Artículos

Florencio Villa Landa (1912-1992): Un psiquiatra español en la Unión Soviética y en la revolución cubana

Florencio Villa Landa (1912-1992): A Spanish psychiatrist in the USSR and the Cuban revolution

Sonsoles Pacheco Larrucea
Osakidetza-SVS. Hospital de Basurto. Bilbao., España
Reda Rahmani
Osakidetza-SVS. Ondárroa (Bizkaia)., España
Juan Medrano Albéniz
Servicio Vasco de Salud, España
Óscar Martínez Azumendi
Academia de Ciencias Médicas de Bilbao., España
Iñaki Markez Alonso
Academia de Ciencias Médicas de Bilbao., España
Luis Pacheco Yáñez
Academia de Ciencias Médicas de Bilbao., España

Florencio Villa Landa (1912-1992): Un psiquiatra español en la Unión Soviética y en la revolución cubana

Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, vol. 45, núm. 148, pp. 77-92, 2025

Asociación Española de Neuropsiquiatría

Los contenidos de la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría se encuentran bajo una Licencia Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 4.0. Internacional por la que se puede compartir, copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente la obra, bajo las condiciones siguientes: - Reconocimiento — Debe reconocer los créditos de la obra, es decir autoría y cita completa de su publicación, al menos la de su versión impresa. - No Comercial — No puede utilizar esta obra para fines comerciales. - Compartir igual —Si remezcla, transforma o crea a partir del material, debe distribuir su contribución bajo la misma licencia del original.

Recepción: 24 Enero 2025

Aprobación: 19 Junio 2025

Resumen: Presentamos la biografía del psiquiatra pacense Florencio Villa Landa, uno de los escasos médicos españoles que se exiliaron a la Unión Soviética durante nuestra Guerra Civil. En el intermedio de dos estancias en dicho país, nuestro protagonista estuvo exiliado en México y en Cuba, contribuyendo notablemente en este último país al desarrollo de la psiquiatría tras el triunfo de la revolución. Regresó definitivamente a España a final de la década de 1970, una vez instaurada la democracia.

Palabras clave: Florencio Villa Landa, psiquiatras españoles exiliados, psiquiatría en la Unión Soviética, psiquiatría en México, psiquiatría en Cuba, historia de la psiquiatría.

Abstract: We present the biography of the psychiatrist from Badajoz (Spain) Florencio Villa Landa, one of the few Spanish doctors who went into exile in the Soviet Union during our Civil War. In the middle of two stays in that country, our protagonist completed his exile in Mexico and Cuba. In the latter country, he remarkably contributed to the development of psychiatric services after the triumph of the revolution. He finally returned to Spain at the end of the 70s, once Spanish democracy was established.

Keywords: Florencio Villa Landa, Spanish psychiatrists in exile, psychiatry in the USSR, psychiatry in Mexico, psychiatry in Cuba, history of psychiatry.

Introducción

LA MAYORÍA DE LOS MÉDICOS QUE SE EXILIARON en el contexto de nuestra Guerra Civil recalaron en Francia y en Latinoamérica (1,2). En este trabajo presentamos una sinopsis biográfica del psiquiatra Florencio Villa Landa, uno de los pocos facultativos españoles que optó por instalarse inicialmente en la Unión Soviética (URSS) (2). Al igual que otros autores que han abordado el estudio de este personaje, hemos considerado imprescindible el acceso a su autobiografía (3), que, si bien presenta un marcado carácter literario, constituye la fuente principal para reconstruir los hitos históricos de su vida. No obstante, todo indica que el texto permanece inconcluso, motivo por el cual exponemos nuestras dudas al respecto en una nota al final del presente artículo.

Nos hemos extendido expresamente en detallar sus familiares más directos con la intención de completar su semblanza. Los de la rama materna están fundamentalmente descritos en uno de los libros sobre su tía Matilde Landa Vaz (4) y para reseñar los paternos y sus propios descendientes, mucho menos conocidos, hemos utilizado varias referencias genealógicas realizadas por Jacinta Palerm Viqueira, quien también ha resultado tener ciertos vínculos familiares con nuestro protagonista (4).

Nacimiento y familia

Florencio Villa Landa nació el 22 de mayo de 1912 en la casa situada en el número 4 de la calle Donoso Cortés de Badajoz (3). Su padre era Florencio Villa Pérez (1880-1936) y su madre Aida Landa Vaz (1887-ca.1966), quienes se habían casado en 1910 (2,4,5,6,7,8). Fue el mayor de once hermanos, tres de los cuales fallecieron siendo niños y ninguno de la fratia fue bautizado; lo cual, y como se verá, tuvo cierta importancia en la educación primaria de nuestro protagonista (3,4,9,10).

Su progenitor provenía de una familia de labradores con cierto patrimonio, oriunda del pueblo onubense de Trigueros (3,5). Ingresó siendo niño en un seminario de Sevilla y, aunque acabó los estudios para el sacerdocio, se negó a ejercerlo “por falta de fe y de vocación” (3). En su lugar, acabó licenciándose en la Facultad de Medicina de Madrid, ganando posteriormente las oposiciones a sanidad militar. En 1910 ascendió a médico “primero” del ejército (8,11); en 1920, siendo ya comandante, fue destinado al hospital militar de Valladolid (12); en 1921, al homónimo de Badajoz (13) y en 1931 solicitó voluntariamente el retiro castrense (14), el cual se materializó, según su hijo, con el grado de teniente coronel en 1932 (3). Durante la Guerra Civil se incorporó como médico a las milicias republicanas de Badajoz. Pudo haberse exiliado a Portugal, pero no lo hizo y acabó siendo fusilado en agosto de 1936 por militares del bando franquista, comandados por un oficial de la Guardia Civil que había sido paciente y amigo suyo (2,3,15).

