Nosotros no tuvimos derecho a parar”: impactos de la pandemia en barrios de San Martín de los Andes, Provincia del Neuquén

“We did not have the right to stop”: impacts of the pandemic in neighborhoods of San Martin de los Andes, Province of Neuquén

María Daniela Rodríguez
IPEHCS Instituto Patagónico en Humanidades y Ciencias Sociales – Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas – Universidad Nacional del Comahue; Facultad de Turismo - Universidad Nacional del Comahue, Argentina
Adriana María Otero
IPEHCS Instituto Patagónico en Humanidades y Ciencias Sociales – Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas – Universidad Nacional del Comahue; Facultad de Turismo - Universidad Nacional del Comahue, Argentina

Nosotros no tuvimos derecho a parar”: impactos de la pandemia en barrios de San Martín de los Andes, Provincia del Neuquén

Revista Pilquen - Sección Ciencias Sociales, vol. 26, núm. 3, pp. 001-014, 2023

Universidad Nacional del Comahue

https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/

Recepción: 25 Octubre 2022

Aprobación: 30 Junio 2023

Resumen: Este artículo aborda los impactos de la pandemia fundamentalmente en mujeres de barrios populares de San Martin de los Andes de la provincia de Neuquén, y trata experiencias comunitarias e individuales como parte de la gestión de alternativas a la sostenibilidad de la vida en un marcado escenario de desigualdad. Desde un abordaje cualitativo, se desarrollaron entrevistas bajo la modalidad virtual y presencial desde el inicio de la pandemia al mes de diciembre del año 2021. Los impactos del Covid-19 y las formas de resistencia en ese tiempo se manifiestan a partir de narrativas de cómo vivenciaron, transitaron y (re)construyeron estrategias cotidianas desde las experiencias comunitarias e individuales. Se focalizó en personas que se ubican en muchos sentidos “en los márgenes” de las posibilidades de disponer de alternativas para la resiliencia necesaria para resistir en un contexto de adversidad prolongado. Un/a entrevistado/a dijo “Nosotros no pudimos tener miedo, porque si teníamos miedo y no salíamos de casa, no comíamos”, lo cual expresa las condiciones materiales existentes en sectores sociales empobrecidos que catalizaron vivencias en el tránsito de la pandemia. Esta afirmación da cuenta que las desigualdades ya existentes en este territorio de vocación fundamentalmente turística se visibilizaron y multiplicaron con la llegada de la pandemia, a partir de una combinación de las condiciones materiales de existencia irresueltas y el surgimiento de nuevos problemas.

Palabras clave: Desigualdad, Pandemia, San Martín de los Andes, Impactos, Turismo.

Abstract: This article addresses the impacts of the pandemic fundamentally on women in popular neighborhoods of San Martin de los Andes in Neuquén Province, and deals with community and individual experiences as part of different alternatives to the sustainability of life in a marked scenario of inequality. From a qualitative approach, interviews were carried out in the virtual and face-to-face modality from the beginning of the pandemic to December 2021. The impacts of covid-19 and the forms of resistance at that time are manifested from narratives of how they experienced, transited and (re)constructed daily strategies from community and individual experiences. It focused on people who are located in many ways "on the margins" of the possibilities of having alternatives for the resilience necessary to resist in a context of prolonged adversity. An interviewee said "We could not be afraid, because if we were afraid and did not leave the house, we did not eat", which expresses the existing material conditions in impoverished social sectors that catalyzed experiences in the transit of the pandemic. This statement shows that the inequalities that already existed in this territory with a fundamentally tourist vocation became visible and multiplied with the arrival of the pandemic, based on a combination of the unresolved material conditions of existence and the emergence of new problems.

Keywords: Inequality, Pandemic, San Martín de los Andes, Impacts, Tourism.

INTRODUCCIÓN

Este trabajo se centra en indagar experiencias individuales y comunitarias en relación a las alternativas para la reproducción de la vida, en escenarios de desigualdades profundizadas por la pandemia del covid 19. La investigación se desarrolló en barrios urbanos y periurbanos de San Martín de los Andes, y en comunidades mapuces, en jurisdicción del Parque Nacional Lanín, lindante con esta localidad de la Provincia del Neuquén.

El artículo se desprende del proyecto denominado Desigualdades e impactos socio-económicos del COVID 19 en la provincia de Neuquén1, que pone el foco en los impactos que generó la pandemia en la provincia del Neuquén en diversas actividades centrales en este territorio. El mismo se desarrollaba mientras se transitaba la pandemia y sus reflexiones devienen de avances en los planos empírico y teórico del periodo de trabajo entre el año 2020 y 2021 a partir de la investigación ya mencionada. Asimismo el trabajo, representa un aporte al proyecto2 en curso de Unidad Ejecutora del IPEHCS.

