La importancia del xbaxton jtotik entre los tsotsiles contemporáneos de San Juan Chamula, Chiapas, México
The Importance of the Xbaxton Jtotik Among the Contemporary Tsotsil in San Juan Chamula, Chiapas, Mexico
La importancia del xbaxton jtotik entre los tsotsiles contemporáneos de San Juan Chamula, Chiapas, México
Indiana, vol. 37, núm. 1, pp. 67-86, 2020
Ibero-Amerikanisches Institut Preußischer Kulturbesitz

Recepción: 19 Marzo 2019
Aprobación: 01 Octubre 2019
Resumen: En el presente artículo se analiza un importante símbolo de poder entre los actuales tsotsiles de Chamula, Chiapas: el xbaxton jtotik o ‘bastón de nuestro señor’. A partir del estudio de prácticas rituales y de géneros discursivos, se evidencia en particular que la importancia del xbaxton jtotik proviene de la creencia de que es un objeto animado sagrado. Como veremos, esta naturaleza sagrada vincula al xbaxton jtotik, a pesar de haber sido introducido formalmente por los conquistadores españoles, con una cosmovisión que se remonta hasta la época prehispánica.
Palabras clave: bastón de mando, mayas, tsotsiles, Chamula, Chiapas, México, siglo XXI.
Abstract: This article analyzes an important symbol of power among the current Tsotsiles of Chamula, Chiapas: the xbaxton jtotik or ‘the sceptre of our lord’. From the study of ritual practices and discursive genres, that the importance of the xbaxton jtotik comes from the belief that it is a sacred animate object, is evidenced. As we will see, this sacred nature links the xbaxton jtotik, despite having been formally introduced by the Spanish conquerors, with a worldview that dates back to pre-Hispanic times.
Keywords: sceptre, Maya, Tsotsil, Chamula, Chiapas, México, 21th century.
Introducción
A lo largo de la historia de la humanidad se observa el uso de rasgos distintivos entre aquellos individuos que por razones de rango forman parte de la élite de una población, lo cual aún sigue siendo observable en nuestros días. Un claro ejemplo de hoy en día en México sería el uso de la banda presidencial. Con este ejemplo no queremos señalar que estos objetos sean los mismos que los utilizados en el pasado, pero sí es útil para constatar la existencia de elementos de poder que sirven de distintivos entre aquellos que ostentan autoridad con relación a los que no.
En este artículo analizaremos el xbaxton jtotik ‘bastón de nuestro señor’ como símbolo de poder entre las autoridades tradicionales de San Juan Chamula, un municipio tsotsil de los Altos de Chiapas, México. En particular evidenciaremos, a través del estudio de las prácticas rituales y de los géneros discursivos donde aparece este objeto, que la importancia del xbaxton jtotik como símbolo de poder proviene de la conceptualización que sobre él como objeto animado sagrado tienen los participantes de los cargos tradicionales de San Juan Chamula. Sin duda, esta naturaleza sagrada vincula al xbaxton jtotik, a pesar de haber sido introducido formalmente por los conquistadores españoles, con una cosmovisión que se remonta hasta la época prehispánica.
Organización política y religiosa de San Juan Chamula
Para poder entender la importancia del xbaxton jtotik es primordial primero conocer cómo está estructurado el conjunto de autoridades de San Juan Chamula. En primera instancia se distinguen las autoridades religiosas de las políticas. Éstas últimas a su vez se dividen en dos tipos: 1) autoridades constitucionales y 2) autoridades tradicionales. Cada uno de estos tres tipos está compuesto por un conjunto de varios cargos jerarquizados. Aunque poseen funciones y actividades distintas, todos ellos se encuentran interconectados uno con otro ya que el sistema político del pueblo se encuentra íntimamente relacionado con el religioso. A continuación se explicará en términos generales en qué consiste cada tipo.
Autoridades religiosas
El trabajo de las autoridades religiosas es definido por los propios tsotsiles como nichim abtel ‘trabajo florido’. Se trata de un grupo de cargos que están enfocados en las actividades ceremoniales que se realizan en honor a los distintos santos del municipio.1 Los cargos son los llamados paxon, nichim, ojov, mal tajimol, kuch kurus, yalesel kurusil, apoxtol, ortinario, komisario, xinolan o señora, me’ sakramento, martoma y alperes y son 19 santos los que cuentan con uno de estos grupos de cargos. Los que ocupan estas responsabilidades asumen la representación de sus respectivos barrios y deben vivir en la Cabecera Municipal mientras ocupen el cargo (Gossen 1990, 21; Lopez Meza 2002, 53; Pérez López 1997, 148; Ruiz García 2018, 21).
Estos cargos son de mayor importancia y prestigio dentro del municipio debido a que no se le remunera a nadie por desempeñarlos; de hecho, estos cargos se clasifican en función de los costos que los ocupantes asumen para la celebración de cada ceremonia. El cargo de paxon ‘Pasión’ y nichim ‘Flor’ son los de mayor prestigio y duran dos años a diferencia de los restantes que duran solo un año. Las personas que quieran recibirlo tendrán que anotarse en una extensa lista: la espera puede ser de 15 a 30 años. A veces desde los siete años de edad apartan su lugar para esperar un largo turno e incluso la persona puede morir sin haberlo recibido (Gossen 1990, 34; Pérez López 1997, 173; Ruiz García 2018, 21).
