¿Desaparecerá la profesión de contabilidad a causa de la tecnología? Mitos y realidades contemporáneas
¿Desaparecerá la profesión de contabilidad a causa de la tecnología? Mitos y realidades contemporáneas
Actualidad Contable Faces, vol. 24, núm. 42, pp. 113-124, 2021
Universidad de los Andes

Recepción: 25/06/20
Revisado: 15/07/20
Aprobación: 12/12/20
Resumen: Tomando como punto de partida el hecho de que la tecnología irá desplazando la Contabilidad como profesión, se revisaron diversas ponencias, artículos académicos y libros que sustentan la tesis que el contador no será más útil a un futuro cercano. Si bien es cierto, el contador actual no logrará superar la tecnología, esa misma le dará un vuelco a la profesión, logrando que se reestructure y se adapte a la nueva situación mundial. Si no se adapta está condenada a morir. El contador tiene todas las armas y capacidades para realizar aportes en su ámbito, siempre y cuando tenga una visión más amplia de su entorno y de cómo la empresa debe tener conocimiento de lo social. La profesión del contador tiene un futuro muy halagüeño, siempre y cuando logre la adaptación que el mundo requiere de él.
Palabras clave: Contabilidad, tecnología, adaptación profesional, educación universitaria.
Abstract: Taking as a starting point the fact that technology will displace Accounting, various academic publications were reviewed, in which the authors support the thesis that the Accountant will no longer be useful in the future. We have been able to observe that, although it is true, the current Accountant will not be able to overcome the technology, this same technology will give Accounting a turnaround forcing it to restructure itself and adapt to the new world situation. If it does not adapt, it is condemned to die. The Accountant has all the weapons and capability to make changes in its discipline, as long as he has a broader vision of his environment and how the company should become aware of the social aspects. We believe that the profession of Accountant has a very promising future, as long as it achieves the adaptation that the world requires of it.
Keywords: Accounting, technology, professional adaptation, university education.
1. Introducción
La contabilidad ha sido por muchos años, y podría decirse que por muchos siglos, una práctica necesaria en el devenir de la humanidad. Siempre ha habido intercambio de artículos de primera necesidad en la misma y, para efectos de control de esos intercambios, el hombre ha ideado metodologías diferentes para su registro (Castillo, 2011).
La actividad matemática se ha venido dando desde los albores de la humanidad; 3,000,000 hasta aproximadamente 10.000 a. C., siendo desarrollada en la vida material de la especie humana, primeramente como una actividad puramente de subsistencia, utilizando los recursos que estuvieran a la mano, como la pesca, la cacería, extracción de algunos frutos, pasando luego a una etapa en donde se aplica la agricultura y la crianza y domesticación de animales, con el objeto ya no sólo de su consumo sino que yendo un poco más allá en la reproducción y el comercio, incipiente, al principio, pero que da origen a los controles de las existencias, dándose empíricamente el concepto de contabilidad. Se encuentran marcas en algunos árboles y muescas hechas en una regla de hueso en Ishango, África Central. (Marvez, 2014, p. 279).
Para Baldor (1983, p. 5) contar y medir fueron las primeras actividades del hombre primitivo; hacía marcas en los troncos de los árboles para medir el tiempo y el conteo del número de animales que poseían.
Bernal, JD (1981, pp 197-198) menciona a la matemática como la precursora de la escritura, lo que lleva a colegir que ésta es de suma importancia, y que se da por la necesidad de registrar las transacciones de comercio y de propiedad del hombre, lo que implica que a raíz de la misma surgió posteriormente la escritura. Como consecuencia de ello, se puede decir que la contabilidad fue el hecho generador que produjo la escritura. Se ha venido expresando que el papel del contador irá desapareciendo, y que la contabilidad ya no será tan necesaria como profesión a corto plazo. Con este estudio, se pretende clarificar la opinión de muchos y ejercer tranquilidad y confianza en otros con respecto al tema de marras.
Como objetivo de este trabajo se pretende que el lector se pueda dar una buena idea de cómo está la situación en el ambiente global y, particularmente, en el contexto como país y cuál será el papel del contador a futuro, si estará destinado a desaparecer o no.
La contabilidad es “el sistema de información que mide las actividades de una empresa, procesa los datos hasta convertirlos en informes y comunica los resultados a quienes toman decisiones” (Horngren, 2010, p2).
De acuerdo con Cantú (2014, p. 4), “vivimos actualmente en una sociedad basada en información y conocimiento.”. En un mundo globalizado, por eso, se requiere que se tenga la mayor cantidad de información disponible a la mano; a fin de poder tomar las decisiones más adecuadas y con mayor posibilidad de que esa decisión sea la más ajustable y adaptable a la realidad que enfrenta el negocio particular a que se refiere.
