Presentación

Presentación

Departamento de Filología Clásica
Universidad de Costa Rica, Costa Rica

Presentación

Revista de Filología y Lingüística de la Universidad de Costa Rica, vol. 46, pp. 7-11, 2020

Universidad de Costa Rica

En este número de la Revista de Filología y Lingüística, se recogen diez de los trabajos presentados durante el IV Coloquio de Filología y Literatura Clásicas: Mujeres, mito, lengua y literatura en el mundo antiguo y la tradición clásica, dedicado a la Dra. Emilia Macaya Trejos y celebrado los días 19-21 de setiembre de 2017, en la Facultad de Letras.

En la sección ? Dramatis personae: La mujer y sus voces?, se incluyen artículos enfocados tanto en las mujeres históricas como en los personajes literarios femeninos. Así, en ?Mujer, léxico y usos del lenguaje en Digesto 50.16?, Henry Campos aborda la situación social de las mujeres desde la óptica del derecho romano, mientras que, en dos investigaciones sobre el género cómico, a saber, ?Clasificación de los personajes femeninos en las comedias de Aristófanes? de Elisa Guevara y ?Algunos rasgos del habla femenina en la Cistellaria de Plauto? de Maricela Cerdas, las autoras se centran en determinados rasgos lingüísticos o literarios que caracterizan a los personajes femeninos.

Entre dichos personajes, merece especial atención Medea, la cual es objeto de tres análisis: Nazira Álvarez, en ?El espacio de la marginalidad: Medea en Ovidio y en Séneca?, ofrece una aproximación desde el espacio y la marginalidad femenina; Sebastián Altamirano, en ?Las víctimas femeninas: el uulnus amoris de Medea y Dido?, proporciona un estudio a partir de un tópico elegíaco y en contraste con el personaje de Dido; y Jorge Chen, en ? Femme fatale e intertextualidad, la onomástica en los poemas de Raúl Gómez Jaittin: Medea y Electra?, brinda una lectura sobre la base de la intertextualidad y en conjunto con el personaje de Electra. Adicionalmente, los personajes greco-latinos cuentan con una contraparte india en la figura de Amb?, en el artículo ?Amb?. La venganza femenina en el Mah?bh?rata?, de Roberto Morales.

Por último, en la sección ? Miscellanea et varia?, tres contribuciones complementan las propuestas referidas. En la primera, titulada ?Elementos de la Cábala Zohárica inscritos a través de lo femenino en Todas las piedras del muro, de Laureano Albán?, Ronald Campos realiza un análisis mítico de una obra costarricense. En la segunda, nombrada ?El lenguaje irracional del cíclope: retórica y política en este mito?, Gilberto Castro se vale de la retórica como herramienta analítica para interpretar el mito clásico de los cíclopes. En la última, ?La ?enunciación de objeto? en Catulo, Horacio y Marcial?, Dorde Cuvardic y Maricela Cerdas postulan este procedimiento, presente ya en textos de la Antigüedad, como un precedente de ciertas prácticas de la literatura satírica occidental.

De este modo, la temática de las mujeres, el mito, la lengua y la literatura, en las culturas clásicas de Grecia, Roma e India, así como en su tradición, funciona como hilo conductor para enlazar, por vía de la palabra, diversos textos y contextos, y para tributar un merecido reconocimiento, mediante la investigación y el diálogo, a una destacada académica, a quien los estudios clásicos tanto deben, dentro y fuera de Costa Rica.

Para cerrar esta presentación del número, compartimos la semblanza realizada por el Dr. Víctor Sánchez en honor a la dedicada del IV Coloquio de Filología y Literatura Clásicas, la Dra. Emilia Macaya Trejos:

Emilia Macaya Trejos, compañera, profesora, escritora, académica, mujer con la inteligencia de Palas Atenea y carácter marcial

Agradezco a la comisión organizadora del IV Coloquio de Filología y Literatura Clásicas: Mujeres, mito, lengua y literatura en el mundo antiguo y la tradición clásica, tan acertadamente dedicado a la Dra. Emilia Macaya Trejos, por invitarme a participar en dicho convivio académico y, especialmente, para que compartiera con ustedes una semblanza de la homenajeada.

Acepté tal invitación con dos sentimientos encontrados: una gran oportunidad de recordar algunos pasajes de nuestras experiencias de estudiantes de la carrera de Filología Española y, a pesar de haberme desarrollado profesionalmente en otros ámbitos, me he atrevido, por mi gran admiración y reconocimiento de su excelente trabajo profesional, a aprovechar esta ocasión para compartir con ustedes unas pinceladas sobre la obra de la doctora Macaya, especialmente en cuanto al izamiento de sus dos amores ? ?[...] siempre trato de ser fiel a mis amores, y el mito grecolatino ha constituido uno de los enamoramientos académicos más largos en la historia de mi vida. El otro amor ?porque no hay amor sin dos? un poco más reciente, me acometió en la madurez, al modo de un torbellino irrefrenable que me lanzaba a conocer los vaivenes y desbordamientos de eso que se daba en llamar la escritura de las mujeres? ( Macaya Trejos, 2002). De todos es conocido el epopéyico enarbolamiento de, en primera instancia, toda aquella riqueza cultural, filosófica y literaria que encierra el mito grecolatino como una forma de ver y vivir el mundo, con hitos que mojonan la historia y cultura de Occidente, con trascendencia no solo en la cotidianidad del presente sino también como fundamento de estructuras de poder y de promoción u ocultamiento de la persona; de igual reconocimiento, de un mérito irruptor, iconoclasta de un mundo y un lenguaje construido a partir de las luengas barbas dominantes, es su trabajo de hacer del silencio de las mujeres una megavoz constructora de identidad femenina en la familia, en el trabajo, en la sociedad, en fin, constructora de una vida plena sin detrimento del otro, a pesar de su histórico vasallaje.