Autoridades constitucionales
El sistema de autoridades constitucionales cuenta con once miembros: un presidente municipal, un síndico y nueve regidores. El presidente municipal, por cierto, es parte tanto del sistema constitucional como del tradicional. Para determinar quiénes ocuparán los cargos constitucionales, por cada barrio se postula a un miembro y después se llevan a cabo elecciones generales. Estas autoridades son las encargadas de gestionar los fondos que les son otorgados por el gobierno estatal o federal, decidir en dónde se realizarán las obras públicas y resolver problemas de carácter judicial, político y administrativo. Por su naturaleza política, las autoridades constitucionales trabajan coordinadamente con las autoridades tradicionales, aunque cada una mantiene su propia autonomía (para mayor detalle véase Gossen 1990;López Meza 2002; Ruíz García 2018).
Autoridades tradicionales
Al trabajo de las autoridades tradicionales se le conocía anteriormente como abtel patan, expresión que significa literalmente ‘trabajo-contribución’ o ‘trabajo-servicio’; actualmente a estas autoridades se les llama j-opisialetik ‘oficiales’.
El sistema de autoridades tradicionales también se distribuye entre los tres barrios de Chamula. Cada barrio posee cierta cantidad de autoridades, la cual varía dependiendo del tamaño del barrio. Las autoridades tradicionales están conformadas por aproximadamente 79 j-opisialetik ‘oficiales’ que se trasladan de sus barrios a la Cabecera Municipal para vivir por un año. Los cargos de mayor jerarquía son los de malkaviltoetik ‘cabildos mayores’, alkalte-etik ‘alcaldes’, kominaroletik ‘gobernadores’, iskribanoetik ‘escribanos’ y mayoletik ‘policías’. De los tres primeros cargos existen a su vez varios niveles siendo los principales aquellos designados como primer malkavilto, primer alkalte y primer kominarol (para mayor detalle véase Ruíz García 2018, 25; López Meza 2002, 101-118; Pérez López 1997, 148; Gossen 1990, 34).
Entre algunas de las funciones que desempeñará la persona durante el cargo se encuentran la de solucionar los problemas del pueblo y la de nombrar a las autoridades religiosas. Para que una persona sea elegida como autoridad tradicional debe poseer ciertas características, como ser una persona mayor, de buen razonamiento, experiencia, sabiduría y mucho carisma ante la comunidad.
Pasemos ahora a analizar el tema de la importancia del xbaxton jtotik para las autoridades tsotsiles de San Juan Chamula. Acorde con lo señalado en la introducción, iniciaremos el presente estudio abordando las prácticas rituales en donde aparece el xbaxton jtotik, particularmente aquellas asociadas con la toma de posesión del cargo y las actividades posteriores a ello, para a continuación realizar lo propio con respecto a los géneros discursivos usados por los mismos practicantes. Cabe aclarar que, aunque este artefacto es usado por los tres tipos de autoridades existentes en el municipio, en los siguientes párrafos nos enfocaremos en la práctica y discurso observados exclusivamente entre las autoridades tradicionales.
El xbaxton jtotik en las prácticas rituales de las autoridades tradicionales2
El xbaxton jtotik ‘bastón de nuestro señor’, también conocido como kurus baxton ‘bastón cruz’, es el comúnmente llamado ‘bastón de mando’ de las autoridades tradicionales. No todas las autoridades tradicionales lo portan, su uso se limita a las personas con cargo de alkalte, kominarol, malkavilto y presidente municipal.3
De acuerdo con Gossen (1990, 34), el bastón de mando es símbolo de autoridad ya que representa a San Juan Bautista, el Santo Patrono de Chamula; quienes portan este objeto automáticamente ganan prestigio y respeto ante la comunidad. Por tanto, como es de esperarse, el bastón de mando es elemento central en las actividades rituales relacionadas con la toma de posesión de estos cargos y, naturalmente, también en los diferentes eventos posteriores a ello. En esta sección del artículo nos centraremos en el estudio de los momentos más importantes de estas actividades.
Actividades previas a la toma de posesión del cargo
Las autoridades tradicionales, junto con el presidente municipal, son las encargadas de elegir a sus propios relevos cada año. A este procedimiento de selección se le conoce como nopolajel, mismo que consiste en la realización de reuniones previas a las fiestas de San Juan Bautista, Santa Rosa y San Mateo para discutir el comportamiento de los candidatos en dichas fiestas. Al ser revisado este punto se decide si se hacen cambios o quedan los relevos elegidos desde el principio.
Una vez concluidas las reuniones, y transcurrida la fiesta de Todos Santos, comienzan los preparativos para entregar los nombramientos a las futuras autoridades para el siguiente año. A este procedimiento se le llama ten vun o tenob vun ‘aventar el papel/sobre’, mismo que consiste en entregar los sobres con los nombramientos a cada relevo en su respectiva casa. La entrega de los nombramientos estará a cargo de dos personas que ya sean pasaros (ex-autoridades) acompañados por el ja’bil ‘servidor y cargador del pox’ y los kuchnichimetik ‘cargadores de flores’ de la autoridad saliente, así como por una comitiva de hombres que tocan caracoles como trompetas y triques para anunciar su llegada y para festejar que ha sido aceptado el nombramiento. Las autoridades salientes y sus respectivos yajvatikiletik ‘consejeros’ permanecerán en sus casas en la Cabecera Municipal de Chamula en espera de la aceptación del nombramiento de sus respectivos sustitutos en los diferentes parajes del municipio.