Gil (2012, p. 68) menciona que la contabilidad dio origen a la matemáticas, por el hecho que en la antigüedad no había un control de lo que se tenía y de lo que se vendía, por lo que por consecuencia de esa necesidad se inventaron los números, dando nacimiento a la contabilidad.
La sociedad necesita a la contabilidad, ¿pero debe ser esta ejercida necesariamente por los contadores? La tecnología ha avanzado vertiginosamente, lo que provoca que el público en general y en particular algunas figuras de renombre, a nivel mundial, crean que el contador no será necesario a futuro, entre ellos se puede citar a Bill Gates, John Chambers, ex CEO de CISCO (Oppenheimer, 2014, p13).
Benedikt (2013, p. 38), es enfático cuando menciona que “las tecnologías de la información, la inteligencia artificial y la robótica tendrán un impacto devastador en el ámbito laboral. Según estudios realizados estableció que 47% del total de empleos en los Estados Unidos están en la categoría de alto riesgo, lo que llega a significar que algunas categorías de empleos se verán afectadas drásticamente, tales como trabajadores en transportes, los afines con la logística como oficinas y de apoyo administrativo y aquellas que están relacionadas con el capital computacional”.
García (2016) hace referencia al informe Forrester 2025, el cual describe un futuro que no es tan funesto como algunos lo miran; menciona que la automatización hará que surjan y que crezcan categorías de empleos nuevas: "La disrupción tecnológica irrumpirá en cualquier caso en los trabajos administrativos, la contabilidad, la atención directa al público, el transporte, la construcción y la extracción, la banca, los gobiernos locales, las tiendas, los cafés y restaurantes” (p1, párrafo 17).
De acuerdo a comentarios de la Federación Internacional de Contadores (2015), las tecnologías de la información están cambiando la forma en que los contadores trabajan y el marco en el que se desarrollan sus actividades, porque han cambiado la forma en que las empresas se organizan y gestionan.
La globalización posee una arista científico-técnica. La actual revolución científico-tecnológica que permite disponer de enormes volúmenes de información, en los lugares aparentemente más remotos, en cuestión de segundos, está alterando el conocimiento y sus procedimientos: Cambian los paradigmas científicos y no existe certidumbre perdurable. Además, y sobre todo, ha puesto al valor conocimiento como factor determinante en los procesos productivos.
Tomando en cuenta el desarrollo tecnológico que se está dando, los contadores deben actualizarse, su pensamiento debe partir de un enfoque más amplio y un pensamiento más globalizado en función de lo que el mundo en su totalidad está necesitando. Ya no se puede hablar de lo que un país en particular está requiriendo, sino, de lo que el entorno de negocios solicita. Si la profesión no se adecúa al nuevo orden mundial, formando a los nuevos contadores con didácticas distintas que amplíen sus horizontes, y dejando de lado el apego excesivo a cifras descontextualizadas y números que parecen carecer de sentido, los problemas llegarán a ser evidentes a corto plazo.
Se podría caer peligrosamente en la tendencia de graduar estudiantes con conocimiento desactualizado, poco aplicado o fácil de sustituir por la tecnología vigente. Incluso, personas que no han sido formadas en contabilidad podrían desplazarlos, utilizando solo el llenado de formatos sin tener que hacer cálculos como lo han estado haciendo de épocas pasadas.
Ribeiro (2018), en su conferencia “El Contador del Futuro”, se refiere al contador del futuro como aquel que servirá de asesor y analista de negocios. Una persona con mayor responsabilidad ante la sociedad y los inversores.
El contador que entienda las herramientas tecnológicas y pueda hablar con el encargado de producir los programas y las máquinas será ampliamente valorado. También aquel que comprenda las estrategias de negocios. Los que, además, tengan formación en ciberseguridad y conocimientos de programación, serán muy demandados.
La clave va a estar en las herramientas blandas: La capacidad de adaptación, la proactividad para el aprendizaje, la gestión de recursos y el liderazgo.
