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Heredad Real y Leyenda Ambiental
Opción, vol. 33, núm. 83, pp. 643-668, 2017
Universidad del Zulia



Resumen: Los desarrollos tecnológicos, el alto crecimiento poblacional con su obtención alimentaria y cubrimiento de necesidades comunes para su sostenimiento, se han visto afectados por la realidad del desequilibrio ambiental. La situación genera un despertar en la sociedad y la mayoría de naciones, para pensar con seriedad sobre la calidad de vida, con propuestas para los cambios que la humanidad en protección de sus ecosistemas debe enfrentar. La temática muestra los retos por abordar, junto con las proyecciones y metas que los conglomerados buscarán implementar como compromiso en su beneficio para la calidad de vida.

Palabras clave: Ambiente, planificación, control, recursos, impacto.

Abstract: The technology development, rapid increase in population with food supply and covering of basic necessities for sustainability, has been affected by the reality of the environmental imbalance. That situation generates an awakening in the society and most nations, thinking seriously about the life quality, with proposals for the changes that the humanity in protection of them ecosystem must face. That topic shows the challenges to be addressed, with the projections and goals that the conglomerates search to implement as commitment in benefit of the life quality.

Keywords: Environment, planning, control, resources, impact.

INTRODUCCIÓN

El documento presentado corresponde a un proceso descriptivo y analítico en el que se estudian las actividades humanas, que tienen una gran influencia en la fluctuación de los ecosistemas.

El objeto de observación es la interacción biológica, hídrica, terrestre y atmosférica, lo cual permite medir su productividad de composición interna y sus desempeños. Se hace análisis del caso particular del Río Bogotá, que es ejemplo del deterioro causado por acción antrópica. Se analiza información aportada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística que ilustra y señala los niveles de comprensión social. Adicionalmente se hace un llamado a la concientización tendiente a lograr la regulación de la actividad humana que afecta el medio ambiente y así minimizar el deterioro de los ecosistemas.

ACTIVIDAD HUMANA Y SU INFLUENCIA EN EL ECOSISTEMA

El universo y las civilizaciones de nuestra Tierra, han pasado por innumerables etapasde transformación que hoy muy pocos desconocen. La humanidad, con su actividad común de organizarse, comer mejor, buscar mayor calidad de vida fundamentados en el progreso, ha cambiado sus condiciones y su entorno, se ha deterioradocon un papel activo en el proceso, que en contraposición le obliga enriquecer.

La situación lleva a cualificar, quétanto se ha maltratado al planeta con las actividades incontroladas y qué ha beneficiado y moldeado tanto, no obstante,en su desarrollo,este análisis, desde lo sostenible en Brundtland (1987), permite abrir una discusión entrópica sobre la educación ambiental. En su significado, el ensayo propone evidenciar las actividades antrópicas,que en la actualidad y confrontación de su mundo, a pesar de las tecnologías avanzadas con sus necesidades históricas y crisis en conjunción, estos referentes hacen parte de las variables quelo separan del medio ambiente.

Confluyen teorías con sus problemas asociados al bienestar humano y sus consecuencias, con evidencias determinadas en sudesarrollocontra la marginación, de crecimiento sostenible de orientación económica y social para doblegar la pobreza. La confortabilidad integral cada día es más esquiva, debido a los cambios climáticos que se han generado por contaminación, por el deterioro ambiental, la extinción de la diversidad, alteración de los páramos por el pastoreo, los cultivos intensivos más la explotación minera que incide enlas vertientes que se agotan, más los paradigmas del hiperconsumo, incluida la globalización.

Todo presume que en los tratados del ambiente y la realidad biofísica hay mucha información, estudios científicos sobre la contaminación global, pero también caos y confusión para activar erudicionesecologistas serias que reduzcan la amenaza en lo ambiental yla supervivencia, más el análisis de la industria desaforada,los trascendentes gastos superfluos y desperdicios reales que van en contravía de la salud. Aún se espera la austeridad que conlleva la equidad en la inserción social.

El moderno contexto universal y ambiental con sus nacientes problemáticas, debe evaluar e implementar con rigurosidad la orientación hacia los modelos de Estado y redefinir la influencia en sus configuraciones de política económica y su inserción social, para transformar con medidas comparativas de viabilidad y desarrollo la protección del medio ambiente.