La madre de Florencio, nacida en Badajoz, no llegó a realizar el bachillerato y se dedicó a la crianza de los once vástagos del matrimonio (3,4). Nuestro biografiado señala que el hecho de que le explicase quién era Santiago Ramón y Cajal y le leyera Mi infancia y juventud, del Premio Nobel, fue algo muy influyente en su elección de la carrera de Medicina (3).

De los antepasados paternos poco se sabe. Su abuelo se llamaba Domingo Villa Clemente (16). Desconocemos el nombre de la abuela, apellidada Pérez, y parece que Florencio Villa Landa tuvo tres tíos en la rama paterna: Dolores, Manuel y Domingo Villa Pérez (16). Sus abuelos maternos fueron mucho más conocidos y además vivían en el mismo edificio que la familia de Florencio Villa Landa, por lo que este mantuvo una mayor relación con ellos que con los paternos (3). La abuela, nacida en Portel (Portugal), se llamaba María Jacinta Vaz Toscano y se casó en 1886 con Rubén Landa Coronado, con el que tuvo otros tres hijos, al margen de la madre de nuestro autor, llamados Rubén, Jacinta y Matilde (4,7,17,18). El abuelo, nacido en Badajoz, era un famoso abogado republicano, de ideología progresista y también masón (4,18) y en 1876 fue uno de los fundadores de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) (3,4,18). Los principios pedagógicos de esta organización ejercieron una notable influencia en la formación de sus hijos, pero también en la de su nieto (2-4); influencia que se hizo especialmente patente durante la estancia de Rubén Landa Vaz y Florencio Villa Landa en la Residencia de Estudiantes (3,4,19), y la de Matilde y Jacinta Landa Vaz en la análoga Residencia de Señoritas (4,20), dos emblemáticos centros muy estrechamente vinculados a la ILE.

Entre estos tres tíos maternos destaca Matilde Landa Vaz, cuya vida presentó curiosas similitudes con las de Florencio Villa Landa, a quien apodaba “Fenfén” en la infancia (4). Hacia 1934 se integró en la organización Socorro Rojo Internacional (4,21,22), institución que invitó a Florencio Villa Landa a exiliarse a Rusia tras nuestra Guerra Civil, como se verá. En 1936 se afilió al Partido Comunista de España (PCE), del cual acabó siendo la máxima dirigente en Madrid, y en la contienda bélica se adscribió al batallón femenino del Quinto Regimiento de Milicias Populares (4,21,23); sendas organizaciones a las que también perteneció Florencio Villa Landa en fechas similares (3,4). Además, y aunque parece que no llegó a finalizar su licenciatura en Ciencias Naturales, Matilde Landa Vaz trabajó en el Instituto Cajal entre 1935-1936 (4,21), muy probablemente en el laboratorio de Fisiología Experimental del Sistema Nervioso. Este centro estaba dirigido por Gonzalo Rodríguez Lafora (24), que entonces era uno de los maestros de Florencio Villa Landa en su especialización neuropsiquiátrica, por lo que no sería extraño que ambos primos coincidiesen allí con frecuencia. No obstante, se ha señalado que Matilde Landa estaba bajo el magisterio directo del psiquiatra Miguel Prados Such, notorio discípulo de Gonzalo Rodríguez Lafora que se exilió a Canadá tras la Guerra Civil y que también había vivido en la Residencia de Estudiantes (25).

En abril de 1939, apenas finalizada la Guerra Civil, Matilde Landa resultó detenida y en diciembre del mismo año fue condenada a muerte. Gracias en gran parte a las gestiones de su hermana Aida, madre de Florencio y única familiar directa que le quedaba entonces en España a Matilde, vio conmutada la sentencia por la pena de privación de libertad de treinta años, siendo trasladada en agosto de 1940 a una prisión de Palma de Mallorca (4,21). Sin embargo, falleció en la misma en septiembre de 1942, casi con seguridad en un acto suicida, convirtiéndose en un símbolo de la lucha antifranquista (4).

Estudios realizados

Como se ha mencionado, el acceso a la educación primaria por parte de Florencio Villa Landa presentó algunos problemas, ya que al poseer la familia cierto patrimonio no podía asistir a la escuela pública, reservada a las personas con escasos ingresos. Pero al no estar bautizado tampoco le admitían en un colegio privado, ya que todos estaban regidos por órdenes religiosas (3). Por ello, nuestro autor refiere que desde los ocho años recibió clases particulares por parte de un maestro nacional llamado Manuel Cabrera (3), que creemos que podría ser Manuel Cabrera Valerio (26). Gracias a esto, dos años después aprobó el examen de “Ingreso” y el primer curso de Bachillerato (3).

En octubre de 1927, con tan solo 15 años, se trasladó a Madrid para iniciar la licenciatura en Medicina (2,3,15). En aquel entonces el plan de estudios vigente era todavía el de 1886 (27) y comenzaba con un curso “Preparatorio”, común a varias licenciaturas, que se estudiaba en la Facultad de Ciencias. Además, debía superarse un curso de lengua francesa y otro de lengua alemana antes de comenzar los estudios de Medicina, y para conseguir estos tenían que realizarse seis cursos escolares y un examen final (27).

