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Antes de Le Corbusier: la mirada histórica de Germán Samper durante sus años formativos en París

Before Le Corbusier: Germán Samper’s historical perspective during his formative years in Paris

Antes de Le Corbusier: o olhar histórico de Germán Samper durante seus anos de formação em Paris

Ingrid Quintana Guerrero
Universidad de los Andes, Colombia

Antes de Le Corbusier: la mirada histórica de Germán Samper durante sus años formativos en París

Dearq, núm. 22, pp. 176-183, 2018

Universidad de Los Andes

Recepción: 01 Junio 2018

Aprobación: 29 Junio 2018

Resumen: Este artículo reconstruye cuatro líneas de interés histórico en Germán Samper durante sus años formativos en París (1949-1953), cuando trabajó para Le Corbusier. A partir del examen de fuentes primarias inéditas (cuadernos de notas, postales y otros documentos custodiados en el archivo personal del arquitecto) se establecieron recursos de aprendizaje (libros, visitas a obras, viajes y contacto con académicos) ajenos al taller lecorbusieriano que Samper consultó para construirse un acervo histórico personal y que aquí se presentan como una base para estudios posteriores sobre la relación entre la historia y la producción arquitectónica de este arquitecto colombiano.

Palabras clave: Germán Samper, historia de la arquitectura, viajes de estudio, años formativos.

Abstract: This article reconstructs four areas of Germán Samper’s historical interest during his formative years in Paris (1949-1953) when he worked for Le Corbusier. By examining unpublished primary sources (notebooks, postcards, and other documents safeguarded in the architects’ personal archive) we found learning resources (books, visits to buildings, trips, and correspondence with academics) outside the LeCorbusian workshop that Samper consulted to build a historical personal heritage. These are presented in the article as a foundation for further studies on the relation between history and this Colombian’s architectural production.

Keywords: Germán Samper, history of architecture, study trips, formative years.

Resumo: Este artigo reconstrói quatro linhas de interesse histórico em Germán Samper durante seus anos de formação em Paris (1949-1953), quando trabalhou para Le Corbusier. A partir da análise de fontes primárias inéditas (cadernos de anotações, cartões-postais e outros documentos custodiados no arquivo pessoal do arquiteto), estabeleceram-se recursos de aprendizagem (livros, visitas a obras, viagens e contato com acadêmicos) alheios ao ateliê lecorbusieriano que Samper consultou para a construção de um acervo histórico pessoal e que aqui são apresentados como uma base para estudos posteriores sobre a relação entre a história e a produção arquitetônica desse arquiteto colombiano.

Palavras-chave: Germán Samper, história da arquitetura, viagens de estudo, anos formativos.

Introducción

La relación del arquitecto colombiano Germán Samper con la historia se ha dado fundamentalmente por medio de la construcción de una cultura arquitectónica revelada por sus propias publicaciones,1 alimentada por relatos y documentos personales que, en buena parte, datan de su periodo formativo junto a Le Corbusier2. Sin embargo, la mirada histórica del joven fue filtrada por la poderosa figura del maestro franco-suizo no solo como protagonista de la escena creativa de su tiempo, sino como poseedor de una rica cultura y de una lectura de la historia como insumo vital para el trabajo. Asimismo, predominaba inicialmente en Samper un interés crítico sobre la historia “reciente” de la arquitectura, razón por la cual abordó autores clave para la comprensión del surgimiento del Movimiento Moderno. A continuación, se presentan cuatro apartados no cronológicos que describen esa relación de un joven Samper con la historia: los referentes, los debates académicos3, los libros y los viajes.

La historia en gestación: los referentes

Como era de esperarse, los primeros referentes registrados en el caso de Samper durante su estadía en París corresponden a las obras que Le Corbusier construyó entre las décadas de los veinte y de los treinta y que el colombiano visitó tan pronto como llegó a Îlede-France, incluyendo las villas Savoye (fig. 1) y Stein-De Monzie, en febrero de 1949. Probablemente, Samper también recorrió de manera temprana la Fundación Suiza de la Ciudad Universitaria: un ritual obligado para todo seguidor joven de Le Corbusier, al tratarse de un punto de inflexión para la plástica lecorbusieriana.