2. Método
Este documento da cuenta de los principales resultados de una investigación documental. Según Baena (1985), este tipo de estudio:
Consiste en la selección y recopilación de información por medio de la lectura y crítica de documentos y materiales bibliográficos, de bibliotecas, hemerotecas, centros de documentación e información” (p. 72). Por otro lado, Garza (1988) presenta una definición más específica de la investigación documental, comentando que “se caracteriza por el empleo predominante de registros gráficos y sonoros como fuentes de información (...), registros en forma de manuscritos e impresos. (p. 8)
Se procedió a la lectura y análisis de varios documentos, tales como: Libros, revistas, artículos indexados, que incursionaban en el tema a tratar, a fin de poder obtener un panorama más amplio de la situación actual de la contabilidad en el ambiente de la empresa y en general en el mundo globalizado.
Se pudo discriminar entre el pensamiento de varios autores que sostenían una u otra parte de la problemática a tratar en este estudio, autores de diferentes círculos del saber humano; a fin de tener una mejor y más amplia perspectiva para llegar a las conclusiones adecuadas.
3. Argumentación
Se han leído varias publicaciones y artículos que sustentan el criterio que se ha formado con respecto a la investigación, los cuales llevan a dilucidar el tema de la misma, partiendo del qué hacer o qué no hacer para reforzar la hipótesis de la investigación. Estas publicaciones, por tratarse de revistas científicas, libros de autores reconocidos, conferencias de profesionales de renombre, entre otros. han dado una seguridad y claridad en el tema a tratar.
Siguiendo el criterio de los varios profesionales leídos, el contador del futuro permanecerá siempre activo en su profesión, la cual no decaerá por causa de la tecnología como apuntara Rebeiro (2018).
La globalización se ha convertido en una fuente amplísima de recursos humanos, ya que las distancias se han reducido drásticamente. De hecho, y aunado a esta circunstancia, la tecnología ha dado un salto vertiginoso, en donde las capacidades de los contadores tienen que aumentarse a ese mismo ritmo.
Florez (2012) expresa que las nuevas tecnologías han hecho posible el desarrollo de sistemas y procedimientos que ayudan a la gestión y a la toma de decisiones.
Según el Banco Mundial (2013 cit. en Oppenheimer, 2014): “hoy en día la agricultura representa 3% del producto bruto mundial, la industria, 27%, y los servicios, 70 por ciento. Cada vez más, estamos yendo de una economía global basada en el trabajo manual a una sustentada en el trabajo mental” (p 28). Lo que nos lleva a pensar en la importancia que implica el trabajo y la presencia de los contadores en el mundo empresarial.
4. Conclusiones
Una mirada en perspectiva al pasado, poniéndolo en contexto con el presente y tratando de imaginar el futuro, el papel del contador puede llegar a ser indispensable en el devenir de la empresa, no importando de que tipo sea, comercial, industrial, de servicios, con fines de lucro o sin fines de lucro; su influencia será decisiva en la toma de decisiones empresariales.
En tiempos más modernos, (Cañibano, 1987, ) reconoce el contenido predictivo de la contabilidad al considerarla una “ciencia económica cuyo objeto es el conocimiento pasado, presente y futuro de la realidad económica (énfasis nuestro), en términos cuantitativos a todos sus niveles organizativos, mediante métodos específicos, apoyados en bases suficientemente contrastadas, a fin de elaborar una información que cubra las necesidades financieras y las de planificación y control internos”.
La contabilidad siempre ha estado de la mano con la empresa, no importando su nivel de tecnología, presente, pasado o futuro; ésta se convierte en el corazón de la empresa, en el sentido que siempre estará “bombeando” información a aquella, a fin de tomar las mejores decisiones para el mejoramiento de la misma.
El contador es un ente que genera confianza en la empresa. Su capacidad, tanto profesional como ética, es una ventaja para cualquier entidad. Siguiendo los criterios de la Federación Internacional de Contadores (2012), quien ha establecido un código de ética que abarca, entre otros temas, el principio de integridad, refiriéndose con ello el papel que desempeña el contador, quien debe ser franco y honesto en todas las relaciones profesionales y empresariales. Otro aspecto clave en la profesión del contador es su objetividad en el desarrollo de la profesión, no permitiendo que prejuicios, conflicto de intereses o influencia indebida de terceros prevalezcan sobre los juicios profesionales o empresariales. Pero hoy en día no basta con ser honesto, ni íntegro, sino que la confidencialidad se torna muy importante, no revelando información a terceros sin autorización adecuada y específica. No dejando de lado el comportamiento profesional – en donde se cumple las disposiciones legales y reglamentarias aplicables- y evitar cualquier actuación que pueda desacreditar a la profesión.
Por otro lado, y para reforzar el papel del contador en la empresa y su confianza en la misma, ha dictado algunos criterios que vendrían a reforzar la imagen del contador en el mercado. Estos se podrían ver desde dos perspectivas: Características personales y formación profesional.
