Transformando el Contexto Familiar. El Proyecto Roma como Modelo Educativo de Mejora

The Roma Project as an Educational Model for Changes and Transformations in the Family Context

Caterí Soler García
Universidad de Málaga, España
Beatriz Gómez Hurtado
Universidad de Málaga, España
María Teresa Sánchez Compaña
Universidad de Málaga, España

Transformando el Contexto Familiar. El Proyecto Roma como Modelo Educativo de Mejora

Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, vol. 32, núm. 2, 2018

Universidad de Zaragoza

Recepción: 12 Abril 2018

Aprobación: 30 Mayo 2018

Resumen: Presentamos una síntesis de la investigación que llevamos a cabo a través de un Estudio de caso cualitativo de siete familias que forman parte del Proyecto Roma desde hace más de cuatro años. Nuestra pretensión fundamental es indagar, analizar y comprender las transformaciones que se han producido en la vida de las familias del Proyecto Roma desde la mirada de sus protagonistas. Los resultados muestran cambios y transformaciones en las cuatro dimen- siones del ser humano que define el propio proyecto: en el pensar, en los lenguajes, la afectividad y en el actuar prin- cipalmente desde una perspectiva colectiva, de la familia como sistema.

Palabras clave: Contexto familia, Proyecto Roma, Transformación en educación, Mejora educativa, Inclusión.

Abstract: We present a synthesis of the research conducted through a qualitative case study of seven families who, for more than four years, formed part of the Roma Project. Our main goal is to investigate, analyze and understand the transformations that took place in the lives of these families from the point of view of the subjects involved. The results show changes and transformations in the four human dimensions that the project defines: thought, language, affectivity, and performance (mainly from a collective perspective) of the family as a system.

Keywords: Family environment, Roma Project, Educational changes, Inclusion.

1. A modo de introducción. La familia en el Proyecto Roma. Antecedentes y contextualización

El Proyecto Roma lo conforman tres colectivos: familia, mediación y profesorado. En esta investigación nos hemos centrado en el primero. En el año 2003 López Melero nos ofrece los resultados de 12 años de investigación realizada junto a las familias, el profesorado y la mediación. Esta etapa de investigación, desde 1991 a 2003, recoge los cambios más significativos en el desarrollo cognitivo, lingüístico, afectivo y de autonomía de varios sujetos y las transformaciones de los contextos familia, escuela y mediación dentro del Proyecto Roma.

En el caso de colectivo de familia los resultados reflejan una toma de conciencia crítica por parte de las familias, entendiendo el Proyecto Roma como un instrumento de transformación social y cultural. En esa investigación las principales trasformaciones estuvieron centradas en la reflexión crítica de sus propios comportamientos y pensamientos, en los lenguajes y discursos, en las relaciones, no solo entre las personas que conformaba el núcleo familiar sino también con el resto, en la organización de la vida familiar hacia un mayor compromiso y preocupación social desde la ideología de la cultura de la diversidad (López Melero, 2003).

Las siete familias que participan en el Estudio de caso presentado en este artículo aún no formaban parte del Proyecto Roma durante aquella etapa de investigación, por ello se nos planteaba la necesidad de conocer, comprender y reflexionar sobre el impacto que había supuesto el Proyecto Roma en las familias actuales en los últimos cuatro años. Procedentes de diversos puntos de España, con una idiosincrasia social y cultural diversa, comparten la inquietud de cualificar y mejorar sus contextos, la búsqueda de un desarrollo holístico e integral de sus hijas e hijos. Se conforman como protagonistas activos en los procesos de enseñanza y aprendizaje, entendidos en permanente construcción (Kemmis y McTaggart, 1988) que requieren de la comprensión y la reflexión continua de su práctica en su contexto familiar. El proyecto no intenta brindar recetas individuales para cada familia, sino que se trata de un trabajo cooperativo y de investigación, donde las familias que participan acuden a compartir procesos y experiencias, exponiendo su trabajo a la comunidad educativa. Por ello, se reúnen una vez al mes y cada tres meses junto con el resto de los colectivos que conforman el proyecto. En palabras de las familias «Queremos mejorar los contextos en los que se desenvuelven nuestros hijos, para que se desarrollen en toda la dimensión del ser humano» (López Melero, 2003, p. 66).

