Secciones
Referencias
Resumen
Servicios
Buscar
Fuente


Del paternalismo industrial a la flexibilización laboral: (re)producción de las desigualdades en ciudades petroleras, 1907-2018
EURE, vol. 51, núm. 154, pp. 1-20, 2025
Pontificia Universidad Católica de Chile

Artículos


Recepción: 07 Junio 2024

Aprobación: 23 Agosto 2024

DOI: https://doi.org/10.7764/eure.51.154.06

Resumen: En el presente trabajo analizamos los procesos de (re)configuración socioespacial y de producción de nuevas desigualdades en dos ciudades petroleras de América Latina, en relación con la espacialización de la actividad industrial y los procesos de flexibilización de las relaciones laborales durante las últimas décadas. Buscamos comprender las transformaciones de Barrancabermeja (Colombia) y Comodoro Rivadavia (Argentina) mediante una aproximación a la relación entre el mercado internacional de petróleo y las movilidades, los mercados inmobiliarios y de trabajo de los territorios en los que se articula localmente la producción. Proponemos una perspectiva comparativa, multiescalar, sustentada en fuentes cualitativas y cuantitativas en un marco teórico desde el que concebimos el espacio en su doble condición de productor-producto, histórico y dinámico.

Palabras clave: industrialización, transformaciones socioterritoriales, desigualdad social.

Abstract: In this paper we analyze the processes of socio-spatial (re)configuration and production of new inequalities in two oil cities in Latin America in relation to the spatialization of industrial activity and the processes of labor relations flexibilization during the last decades. We seek to understand the socio-territorial transformations in Barrancabermeja (Colombia) and Comodoro Rivadavia (Argentina) through an approach to the relationship between the international oil market and mobility, real estate and labor markets of the territories in which production is locally articulated. We propose a comparative, multi-scalar perspective based on qualitative and quantitative sources in a theoretical framework from which we conceive space in its double condition of producer and product, historical and dynamic.

Keywords: industrialization, socio-territorial transformations, social inequality.

Introducción

En el presente trabajo analizamos los procesos de (re)configuración socioespacial y de producción de nuevas desigualdades en dos ciudades petroleras de América Latina, en relación con la espacialización de la actividad industrial y los procesos de flexibilización laboral que han tenido lugar durante las últimas décadas. Buscamos comprender las transformaciones señaladas mediante una aproximación a la relación entre el mercado internacional de petróleo y las movilidades, los mercados inmobiliarios y de trabajo de los territorios en los que se articula localmente la producción.

Los casos estudiados son Barrancabermeja (Colombia) y Comodoro Rivadavia (Argentina) (Figura 1), ciudades cuyo crecimiento se remonta a inicios del siglo XX tras el descubrimiento de petróleo en sus territorios. Hasta ese momento, se encontraban relativamente desconectadas de la estructura económica nacional y, de manera casi repentina, adquirieron una relevancia significativa por el inicio de la actividad hidrocarburífera. En la actualidad son consideradas las capitales petroleras de los dos países y su economía continúa centrada en la producción petrolera. Por tanto, sus transformaciones han estado directamente vinculadas con la actividad principal y sus ciclos en el mercado internacional.


figura 1
Localización de Barrancabermeja (Colombia) y Comodoro Rivadavia (Argentina)
Elaboración propia.

El artículo se divide en cuatro partes. En la primera exponemos la metodología y el marco teórico. En la segunda, desarrollamos una revisión histórica del proceso de urbanización en América Latina y sus particularidades. En tercer lugar, analizamos el proceso de desregulación y privatización de la industria petrolera, iniciado en los años setenta, caracterizado por la desintegración vertical de la producción, la subcontratación y la precarización del empleo, y que tuvo consecuencias significativas sobre las dinámicas socioespaciales en las dos ciudades estudiadas. Por último, nos aproximamos a la (re)configuración socioespacial y de producción de nuevas desigualdades a través de las nuevas formas de producción de vivienda y de diferenciación socio-residencial surgidas durante las últimas décadas.

Para lograr el objetivo planteado propusimos una aproximación comparativa, multiescalar y de larga duración que recurre a fuentes cualitativas y cuantitativas. Esto, en sí mismo, presentó dificultades significativas. En primer lugar, la identificación de América Latina como una categoría que posibilitara el análisis comparativo requirió una revisión profunda. En segundo lugar, las fuentes presentaron un reto importante no solo en su acceso y relevamiento por la distancia geográfica con las ciudades en estudio –problema resuelto en buena medida gracias a los medios digitales–, sino también en la posibilidad de responder a interrogantes similares a partir de fuentes de distintas procedencias y objetivos.

Si bien hay algunos antecedentes sobre la configuración de ciudades petroleras en general, y de nuestros casos en particular, la aproximación desde una perspectiva que combine la larga duración y la comparación es novedosa. Este análisis, por tanto, es relevante, porque propone analizar las consecuencias del funcionamiento global de la actividad petrolera, en particular aquellas que determinan transformaciones específicas en los territorios en los que se emplaza dicha actividad, al mismo tiempo que busca comprender las particularidades locales en juego con las dinámicas globales. Los casos elegidos responden a la importancia que ellos tienen en la matriz productiva petrolera de los dos países, pero también a una trayectoria de investigación que desembocó en la elaboración de la tesis doctoral titulada “Petróleo, espacio y sociedad en Colombia y Argentina. Las transformaciones de las ciudades de Barrancabermeja y Comodoro Rivadavia en el marco del desarrollo de la industria petrolera, 2000-2018”, defendida en 2022, que permite esta aproximación.

Breve fundamentación teórica y metodológica

A pesar del uso cotidiano de la denominación “Latinoamérica”, pocas veces se discute acerca de los criterios por los cuales se hace una unidad del variado grupo de países que conforman dicho territorio. En este trabajo proponemos una aproximación a la región como una “unidad problemática” (Vitale, 1992). Frente a la dificultad de encontrar elementos unificadores, puede pensarse más por lo que niega ser que por lo que sus componentes tienen en común (Bohoslavsky, 2009). Consideramos América Latina como “una y a la vez diversa” (Roig, 2008). Por tanto, se constituye en un marco propicio para la comparación a través de la cual buscamos encontrar las características de la espacialización de la actividad industrial petrolera, y ello sin perder de vista las especificidades propias del desarrollo del proceso extractivo en cada territorio.

