Monografía

La figura del profesor como agente de cambio en la configuración de la competencia emprendedora

The Teacher as an Agent of Change in the Development of Entrepreneurial Competence

Tamara DE LA TORRE CRUZ
Universidad de Burgos, España
Isabel Luis RICO
Universidad de Burgos, España
Camino ESCOLAR LLAMAZARES
Universidad de Burgos, España
Carmen PALMERO CÁMARA
Universidad de Burgos, España
Alfredo JIMÉNEZ EGUIZÁBAL
Universidad de Burgos, España

La figura del profesor como agente de cambio en la configuración de la competencia emprendedora

Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, vol. 30, núm. 2, pp. 131-144, 2016

Universidad de Zaragoza

Recepción: 09 Febrero 2016

Aprobación: 24 Mayo 2016

Resumen: Antecedentes: En los últimos años es constatable la preocupación de economistas, sociólogos y pedagogos por explicar las interacciones entre educación y emprendimiento. Ambos elementos conforman un binomio indisoluble, convertido en fórmula para lograr un conocimiento que permita al emprendedor desarrollar iniciativas que contribuyan a la creación de empresas y, por tanto, a la prosperidad social y económica. Objetivo: Poner en valor la formación del profesorado como componente humano fundamental en el ecosistema empresarial, y revalorizar el papel de la educación en la formación de competencias emprendedoras. Método: Se utiliza un paradigma cualitativo, que permite explorar y describir el fenómeno de interés y la obtención de información para establecer configuraciones teóricas. Concretamente, se ha partido del Enfoque del Marco Lógico. Conclusiones: En este proceso de cambio se sitúa como figura clave al profesor, ya que el éxito de los futuros emprendedores está ligado a la capacidad y conocimientos que sus docentes posean e impartan como componente fundamental en el complejo entramado del ecosistema empresarial.

Palabras clave: Competencia emprendedora, Profesor, Enfoque del Marco Lógico.

Abstract: Background: In recent years, economists, sociologists and educators have become interested in explaining the interactions between education and entrepreneurship. Both elements, when combined, form an inseparable pairing that can be used to achieve knowledge that will enable entrepreneurs to develop initiatives that contribute to the creation of businesses and, therefore, to social and economic prosperity. Objective: To highlight the importance of teacher training as a fundamental human component in the business ecosystem and to stress the role of education in the creation of entrepreneurial competences. Method: A qualitative paradigm that makes it possible to explore and describe the phenomenon of interest and obtain information in order to establish theoretical configurations was used. Specifically, the Logical Framework Approach was used as a starting point. Conclusions: In this process of change, teachers are key figures, as the success of future entrepreneurs is directly connected to the ability and knowledge possessed and taught by their teachers as an essential component in the complex framework of the business ecosystem.

Keywords: Entrepreneurial Competence, Teacher, Logical Framework Approach.

Introducción

La actividad emprendedora es un área de estudio que se encuentra en pleno desarrollo; sin embargo, y a pesar de ser motor de desarrollo económico y social, no existe un marco teórico consensuado que sirva de referencia para el análisis de este fenómeno y, por ende, de uno de sus principales protagonistas: los emprendedores (Brazeal y Herbert, 1999; Marulanda, Montoya y Vélez, 2014; Muñiz, 2015; Orrego, 2009; Sánchez, 2011; Veciana, 2007).

En los últimos años se ha estudiado como fenómeno multidimensional a nivel individual, empresarial, regional, sectorial y nacional. No obstante, los distintos trabajos de investigación llevados a cabo han tenido, casi de forma exclusiva, variables de carácter económico, lo que ha impedido explicar gran parte de la variación en la actividad emprendedora (Davidsson y Honig, 2003; Freytag y Thurik, 2007; Jiménez, Palmero, González, González y Jiménez, 2015; Uhlaner y Thurik, 2007).

