Linguística
Funciones argumentativa y metadiscursiva de ‘pero’ en el género textual narración oral de estudiantes brasileños de ELE
Argumentative and metadiscursive functions of ‘pero' in ELE Brazilian students oral narratives
Funciones argumentativa y metadiscursiva de ‘pero’ en el género textual narración oral de estudiantes brasileños de ELE
Acta Scientiarum. Language and Culture, vol. 43, núm. 1, e56897, 2021
Universidade Estadual de Maringá

Recepción: 30 Noviembre 2020
Aprobación: 18 Marzo 2021
Resumen: En el presente estudio se analizan las funciones argumentativa y metadiscursiva del marcador discursivo ‘pero’ en las narraciones orales de estudiantes brasileños de ELE. Se trata de una investigación que se enmarca en el terreno de la lingüística pragmática o pragmagramática y, en concreto, se basa en estudios anteriormente llevados a cabo por autores como Gaudino-Fallegger (2002), Pons Bordería (1998), Villa (1993), Garrido Rodríguez (2004), Portolés Lázaro (1999), Gómez (1998), Domínguez García (2007), entre otros. El corpus usado para realizar el referido estudio se constituye de una muestra representativa de un total de 47 narraciones orales de aprendices brasileños de ELE, con un nivel B2. Los resultados de esta investigación apuntan a que, en las narraciones orales de estudiantes brasileños de ELE, el marcador ‘pero’ tiene la particularidad de actuar en el ámbito de dos actividades, es decir, puede indicar el carácter antiorientado de los actos que vincula (función argumentativa) y, a la par, funcionar como una marca de regulación del discurso (función metadiscursiva).
Palabras clave: Marcador del Discurso ‘pero’, linguística pragmática, narraciones orales, estudiantes brasileños, español lengua extranjera.
Abstract: This work aims on analyzing the argumentative and metadiscursive functions of the discourse marker ‘pero’ in the ELE Brazilian students oral narratives. It’s about a research which fits into the field of Pragmatics or Pragmagramatics and, specifically, it’s based on previous studies carried out by authors like Gaudin-Fallegger (2002), Pons Bordería (1998), Villa (1993), Garrido Rodríguez (2004), Portolés Lázaro (1999), Gómez (1998), Domínguez García (2007), among others. The corpus we used to carry out this work is made up of a representative sample of 47 oral narratives from ELE Brazilian students, all in the level B2. The results of this research suggest that, in the ELE Brazilian students oral narratives, the discourse marker ‘pero’ has the particularity of acting in the scope of two activities, ir means it can indicated the anti-oriented nature of the acts that it links (argumentative function) and, at the same time, it works as a trace of speech regulation (metadiscursive function).
Keywords: Discourse marker ‘pero’, pragmatics, oral narratives, brazilian students, foreign language spanish.
Consideraciones preliminares
Dentro de la amplia gama de estudios que, hasta hoy, se han desarrollado sobre los marcadores del discurso (en adelante MD), hay una perspectiva muy interesante y necesaria para el entendimiento de las funciones de estas partículas en el discurso de los aprendices de español como lengua extranjera (ELE): se trata del estudio de esas unidades en la interlengua de los aprendices del ELE, por ser esta un campo muy fértil para los investigadores[1], ya que facilitaría la obtención de resultados y conclusiones más exactos y puntuales, que nos llevarían a entender mejor cómo se da el proceso de enseñanza-aprendizaje de los marcadores del español por parte de estudiantes extranjeros, así como a reflexionar y a proponer nuevas perspectivas didácticas y metodológicas que posibilitasen su enseñanza-aprendizaje y su introducción en manuales didácticos destinados a estudiantes extranjeros. Así pues, el cometido principal de este artículo consiste en proponer el análisis de los usos del marcador del discurso pero en la interlengua de estudiantes brasileños de ELE con un nivel B2, más bien en las narraciones orales[2] producidas por esos alumnos, con el afán de revelar las funciones de esa partícula en ese género textual específico.
