Notas y debates de actualidad

‘Epu xoy kvmvn; Tuwvn ka kvpalme Trabajo Social mu’. Dos miradas del saber; tuwvn y kvpalme en el Trabajo Social

‘Epu xoy kvmvn; Tuwvn ka kvpalme Social work mu’. Two looks of knowledge tuwvn y kvpalme in the Social work

Luz Marina HUENCHUCOY MILLAO
Universidad Católica de Temuco, Chile

‘Epu xoy kvmvn; Tuwvn ka kvpalme Trabajo Social mu’. Dos miradas del saber; tuwvn y kvpalme en el Trabajo Social

Utopía y Praxis Latinoamericana, vol. 25, núm. 88, pp. 123-135, 2020

Universidad del Zulia

Recepción: 15 Octubre 2019

Aprobación: 08 Noviembre 2019

Resumen: Resumen

Palabras clave: Mapuche kvmvn, pueblo mapuche, trabajo social.

Resumen: La presente investigación invita al lector a compartir algunas reflexiones que articulan los saberes propios de mi tuwvn y kvpalme mapuche y en base al reyñmawen quiero definir características de la expresión de ser persona con el medio natural y al actuar en base a la lengua, a la historia de pueblo, de vida y que finalmente entrega la identidad al che; y contextualizan el conocimiento teórico-práctico del Trabajo Social que es la actividad profesional de la autora, que pone en práctica en la acción profesional cotidiana. Se da a conocer la experiencia de quien escribe, la vivencia de ser, por un lado mujer mapuche, perteneciente a un lof específico y por otro, una profesional adscrita a una institución chilena. Lo anterior ayudará a develar algunos encuentros y desencuentros que originan cuestionamientos entre dos modos de apreciar la noción y la realidad de la familia sobre la convivencia entre la familia mapuche y las acciones profesionales de los y las trabajadores sociales, ofreciendo algunos elementos del saber propio de la cultura mapuche que pueden aportar a una acción profesional con mayor pertinencia cultural en contexto mapuche.

Palabras clave: Mapuche kvmvn, pueblo mapuche, trabajo social.

Abstract: This research invites the reader to share some reflections that articulate my own knowledge and Mapuche tuwvn kvpalme and based on reyñmawen want to define characteristics of the expression of being a person with the natural environment and to act on the language, the village history, life and identity that finally delivers the che; and contextualize the theoretical and practical knowledge of social work from the author, which are implemented in everyday professional action. It discloses the writer's experience, the experience of being on one side Mapuche woman, belonging to a specific lof and secondly, a professional attached to a Chilean institution. This will help uncover some encounters that questions arise between two modes to appreciate the concept and the reality of the family on the coexistence between the Mapuche family and professional actions and social workers, offering some elements of knowledge own Mapuche culture can contribute to a more professional action Mapuche cultural relevance in context.

Keywords: Mapuche kvmvn, people mapuche, Social Work.

INTRODUCCIÓN

Para iniciar esta investigación lo haremos de un modo arraigado en mi propia cultura y lenguaje mapuche[2], y destacaré algunos de aquellos hitos que me llevaron a encontrarme con el Trabajo Social de tipo occidental, mostrando algunos procesos para transitar entre dos mundos culturales.

Soy Luz Marina Huenchucoy Millao, mi procedencia es del lugar de Tragua Tragua, comuna de Puerto Saavedra, Chile, y crecí con mis bisabuelos maternos, esto porque mi madre tuvo que migrar a centros urbanos donde ha tenido que buscar trabajo y servir a otros que, como refiere Marambio (2004, p. 20) se da por la necesidad de mejorar las condiciones de vida en términos económicos y poder ayudar a sus familias de origen. Es por eso que ellos me entregaron todos los consejos para ser una persona correcta y sabia en el caminar de la vida, debido a que ya habían tenido un largo transitar, por tanto, tenían sus saberes ligados a sus experiencias. Así acompañaba a mis bisabuelos en sus actividades cotidianas, y cuando iban las visitas me sentaba a su lado, un poco distraída, pues en ese entonces no dimensionaba esa labor, a pesar que en el diálogo que se generaba iba absorbiendo los antiguos saberes mapuche y lo que había ocurrido con nuestra historia; de esa forma fui aprendiendo.

También ayudaron a educar a los nietos -esto era parte de la cultura-, pues no se cuestionaba la forma de crianza. No se deja solo a los padres en el proceso de educación de los niños y en la entrega de normas y valores, asimismo se hacían responsables del bienestar de hijos y nietos en el proceso de crianza y formación.

Mi bisabuela Mercedes Cheuquecoy Hueche me educó en valores bajo la enseñanza mapuche, a preparar la vida donde, por ejemplo, a través del telar me decía; “así podrás hacer frazadas para tus hijos y esposo, te protegerán del frio y si no puedes realizar el diseño o avanzar el punto del telar, debes volver a intentarlo”. Así también es la vida, luchar e intentar lograr las cosas, Me enfatizaba que así se construye el caminar de la vida, así mismo me hacía levantar muy temprano antes que se asomará el sol, para buscar arvejas, papas y habas, me decía que a esa hora el ser humano tenía todas las energías para trabajar y al asomarse el sol, las energías absorbían las fuerzas de las personas, por eso era importante levantarse temprano y utilizar ese newen. De esta forma ella iba enseñándome y dialogando sobre la vida y de cómo debía comportarme con respeto hacia los adultos y a la naturaleza. Este saber fue transmitido a través del aprender haciendo en actividades cotidianas. Siendo fundamental su labor en mi crecimiento y la construcción de mi persona, esta formación dice relación con el concepto de vida que mi bisabuela tenía para mí, haciendo hincapié en cómo debía ser como persona en el desarrollo de mi propia familia, pensando siempre en ser una kvmeche, preparándome como mapuche para la vida adulta dentro de las concepciones del mundo mapuche.

