Intentando reconocernos frente a la hidra: (des) habitar el espectáculo

Trying to recognize against the hydra: indwelling the spectacle

Vilma ALMENDRA
Universidad Autónoma de Puebla, México

Intentando reconocernos frente a la hidra: (des) habitar el espectáculo

Utopía y Praxis Latinoamericana, vol. 21, núm. 73, pp. 125-136, 2016

Universidad del Zulia

Recepción: 10 Enero 2016

Aprobación: 25 Marzo 2016

Resumen: Deshabitar el espectáculo es uno de los desafíos, esta es la convocatoria de las y los zapatistas hecha en 2015, es el propósito ponerla en diálogo con algunas de las discusiones que tienen lugar en el marco del Seminario sobre Teoría Crítica del posgrado en ciencias sociales de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla al mismo tiempo. Contra lo que se lucha son las múltiples cabezas del capitalismo, una de ella, desde el Cauca, se nombra como el terror, la guerra y la legislación del despojo.

Palabras clave: espectáculo, sometimiento ideológico, neutralización de resistencias, asimilación.

Abstract: Stop inhabit the spectacle is the challenge organized by the Zapatistas now in 2015, the purpose is to articulate this call with some discussions raised at the Critical Theory Seminar of postgraduate in social sciences of the Benemérita Universidad Autónoma de Puebla at the same time. The political struggle is against the heads of capitalism, one of them, from the Cauca, is named as terror, war and plunder legislation.

Keywords: spectacle, ideological submission, neutralization of resistance, assimilation.

INTRODUCCIÓN

En este texto intento ahondar en algunos desafíos que señalé en mayo de 2015 en Chiapas, en mi ponencia para el Seminario de Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista -convocado por las y los zapatistas desde México-. Me propongo ponerlos en diálogo con algunas discusiones teóricas que se realizaron durante los seminarios de Teoría Crítica del posgrado en Sociología de la BUAP el mismo año. Entendiendo que la hidra capitalista que nos convocan a criticar y desafiar las y los zapatistas1, refiere precisamente al sistema capitalista como relación social, que se vale de múltiples cabezas y tentáculos para alimentarse. Como preámbulo, presentaré lo que desde años atrás hemos venido estudiando desde el Cauca y hemos nombrado: terror y guerra y legislación de despojo, porque son dos cabezas de hidra fundamentales para el despojo de nuestras vidas y para la reproducción del capital. Sobre todo, la primera que como bien lo ha planteado el Subcomandante Galeano:

En suma, lo que el pensamiento crítico parece descubrir es que la genealogía de la Hidra se puede resumir en una palabra: la guerra.

La guerra no sólo está en el origen del sistema capitalista, está en todos y cada uno de sus “saltos cualitativos”. La guerra es la medicina que el capitalismo le administra al mundo, para curarlo de los males que el capitalismo le impone2.

Seguidamente, reflexionaré acerca del sometimiento ideológico (tercera cabeza de hidra) que predetermina nuestro territorio del imaginario y nuestro hacer colectivo, sometiéndonos a la sociedad del espectáculo3 (y al ornamento de masas4, para dejarnos flotando en apariencias sin reconocer la esencia de la vida plena; luego analizaré de manera general y desde la experiencia, algunas expresiones y prácticas débiles que evidencian la cooptación y captura (cuarta cabeza de hidra) que pretende neutralizar la lucha indígena más radical y anticapitalista para incluirla socialmente subordinándola a las políticas permitidas; y finalmente, a modo de conclusiones, plantearé algunos desafíos necesarios para seguir iluminando con palabra y acción territorial la lucha por la vida plena.

TERROR Y GUERRA PARA AJUSTARNOS A LA ESTRUCTURA DOMINANTE

Como se ha evidenciado en la Crítica a la Economía Política5, la crisis es inherente al capital, y ésta hace parte de ciclos naturales que lo constituyen. De allí que las crisis sean fundamentales para la reproducción del mismo, precisamente porque el régimen capitalista de producción tiene su límite. Marx sustenta que ese límite se manifiesta de la siguiente manera:

  1. 1. En que el desarrollo de la capacidad productiva del trabajo engendra, con la baja de la cuota de ganancia, una ley que, al llegar a cierto punto se opone del modo más hostil a su propio desarrollo y que, por tanto, tiene que ser constantemente superada por medio de crisis.
  2. 2. En que la apropiación de trabajo no retribuido y la proporción entre este trabajo no retribuido y el trabajo materializado en general o, dicho en términos capitalistas, en que la ganancia y la proporción entre esta ganancia y el capital empleado, es decir, un cierto nivel de la cuota de ganancia sobre la extensión o la restricción de la producción es lo que decide, no la proporción entre la producción y las necesidades sociales, sino entre la producción y las necesidades de los hombres socialmente progresivos.