La investigación es el fundamento del aprendizaje en el Proyecto Roma, y para ello se centra la mirada sobre los contextos y no sobre las hijas o los hijos con alguna peculiaridad, ya que entendemos que el desarrollo humano está determinado por la calidad del contexto donde se convive (Luria 1974, 1987; Vygotsky, 1995). Además, desde el Proyecto Roma se parte de una situación problemática familiar y no de un «problema» individual, por ello la intervención educativa no se focaliza sobre la dimensión que presenta alguna «dificultad», sea de cognición, lenguaje, afectividad o autonomía, sino en el resto de dimensiones que van a poder dar respuesta a esa dificultad. (López Melero, 2003, 2018).

Es conveniente destacar, para entender cómo pueden llegar a transformarse los contextos familiares dentro del Proyecto Roma las diversas estrategias didácticas que este aporta.

2. Metodología de investigación

Buscando la coherencia con el foco y nuestras pretensiones de investigación asumimos el Estudio de casos cualitativo como método de investigación. Stake lo definía como: «El estudio de casos es el estudio de la particularidad y de la complejidad de un caso singular, para llegar a comprender su actividad en circunstancias importantes» (Stake, 1998, p.11). Definimos nuestro caso como el grupo de familias del Proyecto Roma.

Se trata de un estudio de casos intrínseco según la clasificación de Stake (1988), porque partimos de nuestro interés como grupo de investigación y se trata de alcanzar una pretensión muy concreta en un sistema claramente delimitado: las transformaciones en las familias del Proyecto Roma. Nuestros propósitos nos obligan a tomar la elección del objeto de estudio de casos, centrado en las dinámicas de un contexto particular (Simons, 2011), en nuestro caso el de las familias, que, a su vez, pertenece a un grupo particular, el Proyecto Roma.

2.1. Foco de la investigación

2.2. Objetivos

2.3. Estrategias de recogida de información

2.3.1. Entrevistas

Cuando una familia se acerca al Proyecto Roma se realiza una entrevista (colectiva) a varios miembros de la familia y a aquellas personas más cercanas al contexto familiar (madre, padre, hijas, hijos y en algunas ocasiones abuelas, abuelos, tías, tíos, «canguros», etc.). Estas entrevistas van acompañadas de una observación en el momento en el que está teniendo lugar. Con la información recogida se realizan informes sobre las familias que incluye el análisis en las cuatro dimensiones del ser humano (procesos cognitivos y meta-cognitivos, comunicación, afectividad y movimiento) y una propuesta de intervención. Las entrevistas fueron realizadas en los años 2006, 2010, 2012 y 2013, y se hizo un análisis de los informes que de ellas emergieron.

2.3.2. Análisis de documentos

a) Informes realizados por las familias en los últimos cuatro años que llevan en el Proyecto Roma.

En caso de que las familias decidan libremente pertenecer al Proyecto Roma, uno de sus compromisos adquiridos, que pueden romper cuando estimen conveniente, es brindarnos información de su contexto con fines de investigación; una de las vías es a través de informes trimestrales que suelen abordar las transformaciones que se dan en las cuatro dimensiones del ser humano (procesos cognitivos y meta-cognitivos, comunicación, afectividad y movimiento), las transformaciones que se producen en el contexto familia y escuela, y aquellas dudas que se puedan presentar referente al modelo educativo del Proyecto Roma. Se analizaron un total de 26 informes, desde el 2014 al 2017, ambos años incluidos.

Con los dos tipos de informes pudimos tener una perspectiva evolutiva, el antes y el después, de las posibles transformaciones de mejora o no en el contexto familiar desde la aplicación del modelo del Proyecto Roma.

b) Documentos personales de carácter biográfico.

También hemos utilizado información procedente de un relato de vida que escribieron una madre y un padre sobre su hija (2014) y un auto-relato de vida escrito por uno de los hijos de otra familia (2014).

