EL VOSEO PANAMEÑO: SITUACIÓN ACTUAL Y ACTITUDES ANTE SU USO

PANAMANIAN VOSEO: CURRENT SITUATION AND ATTITUDES TOWARDS ITS USE

Miguel Ángel Quesada Pacheco
Universidad de Costa Rica, Costa Rica

EL VOSEO PANAMEÑO: SITUACIÓN ACTUAL Y ACTITUDES ANTE SU USO

Revista de Filología y Lingüística de la Universidad de Costa Rica, vol. 45, núm. 1, pp. 227-245, 2019

Universidad de Costa Rica

Recepción: 02 Julio 2018

Aprobación: 23 Julio 2018

Resumen: El presente estudio intenta rastrear, a manera de trabajo empírico piloto, la situación en que se encuentra el tratamiento de vos en algunas regiones de Panamá, en específico en la mitad occidental del territorio, a la vez que intenta, más particularmente, medir algunas actitudes que se tienen sobre el empleo de dicho tratamiento. Para lograr este objetivo, se realizaron encuestas en las provincias de Veraguas, Herrera y Los Santos, además de dos regiones tradicionalmente tuteantes, como son Chiriquí y Ciudad de Panamá, con el fin de medir la recepción del voseo en regiones tuteantes. El estudio revela usos y actitudes que en buena medida contrastan con estudios anteriores sobre el tema; de acuerdo con estos resultados, en la actualidad se observa un creciente respeto por el uso del vos.

Palabras clave: Dialectología, español panameño, voseo, historia lingüística, actitudes lingüísticas.

Abstract: The present study tries to trace, at a pilot, empirical level, the situation in which the adressing pronun of vos is nowadays in Panama, and how it is used and perceived in some regions of this country, particularly in the western half of the territory. Furthermore, this study tries to measure some attitudes towoards the use of this adressing pronoun. In order to achieve this goal, surveys were carried out in the provinces of Veraguas, Herrera and Los Santos, as well as two regions where traditionally the pronun tú has been used, such as Chiriqui and Panama City, in order to weigh the reception of vos in these areas. This study reveals uses and attitudes that to a large extent contrast with previous studies on this issue; according to our results, there is currently a growing respect for the use of vos.

Keywords: Dialectology, panamanian Spanish, voseo, language history, linguistic attitudes.

1. Justificación

El presente estudio intenta rastrear, a manera de trabajo empírico piloto, la situación en que se encuentra el tratamiento de vos en algunas regiones de Panamá, en específico en la mitad occidental del territorio, a la vez que intenta, más particularmente, medir algunas actitudes que se tienen sobre el empleo de dicho tratamiento.

La idea de realizar un trabajo como el presente provino de una experiencia anecdótica. El 27 de octubre de 2013, tuve la oportunidad de estar en una exposición etnográfica organizada por los escolares (primaria) del Colegio Salesiano, en la ciudad de Panamá. Y en uno de los tinglados había un letrero, hecho por alumnos de la provincia de Herrera, donde decía: ?Nuestro pueblo habla mal. Dicen ?¿quién sois?? en vez de ?¿quién eres???. Esta observación parecía concordar con la afirmación de Quilis y Graell (1989, p. 178), los cuales, en su vasto estudio sobre el voseo panameño, notaron que ?la escuela lo corrige tenazmente? y me motivó a estudiar, de manera más cercana, el fenómeno a través de un estudio en el terreno. Busqué fondos para la recopilación de los datos, gracias a los cuales se pudieron realizar las encuestas 1.

2. El voseo y su presencia en Panamá

El voseo, fenómeno exclusivo del español americano 2, se muestra en Panamá de distintas maneras y con diversos usos, condicionado por factores estructurales, geolectales, sociolectales e históricos (cfr. Robe, 1950; Quilis y Graell, 1989).

En cuanto a los factores estructurales, el tipo de voseo que se registra en Panamá es el llamado diptongado 3, al menos en la primera y segunda conjugaciones: vos cantáis, vos coméis, vos partís. Ocasionalmente se han registrado formas monoptongadas. Además, como señalan Robe (1950, p. 147) y Quilis y Graell (1989, p. 178), se muestran combinaciones entre tuteo pronominal más voseo verbal: tú cantái(s), tú coméi(s), tú partí(s)y, en el subjuntivo, combinaciones de voseo pronominal con tuteo verbal: vos comas, vos cantes, vos partas. En los pretéritos se utiliza el tuteo: vos cantaste, vos comiste, vos partiste(Quilis y Graell, 1989, p. 178); sin embargo, Robe (1950, p. 148) registra el plural en ?stes. Lo que sucede aquí es que la aspiración del fonema /s/ en Panamá en posición posnuclear ha borrado su presencia en las formas voseantes. Tal como afirma Robe (1950, p. 146):

One must note that in Panama [...] the s is aspirated in final position or when a voiceless consonant follows. The final s of the verbal endings receives a similar treatment. This accounts for the spellings employed by Panamanian writers in the examples which follow.

En el modo imperativo, Quilis y Graell (1989, p. 178)registran formas alternadas entre tuteo y voseo: canta ? cantá, come ? comé, sigue ? seguí. Pero Robe (1950), décadas atrás, registra un imperativo con ?d final: venid, contestadme, etc. (p. 148); decid(Robe, 1960, p. 129)4.

Respecto de los factores geolectales, las provincias que marcan los estudiosos del voseo en Panamá son, principalmente, las de Veraguas, Coclé, Herrera y Los Santos, todas vecinas y ubicadas en el centro del país, hacia la costa pacífica, incluyendo la Península de Azuero (cfr. Robe, 1950, pp. 145-146; Quilis y Graell, 1989, p. 177).