Los tres primeros años residió en casa de su abuela y tías maternas, y gracias a estos familiares se relacionó con varios miembros de la ILE (2,3). Más tarde vivió dos cursos en la Residencia de Estudiantes (3), en cuyos sótanos estaban ubicados varios laboratorios de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), dedicados a diversas materias médicas y dirigidos por prestigiosos científicos (3,28). No obstante, a pesar de su alta satisfacción con el entorno en el que residía, se vio obligado a abandonar el centro debido a dificultades económicas para afrontar el pago de la cuota, aunque mantuvo el contacto con sus antiguos compañeros (2,3).

Nada más comenzar los estudios se afilió a la recién creada e izquierdista Federación Universitaria Escolar (FUE) (1-3,15,29), siendo delegado de curso durante tres años, lo que le permitió asistir a los claustros universitarios (3,15). En este contexto se ha relatado un episodio sucedido hacia finales de 1930 o principios de 1931, en el que el catedrático de Fisiología, Juan Negrín López, entonces secretario de la Facultad de Medicina y director de uno de los laboratorios de la JAE en la Residencia de Estudiantes, le defendió ante la policía, que le perseguía y acusaba de haber utilizado una pistola en una huelga de estudiantes (2,30,31).

Villa Landa fue también alumno interno del Hospital Provincial de Madrid, al menos durante los últimos años de su licenciatura (3); y además trabajó como becario del laboratorio dirigido por Luis Calandre Ibáñez (2,30), figurando por ello en el índice de personas que fueron “depuradas” en las instituciones de la JAE tras la Guerra Civil (32).

Finalizó la carrera de Medicina en 1934, comenzando a continuación su especialización en el servicio de Neurología y Psiquiatría del Hospital Provincial de Madrid (2,3,15,33), codirigido desde diciembre del año anterior por Gonzalo Rodríguez Lafora y José María Villaverde Larrar (34). Debido al peculiar resultado del concurso para sustituir al anterior director, José Sanchís Banús, finalmente existieron dos servicios: el de mujeres, llevado por Rodríguez Lafora y el de hombres, cuyo jefe era Villaverde (34). Villa Landa trabajó con el primero de ellos (2), tal y como él mismo especifica en el artículo (35) y en el telegrama (36) con los que participó, desde Cuba, en la adhesión al homenaje que la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN) tributó a Rodríguez Lafora en 1965.

La Guerra Civil española (1936-1939)

Al comenzar la Guerra Civil, Villa Landa continuaba realizando su especialidad en el hospital provincial y formaba parte del “Comité de Control” del centro, en representación de los médicos internos (3,15,33). En agosto de 1936 se afilió al PCE, a través de la organización que este partido tenía en el hospital (15), y en octubre se incorporó voluntariamente a los servicios médicos del Quinto Regimiento de Milicias, desde donde le destinaron a la 1ª Brigada Mixta del Ejército Republicano (15). En 1937, después de la batalla del Jarama, le nombraron jefe de Sanidad de la XI División y posteriormente jefe de Sanidad del V Cuerpo del Ejército, y parece que su labor fue muy apreciada por sus subordinados (30).

Mantuvo este cargo hasta que abandonó España en febrero de 1939 (2,3), exiliándose primero a Francia a través de la frontera catalana. Como a muchísimos otros españoles, esto le supuso acabar internado temporalmente en los campos de “acogida” de Argèles-sur Mer y de Saint Cyprien (1,2,15), que en realidad eran campos de “concentración” creados improvisadamente, junto a otros similares, por el gobierno francés para albergar a los cientos de miles de exiliados que huyeron desesperadamente hacia allí tras finalizar la guerra española (1,37).

Primer exilio en la Unión Soviética (1939-1958)

Desde Francia, Villa Landa tuvo la posibilidad de exiliarse a México o a Inglaterra, pero prefirió aceptar la invitación del Socorro Rojo Internacional para acudir a la URSS, institución en la que ya se ha mencionado que colaboró su tía Matilde Landa Vaz (2-4,15,22). Según palabras del propio Villa Landa, en la decisión de exiliarse allí pesó tanto su deseo de conocer personalmente la realidad de la “revolución socialista” como la posibilidad de ampliar su formación con los neuropsiquiatras rusos, cuyos principales representantes eran entonces los discípulos del premio Nobel Ivan Petróvich Pavlov (2,3,33). Años más tarde publicó un trabajo sobre las teorías pavlovianas (35) y también tradujo varias obras de otros profesionales soviéticos, como se verá.

Se calcula que cerca de cinco mil españoles se exiliaron a la URSS a consecuencia de la Guerra Civil española, siendo los más conocidos los llamados “niños de la guerra”, unos tres mil entre 1937-1938 (2,33,38). Junto a ellos llegaron algo más de un millar de adultos, fundamentalmente militantes comunistas y socialistas. En el ámbito sanitario, el país acogió en torno a una veintena de médicos y odontólogos españoles . De estos últimos cabe destacar que, entre 1936-1938, residió allí el médico vallisoletano Marcelino Pascua Martínez, exdirector general de la sanidad española del primer gobierno republicano y que ejerció como embajador español en Moscú, exiliándose posteriormente a diversos países (1,2,33). Asimismo, en mayo de 1938 llegó el psiquiatra zaragozano Federico Pascual del Roncal, discípulo también de Gonzalo Rodríguez Lafora, en calidad de segundo secretario de la Embajada en Moscú, que después se exiliaría a México, donde falleció a los 53 años (1,2,33).