Tradicionalmente se ha argumentado una vinculación positiva entre la educación y el emprendimiento formal, siendo un hecho demostrado que las personas con una mayor formación desde niveles tempranos alcanzan un conocimiento específico y desarrollan capacidades que les permiten desenvolverse adecuadamente en determinadas profesiones e iniciar actividades emprendedoras (Asenjo y Barberá, 2014; Bates, 1995; Jiménez, Palmero, y Jiménez, 2012; Orozco y Arraut, 2013; Van Gelderen y Jansen, 2006). Por ello, se precisa apostar por sociedades emprendedoras, ya que en ellas el emprendimiento y el conocimiento son considerados como fuerzas impulsoras para alcanzar una progresión económica, para estimular la creación de empleo, alcanzar una óptima competitividad en los mercados globales y en los países emergentes (Audretsch, 2009; Castillo, 2013; García, Déniz, García, Martín, Suárez y Cabrera, 2014; Moscoso y Botero, 2013; Toledano, 2006; Valencia, 2012; Valliere y Peterson, 2009).

La educación y formación son facilitadoras de la generación de actitudes y aptitudes transversales, como pensamiento crítico, iniciativa, solución de problemas o trabajo colaborativo; por tanto, se precisa seguir apostando por la inversión educativa y lograr que los jóvenes y mayores universitarios puedan beneficiarse de una experiencia vinculada a la formación de competencias emprendedoras a lo largo de las distintas etapas educativas, como postura para el progreso en la que es indispensable el apoyo del profesorado suscitándolas a lo largo de la travesía académica (Krueger, 2015; Lackeus, 2015; O’Connor, 2013; Mwasalwiba, 2010; Seikkula-Leino, Ruskovaara, Ikavalko, Mattila y Rytkola, 2010; Osorio y Pereira, 2011).

Objetivos

En el proceso educativo, el profesor se erige como figura fundamental, responsable de posibilitar los medios necesarios para que los alumnos alcancen el desarrollo competencial óptimo para ejercer una ciudadanía activa. Por lo tanto, los objetivos de esta investigación pretenden poner en valor la formación del profesorado como componente humano fundamental en el complejo entramado del ecosistema empresarial y, por otra parte, revalorizar el papel de la educación, indicando y motivando los cambios necesarios que se deben incorporar para la correcta y necesaria formación de competencias emprendedoras.

Método

Nos situamos dentro del paradigma cualitativo como una forma de comprender la experiencia humana y la acción (Pujals y Jiménez, 2012; Rennie, 1996/1998), lo que nos permite una exploración y descripción del fenómeno de interés y obtener información para establecer configuraciones teóricas.

Concretamente, hemos partido del Enfoque del Marco Lógico, desarrollado por primera vez por la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) a finales de 1979 y por la Agencia de Cooperación alemana (GTZ) a principios de los años 80, siendo adoptada con posterioridad por otras entidades internacionales. Su flexibilidad facilita el proceso de conceptualización, diseño, ejecución y evaluación de proyectos (Gasper, 1999; Miranda, 2006), siendo un instrumento al servicio de la planificación basado en conceptos relacionados entre sí que en el campo educativo orientan la acción pedagógica en cualquier escenario educativo, contribuyendo a su mejora (Carballo, 2006; Guillén, 2014; Pérez y Carrillo, 2000).

Con el fin de suscitar una cultura emprendedora, hemos realizado una identificación del problema y la alternativa de solución, en la que se analiza el contexto existente para crear una visión de la situación deseada y selección de las estrategias que se aplicarán para conseguirla (Camacho, Cámara, Cascante y Sainz, 2001; Ortegón, Adriana, y Prieto, 2005; Sánchez, 2007).

Participantes

Clasificamos los representantes clave que tienen una vinculación con el problema a investigar en institucionales, sociales y autoridades. Las instituciones son las universidades, centros escolares y centros de formación profesional; los sociales están compuestos por alumnado joven y alumnado mayor (beneficiarios directos); y las autoridades están integradas por docentes, miembros de redes sociales, coordinadores, orientadores, expertos, directores y emprendedores. En Tabla 1 indicamos los beneficiarios directos e indirectos de nuestro proyecto, los grupos excluidos, los potenciales oponentes y los ejecutores.