Mi familia, extensa en su momento, no quería que yo estudiara, puesto que no lograban comprender que una mujer mapuche del campo pudiera hacerlo; “quizás que irá ir a hacer en la ciudad” me decían, “que va ir a estudiar”, esto debido a que el rol que me tocó asumir fue el cuidado de mis bisabuelos, por ende, desde la cosmovisión mapuche, mi obligación era permanecer en el campo en contacto con mi familia y con el lof[3]. Sin embargo, al momento en que quise seguir estudiando, mi bisabuelo Domingo Millao Caniuqueo me dice; “ahora saldrás, a otro lugar irás, por eso no debes olvidar, lo que te tengo que decir, en cualquier lugar donde vayas, nunca olvides que eres mapuche, no olvides a tu gente… Nosotros somos mapuche, tenemos un linaje, procedencia de dónde venimos. Pero si tú llegas a olvidar aquello o negar a tu gente, tú no existes”. Esta advertencia fue muy particular, pues en esa época no todos enseñaban y preparaban a sus hijos a potenciar en ellos la identidad.

Ahora comprendo que este proceso se dio de manera natural debido a que los valores mapuche inculcados por mis bisabuelos dicen relación con ser una Kumechengeal[4], y que mi vida se constituiría en el contexto mapuche, ya que para ellos eso era lo importante, no así la educación proveniente del mundo occidental. Por otro lado, comprendí que también lo hacían para protegerme de las adversidades de ese mundo, pues sus vivencias personales también dan cuenta de un proceso de fuerte discriminación en el contexto urbano, puesto que él contaba que al llegar a la ciudad lo hicieron dormir con los perros, y sin calefacción el frio se pasaba por todos los extremos de la casa.

Cuando fallece mí bisabuelo, todos mis familiares cambiaron conmigo, se enojaron porque yo quería estudiar. Pero, me di cuenta de la necesidad en la cual me encontraba, debido a que no existía la tierra suficiente para vivir y desarrollarnos como familia. Ahí saqué fuerzas, comencé de a poco a cuestionar mi realidad social y me pregunté qué voy a hacer aquí sin tierra, y me di cuenta que sólo no era más que la bisnieta, por ello me vi obligada a migrar a la ciudad.

Es así que actores significativos como el profesor de la escuela donde yo estudiaba, don Jorge Calfuqueo Lefio -actual Lonko del lof llaguepulli-, fueron fundamentales, puesto que en ese entonces desarrollaba un trabajo con alta pertinencia cultural que fortalecía en nosotros el conocimiento mapuche, a través del desarrollo de la autoestima y potenciando los valores del Chegnen[5], inculcándonos el orgullo que debíamos sentir por ser mapuche y por tener nuestro propio idioma, cuestión que fue fundamental en la construcción de estos dos mundos y en la búsqueda de nuevas oportunidades, otorgándome seguridad en mí misma y en el valor de los conocimientos adquiridos por mis bisabuelos. Así logre sobreponerme a las dificultades familiares y el contexto de aislamiento en que vivíamos, producto de la reducción territorial, los bajos ingresos económicos y falta de redes de apoyo familiar.

ANTES DE INGRESAR A LA CARRERA DE TRABAJO SOCIAL Y LA MOTIVACIÓN A LA CARRERA

Mi kupal[6] y mi tuwun[7] fueron elementos transcendentes en la decisión de mi futuro profesional, esto debido a los valores del chegnen que me enseñaron mis antepasados, puesto que los mapuche tenemos una responsabilidad con nuestro territorio y nuestro lof, debiendo responder a las características del linaje familiar, en mi caso porque mi bisabuelo cumplió con el rol de Ngenpin del lof; una persona muy respetada dentro de las autoridades ancestrales, asimismo a responder a la comunidad y así aprender saberes mapuche ligado a la tierra.

Ingresar a estudiar en el liceo y luego a la carrera de Trabajo Social fue muy complejo para mí, pues todos los saberes esgrimidos venían del mundo occidental, además que el mapuche kvmvn que yo traía era desconocido por algunos docentes. Toda la enseñanza recibida venia de saberes occidentales, ellos escribían y hablaban desde esta lógica, pero no mencionaban los saberes mapuche, porque los omitían o no eran parte de su mundo. Pero al pasar el tiempo algunos docentes de la carrera de Trabajo Social comenzaban a entrar en este dialogo, y así fue como en un curso de Filosofía mapuche y Filosofía Occidental impartido por el filósofo Ricardo Salas y el Ngepin Armando Marileo, es que se abrió un espacio de reflexión y práctica que permitió potenciar la identidad de los estudiantes mapuche llevando ambos saberes a un plano de horizontalidad y diálogo efectivo dentro de la universidad (Marileo & Salas: 2011, p. 122). Y es así cómo en el proceso de la formación del Trabajador social emprendí este dialogo entre el Trabajo Social y los saberes mapuche, para así realizar una acción más pertinente y adecuada a la realidad mapuche.

Al momento que ingresé al hogar mapuche, conocido como “Las Encinas”, y luego Pelontuwe, se generó la experiencia de compartir y dialogar que enriquecieron la formación de ser persona. Sus integrantes provenían de diversos territorios donde cada uno traía un cúmulo de conocimientos que se fueron compartiendo y absorbiendo durante mi periodo de formación, tal como lograr compartir las diferencias de fonéticas y formas de relación que tiene el ser humano con la naturaleza; esto generó un mayor fortalecimiento de mis saberes que ayudó a vigorizar aún más mi identidad. Así también en la universidad existían docentes y asignaturas que ayudaron a potenciar estos saberes y al ser validados por ellos, fueron importantes en mi formación y me potenciaron aún más en el quehacer de mi profesión.

Con los compañeros de universidad se generaron afinidades sobre todo con aquellas personas que compartimos algún elemento en especial, ya sea el amor por los campos, nuestra mirada crítica de la realidad social o simplemente por nuestra forma de ser con los demás. Esto nos hizo ser parte de un grupo donde lográbamos compartir más allá de espacios académicos, incluso familiares, hasta el punto de invitarlos a ser parte de ceremonias mapuche como we xipantu, así también como actividades cotidianas en el hogar mapuche y en el territorio como el nguillatun.