El acercamiento en clave comparativa tiene fundamento en un marco teórico desde el que concebimos el espacio en su doble condición de productor-producto, histórico y dinámico (Lefebvre, 1974; Santos, 1996). En esta concepción dialéctica del espacio, el análisis debe tratar de mostrar –como señaló Castells (1972) –, la articulación entre el espacio y los elementos materiales de la organización social. Cada modo de producción requiere de “una articulación y organización del espacio que posibilite y optimice ese tipo de producción, de reparto social y de redistribución y de acumulación” (Sánchez, 1991, p.58). A partir de esta idea, sostenemos que la espacialización de la industria petrolera produce territorios con rasgos similares, como consecuencia de las necesidades y acciones particulares de la actividad productiva. Sin embargo, el territorio así concebido no es una tabula rasa, sino que, en sí mismo, por sus características físicas y sus transformaciones pasadas, limita o permite usos y nuevas transformaciones. Por tanto, las transformaciones en el funcionamiento de la actividad reconfiguran sus necesidades y sus repercusiones sobre los procesos socioespaciales de los territorios en los que se emplaza.

La ciudad puede ser definida como la socialización de las fuerzas productivas y, al mismo tiempo, como el resultado de la división social del trabajo mediante una multitud de “procesos privados de apropiación de espacio” (Topalov, 1979, p. 9). La vivienda circula como una mercancía más en el mercado, convirtiéndose no solo en el marco de la ganancia, sino en un elemento producido en busca de la ganancia. La renta del suelo, entonces, existe por el uso capitalista del espacio, y los precios varían según la localización por la distribución única y desigual de las características físicas y sociales de la tierra urbana.

La urbanización acelerada durante la segunda mitad del siglo XX tuvo un papel determinante en la producción de ciudades populares informales, que consolidaron una estructura híbrida compacta y difusa (Abramo, 2012). El acceso a ellas está determinado, en buena medida, por la capacidad de pago en los mercados formales e informales. Por tanto, la mayor parte de la oferta tiene como destino la población solvente. Los sectores de la sociedad sin capacidad de pago suficientes se enfrentan a dificultades enormes para satisfacer sus necesidades habitacionales y encuentran respuestas en otras formas de acceso, como la autoproducción y la toma de tierras. A través de estas estrategias, que responden a la lógica de la necesidad, logran imponerse a la lógica del mercado (Abramo, 2012). Las ciudades presentan rasgos específicos que contienen lo moderno-tradicional, incluyendo en un mismo espacio caracteres urbano-industriales y rural-latifundistas (Abramo, 2011).

En América Latina, el acceso preponderantemente informal a la tierra y a la vivienda1 de buena parte de la población produjo niveles de fragmentación y/o segregación elevados en las ciudades. La segregación, entonces, puede ser vista como el “producto de la distribución en el espacio del ingreso y de los procesos redistributivos (en forma de salario social) dentro del sistema urbano, y tiene como medio la dinámica de los mercados inmobiliarios” (Calderón, 2019, p. 14). Podemos definir la segregación como “el grado de proximidad espacial o de aglomeración territorial de las familias pertenecientes a un mismo grupo social, sea que éste se defina en términos étnicos, etarios, de preferencias religiosas o socioeconómicos” (Sabatini et al., 2001, p. 27) . La fragmentación, por su parte, involucra distintos componentes de desconexión física, generada esta por fronteras ya sea físicas o sociales (Prévot-Schapira & Velut, 2016). Considerando esto, podemos afirmar que si la ciudad capitalista es una máquina de producir desigualdades (Harvey, 2003), la ciudad latinoamericana enfatiza esa característica y, por sus características particulares, las ciudades petroleras de la región acentúan estos rasgos.

Metodológicamente, realizamos una aproximación que recurre a fuentes cualitativas y cuantitativas. Realizamos entrevistas semiestructuradas a referentes del mercado inmobiliario. Para ello se elaboró una guía enfocada en explorar la fluctuación de los precios del suelo y la vivienda y su relación con la dinámica y ciclos de la industria petrolera, así como con las temporalidades del trabajo petrolero. Dichas entrevistas fueron realizadas a gerentes de inmobiliarias de las dos ciudades, de manera virtual, durante los años 2020 y 2021, para luego ser transcritas y analizadas a través de la categorización deductiva. Además, se llevó a cabo el relevamiento de notas en los diarios locales y regionales a través de la búsqueda de palabras clave en sus páginas de internet, búsqueda cuyos resultados fueron categorizados temáticamente.

Los datos cuantitativos se obtuvieron de los censos nacionales más recientes para cada caso: en Argentina, 2010; y en Colombia, 2018. Esta información, que se utilizó para caracterizar la estructura actual de ambas ciudades, fue graficada a través de cartografía especialmente elaborada. Para ello se tomó la variable de nivel educativo como proxy de clase procesada a nivel de radios (Argentina) y manzanas (Colombia), y con ella se elaboró una cartografía que representara la estructura de clases de la ciudad. Además, se utilizaron encuestas locales –la Encuesta Permanente de Hogares en Comodoro Rivadavia y la Gran Encuesta Integrada de Hogares en Barrancabermeja–, las que permitieron una mayor profundidad en el análisis de temas relacionados con el mercado laboral, particularmente para identificar la inestabilidad del empleo en el sector petrolero.

El proceso de urbanización en América Latina: una aproximación histórica

En el proceso de urbanización y producción del espacio urbano de los países de América Latina podemos observar algunas tendencias generales. En primer lugar, durante las primeras décadas del siglo XX, reconociendo variaciones al interior del conjunto, se registraron elevadas tasas de urbanización. Desde los años treinta del siglo pasado, el denominado proceso de Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI) orientado por el Estado tuvo un éxito relativo en la región, variando de país a país, y sus rasgos son visibles en las estructuras urbanas nacionales. Entre 1930 y 1970 las ciudades de América Latina crecieron rápidamente, fundamentalmente impulsadas por los flujos migratorios del campo a la ciudad. Estos movimientos se produjeron como consecuencia de un fenómeno doble, de atracción y expulsión. Por un lado, los requerimientos de mano de obra de las industrias que se localizaron progresivamente en los centros urbanos atraían a la población rural; por otro, esta población era expulsada por la pérdida de puestos de trabajo en el campo, consecuencia del estancamiento productivo. La ISI configuró una “moderna clase trabajadora industrial legalmente protegida que coexistía con una clase trabajadora informal por fuera del sector moderno” (Segura, 2021, p. 112). Como resultado de las particularidades de la industrialización latinoamericana, en la que coexisten formas capitalistas y precapitalistas y en la que la urbanización a menudo precedió a la industrialización (Harris, 1975), se acentuaron las dificultades en el acceso a la vivienda por parte de extensos sectores populares. No se trata de dos fenómenos contrapuestos, sino de dos caras de la misma moneda. Informalidad y formalidad se contraponen y complementan en las ciudades latinoamericanas.