Villa Landa llegó a Leningrado (actualmente San Petersburgo, Rusia) el 30 de abril de 1939 (15,39). Desconocemos de dónde partió el buque soviético en el que viajó (2,15), pero creemos que muy probablemente lo hiciese desde el puerto de El Havre (Francia), ya que este fue el medio elegido en aquellas fechas para viajar a la URSS por muchos miembros del Comité Central del PCE y altos jefes de las milicias republicanas (38).

Se trasladó a Moscú tras una breve estancia en Leningrado, instalándose durante unos meses y junto a otros compatriotas en una casa de descanso muy cercana a la capital. En septiembre del mismo año, el Ministerio de Salud Pública le ofreció un puesto en el hospital psiquiátrico de Riazán, situado a unos doscientos kilómetros de Moscú y considerado un centro de referencia en la especialidad (33, 40). Nuestro autor llegó a esta ciudad, lugar de nacimiento de su admirado I.P. Pavlov (41), en compañía de Manuel de la Loma Fernández-Marchante, un cirujano militar naval madrileño también afiliado al PCE, que fue destinado al hospital “Revolución de Octubre” (1,2,15).

Villa Landa se casó, al parecer en la primavera de 1940, con una técnica de laboratorio nacida en Riazán de nombre Aleksandra Serova (1923-2011) (39,40,42, 43). Sin embargo, nuestro biografiado señala que contrajo matrimonio en la primavera de 1921 (3), lo cual resulta una extraña errata porque en dicha época él tenía unos 9 años. En junio de 1941 el ejército nazi invadió la URSS (44). En dicho contexto y ante el riesgo de que los alemanes ocupasen Riazán, en el mes de octubre el Ministerio del Interior le aconsejó emigrar a la región de Omsk, en la zona occidental de Siberia, donde ejerció como médico rural en varios pueblos hasta julio de 1942 (40). Ese verano regresó a Riazán, para hacerse cargo de una sección psiquiátrica dedicada a pacientes que, además de su patología mental, padecían comorbilidades orgánicas; ejerciendo también como anatomopatólogo del centro y realizando las autopsias de sus pacientes fallecidos (33,40).

El matrimonio tuvo dos hijas y un hijo. La primera de ellas, Aida, nació durante el mencionado viaje a Siberia, hacia 1941-1942 . Al igual que su padre, ejerció la Medicina tras finalizar la carrera en Cuba y con el paso de los años acabó trabajando en Madrid (45)[1]. La segunda se llamaba Natalia, nació en 1945 y falleció en 2015 (46), e Igor, el único varón, nació en 1954 (9). Todos ellos unieron los dos primeros apellidos del padre, apellidándose por tanto Villa-Landa Serova (45,46). La familia continuó viviendo en Riazán hasta 1958, año en que se marcharon a México (3).

Exilio en México (1958-1961)

Tras más de dieciocho años en la Unión Soviética, a Villa Landa le decepcionaban las pésimas condiciones de la población civil, se encontraba cansado de la monotonía laboral y además tenía dificultades económicas, a pesar de estar integrado en la vida social soviética y dedicar hasta más de doce horas diarias a su trabajo (33). En este contexto aceptó una invitación que unos familiares exiliados en México le hicieron en 1957, porque además pensaba que le resultaría más fácil regresar a España desde México que desde la URSS (3). No podemos asegurarlo, pero pensamos que quizás estos familiares fuesen sus tíos maternos, Rubén y Jacinta Landa Vaz, hermanos de Matilde, ya que estaban exiliados en el país azteca desde 1939 (4,38).

En 1958 llegó a México (15), aunque en su autobiografía apenas menciona datos sobre su estancia allí, salvo para señalar sus malas condiciones económicas y su malestar laboral. Parece que por cuestiones legales tenía limitada su situación profesional, realizando actividades que no le gustaban y para las que tampoco creía estar bien preparado (3). Varios autores refieren que solo pudo trabajar en el ámbito privado, a pesar de que convalidó su título de médico (33,39,40), y se ha mencionado que el que ejerciese así la profesión estaba también condicionado porque sus hijos no podían acudir a la escuela pública y tuvo que matricularlos en colegios de pago (2).

Exilio en Cuba (1961-1973)

Tras unos tres años en México se marchó a Cuba en 1961, después de recibir una invitación para trabajar como profesor de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana (33,40). En la época en que llegó a Cuba, el país se encontraba inmerso en un enorme proceso de transformación social tras el triunfo de la revolución cubana contra el dictador Fulgencio Batista Zaldivar en 1959, encabezada fundamentalmente por Fidel Castro (47,48).

Hasta entonces, lo que predominaba en el ámbito psiquiátrico, tanto académico como clínico, de la isla caribeña, eran las teorías y prácticas psicoanalíticas procedentes de su difusión previa en los Estados Unidos. Pero los profesionales de ideología marxista-leninista fueron copando progresivamente los puestos directivos, estableciéndose, en consonancia con la política prosoviética del régimen dirigente, que las teorías pavlovianas debían ser las rectoras de la práctica asistencial (47-49). Algunos autores sostienen que la conveniencia del nuevo gobierno cubano en diferenciar a los sujetos “revolucionarios” y “contrarrevolucionarios” fue el verdadero motivo para promover esta discriminación, ya que los profesionales que estaban más comprometidos con la “revolución” eran precisamente los mayores defensores de la reflexología soviética (48,49). Esta etapa, denominada “Reformativa”, abarcó aproximadamente desde 1959 a 1969 y conllevó el exilio o la expulsión de los puestos oficiales de muchos facultativos que sostenían otros postulados teóricos; de hecho, el psicoanálisis freudiano o las teorías de la Gestalt, por ejemplo, fueron consideradas escuelas idealistas e inviables desde el punto de vista científico (48-50).