Feliciano Quirós (citado por Robe, 1950, p. 146), aduce que el voseo se escucha en la población indígena de las partes altas, al occidente del país, cosa no descubierta por el mismo Robe, ni por Quilis y Graell 5. Por otra parte, Kany (1951, p. 81), aduce que el voseo debió también haberse escuchado en la provincia de Chiriquí, al occidente de la capital y colindante con Costa Rica, a juzgar por algunas muestras literarias presentes en escritores de la región 6:

However, that the voseo was at one time familiar in the western province of Chiriquí is evident from a popular theatrical performance representing scenes from the so-called juntas of Panamanian peasants, who gather together for certain types of communal labor and entertainment. Narciso Garay witnessed such a ?bucolic eclogue? in David, province of Chiriquí, and reproduced it in his Tradiciones y cantares de Panamá (1930)

Por último, en referencia a factores sociolectales, y resumiendo lo que señalan Robe (1950, p. 146) y Quilis y Graell (1989, p. 178), el voseo pertenece al habla informal, y se dan dos tipos de tratamiento voseante:

Además, y según Robe (1950, p. 146), el voseo panameño es un fenómeno lingüístico netamente rural:

Personal observation has shown that the voseo is confined to areas which are definitely rural, although occasionally it is used by the poorer class of residents in the smaller villages. Among the middle class in the towns tú is used exclusively. The latter usage is the only one heard in the urban areas of Panama and Colon.

En lo pertinente a factores históricos, el español del siglo XVI en Panamá muestra las siguientes formas de tratamiento: vuestra merced, vos y tú (vuestras mercedes y vosotros en plural) con sus correspondientes formas posesivas y verbales. Lo anterior se puede apreciar en 46 cartas enviadas por españoles radicados en distintas partes de la actual Panamá a personas en España (Tabla 1).

Tabla 1
Formas de tratamiento en cartas desde Panamá a destinatarios en España (segunda mitad del siglo XVI)
Formas de tratamiento en cartas desde Panamá a destinatarios en España (segunda mitad del siglo XVI)
Fuente: Otte (1998, pp. 245-279; cartas 272-317)

Estas cartas, escritas entre 1559 y 1594, provienen de tres localidades: Ciudad de Panamá, Nombre de Dios y Veragua. Fueron enviadas por los pobladores de Tierra Firme a sus familiares y amigos, además de a personas fuera del círculo familiar. En ellas se distinguen tres niveles o grados de tratamiento: distanciamiento, solidaridad y poder, siguiendo la terminología clásica de Brown y Gilman (1960). A grandes rasgos, el distanciamiento emplea vuestra merced con las formas verbales de tercera persona singular (y plural en caso de varios interlocutores) e indica un trato entre personas desconocidas o de cargo elevado; el de la solidaridad emplea tanto vuestra merced como vos y va dirigido a personas conocidas (amigos, cónyuges, familiares); por su parte, el tratamiento de poder está relacionado con una jerarquía de acuerdo con la cual la persona de mayor peso en la escala social (tío, progenitor, persona de algún cargo elevado) trata de vos o de tú a su interlocutor (en el caso de tú, generalmente a una persona de menor edad dentro de la escala familiar), mientras que el de menor peso trata de vuestra merced a su interlocutor, de mayor peso o edad en la escala familiar (Tabla 2)8.

Tabla 2
Niveles de tratamiento (Panamá, segunda mitad del siglo XV)
Niveles de tratamiento (Panamá, segunda mitad del siglo XV)

Se trata en realidad de un sistema pronominal que se desplaza en una escala que va entre un mayor distanciamiento hasta una mayor intimidad, marcado por tres dimensiones:


Para el presente estudio, importa destacar de dichas cartas el tratamiento de vos; esto es, la forma de tratamiento pronominal y su correspondiente verbal, de acuerdo con la cual se empleó el pronombre vos en situaciones de solidaridad ?o familiaridad? y poder, tal como se observa en los documentos escritos en Panamá ya desde inicios del siglo XVI (Tabla 3).

Tabla 3
Esquema morfológico del voseo medieval (o reverencial) para un interlocutor
Esquema morfológico del voseo medieval (o reverencial) para un interlocutor

Por ejemplo, en una carta de un amigo a otro se observa el trato de vos y sus correspondientes formas posesivas y verbales:

Juan Jiménez del Río a Diego de Torres, en Valladolid

Panamá, 9.V.1578

Señor:

Aunque me vine sin daros parte a vos ni a nadie de mi venida, no he dejado de tener memoria y cuenta de lo que os conviene para vuestro remedio. Yo he procurado con vuestra señora suegra y con su marido que os enviasen a esta flota ciento o doscientos pesos, para conque os remediásedes. Y parece que, como hay tan pocos de quien fiar, que acuerda vuestra señora de que os vengáis vos y vuestra mujer a vivir a estas partes, donde os podrá remediar y socorrer con mucha facilidad. Y así quiere que os vengáis, y que luego procuréis sacar licencia del Consejo de Indias para vos y vuestra mujer y un criado o criada (Otte, 1988, p. 250; carta 278)

Como se puede apreciar en la cita anterior, el sujeto del tratamiento pronominal es vos, el posesivo es vuestro, ?tra, los complementos son os, y el tratamiento verbal correspondiente puede alternar entre formas con desinencia ?des o diptongadas (?áis, ?éis).

Obsérvese que el vos se registra aun en pobladores de Ciudad de Panamá, hoy totalmente tuteante; lo anterior indica que el trato de vos en un inicio debió de extenderse a todo el actual país. Sin embargo, la situación empezó a cambiar con la paulatina intromisión y fuerte presencia del tuteo en esta región; primero, porque se asentó en antiguas zonas voseantes y desplazó este tratamiento; luego, porque en las zonas voseantes formó una especie de tratamiento morfológicamente híbrido, de formas tónicas del vos con formas átonas del tú, conocido como voseo americano (Tabla 4).