La urbanización de los países de la región se concentró en una o dos ciudades alrededor de las cuales se emplazaron las industrias nacionales durante la ISI. En el caso argentino, la primacía urbana de la ciudad de Buenos Aires se había consolidado progresivamente a través de la exportación de materias primas por su puerto (Vapñarsky & Gorojovsky, 1991) y se reafirmó con la concentración, a su alrededor, de buena parte de la capacidad industrial nacional. Como excepción aparece el caso colombiano, donde emergieron centros urbanos de carácter regional que disputaron el peso de Bogotá. El denominado “triángulo virtuoso” está conformado por la ciudad capital, Cali y Medellín, al que se puede sumar a Barranquilla, en la costa norte del país, conformando un “sistema cuadricefálico” (Gouëset, 1998) alrededor del cual se ordenó la estructura urbana nacional.

A pesar de lo anterior, en la región destaca la aparición y crecimiento de ciudades con funciones productivas muy definidas, especialmente aquellas vinculadas a la explotación o extracción de recursos primarios, las cuales llegaron a conformar, en algunos casos, enclaves económicos y territoriales. En aquellas instancias que aborda este artículo, el descubrimiento de yacimientos petrolíferos desencadenó la aceleración de la urbanización de territorios hasta ese momento aislados en las estructuras productivas nacionales. Barrancabermeja (Colombia), aunque fundada en el siglo XVI, hacia inicios del siglo XX era un pequeño puerto de tránsito comercial sin muchos avatares (Aprile-Gniset, 1991). Comodoro Rivadavia (Argentina), por su parte, fue fundada por solicitud de sus pobladores en 1901, con el objetivo de establecer un puerto para la exportación de productos regionales (Archivo Histórico de la Provincia de Chubut [AHPCH], exp. 189); seis años después se comenzó la explotación del yacimiento, situado tres kilómetros al norte del centro de la ciudad.

Las necesidades territoriales moldearon características del espacio urbano de las dos ciudades. En nuestros casos de estudio identificamos una coyuntura en el proceso de desregulación laboral, que consolidó un modelo opuesto al paternalismo industrial característico de la actividad durante el siglo XX. El auge de las ideas neoliberales, y la ola de privatizaciones que dejaron a su paso, produjeron un punto de quiebre en la espacialización de la actividad petrolera y la producción de la ciudad, por la ruptura de la relación entre los trabajadores petroleros y las empresas. Si, hasta ese momento, se había establecido un fuerte vínculo laboral que alcanzaba a otras esferas de la vida cotidiana, la desintegración vertical de la producción desestructuró esas relaciones, imponiendo un mercado de trabajo con elevados salarios, pero inestable y precario.

El crecimiento urbano durante el siglo XX: de company towns a ciudades petroleras

Tras el descubrimiento de los yacimientos en Barrancabermeja y Comodoro Rivadavia, se inició la explotación bajo concesión privada: en el primer caso, a través de la Tropical Oil Company (TOC); y estatal en el segundo, mediante la creación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). Al iniciar el siglo XX, las dos ciudades eran territorios escasamente habitados y relativamente aislados de las estructuras productivas nacionales. A partir de ese momento, la población creció al ritmo galopante de la extracción de hidrocarburos, marcada por elevados índices de masculinidad (Serrano Besil, 2020). Según los censos nacionales, en Comodoro Rivadavia en 1914 había 2.145 habitantes, en 1920 había superado los 4.000 y en 1947 tenía más de 30.000. En Barrancabermeja el crecimiento fue igualmente acelerado: partiendo de una población que no superaba los 200 habitantes en 1901, en 1918 contaba con alrededor de 1.000 personas, acelerándose el poblamiento tras el inicio de las actividades petroleras, hasta llegar a superar los 8.000 habitantes en 1928 y los 15.000 en 1938.

Las migraciones hacia las dos ciudades dan cuenta de los flujos poblacionales en los dos países en estudio. En el caso argentino, durante las primeras décadas del siglo XX se trató de población de origen europeo, proveniente de las oleadas migratorias transoceánicas (Devoto, 2007). A partir de los años cincuenta y hasta la actualidad, los flujos provinieron de países limítrofes, como Bolivia y Paraguay, aunque en la Patagonia se destacan fundamentalmente aquellos provenientes de Chile. Durante el siglo XXI, la ciudad comenzó a recibir población proveniente de otros países limítrofes, como Bolivia y Paraguay (Baeza, 2013). En el caso colombiano, por su parte, el país recibió poca inmigración internacional (Martínez, 1997) –exceptuando los trabajadores norteamericanos que traía la Tropical Oil Company con tareas específicas–, con lo cual los flujos a Barrancabermeja provinieron de las zonas rurales aledañas y de la costa norte del país. A partir de los años ochenta se intensificaron los movimientos de población originados por el conflicto armado que vivió el país desde mediados de los años setenta hasta comienzos de los noventa (Serrano Besil, 2023).

La localización de los campos petroleros forzó a las empresas a construir equipamientos urbanos de uso colectivo y viviendas para asegurar la producción, garantizando la reproducción social de una mano de obra estable. Suministraron, mediante un conjunto de políticas de bienestar, viviendas, salud, educación, entretenimiento y ocio a sus trabajadores. Con este conjunto de medidas se buscó cubrir las demandas sociales de los trabajadores, aplicando, al mismo tiempo, mecanismos de control sobre ellos. Esta estrategia productiva es lo que denominamos “paternalismo industrial”, cuyo principal objetivo fue garantizar la existencia de mano de obra segura y adiestrada en el lugar de explotación (Godoy, 2015). Por supuesto, esto no significó la ausencia de tensiones y disputas; de hecho, en ambos casos se registró tempranamente la aparición de movimientos obreros que lucharon por la obtención de mejores condiciones laborales y de vida. Con ese propósito, tanto la TOC –que después de la estatización durante los años cincuenta pasó a llamarse Ecopetrol– como YPF diseñaron y edificaron, a inicios del siglo XX, pueblos-campamento para la residencia permanente de los trabajadores petroleros y sus familias. Estos pueblos, o company towns, crecieron al ritmo que determinaba la necesidad de contratación de mano de obra por la ampliación de las actividades y, en su interior, reproducían espacialmente las jerarquías laborales mediante el acceso a espacios diferenciados de vivienda y ocio.

En los pueblos planificados por las empresas petroleras, estas operaban no solo como empleadoras, sino también como terratenientes (Torres & Borges, 2012). Los espacios así creados se distinguían de las ciudades Barrancabermeja y Comodoro Rivadavia por “su cuidadoso diseño y trazado, la existencia de departamentos de bienestar, el control y presencia hegemónica de las empresas y la entrega no solo de lo mínimo para la subsistencia sino de un paquete de atractivos servicios sociales” (Vergara, 2013, p. 123). De esta manera, se produjo un primer proceso de segregación y fragmentación territorial en la génesis misma de los dos poblados. La separación tangible entre el territorio del company town y la ciudad articuló fronteras espaciales con fronteras simbólicas y sociales (Dammert, 2018). De un lado, las ciudades-campamento planificadas, reguladas y administradas por la empresa, habitadas por los trabajadores y sus familias, internamente diferenciados; del otro lado, las ciudades de los no petroleros, que adquirieron funciones comerciales y administrativas complementarias a las necesidades de la industria y cuyo crecimiento está caracterizado por la convivencia de los mercados formales e informales de tierras.