2.3.3. Grupo Focal

El grupo focal tiene como fin «investigar los relatos de las acciones, y en ellos encontrar «la experiencia típica»» (Canales, 2006, p. 267). Por ello nuestra pretensión con esta estrategia era complementar la información que nos brindaban los informes desde el relato verbal de la experiencia de las familias que forman parte del Proyecto Roma y determinar si se habían producido transformaciones o no en sus contextos, y en caso de darse, cuáles eran concretamente esas transformaciones.

El grupo focal estaba constituido por cuatro familias, tres madres y tres padres que se conocían entre sí. Las personas que asumieron el rol de «investigadoras» son las autoras de esta investigación, una cumplió la función de moderadora y las otras dos se encargaban de observar y recoger información a través de notas y grabación en vídeo. Se realizó el 3 de febrero de 2018 y tuvo una duración de una hora y 34 minutos. Realizamos el registro en vídeo, previo consentimiento de las personas implicadas, para garantizar la transcripción literal y recoger el lenguaje no verbal de las personas participantes.

2.4. Selección de la muestra dentro del estudio de caso

La muestra, como suele ser habitual en el estudio de casos, es intencional. Hemos seleccionado 7 familias que pertenecen al Proyecto Roma de una manera continuada hace más de 4 años como mínimo para garantizar las evidencias de una posible transformación del contexto familiar. Las familias residen en diferentes zonas de España: Málaga, Sevilla, Coruña y Valencia.

2.5. Cuestiones éticas en la investigación

Hemos tenido en cuentas una serie de principios y procedimientos acordes a una ética democrática en cuanto a la confidencialidad, negociación y accesibilidad (Simons, 2011): a) Las familias están informadas desde que deciden participar libremente en el Proyecto Roma del compromiso de aportar información para la investigación, b) aunque la mayoría de la documentación de análisis habían sido entregadas al Proyecto Roma, con anterioridad se les pidió su consentimiento para hacer uso de ella en esta investigación en concreto y de la posible publicación en una revista de educación con enfoque científico, c) se pidió el consentimiento a las personas que participaron el Grupo Focal para ser grabados en video y se les explicó los motivos del uso de este soporte, d) se les informó de su confidencialidad y garantía de anonimato a través del uso de seudónimos y e) la transcripción del Grupo Focal fue devuelta a las personas que participaron por si querían modificar alguna información.

2.6. Análisis de la información

El análisis de la información recogida, como comenta Stake (1988), comienza desde que se intenta dar sentido a las partes, no está delimitado únicamente a un período determinado de la investigación. «No existe un momento determinado en el que se inicie el análisis de datos. Analizar consiste en dar sentido a las primeras impresiones, así como a los resúmenes finales» (Stake, 1998. p. 67). El análisis de los datos se realizó a través del programa informático NVivo11, para organizar toda la información, codificarla y categorizarla.

3. Resultados

3.1. Desde el primer acercamiento a la confianza en las familias

Hasta hace unos años el acercamiento al Proyecto Roma por parte de las familias era motivado por el nacimiento de un hijo o hija con alguna peculiaridad cognitiva, habitualmente asociadas a la trisomía del par 21 y ante la respuesta deficitaria desde las instituciones de salud o educativas. Uno de los padres nos comenta:

«Creo que nosotros, estamos en Proyecto Roma porque nació Orquídea, que era pequeña y tiene síndrome Down. Si Orquídea no hubiese nacido, no hubiéramos llegado nunca al Proyecto Roma» (Padre, Grupo Focal de familias del Proyecto Roma, febrero 2018).

En la búsqueda de una respuesta alternativa, no segregadora, otras familias se unen al Proyecto Roma desde la clara identificación con sus principios educativos. Una familia luego de leer las referencias de lecturas recibidas sobre el Proyecto Roma, nos comenta:

«… vimos, después de leer un libro escrito por Miguel López Melero, que la filosofía del proyecto, el pensamiento del proyecto, era plenamente compartido por nosotros. Por eso nos unimos a este proyecto» (Relato de vida familiar, enero 2014).

