Artículos
Foto-voz como Técnica de Investigación en Jóvenes Migrantes de Retorno. Trayectorias migratorias, identidad y educación
Photo-voice as Research Technique in Young Return Migrants. Migrationtrajectories, identity and education
Foto-voz como Técnica de Investigación en Jóvenes Migrantes de Retorno. Trayectorias migratorias, identidad y educación
EMPIRIA. Revista de Metodología de las Ciencias Sociales, núm. 45, pp. 15-49, 2020
Universidad Nacional de Educación a Distancia
Recepción: 07/02/2019
Aprobación: 10/10/2019
Resumen: El objetivo de este artículo esdescribir de manera general la técnica de investigación Foto-vozy valorar si ampliar los alcances de esta técnica,al tema de migración de retorno,nos ayuda a comprender el rol que juegan las trayectorias migratorias, el lenguaje, el estigma y la identidad en las aspiraciones educacionales de los jóvenes de retorno en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Asimismo, es nuestro objetivo presentar los principales hallazgos en las tres categorías de análisis propuestas: las trayectorias migratorias, el estigma- identidad, y las aspiraciones educativas de los jóvenes retornados.Utilizamos el instrumento de la Foto-Voz, la cuales una técnica de investigación cualitativa, de muestreo intencional y de acción participante. Participaron jóvenes de retorno, jóvenes sin experiencia migratoria y profesores y profesoras de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS en Culiacán, Sinaloa, en un taller de fotografía donde expresan sus experiencias migratorias, su identidad y sus aspiraciones educativas por medio de fotos y pequeñas narrativas. Se reclutaron15 participantes, por medio de invitación directa, difusión de información del taller de fotografía y por medio de bola de nieve. Dentro de los resultados podemos destacar queampliar el alcance deFoto-voz al tema de migración de retorno de jóvenes, tiene utilidad al proporcionar a los y las recién llegadas herramientas para expresar su identidad (todavía incomprensible para ellos) con representaciones simbólicas a través de fotografías.Sus testimonios reflejan una introspección y un esfuerzo de autoconocimiento sobre sus sentimientos y perspectivas.Con esta técnica identificamos y priorizamos situaciones de exclusión e inclusión en las trayectorias migratorias y en el proceso de inmersión en la universidad de los jóvenes retornados.
Palabras clave: Jóvenes de retorno, Foto-voz, Narrativas, Experiencias migratorias, Aspiraciones educativas.
Abstract: The objective of this article is to describe in a general way the Photo-voice research tecnique and assess whether extending the scope of this tecnique to the issue of return migration helps us to understand the role played by migratory trajectories, language, stigma and identity in the educational aspirations of returning youth at the Autonomous University of Sinaloa (UAS). Likewise, it is our objective to present the main findings in three categories of analysis: migratory trajectories, stigma-identity, and the educational aspirations of young returnees. Methodology: Foto-Voz is a technique of qualitative research, non-representative sampling and participatory action. Participated in a photography workshop:young people of returned, young people without migratory experience and professors from the Faculty of International Studies and Public Policies of the UAS in Culiacán, Sinaloa, where they express their migratory experiences and their educational aspirations through photos and small narratives. 15 participants were recruited, through direct invitation, dissemination of information from the photography workshop and by a snowball. Findings: Extending the scope of the Fotovoz to the issue of return migration of young people, is useful in providing newcomers with tools to express their identity (still incomprehensible to them) with symbolic representations through photographs. Their testimonies reflect an introspection and an effort of self-knowledge about their feelings and perspectives. Under this methodology we identify and prioritize situations of exclusion and inclusion in migratory trajectories and in the process of immersion in the university of the young returned.
Keywords: Young returned, Photovoice, Narratives, Migratory experiences, Educational Aspirations.
1. INTRODUCCIÓN
La migración de retorno en Sinaloa es cada vez más visible y evidente en las aulas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, como profesoras de la Facultad de Estudios Internaciones y Políticas Públicas (las dos primeras autoras de este trabajo estábamos trabajando en esta facultad al momento de hacer la investigación)percibimos este flujo migratorio de distintas maneras: porque alguno de nuestros estudiantes es llamado por otros como “El Gringo”, por su manera de hablar español y su dominio en el idioma Inglés; también los percibimos al momento de revisar un ensayo escrito y detectar falta de dominio en la escritura en español; o simplemente al hablar del tema de migración en la materia de Relaciones Internacionales Contemporáneas, algunos y algunas de las estudiantes no pueden evitar contar de su experiencia migratoria; o tal vez estamos más atentas a sus expresiones en esta temática porque nos interesa y es nuestro objetivo de estudio. Pero en otras aulas, en otras licenciaturas y en otros contextos sinaloenses, estos estudiantes no tienen la oportunidad de ser visibles ni de expresar su experiencia para ser comprendidos/as o escuchados/as.
Las estadísticas también manifiestan este aumento, sin que ello afecte sustancialmente la cotidianidad de los procesos de enseñanza en las aulas universitarias, ni en las políticas de inclusión de la universidad. Sin embargo, consideramos que es un fenómeno que amerita ser analizado y mostrado en su justa dimensión y problemática.
Los y las jóvenes migrantes de retorno comparten características comunes, como el dominio del idioma inglés, sus deseos de estudiar y concluir una licenciatura, una visión más amplia de su entorno marcada por sus trayectorias migratorias, los mismos problemas de adaptación en la escuela en México y los mismos miedos, incluso algunos comparten una doble nacionalidad, pero sobre todo, consideramos que estos y estas jóvenes comparten un fondo de conocimientos y experiencias que es imperativo potenciar y aprovechar (González, Griego-Jones, Martínez y Montoya, 2012). Realizar estudios cualitativos, donde tengan oportunidad de expresar sus experiencias, sentimientos y perspectivas sobre su experiencia, son necesarios para aportar evidencias a esta realidad que se torna difusa e invisible.