Emilia Macaya Trejos nace en San José, en un hogar rebosante en estudios y cultura como erudición; en una familia de siete ?personas todas diferentes y de ambos sexos?, según sus propias palabras, lo cual le ?permite aceptar las diferencias. Cuando se convive en una heterogeneidad tan grande se termina teniendo una idea de una misma bastante matizada pero con cierta singularidad. No te hace temer el convivir, sino disfrutarlo. Tan importantes es qué cedés como qué sos capaz de defender individualmente? (Macaya Trejos en Dobles, 2002).

Realiza sus estudios primarios y secundarios en Costa Rica. Dos años en Europa y de nuevo en Costa Rica para continuar, en la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura de la Universidad de Costa Rica, sus estudios conducentes a la obtención de su licenciatura en Filología Española, con su tesis sobre un tema clásico: ?Análisis estructural del Hipólito de Eurípides? . Y aquí me detengo un poquito. En el curso anual de Griego III, con la Dra. Clara Corneli Marochi de profesora, Da Clara, como le decíamos, Emilia y yo, únicos y afortunados alumnos, tradujimos el Hipólito con un resultado académico muy provechoso: de ahí surgieron dos tesis, ambas de licenciatura en Filología Española, la de Emilia y la mía. Si bien había tenido la oportunidad de conocer a Emilia en otros cursos, tengo fresquitas sus acertadísimas participaciones, sustentadas en didácticas inquisiciones, en las clases de Literatura Clásica del grandilocuente y apasionado maestro D. Lenín Garrido. Desde allí, ahora lo percibo a la distancia, empieza a germinar el primer amor al que ella misma hizo referencia con ocasión de su discurso de incorporación a la Academia Costarricense de la Lengua. Interrumpe su trabajo como profesora en la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura de la Universidad de Costa Rica, la Universidad Nacional y la Escuela de Estudios Generales, para realizar estudios de doctorado en la Universidad de Montreal, Canadá, habiéndose graduado como doctora en Letras con su tesis ?Cuando estalla el silencio?, un ensayo sobre la teoría del género: ?Se inicia [la tesis] con un estudio sobre diferentes textos que, en la historia de la literatura, han propuesto rupturas de ?silencios? femeninos. Recordemos los siguientes ejemplos: en la Historia de Grisóstomo y Marcela, de Miguel de Cervantes; en La abadesa preñada, de Gonzalo de Berceo; en Pedro Páramo, de Juan Rulfo y en La Ruta de su evasión de Yolanda Oreamuno? ( Chaverri, 2013). Y aquí se optimiza su segundo amor, la conciencia de género ante una cultura patriarcal silenciera de la otredad: ?[...] una lenta conquista diaria de la solidaridad con el género humano, para llegar a descubrir la especificidad del género femenino, y defender un lugar para las mujeres. Pero una cosa importante: el trabajo de auto-revelación, incluso el de auto-contemplación, nunca puede dejar de comprender la sororidad? (Macaya Trejos en Dobles, 2002).

Después de una vida docente por más de tres décadas, habiendo sido decana de la Facultad de Letras, profesora invitada en universidades de Canadá y España, además de su apostolado en la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura, en la que fue la autoridad referente en la enseñanza de la literatura clásica, la Dra. Macaya Trejos se jubila, para fortalecer más su vida como escritora.

En 1986 Emilia publica La sombra en el espejo (premio Áncora 1987-198), libro de cuentos en que ?aparece la mujer en diversas facetas y situaciones que en la sociedad organizada y gobernada por hombres le ha asignado y que le resta la oportunidad de realizar toda la plenitud de su potencial humano?, según palabras de la crítica literaria Estrella Cartín de Guier. Fiel a su primer amor: el mito grecolatino, en esa obra hay una intertextualidad de la tradición mítica clásica ?Medea, Penélope o Alcestes? que permite leer la situación de la mujer en la vida y cultura occidentales: ?La presentación de informaciones convergentes desde textos alejados, distantes, redunda en la posibilidad de conjugar lo clásico con lo contemporáneo de una situación milenaria y, en lo contemporáneo la actualización mítica, el nuevo significante, el nuevo símbolo? (Robles Mohs en Valverde Ramírez y Díaz Esquivel, 1994). El significante ?mujer?, ahora resemantizado por el poder de la palabra que denuncia aquel estatus ideológico, para crear una praxis cultural de modo que la mujer ?deje de ser una sombra en el espejo? ?espacio, tiempo y sociedad en que viva o, mejor, conviva con la otredad? para desarrollar plenamente su potencial humano. Porque solo lo que tiene pertinencia para una sociedad, tiene nombre, se visualiza por las palabras y, con estas, hacemos cosas. Otros cuentos publicados por la autora son Alcestis y Eva (1991) y Más allá de la frontera (1998).