Comprender el mundo es analizar sus fenómenos naturales, escudriñar en sus ciclos de la madre naturaleza, estudiar el comportamiento humano (con sus proyecciones, acaecimientos y angustias) e indagar en los espacios recónditos e infinitos de los fenómenos de la tierra y de las manifestaciones inter-actuantes del ser con su diversidad, diferencias y modificaciones. De igual manera, cada existencia -en su onticidad- combina sus teorías del medio natural y orienta en la práctica sus propias manifestaciones constituidas por conceptos, juicios y raciocinios, que lo ponen a prueba dentro de su núcleo.

En los rasgos esenciales, la humanidad con sus acciones y consecuencias de optimizar su aprovechamiento de recursos, experimenta diferentes necesidades y, la mayoría de veces, desequilibra con la demanda de bienes de consumo, lo cual genera cambios en el medio y por adición residuos que se convierten en un impacto negativo ambiental.“Si la tecnología derivada de la ciencia ha causado descalabros, son solo la ciencia y la tecnología las que nos pueden llevar a un futuro sostenible”. (Estévez, 1995: 20).

La actuación de la vida social y de hacer su día tras día más confortable, ha sido de alto avance tecnológico y artificial, con cierto dejo de desconocimiento y visión paradójica, en lo esencial de proteger con armonía el medio y respetar sus ciclos; en su inferencia razonada de armonizar con la sociedad y la naturaleza ambiental, comprende la inventiva de buscar alta calidad de vida, pero un buen porcentaje sabe que el mejoramiento es artificial y de utilidad suntuosa proyectada en un desaforado consumismo. No obstante, son alarmanteslos cambios del desarrollo sin enfoque contra la exclusión,la variedad de factores incorporados al ámbito humano, circunscrito a la comprensión, al poder, la comodidad y la tecnología con su incremento industrial y fábricas, como la demanda de vehículos particulares, públicos y de carga con sus combustibles contaminantes de material ‘particulado’. Las emisiones, medidas por las redes de monitoreo de calidad del aire como el monóxido de carbono, con afectación a la capa de ozono, y los dióxidos de azufre y nitrógeno, más la forma de asumir los mismos fenómenos naturales, son constantes del pensamiento moderno, requieren explicación y soluciones, esfuerzo social que garantice acciones rápidas y viables en sus diferencias.

Quizá, por muchos factores económicos y sociales de conflicto, en el cubrimiento de necesidades primarias, no solo en

Latinoamérica,influyen en no dar el expedito camino de sostenibilidad ambiental, por falta de directrices y políticas de arraigo. También, porque las personas se han mantenido ancladas, inmersas en sus hábitos, y en muchos casos, por la tan anhelada comodidad y la consolidación de favorables criterios, no se da el giro de inversión económica que requiere la sostenibilidad de una nación y el ambiente, por menoscabo de una cultura que aún espera se promueva la pertenencia de esos envanecidos y teóricos cambios económicos en la práctica. Por otro lado, está el aporte y apoyo a la apuesta de la investigación, no temer al fundamentado ensayo de programas comparativos con otros países, la corrección adaptativa y el soporte a la permanente indagación, para proteger la madre naturaleza. Muchas veces, por costumbres incipientes no hay canalización de beneficios, ya que en algunos casos entidades urbanas y sociedades están disminuidas e influenciadas por falsos direccionamientos, confundidas por las incoherencias del quehacer diario. Las administraciones solo están comprometidas por la explotación desmesurada de recursos donde no alcanzan a llegar los controles de normativa para lo regional, y también por el beneficio centralizado de las regencias, por las prelaciones urbanísticas y personales, sin vislumbrar la esencia participativa del mínimo impacto ambiental.

Si se toma el tema de desarrollo integrado como prioridad básica en los problemas sociales y de desigualdad, deben pertenecer a una agenda de novísima instancia, sobre la investigación y planeación del medio natural, la calidad ambiental, regional y urbana implementadas por las políticas públicas, con sus contextos de proyectos diversos en la globalización y realidades disímiles, en las acciones para la memoria histórica, son hechos de la experiencia deducible, pero en la cohesión espacial y social contemporánea, no se puede dejar de postrimero la verdad del argumento que es el de pensar y crear (innovar, adecuar en la transformación diaria y con la apropiada competencia ética en la justa mesura de las necesidades), para evitar el mínimo detrimento en el entorno.“El acontecer produce y promueve programas inmediatos, se ponen en acción las costumbres y conductas de su preferencia, no obstante se rodean de caprichos”. (Peñaranda, 2012).