El primer principio del Proyecto Roma con el que se encuentra la familia que se acerca al mismo es la confianza, es decir, pensamos que todas las personas son competentes para aprender, independientemente de sus peculiaridades cognitivas, lingüísticas, afectivas, motrices, culturales, sociales, económicas, etc.; ello implica tomar conciencia de que la confianza es el valor y fundamento de la convivencia humana (López Melero, 2003). Dentro de este paradigma competencial las familias aprenden a deconstruir la imagen social deficitaria asociada a sus hijas o hijos, para transformarla en una imagen social de competencia, de validez y de humanidad. Ya desde el primer informe que reciben las familias que llegan al proyecto, se les presenta el Proyecto Confianza.

(…) es capaz de aprender como cualquier niño de su edad y se le ha de exigir como a todos los niños…, ni reducirle su capacidad de aprendizaje. Es cierto que Jazmín presenta unas peculiaridades cognitivas donde sus conexiones sinápticas son diferentes, pero justo por esa razón tenemos que buscar la calidad de estas, y ello se logra educando a Jazmín como un niño. (…) A Jazmín, como al resto de los niños, le rodean 3 entornos (familia, escuela y sociedad), y es modificando estos como se producirán cambios en Jazmín. (Primer Informe entregado a una familia, 2012).

Ello no quiere decir que todavía a algunas familias no les asalten dudas, procedentes de sus creencias y actitudes construidas en años, en cuanto a las competencias para aprender de sus hijas e hijos con peculiaridades cognitivas.

(…) en un inicio sentíamos que teníamos mucha confianza, pero creo que era más deseo que la confianza como tal, nosotros teníamos nuestros prejuicios y nuestro imaginario de las personas con síndrome de Down era como el de la mayoría de la sociedad, personas incapaces y sin autonomía. Ahora, por el contrario, y fruto de todo lo que nos ha demostrado, creo que tenemos mucha más confianza, pero también queremos mucho más de él, somos más conscientes del hándicap y de las dificultades para que pueda convertirse en una persona autónoma en toda la extensión de la palabra, ello hace que a veces creamos que tenemos menos confianza en él (Informe familiar trimestral, febrero 2017).

Aunque algunas familias son conscientes que queda mucho por hacer en este sentido, sus voces reflejan en reiteradas ocasiones que una de las principales transformaciones que se da en su contexto y que es identificativa del Proyecto Roma es la confianza, que trasciende a la hija o hijo con peculiaridades. Así nos lo cuenta una madre:

«Siempre he dicho, que llamarle Proyecto Confianza al Proyecto Roma, era un nombre bien dado porque, la verdad, también lo que nos diferencia muchísimo de otras familias es el no poner límites, el tener confianza total en las personas» (Madre, Grupo Focal de familias del Proyecto Roma, febrero 2018).

La seguridad en la consideración de todas las personas como competentes para pensar, comunicarse, sentir, emocionarse y establecer normas y actuar, no depende de una mirada individual en la persona con peculiaridad, sino en todas las que conforman el contexto familiar, es una mirada competencial colectiva gracias al nacimiento de una hija o hijo con peculiaridad, ahí radica el argumento de valorar la diferencia como posibilidad de transformación hacia la mejora de las madres y padres en su responsabilidad de educar a sus hijas e hijas.

Esa confianza me lo ha hecho ver el Proyecto Roma y Cala lo mismo, que iba a ser capaz de todo y de hecho me lo está demostrando y luego, este aprendizaje, veo en Proyecto Roma como… un proyecto de valores y que de alguna manera nos ha ayudado a ser capaces de enseñar en el ámbito familiar (Madre, Grupo focal familiar Proyecto Roma, febrero 2018).

3.2. Otra manera de pensar

Quizás es en el ámbito del pensar donde las familias manifiestan una mayor transformación en su contexto, de pasar de un pensamiento más pasivo a la reflexión más desobediente, más crítica en los diferentes contextos de los que forman parte.

(…) sería mucho más fácil sin Proyecto Roma, incluso con síndrome Down sería más fácil llegar a una asociación y (…) hacer juegos, y excursiones y cosas así, todos juntos, y sería todo más fácil. Y todos viviríamos mejor, y nos pelearíamos menos y sufriríamos menos, pero yo creo que al final nuestra vida futura y la de ellas sería peor. Creo que estamos contentos de estar en el Proyecto Roma porque nos ha cambiado la forma de pensar, (…) ver otra educación, de ver la sociedad, de la política, incluso la economía de una forma muy diferente (…) te hace criticar, te hace construir, pensar, sobre todo, es algo que quiero que nuestras hijas piensen la vida de una forma crítica. (Padre, Grupo Focal de familias del Proyecto Roma, febrero 2018).