Al compartir con compañeros que utilizaban el mismo idioma, existe mayor responsabilidad frente a los códigos que se conocen en el uso del mapuzungun, como por ejemplo en cuanto al saludo “marry marry lamngen”, en el que el concepto lamngen se refiere a hermano (a), que no se utiliza en el castellano de forma cotidiana; en “hola hermano o hermana” no se observa aquello y al decir “hola cómo estás” “bien y tú”, aunque la persona ande mal de ánimo o algún problema, éste, para evitar la conversación tan larga y contar lo que le pasa dice “sí bien, gracias”. En cambio en el mapuzugun se necesita mayor tiempo para intercambiar saberes y conversar, en cuanto la otra persona muchas veces no entrega la mirada debido a que no tiene tiempo y andan cansado por el exceso de trabajo que le demanda el mundo occidental.

EN EL QUEHACER PROFESIONAL DIRECTO CON EL CHE, REYÑMAWEN[8] Y LOF

Al momento que me inserto en las instituciones chilenas, observo desde la acción social, cómo el trabajo social responde a las visiones sesgadas de la realidad local. Asimismo, las instituciones gubernamentales carentes de conocimientos de cómo se concibe la vida mapuche y cómo acciona en la población, aumentan las distancias y dificultan la adecuada comprensión desde la profesionalidad. Es por ello la necesidad de considerar estas dos miradas desde el trabajo Social, pero principalmente desde el ser mapuche, pues consideré que es necesaria la flexibilidad y comprensión de esta realidad.

En el quehacer profesional del Trabajo Social se observa sólo el pensamiento occidental que se ve reflejado en especial en el trabajo con las familias y el territorio mapuche. A este respecto he observado que existen dos miradas, algunos quieren aprender y otros no lo creen necesario, refiriendo estos últimos que no hay diferencias entre familia mapuche y no mapuche, puesto que la política pública, donde se mueve el Trabajos Social, arrasa con las particularidades de las personas y donde el Estado es el que se impone ante las diferentes miradas culturales, por tanto se pretende un trato igual a todas las realidades, desconociendo las culturas originarias.

Al momento de trabajar con las familias del Lof, ellas se alegran cuando les hablo desde el mapuchekmvn, por el hecho de considerar la historia, los saberes ancestrales y la visión de mundo que ellos tienen. Por otra parte, al saber que uno es mapuche le exigen aún más delicadeza, consideración y respeto a las personas mapuche y no entrar desequilibrando la dinámica de los territorios.

A algunas personas les escucho decir “¿cómo entonces vamos a trabajar con los mapuche?”, puesto que necesitamos estrategias, pero éstas no son contextualizadas, buscan tácticas homogéneas, no saben que tienen una diversidad de territorio, por cuanto cada persona viene de un linaje distinto al otro. Entonces cada profesional debe conocer los saberes mapuche que ahí existen, la noción de vida y de esta forma se deben respetar los dos saberes al momento de trabajar con las familias y territorio tanto mapuche como occidental. Puesto que las políticas públicas vienen con los programas preconcebidos y que la interpretación de la realidad es aceptarla como algo dado de una vez y para siempre, de una forma homogeneizadora y estandarizada que no reconoce particularidades. Es por ello que los programas no funcionan y no se visualizan resultados atingentes a la realidad más bien responden a resultados cuantificables.

Estas demandas desde las instituciones de homogenización, las vivencié en el momento de insertarme en diversos contextos laborales, y por ello observo que aún existe una gran tarea de lograr comprender y conocer la realidad del Pueblo Mapuche. Si esto se concreta existirá un diálogo desde dos visiones con respecto a la diversidad, pero si esto no se realiza, nuestras familias y territorios seguirán en conflicto en la necesaria interrelación con un otro distinto.

En la actualidad los mapuche Trabajadores Sociales tenemos una gran labor, sobre todo aquellos que hemos tenido la dos formaciones, tanto de saberes mapuche, entregados por nuestros padres, abuelos, tíos, lof, etcétera, y los saberes occidentales otorgados por la escuela y la universidad, por tanto debemos abordar estos dos saberes en la práctica misma con las familias y el territorio mapuche, considerando los diferentes territorios, tuwvn y kvpalme de las personas con las cuales accionamos y de esta forma no transgredir su visión de mundo y por tanto aportar a un buen vivir propiciando su concepción de bienestar.

Es por ello que consideramos fundamental ayudar a comprender y a aportar a las prácticas de acción social desde la experiencia y el conocimiento contextual, sin olvidar los ya adquiridos a temprana edad en el hogar junto al reyñmawen, buscando iniciar diálogos desde la perspectiva mapuche- profesional, donde lo importante es incorporar los saberes locales, en especial de los antiguos abuelos, crianza mapuche epu chi chezki- epu chi chuchu. Al relevar el rol de los profesionales Mapuche y Trabajadores sociales con conocimiento cultural, nos permite posicionarnos como actores claves en el proceso de transformación de las metodologías aplicadas al contexto mapuche. Se trata así del reconocimiento pleno de nuestros saberes ancestrales, como una herramienta práctica de trabajo que debemos levantar siendo agentes activos en el proceso de mejorar las relaciones interculturales entre ambos mundos. Así entonces, en este contexto particular, es necesario reposicionar el kvpalme y tuwvn, que me permiten comprender las dinámicas de las personas en un contexto familiar y territorial, con base a las relaciones socioculturales que emergen en estos territorios.