Boceto de Samper en la Villa Savoye, Poissy, 1949.
Figura 1
Boceto de Samper en la Villa Savoye, Poissy, 1949.
Archivo de Germán Samper (dibujos 0991 y 0228).

Otros íconos de la historia moderna fueron aprehendidos mediante publicaciones recientes, entre ellas el número especial que, en agosto de 1952, L’Architectured’Aujourd’hui dedicó a la arquitectura moderna brasileña. Así, la aproximación de Germán Samper a la arquitectura latinoamericana tuvo lugar, paradójicamente, al otro lado del Atlántico. El joven se mostró crítico con obras de arquitectos ya célebres como João Vilanova Artigas, cuya segunda residencia en São Paulo (1949) le dio la impresión de ser demasiado formalista (GS10514), o la casa de fin de semana que Niemeyer se construyó en Mendes (1948), a la que comparó de manera inquisidora con la carcasa de un carro norteamericano. Por el contrario, elogió otra residencia concebida por el arquitecto carioca cinco años atrás, esta vez en Belo Horizonte —la mansión para Juscelino Kubitschek (hoy Museo de la Pampulha)—, gracias a la distribución interior, a la doble altura del salón y a la continuidad espacial a través de la cubierta inclinada (fig. 2). Samper finalmente reprodujo famosos croquis de Niemeyer publicados por Stamo Papadaki en Works in Progress (1956): del Museo de Caracas (1955), de una estación de servicios para autos en São Paulo (1952) y de lo que parece ser el Yatch Club de Pampulha (1942).

 Esbozos de la Casa Kubitschek en Belo Horizonte (Oscar Niemeyer, 1943).
Figura 2
Esbozos de la Casa Kubitschek en Belo Horizonte (Oscar Niemeyer, 1943).
Archivo de Germán Samper (GS11053).

Una fuente más de la cual Samper se nutrió para el examen de referentes fue la visita a exposiciones. Quizás la más relevante para el ámbito arquitectónico que haya tenido lugar durante su estada en París fue la muestra itinerante sobre la arquitectura de Frank Lloyd Wright, acogida en la capital francesa por la École des Beaux-Arts. Paradójicamente, fue esta escuela, tan criticada por Le Corbusier, donde su discípulo registró obras relevantes como la Fallingwater House en Bear Run, la Unity Church en Chicago o Taliesin West en Arizona (fig. 3), cuya fusión con el paisaje el practicante celebró. Sus notas sobre esta exposición (GS1118-40) corresponden a una síntesis de los catorce puntos abordados en el catálogo más comentarios personales, dentro de los que también se incluyen críticas, no tanto a la arquitectura wrightiana como a Bruno Zevi, su acérrimo defensor. Samper también reprochó los ornamentos diseñados por Wright e inspirados en las culturas precolombinas mesoamericanas pues, a su juicio, carecían de “integralidad” con las obras.

Dibujos de Taliesin West en la exposición sobre Wright en la École des Beaux-Arts, 1951.
Figura 3
Dibujos de Taliesin West en la exposición sobre Wright en la École des Beaux-Arts, 1951.
Archivo de Germán Samper (dibujo 574).