En la lógica de la expansión tecnológica desaforada, y el esmero por el mínimo detrimento ambiental, al justificarlo con su estructura de ideas llamado ciencia, deslumbra la actividad novedosa; en su entender de adaptarse al mundo y observar como invitado y sin funciones el crecimiento desbordado, se divide en diferenciadores criterios y múltiples fórmulas que se quedan en teoría. Así mismo, sin la directriz y apoyo financiero la debilidad se hace presente, las propuestas resultan cortas y poco razonables para asegurar su sostenibilidad, en la fundamentación que requiere el medio natural y su mínimo impacto. La vulnerabilidad está al actuar sin directriz interdisciplinar (ausencia del razonamiento y dirección en ciencia para la integración), al no buscar la mediación de los niveles institucionales, lo social, lo de capital, las políticas públicas en la reintegración ambiental, para aguzar, afiliar y mejorar las condiciones de vida frágil, no expresarían nada sin la incorporación ecológica de lo regional y urbano revitalizado de operaciones económicas y compromiso.

EL CASO DE UN RIO AGONIZANTE: EL RIO BOGOTA

En el manejo apropiado de plantear criterios determinados de recuperación, en la búsqueda de no generar degradación, contaminación, polución y el equipamiento de poder transformar el producto de desecho en objeto de material lucrativo, con la focalización de reutilizarlo, parece ser la característicaeventualidad por abordar. La sociedad estudia, las administraciones quizá hacen lo posible también pero sin seguimiento, al ritmo alterno e interrumpido de las administraciones, es el caso común y específico del río Bogotácomo objeto de estudio y modelo universal que espera solución sempiterna. Se invierte y se exige en el campo del compromiso ético la formación, acción, conservación y estrategia de la preservación, para que sea compatible al articular y dimensionar lo ecológico, lo económico y social; se comprende que es en esa misma escala de la existencia lo que hace la diferencia entre la voluntad selectiva y práctica de combinar actividades de progresión protectora para superar lo primario y animal.

La demanda biológica de oxígeno, DBO5, es un indicador indirecto de la cantidad de materia orgánica que es degradada por medios biológicos en un cuerpo hídrico. Esencialmente, si las cantidades de este parámetro son altas en un río señalan que las concentraciones de materia orgánica en descomposición son importantes; una de las consecuencias generadas mediante cantidades altas de materia orgánica es la disminución de oxígeno disuelto (OD), ya que la materia orgánica lo utiliza para su oxidación y si el OD mengua en un cuerpo hídrico las condiciones para el desarrollo de la biota acuática se ven afectadas.

Como un ejemplo de lo que actualmente sucede con la contaminación ambiental a nivel nacional se presenta la Gráfica1, donde se evidencian las cantidades de materia orgánica que se han presentado en el río Bogotá en los últimos diez años, teniendo en cuenta lo reportado por la DBO5.



Gráfica 1. Cantidades de DBO5 reportadas en los últimos 10 años para el Río Bogotá
Fuente: Observatorio ambiental de Bogotá – Información detallada del indicador

Como se demuestra en la gráfica, los valores reportados por la DBO5 no son constantes ni han ido aumentando o disminuyendo gradualmente a través de los años, lo cual señala que el Río Bogotá con el pasar del tiempo no ha presentado un gradual deterioro o una leve mejoría.

Aun así, es necesario resaltar que los valores obtenidos para el parámetro de DBO5 evidencian que las cantidades de materia orgánica en el cuerpo hídrico sonaltas y las mismas influyen directamente en que, en la actualidad, en el Río Bogotá la diversidad de especies con vida es mínima.

Se suele pensar que los efectos de un aumento de las concentraciones de dióxido de carbono son en general beneficiosos para las cosechas. (…) Sin embargo, el calentamiento global que puede producir la intensificación del efecto invernadero puede ser perjudicial para los cultivos (Ludevid, 1997: 43).