Es por eso que el objetivo de este artículo es describir de manera general la técnica de investigación Foto-voz y valorar si ampliar los alcances de esta técnica, al tema de migración de retorno, nos ayuda a comprender el rol que juegan las trayectorias migratorias, el lenguaje, el estigma1 y la identidad2 en las aspiraciones educacionales de los y las jóvenes de retorno en la Universidad Autónoma de Sinaloa. Asimismo, es nuestro objetivo presentar los principales hallazgos en las tres categorías de análisis propuestas: las trayectorias migratorias, el estigma- identidad, y las aspiraciones educativas de los jóvenes retornados. Los resultados que se presentan son parte de un estudio cualitativo, no representativo, realizado con jóvenes de retorno en la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS, quienes nos muestran a través de fotografías y sus testimonios por escrito, cómo vivieron su experiencia migratoria en EU, sus sentimientos, su identidad y percepciones del retorno a Sinaloa.
Primeramente, plateamos los antecedentes de Foto-voz y algunos ejemplos de cómo se ha utilizado para analizar el tema migratorio, para después dar paso a describir la implementación de la metodología con jóvenes migrantes de retorno en la Universidad Autónoma de Sinaloa. Por último, analizamos algunos de los resultados obtenidos, mostrando las fotografías realizadas por los participantes y su experiencias plasmadas en las narrativas.
2. ANTECEDENTES DEL USO DEL MÉTODO FOTO VOZ
Foto-voz es una técnica de investigación participativa basada en la comunidad. Esta técnica surgió en la década de los 80, por iniciativa de Caroline Wang, profesora norteamericana de la Universidad de Michigan, especializada en cuestiones de la educación de la salud, y por Mary Ann Burris miembro de la Fundación Ford en Nairobi, Kenya. Ellas la definieron como “una metodología de fotografía participativa que busca dar voz a través de la imagen, creando nuevas oportunidades para reflexionar y presentar asuntos de la comunidad de una forma creativa y personal”. Sin embargo, existen estudios recientes que lo consideran una técnica de investigación; como es la entrevista o los grupos de enfoque; y no como una metodología. De acuerdo a Marrandi, Archemi y Piovani (2007); y ¨aunque las autoras definen Photovoice de diversas maneras a lo largo de su evolución (proceso, método, metodología y estrategia), se considera, que Foto-voz es una técnica fotográfica que utiliza un enfoque cualitativo de investigación, participación y acción para producir el conocimiento científico¨ (Escalante, 2015:157).
Los objetivos principales de esta técnica de investigación son habilitar a los y las participantes para usar imágenes fotografías con el objetivo de documentar y reflexionar sobre las necesidades y realidades de su comunidad desde su punto de vista, promover el diálogo de comunidades por lo general silenciadas, y promover el cambio social comunicando las problemáticas a la sociedad y a los hacedores de política públicas (Strack, Magill y McDonagh, 2004:50).
Los fundamentos principales de Foto-voz se enraízan en la pedagogía popular, en la teoría feminista y en la fotografía documental (Wang, 1999: Wang y Burris, 1997). Sin embargo, lo nuevo es que con esta técnica los participantes son los que usan la cámara fotográfica, realizan sus propias fotografías, las describen y las seleccionan, lo cual les permite expresar directamente la realidad de su vida cotidiana. Además, en los talleres de Foto-voz, con la presentación de las imágenes y narrativas ante el grupo participante, se fomenta el compartir experiencias que llevan a la reflexión, conocimiento y se promueve el dialogo crítico entre los participantes para traducir esa reflexión en una acción social (Doval, Martínez-Figueira y Raposo, 2013:152; Hergenrather, Rhodes, Cowan, Bardhoshi y Pula, 2009; Wang, 1999). Este técnica implica un proceso, que en lo general se ha implementado en los siguientes pasos: identificar la problemática a investigar; definir la comunidad participante y reclutara los y las participantes; entrenar fotográficamente a dichas/os participantes; definir las temáticas a desarrollar por medio de fotografías; definir tiempo para la toma de fotos y descripción de narrativas; documentar y recopilar los hallazgos; y por último, discutir grupalmente sobre las fotografías y presentar los resultados; aspectos que retomamos en nuestro estudio sobre jóvenes migrantes en Sinaloa y los describimos en el siguiente apartado.
Pero antes nos interesa describir las investigaciones realizadas con Foto-voz para visualizar las ventajas y desventajas de su uso. Las investigaciones que han usado esta técnica se enfocan básicamente al análisis de cuatro áreas: 1. La acción social 2.La salud, 3. La educación y 4. El feminismo (para ver una revisión completa de esta literatura ver Catalani y Minkler, 2010; Hergenrather, Rhodes, Cowan, Bardhoshi, Pula, 2009; Martínez-Guzmán, Prado-Meza, y Tapia, 2018). No es objetivo de este artículo describir esta literatura de manera particular, pero sí describir el uso que se le ha dado a esta técnica de investigación en un nuevo campo del conocimiento; la migración, es por eso que en este el Cuadro 1 citamos los estudios sobre migración que han utilizado la técnica Photo-voz, resaltamos los objetivos de investigación, los participantes seleccionados y su combinación con otras técnicas metodológicas (Ver cuadro 1).
Dentro de los estudios migratorios que han usado Foto-voz encontramos que se enfocan a problemáticas de salud emocional y acceso a servicios de salud (García, et al, 2013; Gómez y Castañeda, 2018). Bajo estos estudios, se constata la eficiencia de esta técnica para diagnosticar, conocer y análisis las problemáticas de salud que afectan a las poblaciones migrantes, como el bienestar emocional de jóvenes y padres en comunidades migrantes en México y Estados Unidos, y el acceso a servicios de salud de la población indocumentada y relacionada con jóvenes DACA en Arizona. Asimismo, en estos estudios se destacan los beneficios de esta metodología en cuanto a la formación de liderazgo de los participantes y la manera creativa y llamativa de proyectar la problemática hacia la comunidad en general.
En otro de los artículos sobre el uso de Foto-voz en esta temática, se subraya la utilidad del uso de las fotos como instrumento de mediación entre las narrativas de los migrantes que proyectan su percepción de sí mismos y las comunidades de acogida que los perciben ajenos (Cabañes, 2018). En este caso, donde se estudio la migración de indios y coreanos en Filipinas, se argumenta que este tipo de mediación generalmente permite a los participantes migrantes utilizar voces que no solo transmiten sus propias historias personales, sino que también atraen al público quienes lo califican de fascinante, interesante y educacional, logrando una conexión entre migrantes y la comunidad de acogida.
No obstante, estos estudios, consideramos necesario ampliar los alcances de esta técnica de investigación para comprender la identidad, el estigma de los jóvenes de retorno y el impacto que tiene esto sobre sus aspiraciones educativas. Con Foto-voz pretendemos facilitar la expresión de sentimientos, identidades y aspiraciones educativas de los recién llegados y hacerlos reflexionar sobre su experiencia migratoria a través de expresiones simbólicas reflejadas en las fotografías tomadas por ellos y ellas.

