Reseña

| . Instituto de Investigaciones, Econ. Dionisio Carruyo" de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad del Zulia. 2017. Zulia. Universidad del Zulia. 8 |
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Instituto de Investigaciones
En el marco del 53º Aniversario del Instituto de Investigaciones "Econ. Dionisio Carruyo" de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad del Zulia (II-FCES-LUZ), se realizó en fecha 02-06-2017 el Conversatorio titulado:"Del poder Constituyente al Poder Constituido, Consecuencias de la Asamblea Nacional Constituyente", dictado por elabogado constitucionalista Dr. Herman Pelzot Pernía. En el Edificio de Investigaciones "Dr. Gastón Parra Luzardo". Siendo el moderador del evento el Dr. Alberto CastellanoDirector de nuestra unidad de investigación.
La decisión de la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente generó importantes discusiones sobre su constitucionalidad en la sociedad venezolana, en este sentido el Dr. Pelzot argumentó que la constitución nacional no contempla expresamente la obligatoriedad de realizar un referendo consultivo para aprobar o no la convocatoria a tal asamblea, en cambio la figura del referendun aprobatorio si está presente para el caso de enmiendas y reformas constitucionales.
El capítulo III de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela contempla en su artículo347 que: “El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado,crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución. De lo cual se infiere que es el “pueblo de Venezuela” quien puede convocar a una Asamblea Constituyente. Mientras que el artículo 348 contiene en general el procedimiento para convocarla, en este caso “la iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrá hacerla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros. La Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Consejos Municipales en cabildos, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismo y el quince por ciento de los electores inscritos o electoras inscritas en el registro electoral”.
De este artículo se rescata el hecho de que el Presidente de la República en Consejo de Ministro puede tomar la iniciativa de convocatoria, pero….¿puede directamente convocarla?, puede considerarse al Presidente en Consejo de Ministro como representación del pueblo de Venezuela?. En este sentido el Dr. Pelzot argumentó que los artículos 347 y 348 de la actual constitución nacional tienen una “laguna jurídica” o un “vacío normativo”, por lo que el régimen tiene razón al asegurar que no debe realizarse un referendo consultivo para convocar la constituyente. Todo lo cual dio pie para generar distintas matrices de opinión en esta materia, que afianzó la decisión de muchos partidos políticos de no participar en tal evento electoral, dejando a una importante parte del pueblo venezolano sin representación. La constitución nacional no dice nada sobre cuantos integrantes tiene una Asamblea Nacional Constituyente, ni como se eligen estos. Comenta el Dr. Pelzot que no es como la plantea el Presidente Nicolás Maduro, por cuanto las bases comiciales no son sectorizadas, ya que esos registros no existen en el Consejo Nacional Electoral. ¿De dónde sacaron ese registro para poder contabilizar la cantidad de constituyentistaspara elegir los 545 diputados?. Lo que estaría convocando el Presidente no es una Asamblea Nacional Constituyente sino un grupo elegido a su modo (sectorizado).
El Dr. Pelzot opinó que en el país deberá realizarse una negociación, “a pesar de que a mucha gente le choque...habrá un diálogo, se tendrá que negociar, y esta negociación no será pública”. Precisó que para que pueda surgir ese diálogo ambas partes deben reconocerse como iguales y establecer condiciones claras para la negociación, donde los involucrados deben ceder en algunas posiciones. En este aspecto el diálogo y la negociación parecieran ser el camino más sensato para resolver la grave crisis económica, política y social del país.