Por eso, tropieza con límites al llegar a un grado de expansión de la producción, que en otras condiciones sería, por el contrario, absolutamente insuficiente. Se paraliza no donde lo exige la satisfacción de las necesidades, sino allí donde lo impone la producción y realización de la ganancia6.

Sabiendo que las crisis son inherentes al capital y que éste siempre necesita usar “contratendencias” para superarlas, podemos entender, en sus términos, que sobreexplotar el trabajo, disminuir los salarios, aumentar la jornada de trabajo, abaratar los medios de producción, privatizar los servicios públicos… son necesarios en todo el mundo para amortiguar su crisis. Es decir, que el sistema económico capitalista implementa un sinnúmero de reformas laborales y ajustes estructurales obligatorios para que la crisis sea menor, pero sobre todo, para que buena parte de ésta, recaiga en los hombros de quienes vendemos nuestra fuerza de trabajo y de quienes habitamos territorios surtidos de bienes comunes, que para el capital son solamente insumos, medios de producción y un “arsenal de las mercancías”. Sin embargo, como estas medidas no han sido suficientes para evitar que la “ganancia” siga disminuyendo, históricamente nos viene quedando claro, que además el terror y la guerra, el sometimiento ideológico a través de la propaganda y la captura de las resistencias y alternativas, son también “contratendencias” que el capital y sus agentes estatales y paraestatales crean, aprovechan y agudizan para acceder a bienes comunes y a mano de obra barata que les facilite seguir disminuyendo el valor de la producción de las mercancías.

Si es cierto que el capitalismo no sólo produce riquezas, avances científicos y tecnológicos, sino que también produce miseria, destrucción y muerte, entonces hay que señalar las cosas por su nombre: el capitalismo produce para y por la guerra. Su avance, su desarrollo depende de la guerra, es ella la que articula su genealogía, es la línea de tensión principal, su columna vertebral7.

Por esto, muchas de las acciones de terror y guerra que se ejecutan en los territorios, son instrumentos para éste fin. Sólo para mencionar unos ejemplos: las “casas de pique” en Buenaventura8, Colombia; la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en México9; la constante agresión sangrienta contra el pueblo kurdo en Kobane10; el asesinato de la indígena lenca, Berta Cáceres en Honduras; la persecución a Máxima, Acuña en Perú. Mas millones de despojados-as y desplazados-as que segundo a segundo tienen que migrar de sus propias vidas para huir de la muerte; más incontables e irreconocibles cuerpos violentados, mutilados, descuartizados, despellejados, recientemente de mujeres11, que están desapareciendo y asesinando en todo el mundo; más inenarrables sufrimientos de niñas-os y jóvenes que están siendo botín de guerra y mercancía global. Esta cabeza de la hidra que se sirve de la violencia, de la sevicia, de la tortura, de todas esas tácticas de terror y guerra repugnantes para consolidar sus objetivos de “exploración, explotación, exclusión y exterminio”12, es una forma de agresión glocal, que aunque no se ve en la misma magnitud en todas partes, es imprescindible para someter y dominar, por tanto, para amortiguar hasta superar las crisis cíclicas del capital.

En ese sentido, el terror y la guerra, siempre se acompaña de los respectivos ajustes estructurales, que también sirven como “contratendencias” para la crisis del capital, precisamente por esto, desde las grandes corporaciones transnacionales en asocio con los Estados, planean y definen las reformas a las políticas, las leyes de despojo y las medidas económicas necesarias para la acumulación y reproducción del capital. Muy a pesar de las constantes luchas antagónicas y procesos de resistencia autonómica que lideran pueblos, organizaciones y movimientos anticapitalistas en todo el mundo, los agentes transnacionales logran imponer las agendas desde arriba que le sirven al capital para solventar la crisis, mientras se profundiza el despojo territorial por la disputa mercantil. Justamente por esto, podemos observar políticas, leyes y reformas transnacionales para “legalizar” el despojo que no tiene fronteras y para detener la territorialización autónoma que procesos indígenas y populares siguen caminando desde abajo. Políticas transnacionales que así como facilitan los territorios en el campo para monocultivos, hidroeléctricas y todo tipo de extractivismos,13 también en las ciudades garantizan la gentrificación,14 ocupando y mercantilizando barrios, colonias y espacios públicos colectivos para convertirlos en ámbitos exclusivos de una élite económica que estigmatiza, desplaza y excluye a sus habitantes populares. Así los ajustes estructurales que acompañan al terror y la guerra y viceversa, son estrategias, mecanismos, crímenes y “contratendencias” premeditadas para despojarnos, desplazarnos, someternos y dominarnos junto con los bienes comunes que produce nuestra Madre Tierra.