Tabla 4
Voseo americano (para un interlocutor)
Voseo americano (para un interlocutor)

Este sistema pronominal se extendió a todo el Nuevo Mundo, con algunas variaciones, principalmente en el paradigma verbal, donde las desinencias se subdividieron en formas monoptongadas, según se aprecian en Centroamérica y grandes regiones de América del Sur (cantás, comés, etc.), y las diptongadas, que son las que se conocen actualmente en Panamá (cantáis, coméis, etc.) y en otras regiones americanas como Camagüey, en la zona oriental de la isla de Cuba 9, en la localidad de San Diego de César (Colombia) 10, en Zulia (Venezuela), en el sur de Bolivia, donde alterna con el voseo monoptongado 11, y en Chile 12 (Anexo, Mapa 1).

Por otra parte, hay documentación de que el voseo diptongado se empleó en otras regiones del Nuevo Mundo donde hoy reina el voseo monoptongado, tales como Costa Rica 13, Colombia 14, Ecuador, sur de Perú y de Bolivia 15, Uruguay 16 y la Argentina 17.

Frente a esta alternancia entre formas diptongadas y monoptongadas, Granda (1978, pp. 80-92) propone una distribución diastrática de estas, de acuerdo con la cual, en un inicio de la Colonia (siglos XVI-XVII), las formas diptongadas eran de mayor prestigio que las monoptongadas, ya que eran usadas por las personas de los estratos altos de la sociedad; luego fueron suplantadas por las formas monoptongadas, de corte popular y de estratos más bajos de la sociedad; finalmente, en regiones de América que tenían mayor contacto con la Península (los virreinatos de Nueva España y Lima, además de las islas caribeñas y la tierra firme caribe), por el tuteo. Tal como acota Fontanella de Weinberg, respecto de la desaparición de formas diptongadas en Buenos Aires:

El empleo de estas formas [diptongadas] en obras gauchescas contemporáneas al epistolario estudiado hace pensar que en ellas se procuraba reflejar un habla popular más conservadora, en la que aún se empleaban las terminaciones diptongadas aunque en el habla urbana culta se usaran las formas monoptongadas que finalmente se impusieron con exclusividad, ya que todos los testimonios bonaerenses de voseo verbal posteriores a 1830 muestran siempre reducción de los diptongos (1971, pp. 17-18)

No obstante, la particularidad que encierran estas documentaciones es que el voseo diptongado se presenta interactuando con el monoptongado y con el tuteo. Además, siguiendo la conclusión a la que llega Bertolotti (2012, p. 23) para el Río de la Plata en cuanto a la historia del voseo, este fue un fenómeno netamente rural que, con el paso del tiempo, alcanzó la sociedad urbana de Montevideo y Buenos Aires. Sin embargo, en lo que respecta a Panamá, este último paso no se dio y el voseo diptongado continuó su supervivencia en las zonas rurales más alejadas de los centros urbanos.

En el estudio publicado en 1989, Quilis y Graell registran entre los informantes de las provincias de Veraguas, Herrera y Los Santos alternancias entre vos, tú y usted. Estas alternancias no son recientes, sino que se observan ya desde el siglo XVI, como se puede apreciar la carta escrita por un tío a su sobrino en Ciudad de Panamá, en 1592:

recibí una [carta] vuestra, y con ella mucho contento en saber que teníades salud. [...] a tantas cuantas tengo escritas no me habéis respondido a ninguna [...] os habéis muerto, o debéis de estar enojado conmigo [...] que si te acuerdas cuando [...] y no quiero que entiendas [...] Y hágame merced de decirles que me respondan cuando tú vinieres. [...] Y con esto ceso, y no de rogar a Dios que me le deje ver. Su tía le besa las manos, y su prima ni más ni menos (Otte, 1988, p. 263; carta 294)18

A manera de corolario, es de observar que el Atlas lingüístico de Panamá (Tinoco, 2010)no registra el voseo en las encuestas relativas a las formas de tratamiento; lo cual se entiende porque fueron muy pocas localidades, casi todas centros urbanos, las que se escogieron en las provincias donde sobrevive el vos. En este sentido, dio exactamente los mismos resultados del Atlas Lingüístico de Cuba, donde, de acuerdo con Valdés (1999, p. 244), no se registró el voseo cubano en dichas encuestas. Valdés aduce que el carácter familiar y comunitario del voseo fue el responsable de que no quedara registrado en dichas encuestas, máxime cuando fueron aplicadas por personas procedentes de la ciudad capital, La Habana.

3. Método

Los datos provienen de un trabajo de campo llevado a cabo por el autor de la presente investigación, quien realizó 70 entrevistas entre enero y febrero de 2015. Las personas encuestadas eran de ambos sexos, provenientes de las provincias de Herrera, Panamá, Los Santos, Chiriquí y Veraguas (Tabla 5). Nótese que se entrevistaron a personas provenientes de regiones enteramente tuteantes, como las entrevistadas en Ciudad de Panamá y en Chiriquí, con el fin de observar sus actitudes, tanto cognitivas como afectivas, ante las regiones voseantes del país 19.

Las variables con las que se trabajaron los datos fueron la procedencia regional, la edad y el sexo. Los entrevistados tenían los siguientes cargos u oficios: dependientes, pensionados, estudiantes, universitarios, campesinos, taxistas, recepcionistas, policías, lavador de carros, desempleados. Sin embargo, el cargo u oficio no fue contabilizado como variable social a la hora del análisis de los datos.