Cuestiones candentes en torno al marcador discursivo ‘pero’
Una de las más evidentes cuestiones que suscitan cierta polémica con respecto a la conjunción pero es si esta pertenece o no a la categoría de los marcadores discursivos. Hoy en día, su inclusión dentro de una categoría con funciones semántico-pragmáticas se sostiene en la hipótesis de que dicha forma disponga de dos variantes: por un lado, es una conjunción coordinante adversativa (ejemplo 1); por otro, conector discursivo extraoracional (ejemplo 2):
1) Es lista ‘pero’ muy despistada.
2) A:-En serio, su padre es un plasta. B: -¿’Pero’ qué dices?
Sin embargo, según Gaudino-Fallegger (2002), esta categorización, al centrarse completamente en la manera de funcionar de la forma, no presta atención al hecho de que lo que cambia, en el caso de los supuestos ‘pero’ conjunción y ‘pero’ conector, no es, en definitiva, la forma en sí misma, sino concretamente la estructura sintáctica en que se enmarca, lo que, naturalmente, se refleja en la interpretación semántica. Es decir, en realidad, solo hay un ‘pero’ que, bajo unas condiciones sintácticas específicas, tiene la facultad de encajar en tipos de estructuras lingüísticas diferentes, por lo que, según este autor, el término con el que se etiquete esta forma es indiferente, por lo que clasificarlo de tanto conector como de conjunción parece adecuado[3].
Por otro lado, Pons Bordería (1998: 15) señala que la diversidad terminológica que se usa para ‘pero’, así como para otras diversas partículas, no es en modo alguno improcedente, ya que cada concepto que se emplee a un conector remite a distintos aspectos de su significado que, por su parte, se relacionan tanto con la conexión como con otro tipo de categorías pragmáticas. Así, respecto de ello señala el autor:
De acuerdo con sus propiedades gramaticales, unidades como la conjunción inglesa ‘but’, la española ‘pero’ o la francesa ‘mais’ pueden ser clasificadas como conjunciones (RAE, 1973: 511; Quirk et al., 1984: 920 o cualquier gramática descriptiva). Considerando sus capacidades textuales, pueden ser clasificadas como enlaces extraoracionales (RAE, 1973: 511) o connettivi interfrasali (Stati, 1986: 157). En función de sus instrucciones argumentativas también son denominadas conectores argumentativos (Ducrot, 1983: 9) o conectores interactivos (Roulet et al., 1985: 133-144). Sus propiedades pragmáticas llevan a clasificarlos como marcadores discursivos (Schiffrin, 1987b). Por último, los factores emotivos o las actitudes que expresan pueden incluirse en el concepto de partícula modal o modalizador (cfr. Modalpartikel; Helbig y Buscha, 1972, p. 487) (Pons Bordería, 1998, p. 15).
Villa (1993) destaca que el estudio de las funciones de ‘pero’ se debe basar en una descripción sincrónica de sus múltiples funciones. Es decir, aparte de considerar sus usos oracionales, se debe tener cuenta que, en algunas ocasiones, dicha partícula se utiliza para señalar cambios de tópico; para indicar, a menudo, intercambios polémicos; en conversaciones co-ocurre con ‘sí’ y con ‘no’ (‘sí pero, no pero’…); para permitir expresar valores como sorpresa o enfado; y, por fin, para enfatizar un miembro al que se antepone. Con respecto a lo que afirma esta autora, Pons Bordería (1998) añade que una descripción que considere tal “[…] tipo de factores tendría que indicar, además, la relación existente entre estas funciones y las funciones gramaticales” (Pons Bordería, 1998, p. 18).
Por su parte, Garrido Rodríguez (2004), tras revisar trabajos que tratan del problema de ‘pero’ como conjunción y conector, concluyó que los estudiosos que no incluyen ‘pero’ en el grupo de los conectores son los que plantean una diferenciación bastante rígida entre conjunciones, por un lado, y conectores pragmáticos, por otro; y que consideran que estos últimos provienen casi siempre de la categoría adverbio; entre tales autores, figuran Martínez (1997) y Fuentes Rodríguez (1987), por citar algunos. De otra parte, autores como Mederos Marín (1988), Velarde (1993) y Portolés (1998) sí que incluyen ‘pero’ entre los conectores, pues consideran que las partículas que conforman esta clase de elementos pueden proceder tanto de la categoría adverbial como de la conjuntiva, por lo que proponen diferencias entre adverbios marcadores y conjunciones marcadores (Garrido Rodríguez, 2004).