La historia en debate: los académicos

Matriculado durante un breve periodo en el Institut Français d’Urbanisme, en calidad de becario del gobierno francés, Samper logró validar su pasantía con Le Corbusier como parte de su programa de maestría. Sin embargo, la experiencia en el taller de la Rue de Sèvres no satisfizo del todo la necesidad que el joven tenía de dotarse de una cultura más amplia y de un conocimiento histórico anterior al siglo XX que fuese más allá de la arquitectura. Su cuaderno 6 contiene notas sobre un “Curso de Economía Política (1951-1953)” en una supuesta universiténouvelle (según las páginas dactilografiadas en GS6074), de cuya existencia no tenemos noticia a la fecha. El abordaje era meramente teórico y enfocado en autores decimonónicos, que partía del manifiesto comunista de Marx y de la historia del consumismo (GS6001/GS6098). Samper elaboró cuadros comparativos de la bibliografía fundamental del curso, identificando el abordaje de cada uno de sus elementos (filosofía, historia, aspectos económicos, sociales y políticos; pp. 34-36). Entre los textos históricos se incluía Del socialismo utópico al socialismo científico, de Engels (introducción histórica al socialismo marxista, de 1878); el Destin de l’histoire, de Jean Bruhat (ensayo de 1949 sobre el aporte del marxismo a los estudios históricos); La Démocratie Nouvelle, de Mao-Tse Tung (historia de la revolución cultural china, de 1940), y Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, de Stalin (1938).

Los cursos suscitaban discusiones entre contertulios colombianos que solían reunirse en cafés del Quartier Latin: Mujica, Arnuldo Palacios (literato), Pinto, Agüero y Hernán Vieco. El 15 de junio de 1952, Samper redactó unas notas sobre la presentación hecha por Arturo Laguado (escritor y político exiliado en París) acerca de la revolución del proletariado y su relación con Colombia (GS6032), que suscitaron su atención en fenómenos como la configuración de las guerrillas en ese país. Rogelio Salmona, también participante en dichos encuentros, profundizó en este tema desde la perspectiva de Engels. Finalmente, fueron discutidos otros autores de filiación marxista como el geógrafo e historiador Jean Baby (GS6096) quien, además de exponer tesis económicas, escribió sobre el rol social de la Iglesia católica.

Ese fue justamente el abordaje del curso que, nuevamente en compañía de Salmona y Vieco, Samper tomó en la École Pratique des Hautes Études, junto a Pierre Francastel,5 cuyas lecciones marcaron el rumbo de la historia del arte, al incorporar la sociología artística comparada. Junto a los colaboradores de Le Corbusier, al curso Espacio y Sociedad asistían el escritor colombiano Alberto Zalamea y otros jóvenes arquitectos (Gérard Thurnauer, Pierre Riboulet, Jean Louis Véret), historiadores del arte (Hubert Damisch, Damián Carlos Bayón y Marta Traba) y galeristas (Fabien Boulakia). Los seminarios de Francastel desarrollaban dos capítulos durante un año escolar, los cuales a su vez proporcionarían la base para una serie de libros alrededor de dos ejes temáticos: medios de representación (principalmente vinculados al Renacimiento) e historia de las técnicas edificatorias. Con discontinuidades cronológicas, dos cuadernos de Samper ofrecen informaciones sobre los cursos que el sociólogo dictó entre 1948 y 1954 (año del regreso del joven a Colombia). Los primeros registros del bogotano datan de enero de 1950 y se consagran a la exposición de los conceptos de Santo y Mártir, vinculados a los elementos arquitectónicos que aparecieron con el espacio basilical y sus rituales (martiryum, ábside, altar; GS3037). También se contemplaba la producción de la unidad espacial en la arquitectura religiosa mediante la piel de las catedrales (fig. 4). De ahí que Francastel citara con frecuencia a Viollet-le-Duc y sus investigaciones sobre el gótico. En octubre de ese año, el profesor dictó el seminario Mitos Políticos y Sociales del Renacimiento, donde eran estudiados los motivos científicos de Boticelli; Alberti y el tratado Dellapittura (1540) y, principalmente, Piero della Francesca —centro de las investigaciones de Francastel—. Su interés se centraba en los efectos de la perspectiva en la percepción espacial—cerramiento, separación, orden, sucesión, aproximación y continuidad (GS3122)—, analizados a partir del ejemplo de Santa María de las Flores de Brunelleschi6.

 Esquemas de bóvedas, a partir de las clases de Francastel.
Figura 4
Esquemas de bóvedas, a partir de las clases de Francastel.
Archivo de Germán Samper (GS3049).