Tabla 5
Informantes entrevistados
Informantes entrevistados

En la encuesta se realizaron las siguientes preguntas:

Obsérvese que en ningún momento se les preguntó a los entrevistados si habían oído el voseo, ya que este término, según me di cuenta al realizar las encuestas, es desconocido en Panamá entre la gente no especializada en el ámbito de la lingüística o de la filología. Por eso se evitó el término, y para mayor claridad, se les adujo ejemplos: ?¿cómo estáis??, ?¿qué queréis??, ?andá, comé?, etc., con el fin de hacerlos conscientes de que había otra forma de tratarse fuera del y del usted.

4. Análisis de los datos

4.1 ¿Ha oído a la gente [de este pueblo] tratarse de vos?

La primera pregunta del cuestionario fue: ?¿Ha oído a la gente [de este pueblo] tratarse de vos?? La pregunta se aplicó en dos maneras, según la región: a) si en la localidad entrevistada no se empleaba el vos ?como sucede en las provincias de Chiriquí y en Panamá? se preguntó si el entrevistado había oído el voseo; b) si la región era tradicionalmente voseante ?Herrera, Veraguas, etc.? se aplicó la pregunta de si habían escuchado el voseo en su localidad. Además de esta pregunta, se les puso ejemplos de tratamiento de voseo, con el fin de contextualizar a la persona entrevistada: ?¿Cómo estáis??, ?¿Qué contáis??, etc.

Es de notar que en Panamá no se conocen los términos voseo o vosear, con lo cual no se podía preguntar de manera directa; además, sabiendo el bajo estatus de dicho tratamiento en un país casi enteramente tuteante, se podía correr el riesgo de que la persona entrevistada encubriera una realidad. De ahí la razón de la pregunta indirecta.

De acuerdo con los resultados, la inmensa mayoría de los entrevistados, tanto de las regiones tradicionalmente voseantes como no voseantes, manifiesta haber escuchado el tratamiento de vos (Tabla 6), lo cual es un indicio de que el voseo es un fenómeno ampliamente conocido en el país. Ahora bien, en vista de que la pregunta fue abierta, la respuesta no implica que lo hayan oído en su localidad, porque bien se sabe que hay provincias panameñas donde no se registra su uso, como sucede en Chiriquí y en Panamá (Quilis y Graell, 1989). Lo interesante de esta pregunta es que, aun en las zonas no voseantes, los encuestados confiesan haberlo escuchado; con lo cual, el fenómeno no parece ser tan desconocido en el país como se podría pensar.

Tabla 6
¿Ha oído a la gente [de este pueblo] tratarse de vos?
¿Ha oído a la gente [de este pueblo] tratarse de vos?

Interesante es destacar que un informante masculino de Las Tablas, provincia de Los Santos, aseguró no haber oído hablar de vos, pero minutos después de la entrevista se topó con un conocido al que trató de estái; es decir, de la forma voseante estáis. Lo anterior lleva a un asunto digno de tener presente en futuras investigaciones: puede que las personas que adujeron no conocer el tratamiento de vos, es muy probable que no supieran qué significaba ?tratarse de vos?; o bien, podría ser que, aunque emplearan el vos en el trato diario, no fueran conscientes de su uso. En todo caso, y como queda dicho, todo apunta a que la denominación ?voseo? es desconocida en Panamá; por otra parte, no se averiguó cómo llaman los panameños a este tipo de tratamiento pronominal.

La razón por la cual esta pregunta se hizo muy impersonal, en particular en las regiones voseantes, se debe a que, teniendo el voseo una carga estigmatizadora en Panamá (según se observa en el estudio de Quilis y Graell, 1989), se quería evitar que la gente, en un intento por no parecer divergente del modelo tuteante, se retractara de su empleo.

Digno de anotar es que en muchos casos las personas entrevistadas dijeron no haber escuchado el tratamiento de vos en su localidad, aunque sí en otras. De manera que las respuestas tabuladas en la tabla 4 responden más que todo a su localidad. Por otra parte, cuando afirmaron haberlo oído, en muchas ocasiones se referían a que lo habían escuchado en otras localidades, y no en la suya propia. Esto se nota muy claramente en las respuestas dadas por los capitalinos; allí, muchos dijeron que sí lo habían escuchado, pero se referían a otros lugares, como se verá en la siguiente pregunta.

Otro dato digno de anotar es que, en las regiones tradicionalmente voseantes, particularmente en Los Santos y Herrera, las personas entrevistadas que dijeron no haberlo oído se referían a que en las afueras de la ciudad sí lo oían, pero no en la misma localidad. Esto podría ser un indicio del retroceso del voseo en dichas zonas, el cual empieza en los centros irradiadores y se va extendiendo hacia la periferia.

Viendo los datos por sexo, fueron en su mayoría las mujeres entrevistadas quienes dijeron haber oído hablar de vos, que las que no lo habían oído (80% frente a 20%, respectivamente); en cuanto al sexo masculino, un 72% de los entrevistados afirmaron haberlo oído, mientras que un 28% dijo no haberlo escuchado. Siendo así el resultado, se podría afirmar que no existen diferencias fundamentales en la percepción de los datos por sexo (Tabla 7).

Tabla 7
Entrevistados que han escuchado el trato de vos, según sexo
Entrevistados que han escuchado el trato de vos, según sexo

En cuanto a la variable generacional, se pudo pensar en que las generaciones más jóvenes fueran menos conscientes del fenómeno, pero los datos de la tabla 8 desdicen la idea, ya que las diferencias generacionales entre quienes han escuchado y no han escuchado el voseo no manifiestan ser significativas. En consecuencia, tampoco los grupos etarios presentan grandes desviaciones susceptibles de marcar diferencias importantes entre los entrevistados.

Tabla 8
Entrevistados que han escuchado el trato de vos, según grupo etario
Entrevistados que han escuchado el trato de vos, según grupo etario

4.2 ¿Quiénes se tratan de vos?