El ser, en la instancia de su conjunto de insuficiencias, abundantes necesidades y poca participación, constituye una inestabilidad cuando no hace parte determinante en el manejo integral. Esta situación crea un inevitable cambio ambiental de magnitud y, así mismo, esta cadena conlleva al deterioro de todos los sistemas eco biológicos y al calentamiento global. Los estudios de contingencia, y la ciencia misma se ocupan en contrarrestar la incidencia de estos fenómenos, en cómo detener el calentamiento en su escalada de descontrol, lo cual no vislumbra un significativo cambio conductual ni la documentación efectiva para analizar las insuficiencias con franca reciprocidad; más bien, la falta de propuestas es característica del abandono, pues la poca inclusión social contribuye sin preámbulos al descalabro ambiental, esto establece una encrucijada más para buscar el equilibrio de los recursos que demanda la humanidad.

La separación humana de la realidad natural y externa, para analizar las condiciones biológicas y todos los efectos del cambio climático con sus periodos de sequías trasciende a lo largo de la historia. El escenario de las condiciones futuras con sus nutrientes también es su compromiso, pues todo está conectado, montañas, rocas, lo hidrológico, acuíferos externos y subterráneos, en la valoración del

impacto ambiental vislumbran como pocos en los factores integralesde la cadena. También están otros agregados en el peso de cómo liberarse de su carga, el arraigo de las costumbres y los cultos, prácticas de obligación e inocencia tribal primaria, con todo esto no ha podido frenar su propia condición de convivir con alternativas para contrarrestar el mínimo impacto, detenerlo en la consolidación articuladora de estrategias para la intervención de uso en la estructura ecológica, regional y urbano ambiental.

Para el caso del río Bogotá, es importante analizar su cadena trófica, a lo largo y ancho de sus riberas con sus acuíferos que vierten sus aguas, y también cómo los contaminantes se transfieren al río Magdalena. En su correlación se halla la frágil y contaminada fauna que sigue su derrotero, peces, vida acuática, aves, pescadores aledaños y sus potenciales consumidores.

Es importante la racionalización de procesos de protección para la calidad de vida, con base en estos puntos de enlace, no solo en la contaminación de los ríos que generan las diversas industrias de la metrópoli y sus vertimientos de residuos sólidos. Se debe cumplir con las normas e indemnizaciones, ejercer severos controles de vigilancia, para los ductos de aguas residuales y aminorar la concentración de contaminantes tóxicos, tanto en las vertientes como en otro campo anexo la emisión de material particulado. La era tecnológica conlleva al reto de enfatizar también sobre el monitoreo del aire y sus numerosas fuentes de emisiones que al respirar deterioran la salud y la calidad de vida.



Fotografía 1. Vertimiento de aguas río Bogotá al río Magdalena
Fuente: Jorge A. Cárdenas y Vidal Fernando Peñaranda

En el regir desde la ubicación de usos, situación, operaciones y cumplimiento de compromisos, en relación con la totalidad de los sectores poblacionales, la planeación, protección, conservación, cuidado y manejo conveniente de zonas con su riesgo ambiental, para estas áreas físicas con sus potenciales riesgos y beneficios, también dejan la presunción clara y contundente de obstáculos, según la actividad de cultivos intensivos, ganadería o de operación industrial, entre otras. En el manejo procedente de replantear los riesgos y delinear criterios de intervención, diseño y adecuación, se debe tener en cuenta la voluntad ciudadana, involucrar a la población de forma directa y activa para garantizar la aplicabilidad de los proyectos en ambos estados, con los elementos de planeación, el plan oficial más la inserción del fragmentado y frágil sector social.

En la diligencia de cambio para la administración ambiental y su cohesión sociocultural, los sistemas de unidad equivalente de entornos seleccionados para adecuar las zonas abandonadas y mejorar las condiciones de vida saludable, reducir la contaminación, se debe empezar por la disminución de la injusticia social con más fuentes de trabajo, y pensadas políticas de protección económica, más la valoración de alternativas en el manejo de insumos naturales, comprendidos los intereses de carácter general y agrícola.

En lo sensible de la afectación ambiental, la población vulnerable no se puede minimizar, exige una conducción apropiada. Siempre habrá posibilidad de adoptar acciones de planificación combinada, innovadoras y participativas, para disminuir los desastres, complementadas con estudios realizados en equipo, aunando las especificidades de cada área con la toma de decisiones y la planificación de programas a nivel global, proyectos y políticas en el campo formativo. La alta tecnología, aportará las herramientas acordes y todos los dispositivos representativos que necesitarán los actores que investigarán para la práctica concluyente de frenar el deterioro en su diversidad, experiencias enfocadas al mancomunado compromiso participativo de países y su primacía, expreso en las entidades con sus niveles de aportación entre públicas y privadas.