Un año más tarde, en el segundo cuaderno de Samper aparecieron notas sobre “Artes y técnicas en la sociedad contemporánea”. Con base en Technics and Civilisation, de Lewis Mumford (1934), y MecanizationTakes Command, de Sigfried Giedion (1948),7Francastel reportaba la idealización de las máquinas en América del Norte, dentro de la nueva lógica en la organización de la vida y el tiempo del hombre urbano. Otro tema abordado en el curso fue el debate alrededor del séptimo Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM), donde Samper y Salmona estuvieron presentes. Francastel criticaba la idea de existenzminimum promovida previamente por esos congresos, para él económicamente inviable y con programas de vivienda abstraídos de la realidad8.

Las discusiones continuaban en el Círculo de Problemas de la Arquitectura, encuentro paralelo de los alumnos de la École Pratique des Hautes Études, ocurridos en las noches de los lunes, igualmente dirigidos por Francastel y con Salmona como su secretario. En esas reuniones también se estudiaron títulos de la historiografía tradicional de la arquitectura: en enero de 1952, la obra de Alvar Aalto fue presentada por Samper bajo el punto de vista de Siegfried Giedion (Space, Time and Architecture, 1941) y del concepto de espacio interior en Bruno Zevi (Storia dell’architettura moderna, 1950), a quien había citado con prevención en ocasión de la exposición dedicada a Wright.

La historia registrada: los libros

La crítica inicial de Samper a historiadores de la talla de Zevi estaba sustentada en una serie de publicaciones lecorbusierianas que el colombiano descubrió poco después de su llegada a París. Entre dichas publicaciones se encuentran los primeros volúmenes de la Obra completa, una herramienta de consulta permanente por parte de los colaboradores de su oficina. En el cuaderno GS001, Samper comenzó a traducir fragmentos del libro (como una carta dirigida a madame Meyer, publicada en el primer tomo [1929, p. 29]), gesto que denota su conciencia de estar ante un documento destinado a hacer historia, y que merecería ser divulgado en su lengua materna antes de que cualquier editorial retrasara su traducción.

Páginas del cuaderno B2 (pp. 17-22) exhiben las primeras anotaciones de Samper sobre un libro plenamente histórico escrito por Le Corbusier: Propos d’Urbanisme (1946) que, según su autor, ofrece un “panorama desprevenido de la evolución de las ciudades”. De este, el colombiano reprodujo plantas y perspectivas de centros urbanos romanos y medievales — Venecia (Piazza San Marco), Milán o Estrasburgo—, así como de las principales plazas parisinas. Una clase de registro que posteriormente empleó in situ. Otro tipo de historia fue la consignada por Le Corbusier en Manièrede penser l’urbanisme (también publicada en 1946): la de los procesos por medio de los cuales la especie humana obtuvo un instrumental biológico y social para hacer frente a las actividades cotidianas modernas. Los ejemplos incluidos por el autor y redibujados por Samper corresponden a construcciones en la Galia romana (torres, murallas y acueductos) y de fortificaciones y catedrales medievales que definen la silueta urbana de grandes asentamientos como París o Anvers (fig. 5).

Esbozo de ciudad medieval, de acuerdo con ilustración de Le Corbusier en Manière de penser l’urbanisme.
Figura 5
Esbozo de ciudad medieval, de acuerdo con ilustración de Le Corbusier en Manière de penser l’urbanisme.
Archivo de Germán Samper (cuaderno B2, p. 16).

El cuaderno 11 del colombiano contiene las notas de obras que el propio père Corbu estudió a la minucia durante su juventud, por ejemplo, la célebre Histoire de l’Architecture de Auguste Choisy, que no podía escapar de la selección, con su registro de las principales construcciones del mundo antiguo. De L’Arteitaliana, escrita por Mario Salmi, Samper se enfocó en la exposición de la arquitectura paleocristiana, comparando grandes basílicas como San Pablo Extramuros, Santa Maria Maggiore, San Ambrosio y San Vital (fig. 6). De De reaedificatoria (recordemos que en los cursos de la École Pratique des Hautes Études ya había tenido contacto con otro de los tratados albertianos: el dedicado a la pintura) criticó su enfoque estilístico y programático.