En los estudios realizados en distintas temáticas se han encontrado ventajas de su uso, pero también algunas desventajas. Dentro de los resultados generales más notables del uso de esta técnica podemos destacar que: Primero, a través de Foto-voz se obtiene la posibilidad de percibir el mundo desde el punto de vista de los marginados, los menos representados y de las poblaciones vulnerables, lo cual incrementa el poder y voz individual de los participantes a través de las imágenes y las narrativas. Segundo, permite describir una problemática desde el potencial que representan las imágenes y mejora el entendimiento de las necesidades de la comunidad. Las fotografías les permite hablar de las visiones y preocupaciones de las distintas poblaciones plasmando sus reflexiones y puntos de vista personales de una manera creativa. Tercero, puede facilitar el muestreo de diferentes contextos y comportamientos sociales. Cuarto, involucra a la comunidad a la acción y el activismo, promueve la capacitación de esa misma comunidad para la denuncia y mejora de la situación de partida. Quinto, habilita a los y las participantes para expresar sus ideas, historias y experiencias a otros miembros de la comunidad. Y sexto, con Foto-voz no solo se logran conocimientos de diagnóstico de una problemática sino permite analizar el fenómeno en un plano del imaginario social y las narrativas culturales (Wong y Burris, 1997: 372-373; Catalani y Minkler, 2010:443; Martínez-Guzmán, et al., 2018: 181). Es en este último punto donde consideramos pertinente ampliar los alcances metodológicos de Fotovoz y aplicarla a la comprensión de las identidades y estigmas construidos por y sobre los jóvenes migrantes de retorno en las comunidades mexicanas.
Sin embargo, otros hallazgos nos muestran que la Foto-voz no se puede considerar un programa completo para lograr el empoderamiento de las comunidades más vulnerables, incluso puede generar lo contrario; al aumentar la esperanza de ser escuchados y fracasar en comunicar a los hacedores de políticas públicas y a la sociedad, puede resultar que los participantes terminen menos empoderados y decepcionados que como iniciaron. Por otra parte, reflejar los aspectos de una problemática puede ocasionar angustia para los participantes, y pueden mostrar resistencia a fotografiar los aspectos más devastadores de su comunidad, en este caso la metodología puede fallar en mostrar lo que se considera lo esencial de una problemática o los aspectos más importantes de su realidad. Este resultado también se puede observar en comunidades donde el miedo esta latente y prefieren no ser visibles o no expresar abiertamente sus opiniones, como puede ser el caso de los inmigrantes indocumentados en EU. Otro aspecto que puede disminuir en lugar de aumentar el poder de los y las participantes, podría deberse a tomar fotografías de alguna persona que no desea ser fotografiada, especialmente en comunidades donde las actividades ilegales son comunes y los participantes pueden verse inmiscuidos en cuestiones de amenazas. Un asunto ético relacionado con Foto-voz, tiene que ver, precisamente, con la invasión a la privacidad de las personas fotografiadas, de los participantes o de los activistas, lo cual es otro riesgo de esta técnica de investigación que tiene que ser tomada en cuenta (Strack, Magill y McDonagh, 2004:57).Asimismo, otro desafío que plantea esta técnica, está relacionada con las estrategias de análisis de resultados y los criterios de validación cualitativa (Martínez-Guzmán, et al., 2018: 182).
Con base en las ventajas y desventajas que ha mostrado esta técnica, consideramos que la Foto-voz puede ser idónea para lograr los objetivos planteados con los jóvenes de retorno en la universidad, sobre todo por la oportunidad que muestra de habilitar a los jóvenes para que nos cuenten su trayectoria migratoria con fotografías y sus escritos de una manera creativa y poder dejarles una capacitación en la toma de fotografías. A continuación, planteamos la problemática de jóvenes de retorno en Sinaloa, después describimos cada uno de los pasos que definen la Foto-voz para nuestro caso de estudio y finalmente presentamos los resultados y el análisis de los hallazgos.
3. IMPLEMENTACIÓN DE FOTO-VOZ CON JÓVENES MIGRANTES DE RETORNO EN LA UNIVERSIDAD
3.1. Problemática a investigar
La problemática de jóvenes de retorno no solo tiene que ver con números, sino con las propias características que manifiesta este grupo y el impacto que tiene en ellos y en las comunidades que los reciben, su inserción en la vida familiar, educativa y laboral.
En cuestión de números, podemos decir que la migración de retorno en México ha crecido en los últimos años, estimaciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO)3 advierten de un aumento de migrantes retornados en México, los migrantes pasaron de 267,150 en el año 2000 a 824,414 en 2010 (CONAPO, 2000 y 2010), posteriormente para el año 2015 se calcularon 495,400 migrantes (Unidad de Política Migratoria y CONAPO, 2016:25). Para el caso de Sinaloa, en el año 2000, 3, 576 hogares sinaloenses contaban con migrantes de retorno, lo que representa un 0.61% de los hogares. Para el año 2010 un 1.83% de las viviendas de la entidad tenían migrantes de retorno, un total de 13, 225 viviendas (CONAPO, 2002 y 2012). Esto refleja un incremento de 269%. Para el año 2015, el estado de Sinaloa siguió la tendencia a nivel nacional, bajó comparado con el año 2010, pero aun es más elevada la cifra de retornados que el año 2000. Sinaloa recibió 9, 908 migrantes de retorno en el 2015. Estas cifras engloban retornos de tipo familiar, en cuyos miembros se encuentran menores y jóvenes migrantes que han nacido y/o crecido en Estados Unidos.
En un estudio realizado por Montoya y Valenzuela (2012) se detectó un flujo muy importante de jóvenes provenientes de Estados Unidos que tramitaron revalidaciones para ingresar a la Universidad, encontraron que los datos van en aumento desde 2007, donde se registraron 72 revalidaciones a nivel bachillerato en ese año; 168, en 2008; 276 en 2009; 270, en 2010 y 265 en 2011. Asimismo, en una investigación realizada en la Universidad Autónoma de Sinaloa, entre 2013 y 2014, hemos encontrado 68 jóvenes migrantes de retorno en tres facultades distintas (Montoya y Herrera, 2015).
En cuanto a las características que manifiesta este grupo de retorno, en un estudio representativo, realizado en Culiacán, Sinaloa, en el que se visitaron 167 escuelas, se localizaron 534 menores migrantes de retorno, ellos y ellas representan el 1.45% de un total de 36, 634 alumnos encuestados. De estos/as menores, 467 son nacidos en Estados Unidos, es decir, 87.4% del total de menores retornados4 (Herrera, 2017), esto pone en evidencia una población infantil con nacionalidad estadounidense en Sinaloa y un “retorno” de ciudadanos/as estadounidenses al estado, enmarcados en un ambiente de familias mixtas, con distintas posibilidades de moverse, estudiar, trabajar y relacionarse en ambos lados de la frontera México/EEUU. Nos encontramos ante el retorno de familias completas, menores migrantes, adultos/as y también jóvenes, estos últimos han retornado solo o acompañados y por diversos motivos, entre ellos la búsqueda de una educación universitaria (Montoya y Herrera, 2017; Anderson y Solís, 2014; Cortez-Román, García y Altamirano, 2015; Cortez-Román y Hamann, 2014; Jacobo-Suarez y Jensen, 2018). Asimismo, Montoya y Herrera (2015) han puesto en evidencia que los jóvenes retornados, regresan, entre otros motivos, en búsqueda de una educación universitaria a las que les es difícil acceder en Estados Unidos, es decir es un retorno educativo, el cual no esta exento de retos, dificultades y problemáticas para estos jóvenes, sus familias y el sistema educativo del que ahora forman parte.
El impacto de esta migración de retorno no se ha analizado del todo. Los primeros hallazgos nos muestran que los jóvenes enfrentan problemas personales de angustia, estrés y depresión en este paso del proceso migratorio. Además de las dificultades burocráticas para insertarse en el sistema educativo mexicano, en algunos casos los jóvenes enfrentan rechazo y bulling por parte de sus compañeros, tienen que hacer frente a cuestiones de eficiencia educativa, adaptarse a las nuevas condiciones en sus aulas, lo cual les resulta una tarea difícil y complicada (Montoya y Herrera, 2017; Herrera y Montoya, 2019; Anderson y Solís, 2014; Cortez-Román, et al., 2015).Debido a la necesidad de más información y a la problemática vista desde nuestra perspectiva como profesaras universitarias, en esta investigación nos preguntamos ¿Cuál es el rol que juegan las trayectorias migratorias, el lenguaje, el estigma y la identidad en las aspiraciones educacionales de estos jóvenes? Y para contestar esta pregunta planteamos realizar el estudio bajo la técnica de investigación Foto-voz.
3.2. Construcción de la comunidad y reclutamiento de los participantes
Siguiendo esta técnica, se invitó a participar a estudiantes de retorno a un taller de fotografía donde aprenderían a contar una historia por medio de imágenes. Los alumnos de retorno ya habían sido identificados/as previamente en la clase por tres maestros de la Licenciatura en Estudios Internacionales. Se les invitó de manera personal y también se realizó una invitación abierta por medio de flayers y posters (Gráfico 1: Poster del Curso). Participaron 5 jóvenes de retorno, de los cuales 4 son de la licenciatura en Estudios Internacionales y una alumna de la Lic. en Química; también participaron cinco estudiantes no migrantes y cuatro profesores, más el facilitador del taller Foto-voz. En total 15 participantes.