Además de articular fronteras espaciales, las relaciones paternalistas de la actividad petrolera configuraron vínculos estrechos entre las empresas y los trabajadores, que (re)produjeron la división social del espacio. Configuraron un “nosotros” a través de categorías como ypefianos, que denotan el compromiso y privilegio de trabajar por el desarrollo de la nación (Grimson & Baeza, 2016). Estos diferenciadores se sustentaban en espacios exclusivos de socialización y consumo construidos para los trabajadores petroleros, a los cuales la población general de la ciudad no tenía acceso.

Transformaciones en el contexto neoliberal

La actividad petrolera se transformó de manera profunda con la revitalización de las ideas liberales, que reemplazaron aquella política económica caracterizada por una fuerte participación y regulación del Estado. En términos generales, los años ochenta y noventa fueron “contextos económicos adversos, con la aplicación de programas de ajuste estructural y el desarrollo de políticas sociales regresivas, que implicaron el incremento de las diferencias sociales y el aumento de la pobreza en las ciudades” (Di Virgilio, 2020, p. 48). El Estado, en sintonía, se alejó de patrones y metas como la planificación urbana y el bien común, y ocurrió el retorno del mercado “como elemento determinante de la producción urbana posfordista” (Abramo, 2012, p. 36). Esto consolidó un modelo de mercado que reemplazó la planificación urbana por el planeamiento estratégico, y el bien común por la rentabilidad (Segura, 2014).

En el caso argentino, desde la dictadura (1976-1983), la economía comenzó un proceso de apertura y privatizaciones que se consolidaron en la democracia durante el gobierno de Menem (1989-1999). Este modelo económico hizo “eje en ramas primarias extractivas, manufactureras primarias y de servicios, de composición monopólica, con orientación exportadora” (Salvia, 2001, p. 441).En Colombia, la industria petrolera no experimentó una privatización total como el caso de YPF: “la expedición del Decreto 1760 del 26 de junio de 2003 modificó la estructura orgánica de la Empresa Colombiana de Petróleos y la convirtió en Ecopetrol S. A., una sociedad pública por acciones, ciento por ciento estatal” (Ecopetrol, 2020). Pese a ello, continuaron las dinámicas de desintegración vertical de la producción.

En el panorama descrito se observa un abandono –al menos parcial– de los intentos de industrialización de mitad del siglo XX, y el retorno a un modelo extractivista que “alimenta un entramado productivo escasamente diversificado y muy dependiente de una inserción internacional como proveedores de materias primas” (Gudynas, 2009, p. 188). Este modelo, en su desarrollo, “irrumpe en los territorios y a su paso va desestructurando economías regionales, destruyendo biodiversidad y profundizando de modo peligroso el proceso de acaparamiento de tierras” (Svampa, 2013, p. 34).

La matriz extractivista de las economías latinoamericanas se reafirmó como resultado de una “conjunción entre la creciente demanda global de bienes primarios y las riquezas existentes, potenciada por la visión ‘eldoradista’ de una América Latina como lugar por excelencia de abundantes recursos naturales” (Svampa, 2013, p. 35). Aun en su versión más reciente, caracterizada por una mayor participación del Estado en la redistribución de las ganancias (Gudynas, 2009), las consecuencias ambientales, así como aquellas de los procesos de flexibilización laboral, más la fragilidad frente a los ciclos del mercado internacional, han afectado profundamente los territorios en los que se emplaza la actividad. El neoliberalismo transformó las relaciones laborales y significó la precarización de las condiciones de contratación y un retroceso en los derechos del trabajador. Este giro tuvo repercusiones en la industria petrolera que, además de las privatizaciones totales o parciales, pasó de considerar el petróleo como un recurso estratégico a calificarlo como un commodity, por lo cual su extracción empezó a regirse primordialmente por su rentabilidad.

Después de la crisis de 2001, la economía argentina inició un proceso de recuperación que, en Comodoro Rivadavia, coincidió con un ciclo alcista del precio del petróleo entre 2003 y 2008, el cual se tradujo en un descenso de las tasas de desempleo desde el 12% hasta el 2%, manteniéndose entre el 2% y el 6% en el periodo que va desde 2008 a 2018 (Instituto Nacional de Estadística y Censos [INDEC], 2022). Las tasas de desempleo de Barrancabermeja solo pueden medirse en 2018 y 2019, periodos en que estuvo alrededor del 20%.

En esos años, la producción de las dos ciudades se incrementó, produciendo booms locales. Pese al incremento de la producción y el aumento de los precios, las reformas que flexibilizaron la contratación de mano de obra y promovieron la subcontratación como medio para reducir el riesgo operativo llevaron a una desintegración vertical de la producción petrolera, transformándola en una red de pequeñas y medianas empresas contratistas conectadas con grandes multinacionales. Este proceso profundizó la ya existente inestabilidad laboral que caracterizaba las relaciones empresa-trabajador, situación que se extendió en la industria petrolera durante la primera mitad del siglo pasado. Las empresas petroleras y prestadoras de servicios petroleros obtuvieron un mayor margen de acción para hacer frente a los ciclos del petróleo en el mercado internacional, a través de la utilización de los contratos a término definido y la tercerización de tareas. Con las nuevas condiciones regidas por la rentabilidad determinada por los precios en el mercado internacional, “si las empresas deciden ‘dejar el petróleo abajo’ pueden producirse bajas en los contratos y, por consiguiente, rondar el fantasma de la desocupación entre los ‘petroleros’” (Palermo, 2015, p 422).

Como se puede observar en las Figuras 2 y 3, hay una relación estrecha entre el precio del barril en el mercado internacional y el número de trabajadores petroleros contratados en las dos ciudades. Eso, incluso, pese a la introducción de mecanismos que buscaron proteger la actividad local frente a los vaivenes del mercado internacional.


figura 2
Trabajadores petroleros y relación con el precio del petróleo en Barrancabermeja
Elaboración propia con base en los informes de dinámica laboral del Centro de Estudios Regionales del Magdalena Medio (CER, s.f.).