Entre los psiquiatras que destacaron por parte del régimen imperante, cabe señalar a Florencio Villa Landa, que había adquirido en la URSS una extensa formación en las teorías pavlovianas y sin duda era afín al gobierno cubano (49). Sin embargo, fue más relevante el papel jugado por otro psiquiatra español, concretamente canario aunque emigrado a Cuba desde los cinco años y llamado Diego González Martín. Formado en Cuba, la URSS y Francia, este profesional era de ideología marxista y muy crítico con el psicoanálisis, a la par que un experto conocedor y divulgador de Pavlov y su escuela, especialmente del discípulo de este, Pyotr Kuzmich Anokhin. Diego González Martín acabó siendo Coordinador Nacional de Psiquiatría en Cuba y máximo responsable de la Comisión Psiquiátrica Nacional del Ministerio de Salud Pública entre 1961-1964 (47,51,52,53).

Un hito que marcó el proceso reformista fue la Conferencia Nacional de Instituciones Psiquiátricas, celebrada en La Habana a mediados de 1963 (48,54). Este evento reunió a los entonces psiquiatras más importantes del país, entre ellos Florencio Villa Landa, identificado en algunas partes de la transcripción de la conferencia como “Dr. Villalanda” (54). Nuestro autor defendió, entre otras cosas, la necesidad de que existiera una institución psiquiátrica especializada para realizar los ingresos de aquellos enfermos mentales que delinquiesen y evitar que acabasen en las cárceles, eufemísticamente llamadas “establecimientos de reeducación penitenciaria”; apostando también por la conveniencia de que los tribunales de justicia contasen con psiquiatras que les ayudasen en los casos en los que un delincuente pudiera padecer una enfermedad mental (54).

Villa Landa residió en La Habana y, al margen de la docencia universitaria, ejerció como psiquiatra al menos en el hospital militar Dr. Carlos Juan Finlay y en el hospital psiquiátrico de “Mazorra” (39,48,55). Este último, posteriormente denominado Hospital Psiquiátrico de la Habana, se encontraba en muy malas condiciones. Albergaba más de seis mil pacientes para unas dos mil camas y algunos de sus pabellones eran conocidos coloquialmente como “las perreras” (48,51,56), lo que motivó que Fidel Castro se refiriera al centro como “el infierno” en uno de sus famosos discursos públicos (48,49,51). Con el ánimo de reformar el hospital e intentar mejorar la precaria situación de la psiquiatría cubana, el líder cubano nombró director del centro, en 1959, a Eduardo Bernabé Ordaz Ducungué, entonces anestesiólogo y alto cargo del ejército (48,49,51). Aunque no fuera especialista en psiquiatría, parece que su labor resultó eficaz y muy apreciada, ayudando notablemente a presentar la consolidación de la reforma psiquiátrica, establecida sobre las bases de las teorías reflexológicas, como un símbolo triunfal de la revolución cubana (53), hasta el punto de que incluso se propuso su candidatura a los premios Nobel de Medicina y de la Paz (56).

En este contexto también debe señalarse que dicha reforma incluyó una radicalización de la homofobia, usándose profusamente la terapia conductual para combatir la homosexualidad (estigmatizada como enfermedad mental) desde principios de los años sesenta hasta bien entrada la década de los setenta, llegando sus valedores a calificar este “tratamiento” como prometedor aporte cubano a la reflexología (50,51). Quizás esto último podría ilustrar cómo las teorías pavlovianas excedieron el ámbito científico en Cuba en la intención de “normalizar” a los individuos que el régimen consideraba peligrosos, toxicómanos, homosexuales, prostitutas, etc. (48,50,53). No obstante, debe recordarse que en España hubo escenarios similares tras la aparición en 1933 de la llamada Ley de Vagos y Maleantes, muy especialmente tras las modificaciones que realizó el régimen franquista a dicha ley desde 1954 (57).

Como se ha mencionado, Villa Landa ejerció como profesor universitario y, aunque no llegó a pertenecer al estamento numerario (55), fue director del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de La Habana (35). Al margen de sus actividades clínicas y docentes, tanto en México como en Cuba tradujo varios libros de psicología y psiquiatría directamente del ruso (58,59,60, 61), alguno de los cuales fue considerado como la introducción académica de la escuela de Pavlov en Cuba (50). También publicó, en 1968, el libro Psicopatología clínica (introducción semiológica a la psiquiatría(62), que fue utilizado como libro de texto en la universidad cubana. Asimismo, en 1972 presentó el texto Elementos de psicopatología clínica (63).

Aunque fue un marxista-leninista convencido durante gran parte de su vida, en 1970 y residiendo aún en Cuba pidió la baja del PCE, expresando su desacuerdo con la política que desarrollaba el partido (2,3). Según sus propias palabras, se mostraba avergonzado de “haberme dejado engañar por la propaganda del fanatismo marxista-leninista” (3).

Segundo exilio en la Unión Soviética (1973-1978)

En 1973 regresó a la URSS, reincorporándose al hospital psiquiátrico de Riazán (15,33). En esta segunda estancia en la Unión Soviética le llamó la atención la mejoría producida en la vida de la población civil, pero también la ineficacia de la burocracia oficial y la desidia y deficiente preparación profesional de los médicos jóvenes del hospital. Desilusionado, se convenció de que se había perdido el espíritu revolucionario bajo el cual había vivido en su anterior etapa en Riazán (2,3,64) y, quizás también influido por ello, poco después materializó su vuelta a España (64).