En el mejoramiento de nuestro medio natural con sus ciclos, sus variables de conocimiento en la actividad de la vida social, industrial, agrícola y comercial es confortable observar la intervención humana y su interposición tecnológica en adaptar lugares privilegiados, también para monitorear y asistir a las especies que habitan en lo lógico de la percepción tangible y en lo posible de proyectarse hacia la infinitud de lo espacial. La ciencia sigue escudriñando y define que hay más de diez planetas visibles y similares a la Tierra; las observaciones dictaminan que pueden ser habitables, pero mientras se avanza más en la era galáctica, debemos ser conscientes de los deberes y, antes que apuntarle a otro sistema en lo próximo, el compromiso es mejorar en lo intrínseco, para apoyar lo externo y macro en la proyección e inversión de los Estados consolidados, con un enfoque claro en la convalecencia y mejoramiento del paraíso que tenemos. Es lo razonable de entender el mundo y su predominio hacia los universos que nos rodean, con su conjunto de caracteres e influencias que han permanecido constantes en sus otros lugares de espacio y tiempo.

La imparable expansión de la sociedad burguesa –su plus ultraes una necesidad económica inherente a su modo de producción que fue percibida tempranamente por las cabezas más lúcidas del siglo XVlll / XlX. (…) En la actualidad como globalización, acertada intuición filosófica de Hegel. (Chomsky & Dieterich, 1996: 60).

DE LA LEYENDA AMBIENTAL A LA HEREDAD REAL

En la comprensión de la madre tierra y la razón de ser, surge lo cultural, la exhaustividad y el estar al corriente, también la sublevación, la transgresión y magia de la vida con sus rituales de leyendas y mitos. En esta conexión desesperada de lo recóndito e impensable solo se vislumbra que aparecen más saberes, que a su vez la gente, en su confuso acuerdo de valores sociales para hallar la armonía no encuentra en esos ciclos hacia dónde lo conduce su derrotero, la pesquisa de la legitimación y advenimiento de garantías, que sea más íntegro y menos vulnerable para las ascendencias. En lo disciplinar (y lo ínter, ‘trans’ y multidisciplinar) es determinante hablar del ambiente, pero quienes deben garantizar su perpetuidad, incluido el mundo y su fuerza de países industrializados, en su esfuerzo operacional de exponer sus conocimientos solo ofrecen más elementos condicionados de teoría confusa y normatividad, sin la estrategia de articularlos e involucrar de manera sistemática la inversión económica ambiental, para una mayor cobertura en el acuerdo y la toma de decisiones. La sostenibilidad de los países apunta a la primacía y las riquezas.

La realidad de la gens con todos sus rasgos de concertación y participación, en consolidarse como un grupo de avanzada y de alcanzar mayor calidad de vida, determina la responsabilidad y le da las características humanas, pero en su progreso de obtener todo lo que esté a su alcance, no parecen mediar los valores de integridad interdisciplinar para el equilibrio del entorno. Así mismo, formar sujetos responsables con ciertas ideologías que alimentan sus sueños de desarrollo, el beneficio como producto particular es la preocupación porque se ha desprotegido el mundo y sus recursos. En la inmensa irracionalidad, e inermes en lo trascendental de lo que rodea y caracteriza al universo en su natural ambiente, han quedado desnaturalizadas la mayoría de las especies y materia prima. Observar con minuciosidad el usufructo, en esta implícita agonía de géneros y reinos naturales, en que se debate el provecho de obtención de recursos para abastecer el crecimiento poblacional, de sobreexplotación, deterioro e insuficiencia, ha sido un comportamiento histórico desgastante para el ser mismo, desintegrado por las denuncias diarias, el sector rural al margen del quehacer social y urbano sobre la depredación de marras a su ecosistema.