El taller fue impartido por un fotógrafo profesional que cuenta con experiencia en la enseñanza de la fotografía. El taller fue llamado “Workshop Photo-voz. Imágenes del retorno”, tuvo una duración de seis días (30 horas), se impartió de lunes a sábado, en las instalaciones de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS. El programa del taller consistió en una parte teórica y otra práctica; en la primera, los jóvenes aprendieron sobre los orígenes e historia de la fotografía, principales fotógrafos, técnicas fotográficas, manejo de la luz, la composición y encuadre; y en la segunda parte del taller, se aprendió sobre los géneros fotográficos, la fotografía como herramienta creativa, la narrativa fotográfica, el contexto físico, temporal y elementos protagonistas, realizaron fotografías en grupo, con locaciones en la universidad y el jardín botánico de la localidad (ver Programa del taller Foto-voz).

En este proyecto, el anonimato y la confidencialidad, se trataron de tres maneras a lo largo del proceso de investigación. Primero, en el taller de fotografía se concientizó a los participantes sobre la ética y la mecánica de la fotografía para asegurarse de que entendieran las implicaciones de hacer investigación social fotográfica. En segundo lugar, se requirieron formularios de consentimiento informado a los participantes del taller, y se aseguró de que entendieran por qué se recopilaban las imágenes y qué se haría con ellas, así como con los textos escritos. Finalmente, se omitieron los nombres de los/as participantes en las narrativas redactadas por ellos/as.
3.3. Definición de la temática a desarrollar por medio de fotografías
Para conocer y analizar cuál es el rol que juegan las trayectorias migratorias, el lenguaje, el estigma y la identidad en las aspiraciones educacionales de estos y estas jóvenes necesitamos conocer primero las trayectorias migratorias de nuestros estudiantes, explorar sobre el estigma que tienen de sí mismo y cómo se identifican, además de explorar sobre sus aspiraciones educativas. Es por eso que, les pedimos desarrollaran estas categorías de análisis con sus temáticas, por medio de fotografías y narrativas (Ver cuadro 2):
1. Trayectorias migratorias: Yo antes de migrar…Yo después de migrar…Mi vida en EU…Mi recuerdo más importante de vivir en EU…Mi recuerdo al regresar…
2. Estigma e identidad: Mi familia antes de migrar…Mi familia después de migrar… Para mi México es…Para mi EU es…
3. Aspiraciones educacionales: Mi escuela en EU…Mi escuela en México…Lo que representa estudiar para mi…Yo en 10 años…
Estas categorías fueron definidas por las autoras de este estudio y no por los estudiantes. Se les explicó previamente cuál era el propósito y se les incentivó para que expresaran abiertamente lo que sentían y creían usando lo aprendido en el taller de fotografía.