Los candidatos que aceptaron el cargo deben prepararse para poder tomar posesión entre el 30 y 31 de diciembre. Los preparativos de los relevos son diversos, van desde la renta de una casa en la Cabecera Municipal (en caso de pertenecer a un paraje), nombrar su yajvatikil ‘consejero’, sus kuchnichimetik ‘cargadores de flores y velas’, sus tsayaviletik ‘cocineros’ y sus ja’biletik ‘cargadores y servidores de pox’, hasta elaborar sus respectivos trajes de autoridad tanto para sí mismos como para sus esposas,4 entre otras actividades. Antes del día de la toma de posesión, existen dos encuentros previos entre la autoridad recién nombrada y la autoridad saliente: 1) para saludarse y conocerse y 2) para la medición de la mesa para el altar.
El primer encuentro se lleva casi unas horas después de recibir el nombramiento. La autoridad entrante y su comitiva deberán de llegar a la casa de la autoridad saliente que los estará esperando con pox, refresco y cerveza. El encuentro puede darse desde la madrugada o durante la mañana (según sea el acuerdo tomado durante la entrega del nombramiento). Este primer encuentro tiene como único fin conocerse, saludarse y programar otra fecha para el segundo encuentro.
El segundo encuentro será para la medición de la mesa de altar de la autoridad saliente. Las autoridades se encuentran en la iglesia y posteriormente la autoridad saliente invitará a la autoridad entrante a su casa, en donde intercambiarán refrescos, tragos y cervezas. Después los cargadores de flores de la autoridad entrante procederán a la medición de la mesa de altar. La medición consiste en tomar las medidas exactas de esta mesa y de la cruz asociada. Esto servirá para componer el altar de la nueva autoridad en donde se colocará el xbaxton jtotik cuando ya se haya tomado posesión del cargo.
Estos dos encuentros entre las autoridades salientes y entrantes se llevan a cabo en el mes de noviembre. Después de esto, su próximo y último encuentro será a finales de diciembre cuando ocurra la toma de posesión.
Toma de posesión del cargo
Para el día 30 de diciembre en la madrugada, antes del amanecer, las mismas personas que fueron a entregar el nombramiento a los relevos, tendrán que ir de nuevo a las mismas casas para el llamado de la autoridad entrante. El llamado consiste en llegar arrodillándose frente a la nueva autoridad acompañado de rezos y plegarias como una expresión de súplica para que la autoridad entrante llegue a la Cabecera Municipal para asumir su cargo. Ese día, los relevos recibirán a la comitiva con pox, refrescos y desayuno. Después de ese acto, las autoridades entrantes cargarán su cruz, la mesa y todo lo necesario para partir de su paraje a la Cabecera Municipal e instalarse en su nueva casa. Al llegar a la casa deberán componer el altar que servirá para colocar el bastón de mando cuando se tome posesión del cargo (Figura 1).
Durante la noche del 30 de diciembre, las autoridades tradicionales entrantes y salientes se encuentran en la Plaza de Armas de la Cabecera Municipal de Chamula para finalmente realizar la toma de posesión y entrega del bastón de mando. La ceremonia es semejante a la llevada a cabo por los presidentes municipales descrita con bastante claridad por Pozas (1956, 84):
Aquí estaba el presidente que entregaría el cargo, el que se arrodilló en la puerta para recibir al nuevo presidente. Luego se levantó, y se acercaron los dos a la mesa, quedando frente a frente con la mesa entre los dos. De entre los doce bastones que estaban sobre la mesa tomó el suyo el presidente que iba a salir y con el mango le hizo al nuevo presidente la señal de la cruz en la frente, luego en la nariz, en la barba, y por último en el pecho, diciendo cada vez: “Dios totic, Dios nichonil, Dios espíritu santo” [...] le entregó el bastón y salieron.
De esta manera, el recibir el bastón significa que se ha asumido el cargo como autoridad (Pérez López 1997, 159), ya sea como presidente municipal (que ocurre cada tres años) o como alkalteetik ‘alcaldes’, kominaroletik ‘gobernadores’ y mal kaviltoetik ‘cabildos mayores’ que cambian anualmente.
Con el bastón en mano, la autoridad entrante junto con la autoridad saliente y sus respectivas comitivas, se dirigen a la entrada del atrio de la iglesia, en donde sus esposas y familiares (de ambas autoridades) se encuentran en espera para entrar en conjunto hacia al atrio donde se cambiará el pañuelo con el que irá envuelto el bastón de mando.

Mesa y cruz listas para colocar el bastón de mando (foto: Margarita Martínez Pérez, 2017).
La recién nombrada autoridad y la ex-autoridad (con sus respectivos consejeros) se sientan en un extremo de atrio, hombres autoridades frente a mujeres autoridades. Mientras esto sucede, los kuchnichimetik ‘cargadores de flores’ con la ayuda de algún pasaro se encargan de colocar un nuevo pañuelo blanco al bastón de mando. Se le envolverá en la parte superior donde será empuñado por la autoridad recién nombrada. La nueva autoridad nunca tocará directamente el bastón por su valor sagrado, sino que deberá colocar la mano y sostenerlo justo donde se encuentra envuelto por el pañuelo. Así será durante todas las actividades realizadas a lo largo del ciclo anual en que ejercerá el cargo como autoridad tradicional.
Cuando el pañuelo nuevo ha sido colocado en el bastón, se le devuelve el bastón de mando a la autoridad entrante y el pañuelo viejo se le devuelve a la autoridad saliente. Después del cambio de pañuelos se intercambian botellas de pox, se les sirve a las personas que asistieron, empezando por las autoridades salientes y entrantes como sello de agradecimiento (Figura 2).
Cuando este procedimiento termina, todas las autoridades y personas acompañantes salen del atrio y las autoridades tradicionales salientes se van a su casa a reunirse con su gente para celebrar la culminación de su ciclo de cargo. En cambio, las nuevas autoridades tradicionales por su parte deben dirigirse a las bancas que se encuentran a un lado del monumento a Benito Juárez, donde deberán pasar junto con sus bastones de mando en mano sostenidos sobre sus huaraches durante toda la noche hasta amanecer.