En lo histórico de caracterizar la planificación ambiental hace falta más evaluación selectiva y configuración, la infinitud de diferencias son tantas como los pensamientos específicos de comprensión y modelos. No obstante, el considerar lo exógeno para escoger las disímiles opciones, y en lo alterno de las variaciones y el reflexionar sobre los pluri-universos que se vislumbran hacia el futuro, la idea concreta no corresponde sino a la adaptación de otra sociedad con su advenimiento simbólico y dinámico, sus tributos y recursos. Para comprender la composición más allá de sus propias angustias, debe acercarse a otros contextos, los escenarios de una visión como reto, pero también quizá no mejor que este mundo único, palpable, y por ahora consentidor y autosuficiente.

En lo académico es necesario fundar la nueva escuela sostenible, enseñarla al mundo con todos sus factores, el ser humano con su base sólida que contempla, corrige, presta sus servicios, y no solo esperando la retribución de la propia naturaleza con sus ciclos, para emprender el otro ensayo de la historia sustentable con sus tecnologías limpias, lo biótico y abiótico, y sin sentirse como dueño del mundo, solo comprometido con el colectivo en el marco de referencia ambiental y como una parte más de él, con capacidad para convivir sin sesgos como un facultativo con planes, que diagnostica sin distinción y atiende preventivamente de las enfermedades que aquejan y abochornan al orbe.

Pensar en lo ambiental no es nuevo, y en el transcurrir histórico avanza con altibajos básicos del interés primario, pues el comportamiento y pensamiento en su acercamiento de comprender el mundo gira, en lo frecuente, en un sentido unidireccional, en buscar su provecho; esta condición jerárquica de reflexión endógena aleja al ser de la naturaleza, hay transformación de los ecosistemas sin el nivel racional de proyección técnica, con poco sentido espiritual y mental de concretar las estrategias para operar políticas, planes y programas, de ver lo externo y práctico que requiere la comunión antrópica de comprender toda la creación en términos de su naturaleza ambiental.

El sistema social y cultural, con sus fragilidades internas, asimismo ha resquebrajado el entorno natural ambiental, no quiere aceptar que cada día que pasa el mismo ecosistema lo expulsa de las mieles del paraíso, para reafirmar que en la conceptualización de lo académico, desde los lineamientos de su ámbito no se debe desatender ni refundir la lógica; de la misma manera, por premura no se debe omitir la parte práctica del usufructo, y en su impacto de minimizar el daño que ocasiona lo artificial y la variedad e incidencia de los mecanismos en la obtención de los recursos naturales, no hay desde el Estado un interés claro, de poner en práctica las políticas de valoración ecológica, justicia, naturaleza, contingencia ambiental para la colectividad y sus ecosistemas.

Son muchos los ejemplos de la contradicción histórica, por los hechos demostrables de la incidencia depredadora antrópica, pues la humanidad en aras de la subsistencia raya en la utopía, con la espiral de la explotación que no se detiene en la también destrucción paulatina por la suntuosidad y el consumismo, el valor que le da la sociedad a la sobrevivencia, queda en su alienación aquejada por diversos males, dispersa en su sesgo competente de urgencia cortoplacista y suplantada por la búsqueda del mayor beneficio.

Los actores de la sociedad, con su experiencia participativa, manejan la ciencia y su técnica, este dominio los ha venido convirtiendo cada día en más prepotentes por la presión de los intereses y los acuerdos sociales. Es la involución del ser que contradice la fuente del sentido común, para mantenerse con verdadera estabilidad en lo social y en lo ambiental, que se requiere con todo su conocimiento, para la convivencia con distinción entre la sincronía que exige la incertidumbre en el manejo de los recursos, tiempos, ciclos correlacionados con lo territorial, lo espacial y su estudio de incidencia interplanetario.

Cuando la humanidad buscó asentarse por primera vez, se transformó como sociedad a sí misma, cambió también su entorno y remodeló su trashumancia, estableció su vivienda, en sus grandes avances de los procesos sociales, de igual forma edificó las bases para evolucionar con su visión de mundo a las grandes urbes que hoy representan su grandeza, pero también muestran sus debilidades frente al conjunto desorbitado de mantener y cubrir el bienestar equitativo. Se sentaron las bases de la moderna visión, que revierte opciones de interpretación en lo ambiental para cubrir las propias necesidades de la sociedad inmersa en la obtención desaforada de recursos, con su propio desequilibrio de crecimiento, y en lo metafórico de obtener mayor bienestar a cualquier costo, está la memoria voraz de un universo que evoluciona, se le deteriora y en lo intrínseco se expande.

