La pandemia: el acontecimiento que transformó las formas en que vemos el mundo
The Pandemic: the Event thatTransformed the Ways we See the World
La pandemia: el acontecimiento que transformó las formas en que vemos el mundo
Estudios sobre las Culturas Contemporáneas, vol. XXVII, núm. 54, pp. 5-9, 2021
Universidad de Colima
Recepción: 14 Diciembre 2021
Aprobación: 16 Diciembre 2021
Las sociedades que llamamos occidentales y no occidentales, primermundistas o tercermundistas, desarrolladas o subdesarrolladas, modernas o posmodernas, evolucionadas o poco evolucionadas, han sido concebidas así por un pensamiento hegemónico de siglos atrás, como dice De Sousa Santos (2009), provienen del dominante, “del cazador y no del cazado”. Es necesario repensar una vez más –y reiteradas veces sin parar– en ello, para desmontar y reconstruir otras formas de observar y explicar el mundo.
Si somos investigadores de las Ciencias Sociales –así en plural y con perspectiva amplia para incluir a sus ciencias derivadas–, la reflexividad propia de nuestra profesión, nos debe convocar a como dé lugar y siempre, a colocarnos justo en este principio epistemológico que rompe la linealidad del pensamiento dominante y naturalizado. Krieg y Watzlawic (1998) nos recuerdan que la reflexividad debe pasar por el ojo del observador científico y con ello la posibilidad de transformar lo que se ha construido.
Claro, el problema es decididamente político y cultural. La investigación científica demanda posicionarse frente al conocimiento que producimos y es aquí en donde surgen las batallas campales, las fronteras rígidas, los límites impuestos por otros, los puntos ciegos de nuestra propia mirada sobre el mundo, pero además, es aquí en el posicionamiento aludido, donde surgen las posibilidades para romper con lo dominante al surgir estructuras emergentes que detentan procesos creativos del pensamiento reflexivo, crítico y analítico, dando entrada a conocimientos alternos en contraposición alpoderoso pensamiento hegemónico. Estos frentes culturales(González, 2018) y políticos coexisten en ese principio epistemológico con su multiplicidad y complejidad, ya que ahí se reafirma lo construido al mismo tiempo que se transforma lo emergente y, con ello, los nuevos procesos en los que se cimientan las Ciencia Sociales.
El 2020, año de la pandemia, impactó tremendamente –y de múltiples maneras– en todo el orbe; despertó a millones de personas –científicas y no científicas– al habernos colocado contra la pared ante la propagación del virus Sars Cov-2. Ante esta suprema realidad (Berger y Luckmann, 2001), como comunidad de investigadores de las Ciencias Sociales con perspectivas disciplinarias, multidisciplinarias, interdisciplinarias y transdisciplinarias, asistimos en tiempo presente a un escenario estallado de manera inusitada que perturbó y aceleró a la Ciencia como institución mayúscula, a dar explicaciones del mundo, así como a acelerar su praxis ante la supervivencia humana.
Hoy, en 2021, seguimos en medio de la pandemia y parece que será así en los años subsecuentes, todo sigue siendo –en gerundio– reconfiguración social del mundo global y transformación de lo cotidiano en donde habitamos las personas reconociendo la nueva cepa ómicron, una variante más de coronavirus (OMS, 2021 y La Jornada). En realidad, asistimos a un nuevo cultural, social and political global change, un nuevo paradigma, un nuevo orden global que exige múltiples alternativas de actores sociales especializados con espíritu creativo y renovador –filósofos, artistas, científicos, líderes ciudadanos, gestores y políticos– para seguir haciendo frente a este nuevo estado del mundo y a sus desafíos ante la nueva normalidad.