En lo referente a sus funciones, ‘pero’, como conector discursivo, actúa predominantemente en el plano argumentativo, aunque eso no excluye su capacidad de también desempeñar funciones de un conector metadiscursivo, según veremos más adelante. Como conector de instrucción argumentativa, ‘pero’ introduce argumentos antiorientados, relacionándolos en un movimiento concesivo-opositivo y, a diferencia de ‘sin embargo’ o ‘no obstante’, puede darse tanto en una argumentación directa (se presenta directamente la conclusión contraria: ‘Silvia es católica pero no va a misa’) como en una contraargumentación indirecta (se introduce el argumento que orienta hacia a la conclusión contraria: ‘Silvia es católica pero no le gustan los curas’ [de lo que se concluye que no va a la misa]). En este sentido, ‘pero’ no solo señala el argumento antiorientado, sino que también indica la mayor fuerza argumentativa del segmento que introduce (Portolés Lázaro,1999;Portolés, 1998).
Gómez (1998), de otra parte, señala que el conector ‘pero’, en su función argumentativa de conector reforzador de un acto ilocutorio, empleado en el intercambio y al inicio de una intervención reactiva, puede marcar el desacuerdo del interlocutor con lo dicho (A: -‘Los catalanes apenas hablan en español entre ellos’. B: ‘Pero si he vivido un año en Cataluña y he aprendido y hablado mucho el español’ (Gómez, 1998). El autor acotado explica, asimismo, que la función argumentativa de ‘pero’ como marca de oposición-restricción de la unidad monológica o como marca de desacuerdo, contraste de duda de un acto reactivo en la unidad dialógica, puede convertirse en una simple marca de expansión o transición mediante la cual el interlocutor pasa de una situación de habla a otra[4] (Gómez, 1998).
Hay que añadir que ‘pero’, como conector argumentativo de unidades monológicas y dialógicas, puede desempeñar, además, un valor intensificativo (Franch & Blecua, 1975) o enfático (Villa, 1993)[5]. Así, en estas intervenciones, este conector puede enfatizar segmentos mínimos[6], bien presentándose a través de una reduplicación[7] (A: ‘¡Qué hortera es la Belén! ¡Dios mío! ¡pero qué hortera la tía! B: ¿La de la tele?’ A: ‘Sí, esta, ¡pero qué hortera es!’...), o no (‘Está pero que muy guapa’). Cabe destacar, asimismo, que, aunque el valor intensificativo de ‘pero’ se muestre bastante evidente en el habla española, su valor contrapositivo o concesivo-opositivo no se pierde, puesto que el hablante “[…] al emplear ‘pero’, establece una contraposición implícita entre el elemento realzado y otro que no parece en el enunciado” (Villa, 1993, p. 231).
Domínguez García (2007), a su vez, señala que ‘pero’ es el conector prototípico de la conexión argumentativa de oposición, adolece de movilidad y solo puede poner en relación dos enunciados (complejos o no), siendo, así pues, un tipo de conector binario que carece de simetría. Además, la autora afirma que ‘pero’, frente a los demás conectores argumentativos de oposición, tiene la distinta capacidad de incluir en su significado diversos valores y matices contextuales que lo convierten en un conector de significativa polivalencia en el discurso. Dicha diversidad de valores y matices, según la autora, pueden ser así descritos: (i) contraargumentativo restrictivo (corresponde al valor más genérico de este conector, que es el de cancelar las conclusiones que se pueden inferir de otro enunciado); (ii) refutativo (en el plano dialógico, el interlocutor expresa mediante el segmento que introduce pero una oposición a lo dicho por otro enunciador); (iii) rectificativo (permite mostrar una rectificación del primer miembro de la relación); valores de oposición débil (casos en que el conector disipa su valor contraargumentativo de oposición para teñirse de valores justificativos o explicativos) (Domínguez García, 2007).