Con el acceso a los recursos naturales, por lo general la humanidad en su aprovechamiento desliga la corrección del impacto y se aleja en la convivencia de nuestro sistema natural; con su perenne utilización se modifica el sentido de lo importante y se fragmenta el paraíso que se le ha dado para su beneficio. El asentarse y crecer ha generado impactos a su territorialidad, a su sistema y subsistemas de organización social, técnica y natural, porque en su conjunto solo ha previsto una salida inmediata que trajo y transfiere consigo procesos de emergencia productiva, consumista y acumulativa, para continuar con su perspectiva de mundo alejados de la realidad del sistema natural.

La sociedad se ha desarrollado dentro de una serie de entramados históricos diversos, en manos de núcleos poblacionales consumistas y de directrices con cíclica mayoría ineficiente, con sistemas elementales y también organizados de acceso a recursos; algunas colectividades con derechos de propiedad, aparentan parámetros comunes en la diversa confusión, pero al manejar su heterogénea cadena de actuar, solo generan el que otros permanezcan excluidos como las mismas especies originarias que se extinguen en medio de la alta tecnología y el desarrollo. En la crucial historia de actividades y la ocupación expansiva del mismo ser, con los sistemas de autoridad de hecho y normatividad, dominio político, religión, guerras y escasas ingenuidades, al originar conflictos que llevan a la autodestrucción, ha creado con artificialidad un entramado sociocultural delicado y otra realidad biofísica de su entorno. “(…) las percepciones acerca de la sociedad colombiana ha sufrido cambios muy significativos durante los últimos cincuenta años. (…) son elementos que ya desaparecieron del discurso crítico y político oficial” (Carrizosa, 2003: 48). Toda reforma en apariencia es excepcional, por los retos que suscita más la contraprestación de los interrogantes del beneficio, que solo se miden en numéricos porcentajes económicos. Grandes minorías de la sociedad ya están ahítasde este tipo de proyección, sumergidos en el desarrollo que se vislumbra y poco se beneficia. El tiempo clarifica con cierto detalle lo que se ha hecho mal, trasluce lo que es inequitativo e indigno, a la vez, quizá por su torpeza de comodidad sibarita y de usufructo, que en lo frecuente se ve en las fragmentaciones institucionales, las desenfocadas directrices político administrativas, con su limitación de iniciativas en su procedimiento y sin oportunas opciones de contingencia y concreción, conducen al desastre ambiental y en otras similares encrucijadas al menoscabo de la calidad de vida.

A continuación, en la Gráfica 2, se presenta el presupuesto anual que se destinó entre el año 2007 y el año 2011 para la protección ambiental: dentro de dichas cifras se encuentra contemplado el valor de la inversión, los costos y los gastos para la protección del aire y del clima, la gestión de las aguas residuales, la organización de residuos, la protección de suelo, aguas subterráneas y superficiales, la reducción del ruido, la salvaguarda a la biodiversidad, a los paisajes y otras actividades de resguardo al medio ambiente.



Gráfica 2. Millones de pesos Colombianos utilizados para la protección Ambiental
Fuente: DANE – Encuesta Ambiental Industrial

Lo exhibido en la Gráfica 2 evidencia un aumento año tras año, en cuanto al presupuesto destinado para la protección ambiental, a excepción del año 2008, lo cual supone que en este momento los establecimientos de la industria manufacturera han ido desarrollando una nueva conciencia ambiental que los impulsa a generar una menor afección a la zona de incidencia donde se sitúan sus grandes bases operativas. Dentro de dicha conciencia ambiental también se ve la influencia generada por el gobierno que establece en diversos decretos y resoluciones, como el Decreto 1594 de 1984 para el uso del agua y recursos hídricos y la Resolución 610 del 2010 como norma de la calidad del aire, valores máximos para los contaminantes en el aire, el agua o los niveles de presión sonora.