Estudios de basílicas a partir de ilustraciones de Mario Salmi.
Figura 6
Estudios de basílicas a partir de ilustraciones de Mario Salmi.
Archivo de Germán Samper (GS11106).

Las reseñas bibliográficas de Samper también atañen otra gran línea de investigación de Francastel: el arte y la arquitectura modernos. El colombiano elaboró otra reseña que sorprende por su extensión y aporte crítico, consagrada al artículo “Sur les problèmes de l’Architecture moderne” de Anatole Kopp, publicado en NouvelleCritique (revista mensual del Partido Comunista Francés), en enero de 1953. Se trata de un artículo denso que aborda una variedad de teorías sobre la arquitectura burguesa, que a su vez llevan a la concepción de la arquitectura moderna como elitista. La crítica de Samper se dirige principalmente a la visión de Kopp sobre la casa campesina como representación válida de las clases oprimidas, lo que evidenciaba su interés por la vivienda vernácula y popular.

La historia constatada: los viajes

Además de su exploración de la propia París, donde dibujó una y otra vez los íconos de la arquitectura francesa y los principales conjuntos urbanos, Germán Samper viajó intensamente alrededor de Europa, a partir de lo cual dejó innúmeros esbozos como testimonio, algunos de los cuales han sido comentados por autores como Ricardo Daza9 y Alejandro Henríquez.10 A ellos se aúna la colección de postales que fue construyendo con el paso por casi todos los lugares recorridos.

Un primer escape al sur del territorio francés ocurrió apenas un mes después de la llegada de Samper allí, es decir, en diciembre de 1948 (GSB2, p. 9): Grénoble, Avignon, Aigues Mortes, Niza y Carcassonne fueron las poblaciones que visitó y definió como “unidades organizadas”, y a las que registró en plantas y vistas aéreas. Ahora bien, podemos decir que dos fueron sus grandes viajes durante el periodo en que colaboró en el taller de Le Corbusier. El primero de ellos, aquel que denominó el viaje útil, fue emprendido en sus primeras vacaciones como empleado de la Rue de Sèvres junto a su colega Salmona y a Pablo Solano. De hecho, su itinerario tentativo fue sugerido por el propio Le Corbusier, durante una cena que ofreció a los colombianos en su apartamento.

El grand tour de Samper y Salmona comenzó de camino al séptimo CIAM, a realizarse en junio de 1949 en Bérgamo; no obstante, primero era necesario pasar por Auxerre y Vézelay, pocos kilómetros al sureste de París. Una vez en Italia, los colegas asistieron al CIAM en el Palazzo della Ragionne. Una postal adquirida allí fue copiada por Samper (fig. 7) como parte de su entrenamiento como dibujante (actitud frecuente durante el viaje que su maestro emprendió por la Europa clásica, en 1911). El recorrido continuó en Vicenza, donde el análisis de construcciones palladianas daría lugar a comparaciones posteriores con la composición de íconos de la arquitectura moderna. En Rávena, ejemplos como San Vital anticipaban la imagen de la arquitectura paleocristiana que Samper adquiriría a través de la lectura de Salmi.

Postal de la Piazza Vecchia de Bérgamo.
Figura 7
Postal de la Piazza Vecchia de Bérgamo.
Archivo de Germán Samper (sin nomenclatura).

Uno de los momentos cruciales de este viaje fue la visita a Florencia, acompañada de abundantes dibujos, dentro de los cuales las perspectivas internas con punto central de fuga cobraron protagonismo. Algo comprensible, considerando que los objetos estudiados fueron las obras maestras del Renacimiento italiano. Como para Le Corbusier en su Viaje de Oriente de 1911, Pisa constituyó otra fuente inagotable de ideas e inspiración para el joven aprendiz, plasmada en dibujos figurativos y analíticos (fig. 8). Mientras tanto, villorrios como Siena, Perugia y Asís se le revelaban como antítesis del urbanismo pisano, que planteaba una superficie verde como plano de referencia sobre el cual implantar volúmenes blancos, aislados y sabiamente dispuestos bajo la luz del sol.