Tabla 1

Análisis de participación

Análisis de datos

Para analizar la información proporcionada por los distintos grupos de discusión se utilizó el programa Atlas ti versión 7, y para la elaboración de los mapas conceptuales se utilizó la herramienta CmapTools .

Procedimiento

El procedimiento llevado a cabo consta de cinco fases. La primera es el análisis de los involucrados, la segunda es la creación del árbol de problemas en el que se establecen relaciones de causa y efecto, la tercera es el árbol de objetivos del que se desprenden los medios y fines, en la cuarta se selecciona la mejor alternativa de solución, y en la quinta podemos visualizar los resultados representados por las matrices del marco lógico objetivo general, objetivo específico y de actividades.

Profundizamos en el análisis de los beneficiarios directos, es decir, los actores sociales, compuestos por alumnado joven y mayor universitario, incluyéndose dentro de este grupo a autoridades clave como emprendedores, expertos en la temática y orientadores de institutos de Educación Secundaria. Con cada grupo de involucrados se ha realizado un grupo de discusión (GD), en el que se han seguido distintos pasos. El primero consistió en establecer los participantes objeto de análisis, el segundo fue el diseño de las preguntas, cuyos ejes vertebrales fueron el concepto de empredimiento, las competencias a incorporar en los planes de estudio, las ayudas existentes y las redes sociales, tanto formales como informales; seguidamente, en el tercero, se preparó la logística, lo que dio paso al cuarto, desarrollo de las sesiones y posterior transcripción de los GD, y al quinto, el análisis de la información.

A través de los agentes involucrados obtuvimos una visión del problema fundamental que nos atañe, quedando centrado en la formación de competencias emprendedoras, de lo cual se desprenden distintas problemáticas. A través del árbol del problema (Figura 1) podemos visualizar una imagen negativa de la situación existente, señalando las dificultades a las que nos enfrentamos tras un criterio previo de selectividad y prioridad como el alto índice de los emprendedores que fracasan, la imagen negativa que se posee del emprendedor, la puesta de relieve de la cultura emprendedora en la formación de personas mayores, la escasez o ausencia de formación por parte del profesorado, la ausencia de cultivar la formación emprendedora en todas las etapas educativas y el desconocimiento de las redes sociales, tanto formales como informales. Este marco en el que nos desenvolvemos no parece favorecer la puesta en marcha del espíritu empresarial y, por ende, del espíritu emprendedor.

Árbol de problemas
Figura 1
Árbol de problemas

Por otro lado, partimos de la premisa de que una de las formas que contribuyen al progreso científico es la introducción de nuevos conceptos (Mayr, 1998), pues la comprensión humana reside en ellos, ya que son corrientes en nuestra sociedad que se revelan como átomos del pensamiento y que han de ser compartidas por muchas personas (Fodor, 1999; Toulmin, 1977). Son itinerarios de aprendizaje que nos guían, como una estructura cognitiva que representa relaciones entre los conceptos y procesos (Ibáñez, De Benito y Darder, 2011; Kinchin, Streatfield y Hay, 2010). Por ello, utilizamos el mapeo como herramienta de trabajo para nuestro objeto de estudio.

Siguiendo un patrón de simplificación de la información mediante una categorización textual, conceptualizando las experiencias, expectativas, ideas y percepciones de los entrevistados más relevantes sobre el tema de investigación y codificación de las mismas, realizamos el análisis pertinente con Atlas ti. 7 y, para los mapas conceptuales, con CmapTools, dando como resultado una organización jerárquica de los conceptos (Salinas, De Benito y Darder, 2011; Valdés, Menéndez y Valdés, 2006). Véase el mapa conceptual plasmado en la Figura 2.