Los interrogantes que dieron lugar a este artículo son: ¿Cómo se manifiestan aspectos de la desigualdad en barrios de un centro turístico cordillerano como San Martin de los Andes durante la pandemia?, ¿Qué estrategias de sostenimiento de la vida se evidencian en este periodo? ¿Qué iniciativas surgieron? ¿Cómo se gestionó el trabajo y la alimentación durante la pandemia en los barrios urbanos, periurbanos, y en las comunidades del pueblo mapuce? ¿Qué problemáticas se evidenciaron y cómo se garantizaron o sostuvieron la posibilidad de trabajo y de producción de alimentos? ¿Qué rol ocuparon las mujeres en los barrios indagados?

Específicamente se propone, reconocer impactos y experiencias comunitarias e individuales orientadas al sostenimiento del trabajo y la alimentación en un contexto de emergencia como la pandemia. Así como, explorar el rol de las mujeres en las experiencias para enfrentar sus condiciones de desigualdad existentes. Con todo ello se buscó finalmente tener una aproximación a reconocer qué despierta, como elementos emergentes, y qué visibiliza, como elementos estructurales, la pandemia en las escalas barrial e intercultural en esta localidad de montaña.

Para abordar el análisis se han seleccionado experiencias colectivas e individuales de personas que viven en los barrios Cantera, Vallejos, Barrio Intercultural y en relatos de referentes de la comunidad mapuce Vera, de la organización Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular y en artistas locales.

SAN MARTÍN DE LOS ANDES EN PANDEMIA: ENTRE LA DESIGUALDAD Y LA INFORMALIDAD DEL SECTOR TURÍSTICO

Esta localidad es un pueblo de montaña con una población estimada de 29.400 habitantes (INDEC, 2010; INDEC 2021; INDEC 2022), lo que significa un aumento del 31,06 % en una década frente a los 22.432 habitantes (INDEC, 2001) del año 2001. Se encuentra en la margen norte del lago Lacar, en el suroeste de la provincia del Neuquén, a 420 km al suroeste de la capital provincial. La ciudad está a 640 m.s.n.m., y está al pie de la Cordillera de los Andes. Cobra relevancia a partir de su localización geográfica relativa a escala país, que la ubica en un lugar marginal respecto de las áreas metropolitanas nacionales y de la provincia de Neuquén. La cercanía a la cordillera y su latitud, dan por resultado una configuración particular en términos geográficos, demográficos y sociales. En el inicio de la pandemia la lejanía a las grandes zonas urbanas del país, mantuvo a la localidad libre del virus, o con muy pocos casos, situación que cambió rotundamente en la temporada de verano del año 2020/2021 donde fue una de las ciudades más afectadas a escala provincial, producto de las movilidades del turismo.

En relación a su desarrollo turístico, se constituye en el centro turístico más importante de la provincia, tanto por el desarrollo y variedad de su oferta, como por el volumen de su demanda. Es la puerta de entrada al Parque Nacional Lanín, uno de los lugares favoritos en la Argentina para turistas, como también migrantes por amenidad y por estilos de vida (Otero, A. y González, R., 2020).

La situación epidemiológica por COVID-19 generó consecuencias impensables en el turismo y en los puestos laborales que este genera, encontrándose entre los sectores más afectados con cierre de hoteles, restricciones de viajes y quiebra de empresas (COPADE, 2020) y esta localidad permeada por la actividad turística no fue la excepción a esa situación. No obstante, según la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH) publicada en marzo de 2021 por el Instituto de Estadística y Censos (INDEC) fue el segundo destino más visitado en Argentina. Esta tendencia se sostuvo en la temporada estival del siguiente año, donde la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH) publicada en marzo de 2022 indicaba que en el mes de enero las regiones que hospedaron el mayor número de viajeros fueron la Patagonia, con 454.150; y Buenos Aires, con 371.386. Y dentro de Patagonia, la localidad de San Martín de los Andes registró el porcentaje más alto de ocupación de plazas (75,7%) y de habitaciones y unidades funcionales (87,6%). (2022:14). Estos guarismos que muestran la atractividad que generó San Martín de los Andes para el turismo interno, lo posicionan como un caso representativo para indagar los impactos del Covid en una ciudad prototípica de las tensiones derivadas de las lógicas territoriales asociadas al turismo (Trpin 2021).

Para el abordaje de las desigualdades presentes y la gestión de alternativas en la pandemia a partir de organizaciones barriales y comunitarias, es primordial comprender los procesos de territorialización en términos de Haesbaert (2013), y sus capas sedimentadas en los destinos de cordillera (González y Cobos, 2020). Las distintas trayectorias de territorialización en San Martín de los Andes han configurado una desigualdad estructural en el destino signado por la presencia de una diversidad de actores (organismos estatales y sectores inmobiliarios, entre otros).

