Presentación
El número 344 de El Trimestre Económico ofrece una amplia diversidad de temas, autores y enfoques que consideramos muy relevantes para la teoría y el análisis del desarrollo económico.
Abre este nuevo número un artículo inédito en español de Jaime Ros, elaborado con Carlos Ibarra, sobre la disminución de la participación del trabajo en el ingreso en México entre 1990 y 2015. Se trata de uno de los últimos trabajos publicados por este economista mexicano, fallecido recientemente. Los autores constatan que, como en muchos otros países desarrollados y emergentes, la disminución del trabajo en el ingreso es un fenómeno que se ha presentado durante más de tres décadas. En el caso de México, esta caída puede observarse claramente si consideramos que los ingresos laborales representaban 40% a mediados de la década de los setenta y disminuyeron a un estimado de 28% en 2015. Su análisis muestra que la disminución está asociada con diversas tendencias, entre ellas, la caída de la participación del trabajo en las manufacturas estadunidenses. El estudio muestra también que la merma de la participación de los salarios en la economía formal se debe al bajo desempeño de la productividad laboral en los sectores informales y a una tasa de crecimiento muy lenta de los sectores modernos de la economía. El trabajo termina con una reflexión profunda, preguntándose por qué la reducción de la participación del trabajo y el aumento de las ganancias no se han reflejado en un aumento de la tasa de acumulación. El artículo aporta un conjunto de hipótesis para entender la evolución de los salarios y los ingresos laborales, así como de la economía mexicana en el contexto de la globalización imperante.
La segunda entrega de este número es de Gabriel Palma, el distinguido economista chileno que, generosamente, decidió elaborar este artículo especialmente para El Trimestre Económico. Vale la pena subrayar que el autor dedica este trabajo a la memoria de Jaime Ros. El texto hace un análisis de la desindustrialización en países de ingresos altos y medios. Muestra, de manera contundente, que el empleo en el sector manufacturero como porcentaje del total declinó desde los años sesenta (en los Estados Unidos), lo que considera un fenómeno sin precedentes. Reflexiona sobre distintas hipótesis para entender este problema. Una de ellas es el llamado “síndrome holandés”, que vincula la caída del empleo manufacturero no sólo con el ingreso per cápita, sino también con los recursos naturales de cada país. Luego, relaciona este “síndrome” con el caso de América Latina. Considera que, a diferencia de algunos países europeos, la desindustrialización no está relacionada con el descubrimiento de recursos naturales o el desarrollo de un sector exportador de servicios, sino con un cambio radical de su política económica y el modelo de desarrollo, básicamente por la liberalización comercial y financiera. Dentro de este panorama, el caso de México resulta diferente al de otros países de la región, pues se basó en una industrialización “tipo maquila”, que aumentó las exportaciones manufactureras, pero con un alto contenido de insumos importados, lo que inhibió el crecimiento del producto y el empleo. En la parte final del ensayo, Palma señala que las regiones emergentes de Asia presentaron un crecimiento muy distinto al del resto del mundo, incluyendo América Latina, lo que se puede explicar por la ejecución de reformas de manera pragmática para fortalecer sus procesos de industrialización. Se trata, en fin, de un estudio que retoma algunas reflexiones previas, contenidas en otros trabajos, con un desarrollo analítico nuevo y más esclarecedor del fenómeno de la desindustrialización a nivel mundial.