Las respuestas correspondientes a esta pregunta permiten dividirse en dos grupos:

Respecto de a), las personas encuestadas tanto en Ciudad de Panamá como en David, provincia de Chiriquí, respondieron afirmando que no lo usan, o que lo oyen en otras regiones fuera de la suya propia; generalmente se referían a ?El Interior?, topónimo aplicado tradicionalmente a las provincias del occidente panameño. Lo anterior calza totalmente con lo que ya se había dicho del no uso del voseo en las provincias de Panamá y Chiriquí, respectivamente (Robe, 1950, p. 146; Quilis y Graell, 1992, pp. 627-628). Otro dato interesante aquí es que muchos entrevistados asociaron el tratamiento de vos con países como Costa Rica y Argentina, y no con regiones de su propio país, lo cual podría indicar que no son conscientes de que se emplee el voseo en su país.

Respecto de las respuestas del grupo b), prácticamente todos afirmaron haberlo oído en sus provincias, lo cual, al igual que en el caso anterior, cuadra perfectamente con lo que se ha dicho en estudios anteriores acerca de la presencia del voseo en el Interior de Panamá (Robe, 1950, p. 146; Quilis y Graell, 1989, pp. 175-176); a saber, principalmente en las provincias de Veraguas, Herrera y Los Santos. Sin embargo, en ciertos casos las personas encuestadas marcaron una diferencia entre el ámbito urbano y el rural, de modo que, aún en las ciudades del Interior panameño, donde se había arraigado el empleo de vos, está disminuyendo su uso, quedando relegado a las regiones rurales; o bien, alternando con el tuteo. Lo anterior se puede interpretar como un indicio más de la decadencia del voseo panameño.

En resumen, las respuestas que afirman que se emplea el voseo provienen de las regiones que se han señalado como voseantes (Robe, 1960; Quilis y Graell, 1989), a saber, los pueblos del Interior, que constan de las provincias de Herrera, Veraguas y Los Santos, mientras que las que niegan su empleo provienen de zonas de tradición tuteante del país.

4.3 ¿Qué piensa de la gente que habla de vos?

Mediante esta pregunta se quiso evaluar y valorar la posición cognitiva de las personas entrevistadas acerca de aquellas personas que empleaban el vos. En este caso no se evaluó si la persona en cuestión usaba o no el vos, sino más bien qué opinión tenía de aquellas personas que lo empleaban. Si bien es cierto se trata de una respuesta valorativa, no tiene nada que ver con la posición de la persona entrevistada hacia su forma de hablar, si tuteante o voseante.

Hecha la aclaración anterior, básicamente se pueden agrupar las respuestas en tres bandos: aquellas de corte positivo, aquellas de corte negativo y las que no se agrupan ni en uno ni en otro bando, que podrían llamarse neutras (Gráfico 1).

¿Qué piensa la gente que habla de vos?
Gráfico 1
¿Qué piensa la gente que habla de vos?

Las respuestas positivas (38,5% del total) sugieren conceptos a favor o en beneficio del voseo, y se pueden enumerar las siguientes razones dadas por las personas entrevistadas, que justifican su evaluación:

  1. 1. Dignidad: se les respeta, no hay burla, no se ve mal.
  2. 2. Tolerancia: no les molesta, son abiertos al habla de otros.
  3. 3. Gusto: suena bien, suena bonito, suena normal, no suena raro.
  4. 4. Identidad: es propio de nuestra región, es algo característico y, por lo tanto, bueno.

Las respuestas negativas (17,1% del total de respuestas) connotan una actitud despectiva, y a veces hostil, tanto ante los usuarios del voseo como ante el voseo en sí; los factores que acompañan esta actitud son:

  1. 1. Gusto: suena horrible, suena raro, suena mal.
  2. 2. Identidad: de acuerdo con un informante de Las Tablas, si los de la capital los oyen hablando así, los tratarían de ?cholos? (esto es, campesinos o personas del ambiente rural). Por lo tanto, no lo usa.
  3. 3. Prescripción: en las instituciones de enseñanza les enseñan a hablar de tú y les corrigen el vos. Un informante de Las Tablas adujo que si oye hablar a alguien así, lo corrige.
  4. 4. Generacional: las nuevas generaciones no quieren usar el vos.

En lo pertinente a las llamadas respuestas neutras, es decir, aquella cuyas opiniones no van ni a favor ni en contra del uso del voseo, la mayor parte de los informantes (44,4%) se inclinó por apuntar los siguientes argumentos:

  1. 1. Intercomprensión: algunos encuestados dijeron que se comprende a la gente cuando habla de vos, y por lo tanto no muestran extrañeza ante su empleo.
  2. 2. Indiferencia: no les molesta su uso, ni sienten animadversión por los usuarios del vos; simplemente lo ven como una característica de ciertas regiones del país, de modo que cuando los oyen hablar así, notan que son de un ambiente rural, pero nada más. Como dijo un informante de David, ciudad tuteante, ?Uno agarra en el aire que son de otro lado?.
  3. 3. Gracia: a otros les suena chistoso (una informante se ríe y enumera los siguientes ejemplos: ¿cómo estái?, vení p?acá, ¿cómo andái?), pero no reaccionan negativamente.
  4. 4. Ninguna respuesta: un buen número de informantes optó por no responder a esta pregunta.