Reivindicar el idioma mapuche, que se entiende como la expresión de los saberes de un pueblo, permite el camino a la construcción de la pertinencia cultural en contexto mapuche, e invita a un Trabajo Social intercultural entendido no a partir de las matrices de la cultura y de la lengua dominantes, sino que plantea una disposición distinta en la forma de cómo hacer profesión, cuya actitud está basada en el entendimiento, confianza y respeto hacia la visión mapuche, asumiendo toda la diversidad de una concepción de vida distinta al mundo occidental. Como refiere la FITS (2004, p. 1) los planteamientos del trabajo directo con las personas necesitan promover el cambio social y que estos sean agentes de cambio y sean parte de sus propios procesos, enfatizando el rol del Trabajo Social puesto que entra al mundo de la vida de las otras personas, de otras familias y de otro territorio. Por lo mismo es pertinente preguntarse si acaso es posible un dialogo entre el conocimiento mapuche y el conocimiento occidental en el quehacer profesional y en el cotidiano de la vida, al mismo tiempo preguntarse si es posible un trabajo con pertinencia cultural en contexto mapuche para llegar a una interculturalidad efectiva.

Aquí, como refiere Fornet-Betancourt (2005), la interculturalidad tiene que ver con la actitud frente al otro, donde mostramos explícitamente que nosotros mismos como personas estamos en la creación del espacio intercultural según cómo enfoquemos nuestra propia vida. Lo anterior señalado, nos lleva a la amplitud del concepto intercultural. En el fondo, apunta al dialogo real entre dos culturas en todas sus dimensiones de horizontalidad, en sus prácticas y discursos. En efecto lo intercultural es un aporte desde los diversos frentes que se le analice. No obstante, en el contexto local con población mapuche en la región, se hace necesario analizar y evidenciar el escenario político- cultural y/o social entre los saberes del mundo mapuche y occidental, puesto que en el cotidiano se vivencia los problemas de desigualdad, invisibilidad, usurpación de sus tierras, dominación del conocimiento occidental hacia los saberes ancestrales a través de la historia como refiere Mariman & Millalen (2006). Lo anterior fue afectando progresivamente la noción de buen vivir que tienen las familias y los territorios en contexto mapuche, quedando aislados y no considerado desde las políticas públicas y con ello desde las instituciones. Esto no propicia una relación horizontal como lo manifiesta la interculturalidad, puesto que se normalizan los discursos de un trabajo intercultural en el cotidiano, quedando aislado los implicados, complejizándose al momento que sólo pasa a ser un discurso más académico, político y de las instituciones más que en las prácticas cotidianas de interacción con el otro.

En esto uno de los elementos centrales es el tuwvn y el kvpalme en la formación de persona. Puesto que la crianza mapuche cobra real importancia las actitudes del che, ya que podemos ser mapuche, pero una muy distinta es conocer códigos en las relaciones sociales para vivir en el lof, o como dice mi bisabuela “saber comportarse como mapuche, no llegar y hablar en una conversación, esperar los tiempos, saber realizar un pentukun en la llegada a una casa, sea familiar, vecinos o personas desconocidas”. Además, cuando le sirven alguna comida evitar decir “no gracias”, siendo esto una expresión de cariño y al negarse sería una actitud de rechazo, el mismo modo el ofrecimiento de pan o verduras etc., para que se las lleve, como una expresión de cariño, por ello uno no puede decir, “no, sí tengo, gracias, no se preocupe.” Y así entre otras expresiones culturales que cobra gran relevancia dentro de la dinámica familiar y territorial.

Estas actitudes del Che, son relevantes en la relación entre familia, comunidad y el lof, principalmente en las actividades trafkintu[9], nguillatun[10], purrulun palin[11], kelluwvn[12] o participación dentro de organización de estado como las diversas directivas. Estas clasificaciones ayudan en la continuidad de la formación de persona y mantienen el equilibrio y el bienestar espiritual y cultural de la familia en el lof.

La utilización de la lengua es clave considerando el significado que entrega el idioma a cada uno de los procesos en la vida, al comprender esto, ayuda a entender con mayor claridad las relaciones de personas con el medio natural y a la vez la relación que esto tiene con el buen vivir de cada uno de nosotros en los diversos escenarios que nos encontremos fuera del lof. El castellano para mí es frío y poco directo en decir lo que uno piensa, siempre se buscan los sinónimos o las palabras más adecuadas a parámetros occidentales, no así el mapuzgun que tiene palabras precisas para expresar lo que se piensa. Colihuinca F, Huenchucoy L, Osses M. (2010, p. 85) señalan que el uso del mapuzgun es clave para que los estudiantes puedan realizar investigación atingente al contexto mapuche, pues esto facilita el dialogo y comprensión de la realidad.

Esta capacidad de expresión del mapuzugun hace en mí encontrar en él algo perfecto. Una lengua que es transcendental en la permanencia de un pueblo no sirve a medias en su uso, sino intentar una y otra vez lograr ser hablante a través de la práctica como lo es el uso del castellano o ingles en el colegio, buscar llegar a ser un hablante en ella al igual como los mapuche buscamos todos los días aprender más palabras en huinca zungu o en castellano, del mismo modo debería ser el mapuzugun cotidiano, comprendiendo que su uso también en los hablante se pone a veces muy dificultoso puesto que al no practicar todos los días y estar en distancia con el lof, desestabiliza al ser humano.

