according to the particularities of each event. For this, the database of tropical cyclones of the National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) available on the internet, the summaries of cyclonic seasons prepared by the Cuban weather system and archival information of the Risk Management Centers of the Guama and Santiago de Cuba municipalities. The data were processed by statistical methods and the climatic behavior of these events was obtained for the reference area. The study can be used as a reference material for decision-making regarding the management and management of the coastal zone, territorial planning and improvement of risk reduction plans in the context itself.
Keywords: coastal zones, impact of tropical cyclones..
Las investigaciones desarrolladas en las últimas décadas en torno a las consecuencias del cambio climático apuntan a que serían las zonas costeras las más afectadas, en especial las de las pequeñas islas. Asimismo, ha quedado demostrado el creciente aumento de fenómenos extremos asociados al incremento global de la temperatura.
Cada año las penetraciones del mar dejan un saldo negativo en amplias regiones costeras. Cuba, por su posición geográfica próxima a la zona tropical, tiene una elevada exposición de sus costas a estos efectos. En el caso específico de la provincia Santiago de Cuba las afectaciones que prevalecen están asociadas al tránsito de ciclones tropicales por el área.
Los ciclones tropicales traen asociados tres peligros fundamentales: lluvias intensas, vientos fuertes e inundaciones costeras por penetraciones del mar. La cantidad de lluvia caída está determinada por la velocidad de traslación del ciclón y el tamaño del área que abarca. En el caso de un ciclón que afecta un área terrestre se incluye, además, la orografía. Se considera a estos efectos como lluvia intensa a aquellas que producen acumulados de 100 mm o más en 24 horas o 50 mm o más en 12 horas (Instituto de Meteorología (Insmet), 2000).
El poder destructor del viento aumenta rápidamente con su velocidad, los más intensos soplan generalmente en el lado derecho de la pared del ojo del huracán y son las rachas las que más daños ocasionan. El valor de las rachas de solo 1 a 3 segundos de duración puede alcanzar 1.3 a 1.5 veces el valor del viento máximo sostenido (González, 2006).
El fuerte oleaje que se genera en los ciclones tropicales está asociado a la intensidad y magnitud del campo de viento, que puede generar extensos trenes de olas que recorren grandes distancias, por lo que pueden afectar zonas costeras muy alejadas del punto donde se halla el ciclón, ocasionando inundaciones por la penetración del mar a lo largo de una extensa zona del litoral.
Las penetraciones del mar constituyen un fenómeno relativamente frecuente en gran parte del perímetro costero cubano. En forma general, están inducidas por la presencia de eventos meteorológicos (ciclones tropicales y extratropicales, frentes fríos, etc.), a los que se vinculan incrementos notables en la velocidad del viento y la altura de la ola, lo que se traduce en un “apilamiento” progresivo del agua de mar sobre el litoral. Lo anterior provoca inundaciones que pueden ser reforzadas por intensas lluvias.
El presente trabajo define cronológicamente los organismos tropicales que a su paso por la región impactaron el litoral de la provincia Santiago de Cuba con inundaciones por penetraciones del mar e intensas lluvias. Se describen además los principales daños económicos asociados y se proporciona una compilación estadística de los principales rasgos característicos de los organismos y sus efectos, a partir del análisis de la intensidad, distancia y posición de estos en su desplazamiento próximo al área de referencia.
Afectaciones por ciclones tropicales en Cuba
Los ciclones tropicales, en especial los huracanes, tienen una fuerte acción sobre la superficie oceánica y dan lugar a dos fenómenos diferentes, pero que a veces pueden ocurrir al unísono: el oleaje y la surgencia.
De todos los peligros relacionados con un ciclón tropical, en especial cuando es huracán, la surgencia es la que presenta una mayor amenaza en cuanto a la vida de la población de las zonas costeras que pueden ser afectadas. Los mayores desastres asociados al paso de huracanes han sido ocasionados por este elemento.
Salas (1999) define la surgencia como la elevación anormal y temporal del nivel del mar sobre la marea astronómica pronosticada, debido a la tensión provocada por los fuertes vientos y, en menor grado, por la caída de la presión atmosférica que se produce al paso de un ciclón tropical. Por otra parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) la define como la diferencia entre el nivel real de las aguas debido a una perturbación meteorológica (marea de tormenta) y el nivel que se habría alcanzado en ausencia de la perturbación meteorológica (marea astronómica) (OMM, 2012).