La misma autora también habla de valores metadiscursivos para el conector ‘pero’, que se añaden a su valor contraargumentativo restrictivo genérico. Se trata de algunos valores que indican que este conector actúa en la organización y control del discurso (expresión de la actitud del hablante ante lo que enuncia) (Domínguez García, 2007: 106). A nuestro juicio, ello, sin embargo, no lo convierte en un marcador puramente metadiscursivo, sino que precisamente indica su polivalencia o su capacidad de ejercer funciones tanto metadiscursivas como argumentativas.
Con esta autora, concuerda Pons Bordería (1998), quien habla de un ‘pero’ cuyas funciones argumentativas y metadiscursivas se dan simultáneamente. El autor explica que este conector, en ocasiones, puede indicar el carácter antiorientado de los actos que vincula y, a la vez, funcionar como una marca reguladora de progresión en el interior de la intervención para indicar una relación de acto subordinado a acto director[8].
En el corpus de narraciones orales de estudiantes brasileños, se ha observado que el marcador ‘pero’ es uno de los más utilizados por esos aprendientes, y su función se inscribe tanto en la actividad argumentativa como en la metadiscursiva del texto narrativo, aunque bien es cierto que hay un predominio de la primera actividad sobre la segunda.
En su función argumentativa, esta partícula funciona como un conector de la instrucción argumentativa, indicando la mayor fuerza de los argumentos que introduce. También puede actuar en el ámbito de las dos funciones, es decir, indicar el carácter antiorientado de los actos que vincula y, a la vez, funcionar como una marca reguladora del discurso. En su función metadiscursiva, ‘pero’ sirve bien como una marca reguladora que proporciona al narrador el tiempo necesario para que vaya organizando, planificando mentalmente su discurso, bien como un marcador de reanudación del mensaje, permitiendo así el mantenimiento del hilo comunicativo.
Funciones argumentativa y metadiscursiva de ‘pero’ en las narraciones orales de aprendientes brasileños de ELE
En el corpus analizado, nos hemos encontrado con numerosos casos en que ‘pero’ funciona como un conector de la instrucción argumentativa, puesto que introduce argumentos antiorientados al mismo tiempo que indica que el segundo argumento es más fuerte que el primero. Así, en los ejemplos (1) y (2) a continuación, observamos algunas ocurrencias de ‘pero’ donde este marcador señala que los argumentos que introduce poseen mayor fuerza argumentativa que el/los argumento(s) que sucede. Nótese que tanto los argumentos que introduce pero en el ejemplo (1) (“pero él se va poner algo: muy: ah ---como se decir--- … algo diferente más animado … ” / “pero muy bueno”) como en el (2) (“pero: cuando llegaba a la clase que: v[e]ía a mis alumnos v[e]ía algo fantástico todo se … perdía todo el miedo se i[b]a y todo más”), cancelan las conclusiones que pudieran obtenerse de los argumentos que les preceden.
1) Narrativa (01[9])
[…] entonces la idea del narrador de: lo que el narrador hace eh un narrador del fútbol … por ejemplo él nos cuenta otro partido muy diferente a veces el partido no está muy bueno pero él se va poner algo: muy: ah ---como se decir--- … algo diferente más animado … sí … es como se hace ALgo diferente … yo pienso/pienso que fue algo: extraño pero muy bueno
2) Narrativa (13)
[…] un año después que empecé a trabajar … ocurrió que: en la es/en la manzana de la escuela bien cerquita del portón principal … me tomaron de asalto y para mí … todo se quedó muy muy peor … me quedé con muy miedo de ir a la escuela … pero: cuando llegaba a la clase que: v[e]ía a mis alumnos v[e]ía algo fantástico todo se … perdía todo el miedo se i[b]a y todo más
Otras veces, en estas narrativas, pero puede desempeñar un valor ‘intensificativo’ o enfático. Sirva de botón de muestra el ejemplo (3) a continuación, donde ‘pero’ realza, intensifica el segmento que introduce (“pero mu/pero muy gracioso”), sin perder, no obstante, su valor contrapositivo puesto que, tal como se puede apreciar en el ejemplo acotado, este conector establece una especie de antiorientación o contraposición implícita entre el segmento enfatizado (‘muy gracioso’) y otro concepto o idea que no está directamente manifestado en el enunciado. Es decir, en nada se opone que un piso sea pequeño a que, además, sea gracioso. Parece ser, más bien, que el hecho de ser gracioso, en este contexto, se opone a la comodidad que un piso grande pudiera ofrecerle al narrador, por así decirlo.