Es de gran relevancia la herramienta que le brinda el proyecto para, de una manera consciente, pensar antes de actuar en cualquier espacio de convivencia siguiendo un proceso lógico de pensamiento: pienso, comunico, siento, me emociono, establezco normas y actúo.

(…) te ayuda a ordenar cuando estás metido en algo, haciendo algo, o intentando solucionar algo, o cambiar algo, te da una herramienta, aunque sea una de las cosas más difícil de utilizar de Proyecto Roma, al final se te acaba metiendo en la cabeza. (…) Si utilizamos el proceso lógico «pensamos, comunicamos, tenemos en cuenta a los demás, las normas, y demás…» (…) la verdad para que te salga mal lo que hagas ya es bastante difícil. Es un proceso que nos ayuda a resolver conflictos, a ver qué está fallando en determinadas cosas (Padre y Madre, Grupo focal familiar Proyecto Roma, febrero 2018).

En esta dimensión cognitiva y meta-cognitiva las trasformaciones se concretan a su vez, dentro de los procesos de enseñanza y aprendizaje, en el desarrollo de las diferentes sub-dimensiones en cada persona dentro de una familia: la percepción, la atención, la memoria, la organización de los espacios y los tiempos y la planificación. Exponemos un ejemplo de ello, concretamente en el desarrollo de atención.

A la hora de recoger clasifica, agrupa y seria: los juguetes, por ejemplo, los lleva cada uno a su caja, animales, instrumentos, coches... además compramos un mueblecito donde agrupa, coloca y seria en cada cajón los elementos correspondientes a cada uno (pinturas, ceras, acuarelas, puzles, juegos de mesa...) (Informe familiar trimestral, junio 2017).

Destacamos también la organización de los espacios y los tiempos en la planificación de las actividades de la vida diaria. El proyecto «Explorar la casa» pone en relación el mundo físico que están descubriendo las niñas y niños con el contexto en el que se vive. La casa es un taller permanente para los aprendizajes y para la socialización. No solo se producen transformaciones en la organización temporal o espacial del hogar, sino también en la manera de percibir el entorno social y político actual. En este sentido, algunas familias manifestaron que sus hijos e hijas se sienten, se perciben como seres históricos, como protagonistas del momento y el tiempo en que viven.

(…) yo creo que, ahí ha habido un cambio, en nuestros hijos lo notamos bastante, que quieren enterarse y quieren saber que están viviendo y tienen su propia opinión sobre la situación de Cataluña, y si se independiza o no, pero eso en un plano puramente político, por ejemplo, pero un plano del tema de los inmigrantes, también. Ellos son conscientes de la realidad que les rodea, no es algo ajeno a ellos, y como parte de esa realidad (Madre, Grupo focal de familias Proyecto Roma, febrero 2018).

3.3. Transformando el sentido del conversar

La dimensión del lenguaje en el Proyecto Roma incluye el nominar, el conversar, la lectura, la escritura, el lenguaje lógico matemático, las diferentes expresiones artísticas, el lenguaje audiovisual, etc. Pero entendemos que el lenguaje es mucho más que un sistema de signos, es una herramienta social y cultural y, por tanto, algo que se aprende y se construye en cooperación con los demás.

Mimosa ha aprendido mucho a través del lenguaje, a través de la conversación. Eso ha sido básico para sustentar la planificación, el establecimiento de normas, el poder ser autónomos. (…) Durante mucho tiempo, para Mimosa, hablar ha sido lo mismo que planificar, porque quizás hemos tratado de llevar la planificación a todas las tareas que hacíamos verbalizándolas. Ahora utiliza la conversación más para decir cómo se siente, qué le gusta o no le gusta, las cosas que le han pasado, quiénes son sus mejores amigos… (Relato de vida realizado por una madre y un padre, enero 2014).