En el sistema laboral actual, los trabajadores petroleros, a pesar de percibir elevados ingresos, tienen periodos de desempleo o trabajos precarios, los cuales no garantizan un ingreso de subsistencia. Como se observa en la Figura 4, los periodos de baja contratación formal en Comodoro Rivadavia son coincidentes con el aumento de las actividades por cuenta propia, que se vinculan en buena medida con ingresos de subsistencia. Se evidencia una tercerización2 productiva a través del crecimiento de las actividades “refugio”, como el comercio informal y el cuentapropismo.


figura 3
Trabajadores petroleros y relación con el precio del petróleo en Comodoro Rivadavia
Elaboración propia con base en INDEC-EPH, 2003-2014 (INDEC, 2022).


figura 4
Trabajadores por cuenta propia en Comodoro Rivadavia
Elaboración propia con base en INDEC, EPH, 2002-2018 (INDEC, 2022).

En el caso colombiano, aunque las fuentes cuantitativas disponibles no posibilitan observar estos movimientos ni calcular las tasas de desempleo, se pudo dar cuenta de este fenómeno a través de entrevistas. En la ciudad se evidencia el crecimiento de actividades por cuenta propia durante periodos de crisis económica:

Cuando llega la crisis, el primer punto que se genera –y que hace que la situación de la ciudad empiece a enfrentar la realidad– es el desempleo. Cuando ocurre el desempleo viene la segunda etapa de la crisis, para mí, que es ¿qué hago? Esa cantidad de personas que están desempleadas salen a buscar fuentes de trabajo adicionales; y viene la tercera etapa, que es un aparente crecimiento de la ciudad en la parte comercial, pero es porque cada persona que tiene conocimiento de cómo hacer una empanada, o una hamburguesa, o un perro o un chuzo, empieza a colocar en el patio de su casa, a arrendar en el patio de la persona que ya bajaron los cánones de arrendamiento –ya no vale un millón, vale 500–, se hace fácil colocar una venta de hamburguesas, y entonces si tú volteas a mirar la ciudad, encuentras una venta de comida, de trapos, de cualquier cosa en cada 20 o 30 metros. (Entrevista 1, 2019)

La inestabilidad laboral se traduce en una inestabilidad salarial, situación que genera obstáculos en las trayectorias sociales ascendentes que caracterizaron la actividad petrolera durante el siglo XX. Además de lo anterior, en el sistema de contratación actual los petroleros “van ‘persiguiendo a las petroleras’ por todo el país, generando así una reserva de mano de obra disponible en cualquier momento” (Dureau & Flórez, 2000). Esto da cuenta de un incremento de las movilidades, que también genera una reconfiguración de las formas de diferenciación socioespaciales en la producción del espacio urbano.

(Re)producción de las desigualdades: hábitat popular y conjuntos residenciales cerrados

La desregulación de la actividad petrolera implicó que las empresas abandonaran su rol como proveedoras de viviendas permanentes y, por tanto, las necesidades residenciales de los trabajadores se volcaron en el mercado local. En las ciudades petroleras, las dificultades de acceso al hábitat, comunes en muchas ciudades latinoamericanas, parecen acentuarse debido a un mercado inmobiliario distorsionado por la renta extractiva y las temporalidades de la actividad. El salario de los trabajadores del sector es entre cuatro y seis veces superior al salario de otros sectores, que constituyen la mayoría de la población en ambas ciudades (Serrano Besil, 2020). Los valores de los inmuebles se estructuran alrededor de esas cifras y se mueven al ritmo de las oscilaciones del mercado internacional, por lo cual las inversiones petroleras en la localidad tienen un correlato inmediato en los precios de la vivienda, en particular en las formas temporales de tenencia.

En conjunto con los salarios, las movilidades de los trabajadores producen demandas fluctuantes sobre el mercado, las que están determinadas por las temporalidades de la actividad petrolera. Las empresas pueden pagar precios elevados para firmar contratos que coincidan con la duración de las obras. En las entrevistas se destaca el rol que desempeñan las petroleras en el mercado, trayendo empleados de afuera y arrendando a valores que cuadruplican el canon de alquiler. En Comodoro Rivadavia, los referentes del mercado local confirman las fuertes implicancias directas de la actividad petrolera sobre los valores de los alquileres: “Cuando viene una horda de gente bastante importante, hace que el precio suba muchísimo; y cuando baja la actividad (…) te das cuenta porque empiezan a caerse los contratos y te entregan la llave” (Entrevista, 2019). Al terminar o rescindir sus obligaciones, los precios descienden, marcando periodos cíclicos en lo que puede denominarse un movimiento coyuntural general (Jaramillo, 1991).

En el caso colombiano, la relación entre renta petrolera y renta inmobiliaria estuvo intervenida por la violencia. El análisis de las transformaciones socioespaciales en Colombia no puede ignorar el conflicto armado como un fenómeno que atravesó el proceso de producción y configuración de todas las ciudades del país. En Barrancabermeja, la llegada de migrantes forzados se dio de manera acelerada durante finales del siglo XX y la primera década del siglo XXI. Los datos relevados por el Registro Único de Víctimas (RUV, s.f.) dan cuenta de que entre 1985 y 2016, 34.359 desplazamientos forzados tuvieron como destino a Barrancabermeja, en parte atraídos por el petróleo y por la posición de la ciudad en una zona neurálgica del conflicto colombiano. Estos sectores de población desplazada y empobrecida por la violencia se localizaron en la periferia, más allá de la frontera física y simbólica demarcada por las vías del antiguo ferrocarril, el que conectaba la refinería con los campos de extracción. Se formó así en la ciudad colombiana un tercer fragmento, que reprodujo la violencia del conflicto y se sumó a las formas espaciales industrial y comercial.


figura 5
Jefes de hogar con nivel educativo superior (en porcentajes) en Barrancabermeja
Elaboración propia con base en Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) (2018).

La Figura 5 da cuenta de las desigualdades y la marcada segregación socioespacial producida por el petróleo y la violencia. Los sectores de clases medias, con nivel educativo superior, se localizan en el occidente de la ciudad, que creció a través de mecanismos formales como un sector comercial complementario a las necesidades de la actividad petrolera. El oriente de la ciudad, en cambio, creció fundamentalmente por las tomas de tierras, con habitantes caracterizados por niveles inferiores de escolaridad y dificultades de inserción en los mercados de trabajo.

En Comodoro Rivadavia, por su parte, la distorsión del mercado inmobiliario se profundizó, como consecuencia de la existencia de pasivos ambientales en el ejido de la ciudad que limitan la superficie urbanizable (Bachiller, 2018). Se estima que, si se tienen en cuenta los radios de seguridad establecidos alrededor de los pozos, “el total de tierras en las que no se puede avanzar urbanísticamente está en un orden superior a las 200 hectáreas, aunque algunos asentamientos han avanzado sobre este tipo de instalaciones y vulneraron dichos radios, lo que implica un riesgo para la seguridad de quienes ocupan esos espacios” (ADNSUR, 2022). La escasez, en este caso, opera como un factor limitante a la oferta y, en ese sentido, repercute tanto en los precios del suelo y la vivienda, como en la calidad de vida de las personas cuya estrategia para resolver sus necesidades habitacionales se limita a la ocupación de tierras no urbanizables por pasivos ambientales.