A medida que descendían por el territorio europeo, Samper y Salmona parecían viajar más atrás en el tiempo, al pasar por Orvieto y alcanzar el mundo clásico en Pompeya y Agrigento, con anfiteatros y templos en ruinas que se funden en la geografía del lugar (fig. 9). La travesía llegó a su fin en África, al conquistar Túnez en septiembre de 194911 (momento de la rentrée). Fue el primer contacto de Samper con otra dimensión arquitectónica: la del mundo islámico, en la que profundizaría un año más tarde (fig. 10).

Dibujos analíticos de la Piazza del Duomo en Pisa.
Figura 8
Dibujos analíticos de la Piazza del Duomo en Pisa.
Archivo de Germán Samper (sin nomenclatura).

Esbozos en Agrigento.
Figura 9
Esbozos en Agrigento.
Archivo de Germán Samper (sin nomenclatura).

Esbozos en Túnez.
Figura 10
Esbozos en Túnez.
Archivo de Germán Samper (dibujo 1013).

A pesar de que el cierre vacacional del taller siempre ocurrió durante agosto, septiembre y octubre12 parecían un periodo propicio para ese segundo gran viaje: un tour mediterráneo que debió requerir un permiso especial en el taller. Esta vez el descenso ocurrió por Suiza, con una parada obligatoria en Dijon. En Berna, fue la arquitectura moderna lo que llamó su atención: un edificio colorido, con grandes ventanales e instalado sobre pilotis. En lo sucesivo del viaje, el interés de Samper se expandió no solo a obras más recientes, sino a arquitecturas campesinas y urbanas populares en lugares previamente visitados: Padua, Venecia y Florencia. En este último caso, un escape para visitar la Cartuja de Ema en Galuzzo fue necesario, considerando que hizo parte de los dos principales viajes de juventud de su maestro (en 1907 y 1911) y referencia para que Le Corbusier imaginara los immeubles villa (fig. 11). En Pisa, registró nuevamente la Piazza del Duomo, ahora mediante abstracciones a la manera de Choisy (secciones y axonometrías) y perspectivas interiores. Luego de pasar una vez más por Asís, Samper habría bajado hasta Roma, de acuerdo con un dibujo del Foro Italiano de Mussolini que data del mismo mes. Sorprende la ausencia de dibujos de los tantos monumentos que en la capital italiana hubiera podido registrar, seguramente extraviados en la inmensidad de su biblioteca.

Esbozo de la Cartuja de Ema, septiembre de 1950.
Figura 11
Esbozo de la Cartuja de Ema, septiembre de 1950.
Archivo de Germán Samper (dibujo 327).

El clímax del viaje se aproximaba al franquear la costa mediterránea: San Remo; Cap-Martin (donde visitó los murales de Le Corbusier en la posada Étoile de Mer, junto a la cual construyó años más tarde su cabanon); Antibes, que representa su encuentro con Picasso, y Marsella, donde permaneció durante quince días para visitar la Unité en obra. Samper llegó a Cataluña al inicio de octubre de 1950, registrando conjuntos monacales y acueductos romanos de camino a Tarragona. La conquista del Mediterráneo continuó por Valencia y Murcia, donde el barroquismo español y sus fachadas churriguerescas deslumbraron al bogotano. Su reencuentro con el islam ocurrió finalmente en Granada, al visitar La Alhambra. Pero no solo sus galerías y atarjeas sedujeron a Samper, también casas campesinas en el camino, soportadas por anchos muros y contrafuertes a la manera de una construcción románica. Ese interés que oscila entre lo sublime y lo vernáculo se reiteraba en Córdoba con la visita a la mezquita y, en lo sucesivo, en su ascenso por el corazón de España. El 18 de octubre, Samper hizo una pausa en Madrid para redactar una carta a su maestro, en la que le anunciaba su intención de permanecer en el taller. El retorno hacia Francia continuó en un maratónico recorrido, anunciado en la carta: ya en Toledo, Segovia y Ávila, acueductos y torreones se confunden en sus dibujos con villorrios y modestos puentes (fig. 12). El viaje prosiguió en Salamanca y Valladolid, donde Samper se reencontró con la ornamentación florida del gótico y el churriguerismo; en Santillana del Mar, muy cerca de Santander, con los íconos medievales estudiados por Francastel que adornaban sus basílicas románicas, y finalmente, ya en Francia, en Orthès y en algunos castillos de la Loire, donde redescubrió la arquitectura imperial encomendada por Luis XIV, el Rey Sol.