El asentamiento humano trajo consigo estabilidad para el núcleo, con su entramado social y la aplicación de todos sus conocimientos, en esta arrasadora espiral se fortaleció la cultura y se transformó su propia historia y la de la naturaleza. Con el mayor aprovechamiento del entorno llegaron nuevas tecnologías, esta fructificación dio paso a otras grandes revoluciones, derecho de propiedad, ciencias, comercio y normatividad sin fronteras de toda la tecnología posible con sus desechos, variados acuerdos de concreción espacial en navegación, entre otros avances de fundamental importancia, pero en contravía también aparecieron la sobreexplotación y la alteración de los ciclos de la naturaleza, sin quedarse atrás la adecuación en los problemas sociales para los sistemas de organización, familiar y de desarrollo conjunto. Las implicaciones en el ambiente han sido de impacto para todo ser vivo; el humano con su dinámico dominio global, sin fines de conservación y restauración, por lo menos muy escasos, entró en una ceguera de profundo letargo para lo bio-ecológico. La humanidad, en el proceso de extensión y dominio, indagando para el enriquecimiento económico, asumió una caracterización evolutiva de fines únicos, e influenciada por el mercantilismo urbano, desvió su percepción de verdadero sentido que requieren lo rural por los cambios sociales, la alteración antrópica y cambios climáticos. La explotación continua perturbó la vegetación, con poca planeación y depuración de técnicas, sin fijarse en lo mínimo y permanente de corregir, simular y formular modelos de preservación ambiental y, en este sentido, el despertar de conciencia se focaliza a obtener más recursos, a entender y apropiarse de todo aquello que sea de lucrativa utilización, porque en su discernimiento erróneo, los recursos naturales siempre los ha considerado inagotables y eternos.

CONCLUSIONES

Lo ínter y multidisciplinar en lo ambiental deben unificar los vínculos para controlar la transformación del desarrollo industrial, con su intervencionismo antrópico, que cada día la sociedad reclama como derecho en el ordenamiento de sus leyes. El avance tecnológico ha influido con alteración en los ciclos de vida, por esta circunstancia se debe regular las actividades humanas en busca de la conservación, las mejoras del medio y la disminución de residuos perjudiciales para la salud y los recursos naturales, con el control en la fuentede químicos peligrosos y materias no comprometidas y/o relacionadas.

Se espera, con los análisis de investigación y las variables tecnológicas, adoptar nuevas formas y métodos que minimicen los deterioros a la naturaleza, para poder concebir esa representada sociedad constructiva en ciencia, que pugna por ser sostenible y sustentable. Son valores de consolidación dual entre la producción y el consumo, que se deben proteger con evaluación y creación de mecanismos con el restablecimiento de los recursos, concurrentes en programas de manejo y asistencia para la prevención. No es fácil tomar conciencia, pero sí se pueden señalar las causas para bien de la despensa natural y proceder con el surgir del desarrollo, proyectando en reducir la alta densidad poblacional por metros cuadrados, con la focalización de conseguir y consolidar ciudades más amigables. Tener en cuenta la incidencia en la demanda de vivienda, la actividad industrial, la deforestación y ocupación de mayores cultivos. Sopesar la infraestructura que se necesita en la construcción de carreteras y el sacrificio de terrenos naturales, los novedosos centros comerciales con sus productos de consumo masivo, las explotaciones mineras con sus remociones y residuos tóxicos que provocan la erosión de los suelos, la sedimentación, percolación y contaminación de las aguas y la calidad del aire. Es parte de la cadena que hay que romper, para detener ese ciclo de vida, como racionalidad de equilibrio entre la humanidad y el ambiente. Debe ser el nuevo horizonte de los procedimientos integrados por las tecnologías en función de las comunidades y sus ecosistemas.

REFERENCIAS DOCUMENTALES

CARRIZOSA, Julio. 2003. Colombia de lo imaginario a lo complejo. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá.

CHOMSKY, Noam; DIETERICH, Heinz. 1996. La sociedad global. Oficina de publicaciones. Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires.(Argentina)

DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA DANE. 2011. Encuesta Ambiental Industrial. Bogotá. (Colombia) Revisado el 1 de Septiembre de 2015 desde Internet: https://www.dane.gov.co/index.php/medio- ambiente/encuesta-ambiental-industrial-eai

ESTEVEZ, Thomas. 1995. “Contribuciones ambientales y metodológicas. La educación ambiental y la hipótesis GAIA”. En Serie Documentos Especiales, Ministerio de Educación. República de Colombia.

LUDEVID, Manuel. 1998. El cambio global en el medio ambiente. Alfaomega Grupo Editor, S. A. México.

PEÑARANDA, Vidal. 2012. Viaje por la ética. Sección Publicaciones. Editorial UD.Bogotá. (Colombia)



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