Representación
de la relación entre códigos: Redes de emprendimiento
Figura 2
Representación de la relación entre códigos: Redes de emprendimiento

Una vez concluido el mapeo dimos paso al árbol de objetivos, en el que por un lado revelaremos la situación de forma completa y, por otro, el análisis de la estrategia a implementar. A través del árbol que aparece en la Figura 3 dibujamos de forma esquemática el futuro, señalando una visión clara, global y positiva de la situación. Por ello, en el diagrama lo particularizamos del siguiente modo: emprendedores de éxito, la imagen positiva que se posee del emprendedor, la puesta de relieve de la cultura emprendedora en la formación no profesionalizante impartida desde los Programas Universitarios para Mayores, la formación por parte del profesorado en materia emprendedora, la ausencia de cultivar la formación emprendedora en todas las etapas educativas y el conocimiento e importancia de las redes sociales, tanto formales como informales, como parte fundamental en el engranaje que configura la aventura empresarial vinculada al espíritu empresarial y desarrollada a través del espíritu emprendedor.

Árbol de
objetivos
Figura 3
Árbol de objetivos

El diagrama de objetivos derivó en la estrategia a implementar que, enmarcada en un ocio formativo, se centra en abordar el espíritu empresarial, o lo que es lo mismo, el espíritu emprendedor entre jóvenes y mayores, siendo los directores y profesores actores clave para alcanzarlo. Para ello, se ha de establecer un enfoque político común en competencias emprendedoras, además de ofertar cursos y seminarios para favorecer la actualización docente.

Resultados y Discusión

A continuación indicamos los resultados obtenidos a través del Marco Lógico, con el fin proporcionar criterios eficaces para la toma de decisiones, por parte de los responsables de la política económica y educativa, acerca de las condiciones necesarias con el objeto de maximizar la educación como aspecto decisivo, para incentivar las tasas de creación empresarial formal, optimizar a través de la innovación los tiempos sociales y educativos de jóvenes y mayores universitarios, además de ser un posible referente en la elaboración de buenas prácticas. Este factor decisivo es coincidente con Asenjo y Barberá (2014), Bates (1995), Jiménez, Palmero y Jiménez (2012), Orozco y Arraut (2013) y Van Gelderen y Jansen (2006).

Dichos resultados se muestran en tres matrices. En la primera encontramos la matriz de planificación para la formación de competencias emprendedoras: objetivo general; en la segunda, la matriz de planificación para la formación de competencias emprendedoras: objetivo específico; y en la tercera, la matriz de planificación de las actividades para la formación de competencias emprendedoras. A través de ellas identificamos los componentes fundamentales de las competencias, estableciendo un orden jerárquico y pautas apropiadas para la formación de jóvenes y mayores desde un enfoque educativo coincidente con Osorio y Pereira (2011).

El objetivo general del Marco Lógico, tal y como se aprecia en la Tabla 2, es implementar la metacompetencia del espíritu emprendedor desde primaria hasta la universidad, además de la creación de redes sociales potenciando el carácter estratégico de la formación permanente. Se convierte dicha estrategia en propulsora del cambio, siguiendo la misma línea de autores como Camacho, Cámara, Cascante y Sainz (2001), Ortegón, Adriana y Prieto (2005) y Sánchez (2007). A través de la matriz identificamos la lógica de nuestra intervención, los indicadores verificables, las fuentes de verificación y los supuestos.

Tabla 2
Matriz del objetivo general
Matriz del objetivo general

En lo que respecta al objetivo específico (Tabla 3) se profundiza en el desarrollo de la competencia clave del espíritu emprendedor en el alumnado a través del conocimiento de competencias emprendedoras. De la misma forma que en el general, señalamos la lógica de la intervención, los indicadores verificables, las fuentes de verificación pertinentes y los supuestos que giran en torno a él.