Es en este proceso histórico de reconfiguración en la que se ubican los trabajos de nueve autores, investigadores y cientistas de lo social, quienes en su conjunto publican ocho artículos y ensayos originales en este ejemplar 54 de la revista Estudios sobre las Culturas Contemporáneas (ESCC). Sus textos ofrecen un crisol de objetos de conocimiento que fluctúan en este proceso poroso y flexible, analizados específicamente desde ladiversidad cultural, sustentados por distintas preguntas epistémicas bajo un pensamiento creativo en lo conceptual y metodológico, mostrando nuevas categorías de análisis que surgen de la investigación empírica y reflexiva, así como de marcos conceptuales potencialmente prolíferos para sus formas de observación y análisis.
En este sentido encontramos conceptos clave como universos culturales, mundos simbólicos, procesos de globalización cultural, hipertextos culturales, transculturaciones, agenciamientos, discursividad social, entertextualización, performatividad, conglomerado multicultural, deconstrucción de lenguajes heteronormativos, cultura mediática, musicología, juventudes, consumo cultural, producción cultural y reflexividad metodológica.
Estos conceptos claves dan sentido a los siguientes artículos originales y ensayos científicos, el primero de ellos, Músicas locales emergentes: agenciamientos y transculturaciones sonoras desde las ruralidades mexicanas contemporáneas, de Roberto Campos Velázquez; el autor analiza la música como un tipo de discurso social en el cual coexisten músicas mediatizadas y códigos culturales de músicos locales rurales que se auto representan en sus discursos compartidos y emergentes en distintas épocas que conllevan intereses políticos y estético-ideológicos propios que conforman múltiples agenciamientos.
El segundo trabajo se intitula Urgencias desde lo común. Gestión cultural desde lo político, de Johanna Consuelo Ángel Reyes. En él se discute el concepto y sentido de “gestión cultural” desde sus trayectorias epistemológicas identificadas en torno a la administración de la cultura desde la Communitas o comunitario, pero la autora propone colocar la gestión cultural en la praxis de su propio campo para la transformación social. Se apoya en los estudios culturales en el contexto de América Latina.
En el tercer texto, Freud y la Industria Cultural, de Graziele Rodrigues De Oliveira, la autora recure a la Teoría Psiconalítica de Freud y a la Teoría Crítica para reflexionar sobre la industria cultural, y las aplica en dos síntomas que podrían caracterizar a la sociedad contemporánea, como él dice: el narcisismo patológico en relación con el mundo virtual (de las redes digitales) y los medios de comunicación; se refiere a ellos como placebos de la felicidad, entendida ésta como un bien simbólico fácilmente comercializable en el imaginario social basado en una cultura narcisista.
El texto que aparece enseguida: Ensayo científico: Aproximación epistemológica para entender la sustentabilidad, de Rosalba Thomas Mñoz, ofrece un análisis de textos especializados para comunicar la complejidad del discurso sobre la sustentabilidad. La autora ofrece un contexto histórico y político sobre el cual ofrece definiciones y modelos, así como discursos mediáticos sobre sustentabilidad que reproducen los medios de comunicación. Sostiene que asistimos a una crisis de percepción de paradigmas sobre el tema, e insiste en la necesidad de cambiar nuestra mirada sobre el mundo y las maneras en que actuamos en él dados los problemas catastróficos existentes y por venir.
Otro ensayo es el titulado Consumos y prácticas musicales de jóvenes indígenas. La investigación sobre juventudes indígenas, consumosculturales y prácticas musicales en América Latina, de Martín de la Cruz López-Moya y Flor Marina Bermúdez-Urbina; también ofrecen un análisis documental sobre este campo de conocimiento emergente con referentes de 2009 a 2020. Reúne textos científicos en los idiomas español, inglés y portugués sobre jóvenes indígenas y su relación con el consumo y producción de géneros musicales; estas variantes musicales son etnorock, el hip hop, el rap y reggae indígena. Los autores proponen transitar de un enfoque conservacionista etnomusicológico a una perspectiva constructivista fundada en los estudios culturales latinoamericanos y en estudios socio-antropológicos sobre la música, juventudes y alteridades indígenas.