El regreso definitivo a España (1978-1992)

En 1978, a los tres años del fallecimiento del general Franco y reinstaurada la democracia en nuestro país, Florencio Villa Landa regresó definitivamente a su patria, acompañado de su familia (1,2,39,40).

En algunos artículos se señala que se instaló en Madrid para trabajar en una cooperativa llamada “Centros Médicos Asociados”, creada por uno de sus hermanos, también médico (39,40). No hemos encontrado referencias a esta cooperativa concreta pero, efectivamente, tenía al menos un hermano médico llamado Alberto, que fue un histórico dirigente del PCE y candidato a diputado nacional por Madrid en 1977, en las primeras elecciones democráticas de aquella época (65,66,67). Sin embargo, tenía también otro hermano dedicado al sector sanitario, llamado Fernando, asimismo miembro del PCE y que estuvo encarcelado en Burgos en los años cincuenta (68,69). Este hermano no era médico, sino mecánico dentista y fue dueño de unas clínicas dentales llamadas Prodencol S.A., que acabaría ofreciendo a sus trabajadores en 1979 como parte de una cooperativa sanitaria denominada CES, cuya fundación materializó al año siguiente (70,71,72).

Apenas hemos encontrado más datos sobre su última estancia en España, salvo la edición de un libro publicado en 1986 titulado Apuntes de psicofisiología general y psicopatología clínica (73). Murió en Madrid el 19 de septiembre de 1992, al parecer de un mieloma múltiple (40), aunque un autor señala que la causa fue un cáncer de pulmón (1). Su nombre está recogido en la “placa” que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) dedicó a los científicos y científicas que, teniendo relación con la JAE, fueron represaliados durante la Guerra Civil española y la dictadura franquista (74).

Bibliografía

(1) Guerra F. La medicina en el exilio republicano. Madrid: Universidad de Alcalá, 2003; pp. 190-202, 312, 457, 504, 531, 537, 580, 582.

(2) Marco Igual M. Los médicos republicanos españoles en la Unión Soviética. Barcelona: Flor del viento, 2010; pp. 24-34, 39-40, 47-77, 169-182, 364.

(3) Villa Landa F. Mi vida. Boletín de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes 2013; 21: 491-515.

(4) Ginard Féron D. Matilde Landa: El compromiso y la tragedia (1904-1942). Historia i memoria del franquisme/65. Valencia: Publicacions de la Universitat de València, 2023; pp.: 17-227.

(5) Palerm J. Florencio Villa Pérez. Geni.com. 29 de abril de 2022.

(6) Palerm J. Aida Landa Vaz. Geneanet.

(7) Portal de Archivos Españoles (PARES). Persona-Villa Landa, Florencio (1912-1992). Ministerio de Cultura. Gobierno de España.

(8) Revista de Sanidad Militar y la Medicina Militar Española. Real orden (D. O. núm. 213) concediendo licencia para contraer matrimonio al Médico primero D. Florencio Villa Pérez. 15 de Octubre de 1910; 20: 645.

(9) Palerm J. Florencio Villa Landa. Geneanet. 2025

(10) Shepherd D. Florencio Villa Landa. Geni.com. 14 de febrero de 2017.

(11) Revista de Sanidad Militar y la Medicina Militar Española. 7 mayo-Idem id. (D.O. núm. 99) confiriendo el empleo inmediato á los Médicos…15 de Mayo de 1910; 10: 319.

(12) Revista de Sanidad Militar. Real orden (D.O. núm. 217) disponiendo que los Jefes y Oficiales Médicos que se citan pasen a servir los destinos que se indican…1 de Octubre de 1920; 19: 607-608.

(13) Revista de Sanidad Militar. Real orden (D. O. núm. 293) disponiendo que los Jefes y Oficiales Médicos que se indican pasen a servir los destinos o a las situaciones que se expresan a continuación…1 de Enero de 1921; 1: 29-30.

(14) Revista de Sanidad Militar. 2 Julio-Orden (D.O. núm. 146) concediendo el pase a la situación de retirado, con residencia en los puntos que se indican, a los Comandantes Médicos que lo han solicitado…15 de Agosto de 1931; 8: 246-248.

(15) Marco Igual M. Los médicos republicanos españoles exiliados en la Unión Soviética. Medicina e Historia. 2009; 1: 1-15.

(16) Palerm J. Domingo Villa Clemente. Geni.com. 29 de abril de 2022.

(17) Palerm J. María Jacinta Toscano Vaz. Geneanet. s/f

(18) Cáceres Muñoz J. La Institución Libre de Enseñanza y su relación con Extremadura. Tesis doctoral. Departamento de Ciencias de la Educación. Universidad de Extremadura. 2017; pp. 83-114, 169, 177, 181-183, 303-304, 345-348, 364-365.

(19) Ribagorda A. La Residencia de Estudiantes. Pedagogía, cultura y proyecto social. Seminario de Investigación del Departamento de Historia Contemporánea (UCM). Curso 2007-2008. 6ª sesión. 3 de abril de 2008; pp. 1-23.

(20) Vázquez Ramil R. La Residencia de Señoritas de Madrid durante la II República: entre la alta cultura y el brillo social. Espacio, Tiempo y Educación. 2015; 2, 1: 323-346.