Como contracara de los procesos de crecimiento por autoproducción y dificultades de acceso, el mercado –impulsado por el auge de los recursos mineros y los elevados salarios– produjo espacios para los sectores medios y altos, consolidando de esta manera una estructura urbana excluyente en los dos casos estudiados. Los countries, barrios cerrados, surgieron en la Argentina durante los años noventa y reestructuraron las periferias de la ciudad, fragmentando espacios de riqueza y de pobreza (Janoschka, 2002). En Comodoro Rivadavia, aunque están prohibidos en el ejido de la ciudad, algunos se produjeron al límite de la normativa. Más recientemente, la construcción de La Herradura, y particularmente el proyecto privado en Bajada de los Palitos, han generado disputas entre la comunidad por la privatización de playas en la ciudad. Por otra parte, el crecimiento de Rada Tilly, municipio autónomo pero estrechamente relacionado con Comodoro Rivadavia, da cuenta del proceso de autosegregación de las clases media-altas y altas en la ciudad patagónica (Figura 6).

Los countries trasladaron las formas de sociabilidad hacia adentro de estos espacios privados y fragmentaron la ciudad, convirtiéndola en un mosaico de parcelas aisladas. En Barrancabermeja, los conjuntos residenciales han sido la forma más habitual en que se producen los procesos de autosegregación de las clases medias y altas. A pesar de que se construyeron algunos a inicios del siglo XXI, proliferaron después de 2010 como consecuencia del boom inmobiliario impulsado por las obras de modernización de la refinería de la ciudad (Serrano Besil, 2023). Estos procesos dan cuenta de formas de producción del espacio urbano caracterizadas por la aparición de “archipiélagos de seguridad” (Arteaga Botello, 2010). Si bien las diferencias entre estos y los countries no son tajantes, en Colombia correspondieron a conjuntos de torres de departamentos cercadas perimetralmente, con comodidades y servicios, zonas de sociabilidad al interior de sus muros y dispositivos de seguridad. Ambas estrategias responden a la necesidad de recluirse en espacios cerrados “seguros” –necesidad que, en el caso colombiano, respondió a la intensidad del conflicto armado–.


figura 6
Jefes de hogar con nivel educativo superior o más (en porcentaje) en Comodoro Rivadavia
Elaboración propia con base en INDEC (2010).

De esta manera, si a inicios del siglo XX la espacialización de la actividad petrolera produjo un territorio dividido entre el campamento y las ciudades, la reconfiguración de las relaciones laborales después de las reformas neoliberales transformó profundamente la producción del espacio, fragmentando las ciudades petroleras y generando nuevas formas de diferenciación socioespacial. Además de las implicancias directas de la ruptura del paternalismo industrial a través de la introducción de reformas neoliberales en el mercado de trabajo y en los mercados inmobiliarios, este movimiento significó, también, la transformación del vínculo entre las empresas y sus trabajadores en un sentido amplio. Hasta ese momento, en Comodoro Rivadavia se había consolidado la noción de ypefianos –que no se limitaba al trabajador petrolero, sino que alcanzaba a otros empleados administrativos de la empresa– como factor de diferenciación (Grimson & Baeza, 2016). La privatización dio lugar a una reformulación de la división social entre trabajadores petroleros y no petroleros insertados de forma precaria en los mercados de trabajo, y en condiciones en las que la incertidumbre y la imprevisibilidad comenzaron a ser la pauta (Muñiz Terra, 2008).

La inestabilidad laboral trastocó esas formas de diferenciación, reformulándolas a partir de la disputa de espacios de consumo y juicios de valor. Los sectores medios tradicionales, aunque vinculados a actividades de menores ingresos, frente a la dificultad de diferenciarse desde lógicas exclusivamente económicas, “activan otros diferenciadores que buscan reafirmar –en un juego relacional– cada grupo en una posición social” (Barrionuevo, 2019, p. 72). De esta manera, la obtención de mayores salarios y el consecuente incremento de la capacidad de consumo no se traduce, necesariamente, en una incorporación simbólica a las clases medias locales, que se diferencian a través del desacople entre capital económico y capital cultural (Barrionuevo, 2019; Grimson & Baeza, 2016).

Conclusiones

Desde el inicio de la explotación a principios del siglo XX, las reconfiguraciones socioespaciales de Barrancabermeja y Comodoro Rivadavia quedaron estrechamente vinculadas con las dinámicas productivas petroleras. Durante las primeras décadas, y en el marco de políticas empresariales paternalistas, se observó un proceso de producción del espacio urbano que dividió los territorios entre los campamentos petroleros y las ciudades. Al interior de los company towns, la organización espacial reproducía la jerarquía laboral a través de un crecimiento urbano ordenado y planificado. Los pueblos, por su parte, se extendieron aceleradamente a través de una combinación de mecanismos de producción formales e informales. El estrecho vínculo producido entre empresa y trabajador consolidó esta división territorial, configurando una identidad alrededor del trabajo petrolero.

El funcionamiento de la industria petrolera sufrió una transformación progresiva desde los años setenta con el auge de las reformas neoliberales en América Latina, proceso que se acentuó hacia finales del siglo XX. La desintegración vertical de la producción y la subcontratación como forma de reducir el riesgo de las empresas generaron un mercado de trabajo inestable, sujeto al ritmo cíclico de la actividad en el mercado internacional y que repercutió en el mercado inmobiliario y en las estrategias residenciales de la población. La inestabilidad laboral y el abandono total o parcial de las políticas de bienestar empresarial transformaron la relación entre la industria petrolera y las ciudades en las que se emplaza.

Las formas de diferenciación socio-residencial y las desigualdades socioespaciales se (re)configuraron como resultado de las transformaciones en el funcionamiento de la actividad. Las movilidades poblacionales se acentuaron como consecuencia de la subcontratación por periodos acotados; al mismo tiempo, las trayectorias sociales ascendentes de los trabajadores petroleros encontraron en la inestabilidad salarial y la coexistencia de desempleo o ingresos de subsistencia un obstáculo difícil de sortear. En este contexto, para los trabajadores vinculados con el petróleo, la vivienda comenzó a resolverse en el mercado. Los elevados ingresos y las temporalidades del trabajo distorsionaron el mercado inmobiliario, acentuando las dificultades de la población local para acceder a la vivienda. Por último, observamos la aparición de formas de autosegregación en los conjuntos cerrados y los countries, que cuartearon o fragmentaron en pequeña escala las dos ciudades en estudio.

