Editorial

Editorial

Caicedo Hernando Vargas
Universidad de los Andes, Colombia

Editorial

Dearq, núm. 25, pp. 8-11, 2019

Universidad de Los Andes

El conjunto de textos de la sección “Investigación temática” comparte la cuestión del origen, el uso y la transformación de las técnicas como amplios procesos asociados a múltiples determinantes. Mediante distintos casos en América Latina, con aportes de autores de varias nacionalidades, los artículos coinciden en su reflexión sobre la técnica como conexión entre idea y realización, y formaron parte del Primer Coloquio Colombiano de Historia de la Construcción, organizado conjuntamente por la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de los Andes, en octubre de 2018 en Bogotá.

La indagación sobre los oficios y las técnicas resulta indispensable, a efectos de comprobar sus orígenes y dinámicas de adaptación a nuevos contextos. Para el caso mexicano, en el mundo preindustrial, se nos muestran elementos del inicio y transformaciones de la herrería en tiempo de la Nueva España, como actividad significativa en las capacidades de introducción de nuevas formas de agricultura, minería y construcción.

Antes del hierro, en Mesoamérica el poder se expresaba en capacidades para explotar y usar el sílex como materia para la agricultura o la guerra, testimoniado en Teotihuacán y su apogeo. Aunque el hierro era un conocimiento europeo, ya existían en Tenochtitlán, según fray Bernardino de Sahagún, agremiaciones y zonas urbanas identificadas con los oficios. Es notable que en México se consolidaran las agremiaciones, en contraste con otras regiones de la colonia española.

El trabajo respecto al patrimonio intangible en el estado de Colima, sobre la evolución de la herrería, coincide con lo que autores como Sjoberg han señalado —más allá de lo aldeano y lo puramente rural— acerca del sentido del gremio, con su ordenada división del trabajo, control de la actividad, selección, formación y examen de sus aprendices, que representó calificaciones, identidades y parentescos, autorregulación para atención a calidades y precios, protección y bienestar para sus miembros, antes de la fiebre de libertades de la Revolución Francesa, en víspera de la Revolución Industrial.

Al alcanzar nuevos espacios y confrontar nuevos tiempos, el tránsito de ideas, sensibilidades y técnicas se comprueba elocuentemente en el texto sobre las raíces y procesos del proyecto de Leopoldo Rother para el mercado de Girardot (1946-1949). A partir de una investigación doctoral, el trabajo localiza momentos y referentes decisivos para fundar una conciencia espacial y constructiva que, con emoción y reflexión, se sitúa atentamente en un nuevo contexto. La sensible investigación de fuentes biográficas y profesionales sobre Leopoldo Rother permite así explicar el ánimo y proceso detrás de una obra esencial. Del análisis de planos originales, el edificio expresa unidad de sensibilidad, pensamiento y acción.

Considerada por Hans Rother la más conocida de su padre, la obra de Girardot, “aún nos seduce y sorprende”. Basada en los innovadores mercado y Aula del Centenario de Breslau, en el dinámico y sistemático desarrollo del concreto en Alemania, en las tipologías y la lectura de su lugar, esta se descifra a través de conexiones del proceso de formación y práctica de su arquitecto. Pinilla destaca no solamente su monumentalidad esencial, sino su particular homeóstasis, condición de su razón de ser, cuidadamente integrada ante el clima y el uso.

El trabajo de Müller examina un amplio conjunto de obras y propuestas de Williams, conectado por su interés en concebir respuestas a situaciones específicas, a través del desarrollo de prototipos de configuraciones en concreto armado como medio para alcanzar seminales soluciones genéricas. A principios del siglo XX, como resultado de la vigorosa promoción europea del concreto reforzado, se aplicó tempranamente en el Cono Sur y en México por medio de concesionarios locales. Fue significativo el que los primeros edificios altos con estructuras de este material se levantaran en Buenos Aires, Montevideo y São Paulo, desde 1923, con ejemplos como el señalado de la escalonada torre Kavanagh, en 1936. Menos generalizadas eran las aplicaciones monomaterial que, a partir de Perret, se hacían para concebir la totalidad constructiva en hormigón.