1) Narrativa (20)
[…] pues fui invitado a ir a trabajar en la ciudad de Brasilia … en Brasil … y: allí tenía que salir a buscar pisos … y entre muchos que: a/estaba a buscar … encontré uno que me ha encantado de pronto … y me fui a vivir allí … y era muy pequeñito … pero mu/pero muy gracioso … era solamente cuarto … una cocina y un baño …
De otro lado, hemos observado casos en que ‘pero’ actúa como un marcador o refuerzo de un acto ilocutivo que manifiesta el desacuerdo, el asombro o incredulidad del hablante ante un acto emitido por su interlocutor. En este caso, hay que añadir que ‘pero’ actúa en el nivel de la interacción más interna, es decir, en el nivel de la interacción en la que participan los personajes de la narración, cuyas voces se representan mediante el estilo directo de que se vale el narrador para dar mayor espontaneidad y dramatizar el hecho que relata. Esta consideración nos permite hablar de un ‘pero’ cuyo valor, a diferencia de los casos anteriores, se da en el intercambio, es decir, en una unidad dialogal o conversacional reportada. Sirvan de ejemplos las siguientes muestras:
1) Narrativa (05)
[…] y: me iba a: tomar el: subter[10] … y en eso que voy caminando por la vereda de la universidad … me pasó un chico y me dice … ‘DAme DAme dame el celular[11]’ y le digo ‘pero … ¿qué celular?’ ‘ese que tiene en el bolsillo ese que tiene en el bolsillo’ y le digo ‘¿por qué quiere mi celular?’ y me dice ‘no porque si no me lo das te voy a matar te voy a matar’…
2) Narrativa (17)
[…] y ella dijo así ‘yo e/es contigo mismo que yo quiero hablar … es que tú estás amenazada de muerte … y tienes que salir … tempranito inmediatamente de la ciudad’ y yo le contesté ‘¿pero por qué? si yo no conozco a nadie no tengo problemas con nadie ¿que/por qué eso?’ ‘e/exactamente porque no/tú no conoces a nadie … pero tú sabes en que ciudad estás … y aquí/y aquí las cosas no son como tú piensas … te has metido con gente de la pesada[12]’ (ella usaba) esa expresión ¿no? y yo le contesté ‘pero yo no soy usuario de drogas … no/no tengo pelea con nadie … ¿entonces por qué YO?’ …
Como puede apreciarse, en (4) y (5), ‘pero’, en su empleo dialógico al inicio de intervenciones reactivas del narrador (en su papel de personaje) que participa de los hechos, es una marca de la oposición de actos enunciativos (cfr. Gómez, 1998) que manifiesta el desacuerdo, el asombro o incredulidad del personaje con lo expresado por otros personajes (en [4] el acto ilocutorio iniciativo de orden emitido por el atracador que le roba al narrador su móvil; en [5] el acto ilocutorio iniciativo de amenaza proferido por una desconocida que llama al narrador por teléfono). Es importante observar que, en estos casos, ‘pero’, al igual que otros marcadores como ‘bueno y ah’ que también fueron recurrentes en el corpus, introduce citas del estilo directo con vistas a crear un cierto efecto de espontaneidad en el habla de los personajes, aportando así una mayor dramatización a los hechos.
En combinación con otros marcadores, ‘pero’ es un conector que introduce argumentos antiorientados de, por así decir, diferente grado o fuerza argumentativa. Es un elemento que, en general, puede ser suprimido sin perjudicar el sentido del marcador que lo acompaña. Nótese como en (6), (7) y (8) a continuación, los marcadores ‘bueno, claro y aparte’, respectivamente, pueden prescindir de ‘pero’ y seguir con sus funciones en los segmentos que introducen. Eso sí, en ausencia de este conector, dichos marcadores necesitarían la marcación de una pausa (posterior, en el caso de ‘bueno y claro’, y anterior, en el caso de ‘aparte’) para que dicho sentido perseverase.