Esbozo del acueducto de Segovia, octubre 1950.
Figura 12
Esbozo del acueducto de Segovia, octubre 1950.
Archivo de Germán Samper (dibujo 440).

En adelante, los viajes de Samper brillaron por la ausencia de Salmona (quien el verano siguiente decidió emprender una travesía solitaria por África del Norte) y por su relación directa con los CIAM. Los esbozos de Bath, ciudad inglesa visitada en compañía de Hernán Vieco, de regreso a París luego del congreso de Otterlo (1951), fueron usados varias veces por el propio arquitecto como referente para algunos grandes conjuntos urbanos de trazado sinuoso que proyectó durante las últimas dos décadas del siglo XX, entre ellos la Ciudadela Colsubsidio.

Consideraciones finales

Aunque el interés de Germán Samper se dirigía exclusivamente hacia la arquitectura del siglo XX, en París, su mirada histórica se enriqueció con el paso de los meses, hasta su desvinculación del taller de la Rue de Sèvres. Por medio de Francastel la concepción de la modernidad como historia en proceso de consolidación tomó nuevos matices para el arquitecto colombiano, entre los cuales se hallan el estudio del arte pictórico y la crítica a obras icónicas de las primeras décadas del siglo anterior. No obstante las relaciones entre esta concepción, la acción de Samper en el gabinete del franco-suizo y su propia obra en Colombia aún están por ser establecidas, y de ahí que sea una incipiente tentativa el texto de María Cecilia O’Byrne, de 2012, París y Germán Samper: una historia por contar.

Las cuatro líneas de investigación presentadas permiten lanzar una hipótesis que aún debe verificarse: la oscilación entre ambas instancias —la del taller lecorbusieriano y la de las exploraciones históricas individuales del entonces aprendiz— define en buena parte la identidad de la propia obra construida de Samper, mediante la cual se ha declarado no un revolucionario innovador, sino un aplicado discípulo del pasado; uno que con sabiduría ha sabido responder con su obra a los aspectos económicos y sociales en los que esta se instala. Los documentos revelados serán una herramienta útil para que investigadores interesados en obras icónicas de Samper, particularmente de carácter habitacional (La Fragua, Sidauto, Previ, Ciudadela Real de Minas, Ciudadela Colsubsidio, etc.), puedan adelantar tal examen.

Bibliografia

1. Albornoz Rugeles, Cristina. “Rogelio Salmona: un arquitecto frente a la historia”.Tesis de Maestría, Universidad de los Andes, Colombia, 2011.

2. Daza, Ricardo. “The Clock’s Pendulum: A Journey to Paris and its surroundings Through the Drawings of German Samper”. En Germán Samper [English version], editado por Diego Samper Martínez. Bogotá: Diego Samper Ediciones, 2011.

3. Le Corbusier. Manière de peser l’Urbanisme. Paris: Éditions de l’Architecture d’Aujourd’hui, 1946.

4. Henríquez, Alejandro. Germán Samper: A dibujar se aprende dibujando [catálogo de la exposición]. Bogotá: Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, 2016.

5. O’Byrne, María Cecilia et al. Casa + Casa = Ciudad [catálogo de la exposición]. Bogotá: Universidad de los Andes, 2012.

6. Quintana Guerrero, Ingrid. “Filhos da Rue de Sèvres: Os colaboradores latinoamericanos de Le Corbusier em Paris”. Tese de doutorado, Universidade de São Paulo, Brasil, 2016.