La marea astronómica es el cambio periódico del nivel del mar producido principalmente por la fuerza de atracción gravitatoria que ejercen el Sol y la Luna sobre la Tierra y que tiene particularidades locales, en dependencia de la configuración de la línea costera y del fondo marino (Geocuba, 2016).
El desarrollo de las inundaciones depende de varios factores: la velocidad y permanencia del viento, su distribución espacial, el movimiento del fenómeno que lo está generando, las particularidades del campo bárico y la configuración geográfica de la zona costera, atendiendo a orientación, profundidad, pendiente de fondo y dimensiones de la plataforma (Planos et al., 2013).
La marea de tormenta consiste en la combinación de la surgencia con la marea astronómica presente en el lugar donde está ocurriendo el fenómeno, lo que produce la mayor sobrelevación del nivel medio del mar ante la presencia de una pleamar. A los efectos devastadores de este dañino fenómeno natural debe de añadírsele la altura que alcanzan las olas provocadas por el ciclón tropical, las cuales se desplazan por encima de ella.
Las olas de viento u oleaje local son las olas generadas por el viento en la zona del ciclón tropical, que se propagan en todas las direcciones. Por otra parte, se denominan olas de leva o mar de leva a las olas de viento que se generan localmente en la zona del ciclón tropical y que recorren un largo trayecto a través del océano y llegan hasta lugares bastante distantes de donde se generaron, disipando su energía inicial en su traslado.
Surgencias devastadoras han ocurrido en Cuba en varias oportunidades (Moreno y Salas, 1976). Entre las más sobresalientes se pueden mencionar las asociadas con el huracán de Santa Cruz del Sur en noviembre de 1932, poblado que fue totalmente arrasado, con un saldo de alrededor de 3500 personas fallecidas; y la ocurrida en el Golfo de Batabanó en octubre de 1944, donde el agua penetró 12 km por el asentamiento costero de Guanímar.
También las lluvias intensas asociadas a ciclones tropicales son responsables de grandes tragedias humanas y daños económicos extremos. En Cuba puede citarse como el evento lluvioso más relevante de los últimos años el asociado al ciclón Flora en octubre del año 1963. Este evento dejó extensas zonas del oriente del país completamente inundadas, severos daños a la economía y alrededor de 1600 fallecidos.
MATERIALES Y MÉTODOS
Para el desarrollo de este trabajo se emplearon los métodos histórico-lógico y análisis-síntesis, mediante los cuales se realizó una descripción cronológica de las principales afectaciones ocurridas en la zona costera de la provincia Santiago de Cuba como consecuencia del impacto directo e indirecto de los ciclones tropicales que se han desplazado próximos al área. Se analizaron aquellos sistemas que transitaron en un radio de 150 km de Santiago de Cuba y se incluyeron también aquellos organismos que por su intensidad generaron algún tipo de afectación, independientemente de la distancia en que se desplazaron del área de estudio.
La investigación se desarrolló sobre la base de la cronología de ciclones tropicales que afectaron a Santiago de Cuba; para esto se empleó la base de datos de la NOAA, así como los resúmenes de ciclones tropicales desarrollados por el Grupo Provincial de Pronósticos del Centro Meteorológico Provincial de Santiago de Cuba y del Instituto de Meteorología (Insmet) de la República de Cuba. También fueron analizados los informes de afectaciones por ciclones, disponibles en los Centros de Gestión del Riesgo de los municipios Guamá y Santiago de Cuba, y los informes de evaluación de impactos, realizados por la Delegación del Citma en el territorio.
La distancia más próxima a la que se desplazaron los organismos y la posición respecto a la zona costera de la provincia Santiago de Cuba se determinaron mediante el uso del Google Maps, tomando como punto de partida el extremo costero de la bahía de Santiago de Cuba y teniendo en cuenta las coordenadas emitidas en la información oficial del Insmet.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Comportamiento climático de los ciclones tropicales en Santiago de Cuba y su impacto en la zona costera en el período 2000-2016
El período analizado contempla 17 temporadas ciclónicas en la cuenca del Atlántico, donde se formaron 131 tormentas tropicales y 123 huracanes, para un total de 254 ciclones tropicales; de ellos solo el 7.5 % ha afectado la costa de la provincia Santiago de Cuba y causado en algunos casos cuantiosas pérdidas económicas, sociales y medioambientales.