Aunque las anteriores cabezas de la hidra son importantes para entender lo que está pasando en los territorios, en este texto me concentraré en describir y analizar con mayor detenimiento, el sometimiento ideológico (propaganda) y la captura de los movimientos (cooptación). Estas dos cabezas de la hidra, aunque no son tan visibles, condicionan nuestros territorios del imaginario, nuestra manera de ver el mundo y nuestra forma de actuar. Le sirven al capital, porque nos quedamos flotando en el espectáculo de la realidad, en el ornamento que seguimos como masa, pero no alcanzamos a llegar a la esencia que nos atraviesa la vida toda: nuestra propia explotación.

PRIVATIZACIÓN DEL TERRITORIO DEL IMAGINARIO: EL ESPECTÁCULO Y EL ORNAMENTO DE LA MASA

Así el sometimiento ideológico nos identifica con la sociedad del espectáculo y, por ende, nos hace parte del ornamento de masas, lo cual tiene mucho que ver con todo lo que nos está pasando. No solamente por la influencia de los medios de comunicación, de las iglesias, de las escuelas que nos siguen despojando el pensamiento propio, el pensamiento crítico, sino porque ya está en nuestra propia existencia, cuando sobrevivimos y nos enfrentamos cotidianamente al capital como relación social. Esta hidra propagandista que nos somete, asume ese papel de terrateniente, pero lo que nos arrebata, lo que logra tener, además de la tierra en la que vivimos, es el territorio de nuestro imaginario. Muchas veces nos convierte a nosotros en ellos y a ellos en nosotros. Nos confunde tanto con sus formas espectaculares, que pocas veces sabemos quiénes somos, en esencia, porque “el espectáculo no es un conjunto de imágenes sino una relación social entre las personas mediatizada por las imágenes”15.

Entonces, en este mundo en el que habitamos, además el espectáculo “… considerado en sus propios términos, es la afirmación de la apariencia y la afirmación de toda vida humana, o sea social, como simple apariencia. Pero la crítica que alcanza la verdad del espectáculo lo descubre como la negación visible de la vida, como una negación de la vida que se ha tornado visible”16. De esta manera, nuestra cotidianidad es alimentada no sólo a través de los medios de propaganda y desde instituciones como la iglesia y la escuela para que nos quedemos en la burbuja de las apariencias y de nuestras propias relaciones mercantiles, sino que además el espectáculo en el que actuamos, nos impide ver más allá de la negación de nuestra propia vida. Es decir, que “bajo el reino de lo económico solo existe una hipotética economía de supervivencia”17, porque la búsqueda de la vida en plenitud o la vida plena, queda supeditada a la demanda del capital.

Demanda capitalista que nos impone la sobrevivencia, hasta controla y moldea nuestras propias formas de hacer, como bien lo plantea Kracauer con el ornamento de la masa. Entonces, aunque las masas construimos esta realidad, nuestros movimientos hacen parte de este mundo encantado y fetichizado, ya que

El ornamento no está pensado por las masas que lo producen, es totalmente lineal: ninguna línea sobresale de las partes de la masa prevaleciendo sobre la figura completa. Se asemeja a las imágenes aéreas de los paisajes y de las ciudades en cuanto no emerge del interior de los elementos dados, sino que aparece sobre ellos18.

De esta manera, los ritmos, las formas y los movimientos consecutivos y lineales que la masa realiza organizadamente y en colectivo para entretener y espectaculizar la vida, son nada más y nada menos, que una fiel copia del trabajo abstracto que los seres humanos realizamos en el oscuro taller de la producción de las mercancías, de acuerdo con la imagen marxista del espacio de trabajo. Por esto, Krakauer, afirma que “el proceso de producción capitalista es un fin en sí mismo, como lo es el ornamento de la masa. En realidad, las mercaderías que produce no nacen para ser poseídas, sino en aras del provecho, que se persigue sin límite. Su crecimiento está ligado al de la empresa”19.

Aunque no podemos negar las luchas y los antagonismos, que históricamente han enfrentado y han estado en contra de la totalización que el capitalismo intenta consolidar, es evidente que las masas que constituimos la sociedad, mayoritariamente, estamos siendo sometidas para beneficio de los intereses del capital. Sobrevivimos en un mundo aparente, que sólo nos muestra lo posible dentro del espectáculo y nuestro rol de masa, pero la esencia de las condiciones de existencia queda obnubilada para impedir y confundir nuestro movimiento transformador y seguir viendo sólo máscaras y apariencias. Por esto, Debord sostiene que “…El espectáculo moderno expresa lo que la sociedad puede hacer, pero en tal expresión lo permitido es lo absolutamente contrario a lo posible. El Espectáculo mantiene la inconsciencia acerca de la transformación práctica de las condiciones de existencia”20.