Tabla 3
Matriz del objetivo específico
Matriz del
objetivo específico

Después de profundizar tanto en el objetivo general como en el específico, en la última matriz se desarrollan las actividades mediante la lógica de la intervención, donde la combinación de emprendimiento y conocimiento es considerada como fuerza impulsora. Esta estructura, además, nos permite visualizar el contenido de futuras buenas prácticas.

A continuación, en la Tabla 4 se recogen los indicadores verificables, las fuentes de verificación y los supuestos que a ellas se asocian, revalorizando el papel de la educación e indicando y motivando los cambios necesarios a incorporar en la política curricular para la correcta y necesaria formación de competencias emprendedoras, orientando de esta forma la acción pedagógica al igual que concurren bajo esta forma de proceder Carballo (2006), Guillén (2014) y Pérez y Carrillo (2000).

Tabla 4
Matriz de actividades
Matriz de
actividades

Conclusiones

A través de este trabajo de investigación se ha pretendido contribuir al progreso del conocimiento sobre el emprendimiento desde una perspectiva tanto teórica como práctica. Entendemos que se trata de un campo emergente y de gran relevancia, si bien ha sido estudiado hasta la actualidad de modo reducido desde la perspectiva educativa, aun siendo la creación de empresas una fuerza impulsora y motor principal del progreso de nuestra sociedad, además de generadora de empleo.

El debate teórico sobre el emprendimiento detecta a la educación como factor decisivo en la creación de una cultura emprendedora que asume, de forma intencional, la pretensión de facilitar la adquisición de conocimientos explícitos que pueden proporcionar competencias y destrezas útiles a los futuros emprendedores. Partiendo de la innovación, desde una perspectiva pedagógico-social, hasta proponer criterios eficaces para la toma de decisiones sobre la implementación de competencias de carácter emprendedor.

Hemos corroborado uno de los objetivos de nuestra investigación demostrando que la educación es uno de los campos determinantes para el emprendimiento, convirtiéndose la formación en competencias emprendedoras en imprescindible, ya que son un ámbito fértil para que el emprendedor desarrolle una identidad propia y articule alianzas y relaciones productivas representando la respuesta a la voz de las empresas. Concretamente, es fundamental trabajar, por un lado, el espíritu empresarial, que es el mecanismo que impregna el conocimiento para facilitar su propagación y, en última instancia, generar crecimiento económico, y por otro el espíritu emprendedor, que se construye a partir de la intersección de elementos como oportunidad, características del individuo emprendedor, educación en actitudes y capacidades empresariales. En la configuración del espíritu emprendedor la figura del profesor se erige como agente transformador de la realidad del educando.

Las matrices resultantes del Marco Lógico nos han permitido ofrecer una ventaja competitiva al profesorado en la que se suscita el desarrollo personal y profesional del alumnado. Además, pretende ser objeto de referencia para llevar a cabo buenas prácticas en materia estratégica y formativa en la cultura emprendedora, concretamente en el desarrollo de competencias, inmersas en el contexto del tiempo educativo y social de los niños, jóvenes y mayores universitarios, ofreciendo una propuesta para las diferentes etapas educativas, además de cumplir con los criterios de transferibilidad, innovación y homologación a otros territorios. Por ello, en este sentido, consideramos que este estudio contribuye a la literatura en general sobre buenas prácticas.

Compete a las administraciones educativas fomentar la autonomía pedagógica y organizativa de los centros, y a las Universidades la dirección, orientación y organización de los planes de estudio conducentes al desarrollo de la labor docente. Por ello, entendemos e instamos a las instituciones implicadas a que, enmarcadas en un ocio formativo, favorezcan tanto la creación de redes sociales de emprendimiento como la formación del profesorado en todas las etapas educativas, dando cumplimiento a otro de nuestros objetivos en materia emprendedora de manera inicial y continuada, puesto que la formación de los futuros emprendedores como figura clave está ligada a la capacidad y conocimientos que sus docentes posean como componente humano fundamental en el complejo entramado del ecosistema empresarial.

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