El crecimiento poblacional y económico en zonas costeras, así como el desarrollo desordenado sin una adecuada planificación, aumentan las condiciones de vulnerabilidad de este territorio. Esto tiene a su vez una proporción directa con el aumento de los desastres ocurridos en el mundo en los últimos años. Vale destacar en este sentido los efectos del cambio climático, consecuencia directa de la acción irresponsable del hombre sobre los elementos de la naturaleza.
Ciclones tropicales que afectaron la costa de Santiago de Cuba en el período 2000-2016
En la temporada ciclónica del año 2000 se formaron 15 organismos tropicales en la cuenca del Atlántico y solo dos de ellos se aproximaron a las costas de la provincia: el huracán Debby (23 y 24 de agosto), que en su punto más cercano al territorio era una tormenta tropical, y el huracán Helene (19 y 20 de septiembre), convertido en depresión tropical. En ambos casos no hubo impacto negativo en el territorio.
En el año 2002 se formaron 12 ciclones tropicales, de ellos dos se acercaron a la provincia Santiago de Cuba. Con categoría de tormenta tropical, Isidore (18 al 22 de septiembre) fue el que a su paso generó intensas lluvias y fuertes penetraciones del mar con daños considerables a la infraestructura de las viviendas, así como a la agricultura y a los sistemas de acueducto en la zona costera (Cruz Roja Cubana, 2002).
El ciclón Lili, en su proximidad a la provincia Santiago de Cuba con categoría de tormenta tropical, afectó con numerosas lluvias, que llegaron a ser intensas en la zona costera los días 29 y 30 de septiembre; lo que incrementó los daños ocasionados días antes por el huracán Isidore (Rubiera y Ballester, 2002).
En el año 2004 se formaron 15 ciclones tropicales, de ellos el huracán Iván se desplazó por el Caribe, bordeando la costa suroeste de Jamaica, con vientos máximos sostenidos de 240 km/h alrededor de su centro y con rachas superiores. Este huracán, que fue de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, comenzó a afectar a la provincia Santiago de Cuba en la madrugada del 10 de septiembre con sus primeras bandas espirales, que provocaron lluvias desde horas tempranas del 11 de septiembre.
El huracán Iván generó serias afectaciones en la zona costera de la provincia, con daños parciales al policlínico del poblado de Siboney del municipio Santiago de Cuba por las penetraciones del mar. También fue afectada la carretera Granma en 14 tramos, con 11 km de afectaciones parciales que incomunicaron los poblados de La Plata, La Magdalena y El Macho. Se reportaron, además, impactos en 7 instalaciones turísticas ubicadas en el litoral de los municipios Santiago de Cuba y Guamá, ascendentes a 775,5 miles de pesos, de ellos 281,9 en pesos cubanos convertibles (CUC) y 493,6 en moneda nacional (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (Citma), 2004).
La temporada del año 2005 fue considerada desde el punto de vista climático muy activa al sobrepasar la media de organismos tropicales (12) para la cuenca del Atlántico en un año, pues se formaron 28 ciclones tropicales; tres afectaron directamente la zona de estudio. El 7 de julio de este año a las 6:00 pm, en su distancia más próxima a la provincia Santiago de Cuba (160 km al SW), el huracán Dennis con categoría III se desplazaba con una velocidad de traslación de 22 km/h, con rachas superiores a 90 km/h y acumulados de lluvias entre los 59 y 280 mm en 24 horas.
En el municipio Guamá se reportaron afectaciones en 512 m de carretera del patrimonio vial por penetraciones del mar debido a la surgencia generada por el organismo. En el litoral sureste del territorio el mar penetró con fuerza en varios sitios, con olas de cinco a seis metros y altas marejadas, que dejaron serias afectaciones en lugares como el poblado de Siboney y el cercano Hotel Bucanero. La carretera Granma, que bordea el litoral, sufrió serios daños y quedó interrumpida en varios tramos por las penetraciones del mar. Afectó 12 alcantarillas, desde Charles al Macío; 36 obras de fábrica, con acero expuesto; los puentes de San José y de La Magdlena, socavación de 20 metros del puente de Palma Mocha, 28 000 m3 de escombro en Loma Blanca, 44 km de roturas en los caminos hacia las montañas.