Es por ello que creo que cada día debemos hacer un esfuerzo en la búsqueda de nuestro bienestar a través de la armonía que entrega el idioma y la capacidad de expresar lo que pensamos y sentimos. Además, creo que desde el mapuzugun y sus palabras no se pueden castellanizar como mapuches o incorporar en los conceptos de mapuzugun, puesto que son idiomas distintos y no se puede llevar al castellano, del mismo modo, estos pierden la esencia y el significado “mapuches en mapuzgun no existe”. A mi parecer y de acuerdo a los diálogos tenidos en mi lof y con otras autoridades mapuche, hoy en día los diversos estudios se han tergiversado, esto producto del desconocimiento del idioma, llegando a generar daño a su significado y nuestro rol actual es proteger estos saberes, así como refiere Quilaqueo (2014). El conocimiento es un acto colectivo pues ningún saber deviene de algo individual, por cuanto corresponde a generaciones pasadas por cuanto el kvmvn es un patrimonio del pueblo mapuche que ha sido liberado. Es por ello que los saberes que uno porta vienen de generaciones pasadas, siendo traspasada hacia los padres y así a nosotros. Desde la naturaleza y los kuifikeche chachay ka papay como refiere tañi epu chi chuchu. itrofill mongen ta kimketukey ta che, inchiñ ta lelikeyiñ ta kvyen ta kvme tremal ta chachilla, allfiza, poñi. Kom iyael ka tuntenmu katrval ñi kalvl lonko, ka nial pvñvn kafey, como dice mi bisabuela, la naturaleza y el ser humano están en vinculación, se observa la naturaleza, la luna, para sembrar el trigo, las arvejas y las papas en qué fecha por ejemplo cortarse el pelo para que esté brilloso y hermoso y también en qué fecha tener hijos.

Esto nos lleva al segundo elemento que utiliza el trabajador social como lo es el folil (raíz) de la persona y el kvpalme, linaje que deviene de la raíz, familiar y territorial, esta visión ayuda a comprender de mejor manera la historia de vida de las personas, y sus vivencias, en donde es importante vincular las dinámicas presentes como las problemáticas y fortalezas de la familia. Como nos dijo una persona “dentro de los elementos que yo incorporó el meli folil kvpalme para identificar sus raíces lo hago como una forma de incorporar la interculturalidad en ellos”. Pues al hablar de interculturalidad en contexto mapuche de forma inmediata se alude a cómo se va a trabajar con el “mapuche” y no así desde nuestras prácticas, viéndose reflejado en el análisis de la investigación en donde las familias aluden que los que quieren ser interculturales, ya que al hablar mapuzungun y someterse al castellano, el mapuche ya es intercultural. Por cuanto, la revisión de nuestro análisis como trabajadores sociales debería apuntar al quehacer en la cotidianeidad para lograr profundizar esta interculturalidad, pues estamos en el camino hacia ella. Este ejercicio también nos invita a revisar nuestras propias historias de territorio, familia y de nuestras vidas, por lo que ayuda a entender y responder al otro que es un igual a nosotros, en vivencias.

En mi territorio y entendido desde el mapuche kvmvn, esto debería ser entendido como una forma de diálogo para comprender a las familias desde el nvtram, en cuanto a las relaciones y vínculos con una persona con su medio de la comunidad. Al abordar a través del nvtram, esto se va generando de forma espontánea en cuanto al tuwvn y el kvpalme de las personas, encontrando la relación del medio natural social y cultural. Siendo el folil fundamental para concebir nuestro rol actual como che, y con ello vislumbrar el sentido profundo de la frase ko inchiñ ta nieyiñ kiñe folil, yenieyiñ ñi az tuwvn, reñma fey mew yenieyiñ taiñ epuñpvle kvpalme chaw ka ñuke pvle, feymew ta tripakeytaiñ meli folil kvpalme welu, ta feyta folil kom che ta niey, ininirume kizulelay tvfachi mapu (todos nosotros tenemos una raíz, tenemos una procedencia, tenemos las características de la familia, esto por ambos lado materno y paterno y de ahí salen nuestras cuatro raíces del linaje que es mi familia extensa, por eso ninguna persona está sola, mantiene su cadena de linaje). Ahora bien, qué entendemos por el concepto de familia mapuche, y qué entienden las personas atendidas por las distintas institucionalidades, puesto que, si bien un profesional visualiza una buena situación económica, no obstante, la condición del bienestar de las familias mapuche tiene relación con el medio natural. Ya que, en el caso de sequias o muerte de los animales las personas no se encuentran bien, por ende el medio natural influye en el bienestar de las personas en su vida cotidiana.

Por otra parte, la subordinación histórica en los distintos contextos profesionales hacia la cultura mapuche en su dinámica de vida familiar, han alterado el orden de la familia mapuche con el medio natural, ya que se dialoga sobre este concepto desde una lógica occidental y no precisamente desde lo que significa el reyñmawen, comprendido como un concepto que ha ido desapareciendo a través del proceso histórico y en la permanente interacción con la sociedad chilena, destruyendo las formas de convivencia y relaciones sostenedoras de la transmisión de conocimiento propio del pueblo mapuche. Éste es definido como familia extensa y es la base de la organización social mapuche y componente de todas las relaciones existentes entre las personas y territorio, lo cual otorga al ser humano ciertas características definitorias de su carácter y forma de actuar. Entendiendo que todos los miembros directo y no directo como tíos, tías, sobrinos, primos vecinos son parte de la familia de una persona. Esta concepción no articula la dinámica de intervención occidental por que aquellos conceptos de propiedad privada se encuentran insertos al conocimiento occidental que se impone sobre otra. Además se le han dado mayor cabida desde una mirada de lo intercultural en el mundo occidental, por lo que desde el mundo mapuche existen otras conceptualizaciones asociadas a la vida familiar como lo que se menciona del reyñma, no tendiendo necesariamente una traducción al español de la misma manera.

We xipantu como tercer elemento que el Trabajador Social considera parte de la interculturalidad en su accionar y a la vez relevante en el compartir y conocerse en el proceso de acción social. Al enfatizar que los elementos culturales que utiliza el Trabajador Social actual en su institución, hacen alusión a la participación del we xipantu, acudir a su casa a compartir con su familia. No obstante, se observa que existe una carencia de conocimientos relacionados con los saberes y explicación del nuevo ciclo. Por tanto, es trascendental conocer las dinámicas culturales y lingüísticas para accionar con mayor pertinencia cultural en contexto mapuche y que todo no se reduzca a celebrar la actividad “sin más” en desmedro los conocimiento en profundidad del mapuche kvmvn[13]. Como refiere (Miquel R, 2011, p. 2), es necesario comprender aquellos elementos culturales de forma correcta e interpretarlas según sus propios criterios culturales, sin duda un ejercicio complejo, pero necesario de realizar para no generar distorsiones en la misma cultura. Asimismo el interés por la otra cultura en demostrar explícitamente a través del reconocimiento que puedo aprender de ella, conocerlas como son y de esta forma interpretarlas y comprenderlas no a partir de cánones externos para no caer en prácticas instrumentales que utilizan las instituciones de estado y privados.

