CARTA DEL PRESIDENTE DE LA SAC
La SAC. El recurso humano que debemos cuidar...
The SAC. The human resource that we must look after...
La SAC. El recurso humano que debemos cuidar...
Revista argentina de cardiología, vol. 92, núm. 3, p. 266, 2024
Sociedad Argentina de Cardiología
Estimados colegas
Estamos transcurriendo el año con una actividad societaria abrumadora. Más de 700 residentes iniciaron el curso bianual, 65 de ellos estudiantes provenientes de Uruguay y Paraguay que comparten por primera vez en su historia nuestro curso de formación de residentes. Comenzaron nuestros cursos virtuales 1280 colegas. Seis jornadas interdistritales organizadas por SAC País. Diez webinars con 2700 asistentes. Doce podcasts de CARDIO SAC. Quince consensos y documentos de posición sobre diferentes temáticas de la cardiología en elaboración. El Manual de Cardiología Práctica SAC en plena creación por nuestros Consejos y Áreas. Dos nuevos registros: 1. el MEDITAAR, sobre determinación de los diámetros y los puntos de corte de la aorta abdominal proximal, media y distal, en una cohorte de pacientes sanos de nuestro país, y 2. el REGESTAR, colaborativo intersocietario sobre tratamiento de la estenosis aórtica en la Argentina. La Revista de la SAC con su página propia y una estructura documental actualizada. El estreno de nuestro nuevo logo SAC y próximamente de una página web más dinámica, acorde a los tiempos actuales. Presencia muy activa en los medios de prensa más importantes del país con artículos para la comunidad junto a la Fundación Cardiológica Argentina y Políticas de Salud. Un gran trabajo del Área de Recursos Instruccionales (ARI) con la difusión de todas nuestras actividades académicas a través de las redes sociales. Intensa participación de nuestros miembros en congresos y eventos internacionales (ACC, SIAC, Congresos de las Sociedades Uruguaya, Colombiana, Ecuatoriana y Venezolana). Sepan disculparme si olvidé mencionar algo más.
Quiero hacer una mención especial al Congreso de Imágenes organizado por nuestros Consejos de Imágenes, Técnicos, Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas, realizado en una nueva sede este año, con una concurrencia récord (1600 inscriptos), con un programa de elevadísima calidad y que lo han transformado en una de las citas de la especialidad más importantes de América.
Casualmente durante la mañana del jueves (primer día del congreso) me encontraba dialogando con una colega acerca de la alegría y dinámica de la gente que circulaba entre salón y salón, cardiólogos jóvenes contando tal vez su primer e-poster o reuniones de amigos o compañeros de trabajo, que café de por medio, charlaban relajadamente en el área de descanso. Juntos llegamos a la misma conclusión: con este universo de mujeres y hombres, con tantas ganas de aprender, trabajar y progresar, no nos merecemos los argentinos tener un país en esta situación. O, mejor dicho, una dirigencia política que nos ha conducido a un deterioro estructural grave en las últimas décadas.
Vivimos en un país empobrecido producto de graves desórdenes económicos. Somos campeones mundiales de la inflación. Estamos en el puesto 66 de 67 países rankeados en el mundo en índice de competitividad. Tenemos un sistema de salud quebrado, que nunca fue una prioridad política de ningún gobierno. Exigimos una medicina de primer mundo que nadie quiere pagar. De hecho, la SAC o sea nosotros (junto a otras 35 sociedades científicas en ese momento) hemos sufrido este año una demanda por cartelización de parte de una asociación de consumidores por solo tratar de defender un honorario de consulta digno. Obviamente continuaremos trabajando con ese objetivo. Sufrimos varios y diferentes procesos inflacionarios simultáneos, que atraviesan a todas las esferas de nuestra vida cotidiana. Se habla de ganadores y perdedores en estos procesos económicos. Raro, ¿no? Conozco con certeza 2 perdedores: los pacientes y los trabajadores…entre ellos los trabajadores de la salud…o sea todos nosotros. Desde la SAC venimos trabajando con el grupo de Cardiología Unida que nuclea a las principales sociedades y colegios científicos del país, así como con otras 57 sociedades científicas que conforman el grupo de Sociedades Médicas Unidas con el objetivo de generar un cambio. Difícil tarea en un país sin interlocutores. Algunas cosas hemos logrado. Las sociedades científicas son de las pocas instituciones que todavía son confiables en nuestro país. Deseamos que todos los cardiólogos hagan política donde quieran que estén… es decir… implementar acciones que se traduzcan en el logro del bien común. Y desde SAC y si ustedes quieren, les ofrecemos una plataforma para una lucha constructiva, con consenso de ideas y multiplicación de esfuerzos, que nos permita aportar herramientas que ayuden a construir nuevas soluciones luego de tantos años de decadencia.