(21) Portal de Archivos Españoles (PARES). Persona-Landa, Matilde (1904-1942). Ministerio de Cultura. Gobierno de España. s/f.

(22) Branciforte Mazzola L. El Socorro Rojo Internacional y su intervención en España: 1936- 1939. En: 1936-39. La Guerra Civil Española: Congreso Internacional. 27-29 noviembre de 2006. Madrid: Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. 2008; pp. 1-20.

(23) Portal de Archivos Españoles (PARES). Institución-Quinto Regimiento (España). Ministerio de Cultura. Gobierno de España. s/f.

(24) Huertas García-Alejo R. Gonzalo Rodríguez Lafora (1886-1971). De las neurociencias a la reforma psiquiátrica. En: Huertas García-Alejo R. Lafora-Vallejo Nágera-Garma. Los médicos de la mente. De la neurología al psicoanálisis. Madrid: Nívola, 2002; pp. 17-59.

(25) García Díaz C. Miguel Prados Such: un psiquiatra reformista en el exilio (Málaga, 1894- Montreal, 1969).Transatlantic Studies Network 2021; 6(11): 217-230.

(26) Murillo M. Personajes ilustres. Manuel Cabrera Valerio (1895-1989). Blog Murillo Manuel. 19 de junio de 2010.

(27) Ridruejo Martínez A. La enseñanza de la Medicina en España. Planes de estudio (1843- 1931). Tesis doctoral. Facultad de Medicina. Universidad de Valladolid 1979. Resumen y conclusiones publicados en el Boletín de la Institución Fernán González 1979; 193: 365- 385.

(28) Barona JL. Los laboratorios de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (J.A.E.) y la Residencia de Estudiantes (1912-1939). Asclepio 2007; 59(2): 87- 114.

(29) Palomares JM. La representación estudiantil universitaria: del monopolio al conflicto. Alcores 2008; 6: 115-150.

(30) Álvarez S. El recuerdo que de él conserva Florencio Villa Landa. En: Álvarez S. Negrín, personalidad histórica. Biografía. Tomo I. Madrid: Ediciones de la Torre, 1994; p. 28.

(31) Millares S, Martínez F. Juan Negrín López. Biografías de Científicos Canarios. Las Palmas de Gran Canaria: Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información. Gobierno de Canarias. Cam PDS Editores, 2007; p. 65.

(32) Canales AF, Gómez-Rodriguez A. La depuración franquista de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE): una aproximación cuantitativa. Dynamis. 2017; 37(2): 459-488.

(33) Marco Igual M. Las neurociencias y los desvaríos de la época soviética. Los médicos republicanos españoles, testigos de excepción. Rev Neurol. 2011; 53: 233-244.

(34) Giménez-Roldán S. Neuropsiquiatría y política: el enfrentamiento entre Gonzalo R. Lafora y José María Villaverde. Neurosciences and History. 2014; 2(4): 140-148.

(35) Villa Landa F. Significación de la teoría de I.P. Pávlov para la psiquiatría actual. Archivos de Neurobiología. Segunda época. Número homenaje al doctor Lafora. 1965; 28(4): 594- 598.

(36) Villa Landa F. Telegrama (dirigido a Gonzalo Rodríguez Lafora). Archivos de Neurobiología. Segunda época. Número homenaje al doctor Lafora. 1965; 28(4): 872.

(37) Sánchez Zapatero J. La literatura testimonial española y la experiencia de los campos de internamiento franceses: una aproximación al corpus. Castilla. Estudios de Literatura 2011; 2: 215-232.

(38) Cabezas Granado F. El exilio extremeño: Apuntes para una Historia. Revista de Estudios Extremeños 2010; 66(1): 309-376.

(39) Sueiro Rodríguez VM. Notas históricas y perfiles biográficos de tres extremeños exiliados en Cuba: los hermanos José y María de la Gloria Álvarez-Santullano Tejerina y Florencio Villa Landa. Alborayque. Revista de la Biblioteca de Extremadura. 2010; 4: 179-198.

(40) Ibarz V. Villa Landa, Florencio. En: Jacó-Vilela AM, Klappenbach H, R. Ardila R (eds.). The biographical encyclopedia of psychology in Latin America. Switzerland: Palgrave Macmillan/ Springer Nature Switzerland; 2023; pp. 1343-1344.

(41) Rojas JG, Eguibar JR. Pavlov y los reflejos condicionados. Elementos: ciencia y cultura (Puebla, México) 2001; 8(41): 49-54.

(42) Anónimo. Aleksandra (Sura) Serova. 14 de febrero de 2017. Geni.com.

(43) Confederación General del Trabajo de Andalucía. Florencio Villa Landa. Todos (…) los nombres. Base de datos de víctimas del franquismo en Andalucía, Extremadura y Norte de África. Asociación “Nuestra Memoria”, 2024.

(44) Cañete HA (Traductor). Directiva N.º 21. Operación Barbarroja. Weisung Nr 21. Fall Barbarossa. 18 de Diciembre de 1940. Documento original. Documentos Históricos. Grupo de Estudios de Historia Militar.

(45) Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid. Aida Villa-Landa Serova. Buscador de colegiados. Web ICOMEM. s/f. Consultado el 15 de junio de 2025.

(46) Palerm J. Natalia Villa-Landa Serova. Geni.com. 26 de octubre de 2015.

(47) Triana Noa P. Diego González Martín y las raíces de la psicología marxista leninista en Cuba. Revista Cubana de Psicología 1992; 9, 3: 213-222.