En conclusión, si se suman las respuestas positivas junto con las neutras, se observa que hay una ínfima opinión negativa (17,1%) frente a una gran mayoría que, o bien ve en el voseo algo positivo; o bien, no reacciona negativamente ante su uso ni ante sus usuarios (82,9%). Los datos anteriores están en fuerte contraposición con los ofrecidos por Quilis y Graell (1989, p. 176), según los cuales el voseo estaba fuertemente estigmatizado en la capital y en general en todo el país: ?El voseo está fuertemente estigmatizado en Panamá: la sociedad lo considera como rasgo rústico y lo reprueba?. En vista de que el porcentaje de opiniones negativas fue tan bajo, no se observan datos dignos de resaltar según proveniencia, sexo o edad.

4 .4 ¿Le gusta que la gente se trate de vos? ¿Por qué?

¿Le gusta que la gente se trate de vos?
Gráfico 2
¿Le gusta que la gente se trate de vos?

La pregunta anterior responde a elementos afectivos en cuanto al uso del voseo y de sus usuarios (Gráfico 2).

¿Le gusta que la gente se trate de vos? Datos según procedencia
Gráfico 3
¿Le gusta que la gente se trate de vos? Datos según procedencia

Como se puede ver en el Gráfico 2, la gran mayoría de los encuestados (70%) se mantiene indiferente; es decir, no le molesta el trato del voseo, no lo ve mal, o simplemente no responde. Le siguen los informantes a los que les gusta el voseo (23%), para terminar con un pequeño porcentaje de personas a las que definitivamente no les gusta el voseo (7%). Los datos anteriores refuerzan los obtenidos en la pregunta anterior y continúan en contraste con las afirmaciones ofrecidas por Quilis y Graell antes señaladas.

Si se observan los datos según procedencia (Gráfico 3), en todos los lugares encuestados más personas marcan la indiferencia ante su uso; lo cual se puede interpretar como un indicio de cambio hacia una mirada más positiva del voseo. Otro dato interesante es que los lugares donde se reportan más personas a quienes les gusta el voseo son precisamente los voseantes: Herrera, Los Santos y Veraguas; esto se puede ver como un indicio de que ha crecido su aprecio entre los usuarios del voseo.

Algunas de las razones dadas por las personas entrevistadas para valorar sus apreciaciones ?positivas o neutras? fueron: se respeta la manera de expresarse de todos, lo importante es que se entienda, es natural que se hable así. Algunos hasta señalaron que es parte de la identidad del ?interiorano?, algo propio; además, es antiguo, heredado de los españoles, y se siente de mucho respeto hablar de vos.

En cuanto a los datos vistos por sexo o por edad, no arrojan datos dignos de anotar, particularmente entre las personas que no sienten aprecio por el voseo, ya que, además de ser muy pocas, se da por parejo entre jóvenes y ancianos, y entre ambos sexos.

5. Para concluir

Los resultados de la presente investigación permiten llegar a las siguientes conclusiones. En primer lugar, los entrevistados confirman la presencia del voseo en la República de Panamá. Por lo tanto, queda fuera de validez la afirmación de Granda (1978, p. 91), según la cual el tuteo llegó a dominar ?la totalidad de Panamá.? Este voseo es, con muy pocas excepciones, del tipo conocido como diptongado o con yod desinencial, y se concentra en la actualidad principalmente en las zonas rurales de las provincias de Veraguas, Herrera y Los Santos. Lo anterior corrobora lo descrito e investigado por personas anteriores a este trabajo (Robe, 1959 y 1960; Quilis y Graell, 1989). Además, y contrario a otras regiones del Nuevo Mundo donde también se ha dado el voseo diptongado y hoy es extinto 20, es digno de tomar en cuenta su supervivencia en un país donde durante siglos el tuteo ha ejercido una presión significativa en todas las zonas del país.

En segundo lugar, y respecto del elemento cognitivo de las actitudes, la mayor parte de los entrevistados ?tanto de las regiones tradicionalmente voseantes, como de las tuteantes? dijo conocer el uso de vos, aunque nadie lo llamó voseo. En este sentido se observa una correlación entre el conocimiento del voseo y la distancia: cuanto más lejanos de los centros voseantes, tanto menos el conocimiento del fenómeno. Hay gente que dijo no conocer el fenómeno en el país, aunque sí lo oyen entre costarricenses, nicaragüenses, colombianos y argentinos.

En tercer lugar, y en lo concerniente al elemento afectivo, contrario a lo que en su momento concluyeron Quilis y Graell (1989, p. 176), según los cuales el voseo en Panamá estaba estigmatizado, la presente investigación demuestra que, si bien el voseo sigue siendo un rasgo rural, ya no es tan reprobado como hace unas décadas: casi todas las personas entrevistadas, tanto dentro de las poblaciones voseantes (Veraguas, Herrera, Los Santos), como fuera de ellas (Chiriquí y Ciudad de Panamá), manifestaron respetar a quienes hablan de vos; lo ven como parte idiosincrática de las provincias que lo practican. Lo anterior se explica, a mi juicio, por el auge que ha tenido el concepto de identidad nacional en muchos países durante las últimas décadas, auge que se muestra en manifestaciones características de la cultura regional o nacional: fiestas populares, música y bailes tradicionales, comidas típicas y otras, en las que muchas veces resalta el elemento lingüístico como parte de dicha identidad. Lo último es precisamente lo que se observa cuando algunos entrevistados aseveraron que el tratamiento de vos lo ven como parte de la identidad interiorana panameña. No obstante, se debe acotar que algunos informantes afirmaron que dicha forma de tratamiento les sonaba chistosa: se ríen cuando oyen a alguien hablar así. Como es sabido, la risa lleva consigo cierto factor estigmatizador. Sería interesante observar si en los programas panameños de entretenimiento se emplea el voseo como medio de ridiculización, de ironía o de sarcasmo.

En cuarto lugar, y respecto del elemento conductual de las actitudes, se observaron dos tendencias: a) la indiferencia y b) la corrección. En la primera, la mayor parte de los encuestados afirmaron que no hacen nada, que les da lo mismo que hablen así. Por su parte, en la segunda tendencia, algunos ?una minoría de los entrevistados? corrigen a quien habla así.