La autoridad entrante recibe el bastón de mando de parte de la autoridad saliente (foto: Margarita Martínez Pérez, 2017).
Al otro día, por la mañana del día 31 de diciembre, estas autoridades se reúnen con el presidente municipal en la Plaza de Armas de la Cabecera Municipal de San Juan Chamula para recibir indicaciones. Una vez terminado este acto, todos regresan a sus respectivas casas, pero primero acompañarán a sus casas a las primeras nuevas autoridades (Primer alkalte, Primer kominarol y Primer malkabilto) según sea el barrio. Cabe destacar que, durante este proceso, más allá de acompañar a las personas, se está acompañando en realidad al bastón de mando.
Al llegar a la casa de cada autoridad todos rezan frente a la mesa del altar para luego colocar ahí el bastón de mando, lugar en donde, en la conceptualización tsotsil, dormirá y comerá el xbaxton jtotik día y noche. En este contexto, las mujeres autoridades son las encargadas de cuidar y tener limpia la mesa del altar. Ellas serán las encargadas de darle de comer al bastón de mando, es decir, de tener las velas y veladoras prendidas, de tener listo el carbón cuando la autoridad hombre regrese junto con su bastón de mando a su casa.
El kurus baxton se transfiere año con año y lo único que se cambia son las piezas de plata conocidas en tsotsil como xonob ‘zapato’ o xchotleb ‘su sentadera (del bastón)’. También se cambia el putsil, que es un par de borlas negras que cuelgan de la parte superior del bastón. Este par de borlas se cambian cuando la autoridad está por entregar el cargo. Es lo único que le queda a la persona después de terminar su responsabilidad.
Uno de los pasaros del barrio de San Juan describe el putsil de esta manera:
Va’un mi laj kich’kutik ne (ti kurus baxtone), oy stiempoal ta jelbekutik li, a li, oy me yun putsil chavil. Oyun putsil, oyun putsil xjiplaje, ik’. Ora ta jelbekutik komel ti vu’unkutik ne, ora, ja’ chkich’bekutik batel ti yun putsilale. Xkich’kutik komel un. Vu’un xkich’kutik komel un. Va’un te xkom ti jun une. Va’ un, ja’ jun sna’obil ti liech’kutik ta, ta opisialile. (Ti putsilale) ta jk’ejkutik, ta xkak’ ta jkuruskutik ek.
Cuando recibimos nuestro bastón cruz (bastón de mando), tiene una fecha en que le vamos a cambiar, ya ves que tiene su putsil (tipo borla), tiene su putsil (tipo borla), negra. Nosotros le cambiamos (antes de salir), es el putsil que nos llevamos (cuando se retiran del cargo), es lo que nos queda. Entonces se queda el otro (el nuevo). Es el recuerdo (que nos queda) de que pasamos como oficiales. (El putsil) lo guardamos o lo colocamos en la cruz (de nuestra casa) también (Manuel, ex-autoridad con cargo de alcalde, 55 años, MH030717).
El putsil cambia dependiendo de las veces que una persona haya sido autoridad, lo cual se puede notar en los nudos que componen a este par de borlas. Por ejemplo, si es la primera vez que la persona es elegida para ser autoridad, se le colocan dos nudos, uno en cada borla. En cambio, si es la segunda ocasión que desempeñará el cargo, entonces se le colocarán cuatro nudos, dos en cada borla. Así para el tercero, el putsil tendrá seis nudos, tres en cada borla. 5
Como ejemplo en la Figura 3 se puede observar un par de putsiletik de una pareja de pasaros. Del lado izquierdo se encuentra el putsil que se les entregó cuando fueron nombrados por primera vez bajo el cargo de sexto alcalde a diferencia del putsil de la derecha que tiene cuatro nudos (dos en cada borla) y que se les fue entregado cuando recibieron el nombramiento de cuarto alkalte, es decir, la segunda vez que fueron autoridades.
Una vez entregado el cargo, el putsil se conserva como si fuera lo que sustituye al xbaxton jtotik y se coloca en la cruz del altar de la casa de cada pasaro. Cuando se está fungiendo el cargo, los putsiletik anteriores son guardados y solamente se coloca en el altar el bastón con el putsil nuevo.
Actividades posteriores a la toma de posesión del cargo
Hemos destacado la presencia del bastón de mando durante los actos relacionados con la toma de posesión oficial del cargo. Ahora pasaremos a analizar el uso del bastón de mando al ser ejercido el cargo por parte de la nueva autoridad tradicional.
Una vez que es asumido el cargo, el bastón de mando se vuelve como un compañero más de la autoridad dado que será portado por él en cada evento ceremonial: durante las fiestas, para el nombramiento de nuevas autoridades religiosas, durante el arreglo de algún problema. En este contexto es de destacar dos actos ceremoniales fundamentales centrados en el bastón de mando: el pok baxtonil y el nombrejal.
A los bastones de mando se les limpia. A este procedimiento se le conoce como pok baxtonil ‘lavado de bastón’. El baño del bastón de mando es sumamente importante pues solo después de este acto el bastón puede ser llevado consigo por las autoridades durante cada fiesta celebrada a lo largo del ciclo anual. Así se señala en la siguiente entrevista:
Chich’ pokel yu’un yichoj yik’obal jk’obtik. Ja’ jech xtok, yu’un me x-atin jujun k’in chava’ ek ne, yichoy yik’obal jk’obtik, yik’obal kakantik. Ja’ jech xtok k’ucha’al vo’otik xkaltik chij-atin jun k’in, k’al xtal jun k’in. Jech k’ucha’al chijvok’utik.