Billington ha comprobado la gestación de un nuevo arte de ingeniería estructural, mediante el cual, al lado de la estandarización y la normatividad, se exploraban nuevas, inéditas formas. Como se indica, la casa puente sobre el arroyo (1943) debe inequívocamente al antecedente del puente de Schwandbach de Maillart (1933). La obra del ingeniero suizo fue conociéndose desde entonces y su patente de 1909 para columnas con capiteles en hongo, que suprimió el entramado de vigas para el sistema de cubierta o entrepiso, fue un paso básico en la transformación de la visión del concreto.

La idea de edificios suspendidos parece que surgió de los hermanos Rasch, en la propuesta de 1927, en Alemania, y tiene una indudable expresión en el edificio de oficinas suspendidas de 1946. Están allí elementos de un prototipo estructural y arquitectónico que se desarrolló con fuerza veinte años después en una sostenida serie de torres con pisos colgados.

Williams se presenta como anunciador de nuevas ideas y tipos, pero tiene una muy limitada materialización. Entiende la importancia de nuevos sistemas para la construcción sobre el mar, para edificios suspendidos o para cubiertas elevadas. No obstante, a diferencia de Candela, maestro constructor, que sistematizó sus sombrillas a través de refinamientos y organización para hacerlas competitivas, el argentino pensaba en la prefabricación de sus paraguas, que los habría sustraído del creciente costo de encofrados y manufactura que los hicieron finalmente decaer.

El trabajo muestra cómo la exploración formal de Williams se basó en indagaciones estructurales y constructivas avanzadas para su tiempo y lugar, como visiones anticipatorias de la potencia de nuevas formas. Resulta necesario preguntarse por la relación del arquitecto dentro de su contexto con el equipo de proyecto y obra para entender las maduraciones relativas de las ideas, las organizaciones, las herramientas, los prototipos y las prácticas. Y plantea el asunto del arquitecto como promotor, primero en la cadena, enfrentado a desencadenar sucesivas innovaciones.

El cuarto texto, sobre modularidad y prefabricación abovedada, plantea elementos de la aparición de construcciones abovedadas en Bogotá como parte de un proceso internacional y continental de exploración y difusión técnica. Se examinan, inicialmente, referencias sobre el uso que Pizano hizo en su casa de las técnicas de la bóveda catalana, presente en la ciudad, y la atención y aplicación que Le Corbusier les prestó, como evidencian sus cuadernos de viajero. A este ánimo experimental de arquitectos colombianos de la modernidad se vincula, igualmente, el ejemplo que los autores señalan de la aplicación del concreto al vacío en algunas obras de Ortega, como situación de significativo y frustrado esfuerzo de industrialización. La coexistencia de ideas, procesos y medios constructivos alternativos, como ocurría en la documentación del Centro Interamericano de Vivienda y Planeamiento Urbano sobre Ciudad Quiroga, de 1956, sugiere la presencia de un ánimo febril de prueba y adopción de nuevas formas estructurales y constructivas donde coexistían métodos tradicionales al lado de formas como las de la bóveda catalana y las cáscaras de concreto al vacío.

A continuación, Montaldo analiza ejemplos de edificios torre como una nueva tipología viabilizada por la ordenanza de 1957, en Buenos Aires, con lo que se formalizó la introducción del tipo de torre y plataforma como parte de la silueta urbana. Los casos discutidos abordan aspectos de su gestión, arquitectura, estructura y servicios técnicos, que implicaron novedades en su promoción, consultoría y construcción, ya que se adecuaron gradualmente frente a la disponibilidad de los recursos locales. Se llama la atención sobre la incorporación de sistemas estructurales para mayor altura y se detallan aspectos de los sistemas de fachada cortina como parte de la nueva identidad corporativa y formas de operación de los edificios. Este ejercicio de examen de la modernización constructiva en una de las metrópolis continentales remite a la necesidad de documentar y conectar desarrollos análogos en la región en que vivía, como se ha documentado en Bogotá, pues ha dado en una sustancial transformación de las firmas y prácticas de promoción, arquitectura e ingeniería para trabajar en conjunto con nacientes industrias nacionales y para superar gradualmente la dependencia de insumos importados.

