PATRIA. Diario de la mañana. Año 1. N° 1. Mérida, jueves 20 de agosto de 1925. Editores: Eduardo y Roberto Picón Lares. Primer Ejemplar

En el contexto de los estudios históricos andino-venezolanos, resulta notable apreciar con detalle el desarrollo que ha tenido la prensa regional como instrumento de registro de los acontecimientos que forman parte del devenir de las comunidades humanas en el territorio nacional. Sin duda, las fuentes hemerográficas constituyen un acervo documental invaluable para el historiador profesional que tiene como objetivo temas relacionados al desarrollo regional y local del país.

En la ciudad de Mérida, durante el siglo XX, circularon un conjunto importante de órganos divulgativos depositados en los fondos documentales estadales. En este caso, la Sala de Periódicos . Hemeroteca de la Biblioteca Central de la Universidad de Los Andes, resguarda y tiene para el acceso al público un total de 450 ejemplares del DIARIO PATRIA. Diario de la mañana, el cual estuvo en circulación entre el 20 de agosto de 1925 y el 31 de marzo de 1927, gracias a la labor emprendida por los editores Eduardo y Roberto Picón Lares. Estos ejemplares, representan en buena medida el alcance que tuvo la labor intelectual y comunicacional de los merideños en aquellos años, y sirven de fuente para los investigadores interesados en escudriñar el escenario político-económico y socio-cultural andino en su amplitud fenoménica.
El primer ejemplar del DIARIO PATRIA. Diario de la mañana, circuló el jueves 20 de agosto de 1925. Y se enfocó principalmente en dar a conocer los motivos y propósitos de este “pequeño diario” (cuatro páginas). Asimismo, a través de su artículo central, estableció una mirada heroica a la historia de Mérida, siendo esta una forma de acercamiento entre la historia local y la historia oficial nacional. Por supuesto, como se hacía entonces, los artículos principales estuvieron acompañados de información de interés comercial y agrícola, así como de literatura, avisos, variedades y notas publicitarias de la época. Cabe destacar que la primera plana de este Diario, estuvo identificada por una agraciada fotografía de la Catedral y Plaza Bolívar de Mérida, donde se asomaban los merideños que transitaban por las calles de la urbe emeritense, teniendo como telón de fondo la magnificencia de la cordillera de los Andes. Sin duda, una estampa representativa de la ciudad que concebía aquella iniciativa hemerográfica. Actualmente, el acucioso investigador puede consultar en formato impreso y digital este Diario en los espacios de la Sala de Periódicos de la ULA, y recorrer, a través de sus páginas, una parte de la historia del occidente venezolano, misma que aún aguarda por investigadores comprometidos que escudriñen con mayor determinación la historia no revelada de los Andes.