En ese poder hacer, es decir, en lo que nos permite el sistema, nos movemos en una sociedad experta en engañar y domesticar para seguir sometiendo y asimilando a los seres humanos, con una realidad perfecta de bienestar y progreso, pero sin contradicciones ni conflictos. Precisamente por esto, “(…) toda realidad establecida se opone a la lógica de las contradicciones: favorece las formas de pensamiento que mantienen las formas de vida establecida y las formas de conducta que las reproducen y mejoran”21.

En consecuencia, necesitamos reconocer y abordar las contradicciones que tenemos con el capitalismo, más allá de verlas solamente como un problema dicotómico entre apariencia y esencia, pues como lo plantea Lukács, es fértil pensar la totalidad desbordando esa relación dialéctica, ese hechizo, entre apariencia y esencia, como una lucha constante en las relaciones de producción y de existencia que sobrevivimos. Sin embargo, asumir “la totalidad concreta” como “la categoría propiamente dicha de la realidad”22, me parece complicado, porque esto sería forzar una nueva síntesis para totalizar la realidad, y lo importante es reconocer las contradicciones, dinamizarlas y asumirlas desde la cotidianidad, el mediano y largo aliento que implica un proceso de transformación social.

Enesesentido, seríavitalparaprofundizarlasdiscusiones, asumirlascontradicciones como “un indicio de la no -verdad de la identidad, del agotamiento de lo concebido en el concepto” (…) “La contradicción es lo no-idéntico, bajo el aspecto de la identidad; la primacía del principio de contradicción en la dialéctica mide lo heterogéneo por el pensamiento de la unidad (...)”23. De allí nuestro desafío en negar lo establecido, el sistema capitalista que sobrevivimos, y ver en la dinámica antagónica entre apariencia y esencia “la totalidad de la contradicción como no verdad de la identificación total, tal como se manifiesta en ésta”.24 Pero al mismo tiempo, crear, sembrar, cultivar y compartir lo no establecido, lo no permitido, lo no idéntico, es decir, problematizar lo que existe y potencializar lo inimaginable que no cabe en el imaginario establecido y todo lo que implica reconocer y superar nuestras condiciones de explotación.

CONTENCIÓN DE LOS MOVIMIENTOS ANTICAPITALISTAS: CAPTURA DE LO INDÍGENA PARA EL SISTEMA

Pensar en la captura, la asimilación, la integración, la cooptación de los movimientos y de las luchas sociales anticapitalistas, es un asunto complejo. Una dinámica cambiante con muchas aristas, sentidos e impactos. Por ello no se puede reducir ni comprender simplemente como el “precio” de las y los dirigentes ni el de las mismas organizaciones que puedan transar.

El sometimiento ideológico tiene consecuencias, pues rompe imaginarios colectivos y diversos que facilitan la cooptación y la captura de los procesos y los movimientos. Por ello, esta cuarta cabeza de la hidra, que de modo particular, siento últimamente más desplegada en territorios indígenas en Colombia, sigue avanzando para neutralizar las resistencias e incluir las luchas en los cánones establecidos y permitidos por el orden social capitalista. Esta cabeza se mueve transversalmente, dependiendo de la consciencia colectiva, de la capacidad de lucha, de la fuerza de la resistencia y de la potencia emancipatoria que haya en los territorios.

Esta asimilación, esta cooptación, esta captura no sólo es estatal a través de, por ejemplo, políticas asistenciales, sino también a través de la cooperación de las organizaciones no gubernamentales y hasta de las izquierdas ortodoxas que pretenden dominar el pensamiento y la práctica emancipadora de las comunidades. Y claro, tampoco podemos asumir que todos los problemas vienen de afuera, porque también dentro de los procesos indígenas hay autoritarismo, hay colonialismo y hay progresismo. Los procesos indígenas no son homogéneos, son diversos y también están constituidos de contradicciones. Para ilustrar un poco, cómo esta cabeza de la hidra se asoma en los procesos, plantearé algunos ejemplos que he venido sintiendo en el norte del Cauca25, precisamente porque hoy más que nunca los estamos sufriendo:

Cuando nos sentamos en una mesa a negociar con el gobierno nuestros derechos, que son ancestrales y que por ello preceden al Estado, nos sentamos a negociar las propuestas del establecimiento, en sus términos y condiciones a las que supeditamos, negándolas, nuestras propias propuestas, términos y condiciones. En consecuencia y dado que quienes no llevan a la mesa propuestas propias, negocian las del otro, la negociación se reduce a pedir migajas y nos olvidamos que en las comunidades mucha gente, que día a día territorializa en palabra y acción común para reinventar la vida plena,26 lo sepan o no, a partir de sus planes de vida en movimiento, ya están luchado por transformar y por emanciparse de ese mal gobierno, como lo vienen demostrando las y los liberadores de Uma Kiwe (madre tierra).27 Entonces, al negar nuestros planes de vida en palabra y acción, negamos nuestras propuestas, términos y condiciones como premisa al proceso de negociación y así, no exigimos ni confrontamos a los malos gobiernos, sino que nos sentamos a negociar con nuestros propios verdugos. Y como siempre, por la razón expuesta, nos ha pasado con las mesas de negociación, en últimas terminan de reunión en reunión, de comisión en comisión, nos dilatan el tiempo y lo que hacen es confundir la agenda política de lucha y someternos a la agenda de ellos: solamente a las reivindicaciones que permite el sistema. Lo que logramos muchas veces a lo sumos, es que nos incluyan, que nos integren y que nos incorporen a ese modelo económico y a esas políticas de despojo y de guerra.