(48) Marzal J, Lazcano C. La psiquiatría soviética y la política de higiene mental en Cuba socialista. Tempo e Argumento. Florianópolis (Brasil). 2023; 15(40): 1-47.

(49) Ladrón de Guevara J, Caponi S. Pávlov en el Caribe o la nueva psiquiatría revolucionaria cubana (1959-1969). INTERthesis. Revista Internacional Interdisciplinar. Florianópolis (Brasil). 2019; 16(3): 1-17

(50) Marqués de Armas P. Panóptico. Psiquiatría para el nuevo Estado (1959-1972). La Habana Elegante, segunda época. Revista de literatura y cultura cubana, caribeña, latinoamericana, y de estética. s/f.

(51) Lambe JL. Madhouse. Psychiatry and politics in Cuban history. Series: Envisioning Cuba. Chapel Hill (USA): The University of North Carolin Press, 2017; pp. 140-197.

(52) González Serra DJ. González Martín: marxismo y ciencias del psiquismo. Revista Cubana de Psicología. 1998; 15(1): 74-81.

(53) Ruiz G, Sánchez N. A History of Pavlovian Science. En: VV. AA. Oxford Research Encyclopedia of Psychology. USA: Oxford University Press, 2020; pp. 1-47.

(54) Anónimo. Panóptico. Conferencia Nacional de Instituciones Psiquiátricas. Viernes 31 de mayo de 1963. La Habana Elegante, segunda época. Revista de literatura y cultura cubana, caribeña, latinoamericana, y de estética. s/f.

(55) Domingo Cuadriello J. Exilio republicano español en Cuba. Madrid: Siglo XXI de España Editores, 2009; pp. 249-250, 524.

(56) Álvarez Vázquez J. Falleció el Dr. Eduardo Bernabé Ordaz Un nombre imprescindible en la historia de la psiquiatría cubana. Rev Hum Med (Cuba). 2007; 7(2).

(57) Terrasa Mateu J. Control, represión y reeducación de los homosexuales durante el franquismo y el inicio de la Transición. Tesis doctoral. Departament de Dret Penal i Ciències Penals. Universitat de Barcelona, 2016; pp. 261-436, 572-618.

(58) Smirnov AA, Rubinstein SL, Leontiev AN, Tieplov BM. Psicología. Traducción directa del ruso por Florencio Villa Landa. Mexico: Ed. Grijalbo, 1960.

(59) Sluchevski IF. Psiquiatría. Traducción directa del ruso por Florencio Villa Landa y Manuel de la Loma. México: Editorial Grijalbo, 1963.

(60) Kerbikov OV, Oseretzki NI, Popov EA, Sneshnewski AV. Manual de psiquiatría. Traducción directa del ruso por Florencio Villa Landa. Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana (Cuba). Vol. 5. N.º Extraordinario, 1965.

(61) Smirnov AA, Leontiev AN, Rubinstein SL, Tieplov BM. Psicología. Traducción directa del ruso por Florencio Villa Landa. México: Ed. Grijalbo, 1978.

(62) Villa Landa F. Psicopatología clínica (introducción semiológica a la psiquiatría). Revista del Hospital Psiquiátrico de la Habana. Cuba: Ministerio de Salud Pública, Vol. 8, 1968.

(63) Villa Landa F. Elementos de psicopatología clínica. Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana. Cuba: Ministerio de Salud Pública. Vol. 13. N.º Extraordinario, 1972.

(64) Asociación para la recuperación de la memoria histórica de Extremadura (ARMHEX). Florencio Villa Landa (1912-1992). Blog. 23 de mayo de 2012.

(65) Villa Landa A. Reforma Sanitaria. El I.N.P.: una herencia que pesa demasiado. Triunfo. 30 de julio de 1977; 757: 24-25.

(66) Anónimo. Candidaturas para el Congreso de diputados. Mundo Obrero (Órgano del Comité Central del Partido Comunista de España). Semana del 25 de abril al 1 de mayo de 1977; p. 7.

(67) Gutiérrez JL. La crisis del PCE (y V). Diario 16. 26 de septiembre de 1980; p. 5.

(68) Ginard Féron D. Carmen López Landa, exiliada y militante antifranquista (1931-2006). Ebre. 2008; 38: 77-83.

(69) BOE. Orden de 26 de enero de 1951 por la que se concede la libertad condicional a noventa y siete penados. Boletín del 26 de enero de 1951; 87: 1348.

(70) Martín García MC. Clínicas CES, Soc. Coop. Ltda. Revesco. Revista de Estudios Cooperativos. 1996; 62: 123-126.

(71) Anónimo. Fernando Villa y las clínicas dentales CES: puro idealismo y, al final, una poderosa balanza de resultados. Empresa y trabajo.coop. Periódico de las cooperativas de trabajo. 2009; 14: 3.

(72) Hurtado J. Clínicas S. Coop. Ltda-CES S COOP: Trabajadores españoles convierten la empresa donde trabajan en una Cooperativa de Salud exitosa. Cooperativas de Salud. Blog. 21 de enero de 2007.

(73) Villa Landa F. Apuntes de psicofisiología general y psicopatología clínica. Madrid: A. Pinto. 1986.

(74) Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Placa Homenaje CSIC. Web. s/f.

Notas

[1] En junio de 2025, Aida Villa-Landa Serova figuraba como colegiada activa del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, con el número 282840132 (45).

Notas de autor

pachecopsiquiatra@gmail.com

Información adicional

redalyc-journal-id: 2650

HTML generado a partir de XML-JATS por