CARACTERÍSTICAS DE LOS TRABAJADORES SOCIALES EN EL ABORDAJE DE LA INFANCIA Y DE LAS FAMILIAS EN EL TERRITORIO

Se analiza aquí cómo la acción actual del Trabajador social entendida en relación a su formación profesional contextualizada requiere varias precisiones, en donde se juega un papel fundamental la universidad en la conexión de lo teórico y lo práctico. Por otra parte, el reconocimiento de los saberes mapuche sigue esperando su incorporación a la formación profesional, puesto que al analizar las conversaciones con trabajadoras sociales mapuche podemos entender la vinculación que tiene la formación profesional contextual; como lo es la universidad tanto en lo teórico como práctico y lo que ocurre con el reconocimiento de los saberes mapuche. La formación que entregan las universidades impacta al estudiante en su quehacer y cobra relevancia al momento de interactuar y/o empezar a relacionarse con el mundo mapuche. Llaquinao señala que la teoría debe ir conectada a todo proceso de prácticas y acercamiento no desde fuera, sino sumergirse en la realidad del otro, en cuanto a pobreza económica, riqueza cultural, el idioma y la forma de ver el mundo, esto a través de la realización de prácticas atingentes a la realidad del contexto local por cuanto ella enfatiza en tener prácticas en contexto mapuche como lo es la región, caracterizándose por una historia del pueblo mapuche, la formación no está siendo adecuada a los tiempos.

Lo anterior responde a la necesidad de crear conocimientos desde las universidades que sean acertados a la realidades locales destacando sus particularidades y diferencias, es así que Salas (2011) postula que se necesita un cambio de paradigma y enfoque transformando las visiones de quienes la imparten, para pasar desde una visión uni-versitaria a una diferente de tipo multi-versitaria, como se destaca en la presentación de la autora, la incorporación de dialogo entre académicos y autoridades mapuche dentro de las aulas, impartido en la Universidad Católica de Temuco.

Es así que se observa una carencia y necesidad de incorporar los saberes interculturales en el contexto local, visualizando la presencia de elementos culturales mapuche urgentes que propicie espacios de diálogos y reflexión asociados a saberes mapuche, historia de pueblo, reconocimiento a las problemáticas de desigualdad y reducción de tierra y aquí el desafío en el accionar del trabajo social. Esto nos lleva a comprender que si bien se aborda estos saberes en la formación del trabajador social es insuficiente considerando el contexto local, siendo relevante continuar propiciando espacios que ayuden a una entrega de herramientas para el análisis y comprensión de la realidad de las familias desde su visión cultural.

Los Trabajadores sociales destacan los aportes de los docentes en la búsqueda y entrega de saberes mapuche dentro del proceso de formación, sin embargo, los entrevistados refieren que esta entrega de conocimiento es insuficiente y depende de su interés personal en la búsqueda de mayor formación que les permita tener herramientas para el accionar en terreno, ligadas a prácticas con comunidades mapuche. Se destaca la iniciativa e inquietud de cada profesional trabajador social en incorporar y buscar saberes que propicien una acción social adecuada con las familias, comunidades y territorio mapuche, siendo un desafío permanente en la formación frente a la búsqueda y transformación de los problemas sociales, reconociendo que esto tiene que ver con un tema más personal del profesional, ya que no se visualiza por todos como relevante realizar un trabajo pertinente socioculturalmente.

CONCLUSIONES

Iniciar este escrito en mi lengua materna ha sido un reivindicar la voz de mis ancestros a través del diálogo que ellos realizaban con el cosmos, logrando comprender la vida desde los saberes de la naturaleza y hoy presente el kvmvn, que desde la crianza me entregaron mis bisabuelos y en el lof, y que han ayudado a complementar los nuevos saberes que absorbí en mi formación de estudiante de Trabajo Social y que finalmente logran develar este dialogo de la profesionalidad y el kvmvn mapuche.

Si bien el Trabajo Social está pensado en su formación desde la noción occidental, he comenzado un viaje desde una cultura a otra. Esto implica revisar estos dos caminos y ver si pudieran tener algunos elementos en común o más bien llevar a un diálogo de ambos saberes, pues inicié el camino desde mi lengua materna como lo es el mapuzungun, donde encontré elementos esenciales que han ayudado a develar un trabajo social capaz de adecuarse al contexto local regional, pero pensado desde mi visión como mapuche para así aportar en los espacios actuales como son las instituciones del Estado y a la vez desde los diversos territorios del pueblo mapuche. Según la CASEN 2009, los profesionales indígenas con mayor identidad cultural se concentran en la región de la Araucanía con un 38,5%, representando así al pueblo indígena más numeroso en Chile, sin embargo, he observado carencia en nuestras acciones desde el vínculo con las personas hasta los mismos procesos, donde al conocer más sobre el pueblo mapuche o parte de ella nos brinda posibilidades de ser entendida de mejor manera y aportar a un buen vivir desde sus saberes.

Es así como comienzo describiendo mi tuwvn y kvpalme, para encontrar al otro como un verdadero otro, utilizando conceptos como alteridad, que dice relación con el descubrimiento y la visión de mundo del otro. Nagy indica que “la preocupación por el otro actúa como un poderoso estímulo para que los individuos tomen responsabilidad en las dificultades por las que pueda estar pasando, no como culpabilidad, sino como un individuo adulto”. Asimismo, es esto que vuelve humano para preocuparse de las familias atendidas. Lo otro también es revisar cómo estamos accionando como mapuche, así como el otro para el filósofo Levinas, es el huérfano, el extranjero, y en el caso local tendría que ser ese aquél que reclama sus derechos y al reconocimiento como lo es la utilización de su idioma, donde puedan participar las dos personas implicadas; trabajador social y familia o el lof.

