EDITORIAL
CIENCIA Y TECNOLOGÍA... ¿PARA QUÉ?
SCIENCE AND TECHNOLOGY… WHAT FOR?
CIÊNCIA E TECNOLOGIA... PARA O QUÉ?
CIENCIA Y TECNOLOGÍA... ¿PARA QUÉ?
Interciencia, vol. 44, núm. 9, p. 497, 2019
Asociación Interciencia
Seguramente no existe país alguno donde no haya una secretaría, ministerio u otra alta dependencia gubernamental encargada de la promoción y el financiamiento de la ciencia y la tecnología. Paralelamente, los gobernantes y los legisladores discuten y establecen partidas presupuestarias para esos fines, las cuales siempre son consideradas insuficientes por los investigadores y por aquellos quienes están a cargo de la educación superior.
La hegemonía económica y militar de los países centrales, que en otros tiempos dependía de su disponibilidad de recursos naturales (por lo que era esencial conquistar nuevos territorios), se sustenta en la actualidad en la capacidad de desarrollar y utilizar el conocimiento científico y tecnológico. Se habla de la sociedad del conocimiento, siendo la utilización de éste lo que determina tal hegemonía de los países centrales. Aquellos que son periféricos (o marginales), antes llamados países en desarrollo o en vías de ello, tienen como característica, entre otras que resultan de este hecho, la de tener escasas capacidades de generación y utilización del conocimiento. En ese panorama, cabe preguntarse para qué queremos o necesitamos fomentar la ciencia y la tecnología en esos últimos países. La respuesta, o las respuestas, abarcan dos ámbitos: el práctico y el conceptual.
En el plano práctico, es claro que más fácil, económico y eficiente resultará la incorporación de conocimientos y procesos creados y desarrollados en países avanzados. No obstante, la capacidad de decisión acerca de la conveniencia de una u otra incorporación, y la posibilidad de manejar los elementos importados de una manera autónoma y no una dependiente, requerirá de personal preparado capaz de llevar adelante los procesos y los planes de producción sin tener que contar con la asesoría permanente del proveedor y, por ende, estar sujeto a sus intereses.
Por otra parte, siempre habrá problemas locales o propios que requerirán de estudios y soluciones desarrollados a través de mecanismos endógenos, aquellos que nadie hará por ti. Tales son, por ejemplo, el conocimiento y la explotación de especies de presencia e interés local, el estudio y tratamiento de enfermedades endémicas, la historia y las características propias del comportamiento social de la población, sus problemas y soluciones, etc.
En el plano conceptual resulta evidente que, como un elemento integral de la cultura propia de cada sociedad, el conocimiento científico y tecnológico, y su propagación a través del sistema educativo, requieren de la formación de personal docente capacitado para transmitir a los estudiantes la información necesaria acerca del estado del arte en sus respectivas áreas, un proceso que a su vez demanda la formación adecuada desde la educación básica hasta la educación superior. Si no hay la capacidad de formar adecuadamente a los formadores, la población no tendrá la posibilidad de integrarse en la sociedad del conocimiento.
No se trata de ciencia grande o ciencia pequeña. No se trata de las tradiciones y saberes de los pueblos, que hay que conservar y aprovechar. Se trata de asegurar que la población adquiera la capacidad necesaria para integrarse plenamente en la vida contemporánea y prepararse para el futuro, de comprender asuntos como el cambio global y la importancia de las inmunizaciones y de la informática. Tiene que hacer con disfrutar de los beneficios que le ofrece la civilización y de hacerlo con discernimiento y capacidad suficiente para poder ser completamente autónoma y reducir su dependencia de dominaciones foráneas. Se trata de ciencia para la independencia, la autodeterminación y la capacidad de gobernanza.
SCIENCE AND TECHNOLOGY… WHAT FOR?
Very likely there is no country where there is not a secretariat, department or some other high government dependency in charge of the promotion and the financing of science and technology. In parallel, government officers and legislators discuss and establish budgetary allocations to these ends, which are always considered as insufficient by researchers and by those in charge of higher education.
The economic and military hegemony of the central countries, which in other times was dependent upon their availability of natural resources (the reason for it being essential to conquer new territories) is currently based on the capacity to develop and utilize the scientific and technological knowledge. We speak about the knowledge society, being the utilization of the latter that which determines such hegemony of central countries. Those which are peripheral (or marginal), previously called developing countries, or in the course of development, have as a characteristic, among others that are the result of this fact, that of having reduced capacities for knowledge generation and utilization. In this scenario, it is appropriate to ask ourselves for what do we need or want to promote science and technology in the latter countries. The answer, or the answers, encompass two spheres: the practical one and the conceptual one.