En el año 2002 es nombrada académica de número por la Academia Costarricense de la Lengua, institución que, desde niña, le era familiar: su abuelo D. Juan Trejos Quirós, ilustre miembro de la Academia y secretario por muchos años, y su padre, D. Enrique Macaya Lahmann también formó parte de la Academia. La doctora Macaya ocupa la silla E, cuyo nombramiento constituye la estima y valoración que se tiene de su obra narrativa y ensayística, en virtud de sus destacados estudios y reflexiones sobre literatura femenina en general, sobre letras hispanoamericanas y costarricenses, habiéndose ganado un espacio indiscutible entre de las voces que contribuyen a ?romper el silencio y construir una sociedad más equitativa?. Su voz, en el seno de la Academia, constituye un faro crítico, orientador y propositivo. De la silla E, muy circunscrita, Emilia salta a la silla de la equidad en todos los órdenes de la vida, silla que debe estar más allá de la estrechez de una frontera, ahí precisamente donde se asiente todo grupo humano. Tal es, a mi entender, el sentido más profundo de su discurso de incorporación ?De Pandora a Penélope: el cuerpo femenino del lenguaje?. De este rescato lo siguiente: ?Esperanzas, palabras, perenne transitar de cuerpo y voz en movimiento lúdico y gozoso. Vida, en fin, a la que bien puede agregarse ahora, ya cumplido el ritual del viajar por el camino de las convenciones, de nuevo el término omnipresente: mujeres. [...] Dar voz a quienes no la han tenido sólo puede conducir a ampliar los horizontes de lo que llamamos mundo, existencia o realidad? ( Macaya Trejos, 2002).

En la novela Diez días de un fin de siglo (Macaya Trejos, 2007), nuestra homenajeada nos obsequia con una obra polifónica y carnavalesca. Cito la autorizada voz de Robles Mohs como conclusión de un estudio sobre ese texto: ?En suma, Diez días de un fin de siglo, como texto carnavalesco, pone en escena la polifonía o la palabra contaminada, que busca transgredir y liberarse de la opresión social y cultural, es decir, de las clasificaciones o denominaciones literarias o no, en el más amplio sentido, y autorreflexiona sobre el destronamiento y la discusión de las respectivas convenciones y potencia la risa carnavalesca, es decir, ambivalente? ( Robles Mohs, 2015, p. 200). Como en sus otras obras, una intertextualidad de elementos lingüísticos, literarios y míticos, permea esa obra, lo cual desemboca en la polifonía y parodia de la novela.

Espíritu en carne altiva (2013) es un ensayo, exhaustivo y profundo, en torno a la vida y la obra de Yolanda Oreamuno, que parte de la teoría del género. Admirablemente Yolanda Oreamuno, por la precocidad y entorno sociocultural de la Costa Rica de los treinta, escribe su famoso ensayo ?¿Qué hora es??, en el que se cuestiona el avasallamiento de la cultura masculina y la necesidad de una reivindicación de la mujer y sus opciones de una vida en igualdad de condiciones y oportunidades. El ensayo viene a hacer justicia a una escritora que se adelantaba a aquellas voces que hoy en día reivindican lo femenino, un papel identitario en una sociedad que les venía negando, con un silencio patriarcal consensuado, una vida plena de conformidad con sus potencialidades.

Y aquí termino, no sin antes agradecerle a Emilia todo el trabajo que ha venido realizando, con autenticidad y convicción, para que haya una sociedad más equitativa. Emilia Macaya Trejos in honórem, compañera, profesora, escritora, académica, mujer con la inteligencia de Palas Atenea y carácter marcial. Gaudeamus igitur.

Bibliografía

Chaverri, A. (2013). Los silencios de la palabra, prólogo. En Macaya, E. Espíritu en carne altiva. San José: Editorial Costa Rica.

Dobles, A. (22 de setiembre de 2002). Con el sello de las Pandoras. Áncora, suplemento cultural, La Nación.

Macaya Trejos, E. (2002). De Penélope a Pandora: el cuerpo femenino del lenguaje, discurso de incorporación a la Academia Costarricense de la Lengua, leído en agosto de 2002. Revista Nacional de Cultura, 44, 37-44.

Robles Mohs, I. (2015). Diez días de un fin de siglo, de Emilia Macaya: una polifonía. Káñina, 34(extraordinario), 195-201.

Valverde Ramírez, O. y Díaz Esquivel, M. (1994). La sombra en el espejo: alienación o autenticidad. (Tesis de licenciatura en Filología Española). Universidad de Costa Rica.

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