El huracán Emily los días 16 y 17 de julio se desplazó por los mares al sur de Jamaica como un huracán categoría IV de la escala Saffir-Simpson; sin embargo, y a pesar de la distancia, el mar de leva generado por el sistema ocasionó fuertes marejadas con penetraciones del mar y algunos daños en la zona costera santiaguera, principalmente en los viales.
El huracán Wilma, considerado en la historia como uno de los huracanes más intensos que han transitado por el Caribe, en la tarde del 18 de octubre del propio año 2005 tuvo su centro en los 16.7 grados de latitud norte y los 81.6 grados de longitud oeste, posición que lo situaba a unos 290 km al sur de la isla Caimán Grande, en el Mar Caribe occidental. Se movía al oeste-noroeste a unos 13 km/h con vientos máximos sostenidos de 130 km/h y con rachas superiores. Se clasificó en su momento de afectación a la provincia como un huracán categoría I de la escala Saffir-Simpson. Las bandas exteriores asociadas a la formación de este sistema se mantuvieron afectando la mayor parte de la porción oriental del país con lluvias continuas, que llegaron a ser localmente intensas los días del 14 al 19 de octubre.
En Santiago de Cuba el mayor impacto del huracán Wilma estuvo relacionado con las afectaciones por el oleaje y las lluvias que se hicieron más intensas al encontrarse el centro del huracán al suroeste de Jamaica. El sistema aportó un tren de oleaje de componente sur hacia el litoral de la provincia, con afectaciones de varios tramos de costa desde Baconao hasta Chivirico. En la zona de Guamá el 90 % de los viales quedaron afectados por causa de las intensas lluvias e incomunicados varios consejos populares por los deslizamientos de tierra y la crecida de los ríos Sevilla y Cojímar. También el municipio Guamá estuvo incomunicado por tres días de la cabecera provincial. Se cuantificaron numerosas pérdidas en el sector agrícola, así como en las redes hidráulicas de abasto de agua. Hubo daños parciales y totales en paredes y techos de viviendas e instituciones estatales.
La temporada 2006 clasificó como poco activa con 10 organismos tropicales y solo uno afectó a la provincia. La tormenta tropical Ernesto se desplazó de sur a norte el día 28 de agosto, penetrando en la región oriental por la zona de playa Cazonal en horas de la mañana. Las principales secuelas estuvieron relacionadas con las intensas lluvias generadas por las bandas exteriores que quedaron, luego del paso del sistema. Se reportaron varias afectaciones en el municipio Guamá en los viales y redes hidráulicas, debido a las inundaciones generadas por las intensas lluvias.
En 2007 se formaron 15 ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico, tres afectaron a la provincia, uno de ellos el huracán Félix, cuyos vientos de categoría V en la escala Saffir-Simpson generaron un mar de leva a su paso por el sur del Caribe, que provocó inundaciones costeras en varios tramos de la costa de Santiago de Cuba desde la tarde del 3 de septiembre hasta las primeras horas de la madrugada del 4. Específicamente fueron fuertes desde Juraguá hasta El Sardinero, incluyendo el poblado de Siboney, y desde Guamá hasta La Bija. En estas localidades el mar penetró hasta 50-100 m de distancia de la línea de costa, ocasionando daños en carreteras e instalaciones (Rubiera, y Ballester, 2007).
El huracán Dean se desplazó próximo al sur de Jamaica el 19 de agosto de 2007 con categoría IV de la escala Saffir-Simpson, con vientos sostenidos de 230 km/h y rumbo WNW, lo que produjo marejadas con olas de hasta 4 m e inundaciones en las zonas de Baconao, Siboney y Guamá. Algunos daños ocasionados por el oleaje y penetraciones del mar se reportaron en los hoteles Bucanero y Costa Morena, así como en el Acuario y otras instalaciones ubicadas en el Parque Baconao. También sufrieron afectaciones 12 tramos de la carretera Granma en el área del municipio costero de Guamá (Granma, 20 de agosto de 2007).