No hay que olvidar que el voseo panameño es un sistema alocutorio subordinado al tuteo del país; esto es, un sistema que vive en continua lucha de supervivencia ante el dominio (urbano, educativo y mediático) del tú. Esto explica por qué a veces se intercalan los dos sistemas en los hablantes que practican el voseo. Además, explica por qué muchos de los entrevistados no eran conscientes de que tenían un sistema de tratamiento distinto del tuteo. Muchos pensaban que el vos era una desviación del tuteo.

El presente estudio no está exento de inquietudes para futuras investigaciones. En primer lugar, habrá que entrevistar a interioranos que vivan en la capital u otras partes del país donde se tutee, con el fin de observar su lealtad (si siguen hablando como tal, o no). En las entrevistas se habló con dos personas, una (H-36-55), quien dijo ser del interior y que hablaba así en su pueblo, pero en la capital habla de tú, sin embargo, no siente estigma, aunque parece que su voseo está en la estructura profunda, porque afirmó que las formas que se usaban en Panamá eran tú y usted. Por otro lado, dijo que conoce a un interiorano que lleva años de vivir en la capital y sigue hablando así, de vos, activamente y no siente pena ni vergüenza ni estigma 21. Otro joven (H-20-35), presente en la entrevista con su novia que también fue encuestada, dijo que desde los 12 años vive en la capital, hablaba de vos pero ahora tutea (por influjo de la capital). Cuando va a su pueblo en Veraguas, sigue hablando de tú. Sin embargo, dice no sentir pena ni estigma si tuviera que hablar de vos. En definitiva, tiene aprecio por el vos pero en lo conductual no es leal a su forma de hablar.

En segundo lugar, habrá que tomar en cuenta la migración interiorana a otras regiones panameñas, por ejemplo hacia el oriente del país. Según afirmaron algunos encuestados, hay personas que emigran a otras partes del país a manera de colonia y mantienen su habla voseante. En este caso, y de ser cierto, se podría hablar de una extensión geográfica del voseo panameño, en vez de una reducción.

En tercer lugar, habrá que tomar en cuenta otras variables sociolingüísticas con el fin de verificar si el conocimiento o aceptabilidad del voseo está ligado a la educación, al tipo de trabajo, etc.

En cuarto lugar, y respecto de la vitalidad del voseo en otras manifestaciones culturales, sería meritorio observar si en las localidades de Herrera y Los Santos, que son las provincias típicas por excelencia, se dan manifestaciones voseantes en la música o en la literatura de hoy en día 22.

En último lugar, una inquietud que surge es si el voseo registrado en Panamá está ligado al que se emplea en el Istmo Centroamericano, es decir, si es una continuidad. Al respecto, por ejemplo, Angulo Rincón (2009, p. 282) afirma que ?en el norte de Panamá se alterna el tuteo con un voseo pronominal y verbal diptongado por limitar con Costa Rica?. Mas todo apunta a que, si hubo contacto, lo fue durante la Colonia, pero no a partir de la época independiente, ni menos en la actualidad; de ahí los patrones estructurales tan distintos en Panamá con en el resto del Istmo. Por tanto, a partir de determinada época, los lazos se interrumpieron y desarrollaron características peculiares cada uno por su lado. El voseo centroamericano es monoptongado; si bien las primeras documentaciones del fenómeno son diptongadas (cfr. Quesada Pacheco, 2009, pp. 243-245), lo cierto es que el voseo actual no lo es. Por otra parte, hay que tomar en cuenta los factores difusores de ambas formas de tratamiento. El radio difusor actual del voseo centroamericano provino de localidades más al norte, tales como Nicaragua y Guatemala. Además, durante toda la Colonia hubo una división administrativa entre la Capitanía General de Guatemala ?compuesta por los actuales Guatemala (capital), El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica? y la Audiencia de los Confines, o sea Panamá. La separación más fuerte vino con la abolición de la feria de Portobelo, en Panamá, en el siglo XVIII, a donde al menos la antigua provincia de Costa Rica se dirigía (a través del Camino de Mulas, fundado a principios del siglo XVII). El comercio costarricense de la época giró hacia el Norte y se extendió hacia Nicaragua y el resto de Centroamérica (cfr. Quesada Pacheco, 2009, pp. 494-495). De manera que si hubo conexión entre Centroamérica y Panamá, esta se interrumpió, y cada región cultivó sus propias formas dialectales, incluyendo las diferencias morfológicas del voseo. Lo anterior explica por qué Quilis y Graell, en su trabajo de campo en la década de 1980, no hallaron huellas de voseo en la frontera panameña con su vecino país Costa Rica (Quilis y Graell, 1989, p. 176). Por otra parte, con la afluencia de modas peninsulares tuteantes, que pasaban por Panamá hacia el Virreinato del Perú, se introdujo el empleo del tuteo, el cual se tomó como modelo a seguir, e invadió las zonas rurales, proceso que continúa hasta la actualidad.

Por último, el voseo centroamericano está ampliamente difundido en todos los países en la actualidad, y tiene mucha vitalidad: lo utilizan todas las capas de la sociedad e incluso hay anuncios publicitarios donde se trata de vos 23. En Panamá, como queda visto, no es así. Y si bien es cierto la presente investigación muestra un repunte hacia la positiva valoración del vos en este país, lo cierto es que el tuteo es la forma dominante por excelencia en la capital, Ciudad de Panamá, y en los principales centros urbanos del país, tales como Colón y David.