Si hay algo que caracteriza al Proyecto Roma es el desarrollo del pensamiento a través del lenguaje, en ese sentido entendemos que los contextos, incluido el de la familia deben ser contextos sonoros, donde se genere el placer por hablar, por conversar.

En casa hablamos mucho, sobre muchas cosas. En la mesa, mientras hacemos tareas. Girasol emite sonidos para pedir cosas: comida, ir a ciertos lugares, hacer actividades (jugar, que le acompañes, escuchar música, etc.). Entendemos muchas veces lo que dice y seguimos la conversación, no nos limitamos a hacer lo que pide a la primera, intentamos mantener una conversación, le exigimos que se exprese con más claridad, que razone y piense lo que quiere o por qué no podemos hacer cierta cosa. (Informe familiar trimestral, febrero 2017).

En ese desarrollo lingüístico de las personas de la familia que forman parte del Proyecto Roma encontramos transformaciones en el resto de las sub-dimensiones, aunque las evidencias son más escasas desde el lenguaje artístico o incluso lógico matemático, siendo el desarrollo del nominar, el conversar, la escritura y la lectura prioritarias en muchas de las familias.

3.4. La afectividad desde las relaciones y la valoración de las diferencias

Entendemos la afectividad como el mundo de los sentimientos y emociones, valoración de las diferencias, valores y normas que surgen en las relaciones y en la convivencia con otras y otros.

La mirada y el valor a la diferencia es una de las trasformaciones más destacadas en el contexto familia. Antes las personas con peculiaridades eran invisibles ante la mirada de muchas de las madres y padres del proyecto.

(…) el otro es diferente, sino que esa diferencia es valiosa para mí (…) es que me interesa esa diferencia, y me va a enriquecer a mí, eso sí lo tengo claro que viene del Proyecto Roma. (…) la transformación a nivel social, ves las cosas de otra manera, incluso eres más sensible, ves las cosas, te abre la mirada, lo que es la sociedad, no en el yo, sino en los demás en el nosotros. (…) me he dado cuenta de cómo antes no veía a esas personas y como ahora las veo. Y eso es un cambio de conciencia y de valores, porque antes no las veía, pero estaban ahí, tú no las ves, no sé por qué… (Padres y Madre, Grupo focal de familias Proyecto Roma, febrero 2018).

Ya no solo las personas con diferentes peculiaridades son visibles, sino que esa mirada valora la diversidad desde la riqueza, no desde la dificultad; se han apropiado de este principio como una constante en sus vidas y en las de sus hijas e hijos.

En ese espacio de convivencia que es el hogar, las familias se hacen más conscientes de la necesidad de consensuar las normas y las responsabilidades entre todas y todos, y de las posibles consecuencias que trae para los demás su incumplimiento, como nos comenta una familia:

«Desde hace un tiempo es más consciente de que si ella deja de cumplir con alguna de sus responsabilidades ello impacta directamente en nosotros, esa toma de conciencia le ha servido para cambiar su actitud» (Informe familiar sobre transformaciones, 2000-2017).

Sin embargo, se hace difícil provocar situaciones de disfrute en la convivencia o en la planificación, esto les lleva a cuestionarse permanentemente desde una manera crítica.

En general, genera tensión porque queremos más y no conseguimos hacer las cosas bien y al final se crean situaciones de estrés en casa, por normas, por falta de algo, por...Pero yo creo que todo está alimentado por la exigencia que nos ponemos a nosotros mismos, porque somos así, no porque el Proyecto Roma nos haga ser así… (Padre, Grupo focal de familias Proyecto Roma, febrero 2018).

Cuando se dice que el Proyecto Roma es un proyecto de educación en valores, es porque compartimos con Maturana (1992, 1994) que los valores no se enseñan, se viven.

Para mí ha supuesto un crecimiento importante en valores… Veo en Proyecto Roma como una manera… un proyecto de valores (…). Yo creo que esto nos ha ayudado mucho, si no estaríamos a merced de lo que la sociedad es, y la sociedad quiere algo muy diferente a lo que vemos nosotros como familia, porque los valores de la sociedad de hoy, no son valores del Proyecto Roma, para nada (Madre, Grupo Focal de familias Proyecto Roma, febrero 2018).