El paso de la tormenta tropical Noel del 28 de octubre al 1 de noviembre por la región oriental generó abundantes precipitaciones, que llegaron a ser localmente intensas con valores que superaron los 200 mm en algunas localidades. Esta tormenta ocasionó afectaciones de interés en gran parte de la zona costera, con interrupciones en la carretera a Granma, en particular desde la zona de Las Cuevas hasta La Plata, además de deslizamientos de tierra debido a la intensidad y persistencia de la lluvia.
Por otra parte, se reportaron penetraciones del mar, principalmente en Siboney, Punta Gorda y la zona de Guamá. En Chivirico se afectó la vialidad en algunos tramos y algunos servicios como los del Hotel Bucanero en el litoral este de Santiago de Cuba. En la zona de Las Piñas Km–106, producto de la penetración del mar, se interrumpió la comunicación por el tiro de material rocoso hacia la vía, lo cual afectó el drenaje (cunetas revestidas) y el pavimento, así como la sección del terraplén en una longitud aproximada de 1200 m. En la zona de La Uvita, por la penetración del mar, se socavó media sección de la vía en una longitud aproximada de 200 m. Otros tramos de esta propia vía fueron afectados de igual forma. Un gran número de instituciones estatales de servicio sufrieron daños y el impacto en el sector agrícola fue de gran magnitud (Centro de Gestión del Riesgo, municipio, 2007).
La tormenta tropical Olga, en su desplazamiento por el sur de la costa oriental el día 12 de diciembre de la propia temporada, perdió organización e intensidad y se degradó a depresión tropical, con vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, que generaron daños principalmente en el sector agrícola. También ocurrieron inundaciones por penetraciones del mar e intensas lluvias en la zona costera de Santiago de Cuba con las consecuentes afectaciones económicas.
La temporada ciclónica de 2008 clasificó como activa, pues se formaron en el Atlántico 16 ciclones tropicales, de los cuales cuatro afectaron a la provincia. Entre estos se encuentra la tormenta tropical Fay, que a su paso por el sur de la provincia el 16-17 de agosto provocó penetraciones del mar en la zona de Palma Mocha, Cotobelo, La Magdalena; así como el desbordamiento del río Sevilla, que mantuvo incomunicado el paso por carretera del municipio Guamá con la cabecera provincial. Con el paso de la tormenta tropical Fay se afectaron varios kilómetros de la red vial, así como la red del sistema eléctrico, lo que provocó la ausencia del fluido por 16 horas. Se reportaron afectaciones en techos de viviendas e instituciones estatales, pertenecientes a los sectores del comercio y la gastronomía, educación, turismo, servicios comunales, salud pública y alimentaria, entre otros. También en la agricultura se cuantificaron numerosas pérdidas debido a las intensas lluvias.
El huracán Ike tuvo su máximo acercamiento a la provincia Santiago de Cuba el domingo 7 de septiembre, cuando aproximadamente a las 8:00 pm su región central se encontraba a 80 kilómetros al este de Punta Lucrecia, Holguín, con vientos de categoría III en la escala Saffir-Simpson. Hubo afectaciones en toda la carretera Granma, tanto por las crecidas de los ríos como por las penetraciones del mar y deslizamientos de rocas, que se localizaron principalmente en el tramo de Palma Mocha y Cotobelo. Las inundaciones en varios poblados y comunidades por desbordamiento de los ríos provocaron daños considerables en viviendas y entidades estatales, entre los que se destacan redes básicas (comunicaciones, electricidad, acueducto, viales), agricultura, comercio y gastronomía.
La tormenta tropical Gustav se dirigió al suroeste sobre el Canal de Jamaica en la madrugada del día 28, alcanzando vientos máximos del orden de los 110 km/h en la mañana. La tormenta se movió con lentitud en un rumbo entre el oeste y el oeste-noroeste, para penetrar por el este de Jamaica alrededor de las 18:00 UTC (Rubiera y Ballester, 2008). En la tarde del propio día se incomunicó el tramo de Palma Mocha por la penetración del mar que generó el mar de leva asociado a la surgencia ciclónica.