3.4. Investigación y documentación
Las fotos realizadas se seleccionaron entre los asistentes con ayuda del profesor, se tomó en cuenta la técnica fotográfica y también la identificación de los participantes con lo que se deseaba transmitir a través de la fotografía. Aquí se presentan solo algunas de las que se recabaron, con la narrativa de los participantes. En total, se logró seleccionar 20 fotografías con sus narrativas, expresando los pensamientos sentimientos y perspectivas de los participantes en las temáticas propuestas previamente.
3.5. Discusión sobre las fotografías y presentación de los hallazgos de Foto-voz
Sus fotografías las presentaron el último día en la clase y se hablaba de ellas, de esta manera las compartían y se sensibilizaban más sobre su experiencia migratoria. Los/as estudiantes que no habían tenido una experiencia migratoria, ayudaron con las sesiones fotográficas y contaban una historia sobre género y los maestros sobre cómo perciben a los estudiantes de retorno. No se realizó una presentación formal en físico de los hallazgos de este taller, pero se publicaron en una página de Facebook, donde los participantes podían compartir las fotografías tomadas y el profesor encargado de impartir el taller, daba una retroalimentación sobre la técnica fotográfica. Al finalizar el curso todos los participantes recibieron una constancia y diploma de participación.
4. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS: SENTIMIENTOS Y EXPERIENCIAS DE JÓVENES DE RETORNO A TRAVÉS DE LAS FOTOS Y SUS NARRATIVAS
Basamos nuestro análisis en tres premisas teóricas principales: 1. El retorno es parte de un proceso migratorio continuo, es decir, no es el fin de la migración (Ruerd, Van Houte y Davids, 2009). 2. Los retornados son heterogéneos, es un grupo muy diverso y muy difícil de generalizar los hallazgos (Gandini, Lozano y Gaspar, 2015) 3. Los niveles de integración de los/las jóvenes retornados al sistema educativo son muy variados; sin embargo, creemos posible desarrollar una tipología de jóvenes retornados, con base en sus experiencias migratorias, niveles de integración en los dos países y su éxito escolar, aspecto que no se logra desarrollar con esta investigación, pero nos ilustra en algunos características de los jóvenes retornados. Proponemos una estrategia de análisis de los datos, dividiéndolos en tres categorías de análisis, las cuales están basadas en los temas que se les pidió a los/las jóvenes desarrollaran en el taller con fotos y narrativas: trayectorias migratorias, estigma e identidad y aspiraciones educacionales.
4.1. Trayectorias migratorias
Al hablar de sus experiencias como migrantes los/las jóvenes se trasladan constantemente entre el aquí (México) y el allá (EEUU), no es posible hablar de retorno sin remitirnos a la estancia de estos jóvenes en Los Estados Unidos, ni tampoco es posible dejar de hablar de la posibilidad de regresar a EU.
Respecto a la estancia migratoria de los jóvenes en EU, las percepciones se ven influenciadas por aspectos que van desde las razones y el contexto de la emigración, hasta su nivel de arraigo a la sociedad norteamericana. En general, se observa en los/las jóvenes una idea positiva de su vida en EU en los aspectos de índole económico, social y escolar, especialmente en cuestión económica expresan un mayor acceso a bienes materiales y de esparcimiento comparado con lo que pueden alcanzar en México. Pero, sin duda, destacan las referencias a los vínculos sociales y de amistad formados con personas de otras nacionalidades durante su experiencia migratoria. Los jóvenes valoran la convivencia con otras culturas, lo que sin duda los ha dotado de un bagaje cultural amplio, que forma parte de lo que son, de su identidad5.

“En esta foto estamos mi mejor amigo (K. M.) y yo celebrando un día de Halloween. La foto se tomó frente a la chimenea de mi casa. De todas las fotos que tengo de nosotros dos juntos esta es la que más me gusta. Esta persona pasó tanto tiempo conmigo en mi infancia que podría considerarlo un segundo hermano. Nuestra amistad se mantuvo durante tantos años por un entendimiento mutuo a nuestro problema de identidad. Mi amigo era un mulato, y por lo tanto encontraba rechazo social tanto por su familia como la misma sociedad estadounidense. A pesar de que yo jamás fui discriminado (por lo menos de una manera que me hiciera sentirlo, aun menos recordarlo) yo me apartaba de toda convivencia con mis compañeros estadounidenses, y juntos encontramos alegría en nuestras diferencias” (Estudiante de Retorno).

“Cuando vivía en Lancaster California, afortunadamente, mi padre tenía un trabajo en construcción que alcanzaba para abastecer las necesidades de todos los miembros de mi familia e inclusive tener lujos. Con lujos me refiero, a que viajábamos dentro de EEUU todos los fines de semana para ir a los partidos de fútbol de mis hermanos, o simplemente para visitar a familiares y a amistades que vivían a unas horas de nosotros. Me encantaba que mi familia era tan unida y que nuestra calidad de vida era muy buena, sentía que mi vida no podía ser mejor, había mucha unión y comunicación, aunado a ello grandes convivencias y experiencias que siempre tendré guardadas en mi mente y en mi corazón. A pesar de que viajábamos mucho en familia, visitábamos toda clase de restaurantes y de hoteles durante nuestra estadía a donde fuese que viajáramos, mis fines de semana preferidos eran cuando visitábamos este restaurant mexicano que nos quedaba a la vuelta de la esquina de nuestra casa. Este restaurant llamado “Tacos sí, Señor” vendía mi comida mexicana preferida y recuerdo sentirme en casa aunque no estuviera en mi casa, la gente que trabajaba ahí era muy amable y nos daban el mejor trato, pero independientemente de eso, este lugar era en donde mi familia siempre se reunía para ponernos al tanto, ya fuera que mis hermanos mayores platicaran sobre cómo les iba en sus clases de fútbol, y si me había ido bien en mis prácticas de porrista, todo era tan bonito y me sentía en gran armonía” (Estudiante de Retorno).

“Mi vida en EEUU fue una experiencia muy bonita, tenía mucha cercanía con mi familia, convivía con mis primos casi todos los días, era muy destacada académicamente en mi escuela, tenía todos los juguetes que cualquier niña pudiera pedir y una gran atención de mis padres, mi vida era plena y puedo decir que tuve una muy bonita infancia en este país. Aquí una foto en donde recuerdo perfectamente que jugaba a las carreras con mi primo Anthony y que la pasábamos de lo mejor siempre que estábamos juntos, el aún vive en EEUU y ocasionalmente lo veo, pero jamás olvidaré el lazo de amistad que creamos mientras vivía allá” (Estudiante de Retorno).
Pero también hay jóvenes que les tocó compartir el miedo y el encierro de sus padres indocumentados. Sin comprender completamente lo que vivía su familia, esta estudiante siente que algo no estaba bien con ser mexicana y estar viviendo en Los Estados Unidos.