Botti documenta y analiza la correspondencia y los planos de varias propuestas y proyectos de la asociación entre Candela y Perea, en México y Cali, para interpretar las condiciones y los resultados de esta forma de colaboración a distancia en la transferencia de conocimientos y servicios sobre estructuras de cascarones en concreto. Con base en el archivo Candela de la Universidad de Columbia, se hace seguimiento a varios casos prospectos para diversos clientes y usos de estas estructuras en la región del Valle, en Colombia. Como reflexión se propone que en el limitado éxito de esta vinculación internacional mediaron situaciones como la alta competencia con oferentes locales y la inapropiada comprensión de las posibilidades reales. Se plantea la paradoja de que, a pesar del prestigio y carisma de Candela, así como del interés colombiano por contar con ese tipo de conocimiento y capacidad constructiva, las personalidades, la forma y la estrategia de la asociación a distancia no respondieron apropiadamente a la oportunidad. Este caso plantea el valor del análisis comparativo de sistemas de concesión y asociación como medios para la transferencia tecnológica en la construcción, como ocurrió en la introducción del concreto armado en varios países del continente, a principios del siglo XX.

En actitud crítica sobre las formas comunes de proyectos y producción arquitectónica, el análisis de las obras de los arquitectos Iglesia y Benítez aporta un conjunto conceptual e ilustrativo de obras suyas en las décadas recientes. Silvestre y Solari utilizan como marco introductorio de este estudio referentes escogidos de la discusión internacional y regional sobre la revaloración de lo constructivo frente al dominio de la imagen en la arquitectura. Plantean el papel del detalle, el revestimiento y la estructura, y encaran la cuestión profunda de la constructividad. En ese panorama, se destacan y se conectan con los ejemplos escogidos de estos arquitectos del Cono Sur elementos del rigor constructivo y la presencia del trabajo manual, donde el artesano extiende en el tiempo el saber de la disciplina y, simultáneamente, se hacen posibles exploraciones de formas, procesos y materiales.

La entrevista a Urbano Ripoll aporta importantes elementos al conocimiento de gestación de las Torres del Parque, obra central de Rogelio Salmona. Ello resulta especialmente útil cuando el énfasis de la bibliografía se ha centrado en aspectos formales, dejando de lado la experiencia del proceso, con sus contribuyentes, altibajos, incertidumbres y frustraciones.

Como parte de una crónica personal, esta conversación, con sus ilustraciones, aporta sobre la construcción de relaciones a lo largo de experiencia compartida. Ripoll, en el papel de técnico general y protagonista, reunía condiciones valiosas para apoyar la maduración de las ideas, indagar y comprobar oportunamente, analizar y consolidar caminos. Aportaba formación de un arquitecto con un estudio avanzado en ingeniería y acumulaba experiencia en proyectos y en obras innovadoras como Residencias Sabana.

Es indudable que el resultado final de este proyecto se derivaba de la amplitud del promotor y de la visión arquitectónica; pero que, como lo comprueba la entrevista, los episodios de la gestación y desarrollo requirieron continuos ajustes y contribuciones de ideas y capacidades de organizaciones que necesitaban unidad de acción. No era común concentrar la responsabilidad de la integralidad, coordinando planimetría, discusiones y construcción. Destaca el entrevistado la que considera la complicidad de Parma con arquitecturas no convencionales, como se diera a lo largo de su extensa e innovadora obra para varias firmas y proyectos durante décadas.

De las ilustraciones de la entrevista sobresalen las notas sobre las propuestas de los diseñadores estructurales que competían por el encargo de esa consultoría, quienes consideraban el uso de elementos prefabricados. Es claro que nuevas codificaciones impulsaron la adopción de pisos rígidos intermedios, en casos como Avianca y Torres del Parque, para facilitar el control de los desplazamientos y el mismo cálculo estructural. La complejidad de la planta de Salmona fue abordada mediante la abanicada disposición de muros cortina y la rigidización de pisos intermedios, comprobada mediante consultas en Estados Unidos y Turquía.

La integración de ladrillo macizo como envolvente en un conjunto de altura respondió, finalmente, a la intención arquitectónica, respaldada por detallados apoyos para su seguridad, como triunfo frente a las opciones de prefabricación propuestas al proyectista, que defendía la construcción en ladrillo como expresión popular. A través de la confianza creciente con el promotor y los constructores, como puentes entre la idea y materialización, en equipo colaborativo Salmona, Parma y Ripoll habían encontrado un camino para hacer construible el sueño.

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