Se le lava porque tiene la suciedad de nuestra mano. Así también, se baña cada fiesta, tiene la suciedad de nuestra mano y de nuestros pies (cada vez que se sostiene). Así también como cuando nosotros, digamos, nos bañamos en cada fiesta, nos arreglamos para cada fiesta. También como cuando nacemos, nos bañan (Kominarol, 59 años, CG130118).
Para el lavado se reúnen todas las autoridades de acuerdo con su cargo y barrio en la casa de la primera autoridad. Todos los alkalteetik se reúnen en la casa del Primer alkalte y todos los kominaroletik se juntan en la casa del Primer kominarol junto con los escribanos tradicionales. Dichos encuentros se llevan a cabo uno o dos días previos al inicio de cada fiesta del municipio.
Durante este acto son los escribanos tradicionales quienes se encargan de lavar los bastones. La lavada se hace con agua de manzanilla, laurel, sal y agua con pox. Para ello, se desviste al bastón, es decir, se le quita el pañuelo, el putsil y las tapas de plata que lo decoran por ambos lados. Una vez hecho esto, se procede a tallarlo con el agua preparada. Don Manuel describe la acción de esta manera:
K’alal chich’ pokele, chich’ titunel, k’alal chich’ pokel, jujun chi’b k’ak’al mu sta k’ine, osea, ja’o chich’ pokel jujun, jujun k’in, xkaltik ti baxton ek ne. Va’un chich’ titunel un, ti pañoil ne, chich’ juxel lek ta ta mantsanio, ta chis uch, sjuxik jutuk ta braso xkil ti un plataetik, xkalne.
Cuando se lava (el bastón), se le desata, se lava, se hace cada dos días antes de que comience una fiesta, o sea, es cuando también se lava el bastón de mando, en cada, en cada fiesta. Entonces, se le desata el pañuelo, se le refriega bien con agua de manzanilla y laurel, lo refriegan con grasa (que sirve para limpiar) las platas (tapones de las extremidades del bastón de mando) (Ex autoridad con cargo de alcalde, 55 años, MH030717).
Una vez lavados todos los bastones, se colocan en el altar de la primera autoridad junto a la cruz y se les pone carbón e incienso como representación de comida. Ahí los dejan durante 24 horas mientras las autoridades regresan a sus casas. Al otro día se reúnen para recoger su respectivo bastón y llevar a cabo el siguiente ritual conocido como nombrejal.
Después de recoger sus bastones,6 todas las autoridades se dirigen a la iglesia con sus respectivos bastones para que éstos sean bendecidos. A este acto se le denomina nombrejal, tal y como lo explica uno de los pasaros:
K’alal chich’ tsobel, jujun k’in xbatik xba sts’uyultasik ba mexa, laje, mi laje xchotanik, smak’linik, chak’bin pom, xkaltik ti jkuch abtele. Ora, iscribanoetik tradisional, k’uchal laj kalne, ora sk’elik un, buch’u, chich’ totsel xkaltik ne, te xa tsakajtik yuni jolne, bankilal alkalte, xchibale, xchi’bal alkalte, yoxibale, yoxibal alkalte. Te xa numerado talem. Mu stak’ xch’ay, mu skap sba xkaltik, ja jech sventa ti kurus baxton xkaltik ne.
Cuando se junta, durante cada fiesta, cuando los bendicen sobre la mesa, al término, si termina, lo sientan, le dan de comer, le dan incienso, digamos que llevan el cargo. Ora, los escribanos tradicionales, como lo dije, ellos ven a quién le corresponde (cada bastón) ahí están anotados en sus cabecitas, el primer alcalde, el segundo alcalde, el tercer alcalde. Ahí ya viene enumerado. No se puede perder, no se puede revolver, para eso sirve el bastón cruz, digamos (Ex-autoridad con cargo de alcalde, 55 años, MH030717).
Después del nombrejal los bastones de mando y las autoridades quedan protegidos por los santos y no sufrirán ningún percance durante el tiempo en que se ejerza el cargo:
Ti Nombrejale, ja’ chavil xba jk’uban jbatik ta yok ti kajvaltik ne, yu’un mu k’usi jnuptik ta xanvil, ta be.
El nombrejal, pues lo has visto que es para encomendarnos ante los pies de nuestro Dios, para que no nos topemos con nada en nuestro caminar y en nuestro camino (Kominarol, 59 años, CG130118).
El xbaxton jtotik en los géneros discursivos ‘el rezo’ y ‘el consejo’ (mantal)
A continuación se analizará la importancia del bastón de mando a través de ejemplos de dos de los géneros discursivos de San Juan Chamula: el rezo y el consejo (mantal).7 Recuérdese que fue Gossen (1990) quien realizó la primera clasificación taxonómica de los géneros discursivos del tsotsil de San Juan Chamula. Estudios semejantes se han realizado para el caso de Zinacantán, una comunidad tsotsil vecina a Chamula (Bricker 1974; Haviland 1984; 1996; 2004; López Jiménez 2010; Martínez Pérez 2016).