Aportar al debate de nuestro quehacer, nos lleva al plano de incorporar nuevos desafíos en el quehacer profesional, en especial desde la reivindicación de nuestras luchas personales, hasta incorporar el idioma como eje central en el conocimiento mapuche y occidental dentro de la academia. Esto nos impulsa a contribuir herramientas propias del mundo mapuche y buscar que el proceso de acción social sea adecuado, para todas las familias de origen mapuche, dándole un real sentido a su paso por la institución gubernamental o no gubernamental.

En este proceso de dialogo de saberes, que propician un proceso de acción social pertinente al contexto local con territorio mapuche y considerando las diversas visiones que tienen los profesionales de acuerdo a su formación que han adquirido en el hogar junto a su familia, la universidad y la práctica misma que los lleva a movilizarse y mantener una noción de la realidad de forma diferenciadora, desde sus contextos socioculturales y laborales los ha llevado a movilizarse y generar un cuestionamiento de la interculturalidad, entendiendo con especial atención la necesidad de adecuar la interculturalidad al contexto local mapuche, teniendo necesidades visibles que se hacen urgente de considerar como lo es el dialogo entre el trabajo social y el pueblo mapuche. Como ya se lo ha indicado, el kvmvn como conocimiento mapuche involucra los saberes de la naturaleza y en los diversos contextos ya sea espiritual, cultural y social dentro de las familias mapuche.

La construcción de conocimiento se realiza de forma colectiva en el proceso de acción social a través de la búsqueda de espacios interculturales específicos, para elaborar un trabajo de forma conjunta y generar un espacio de reconocimiento en el otro. En este sentido se incorpora el mapuche kvmvn, elementos adecuados para una acción social con el reyñma el lof a través del kvpalme, interpretación de los antiguos ancestros sobre la significancia de esto en el hacer y lo que significa el linaje de una persona que viene desde varias generaciones, en lo cotidiano de un ser humano. Si se analizan estos conceptos con mayor profundidad, se extraen elementos que dan sentido a las familias atendidas, la procedencia de la persona, buena procedencia, mala procedencia, linaje, familia, persona recta kvmeche, mapu, che, itrofill mogen (biodiversidad), historia de la de vida, ayudando a equilibrar ambos conocimientos desde la acción social del Trabajo Social. Puesto que abordar temáticas del contexto cotidiano de las personas y familias atendidas, propician una internalización de los objetivos trabajados.

En consecuencia para un profesional mapuche, los conocimientos locales del mundo de la vida y las subjetividades que se entrecruzan en el quehacer profesional, generan encuentro y desencuentro en el profesional que realiza las sesiones con familias que vivencian situaciones complejas y que han desequilibrado su kvme mongen, instalando la VIF, abuso sexual, alcoholismo, y diversas problemáticas hacia el mundo mapuche. Los conocimientos locales relevados más arriba se encuentran íntimamente conectados con diversas modalidades de dialogo en los territorios mapuche. En efecto, la forma de comunicación donde el idioma en el Pueblo Mapuche ha sido a través de la oralidades, el nvtramtun o que a nivel de la educación en los hijos se realiza a través de los quehaceres cotidianos donde los hijos, acompañan a los adultos a realizar trabajos domésticos con la finalidad que éstos vayan adquiriendo saberes del mapuche kvmvn.

Una segunda modalidad es el trawvn que alude a encuentros donde se dialoga de forma horizontal entre los miembros, teniendo gran sentido ya que mantiene sus protocolos al realizarlos, existiendo tiempo y escucha para cada uno de los miembros de la actividad, donde son los adultos mayores quienes mantienen los conocimientos para resolver y tratar temáticas puntuales. Un tercer modo que puede resultar muy útil es el weupitun donde los adultos mayores, con conocimientos de acuerdo a sus experiencias, realizan conversación para los asistentes en contexto de casamientos, eluwvn funerales, de esa forma entregar conocimientos y educar a los más jóvenes, principalmente cuando las problemáticas del territorio no estaban funcionando de forma correcta. Finalmente revelamos el ngvlamtun que consta de consejos que se entregan a los niños y personas a nivel general para que estos se desarrollen ante la vida como seres respetuosos, correctos con sus pares y con el medio natural.

Para la atención con familia mapuche es fundamental partir del pentukun[14] protocolo de saludo inicial donde se pregunta cómo está la familia, el clima, el tiempo, los animales, por lo que significa concretamente preparar el terreno para llegar a realizar una acción, ya que antiguamente los abuelos al visitar a una persona ellos realizaban un diálogo profundo para poder entrar al tema puntual que lo convocaba. También es relevante el chalin, saludo, existe una forma de dirigirse dependiendo si son adultos mayores chachay (abuelo), papay (mamita o abuelita), pu wekeche (persona joven), pichikeche (niños) y al saludar entre trato social entre varones peñi (hermano de sangre y/o entre hombres Mapuche) y ñaña o lamgen (hermandad entre mujeres mapuche) y así entre otros conceptos. Nvtramtun por su parte es una conversación mediante el cual se van transmitiendo los saberes por medio de la cotidianidad, conocimientos que tenían como objetivos ser norche kvmeche, zakinche, kimche en el accionar ante la vida. Por su parte el weupitun es un diálogo entre dos figuras significativas que entregan consejos, para tratar temáticas de relevancia e implicancia que involucre la realidad social. En tanto mediante el nvlamtun se dan consejos, entregados por personas adultas significativas a nuevas generaciones o para normar a una persona, el mizawvn que es la forma de compartir comida teniendo como trasfondo dialogar sobre temáticas de relevancia para sus integrantes y trawvn encuentros de personas para abordar un tema determinado.