1) Narrativa (15)
[…] bueno eh voy a contar eh mi historia po/por la pasión por la lengua española … eh: en dos mil y siete NO miento eh en dos mil y: cinco … eh fui a España … para bailar … con un grupo … bueno pero España no me encantó mucho porque: no tenía mucho tiempo para conocer eh apenas baila/bailamos y: eh regresábamos a:/el hotel para … acostarnos porque … nos quedamos muy cansados …
2) Narrativa (20)
[…] yo salí de copas … y cuando volví por la madrugada la tía estaba allí despierta y decía para mí que todavía no conseguía dormir … yo pregunté por qué y me dijo/y me dice/me dice la misma co/la misma sensación describió la misma sensación que yo tenía todas las noches … que había alguien allí … y que sentía una sensación muy rara … claro pero yo no tenía dicho nada a ella … y ella ha tenido la misma sensación que yo … seguí sin decir nada para no ponerla con más miedo …
3) Narrativas (14)
[…] y entonces pue:s le dije a Marta y a Herman … su marido pues que aceptaba el/la invitación y: de repente/de repente me marché de: de Salamanca … me cogí un vuelo y me fui a las Canarias … no conocía a nada conocía a los dos por supuesto … llegué ahí hacía mucho calor pero aparte de calor hacía MUcho viento es que había mucho viento no sé por qué …
Ahora bien, habrá de destacar que, en los dos primeros ejemplos (6) y (7), ‘pero’ parece señalar con mayor fuerza la antiorientación de los argumentos que introduce, puesto que su posición posterior en relación a bueno y claro permite que él introduzca directamente el argumento antiorientado y, por consiguiente, establezca con mayor claridad su valor contraargumentativo. Esta mayor fuerza que confiere pero a los argumentos que introduce es corroborada, además, por el valor de los marcadores que con él se combinan; esto es, tanto ‘bueno como claro’, al preceder a ‘pero’, funcionan como una especie de preludio concesivo que anuncia el carácter antiorientado de los argumentos que este conector introduce. Lo mismo parece no ocurrir con la combinación ‘pero aparte’ del ejemplo (8), pues, en este caso, ‘pero’ no introduce directamente el argumento antiorientado sino que lo hace el conector discursivo ‘aparte’, por lo que la fuerza argumentativa antiorientada de aquel se difumina a favor de la fuerza argumentativa coorientada que introduce este último.
Por otra parte, en el corpus analizado, nos hemos encontrado con casos de ‘pero’ cuyo valor es argumentativo y metadiscursivo a la vez. Es decir, este conector del discurso puede indicar el carácter antiorientado de los actos que vincula y, a la par, funcionar como una marca reguladora del discurso, ya que, en ocasiones, sirve para demarcar secuencias someramente digresivas de la narrativa. Nótese que, en el ejemplo siguiente (9), ‘pero’ introduce un argumento de carácter antiorientado al segmento anterior y al mismo tiempo demarca el segmento digresivo que introduce. Es un conector argumentativo antiorientado porque introduce un segundo argumento ‘ver todas las telenovelas en portugués’ que se contrapone a un primero ‘siempre veía las telenovelas mexicanas’; y es un conector que demarca una secuencia digresiva por el carácter lateral de la información que se enuncia en dicha secuencia.
Obsérvese, además, que el carácter digresivo del segmento que demarca el conector ‘pero’ queda fuera de duda por el uso de dos ocurrencias del marcador ‘entonces’: una primera, anterior al segmento digresivo y una segunda, posterior, que es la que sirve para reanudar el hilo discursivo interrumpido por la digresión.
1) Narrativa (04)
[…] desde niña yo: siempre v[e]ía [l]as telenovelas mexicanas … [en]tonces fueran mu:chas La Usurpado:ra El Privilegio de Amar: … entonces … ---eh pero todas las/las de portugués que … pasaba en el SBT[13]--- … entonces en dos mil y seis cuando pasó la novela/la telenovela de (?) fue cuando yo empecé a estudiar español …
Otras veces, la función argumentativa de ‘pero’ se difumina completamente a favor de su función metadiscursiva como marca de regulación que, en general, sirve para proporcionar al informante el tiempo necesario para que vaya organizando, planificando mentalmente su elocución. El ejemplo siguiente (10) ilustra lo que hemos venido explicando, pues en él el conector ‘pero’, marcado por un alargamiento y pausas, constituye una especie de fórmula dubitativa que ampara las vacilaciones expresivas peculiares de la improvisación y que, además, caracteriza las narrativas orales; sirve, asimismo, como un apoyo de que se vale el narrador para ganar tiempo, pensar en lo que va a decir y así mantener el hilo discursivo.