En el caso del primer género, se trata de un rezo evocado por el yajvatikil ‘consejero’ de la nueva autoridad. Cuando la autoridad asume el cargo y llega por primera vez a su casa, después de haber pasado toda la noche sentado a un lado del monumento a Benito Juárez en la cabecera municipal, la me’ autoridad (esposa de la autoridad entrante) junto con el yajvatikil y la me’ yajvatikil deben estar en la casa esperándolo para recibirlo. Cuando él llega, su esposa y las autoridades mencionadas comienzan a rezar desde el altar y se van moviendo hincados poco a poco hacia la puerta con el incensario y el copal en la mano para recibir a la autoridad, tal y como se puede observar en la Figura 4.
Este recibimiento es expresado a través del siguiente rezo el cual, más que darle la bienvenida a la autoridad, recibe en realidad al xbaxton jtotik, tal como se muestra a continuación:
La och tal ch’ul [\]9 baxton, la och xa tal ta yok, ta sk’ob ta amosove
Va’ne Dios, va’ne kajval yu’un xa me la och tal ta yok, la och tal ta sk’ob ta avol une, ta akerem une, kajval paso
perton, yoxibal ch’ul kurus, yoxibal ch’ul baston [\]
Li’ chachoti, li’ chava’i, ti jun k’ak’ale, ti jun ja’bile
Li’e ri’ox, li’e ch’ul San Juan, ch’ul patrón, yoxibal ch’ul kurus, yoxibal ch’ul baxton,
La och tal ta yok, la och tal ta sk’ob ta mosove, ta kereme kajval, pere paso perton, li’ chachoti, li’ chatsak ave’el, ta sob, ta o’lol, ta xmal, ti jun ja’bile, ti jun k’ak’ale, kajval, ch’ul ri’ox.
ch’ul kajval, ch’ul kurus, bats’i ri’ox totil, ri’ox nich’onil, ri’ox ch’ul espíritu santo.
Ri’ox totil, ri’ox nich’onil, ri’ox ch’ul espíritu santo, pertonuk un kajlval.
Entra bendito [\] bastón, ya entraste en los pies y en las manos de tu mozo,
Dios, nuestro señor ya entraste en los pies y ya entraste en las manos de tu descendiente, de tu hijo, nuestro señor
Perdona, benditas tres cruces, benditos tres bastones [\]
Acá te vas a sentar, acá te vas a parar por un día, por un año.
Dios, bendito San Juan, bendito patrón, benditas tres cruces, benditos tres bastones,
Ya entraron en los pies y en las manos de tu mozo, de tu hijo, señor, pero perdona, acá te vas a asentar, acá vas a tomar tu comida (incienso) por la mañana, al medio día y por la tarde, por un año, por un día, bendito Dios.
Bendito Dios, bendita cruz, nuestro verdadero Dios padre, Dios hijo y Dios bendito espíritu Santo.
Dios padre, Dios hijo, Dios espíritu santo, perdónanos nuestro señor.10
Cabe señalar que en el rezo se observa la presencia de ciertos recursos estilísticos como es el paralelismo (Bricker 1974, 368), lo que Haviland (1992, 328) llama ‘dobletes rituales’ y Gossen (1980, 94) ‘dísticos metafóricos’, ‘pareados metafóricos’ o ‘repeticiones paralelas’. Este procedimiento tiene varias denominaciones, usos y sentidos en las lenguas mayas (Monod-Becquelin y Becquey 2008). Los paralelismos pueden aparecer dentro de un marco semántico y sintáctico o en ambos empleando sinónimos, antónimos, préstamos léxicos del español que están en la lengua como arcaísmos, prefijos o sufijos, así como otra clase de palabras (López Jiménez 2010, 136). Las construcciones paralelas y los recursos discursivos usados en el rezo son las siguientes:

En estas construcciones paralelas se percibe la humildad y la solemnidad de la bienvenida dirigida hacia el bastón de mando como ente sagrado. Cuando en el rezo se dice “Entra bendito bastón” el discurso no está dirigido hacia la autoridad como entidad humana sino al bastón ya que se recalca constantemente en los paralelismos sintácticos, semántico y metafórico que ya entró “en los pies y en las manos de tu mozo, de tu hijo, de tu hijo” refiriéndose a la autoridad como un hijo o mozo que fue elegido para hacerse cargo de bastón.
Así mismo, mediante el uso de sustituciones léxicas en los marcadores temporales, se le exhorta al bastón a que se sienta cómodo en su morada (en la cruz que se sitúa en la mesa del altar) donde permanecerá día y noche durante todo el ciclo anual en el que la autoridad ejercerá su cargo. También se enfatiza a través de estas repeticiones sintácticas y metafóricas al numero tres (“benditas tres cruces, benditos tres bastones”) haciendo referencia al número de cargos asumidos por la autoridad involucrada, los cuales están referidos en los nudos de las borlas en el bastón de mando.
Así también, en el caso del segundo género discursivo, el mantal ‘consejo’, que son las lecciones dadas por el consejero del presidente municipal a todas las autoridades tradicionales, se menciona la importancia del cuidado del bastón de mando para cada autoridad hombre y cada autoridad mujer:
Ja’ no’ox jech chakalbe alcalte-etik, mayoletik también mu xatenabaik ek, iskribanoetik pe yu’un jlabantik kabteltik jun ja’bil, jun k’ak’al ti k’uyelan xtun avok ak’obik li’ ta yolon yok San Juane. Jechoxuk me me’ alkalte-etik, la’banik me, k’elik me ti yut anaike. Jech ti jtotike, malk’inik me ta chanib ora ta sob, ta o’lol k’ak’ale, li’ no’ox ta las once y media, ta o’lol jtotik, jech ta jmalk’intik bal jayibuk k’ak’al, la’banik me, mu me xamak anaik, va’i, ja’ no’ox me jech xkal me’ alkalte-etik, kolaval k’uyepal latalik. Lava’ik alkalte-etik, malkavilto-etik, kominaroletik, chava’ik bal, cha’bik me, yu’un chachapanik, chameltsanik ti yaloj komel jtotike, bu k’alal sts’ak, bu k’alal smojon ti muk’ta San Juane, xchi’uk bankilal kurus, bankilal baxton li chotole.