El huracán Paloma tuvo su origen como depresión tropical en el seno de un área extensa de tiempo perturbado en la tarde del 5 de noviembre a unos 190 kilómetros al este-sudeste de Puerto Cabezas, Nicaragua. En su desplazamiento sobre aguas del Caribe llegó a alcanzar la categoría IV. El día 8, en su avance al nordeste, el huracán cruzó por el extremo este del archipiélago de los Jardines de la Reina, Camagüey, alrededor de las 5:00 pm con vientos máximos de 195 km/h (Categoría III). Su proximidad a la costa oriental generó lluvias intensas en Uvero, municipio de Guamá.
La temporada ciclónica del 2011 se consideró muy activa con el desarrollo de 19 organismos tropicales, de los cuales 12 fueron tormentas tropicales y 7 huracanes. La provincia fue afectada por la tormenta tropical Emily los días 4 y 5 de agosto luego de haberse degradado a depresión tropical. Sus intensas lluvias generaron numerosas afectaciones en la zona costera de la provincia Santiago de Cuba.
En el municipio Guamá se afectaron instituciones del comercio y la gastronomía por inundaciones de los ríos La Calabaza, Aserradero, Guamá; que además crearon averías a las minihidroeléctricas Uvero, La Alcarraza, Ocujal del Turquino, entre otras; así como daños en las redes eléctricas y la agricultura. Por socavamiento hubo afectaciones en puentes, obras de fábrica, viviendas y el cementerio.
En 2012 la temporada ciclónica del Atlántico fue considerada como muy activa con la formación de 19 ciclones tropicales, dos de los cuales afectaron la zona costera de Santiago de Cuba. La primera de estas fue la tormenta tropical Isaac, que generó lluvias intensas el día 26 de agosto. En algunas localidades superaron los 200 mm con el consecuente desbordamiento de ríos y los daños asociados a la economía del territorio.
El más intenso fue el huracán Sandy, que afectó considerablemente la provincia Santiago de Cuba. Se desarrolló en el seno de un área de bajas presiones en el Caribe Central y penetró en la provincia alrededor de la 1:00 de la madrugada del día 25, con vientos máximos sostenidos de 185 km/h y ráfagas superiores a los 200 km/h (265 km/h reportado en la estación meteorológica de Gran Piedra). Causó cuantiosos daños materiales en la ciudad de Santiago de Cuba, en primer orden, y de manera general en toda la provincia y la muerte de 11 personas.
En toda la infraestructura turística del litoral se registraron daños de gran magnitud, así como en las comunidades asentadas en zonas costeras. El efecto combinado de los fuertes vientos y la fuerza de las olas del mar generaron penetraciones entre 35 a 200 m en algunos puntos de comunidades como Siboney y Mar Verde, donde las olas llegaron a alcanzar entre 6 y 9 m de altura. En zonas bajas el agua penetró hasta alturas de 0.5 a 1 m dentro de viviendas e instituciones (Centro Meteorológico Provincial (CMP) Santiago de Cuba, 2012).
Se estima, por observación de la población, que ocurrieron surgencias en el litoral costero de 2.5 m y olas en el litoral de Siboney y Mar Verde entre 6 a 9 m, las cuales desbastaron más de 30 viviendas, trasladando grandes volúmenes de arena y piedra desde la zona de playa hasta unos 100 m de la primera línea de costa. Esto produjo en viviendas e instalaciones turísticas considerables daños estructurales nunca antes reportados en la historia del poblado y centro recreativo.
La actividad ciclónica en 2016 se comportó activa, con la formación de 15 organismos tropicales, de los cuales 9 fueron tormentas tropicales y 6 huracanes. La provincia se vio afectada por el huracán Matthew, que al alcanzar la categoría V, en la madrugada del día 1ro de octubre comenzó a generar fuertes marejadas y penetraciones del mar en Cotobelo y Palma Mocha (Guamá), por lo cual quedó incomunicado el paso por carretera, al quedar afectado aproximadamente un 1 km del vial por el arrastre de piedras y objetos de gran tamaño y peso.