In the practical realm, it is clear that the incorporation of knowledge and processes created and developed in advanced countries is easier, cheaper and more efficient. Nonetheless, the decision capacity about the convenience of incorporating one or another solution and the possibility to manage the imported elements in an autonomous manner and not in a dependent one, will require trained personnel able to carry on such processes and the production plans without the need of permanent assistance by the provider and, as a result, to be subjected to its interests.
On the other hand, there will always be local problems that will require of studies and solutions implemented through endogenous mechanisms, those which nobody will do for you. Such are, for example, the knowledge and exploitation of species of local presence and interest, the study and treatment of endemic diseases, the history and the own characteristics of the social behavior of the population, its problems and solutions, etc.
In the conceptual realm, it becomes evident that, as an integral element of the culture of each society, the scientific and technological knowledge, and its propagation through the educational system, require the training of teachers that are fully enabled to transmit to the students the needed information about the state of the art in their respective fields, a process that in turn demands an adequate training from the elementary school to higher education. If there is not the capacity to adequately train the trainers, the population will not have the possibility to integrate itself in the knowledge society.
It is not a matter of big or small science. It is not the matter of traditions and popular wisdom, which should be preserved and made the most of it. It has to do with insuring that the population acquire the needed abilities to fully integrate itself in contemporary life and prepare itself for the future, to understand matters like global change and the importance of immunizations and of informatics. It has to do with enjoying the benefits that civilization offers and doing it with enough discernment and capacity in order to be totally autonomous and reduce the dependence from foreign domination. It is science for independence, for self-determination and for governance capacity.
CIÊNCIA E TECNOLOGIA... PARA O QUÉ?
Certamente não existe nenhum país sem uma secretaria, ministério ou outra alta dependência do governo encarregada da promoção e o financiamento da ciência e a tecnologia. Paralelamente, os governantes e os legisladores discutem e estabelecem unidades orçamentárias para estes fins, as quais sempre são consideradas insuficientes pelos investigadores e por aqueles responsáveis pelo ensino superior.
A hegemonia econômica e militar dos países centrais, que em outros tempos dependia de sua disponibilidade de recursos naturais (pelo qual era essencial conquistar novos territórios), se sustenta atualmente na capacidade de desenvolver e utilizar o conhecimento científico y tecnológico. Fala-se da sociedade do conhecimento, sendo sua utilização o que determina tal hegemonia dos países centrais. Aqueles que são periféricos (ou marginais), antes chamados países em desenvolvimento ou em vias disto, têm como característica, entre outras que resultam deste fato, suas escassas capacidades de geração e utilização do conhecimento. Nesse panorama, cabe perguntar-se para que queremos ou necessitamos fomentar a ciência e a tecnologia nesses últimos países. A resposta, ou as respostas, abrangem dois âmbitos: o prático e o conceitual.
No plano prático, obviamente mais fácil, econômico e eficiente resultará a incorporação de conhecimentos e processos criados e desenvolvidos em países avançados. No entanto, a capacidade de decisão sobre a conveniência de uma ou outra incorporação, e a possibilidade de administrar os elementos importados de maneira autônoma e não de forma dependente, irá requerer de pessoal preparado capaz de levar adiante os processos e os planos de produção sem precisar da assessoria permanente do provedor e, por tanto, estar sujeito aos seus interesses.
Por outra parte, sempre haverá problemas locais ou próprios que requererem de estudos e soluções desenvolvidos através de mecanismos endógenos, aqueles que ninguém fará por você. Estes são, por exemplo, o conhecimento e a exploração de espécies de presença e interesse local, o estudo e tratamento de enfermidades endémicas, a historia e as características próprias do comportamento social da população, seus problemas e soluções, etc.
No plano conceitual resulta evidente que, como elemento integral da cultura própria de cada sociedade, o conhecimento científico e tecnológico, e sua propagação a través do sistema educativo, requerem da formação de pessoal docente capacitado para transmitir aos estudantes a informação necessária sobre o estado da arte em suas respectivas áreas, um processo que por sua vez demanda a formação adequada desde a educação básica até a o ensino superior. Sem a capacidade de formar adequadamente aos formadores, a população não terá a possibilidade de integrar-se na sociedade do conhecimento.
Não se trata de ciência grande ou ciência pequena. Não é a respeito das tradições e saberes dos povos, que se deve conservar e aproveitar. Trata-se de assegurar que a população adquira a capacidade necessária para integrar-se plenamente na vida contemporânea e preparar-se para o futuro, de compreender assuntos como a mudança global e a importância das imunizações e da informática. Têm a ver com disfrutar os benefícios que lhe oferece a civilização e de fazê-lo com discernimento e capacidade suficiente para alcançar plenamente a autonomia reduzindo sua dependência de dominações estrangeiras. Trata-se de ciência para a independência, a autodeterminação e a capacidade de governança.