Todas las anteriores prácticas de interrelación oral son desarrolladas en la cotidianidad y parte de la dinámica ancestral mapuche lo cual profesionalmente pueden desarrollar saberes mapuche en el proceso de acción social, promoviendo un clima de pertenencia sociocultural. Así como refiere Hilda Llanquinao.

En el mismo sentido anterior uno de los factores importantes a considerar en el proceso de acción social con familias mapuche es atendiendo a cada uno de los integrantes del lof (territorio), pichikeche (niños), fvchakeche (adultos mayores), como también los cambios históricos, culturales y sociales del territorio, pues las relaciones sociales internas y externas de la familia y el lof son trascendentales para comprender la dinámica familiar mapuche actual, encontrándose factores protectores y de riesgo en el proceso de crianza, momento de realizar un análisis a nivel familiar con situaciones complejas en el cual se altera la dinámica de la vida mapuche con el medio natural, afectando el kvme mongen[15] y kvme felen[16].

Desde la perspectiva de un trabajo social pertinente y contextualizado, es relevante tener presente la dinámica familiar mapuche. Que el niño(a) vive con sus padres, tíos(as), abuelos y se encuentra conectado al territorio, esto entendido desde la vinculación con la persona con su familia inmediata, como padres, hermanos, tíos, pero así también con los miembros del territorio, considerando que éstos tiene sus autoridades, ceremonias y protocolos internos dentro del lof.

En consecuencia, de lo anteriormente indicado, el tuwvn es la procedencia de la persona, que le hace tener características particulares a diferencia de los otros miembros donde incide la familia extensa, el lof y el contexto donde estos habitan y el kvpalme por su lado es las características que mantiene la familia extensa desde donde proviene la persona. Todo lo anterior está ligado en el ser humano y vinculado con su kvpalme, tuwvn y su lof. En definitiva, lo anterior nos muestra una perspectiva de la conexión de todos los componentes de la tierra con las personas, características de la familia del niño(a), características del lof, la importancia de cada uno de sus integrantes, niños, adultos mayores, los cambios históricos, culturales, sociales del territorio, las relaciones sociales internas, externa de la familia y la unión entre el lof con medio natural e incluso las problemáticas del mundo occidental.

Para la cultura mapuche todos los componentes de la naturaleza son significativos en el actuar de los seres humanos ya que todos los elementos influyen en la forma de convivir con el ser humano y el medio. “El equilibrio de la naturaleza se da entre todos los seres componente del mapu (tierra), principalmente los seres racionales que son los seres humanos que tienen el objetivo de cuidar y proteger el entorno natural y generar el equilibrio en todos los elementos de la tierra. Por tanto, nadie tiene el derecho de pasar sobre los componentes de la tierra de esta forma se mantiene el equilibrio del ser humano con el medio” (Marileo: 2011, p. 3). Ya que el que transgrede esta mirada, existe el desequilibrio de las familias alteando su dinámica familiar lo cual son atendidas por múltiples problemáticas. Es por ello que las modalidades de dialogo y conocimiento ancestral sobre la cultura mapuche, expuestos en este artículo constituyen un desafío, comprender a cabalidad lo que engloba aquello en su utilización.

Finalmente un trabajo social con pertinencia cultural mapuche podría ser lo que decimos en la lengua: Nial kiñe kelluwvn kvzaw yenielu elu leling mongen, mvleay ñi lelial tañi mongen ka itrofill mongen mvleulu mapu. Feymew rakizuamay chumngechi feley ti che feiti llazkvlelu, nienulu ta ko, iyal, petu lay tañi mawiza, ngelay ta menoko. Fei rvfr kimayaiñ chumngechi kellual ta che[17].

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Notas

[1] Agradezco los comentarios y sugerencias que me hicieron para mejorar el presente texto la papay Hilda Llanquinao y la profesora Wanda Lado.

[2] La escritura del mapuzugun del presente texto sigue la grafía utilizada es la aprendida en mi comunidad y en el colegio y que integra el grafemario Rangileo y el Unificado. Además, contó con la revisión del Lonko Jorge Calfuqueo Lefio, que es a la vez Director y docente de la escuela Llaguepulli.

[3] Territorio determinado de un grupo de personas.

[4] Para ser persona buena, durante su vida.

[5] Ser persona, comportarse como persona a través de una serie de valores y códigos.

[6] Linaje familiar

[7] Procedencia geográfica. La procedencia de la persona en base a la historia familiar de donde provenían.

[8] Familia, comprendida desde familia extensa, donde los tíos, abuelos pasan a ser parte de mi familia, por cuanto se comparten las labores de crianza y a la vez de una ayuda mutua en el territorio. No de forma separada con el medio, sino en directa relación con el entorno.

[9] Intercambio de productos de la tierra arvejas, trigos, etc. Además, todo lo que requiere la persona como animales.

[10] Ceremonia espiritual de los integrantes del rehue y con el cosmos.

[11] Juego de chueca con danza de sus integrantes del territorio.

[12] Ayuda mutua de los miembros del territorio.

[13] Conocimiento mapuche.

[14] Programa de acción social con familia y territorio mapuche; creada y desarrollada desde el año 2010 por la Trabajadora Social Luz Marina Huenchucoy Millao en el PIB Kupan wun de Lautaro, perteneciente a la fundación la Frontera. Con la finalidad de entregar una atención idónea a personas de origen mapuche, estas formas de diálogos son Pentukun, chalitun, nvtrmtun, ngvlamtun, mizawvn y trawvn.

[15] Buen vivir.

[16] Bien estar

[17] (Para que exista un Trabajo Social con dos miradas mapuche y occidental, es importante observar primero nuestras vidas y el entono que nos rodea, puesto que todo lo que está a nuestro alrededor tiene directa relación con el buen vivir: con el que sufre, por los problemas de agua, el deterioro de las tierras. desde ahí podemos enfocar nuestro quehacer profesional desde y con las necesidades de las personas con las que trabajamos y no imponiendo nuestra visión occidental que apunta a lo tangible y económico ).

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