Cuando alimentamos nuestros autoritarismos, posicionando nuestros intereses individuales por encima de los derechos y mandatos colectivos, y sobre todo, cuando nos dejamos convencer de las transnacionales y de los malos gobiernos, creyendo que su “desarrollo” y su “progreso” son la salida que necesitamos, se reitera nuestra inserción al régimen sin que lo reconozcamos como tal. Recuerdo a un compañero hace un par de años pidiéndole paciencia a las instituciones agrícolas del Estado, para darle tiempo a que las comunidadesseadaptaranalascondicionesdellibrecomercio, argumentandoquetransformar siglos de producción tradicional requería precisamente de tiempo y de paciencia por parte de los compradores. Sacrificando propuestas autónomas, ignoraba las consecuencias nefastas derivadas de someter el conocimiento y prácticas ancestrales al agronegocio28. El imaginario progresista hace parte de algunas corrientes indígenas dentro del movimiento, pues aún hoy la mayoría de luchas, se limitan a exigir infraestructuras para nuestro territorio como solución a nuestro “atraso”, negándose a ver más allá de las apariencias y entender que los proyectos de infraestructura son en gran medida para transportar mercancías y mover los capitales que se necesitan para la acumulación transnacional29.

De otro lado, pero en la misma cárcel de la cooptación, podemos ver todo lo que sucede en épocas electorales, cuando nos olvidamos de todo lo colectivo, de toda la lucha y corremos a hacernos bajo el árbol que más sombra nos de, pero sombra en asistencialismo, en prebendas, en clientelismo, en dinero. En ese sentido, vale señalar como ejemplo ampliamente ilustrativo, todo lo que nos indignó durante las elecciones de 2015 en México el bochornoso espectáculo que protagonizó la compañera Rigoberta Menchú, mujer indígena k’iche’ de Guatemala, defensora de los derechos de los pueblos y Nóbel de Paz, quién fue pagada por el Instituto Nacional Electoral-INE para que viniera a legitimar unas elecciones históricamente corruptas y amañadas, pero además se atrevió a cuestionar públicamente las acciones que realizaban los 43 normalistas de Ayotzinapa cuando fueron desaparecidos, implicando que existía alguna responsabilidad de éstos, que justificara de alguna manera este hecho criminal. El de Rigoberta Menchú colaborando con el Instituto Nacional Electoral de México es un ejemplo de tantos para ilustrar situaciones en las que sí tenemos precio y nos pueden cooptar y asimilar porque,

Rigoberta Menchú puso en evidencia no sólo con su presencia de mercancía en compra-venta sino con cada una de sus respuestas, que su dignidad tiene precio y le resultó fácil venderse, claudicar y apoyar con todo su ser a mafiosos, mentirosos y asesinos que quieren, con su ayuda, presentarse contra toda evidencia y conocimiento como demócratas30.

Estos son algunos ejemplos de cómo la asimilación y la cooptación están avanzando, pues vamos haciendo y repitiendo muchas cosas que no queremos, porque el poder de la hidra es tan grande con tantas formas y cabezas, que tiene la capacidad de meterse, de camuflarse, de transformarse, de reproducirse en nosotros mismos. Por esto, hay momentos en que no sabemos quiénes somos nosotros ni quiénes son ellos quienes nos someten. Justamente por esto, es difícil y a la vez necesario, conocer y entender las contradicciones que nos constituyen y que nos ponen en antagonismo permanente entre quienes en representación del capitalismo lideran sus proyectos de muerte, y quienes luchamos y sobrevivimos por alimentar y consolidar planes de vida, formas distintas para ser con la Madre Tierra y para ser con todos los seres vivos. En otras palabras, la negociación solamente en apariencia y para el espectáculo, es entre dos partes contrapuestas. En realidad, unos y otros habitamos el espectáculo, somos, por ello el mismo, identitario, totalizado, jugando con o sin consciencia de hacerlo, a negar la esencia que nos exige justamente, negar el sistema que nos niega y que nos atraviesa, como cabeza de hidra, para poder vivir.

