Editorial
Productividad menguada en tiempos de crisis: Producir?...más tarde si acaso puedo…!

La crisis económica, política y social en la República Bolivariana de Venezuela ha mermado sensiblemente la productividad nacional. A pesar de que el Venezolano se levanta muy temprano para trabajar, la mayoría de los empleos formales son de baja productividad, adicionalmente muchas personas se ocupan en actividades poco productivas según estándares internacionales, como realizar largas filas para buscar un determinado producto, múltiples visita a distintos establecimientos para tratar de encontrar alimentos y medicinas, reventa de productos con poco o nulo valor agregado, en fin, tratando de sobrevivir a una cada vez más complicada situación económica.
En una economía donde muchas empresas han cerrado, otras tantas tienen problemas serios para conseguir materias primas por lo que frecuentemente paralizan su producción, pero además como si fuera poco las que están produciendo tienen que enfrentar obstáculos tales como: las deficiencias de la plataforma de soporte a la actividad empresarial, en términos de infraestructura física y servicios conexos como electricidad, agua, transporte de mercancías e insumos, telecomunicaciones, entre otros. Las deficiencias del servicio eléctrico y de internet, afectan significativamente la productividad pues implican horas en las que no se avanza el trabajo, reduciendo el uso de equipos y la cantidad de producto obtenido.
Asimismo, el régimen de control de cambio establecido desde Febrero de 2003 ha generado una multitud de tasas Bolívar/Dólar, alta volatilidad legislativa y retardo en la liquidación de divisas, todo lo cual atenta contra las labores de mantenimiento de equipos con requerimientos de repuestos importados, aumentan los costos de reposición, convirtiéndose en una camisa de fuerza para la producción en Venezuela y un campo de cultivo floreciente para la corrupción administrativa. Además los múltiples cambios legislativos favorables al bienestar del trabajador benefician al que esta empleado en detrimento de la productividad nacional, y en término de ello de la sociedad en su conjunto.
Todo este panorama se traduce (aunque no se disponga de cifras oficiales, por decisión política del gobierno del socialismo del siglo XXI) en que la mayoría de las empresas no registren una tendencia creciente de la producción, y en general no alcanzan niveles de eficiencia productiva similares a estándares internacionales, por lo que somos un país con ganas de producir pero con muchos obstáculos para lograrlo, dedicar tiempo a labores productivas es casi prohibitivo cuando de sobrevivir se trata, hay que hacer la cola para comprar el pan porque si no se acaba…, hay que ir de un lado a otro para buscar las medicinas porque si no.…y producir?...más tarde si acaso puedo!.
En medio de todo esto quiero brindar reconocimiento a los miembros de nuestro comité editorial que a pesar de todos los obstáculos siguen dedicando su tiempo (sin pago adicional) y talento para apoyar la gestión editorial de la Revista de Ciencias Sociales aun cuando sobrevivir es la premisa. En esta edición se presentan diversos artículos entre ellos: “Educación para la diversidad cultural y la interculturalidad en el contexto escolar español” de los autores Encarnación, Moreno y Moreno, quienes analizan las imágenes que aparecen en los manuales escolares, para profundizar en el tema de la inclusión en las escuelas del siglo XXI la diversidad y la interculturalidad. En tal sentido los manuales de texto, como soporte del aprendizaje en las aulas escolares, deben ser un reflejo de la realidad social.
Seguidamente, los autores Llorent-Bedmar, Vicente y Cobano-Delgado Palma, Verónica presenta su artículo intitulado: “Familia y educación en las constituciones de los países de la Unión Europea”, en el cual constatan las similitudes y diferencias existentes en las cartas magnas de los países miembros de la Unión Europea, respecto a dos ámbitos, la familia y la educación, encontrando que aunque las constituciones favorecen estas áreas, no constituyen un grupo uniforme, detectando diferencias relacionadas con las tradiciones, raíces culturales, nivel socio-económico, entre otros.
Luego destaca el artículo “Conocimientos, oportunidades y barreras para participar en políticas de apoyo a la juventud” de Castañeda, Narváez y Calvache, quienes mostraron como principales hallazgos que los líderes juveniles poseen conocimientos sobre políticas y mecanismos de participación, perciben más obstáculos para participar que oportunidades, sin embargo, son actores reflexivos, autocríticos, vigorosos y persistentes que resisten y desafían contextos de violencia. Continuando en el ámbito familiar se incluye el artículo intitulado: “Rol del estado chileno en el sistema de mediación familiar (periodo 2009-2015)” de los autores Ganga, Piñones, Abde y Acosta quienes analizan los resultados de la implementación del modelo de mediación familiar durante el referido período, estableciendo que el Estado chileno ha logrado su objetivo de propiciar un espacio de diálogo entre personas de escasos recursos, sin embargo, existen desafíos como mejorar la sustentabilidad de los acuerdos alcanzados.
Por otro lado, Gerardo Zapata y Aymara Hernández exponen en su artículo intitulado “Una escala de medición de la percepción gerencial y directiva del entorno empresarial”, la importancia de definir formas de cuantificar estos aspectos en medianas empresas, examinando propiedades psicométricas y empleando métodos estadísticos para evaluar los instrumentos de levantamiento de datos, asegurando con ello la rigurosidad metodológica y la calidad en los resultados de investigación.
Finalmente, en representación del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales destaca el artículo: “El gasto público y el ciclo electoral en Venezuela. Período 1977–2012” de Gustavo Machado, quien analiza la relación entre el ciclo electoral, específicamente los eventos de carácter presidencial, y el nivel per cápita de gasto público, encontrando que en el caso de Venezuela en el referido periodo, no existen indicios que reflejen vínculos entre el nivel de gasto público y el ciclo electoral, sin embargo, el precario desempeño macroeconómico venezolano está influenciado significativamente por decisiones del ámbito político