Presentación

Presentación

Juan Pablo Aschner
Universidad de los Andes, Colombia

Presentación

Dearq, núm. 25, p. 7, 2019

Universidad de Los Andes

El número 25 de la revista concentra los esfuerzos de los investigadores de la Universidad Nacional de Colombia y de la Universidad de los Andes, que organizaron y participaron del Primer Coloquio Colombiano de Historia de la Construcción. Gracias a ellos y a los editores invitados, Hernando Vargas y Eduardo Mazuera, tenemos entre manos un número sólido, muy bien cimentado y construido. Un número que incorpora en la sección “Proyectos” información gráfica sobre detalles constructivos como no se había visto antes en dearq, y que cierra con un reportaje fotográfico que destaca los procesos técnicos a los que se enfrenta Alexandra Agudelo en su excepcional manejo de la platería contemporánea.

Si bien la historia le ha asegurado a la arquitectura un merecido espacio en la cultura latinoamericana y la construcción determina la transformación social de la región, no es tan común ver que historia y construcción transiten juntas. En algunos ámbitos académicos se presentan como áreas académicas apartadas; pocas veces, las publicaciones y las lecciones de historia ahondan en aspectos constructivos y son varios los hechos construidos que hacen caso omiso de las lecciones que nos deja la historia. Aquí es donde el coloquio y esta publicación asociada brindan un aporte adicional. Nos transmiten que en arquitectura, historia y construcción están ligadas, se nutren y se retroalimentan.

Con las lecciones que nos deja este número 25, y antes de entrar en el tema que tan bien ilustra el editorial, aprovecho esta presentación para compartir con nuestros lectores la decisión de no seguir en la dirección. Han sido casi seis años en el cargo, y confío en que es el momento oportuno para que otra persona lo pueda ocupar.

Desde el número 13 y hasta el número 25 le hemos dado continuidad a las mayores fortalezas de la revista y que son, por una parte, su doble condición de revista científica y de divulgación, al igual que su consolidación como una de las mejores publicaciones regionales en arquitectura. Esto lo demuestran los premios que obtuvimos el año pasado en las dos Bienales de Arquitectura más importantes, tanto en Colombia como en América Latina, o la nominación por Diseño Editorial al Premio Lápiz de Acero, en 2017.

Durante este tiempo, también hemos realizado cambios en su estructura y formato, en los idiomas que manejamos; ajustado y puesto al día los tiempos de impresión; aumentado el número y alcance en bases de datos e indexaciones; fortalecido los comités Científico y Editorial; implementado una plataforma más robusta para facilitar procesos editoriales y compartir nuestros contenidos; organizado concursos y lanzamientos; aumentado nuestro alcance en redes sociales, y coordinado cuatro eventos internacionales, donde se han debatido temas relevantes y de actualidad.

Sin embargo, y por mi parte, no todo es ideal. Quedan temas pendientes y susceptibles de mejora, por ejemplo, un necesario incremento en la citación de nuestros contenidos o una mayor presencia en ámbitos académicos angloparlantes. Seguramente, estos serán los principales desafíos para la persona que asuma la dirección. Por supuesto, con el excelente equipo que se ha venido formando con los años y con el entusiasmo que despierta una nueva dirección, dearq solo puede mejorar. Al equipo, a las directivas, a todas las personas que han aportado a esta revista y a ustedes, que tienen la revista entre sus manos, muchas gracias.

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