Sólo eso les digo alcaldes, también mayoles, escribanos, debemos de cuidar nuestro trabajo por un año, por un día de cómo van a servir sus manos, sus pies bajo los pies de San Juan. Así también señoras alcaldes, miren, cuiden adentro de sus casas. Así también mantengan a nuestro señor (bastón de mando) a las 4 de la mañana, a las once y media, al medio día, así lo vamos ir manteniendo unos cuantos días, cuídenlo, no cierren sus casas. Escucharon, es todo lo que les digo señoras alcaldes, gracias a todas las que vinieron. Escucharon alcaldes, mayor cabildos, gobernadores, escucharon, cuídenlo, lo preparan, lo arreglan, lo que nuestro señor ha dejado dicho hasta donde colinda, hasta donde llega el mojón de San Juan el Mayor con la Cruz Mayor y el Bastón Mayor que se encuentra sentado (yajvatikil ‘consejero’ del Presidente municipal, 60 años, YP311210).
En este consejo que dio el yajvatikil ‘consejero’ del presidente municipal para todas la autoridades tradicionales, se destaca además el papel que ejercen las esposas de las autoridades, que es cuidar y darle de comer a ‘nuestro señor’ haciendo referencia al bastón de mando. También se destacó la obligación de que los hombres autoridades preparen y cuiden todo lo relacionado con la actividad de San Juan Mayor, el Santo Patrono del Pueblo, así como todo lo relacionado con el bastón mayor que se refiere al bastón de mando que porta el Presidente Municipal.
La idea del xbaxton jtotik como ente animado y sus antecedentes prehispánicos
Andrés López Díaz (2013, 177) destaca que el bastón de mando, como símbolo de San Juan y de poder sagrado, representa a Jesucristo-Sol debido a que en el nombre xbaxton jtotik ‘bastón de nuestro padre’ la expresión ‘nuestro padre’ haría referencia a Jesucristo-Sol. Sin embargo, esta idea no está presente entre todas las autoridades tradicionales, pues otras consideran que el bastón de mando representa en realidad a San Juan Bautista, santo patrono del municipio. Un pasaro nos lo explica de la siguiente manera:
A ti baxtone, ti chalik xka’e, ti baxton xkaltike, ti San Juan xkaltike, como oy xbaxtón, osea, jechak li xkaltike como que xbaxton San Juan. Slok’tomba xbaxton San Juan. Por eso, stekel j-opisialetik, osea, stekel buch’u j-opisialetik xkalkutike, por eso jechal oy sbaxtonik ek. Slok’tomba sbaxton San Juan, xi ti moletike. Yu’un ono’on van jech, ti San Juan avi chotol ta o’lol lum chavile, yu’un oy li xbaxtone. Va’un jech o la xal, jech un li ek ne, ja’ la slok’tomba ti xbaxton ti San Juane, por eso, chalbik kurus baxton.
El bastón, lo que le dicen, el bastón, digamos, San Juan, digamos, como tiene bastón, o sea, digamos como que si fuera el bastón de San Juan. Es el retrato del bastón de San Juan. Por eso, todos los oficiales, o sea, todos los trabajadores oficiales, digamos, tienen sus bastones también. Es el retrato de San Juan, dicen los abuelos. Yo creo que es cierto, San Juan quien está sentado en medio de la tierra (en medio la iglesia), lo has visto, tiene su bastón. Así es, así también nosotros (tenemos nuestro bastón), es la imagen del bastón de San Juan, por eso se le conoce como Bastón Cruz (Ex-autoridad con cargo de alcalde, 55 años, MH030717).
Se le preguntó de igual manera a otra autoridad y respondió lo siguiente:
El bastón es como el relevo de nuestro San Juan, eso es como, es el mayor, él es, ese es el respeto que tienen los abuelitos, antes así respetaban, así la autoridad (Kominarol, 59 años, CG012018).
Esta creencia no es casual: en la iconografía San Juan Bautista es representado acompañado de un cordero y portando una vara. En este sentido, el bastón de mando se concibe como el sustituto de la vara usada por el santo mencionado. De tal suerte que las autoridades, al fungir como portadores directos de este objeto, pasan a ser consideradas entonces también personas sagradas y cercanas al santo patrono del pueblo.
Sin embargo, en los datos analizados provenientes tanto de las entrevistas y ceremonias rituales, así como de los géneros discursivos, el bastón no es simplemente un objeto, el xbaxton jtotik es en realidad un ente animado. Ello debido a que, según las concepciones tsotsiles, el bastón de mando posee ch’ulel ‘esencia, alma, espíritu’, tal como lo explica una de las señoras consejeras:
Xa’na, ti ch’ul baxtone li’e, yu’un ch’ul baxton tajmoj ne, ma’uk me ti ch’abal xch’ulele, oy xch’ulel tajmoj, oy sporer tajmoj, kajvaltik yu’un ch’ulte’anbil, ma’uk ti sobra te’e, sa’bil ta te’, mu xu’ no’ox ti k’usukal te’al k’ucha’al mayoletik ne, i’i ne. Ti santo te’e yu’un mu stak’ xba pik, mi te tek’el no’oxe ta yok ch’en mi xba apike, mu xu’ jpiktik, xi’ik, ta la xijcham o. Ech’um pech’el me, mu me yu’unuk stsakik jech no’oxe, ti mi yu’un xa no’ox xbatsakike, pech’bil me chavil, oy xa me xvex, ja’ xvex ti baxtone, xi’ik.