Berenice Ramírez escribe sobre el sistema de pensiones. Su trabajo parte de los indicadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para evaluar el caso mexicano. Se pregunta si, al igual que en otros países estudiados por la oit, la privatización puede considerarse también un fracaso. Analiza la trayectoria de la seguridad social en el siglo xx y considera que dio como resultado un sistema excluyente, inequitativo y fragmentado. Sin embargo, el remedio propuesto —la privatización— no resolvió los problemas. Así, la tasa de cobertura se ha estancado. En la actualidad, menos de un tercio de las personas mayores de 65 años cuenta con una pensión de retiro o vejez derivada de sus contribuciones. Otro grave problema detectado se refiere a la tasa de remplazo, es decir, el monto de la pensión como porcentaje del salario que recibía el trabajador antes de su jubilación. Para los trabajadores que están bajo el sistema privado de capitalización individual, esta tasa alcanza apenas, en promedio, 26%, muy por debajo de lo que se considera mínimamente indispensable, e inferior a la de los trabajadores que se jubilaron en el antiguo sistema. También hace énfasis en los altos costos de transición y las crecientes presiones fiscales que ha generado la adopción del sistema privado. Señala que éstos rebasaron las estimaciones iniciales, al pasar de un estimado de 0.4-0.8% del pib a 1.52% en 2017. Finalmente, analiza la carga que significa para los trabajadores el cobro de las comisiones hechas por agentes privados (afores) y la concentración del sistema en un mercado oligopólico. El trabajo concluye con una reflexión sobre las posibles alternativas para reconstruir el sistema de pensiones mexicano. Éste es un tema de gran actualidad, debido al debate legislativo en curso, y muy importante para evitar un envejecimiento de la población mexicana con mayores índices de pobreza.
La cuarta entrega de este número, escrita por Rodrigo Alfonso Morales López y Catalina Galdámez, tiene como objeto de estudio las economías centroamericanas. Sus autores exponen datos actualizados para entender la estructura productiva de esta región. La disgregación del análisis en ramas productivas, particularmente las 10 que contribuyen en mayor medida al proceso de integración, con base en diferentes índices, nos arroja un panorama detallado de este proceso. Basado en el estudio de las cadenas de valor regionales, sus resultados muestran poca variación de la estructura de los sectores productivos analizados entre 2005 y 2016 y una débil inserción competitiva en el comercio mundial. Esto responde a que las ramas muestran un bajo valor agregado y poca innovación y conocimiento incorporados a la producción. También destaca la predominancia de los Estados Unidos y la República Dominicana como principales destinos extrarregionales, y la presencia mayoritaria de Guatemala y El Salvador en el comercio intrarregional. Por ello, plantea la necesidad de lograr una participación más equilibrada de los países centroamericanos como un reto pendiente. El estudio contribuye, con planteamientos originales, al debate actual sobre las posibles alternativas para un relanzamiento del proceso de integración de estos países y el logro de un desarrollo económico más promisorio.
El último artículo de esta sección, de José María González Lara y Edgar J. Sánchez Carrera, examina el impacto de la corrupción en un ambiente caracterizado por una gran desigualdad de ingresos, como ha sido México entre 1996 y 2016. Sus autores afirman que la corrupción y la desigualdad social están íntimamente relacionadas y son una fuente para el descontento social. Su objetivo es analizar cómo la corrupción afecta a diversos estratos de la población tomando en cuenta, en particular, a las personas ubicadas en el decil más rico y en el más pobre, y así distinguir a cuál de estos dos grupos afecta en mayor medida este fenómeno. El trabajo contempla en su parte introductoria una breve revisión bibliográfica de los estudios realizados sobre el tema. Luego, con base en encuestas y un modelo matemático simple utilizado para capturar la noción de los costos de la corrupción y del soborno, se detecta que para los ricos los costos del comportamiento corrupto son bajos y que éstos disminuyen de acuerdo con el nivel de ingresos, ya que las personas con mayores ingresos tienen un poder de negociación mayor. Son las personas ubicadas en el decil más rico las que preferirían un sistema corrupto en lugar de otro más honesto. También concluyen que mientras mayor sea la calidad del gobierno y de sus instituciones, la participación en el ingreso de los pobres puede aumentar y la de los ricos, disminuir. Aducen, de igual manera, que la eliminación de la corrupción es un aspecto importante para impulsar el crecimiento económico.