Susana Gutiérrez Portillo, en su artículo La noche de locas: proceso ritual y orden de género en un espacio masculinizado, muestra un análisis de una práctica cultural-ritual de la vida estudiantil universitaria conocido como “la noche de locas”, donde estudiantes de ingeniería de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) montan una pasarela en la cual los hombres se visten de mujer. Desde la historia cultural y de género, así como desde la historia oral temática y fuentes hemerográficas, la autora explora por qué y cómo emergió esta práctica en un espacio históricamente masculinizado y sus implicaciones hasta hoy en día. En su análisis ofrece tres categorías empíricas para esta práctica cultural-ritual: hombres rayados que no parecen mujeres, hombres que parecen mujeres y hombres que tienen una loca dentro, con éstas muestra la transgresión del orden de género masculino para luego seguir reproduciendo el orden de género establecido.
El octavo texto es el artículo Cirese en México: legados fecundos de Gramsci en los estudios culturales, de Francesco Zanotelli, quien comparte de manera entusiasta, una comunicación dirigida al sociólogo de la cultura Jorge A. González, sobre el antropólogo Alberto M. Cirese y su legado académico en México, durante sus estancias a este país (1979-1987) en torno al debate sobre la cultura popular, el folclor y los conceptos gramscianos de hegemonía y subordinación en el campo antropológico, en la sociología de la cultura y en la comunicación como construcción de sentido y significado. El autor sostiene que Cirese fue el principal promotor de Gramsci, refiere incluso al “Cirese mexicano” como un intelectual prolífero en lo político y cultural, cuyas aportaciones se extienden a la Filosofía política, Ciencias Sociales y Estudios Culturales latinoamericanos.
El último artículo aparece en la sección de “Metodología, métodos, técnicas”, Reflexiones metodológicas: La etnografía en la comprensión del sufrimiento en católicos, evangélicos y budistas, cuya autoría es de Erika Valenzuela Gómez. Texto reflexivo que muestra una experiencia de investigación etnográfica generada desde las representaciones sociales sobre el sufrimiento en creyentes católicos, evangélicos y budistas de la ciudad de Tijuana, México. La autora comparte las decisiones tomadas para comprender la raíz cultural de estas experiencias dolorosas decreyentes. A lo largo del artículo permite observar las partes de un proceso de investigación reflexivo y enfatiza en la necesidad de que los investigadores deben hacer visibles sus procedimientos metodológicos y técnicos como un ejercicio que requiere su profesión; además subraya la necesidad incorporar su sensibilidad al tratar problemas de investigación como fue para ella el sufrimiento humano.
Lectores, a disfrutar este florido ramillete de textos multicolores en medio de una turbulencia global que en definitiva, también ha traído lecciones de vida y nuevos aprendizajes, muchas bondades, regocijos subjetivos, meditaciones diarias y nuevas esperanzas para la humanidad.
Karla Y. Covarrubias
Programa Cultura
Colima, Col., 14 de diciembre de 2021
Bibliografía
Berger L., Peter y Luckmann, T. (2001). La construcción social de la realidad. Barcelona: Amorrortu editores.
De Sousa Santo, B. (2009). Una epistemología del sur. La reinvención del conocimiento y la emancipación social. Buenos Aires: Siglo XXI Editores y CLACSO.
González, Jorge A. (2018). “Aprendizajes en los frentes culturales y el desarrollo de cibercultur@”, en: González, J. A. (Coord.). ¡No está muerto quien pelea! Homenaje a la obra de Rolando V. García Boutigue. México: Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, UNAM.
Krieg, P.y Watzlawic, P. (1998). El ojo del observador. Contribuciones al constructivismo. Barcelona: Gedisa.
La Jornada (2021) “Advierte OMS de riesgo alto de Ómicron con severas consecuencias”. Obtenido de la Red mundial el 30 de noviembre de 2021, en: https://bit.ly/3oyXyDk