¿Sabes? El bendito bastón, es totalmente un bastón bendito, no es que no tenga ch’ulel ‘alma’, tiene ch’ulel, tiene poder, nuestro señor es bendecido, no es de cualquier árbol, es un árbol buscado, no se puede de cualquier madera como el de los mayoles, no. El santo árbol no se puede tocar, si ves el árbol al pie de la cueva si lo quieres tocar, no lo puedes tocar, dicen que nos morimos. Por eso está envuelto (el bastón), no lo agarran de manera directa, si lo agarran ya está envuelto (en un pañuelo), tiene ropa, la envoltura es la ropa del bastón (Señora cargadora de flores, 60 años, MKUCH010718).
Esta información reveladora puede explicar el trato que se aplica al bastón de mando por parte de las autoridades ya que se le trata como si tuviera vida. Por esta razón al bastón de mando se le prende velas, se le pone flores y se le ofrenda incienso, es decir, se le alimenta. La mesa del altar con la cruz se convierte en la morada donde vive el bastón cuando la autoridad se encuentra en su casa o cuando realiza otras actividades que no están conectadas con la vida ceremonial y ritual. Por esta razón se le da de comer tres veces al día, se le baña antes de cada fiesta como si fuera una persona que debe estar limpia y arreglada previo a cada festividad, y se le saca a pasear cada domingo. El ser un objeto con espíritu, con poder, es entonces lo que convierte al portador en persona sagrada y con poder ante el resto de los habitantes.
Cabe señalar que el xbaxton jtotik como objeto fue introducido entre las comunidades indígenas de Chiapas por los españoles a mediados del siglo XVI. En esa época, a los indígenas que eran comisionados para ser servidores públicos del gobierno colonial, al principio como fiscales y después, al instituirse los cabildos, como alcaldes, se les otorgaba una vara o bastón. Con cada cambio de autoridad, transcurrido desde entonces cada año, las varas son pasadas de una autoridad saliente a una entrante (Lenkersdorf 2010, 89, 119, 164, 183). Para finales del mismo siglo en Zinacantán esta vara de autoridad era llamada nam te‘, mientras que al portador de esta insignia de poder se le reconocía con el nombre del jnam te‘, literalmente ‘el de la vara’, en el sentido de ‘alcalde, alguacil, juez’ (Laughlin 1988, 274).
Sin embargo, el uso de la vara fue bien recibida por la población indígena y, como estamos viendo, aún persiste hasta la actualidad después de la independencia de México, debido a que 1) tanto en Europa como en América los gobernantes o autoridades usaban báculos, bastones o varas de mando, y 2) entre las poblaciones indígenas de México los cetros de autoridad estaban asociados con divinidades del antiguo panteón mesoamericano, idea que constituye uno de los elementos principales del sustrato prehispánico de los actuales bastones de mando indígenas.
Concretamente, el cetro de mando que usaban los antiguos gobernantes mayas era la representación de una deidad, en particular el dios K’awil, deidad de la abundancia (Taube 2006, 268, 269; Valencia Rivera 2016, 380-384). El actual xbaxton jtotik, aunque no tiene forma de deidad alguna, sí está concebido, como hemos visto, como un objeto proveniente de una divinidad fundamental para los tsotsiles de Chamula, en este caso San Juan Bautista.
La naturaleza animada del xbaxton jtotik es otro de los aspectos que en definitiva provienen del complejo de concepciones de raíz prehispánica. Recuérdese que, de acuerdo con López Austin, los antiguos mesoamericanos creían que una fracción de los dioses se alojaba dentro de los objetos o imágenes en calidad de ‘alma’ y que esa fracción estaba, a su vez, en constante comunicación con su esencia natural (el dios mismo) (López Austin 1996, 486). Por ello es que el xbaxton jtotik es alimentado, bañado y cuidado como ser vivo pues es un objeto que contendría una fracción de San Juan Bautista.
El cetro de K’awil era recibido por los gobernantes mayas clásicos durante su ascenso al poder junto con otros distintivos que simbolizaban su estatus especial (Sheseña 2015, 12, 69). Éstos eran objetos de gran valor material y simbólico “transmitidos en muchos casos de generación en generación” (Grube 2001, 99). Lo mismo sucede con el bastón de mando de las autoridades tradicionales de Chamula: éste es un artefacto distintivo de poder que se encuentra insertado en una práctica cultural compartida en la acción y en los escenarios de cambio organizados culturalmente año con año y de autoridad a autoridad, sobre todo de generación en generación. Los bastones no se compran ni cambian con frecuencia, al contrario, se les da el cuidado adecuado para que éstos puedan seguir transfiriéndose con el paso del tiempo.
Palabras finales
El xbaxton jtotik como objeto de poder de las autoridades de San Juan Chamula es evidencia de cómo el carácter distintivo y simbolismo de un objeto crece con el paso del tiempo. Reafirma la idea de que los signos crecen ya que nacen del desarrollo de otros. Su uso y la experiencia hace que se dé este crecimiento y que, a su vez, vayan adquiriendo más significados (Pierce 1965, 58). El bastón de mando de las autoridades de San Juan Chamula, como un símbolo de poder, está compuesto por otros símbolos que indexan relaciones de poder, estatus social y de autoridad. Por ello estos objetos han perdurado a pesar de los cambios culturales acontecidos a lo largo de la historia.
Referencias bibliográficas
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Notas