“Al estar en Estados Unidos siendo ilegal es muy difícil y más para una niña de 7 años que no sabía lo peligroso que era y que tampoco entendía por qué no se podía salir de la casa tan fácilmente, el por qué los papás la tenían difícil para encontrar un trabajo y porque la tierra de la "libertad" no era la libertad para nosotros. Entendía que mi nacionalidad era distinta a la de mis compañeros en clase y primos, pero yo no entendía por qué era un problema, por qué de repente el ser mexicana se volvió un problema. Pero todo fue diferente al llegar a México, sentí una paz inexplicable y una libertad aun cuando tan solo tenía 10 años” (Estudiante de Retorno).
El proceso de retorno para los jóvenes implica muchas veces reflexión e incertidumbre sobre la vida que les espera en México. Se puede ver que esta incertidumbre también la describen en los trabajos de Shinji y Sandoval, 2016; Cortez-Roman y Hamann. 2014. Pero el retorno también ha significado para ellos la libertad que, debido a su estatus migratorio, no gozaban de forma plena en EU. A pesar del miedo y la incertidumbre, los jóvenes interpretan el retorno como esperanzador.

“Esta imagen, por tan simple que luzca significa mucho para mi. Las rejas simbolizaron el encarcelamiento que sentía en los Estados Unidos como DREAMER. Al momento de cruzar la frontera y ver las letras “México”, sentí un alivio y un peso fuera de mis hombros. Fue el inicio de un nuevo comienzo. Como inmigrante ilegal en Los Estados Unidos, te das cuenta que vives siempre con miedo... miedo a que te separen de tu familia, miedo a que te quiten todo lo que te pertenece, y miedo de perder todo lo que se ha ganado con tantos sacrificios. No era vivir, porque al final uno se da cuenta que sin papeles no se podrían lograr tus metas, era limitarse. (El retorno) Aunque abrió las puertas a un nuevo comienzo, también me destrozó emocionalmente. Cruzar la frontera significó no saber cuándo volvería al país que yo siempre conocí como MI país. Sacrificaría la relación física y cercana que tengo con mi núcleo familiar. Tendría que adaptarme a un nuevo idioma. Y de igual forma, no saber cuándo volveré a ver a mis papás y a mis hermanos” (Estudiante de Retorno).
Estas narrativas nos ilustran sobre la vida y experiencia que tuvieron los jóvenes antes de regresar a México, pero también nos muestran los sentimientos, miedos y esperanzas que implica un cambio radical en sus vidas. Además de contarlo de manera retrospectiva y visto desde una nueva posición, como estudiantes de la UAS, viviendo en un país que sí los reconoce como ciudadanos y les da la oportunidad de estudiar, sus testimonios son pensados y realizados a partir de un ejercicio de compartir y escuchar a otros sus experiencias, lo cual los motiva para expresarse más fácil y libremente.
4.2. Estigma e identidad
Con base a sus experiencias migratorias y aunado a la percepción positiva de su estancia en EU, podemos decir existe conciencia entre los jóvenes (tácita o explicita) de que su experiencia migratoria les plantea una realidad particular, desventajosa la mayoría de las veces, dentro de la sociedad norteamericana. Bajo esta realidad que reconocen, los/las jóvenes se identifican con otros/as nativos/as o migrantes que viven realidades similares a las de ellos/as, encuentran coincidencias en las diferencias. La experiencia de migrar ha marcado sus interés, su manera de auto-percibirse, su manera de ser y percibir el mundo. Conocer otro idioma, haber convivido con otras culturas es algo que valoran y extrañan, pero también los ha formado como seres humanos tolerantes y respetuosos de la diversidad. Existen personas, vivencias, artistas, juegos, lugares en las vivencias de los jóvenes de retorno, que no están presentes en un joven que no ha migrado, lo cual permanece en sus recuerdos y van modelando su identidad como jóvenes criados en los dos lados de la frontera, es decir jóvenes biculturales (Shinji y Sandoval, 2016). Una manifestación de esto es que los jóvenes de retorno experimentan sentir orgullo o coraje cuando alaban o critican la cultura estadounidense.

“Debido a que no convivía mucho con niños de mi edad, encontraba refugio en las caricaturas y los videojuegos. Pero más allá de encontrar un sustituto a la interacción humana, esta acerca a las personas. Recuerdo que mis primeras interacciones con mis compañeros en ambos países eran respecto a los videojuegos populares de la época, o las caricaturas que veíamos en nuestra infancia. Incluso ahora que he crecido puedo decir que mi apreciación por estos dos medios artísticos solo ha incrementado en admiración. También incluí esta foto para mostrar un caso particular. Desde que llegue de Estados Unidos a México, por alguna razón me ha molestado mucho la declaración "Los estadounidenses no tienen cultura", a pesar de no ser uno estadounidense, encuentro muy indignante esa proposición. Para mi no hay mejor cultura que aquella que se propaga y es adoptada por gente de todo el mundo. También me he encontrado en situaciones en las que tengo que explicar que la cultura estadounidense no se compone de marcas modernas como McDonald’s, Disney y Apple” (Estudiante de Retorno).

“Cuando me asignaron la tarea de buscar cosas que representaran cosas de importancia para mi, por cuestiones de inmigración, me confundió un poco, ya que yo jamás me había sentido como uno. Sin embargo, rápidamente pude identificar varias cosas que marcaron un impacto fuerte en mi que no hubieran ocurrido de no haber sido yo un inmigrante. Una de ellas es el haber conocido a una de las personas mas maravillosas que han existido en mi vida, su nombre era Ms. Bason. Esta mujer de edad avanzada fue mi tutora cuando yo llegué a Estados Unidos, pero más que ser mi maestra fue mi amiga. Ella entendía que yo me sentía frustrado por el trato especial que recibía, que tenía miedo por no entender muchas cosas que un niño no tiene manera de entender y hasta cierto punto creo que sentía simpatía hacia mi por la situación en la que estaba. No seque es lo que fue, pero esa mujer marcó una gran parte de mi persona de una manera que pocos han logrado. Ella me regaló el retrato que se encuentra detrás del oso, me escribió una carta que tengo guardada y no pienso olvidar mientras viva. El oso con sombrero es un regalo que le di a mi madre por ser el día de las madres, lo puse frente al retrato ya que recuerdo a la maestra que vio el regalo una vez que fue a mi casa, volteo a verme me dio un abrazo fuerte y me dijo que por favor nunca cambiara. Cuando la recuerdo me siento decepcionado de lo que soy, siento que ella esperaba mucho más de mi, no hay manera de saberlo” (Estudiante de Retorno).
Sus recorridos geográficos los proyectan en la curiosidad por los mapas y sus intereses por estudiar algo relacionado con ellos, así lo manifiesta un joven de retorno estudiando la Licenciatura en Estudios Internacionales.