Una inquietud que quedará, también, para futuras investigaciones es que, siendo focos conservadores las regiones que lo mantienen, en todas ellas y sin excepción se aspira la /s/, de modo que vos cantáis, vos coméis, etc., se interpretan sin fricativa: vo cantái, vo coméi, etc.; rasgo digno de anotar porque se unen dos particularidades del español americano, cuales son: una de corte conservador, como es el voseo diptongado, y una forma innovadora, como es la aspiración o elisión de /s/. Dicho en otras palabras, en muchos casos la confluencia de rasgos conservadores con innovadores en América no es del todo desconocida.

Anexo

Focos de voseo diptongado en América hoy
Mapa 1
Focos de voseo diptongado en América hoy
Fuente: http://profpriscilalemos.blogspot.no/2012/05/mapa-mudo-america-latina-politico-8-ano.html. Adaptación: Miguel Ángel Quesada Pacheco, para efectos lingüísticos.

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Notas

1. Al respecto, doy encarecidamente las gracias a la Fundación Meltzer (Meltzerfondet), la cual, a través del Departamento de Lenguas Extranjeras de la Universidad de Bergen, financió las giras por el territorio panameño.
2. Para mayor detalle sobre el voseo como fenómeno netamente americano, ver los estudios de Rona (1967), Molho (1968), Páez (1981), Carricaburo (1999), Bertolotti (2015), entre otros.
3. Llamadas también por Granda (1978, p. 81) ?formas verbales de segunda persona con yod desinencial?.
4. Esto corrobora el dato oído por mí, de un indígena panameño, el cual afirmaba que en su comarca había personas que, hablando en español, pronunciaban ?d en los imperativos.
5. En lo personal, lo he escuchado de boca de hablantes de la lengua guaymí cuando hablan en español: (¿cómo estái?) en la Comarca Ngäbe-Buglé.
6. El libro al cual Kany se refiere se puede consultar en: http://bdigital.binal.ac.pa/bdp/tomoIX1.pdf
7. Son los mismos, emisor y destinatario (cartas 294 y 295).
8. El sistema de tratamiento descrito aquí no dista del que se observa en España durante la misma época. Por ejemplo, en las Novelas ejemplares de Cervantes (1613/2013) se observa, a grandes rasgos, el trato de vuestra merced (y sus variantes vuesa merced o voaced) en situaciones de distanciamiento o respeto hacia un superior; vos para personas iguales en la escala familiar (particularmente esposos) o, como trato intermedio entre vuestra merced y tú, en personas que querían acortar la distancia social. Y al final de la escal está tú, reservado entre personas iguales en la escala social baja (rufianes, prostitutas, etc.) y para personas de jerarquía alta hacia personas de menor edad o menor jerarquía.
9. Según Blanco 1982. El estudio de esta investigadora sobre el voseo en el oriente cubano echa por la borda la investigación que hiciera López Morales (1971) a mediados del siglo XX, de cuya labor investigativa llegó a concluir que no había voseo en esa región. Por su parte, el fin de López Morales fue afirmar o refutar tal uso, el cual venía, desde Esteban Pichardo, en el siglo XIX, pregonándose como presente en esa región de la Isla.
10. Amaya, 2012, p. 237.
11. Mendoza Quiroga, 2012 (sin numeración).
12. Rona, 1967, pp. 76-85; Páez, 1981, pp. 111-112.
13. Quesada Pacheco, 2009, pp. 243-250.
14. Montes, 1967, pp. 4 y 14.
15. Rona, 1967, pp. 76-80; Páez, 1981, pp. 96-100.
16. Elizaincín, Malcuori y Bertolotti, 1997, p. 62.
17. Ripodas y Martini, 1991, pp. 140-143; Fontanella de Weinberg, 1971, pp. 16-20; Carricaburo, 1999, pp. 84-112.
18. Tampoco eran ajenas al español peninsular de la época estas alternancias. Por ejemplo, en la novela Rinconete y Cortadillo, de Cervantes, el personaje llamado Repolido trata a su víctima ?una prostituta a la que da de azotes y golpes? de tú, de vuestra merced y de vos (Cervantes, 1613/2013, pp. 199-200). Y en El coloquio de los perros, uno de los amos trata a su perro tanto de tú como de vos (op. cit, pp. 577-578). Para estudios posteriores queda ver si estas alternancias, tanto en América como en España, durante la época respondían más bien a factores pragmalingüísticos (como sucede en Costa Rica con la alternacia vos ~ usted para un mismo interlocutor en el mismo discurso), más que a sociolingüísticos.
19. En la tabulación de los datos fue importantísima la presencia de Roxana Sobrino Triana, quien en su momento era estudiante de doctorado en el Departamento de Lenguas Extranjeras de la Universidad de Bergen (Noruega), a quien agradezco profundamente su colaboración.
20. Ver, por ejemplo, las regiones colombianas citadas por Granda (1978, pp. 88-89), más otras descritas en el presente estudio.
21. A manera de ilustración, en octubre de 2014 me relató un hombre de unos 25 años ?no incluido en las entrevistas de la presente investigación?, procedente de Santiago de Veraguas y que vivía en Ciudad de Panamá desde hacía ocho años, que no usa el vos en la capital, aunque sí con sus allegados en Veraguas, cuando va a visitarlos. De lo anterior se infiere que este hombre practica la teoría de la acomodación entre gente tuteante, pero es fiel al voseo cuando se dirige a sus coterráneos.
22. Por lo menos Robe (1950, pp. 147-149 y 1960, p. 129) cita versos populares de las regiones voseantes, así como escritores panameños de mediados del siglo XX, tales como Moisés Castillo, Ignacio Valdés, José Cajar y Mauricio Verbel, entre otros, donde se reproducen diálogos que muestran claramente las formas del voseo.
23. Esto es notable al menos en Nicaragua y en Costa Rica.
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