Las evidencias muestran que las familias se han trasformado hacia la mejora permanente en la calidad de sus relaciones familiares, sin embargo, tampoco podemos generalizar esta afirmación, el colectivo de familias sigue construyendo en este sentido la búsqueda de soluciones colectivas que mejoren la dinámica familiar.

3.5. Otra forma de hacer las cosas

El compromiso de cumplir con las responsabilidades desde una perspectiva colectiva, por el bien común de la familia, es una de las cuestiones en las que enfatiza este colectivo. Afirman que el asumir responsabilidades les hace desarrollar la autonomía física, personal, social y moral y esa es otra de las grandes aportaciones del Proyecto Roma. Las hijas, los hijos, la madre y el padre son protagonistas en la vida familiar.

Nosotros nos abrimos como familia considerándoles a ellos no como los niños, sino como los protagonistas familiares, al mismo nivel que nosotros, desde que participaban en la mesa, en las comidas, en las charlas...cosa que no habíamos hecho con anterioridad, con nuestros hijos. Es decir, una de las cosas principales es que empezaron a ser protagonistas de nuestra vida familiar y no como...los niños. No como añadido (Madre, Grupo focal familiar Proyecto Roma, febrero 2018).

En la familia también se vive en cooperación y esa es otra aportación que la familia responsabiliza a la entrada en el proyecto: «Si yo no hubiera conocido el Proyecto Roma, estaría ahora mismo en un sistema más competitivo, ahora me doy cuenta que lo importante en la vida y en la educación es intentar que sean buenas personas» (Madre, Grupo focal de familias Proyecto Roma, febrero 2018).

Sin embargo, es en el desarrollo de la autonomía moral y social donde las familias han manifestado la necesidad de seguir indagando. Por ello, actualmente constituye una de las temáticas de investigación que lleva a cabo este colectivo.

Las familias han encontrado en el Proyecto Roma un proyecto de vida cooperativa y democrática, que los lleva no solo a la transformación para cualificar el contexto familiar más cercano, sino que trasciende fuera de este a la familia más extensa, así nos lo contaba un padre: «Yo creo que, sí hemos conseguido transformar en la familia más amplia, bastante, hasta el punto que tíos, primos y abuelos la consideren de una forma totalmente distinta a las expectativas que pudieran tener» (Padre, Grupo focal con familias Proyecto Roma, febrero 2018).

Ese compromiso con la cultura de la diversidad ha transcendido a su manera de entender la escuela, que, salvo alguna excepción, suelen ser tradicionales; por ello a pesar de sus intentos de participar dentro de la comunidad educativa de los centros no siempre se han dado las transformaciones deseadas hacia un modelo de escuela pública e inclusiva.

En la escuela se ha producido un gran cambio a lo largo de estos años, sin embargo creemos que ese cambio solo se ha producido con relación a Crisantemo y no con relación a otros alumnos con dificultades, después de unos años iniciales en los que no se avenían a respetar nuestros planteamientos, finalmente hemos logrado puntos de consenso aunque ellos siguen instalados en la cultura del déficit y consideran que Crisantemo es un caso «especial» (Informe familiar, Recorrido Trans- formaciones 2000-2017).

Se reconocen defensores y defensoras intransigentes para cumplir el derecho de sus hijos e hijas a una educación inclusiva, equitativa y de calidad, sin embargo, ante la falta de cumplimiento de sus expectativas, la mayoría de las veces la solución ha sido el cambio de centro.

4. Inconclusiones. El Proyecto Roma un proyecto no acotado en el contexto familiar

Las familias, haciendo uso de las estrategias educativas del Proyecto Roma, han transformado cualitativamente sus contextos. Lo que empezó siendo un acercamiento con la mirada en sus hijas e hijos, se ha convertido en la mejora de la vida familiar como contexto. Por ello, podemos afirmar que el Proyecto Roma, es una herramienta de trasformación social y cultural.

En nuestra familia, la llegada al Proyecto Roma pues, ha sido una herramienta de transformar, la transformación a nivel social, ves las cosas de otra manera, incluso eres más sensible, ves las cosas, te abre la mirada, lo que es la sociedad, no en el yo, sino en los demás, en el nosotros (Padre, Grupo focal familiar Proyecto Roma, febrero 2018).