“Desde que tengo uso de razón me gustan los mapas. De hecho, cuando llegó la hora de escoger una licenciatura quería algo relacionada a mapas. La idea de relaciones espaciales, una historia que se cuenta con el crecimiento y decadencia de una ciudad, la formación de naciones y la separación de estas. No se, me gustan los mapas. Es por esto que desde que era niño tengo mapas y globos terráqueo tanto en México como en Estados Unidos. Nunca supe si esto era relacionado a problemas de identidad. Si he explorado la posibilidad de que estoy buscando una identidad activamente y que eso sea parte de mi fascinación con mapas, ya que la mayoría de los mapas que tengo no son de uso práctico (uno de mis favoritos es de un "municipio" italiano del siglo XVII). Siento que un mapa contiene más información entre más conoces de lo que estas viendo, como que emite vida” (Estudiante de Retorno).

“Una gran parte de quién fui y en lo que me he convertido. Haber vivido en Lancaster California y haber convivido con muchas personas afroamericanas cambió mi visión sobre la vida y el trato que tengo con otros individuos. Siento que de no haber sido así no comprendería las situaciones por las que otras culturas pasan y verme identificada con ellas. Concierto de Kendrick Lamar, artista afroamericano quien a través de su música toca temas raciales y políticos que prevalecen hoy en día en esta región y que ha tenido un gran impacto en mi vida con su forma de expresar su sentir” (Estudiante de Retorno).
Con estos ejemplos de fotografías y narrativas, los/las jóvenes nos muestran como van construyendo su identidad, sus gustos, con qué se identifican, qué piensan, en quién confían como personas, quiénes los han marcado y cómo ven otras culturas. De esta manera, proyectan su manera de ser y al llegar a México se enfrentan con un estereotipo de cómo deben ser los niños y los jóvenes aquí, lo que produce roces y choques entre los que llegan y los que nunca han migrado. En esta foto y narrativa una joven de retorno nos explica cómo se sentía.

“Mi escuela en EEUU era como esas que se ven en las películas, había toda clase de actividades extracurriculares, el ambiente era armonioso y el trato entre alumnos y maestros admirable. A veces pienso que mi experiencia de estudio en EE.UU. fue muy bonita porque fue durante la etapa más bonita, la de la inocencia, sin preocupaciones, ni estigmas ni prejuicios. Al ver mis anuarios de cuando estudiaba en EEUU siento muy bonito porque esa experiencia forma parte de quien soy hoy en día, siento cierta nostalgia de todo lo que mi vida era en ese entonces. Jugaba futbol y era chica exploradora, recuerdo lo mucho que me divertía haciendo esas actividades, hice muchas amistades de todo tipo de razas y siempre me pareció fascinante que pudiéramos convivir a pesar de ciertas diferencias culturales, y sí, a pesar de que era muy pequeña tomaba en cuenta esas cosas porque cuando eres ilegal te las enseñan desde muy temprana edad. Cuando recién migré de retorno, mi experiencia en México no era tan grata, sufría de bullying por parte de mis compañeros por mi acento, por mi aspecto y por simplemente no ser como ellos. Muchos años me sentí fuera de órbita por no encajar con la cultura sinaloense, y me sentía mal por no verme identificada con ella, así como no verme identificada con mis compañeros de clase. Ahora que curso mi último año de universidad he logrado valorar esa experiencia que tuve y que no debo pertenecer a nada porque mi vida no fue la misma a las de muchos de mis compañeros, he aprendido a respetar todo por lo que es y apreciar las cosas por lo que son. A veces las cosas, personas o situaciones no deben tener un molde o un margen, cada cosa, cada situación y cada persona crea su propio margen. Migrar de retorno ha sido lo mejor que me pudo haber pasado porque hacer un cambio radical en mi vida me hizo cambiar y madurar en todos los ámbitos, además que mi única oportunidad de estudiar está aquí en México y nada mejor que estar dentro de mi lugar de origen y valorar mi patria” (Estudiante de Retorno).
Es así como construyen su identidad, se sienten parte de los dos países, comparten un cariño y agradecimiento por dos naciones y aprenden a construir sus espacios en el lugar de llegada. La construcción de su identidad y su reconocimiento no ha sido sin conflicto, han tenido que ceder y también imponer su identidad. Resulta más fácil y manejable, para los jóvenes participantes en el taller, expresar con representaciones simbólicas a través de fotografías, lo que ellos consideran parte importante de su formación, sus creencias y afinidades.
4.3. Aspiraciones educacionales
La estancia en Estados Unidos permitió que los/las jóvenes conocieran y practicaran diferentes normas culturales y de comportamiento que pueden variar significativamente con el contexto vivido en el retorno, lo que provoca una sensación de choque cultural y desarraigo. Aunado a lo anterior, en el contexto escolar se enfrentan al desafío de desenvolverse en un idioma que no conocen o dominan de forma académica, lo que contribuye a las dificultades implícitas en el proceso de adaptación a su regreso.
Los jóvenes de retorno repetidamente argumentan que su desempeño como estudiantes era mejor en Estados Unidos o se sentían más valorados por los maestros allá, eran estudiantes destacados, y al llegar a México, en las escuelas se sienten analfabetas/os, poco valorados/as. Sienten que en México no son tan buenos estudiantes como en Los Estados Unidos. La ruptura en la educación que representa el retorno es constatado con niños/as de retorno a nivel primaria en estudios realizados por Panait, y Zúñiga, 2016; Zúñiga, Hamann y Sánchez, 2008. En nuestro estudio una estudiante lo plasma de esta manera:

“Como estudiante de retorno me sentí como analfabeta al llegar de Estados Unidos a México. La razón que hacia existente este sentimiento era el no saber leer en español, la única forma que yo había leído era en ingles. Conocía el español, claro que sí. Era el lenguaje que yo hablaba con mis papás, pero ya que lo ponen en letras es una cosa muy diferente. Yo tome esta foto de un libro de primaria y una libreta con desenfoque porque de esta manera represento como una desorientación que yo sentía al saber nada” (Estudiante de Retorno).
Por otra parte, desde la perspectiva de los/las maestros/as hemos encontrado que existe evidencia de la invisibilidad de estos/as jóvenes en las aulas, solo algunos maestros y maestras ven el potencial que tienen los/las estudiantes de retorno, conocer dos idiomas, en algunos casos el amor por la lectura, el conocimiento de otras culturas, la tolerancia, etc. Pero tampoco pueden ver las frustraciones que traen consigo en este proceso de desarraigo y arraigo (Zúñiga, Hamann y Sánchez, 2008). En nuestro estudio, la participación de 5 maestros y maestras nos permite mostrar como perciben a sus estudiantes de retorno con las siguientes fotografías y narrativas:

“Con esta foto quiero expresar que a la UAS están llegando jóvenes con una experiencia migratoria en EU. En el fondo está el mural característico de la universidad y su biblioteca central, y de espaldas, un joven carga su mochila con las banderas de México y Los Estados Unidos, simbolizo así, que los jóvenes de retorno cargan un bagaje de experiencias y conocimientos que les da su experiencia migratoria” (profesora).

“Esta foto simboliza la valentía con la que los jóvenes de retorno enfrentan la ciudad de Culiacán Sinaloa y la nueva realidad a la que tienen que integrarse al regresar a México, aun con miedos y el poco conocimiento del idioma o la cultura se muestran valientes ante los retos de la vida” (Profesora).
Las fotos y narrativas nos muestran que el retorno es un choque emocional muy fuerte, pero pasado los años inician un proceso de valorar estar en México y acrecienta el sentimiento de pertenencia a la ciudad y su familia en México. Asimismo, desarrollan un sentimiento de querer redituar cosas buenas a su país, querer corresponder a las oportunidades brindadas y crean una dualidad en sus sentimientos patrióticos. Algunos/ as estudiantes de retorno lo describen de esta manera:

“Estudiar es el principal paso hacia mi crecimiento no sólo intelectual sino personal, durante este proceso surgen dificultades de toda índole, pero el prevalecer estudiando te enseña a ser perseverante y que para lograr lo que quieres en la vida debes luchar por ello sin importar los obstáculos que se pueden presentar, este aprendizaje es algo que pienso aplicar en todos los aspectos de mi vida. Además, representa una oportunidad de contribuir a mi sociedad con el conocimiento que adquiera durante este proceso y con ello no sólo mejorar mi entorno con mi labor, sino poder proveer para sostenerme tanto a mí y apoyar a mi familia, regresándoles todo lo que me han brindado durante toda mi vida hasta este punto. Estudiar representa para mí, el punto de partida hacia mi máxima superación personal” (Estudiante de Retorno).

“Mi Lugar de origen, el lugar que valoro mucho ser parte de y el lugar que más me ha enseñado. México es el lugar al cuál quiero contribuir para que crezca en todo ámbito. Aunque haya tenido esa experiencia de vivir en EEUU a una temprana edad, me agrada mucho más la cultura mexicana y quiero ser parte de ella siempre, verla evolucionar y ser parte de esa evolución” (Estudiante de Retorno).
Los/las jóvenes han “reaprendido” las normas sociales y costumbres locales, manifestando que se sienten adaptados a su entorno. El retorno ha permitido a estos/as jóvenes cuestionar y evaluar su vida de los dos lados de la frontera, encontrando aspectos positivos de su estancia en los dos países. Es destacable el amor y deseo de contribuir a mejorar al entorno que han regresado.
5. CONCLUSIONES
Podemos decir que la aplicación de la técnica de la Foto-voz fue exitosa para los objetivos propuestos en este proyecto piloto. Se logró sensibilizar a estudiantes y a maestros/as sobre los objetivos del proyecto y tuvo buena aceptación por parte de los participantes, quienes plasmaron sus ideas, sentimientos y vivencias por medio de fotos y pequeñas narrativas. Incluso, hubo estudiantes que expresaron que era más divertido para ellos expresarse de esta manera que con una entrevista y que la técnica de las fotos además de ayudarlos a expresar sus ideas, les proporcionó una herramienta para descubrir sentimientos que no tenían claros sobre su experiencia migratoria y de retorno. Consideramos importante, desde nuestro rol de profesoras-investigadoras sociales, dejar un aprendizaje y una experiencia en los jóvenes que participan en el taller de fotografía, algo que nos permite esta técnica.
Los aspectos a mejorar están enfocados en la manera de llevar el curso de fotografía, para hacerlo aún más práctico y realizar sesiones fotográficas desde el primer día, discutir la técnica fotográfica y el significado en grupo. Asimismo, consideramos importante complementar la Foto-voz con entrevistas en profundidad y observación de campo para un mayor entendimiento de la problemática. Además, los datos analizados plantean la necesidad de trabajar formativamente la idea de participación, con la finalidad de que estos estudios apoyen y faciliten cambios en la comunidad.
Los y las jóvenes participantes lograron expresarse de una manera creativa con fotografías compuestas por ellos mismos, y sus testimonios reflejan una introspección y un esfuerzo de autoconocimiento sobre sus sentimientos y perspectivas. En este sentido, consideramos que el taller ha contribuido a clarificar su perspectiva sobre su identidad y proceso migratorio. Ampliar el alcance de Foto-voz al tema de migración de retorno de jóvenes, tiene utilidad al proporcionar a los recién llegados, herramientas para expresar su identidad (todavía incomprensible para ellos) con representaciones simbólicas a través de fotografías. Bajo esta técnica identificamos y priorizamos situaciones de exclusión e inclusión en las trayectorias migratorias y en el proceso de inmersión en la universidad de los/las jóvenes participantes. Asimismo, nos ilustra de cómo van formando su identidad y las aspiraciones educativas a través de su experiencia migratoria. Además, se logró hacer partícipe a la comunidad de jóvenes de retorno en un taller de fotografía al lado de jóvenes sin experiencia migratoria, esto permitió el reconocimiento de este grupo de jóvenes de retorno como un grupo con características afines: como el dominio del idioma inglés, experiencias compartidas en la emigración hacia EU y en su regreso a Sinaloa. Asimismo, se logró avanzar en una sensibilización de los estudiantes no migrantes sobre las problemáticas y retos que enfrentan los y las jóvenes de retorno.
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Apéndice


Notas