7. Quintana Guerrero, Ingrid. “Longe do ‘35 Rue de Sèvres’: Experiências paralelas dos colaboradores colombianos de Le Corbusier em Paris”. Pós 33 (junio 2013): 200-215.

8. Quintana Guerrero, Ingrid. “Pierre Francastel and Colombian Modern Masters: Intellectual Exchanges at the ‘École Pratique Des Hautes Études-EPHE’”. En EAHN 2013: Architectural Ellective Afinities. São Paulo: Universidade de São Paulo, 2013.

9. Samper, Germán. La arquitectura y la ciudad: Apuntes de viaje. Bogotá: Escala, 1986

10. Samper, Germán. “Le Corbusier de cerca”. Revista Camacol (octubre de 1987).

11. Samper, Germán. Recinto urbano: La humanización de la ciudad. Bogotá: Escala, 1997.

12. Urrea Uyabán, Tatiana. “De la calle a la alfombra: Un espacio abierto En Bogotá”. Tesis doctoral, Universitat Politécnica de Catalunya, España, 2014.

Notas

1 Entre ellas se destacan: “Le Corbusier de cerca” (Revista Camacol, octubre de 1987); La arquitectura y la ciudad. Apuntes de viaje (Bogotá: Escala, 1986) y Recinto urbano: la humanización de la ciudad (Bogotá: Escala, 1997).
2 Para la redacción del presente artículo, se ha procedido al examen de las fuentes primarias documentales mencionadas en el resumen (cuadernos de notas, postales y otros documentos custodiados en el archivo personal del arquitecto) y, en ocasiones muy puntuales, a su confrontación con fuentes secundarias. Aunque considerados, las publicaciones posteriores y testimonios de Samper en entrevistas han sido menos relevantes, al ofrecer pequeñas inconsistencias en comparación a la documentación gráfica y de época. Salvo el rubro mencionado al que alude la nota al pie No. 3 de este documento, todo el material aquí descrito y organizado sistemáticamente requiere un estudio riguroso, a la luz de la obra del arquitecto.
3 Material analizado a la luz de investigaciones previas de la autora sobre los procesos formativos de Germán Samper. Véase Quintana Guerrero, “Pierre Francastel and Colombian Modern Masters” y “Longe do ‘35 Rue de Sèvres’”.
4 Los códigos del archivo de Germán Samper corresponden a dos denominaciones: en el caso de los cuadernos, estos corresponden a los nombres de los archivos digitalizados por María Cecilia O’Byrne para el proyecto Casa + Casa = Ciudad (exposición organizada por la Universidad de los Andes y el Museo de Bogotá, 2011). Los dos primeros dígitos corresponden al número del cuaderno, y los dos o tres últimos, al de la página. En el segundo caso, que en su mayoría se refiere a bocetos de sus viajes de estudio, han sido clasificados individualmente por Catalina Samper, con un registro numérico consecutivo.
5 Sobre la injerencia de Francastel en el pensamiento y obra de Rogelio Salmona, además de los trabajos de Albornoz y Urrea citados en este texto, ver: Mejía Vallejo, Clara. “Rogelio Salmona y Le Corbusier: sobre la permeabilidad del hacer”. Tesis doctoral, Universidad Politécnica de Valencia, 2015.
6 Urrea, “De la calle a la alfombra”, 106.
7 “Estas historias generales de la arquitectura, de amplia difusión, de alguna manera ya habían creado un público; para mediados de siglo XX, fueron editadas al menos en diez oportunidades desde su aparición y se habían leído incluso en los países de Latinoamérica”. Urrea, “De la calle a la alfombra”, 106.
8 Ibid., 14.
9 Daza, “The Clock’s Pendulum”.
10 Henríquez, “Germán Samper”.
11 De manera errónea, Catalina Samper ha denominado los dibujos del viaje de Túnez como de 1950.
12 Un viaje intermedio habría tenido lugar poco antes del verano, a Nancy, como lo evidencia un dibujo del 10 de mayo de 1950 (dibujo 0982).
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