Frente a la cooptación y la captura, debemos tener claro que nuestro desafío cotidiano es no tener precio para que no nos puedan comprar y poner todas nuestras capacidades al servicio de la vida y de gestar otras formas de lo político que desborden la política capitalista dominante. Pero, fundamentalmente, hacer posible lo imposible, cultivar palabra y acción consecuentes con la lucha y con la potencia del pensamiento que nos convoca a criticar, a cuestionar y a transformar todo lo que se nos aparece como natural y establecido, entendiendo que la cooptación y la captura son cabezas de hidra glocales útiles para nuestro propio despojo, sometimiento y dominación. Caminar la potencia que nos empuja a ver más allá de la apariencia y agrietar con nacimientos-otros que desborden y construyan, simultáneamente, más allá del capital, constituye nuestro hacer cotidiano y de largo aliento, para romper la tarea histórica que asumimos sobreviviendo sometidos y oprimidos por la política establecida desde el sistema, donde no somos más que simples fichas que le servimos, por ejemplo, a una democracia que legisla para las mercancías. Precisamente porque, como lo explica Agamben, ésta

(…) es lo que corresponde a la inoperosidad esencial de los hombres (SIC), al ser radicalmente sin obra de las comunidades humanas. Hay política porque el hombre es un ser argós, que no es definido por ninguna operación propia; es decir, un ser de pura potencia, que ninguna identidad y ninguna vocación pueden agotar (este es el sentido político auténtico del averroísmo, que liga la vocación política del hombre al intelecto en potencia (…)31.

Esta potencia del pensamiento que nos constituye y que debemos cultivar, como se ha dicho, no separa conocimiento de práctica, antes intenta armonizar estas acciones que a veces se nos aparecen como dicotómicas, sobre todo desde la academia. De esta forma, la potencia del pensamiento nos desafía como seres políticos capaces de senti-pensar-actuar nuestra propia vida. Y esto es la capacidad política, que como dice Marx, distingue

(…) al hombre (SIC) de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero el hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida, paso éste que se haya condicionado por su organización corpórea. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material.32

En últimas, lo que queda claro es que desde un referente que nos habita y que nos hace potencialmente -la incomodidad, la angustia, la soledad, la inadecuación y tantas otras presencias constitutivas-, podemos y necesitamos desbordar reconociendo críticamente la realidad que nos es impuesta, oponernos a continuar con la tarea histórica establecida y romper permanentemente con la política como inoperosidad esencial. Con seguridad por este camino, iremos re-creando mejor nuestra lucha por producir, recuperar y reproducir los medios de vida materiales-espirituales que constituyen irrevocablemente, nuestra felicidad de vivir la vida plena

A MODO DE CONCLUSIÓN: DESAFÍOS PARA SEGUIR…

“La palabra sin acción es vacía, la acción sin palabra es ciega, la palabra y la acción, por fuera del espíritu de la comunidad son la muerte”.

Pensamiento Nasa.

Frente a la agresión capitalista que intenta totalizar nuestras vidas como mercancías a costa de la destrucción de los territorios vitales, es necesario revivir el sentimiento y el amor colectivo por la Pachamama, la naturaleza. Escucharla, entenderla, respetarla. Tal vez, ante la crisis actual, éste sea un principio que debería reafirmarnos en no solamente en nuestra “condición” de indígenas sino de humanidad, pues hace referencia a un universal; lo indio,33 que en esencia reclama la necesidad por medio de la cual debería armonizarse en todos los ámbitos una relación otra entre sociedades y naturaleza, porque la Madre Tierra produce y reproduce aire, tierra, fuego y agua desde donde surge todo aquello con lo que nos relacionamos y somos cotidianamente, y son simultáneamente nuestra propia naturaleza y la de todo. La Madre Tierra es seguramente esa matriz que contiene todos los flujos de vida y de lo común que nos han garantizado pervivir durante siglos de agresión.

Reconociendo la decadencia del pensamiento crítico establecido, que también se ha convertido en un nicho mercantil de la academia, es urgente dimensionar que

…) la teoría crítica del espectáculo no será verdadera más que si se unifica con la corriente práctica de negación (al servicio de la lucha de clases revolucionaria) tomará consciencia de sí misma cuando desarrolle la crítica del espectáculo, que es la teoría de sus condiciones reales, de las condiciones prácticas de la actual opresión, y que desvela parcialmente el secreto de lo que podría llegar a ser.34

En consecuencia, es necesario seguir alimentando críticamente el pensamiento crítico latinoamericano, que a pesar de todo -como nos dice el compañero Arturo Escobar- es desde los movimientos sociales, indígenas y populares, desde donde está “más vivo y dinámico que nunca”35.