Incluimos en la sección Otras Voces un breve ensayo de Jan Kregel que reflexiona sobre la obra de Hyman P. Minsky. Un destacado ejemplo de esta última lo ubicamos en la sección de Clásicos de la Economía, “Los factores financieros en la teoría económica del capitalismo”. De esta manera, ambos trabajos están relacionados. Representan una contribución de primer orden para discutir las causas y las consecuencias de la crisis del capitalismo actual. Kregel nos recuerda que la obra de Minsky puso énfasis en la generación endógena de la fragilidad del sistema financiero, debido a las expectativas optimistas futuras de los agentes financieros, tanto los prestamistas como los prestatarios, lo que lo convierte en un sistema altamente especulativo y proclive a las crisis. Considera que la Gran Recesión se generó desde los años ochenta cuando Ronald Reagan socavó el papel del gobierno, apoyó políticas fiscales más restrictivas y llevó a la desregulación del sistema financiero. De esta manera, en el curso de la década de los noventa, Minsky fue reafirmando su convicción de que algo parecido a otra Gran Depresión podía ocurrir de nuevo. Kregel concluye sus reflexiones señalando que, aun cuando los valores subprime de tipo estructurado se han borrado del mapa financiero, el modus operandi de las instituciones financieras —entre las que actualmente figuran numerosos bancos “demasiado grandes para venirse abajo” y de dimensiones aún mayores— parece haber cambiado poco el cuadro que condujo a la crisis en 2008.
En la sección de Notas y Comentarios Bibliográficos se presenta un apunte sobre la obra de Jaime Ros. Su autor, José Casar, destaca que Ros combinó siempre la enseñanza con la investigación. Menciona su paso por el cide y la conducción de la revista Economía Mexicana entre 1979 y 1985, una publicación ejemplar que analizaba la evolución y las perspectivas económicas de nuestro país. Luego, hace énfasis en el pensamiento de Ros, no sólo como un analista de la economía mexicana, sino también como un teórico distinguido. Destaca algunas de sus obras más importantes, como La teoría del desarrollo y la economía del crecimiento, publicada en el año 2000, misma que 13 años después se publicó nuevamente en inglés, en una versión revisada, y que muy pronto aparecerá en español editada por el Fondo de Cultura Económica bajo el título: La riqueza de las naciones en el siglo XXI. Otras obras importantes mencionadas son: el trabajo escrito con Juan Carlos Moreno Brid sobre la historia del desarrollo económico de México y dos libros más, Algunas tesis equivocadas sobre el estancamiento económico de México y ¿Cómo salir de la trampa de lento crecimiento y alta desigualdad?, publicadas, respectivamente, en 2013 y 2015. Al igual que Casar, el Consejo Directivo de El Trimestre Económico se une al reconocimiento de la obra de Jaime Ros con el propósito de seguir fomentando la lectura de sus trabajos.
Por su parte, la breve reseña sobre el libro de David Ibarra, Mercados abiertos y pactos sociales. Democracia arrinconada, publicada por el FCE en 2017, destaca las aportaciones de este trabajo y sobre todo las sugerencias de Ibarra —las “vías heterodoxas de solución”— para superar el estancamiento económico de México en un marco de dependencia y desigualdades económicas; por ejemplo, el denominado “impuesto global al capital”.
Finalmente, en la sección de Documentos presentamos un trabajo publicado por el Instituto Sindical Europeo escrito por Christophe Degryse, en el que analiza el impacto de la innovación tecnológica, la transformación de los modelos de empresa (y de gerencia) y la evolución del trabajo. El documento revisa de manera breve la historia de los cambios tecnológicos y considera que hoy en día se plantean preguntas muy similares a las originadas por la Revolución industrial sobre el futuro del trabajo frente a los efectos de la robotización, la aparición de aplicaciones como Uber y la expansión de la economía digital. Discute la posibilidad de que el surgimiento de la economía de las plataformas pueda llevar a un cambio radical en la administración de las empresas. Advierte sobre la existencia de algunas tendencias que están creando un nuevo modelo de negocios donde se eliminan las relaciones sociales de producción dentro de las corporaciones al situarse como un intermediario entre la empresa tradicional y el mercado. El asunto es tan complejo y novedoso que la investigación se cuestiona sobre la posibilidad de un futuro sin patrones, al menos tal y como los conocemos actualmente.
El Consejo Directivo de El Trimestre Económico