Con la proximidad de Matthew a las costas de la región oriental ocurrieron penetraciones del mar e inundaciones costeras en distintas localidades al este de la ciudad cabecera, debido a las fuertes marejadas y a la sobrelevación del mar, que llegó a alcanzar entre los 4-5 metros por efecto de la marea de tormenta. Esto causó daños en instalaciones cercanas a la costa en el poblado Siboney a una distancia de 90 metros (CMP Santiago de Cuba, 2016).
Del análisis realizado a los organismos tropicales que impactaron la zona costera de la provincia Santiago de Cuba (Figura 1), se manifiesta que existe una elevada vulnerabilidad estructural, fundamentalmente en las viviendas construidas en la primera línea de costa, así como en los viales y redes vitales; además de la vulnerabilidad ecológica manifiesta en las afectaciones a los ecosistemas de manglar, playas, bahías y los cambios significativos en la geomorfología costera, que ocasionan a su paso los sistemas de gran intensidad (Figura 2).


2a) Carretera Granma. Huracán Iván, 2004. 2b) Cambios en la desembocadura del rio Sevilla a la costa. Huracán Dennis, 2005. 2c) Derrumbe en vivienda del Consejo Popular Mar Verde; 2d) Daños a vivienda por impacto de las olas en Siboney. Huracán Sandy. 2012
autores
La zona costera de Santiago de Cuba fue impactada directa o indirectamente en el período 2000–2016 por 19 organismos tropicales; de los cuales, uno lo hizo como depresión tropical, 9 fueron tormentas tropicales, 4 huracanes de categoría III, 4 de categoría IV y uno de categoría V en la escala Saffir-Simpson. Todos equivalen al 7.4 % con respecto al total de los formados en el Atlántico.
El 47 % de los organismos que impactaron la zona costera de la provincia Santiago de Cuba fueron tormentas tropicales y el 26 % fueron huracanes de gran intensidad (categorías III – V).
El 47 % de los ciclones generaron tanto lluvias intensas como penetraciones del mar, provocando afectaciones en viviendas, instituciones estatales, infraestructura turística, redes básicas (viales, comunicaciones, electricidad, acueducto, alcantarillado).
En el período que se analizó dos organismos cruzaron sobre la provincia: la tormenta tropical Ernesto (2006) y el huracán categoría III Sandy. En ambos casos ocurrieron penetraciones del mar e intensas lluvias en la zona de estudio. Sin embargo, Sandy fue el más devastador por la fuerza de sus vientos.
El 63 % de los organismos que generaron daños en la costa santiaguera transitó por el sur de la región oriental de Cuba; de ellos, un 50 % lo hizo a más de 200 kilómetros de distancia.
Los huracanes de gran intensidad (categoría IV y V) que durante este plazo se han desplazado por el Caribe, al sur de las costas orientales, han generado grandes afectaciones en los viales e infraestructura costera debido a las fuertes penetraciones del mar, aun cuando la distancia a la que han pasado supera los 300 km. Cabe destacar el caso del huracán Félix (CMP, 2007) de categoría V, que su distancia más próxima hasta Santiago de Cuba fue de 652 km; sin embargo, debido al mar de leva que generó la surgencia desarrollada por este evento, el mar penetró entre 50-100 m de distancia de la línea de costa, ocasionando daños en viales e instalaciones costeras.
Los años con mayor frecuencia de impacto del período analizado son 2007 y 2008 con 4 organismos cada uno. El mes de mayor actividad ciclónica con impacto en la costa de la provincia Santiago de Cuba es septiembre, con un 32 % del total de los hidrometeoros.
La zona costera del municipio Guamá se presenta con la mayor vulnerabilidad al impacto por ciclones tropicales que se desplazan por el sur de la provincia Santiago de Cuba.
CONCLUSIONES
Los ciclones tropicales (CT) de gran intensidad que se mueven por el Caribe, con independencia de la distancia de nuestras costas, generan inundaciones costeras por penetraciones del mar debido a la acción de la fuerza de los vientos y el mar de leva.
Se hace necesario tener en cuenta el estudio de estos organismos para la planificación y reordenamiento territorial.
Los CT que traen asociado abundantes precipitaciones generan pérdidas por este concepto comparables con las que generan las penetraciones del mar.
Los CT que más impactan la costa son los que se desplazan al sur de la región.
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