Al igual que en otros colectivos que forman parte del Proyecto Roma, también en las familias, la educación de las hijas e hijas, tiene como prioridad el aprender a pensar a través de los lenguajes y el convivir a través de la afectividad.

Después de este análisis podemos afirmar que las trasformaciones en las familias se han dado en el ámbito del pensar, del comunicar, del sentir y del actuar, tanto desde una perspectiva colectiva como en el desarrollo de estas dimensiones en las personas que conforman este contexto.

Si tuviéramos que destacar las transformaciones más relevantes en el sistema familia, estas serían: (1) Consciencia de la cultura de la diversidad, reflejada en la confianza en la especie humana, más allá de la mirada centrada en su hija e hijo; es decir, es un compromiso social que transciende a todos los colectivos minoritarios, normalmente excluidos por el sistema neoliberal actual. (2) La reflexión, la formación e investigación compartida les ha hecho más críticos desde una mirada más inclusiva, no solo en temas de educación, sino también en otros ámbitos políticos y sociales. (3) El proceso lógico de pensamiento es considerado por las familias del Proyecto Roma una herramienta para resolver situaciones problemáticas en su cotidianidad, más allá del contexto familiar, por ejemplo, también laborales. (4) La importancia del lenguaje como instrumento cultural de transformación del pensamiento, por ejemplo, el dialogar continuo en las familias como herramienta necesaria para planificar. (5) Tener un hijo o una hija con peculiaridad les ha hecho mejores madres y padres en su responsabilidad educativa. (6) Se han transformado en contextos familiares democráticos donde todas las personas, adultas o menores, participan en el conversar, en la toma de decisiones consensuadas y en la propia dinámica de la vida familiar.

Las transformaciones que aquí presentamos en los contextos familiares del Proyecto Roma no son concluyentes, existen dificultades e interrogantes que se solventarán con la investigación compartida de las familias, el profesorado y la mediación del Proyecto Roma. En la actualidad, este colectivo, está inmerso en temas educativos asociados a la autonomía moral y social, o la sexualidad.

Referencias bibliográficas

Canales, M. (2006). «El Grupo de Discusión y el Grupo Focal». En Canales (Ed.) (2006). Metodologías de investigación social. Santiago de Chile LOM, pp. 265-287. Disponible en https://s3.amazonaws.com/academia.edu.documents/38669112/Canales_Ceron_Manuel_Metodologias_de_la_investigacion_social.pdf?AWSAccessKeyId=AKIAIWOWYYGZ2Y53UL3A&Expires=1517605696&Signature=Oks7Xpa0m0VdBLtIi7JF%2FGrVifE%3D&response-contentdisposition=inline%3B%20filename%3DCanales_Ceron_Manuel_-_Metodologias_de_l.pdf.

Habermas, J. (1987). Teoría y Práctica. Estudios de filosofía social. Madrid: Tecnos.

Kemmis, S. y McTaggart, R. (1988). Cómo planificar la investigación acción. Barcelona: Laertes.

López Melero, M. (2003). El Proyecto Roma, una experiencia de educación en valores. Málaga: Aljibe.

López Melero, M. (2018). Fundamentos y Prácticas Inclusivas en el Proyecto Roma. Madrid: Ediciones Morata.

Luria, A.R. (1974). El cerebro en acción. Barcelona: Fontanella.

Luria, A. R. (1987). Desarrollo histórico de los procesos cognitivos. Madrid: Akal Universidad.

Maturana, H. (1992). Emociones y Lenguaje en Educación y Política. Santiago: Pedagógicas Chilenas, S.A.

Maturana, H. (1994). El sentido de lo humano. Santiago de Chile: Dolmen.

Simons, H. (2011). El estudio de caso: Teoría y práctica. Madrid: Morata.

Stake, R. E. (1998). Investigación con estudio de casos. Madrid: Morata.

Vygotsky, L. S. (1995). Obras completas. Tomo V. La Habana: Pueblo y Educación.

HTML generado a partir de XML-JATS4R por