De allí nuestro compromiso en recabar y buscar desde dónde cuestionamos: ¿De qué armas disponemos para asegurar nuestra libertad?, como se lo preguntaba Vaneigem, proponiendo: “la información corregida en sentido de poesía…”, “el diálogo abierto, lenguaje de la dialéctica; la palabra y toda forma de discusión no espectacular…”, “el lenguaje de la naturaleza…el lenguaje situado en el eje del proyecto de realización, que conduce a lo vivido fuera de las cavernas de la historia”.36 Éstas tres formas como espacios enriquecidos con debates y reflexiones críticas internas y externas, tejidas a las prácticas, podrían ser fructíferas para ver que en nuestras relaciones antagónicas, “el problema consiste en resolver las contradicciones del presente, en no detenerse a medio camino, en no dejarse distraer, en ir hacia la superación”.37 Abordando así las contradicciones con el capital que son las nuestras propias, para que desde la colectividad y la autocrítica permanentes, tengamos la capacidad de saber: ¿cuándo somos ese otro del capital? ¿cuándo no estamos siendo nosotros mismos?, para reconocerlo, resistirlo y ojalá desbordarlo. Porque como lo decía Berta Cáceres, “despertemos, despertemos humanidad. Ya no hay tiempo” y como nos insisten las y los zapatistas:

A como dé lugar hay que liberar este mundo. Eso es ser zapatista. Siempre pidiendo el pensamiento del pueblo. Si lo dejamos de preguntarle al pueblo, ahí es donde comienza otra vez lo que pasa. ¡Siempre al pueblo!!! Aunque se equivoque el pueblo, es el pueblo el que tiene que corregir, porque si nosotros somos líderes aquí, si nosotros equivocamos, el pueblo paga, ¿es correcto?, ¿es correcto que nos equivocamos y el pueblo paga? Bueno, eso hay que preguntarle al pueblo y hacer lo que dice el pueblo. Si el pueblo se equivoca es el mismo pueblo que lo sufra y el mismo pueblo lo va a corregir, porque es él, es ella que se equivoca, no nosotros38.

Desbordar lo que nos impone el capital en nuestras relaciones sociales, también implica reconocer los tiempos otros, las temporalidades plenas y concretas en las que la clase dominada, los oprimidos, los pueblos y procesos luchan y resisten el continuum de la historia que nos niega. Justamente, para ver la otra cara que el sistema intenta desaparecer, ese antagonismo que emerge instantáneamente para redimir a sus muertos. Tal y como lo planea Benjamin:“(…) adueñarse de un recuerdo tal como éste relampaguea en un instante de peligro. Para el materialista histórico se trata de fijar la imagen del pasado tal como esta se presenta de improvisto al sujeto histórico en el momento del peligro (…)”39. En la relación entre el tiempo vacío y el tiempo pleno, en una historia donde se impone el tiempo del capital, los tiempos de los vencidos están también siempre allí agazapados y han tenido, están teniendo, sus momentos de victoria. El antagonismo es permanente, así la apariencia y el espectáculo lo encubran y lo distorsionen. Seguramente empezar por hacer visible este antagonismo permanente, la potencialidad de nacimientos otros, ese estar siendo constantemente negado, es un camino a nuestro alcance para establecer que aún vencidos, hemos estado ganando.