La desigualdad salarial entre petroleros y no petroleros pone de manifiesto la creciente heterogeneidad al interior de la clase trabajadora en las ciudades estudiadas. La ruptura de las relaciones entre trabajador y empresa reconfiguró las formas de diferenciación social de la población local. Aunque el ingreso al trabajo petrolero sigue siendo un factor determinante, el desacople entre el capital simbólico y el capital económico generó una nueva base de diferenciación entre las clases medias y los trabajadores, trasladando esta distinción al ámbito de los patrones de consumo.

Podemos caracterizar el crecimiento urbano de Barrancabermeja y Comodoro Rivadavia a través de tres fenómenos distintos, pero conectados con la espacialización de la actividad petrolera en los territorios: por un lado, la producción espacial por parte de las empresas, en forma de company towns; por otro, formas de producción inmobiliaria destinada a los sectores medios y altos, usualmente puestos jerárquicos en la actividad industrial; por último, la producción espacial mediante mecanismos informales, ya sea a través de los mercados y/o mediante la toma directa de tierras y la autoproducción.

En conclusión, si bien el crecimiento urbano de América Latina ha estado caracterizado por la importancia de las estrategias que responden a la lógica de la necesidad más que a la lógica del mercado, en las ciudades petroleras de la región este mecanismo productor de desigualdades se acentúa por la distorsión de los mercados de trabajo e inmobiliario, producida por las temporalidades, las rentas y los salarios de la actividad petrolera.

Referencias bibliográficas

Abramo, P. (2011). La producción de las ciudades latinoamericanas: mercado inmobiliario y estructura urbana. Textos Urbanos, vol. IX. Organización Latinoamericana y del Caribe de Centros Históricos (OLACCHI). https://biblio.flacsoandes.edu.ec/libros/129057-opac

Abramo, P. (2012). La ciudad com-fusa: mercado y producción de la estructura urbana en las grandes metrópolis latinoamericanas. Revista EURE - Revista de Estudios Urbano Regionales, 38(114), 35-69. http://dx.doi.org/10.4067/S0250-71612012000200002

adnsur - Agencia de Noticias de Comodoro Rivadavia y Chubut. (2022). El legado de 115 años de explotación petrolera: hay unos 2.000 pozos abandonados en el ejido de Comodoro y 200 hectáreas de tierras inutilizables [online]. https://www.adnsur.com.ar/comodoro/el-legado-de-115-anos-de-explotacion-petrolera--hay-unos-2-000-pozos-abandonados-en-el-ejido-de-comodoro-y-200-hectareas-de-tierras-inutilizables_a629146c52a7e45d0118e9be4

Aprile-Gniset, J. (1997). Génesis de Barrancabermeja. Ensayo. Instituto Universitario de la Paz. https://es.scribd.com/document/362608060/Genesis-de-Barrancabermeja

Archivo Histórico de la Provincia de Chubut (AHPCH). Mesa de entradas. Expediente 189, Rawson.

Arteaga Botello, N. (2010). Consolidación de los archipiélagos de seguridad en América Latina. Revista Espiral, Estudios sobre Estado y Sociedad, 17(49), 163-195. https://espiral.cucsh.udg.mx/index.php/EEES/article/view/1483

Bachiller, S. (2018). Petróleo, planificación urbana y exclusión residencial en Comodoro Rivadavia. Identidades, 14(8), 119-137. https://iidentidadess.wordpress.com/numeros-anteriores/numero-14/

Baeza, B. (2013). Trabajadores migrantes bolivianos y paraguayos en la construcción: Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina. Revista Trayectorias, 15(37), 31-52. https://www.redalyc.org/pdf/607/60728973002.pdf

Barrionuevo, N. (2019). (Re)producción y legitimación de fronteras sociales “establecidas” a partir del segundo boom petrolero (2004-2014) en Comodoro Rivadavia. Tesis para obtener el grado de doctor en Sociología, Universidad Nacional de San Martín, Argentina. https://ri.unsam.edu.ar/handle/123456789/796

Bohoslavsky, E. (2009). ¿Qué es América latina? El nombre, la cosa y las complicaciones para hablar de ellos. Conferencia. Taller de reflexión sobre América Latina. https://www.researchgate.net/publication/235799063_Que_es_America_Latina_El_nombre_la_cosa_y_las_complicaciones_para_hablar_de_ellos

Calderón, J. (2019). Introducción. En J. Calderón & S. Aguiar (Coords.), Segregación socio-espacial en las ciudades latinoamericanas (pp. 13-21). TESEO/CLACSO. https://biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar/bitstream/CLACSO/15288/1/Segregacion_socioespacial.pdf

Castells, M. (1972). Problemas de investigación en sociología urbana. Siglo XXI Editores.

Centro de Estudios Regionales del Magdalena Medio (CER). (s.f.). Informes de la dinámica laboral 2011-2018 [online]. https://cer.org.co/

Dammert, M. (2018). Tres caminos para revitalizar el estudio sobre desigualdades sociales: fronteras simbólicas, espacio urbano y redes sociales. Una revisión bibliográfica. Sociológica, 33(95), 125-158. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-01732018000300125

Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Colombia. (2018). Censo Nacional de Población y Vivienda 2005 (procesado con Redatam, 14 de febrero de 2023).

Devoto, F. (2007). La inmigración de ultramar. En S. Torrado (Comp.), Población y bienestar en la Argentina del primero al segundo Centenario. Una historia social del siglo xx. Tomo I. EDHASA.

Di Virgilio, M. M. (2020). Reciprocidades invisibles: diálogos y controversias en torno a los estudios urbanos. L’Ordinaire des Amériques, 223. https://doi.org/10.4000/orda.3728

Dureau, F. & Flórez, C. (2000). Aguaitacaminos. Las transformaciones de las ciudades de Yopal, Aguazul y Taumarena durante la explotación petrolera de Cusiana-Cupiagua. Tercer Mundo Editores.

Ecopetrol. (2020). Nuestra historia [online]. https://www.ecopetrol.com.co/wps/portal/Home/es/NuestraEmpresa/QuienesSomos/NuestraHistoria

Godoy, M. (2015). Las casas de la empresa: paternalismo industrial y construcción de espacio urbano en Chile, Lota 1900-1950. Universum, 30(1), 115-136. http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762015000100008

Gouëset, V. (1998). Bogotá: nacimiento de una metrópoli. Institut français d’études andines, TM Editores. https://doi.org/10.4000/books.ifea.3252

Grimson, A. & Baeza, B. (2016). Desacoples entre nivel de ingresos y jerarquías simbólicas en Comodoro Rivadavia. Acerca de las legitimidades de la desigualdad social. Identidades, 10(6), 1-21. https://iidentidadess.wordpress.com/numeros-anteriores/numero-10/

Gudynas, E. (2009). Diez tesis urgentes sobre el nuevo extractivismo. Contextos y demandas bajo el progresismo sudamericano actual. En J. Schuldt, A. Acosta, A. Barandiarán, A. Bebbington, M. Folchi, CEDLA – Bolivia, A. Alayza & E. Gudynas, Extractivismo, política y sociedad (pp. 187-225). Centro Andino de Acción Popular (CAAP) y (Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES). https://www.rosalux.org.ec/pdfs/extractivismo.pdf

Harris, W. (1975). El crecimiento de las ciudades en América Latina. Marymar.