1) Narrativa (08)
[…] él/otro chico se acercó por detrás de mí … y me/me quitó la/la mochila y no me ha dado cuenta … y se fueron los dos y yo: no me he dado cuenta … estaba/antes estaba escribiendo un mensaje … y cuando se fue el chico después que le contesté seguí escribiendo el mensaje … pero: no sé … tardó como diez minutos cuando die/diez minutos que se fue el/el chaval hasta que yo … tuve que buscar la mochila para/para irme … y bueno y me di cuenta que/que no estaba la mochila … ((risas))
Aún en su función metadiscursiva de marca de regulación, ‘pero’, en ocasiones, adquiere un valor más preciso de un marcador de reanudación del mensaje, que permite dar continuación a los hechos relatados que han sido interrumpidos tras algún tipo de digresión. Sirva como botón de muestra el ejemplo (11) abajo, donde este conector, mediante el segmento (“pero a la hora de volver … se dio cuenta de que habían dos tipos un poco raros … eh:: siguiéndola …”), reanuda la información interrumpida anteriormente debido a la digresión (“---bueno se fue al hotel reco/recogió la bolsa---”).
1) Narrativa (07)
[…] y ella fue corriendo para/para recoger la/la bolsa que había dejado allí y: volver corriendo para alcanzarnos ¿no? … pero… ---bueno se fue al hotel reco/recogió la bolsa--- pero a la hora de volver … se dio cuenta de que habían dos tipos un poco raros … eh:: siguiéndola … entonces intentó::/intentó caminar más deprisa y los chicos caminaban más deprisa detrás de ella
Conclusión
Según hemos podido comprobar, en las narrativas orales de aprendices brasileños de ELE, la función argumentativa de ‘pero’ se concreta a través de su empleo como un conector de la instrucción argumentativa cuyo cometido es: a) indicar el carácter antiorientado de los miembros del discurso que enlaza; b) intensificar o enfatizar el segmento discursivo que introduce; c) actuar como un refuerzo de un acto ilocutivo que manifiesta, concretamente, el desacuerdo, el asombro o incredulidad del narrador ante un acto emitido por su interlocutor (función que se da en el nivel de la interacción que se representa por el uso de citas en estilo directo).
Además, dicho conector tiene la particularidad de actuar en el ámbito de las dos actividades, esto es, puede indicar el carácter antiorientado de los actos que vincula (función argumentativa) y a la par funcionar como una marca de regulación del discurso (función metadiscursiva). En su función puramente metadiscursiva, ‘pero’ es una marca de regulación que permite al narrador ganar tiempo para que vaya planificando su discurso. Puede, asimismo, funcionar como un marcador de reanudación del mensaje, permitiendo así al narrador asegurar la prosecución del discurso y mantener el hilo comunicativo.
Así las cosas, los resultados del análisis referente al empleo del marcador del discurso ‘pero’, de que se valen los estudiantes brasileños de ELE con un nivel B2 en sus narraciones orales, nos llevan a concluir que los usos de pero no distan de los usos que lleva a cabo un hablante nativo de este idioma. No obstante, sería interesante comprobar a través de otros estudios, si los estudiantes brasileños de niveles inferiores o superiores al B2, utilizan también algunas combinaciones formadas por ‘pero’ y otros marcadores que son muy frecuentes en español actual, bien sea en el discurso narrativo oral o en otro género textual oral. Nos referimos, precisamente, a las combinaciones de ‘pero’ con ‘bueno (pero bueno)’, ‘vamos (pero vamos)’, ‘pues (pues bueno)’, ‘por un(a)’ ‘lado/parte (pero por un lado)’, ‘sin embargo (pero sin embargo)’, ‘no obstante (pero no obstante)’, ‘eso/esto (pero eso)’, etc.
Referencias
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Notas
Notas de autor
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