Notas

1 Comisión Sexta del EZLN (2015). El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista I. México, S/E.
2 Todo lo planteado por la Comisión Sexta del EZLN durante el Seminario de Pensamiento Crítico frente a la Hidra se puede encontrar en el Tomo I del libro El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista, México, S/E, p. 316
3 DEBORD, G (2002). La Sociedad del Espectáculo, Valencia, Pre-Textos.
4 KRAKAUER, S (2008). La Fotografía y otros ensayos. El ornamento de la masa I, Barcelona, Gedisa.
5 MARX, K (1959). El Capital. Crítica de la Economía Política I, México, Fondo de Cultura Económica.
6 Ibíd., p. 256.
7 SUBCOMANDANTE Galeano, Comisión Sexta del EZLN (2015). El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista I. México, S/E., p.314.
8 Las “casas de pique” son sitios que los paramilitares más conocidos como bandas criminales (BACRIM), casas que le han despojado a sus propias víctimas para convertirlos en campos de muerte donde despedazan vivo a todo aquel que se oponga a su política de terror. Para entender a quién beneficia estas prácticas aberrantes ver PUEBLOS EN CAMINO (2014) Buenaventura: Campo de Exterminio del Capital Transnacional, Documento en línea: http://pueblosencamino.org/?p=722
9 Para conocer una radiografía de todas las instancias e instituciones que la noche del 26 de septiembre de 2014 se coordinaron y fueron cómplices de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa es necesario leer GIBLER, J. (2016). Una historia oral de la infamia, México, Editorial Grijalbo, Sur+.
10 Pese al terror de la guerra que les imponen para romper la liberación y la autonomía Kurda, ellos y sobre todo ellas, siguen apostándole a su propia democracia. Ver ZIBECHI, R (2016). La revolución Kurda: confederalismo democrático, Documento en línea: http://pueblosencamino.org/?p=2638
11 ALMENDRA, V (2016). Colombia: entre el patriarcado extractivista y la Madre Vida. Documento en línea: http://www.unive.it/media/allegato/dep/n30-2016/n30-2016-completo.pdf
12 ROZENTAL, M (2015). Desbordando la economía para superar el horror, IV Foro Internacional sobre no Violencia y Naturaleza. Documento en línea: http://www.nasaacin.org/informativo-nasaacin/3-newsflash/7841-desbordando-la-econom%C3%ADa-para-superar-el-horror
13 NAVARRO, M (2016). Luchas por lo común. Antagonismo social contra el despojo capitalista de los bienes naturales en México, México, Bajo Tierra Ediciones-Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
14 Ver STAVRIDES, S (2015). Reclamar la ciudad, crear otros espacios: la ciudad de los umbrales. Documento en línea: http://contested-cities.net/CCmadrid/reclamar-la-ciudad-crear-otros-espacios-la-ciudad-de-los-umbrales-entrevista-a-stavros-stavrides/
15 DEBORD, G (2002). Op. cit., p 38.
16 Ibíd., p. 40.
17 VANEIGEM, R (1977). Tratado del saber vivir para uso de las jóvenes generaciones, Barcelona, Anagrama, p. 77.
18 KRAKAUER, S (2008). Op. cit., p. 54.
19 Ibíd., p 55.
20 DEBORD, G (2002). Op. cit., p. 47.
21 MARCUSE, H (2010). El hombre unidimensional, Barcelona, Planeta., p.159.
22 LUKÁCS, G (1969). Historia y consciencia de clase, México, Grijalbo, p. 43.
23 ADORNO, Th (2005). Dialéctica negativa – La jerga de la autenticidad, Madrid, AKAL. p.17.
24 Op. cit., p. 18.
25 Algunos de éstos ejemplos sobre el Cauca han sido trabajados en otros documentos, uno de ellos es la ponencia presentada en el Seminario sobre el Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista. La ponencia completa, junto con las demás presentadas por las y los invitados al seminario convocado por las y los zapatistas se podrán leer en El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista, tomos II y III que están por ser publicados.
26 26 Campaña de Inventos para el Wët wët fizenxi (2014). Documento en línea http://inventosnortedelcauca. blogspot.mx
27 PUEBLOS EN CAMINO (2015). Liberación de la Madre Tierra. “Un tema Fundamental para Nosotros y para toda la Humanidad”. Documento en línea: http://pueblosencamino.org/?p=1486
28 GRAIN (2014). Hambrientos de tierra: los pueblos indígenas y campesinos alimentan al mundo con menos de un cuarto de la tierra agrícola mundial. Documento en línea https://www.grain.org/es/article/entries/4956-hambrientos-de-tierra-los-pueblos-indigenas-y-campesinos-alimentan-al-mundo-con-menos-de-un-cuarto-de-la-tierra-agricola-mundial
29 29 ZIBECHI, R (2006). IIRSA: La integración a la medida de los mercados. Documento en línea: http://www.odg.cat/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/IIRSA%20ZIBE CHI.pdf
30 PUEBLOS EN CAMINO (2015), “Rigoberta: la sinvergüenza”, en: Ojarasca. La Jornada (suplemento mensual), núm. 218. Disponible en línea http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/06/13/rigoberta-menchu-la-sinverguenza-ojarasca-4123.html
31 AGAMBEN, G (200). La potencia del pensamiento. Ensayos y conferencias, Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora, p. 421.
32 GÓMEZ, L & TORRET, R (1970). “Problemas de la filosofía: textos filosóficos clásicos y contemporáneos. San Juan, Puerto Rico, Universidad de Puerto Rico, p. 600.
33 Silvia Rivera en entrevista con BALDERRAMA, R (2009). “Bolivia: indianizar el país”, Subversión. Para pensar la sociedad más allá del capital y la colonia.http://pueblosencamino.org/?p=1560
34 DEBORD, G (2002). Op. cit., p. 165.
35 ESCOBAR, A (2015). Desde abajo, por la izquierda, y con la Tierra: La diferencia de Abya Yala-Afro-Latino- América. Disponible en línea http://pueblosencamino.org/?p=2213
36 VANEIGEM, R (1977). Op. cit., pp.107-108.
37 Ibíd., p. 246.
38 SUBCOMANDANTE Insurgente Moisés, (2016), A como dé lugar hay que liberar este mundo. Disponible en línea http://pueblosencamino.org/?p=2749
39 BENJAMIN, W (2007). Conceptos de filosofía de la historia, La Plata, Terramar, p. 67.
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