Julieta Salas de Carbonell, Vívido sur. Historia, crónica, leyenda. Caracas: Fundación Julio C. Salas, 2015.

Miguel Ángel Rodríguez Lorenzo
Universidad de Los Andes, Venezuela

Julieta Salas de Carbonell, Vívido sur. Historia, crónica, leyenda. Caracas: Fundación Julio C. Salas, 2015.

Procesos Históricos, núm. 31, pp. 30-31, 2017

Universidad de los Andes

Salas de Carbonell Julieta. Vívido sur. Historia, crónica, leyenda.. 2015. Caracas. Fundación Julio C. Salas

Decir que Vívido sur es el tercer libro publicado por Julieta Salas de Carbonell y que, como indica en el „Prólogo‟ la periodista Milagros Socorro, tiene otros dos, de cuentos para niños éstos, “…cuya circulación no ha rebasado el entorno familiar…”1 (pág. 8), pierde simpleza cuando se lee, en el „Pórtico‟ por parte de Francisco Javier Pérez, Presidente de la Fundación Julio C. Salas y la Academia Venezolana de la Lengua, que ella es una escritora que comenzó “…este trayecto a los setenta años…” (pág. 5)

El primer título con el que se dio a conocer fue Caminos y fogones de una familia merideña (Fundación Empresas Polar, 2009),2 en el que rescata los recuerdos familiares que la unen a los Andes y a Mérida y de los cuales el nombre de su abuelo, Julio César Salas, es sólo uno de ellos. El segundo título fue El misterio de las fuentes (Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, 2012), en el cual, con los recuerdos de su esposo Luis Manuel Carbonell (1914-2014), protagonista directo de los hechos, contrastados con los de otros, prensa de la época y referencias bibliográficas y de Internet, reconstruye la epopeya de una meta que se trató de alcanzar desde la época colonial venezolana y sólo pudo serlo en 1951: la ubicación de las nacientes del gran río Orinoco.

Vívido sur… concentra diversas y distintas narraciones de épocas, lugares y protagonistas diferentes, en algunos casos lo es la propia autora, conectados en torno a un elusivo sur venezolano que lo mismo es Amazonas, Bolívar, Apure, el Delta o su territorio esequivo, que la lejana Europa, de donde llegaron algunos de los personajes que desfilan por sus 183 páginas.

Julieta Salas de Carbonell no se plegó apenas a un procedimiento metodológico ni tan sólo a una técnica de indagación para obtener la información con la cual le da sustancia expositiva a hechos, circunstancias y situaciones ocurridas en un espacio que, desde los primeros arribos de los europeos, despertó interés, curiosidad, pasión y dese luego el despliegue de una de las condiciones más humanas: la imaginación. Ella recurrió a la propia memoria de los protagonistas a través de conversaciones, entrevistas, consultas o comunicaciones por teléfono, mensajes de texto o coreo electrónico y también a sus propios recuerdos y asimismo realizó investigaciones en libros, revistas, periódicos y —por supuesto— en el inmenso océano de datos de Internet. Pero fue su alma de narradora natural la que logró encauzar a tantas informaciones de diverso origen sobre hechos ocurridos de forma histórica o legendaria en diferentes tiempos pero en el ámbito común de ríos, selvas, secretos, desafíos y mitos y también armonizar las ideas, sueños y acciones de los tantos protagonistas, muchos llegados desde lugares diversos y dis tantes, del sur venezolano, un territorio vivo gracias a su sostenida voluntad de contarlo.

Para lograr esa proeza reunió las noticias recopiladas que lo mismo aluden a la historia que a la crónica o a la leyenda, en tres bloques. El primero sobre el descubrimiento de las fuentes del Orinoco, al segundo lo tituló “Deambulando en la selva” y el tercero “Cautivados por el sur”. A esta parte final pertenecen los relatos que especialmente cautivaron a quien redacta esta reseña, en particular el referido al médico-botánico-geógrafo-empresario Aimé Bompland, un personaje ligado a la narrativa histórica venezolana por haber sido uno de los viajeros que desde la Vieja Europa visitó y escribió sobre su geografía y su gente en los tiempo en que se definía la aspiración de que su territorio se constituyera en estado-nación independiente y quien mereció que el Libertador dirigiera cartas al terrible dictador Rodríguez Francia para que éste le permitiera salir del Paraguay a cuyas fronteras estuvo confinado… y más nada… Pero la autora se ocupó por averiguar sobre lo que, como demasiadas personas, se desconocía y lo despliega en algunos episodios de su vida ligada a América en apretada síntesis. Y entre las posibles conclusiones a establecer luego de darse por enterado de lo narrado por Salas de Carbonell, resalta una: lo paradojal e inesperado marcó tanto la vida como la muerte del sabio, lo cual podría ejemplificarse en el hecho de que a los 85 años, al fallecer en Corrientes (Argentina), según una leyenda que, con su suave y sereno arte de narrar, rescata la escritora (p. 162):

…falleció el 4 de marzo de 1858 … dejando instrucciones muy precisas para que su cadáver fuese embalsamado según un método que había desarrollado, en la creencia de que a su muerte, Francia reclama ría su cadáver, al cual, según pensaba, al llegar a París, se le rendirían los honores especiales que en vida había mirado con desprecio … el cuerpo … fue embalsamado por un médico amigo, quien muy orgulloso de su obra lo sentó a tomar e l sol en la puerta de su casa. Un gaucho borracho que pasaba por el lugar lo saludó y al no recibir contestación alguna se molestó y sacando su faca —un afilado cuchillo—, le asestó varias puñaladas. No brotó la sangre esperada sino que por los tajos del cuchillo apareció la paja con que estaba relleno el cuerpo de quien en vida había sido afamado sabio. El gaucho asombrado salió corriendo dejando el cuerpo de Bompland tan maltrecho que fue imposible re recomponer.

Tan vívido es ese Sur por el que Salas de Carbonell conduce a los lectores de su libro que, como en su primera obra, se incluyen recetas de bebidas y comidas, indicándose tanto los ingredientes como la combinación de éstos para prepararlos (págs. 62-63, 84-86, 88, 89, 113-114 y 149).

Notas

1. En la contraportada de Vívido sur… se indican sus títulos: Gardie , un perrito con alma de mono y Fiesta de graduación.
2. Al respecto puede leerse: M. A. Rodríguez L., “Julieta Salas de Carbonell, Caminos y fogones de una familia me rideña” [Reseña], en Presente y Pasado. Revista de Historia, Año 16, Nº. 31 (Mérida, enero-junio 2011), págs. 191-193.
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