Harvey, D. (2003). El nuevo imperialismo. Ediciones Akal.

Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Argentina. (2010). Censo nacional (procesado con Redatam [online]). http://systema59.dane.gov.co/bincol/RpWebEngine.exe/Portal?BASE=BASECG2005B AS&lang=esp

Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Argentina. (2022). Encuesta Permanente de Hogares [online]. https://www.indec.gob.ar/indec/web/Institucional-Indec-BasesDeDatos

Janoschka, M. (2002). El nuevo modelo de la ciudad latinoamericana: fragmentación y privatización. Revista EURE - Revista de Estudios Urbano Regionales, 28(85), 11-29. http://dx.doi.org/10.4067/S0250-71612002008500002

Jaramillo, S. (1991). Hacia una teoría de la renta del suelo urbano. Ediciones UNIANDES.

Lefebvre, H. (1974). La producción del espacio. Capitán Swing.

Martínez, F. (1997). Apogeo y decadencia del ideal de la inmigración europea en Colombia, siglo XIX. Boletín Cultural y Bibliográfico, 34(44), 3-45. https://publicaciones.banrepcultural.org/index.php/boletin_cultural/article/view/1718

Muñiz Terra, L. (2008). La pérdida del trabajo petrolero: trasformaciones laborales, materiales e identitarias. Memoria Académica, (12), 95-116. https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.7475/pr.7475.pdf

Palermo, H. (2015). Apuntes para pensar la nacionalización de ypf: relaciones laborales y tensiones sociales en Comodoro Rivadavia. CLACSO. Colección Becas de Investigación. https://biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar/bitstream/CLACSO/10999/1/ApuntesPara LaNacionalizacionDeYPF.pdf

Prévot-Schapira, M. F. & Velut, S. (2016). El sistema urbano y la metropolización. En G. Kessler (Comp.), La sociedad argentina hoy. Radiografía de una nueva estructura (pp. 61-84). Siglo XXI Editores y Fundación OSDE.

Registro Único de Víctimas (RUV). (s.f.). Personas desplazadas en Barrancabermeja, 1970-2018. https://acortar.link/flAYL2

Roig, A. (2008). El pensamiento latinoamericano y su aventura. El Andariego.

Sabatini, F., Cáceres, G. & Cerda, J. (2001). Segregación residencial en las principales ciudades chilenas: tendencias de las tres últimas décadas y posibles cursos de acción. Revista EURE - Revista de Estudios Urbano Regionales, 27(82), 21-42. http://dx.doi.org/10.4067/S0250-71612001008200002

Salvia, A. (2001). Sectores que ganan, sociedades que pierden: reestructuración y globalización. Estudios Sociológicos, xix(56), 439-466. https://www.aacademica.org/agustin.salvia/59

Sánchez, J. (1991). Espacio economía y sociedad. Siglo XXI Editores.

Santos, M. (1996). Metamorfosis del espacio habitado. Oikos-Tau.

Segura, R. (2014). El espacio urbano y la (re)producción de desigualdades sociales. Desacoples entre distribución del ingreso y patrones de urbanización en ciudades latinoamericanas. Desigualdades.net, Working Paper, n.° 65.

Segura, R. (2021). Las ciudades y las teorías: Estudios sociales urbanos. Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

Serrano Besil, J. E. (2020). Crecimiento y configuración socioespacial de ciudades petroleras: los casos de Barrancabermeja (Colombia) y Comodoro Rivadavia (Argentina), 1907-1938. Cuadernos de Historia, (52), 205-232. http://dx.doi.org/10.4067/S0719-12432020000100205

Serrano Besil, J. E. (2022). Petróleo, espacio y sociedad en Colombia y Argentina: las transformaciones de las ciudades de Barrancabermeja y Comodoro Rivadavia en el marco del desarrollo de la industria petrolera, 2000-2018. Tesis de Doctorado. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Argentina. https://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=asopos&d=4258_oai

Serrano Besil, J. E. (2023). Conflicto armado, desplazamiento forzado y transformaciones socioespaciales en Barrancabermeja, 1980-2005. Territorios, (48), 1-23. https://doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/territorios/a.12309

Svampa, M. (2013). “Consenso de los Commodities” y lenguajes de valoración en América Latina. Nueva Sociedad, 244, 30-46. https://nuso.org/articulo/consenso-de-los-commodities-y-lenguajes-de-valoracion-en-america-latina/

Topalov, C. (1979). La urbanización capitalista: algunos elementos para su análisis. EDICOL. https://revistacepa.weebly.com/uploads/1/3/3/7/13372958/1_-_topalov_-_la_urbanizacion_capitalista.pdf

Torres, S. B. & Borges, M. J. (2012). Labor resistance and accommodation among immigrant workers in the oil company towns of Patagonia, Argentina. En M. J. Borges & S. B. Torres (Eds.), Company towns: Labor, space, and power relations across time and continents (pp. 111-149). Palgrave Macmillan.

Vapñarsky, C. & Gorojovsky, N. (1991). El crecimiento urbano en la Argentina. Grupo Editor Latinoamericano.

Vergara, Á. (2013). Paternalismo industrial, empresa extranjera y campamentos mineros en América Latina: un esfuerzo de historia laboral y transnacional. Avances del Cesor, X(10), 113-128. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5635578

Vitale, L. (1992). Modos de producción y formaciones sociales en América Latina. En L. Vitale, Introducción a una teoría de la historia para América Latina (Cap. IV). Editorial Planeta.

Entrevistas

Entrevista 1. (2019). Entrevista acerca del mercado inmobiliario de Barrancabermeja [grabación/formato mp3]. Barrancabermeja, 19 de enero de 2019.

Entrevista 2. (2019). Entrevista a la Cámara Inmobiliaria de Comodoro Rivadavia [grabación/formato mp4]. Comodoro Rivadavia, 20 de marzo de 2019.

Notas

1 La informalidad del proceso urbano, como la concebimos en este trabajo, hace referencia al incumplimiento de las normativas vigentes en el mercado de tierras e inmuebles.
2 Incremento del sector terciario.

Información adicional

redalyc-journal-id: 196



Buscar:
Ir a la Página
IR
Visor de artículos científicos generados a partir de XML-JATS por