Dentro de las características personales se pueden citar: Experiencia, transparencia, independencia, credibilidad, actualización profesional, lealtad, ética, responsabilidad. Todas ellas refuerzan la capacidad personal que se espera que tengan los contadores y que van a presentar en sus empresas, teniendo una garantía de participar plenamente en el devenir de la misma con toda su capacidad y solicitud.
En cuanto a las características que tienen que ver con su formación académica, el contador tendrá una ampia gama de estudios que le van a generar mayor confianza en la participación de la administración de las empresas para las cuales laboraría. Ellas tendrían que ver con la contabilidad, finanzas, negocios, tecnologías de información, entre otras. Esto llega a fortalecer el papel del contador, garantizando un profesionalismo digno para cualquier empresa que lo tenga en su rol.
Viendo el futuro de la profesión de contadores, se puede visualizar como alguien que estará proveyendo información ágil, oportuna, veraz. Pero un aspecto muy importante es que el papel del contador del futuro no se circunscribe a brindar información del pasado, que sería el papel tradicional del mismo, sino, va más allá de su labor numérica tradicional, debe anticiparse al futuro de la empresa. ¿Cuál es la relación de ella con su clientela?, ¿qué papel juega el personal dentro de la misma y cuáles podrían ser sus necesidades básicas?, teniendo acceso a la información financiera ¿cómo influenciaría la empresa su entorno?
Estas y otras preguntas más indicarían que el papel del contador se volvería cada vez más importante en la empresa, preparándose en las universidades, no sólo en el aspecto financiero, sino yendo un poco más allá en la relación humana y social, convirtiéndose en una ayuda idónea para la alta gerencia, participando en la toma de decisiones con un papel más preponderante en el futuro de la vida empresarial.
Esta tendencia es donde el contador resulta cada vez más indispensable en el seno de la empresa, y principalmente por sus valores, que ya no necesariamente tienen que ver con su aspecto profesional, sino que a nivel personal se refuerza su influencia en el mercado laboral. La confianza que depositan los “clientes” en su labor es todavía más importante que la gestión profesional. De ahí que reforzar esa área es primordial en la profesión de contador en un mundo globalizado, en donde no se conoce personalmente el profesional, es indispensable que sus características individuales resalten a los ojos de sus posibles empleadores y clientes que necesiten de sus servicios.
Como menciona Oppenheimer (2014), hay profesiones que van a desaparecer, ya que la tecnología robótica irá a suplantar aquellas actividades que son rutinarias, como la contabilidad, al menos que se actualicen y se modernicen, ofreciendo otros servicios, acordes con su profesión, que se están desarrollando hoy en día, pero los contadores no están participando de ellos, sino, que son otras personas las que lo están haciendo, teniendo el conocimiento y la capacidad para cumplir a cabalidad con el nuevo cometido, ya que la información la tienen a su entera disposición.
¿Qué se requiere para lograr la adaptación a un nuevo mundo globalizado? Lo principal es que el contador, a través de un nuevo programa universitario, con un nuevo enfoque en la malla curricular que se ofrece en las instituciones de educación superior, logre capacitarse en aspectos sociales, en donde el nuevo profesional pueda enfrentar los retos de la globalización en una forma integral y no solamente brindando información financiera del pasado.
Tres aspectos son importantes para esa actualización:
Saber tecnología. El contador debe estar al día con la tecnología necesaria en su profesión y aprovecharla para su beneficio; adquirir otras habilidades, aparte de la financiera, como complementos a la tecnología, tales como pensamiento crítico, trabajo en equipo, aprendizaje de otros “marcos” y generar aquellas habilidades blandas que se adapten más y mejor a la profesión;
Aprender inglés. El hecho de tener el conocimiento de un idioma adicional a la lengua materna le amplía el horizonte, preparándolo para su relación con el futuro, en donde su clientela y la de las empresas a las que puede estar involucrado, deban conocerse y tener relaciones comerciales; y
Hay que viajar. Un aspecto muy importante es el conocimiento que se puede adquirir en la relación interpersonal con otras culturas; y pensando en la globalización, el contador debe poder tener la capacidad de entender a aquellas personas fuera de su ámbito cultural, para lograr una mejor adaptación en su profesión.
Gutiérrez, E. (2018, p. ) ve al contador como valor, valioso para la comunidad; a pesar de que “en algún momento se creyó que la computadora anularía la profesión…”
En general, y como un resumen de los requerimientos del contador del futuro, se podría expresar con dos simples palabras su accionar: Innovación y creatividad.
5. Referencias
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Notas de autor