Conjugar la interseccionalidad de la desigualdad y los procesos de territorialización permite pensar, temporal y espacialmente, la permeabilidad en el territorio y sus condiciones habitacionales, de acceso a los recursos, de géneros, de producción y distribución de los alimentos, entre otras dimensiones de análisis. Por un lado, las capas de la desigualdad aportan la comprensión de cómo los procesos históricos, de diversas escalas, generan condiciones de vida de familias de barrios en San Martín de los Andes y familias de comunidades mapuce. Y por el otro, las capas de territorialización contribuyen al correlato de esta desigualdad en el territorio en términos de las lógicas que aún perviven y fueron dominantes en distintos momentos del proceso de territorialización.

Las capas de desigualdad evidencian marcadas diferencias en sectores sociales en accesibilidad a los servicios, caminos, ocupación en laderas, aumento exponencial del valor del suelo, un crecimiento acelerado de la ciudad, producto de los procesos de especulación inmobiliaria, entre otros factores. Asimismo, mencionan Otero, Rodríguez y Wojtiuk, la importancia de la migración asociada al consumo de amenidades, dado que esta ha actuado como facilitadora de procesos regresivos en términos de desarrollo local en la región andino patagónica (2021: 3). La pandemia aparece como un nuevo eslabón en la cadena de condicionamientos. Kessler y Benza (2021), dan cuenta de la profundización de desigualdades, especialmente en los barrios populares y en las limitadas medidas para los trabajadores/as autónomos/as y asalariados/as informales, sectores que se vieron mayormente perjudicados.

El contexto de esta localidad gira alrededor del desarrollo del turismo y como actividad económica central tiene influencia en la articulación del conjunto de las representaciones y relaciones sociales del espacio. La actividad se desarrolla en una trama territorial heterogénea y con un fuerte componente de informalidad. Un estudio sobre el impacto del Covid en el sector turístico da cuenta que los desafíos y estrategias de adaptación para permanecer en el mercado han sido muy diferentes, de acuerdo con el rubro, el tamaño y el tipo de empresa (Otero, Rodríguez, Wojtiuk, 2021). La pandemia también evidenció el grado de informalidad en la cantidad y tipo de empleos permanentes y estacionales que reúne el sector, motivo por el cual quienes ocupan estos puestos de trabajo no pudieron ser absorbidos en el esquema presentado como política de emergencia por parte del Estado Nacional.

UNA APROXIMACIÓN A LA DIMENSIÓN INTERSECCIONAL DE LA DESIGUALDAD

La desigualdad como concepto social tiene un largo recorrido en el acervo de las ciencias sociales, especialmente en la sociología. Elizabeth Jelin (2020) plantea dos aspectos interesantes para abordar e historizar el concepto. En primer término, la autora expresa el contraste entre desigualdad y diferencia, tomando a Brubaker menciona que las diferencias que se sostienen desde diversas categorías como clase, etnia o género:

“no están intrínsecamente vinculadas a la desigualdad; ser diferente no significa ser desigual. La relación entre diferencia y desigualdad es contingente, no necesario, es empírica (…) y el grado y la manera en que la desigualdad está estructurada a lo largo de las categorías varían ampliamente según el tiempo y el contexto” (Brubaker, 2015:11 en Jelin, 2020:156).

En segundo término, la autora manifiesta un cierto corrimiento o pasaje del siglo anterior al actual en relación a lo que está en la centralidad de las desigualdades o, en otros términos, le da estructura al concepto. Diversas categorías en el contexto latinoamericano, como clase social, fueron cobrando atención para darle potencia a las desigualdades.

La noción de interseccionalidad, constituye una herramienta para abordar de manera multidimensional las desigualdades. Este abordaje deviene de las perspectivas feministas asociadas a las desigualdades de género, aunque “esta noción alude al hecho de que el género, la etnia y la clase operan de manera simultánea en el proceso de generar y manifestar las desigualdades” (Jelin, 2020: 158). Este abordaje, aporta un campo para pensar las desigualdades desde un entrelazado multisecular y multidimensional, al mismo tiempo que afirma la imposibilidad de pensar las desigualdades de manera fragmentada, aisladas entre sí, sin conexiones en los modos de operar y expresarse. Tampoco, manifiesta la autora, se trata de una sumatoria de ellas, sino de una articulación compleja en la que se indaguen las formas específicas en las que se entrelazan de manera concreta en un espacio tiempo. Asimismo, Melo (2020) expresa “la intersección de la desigualdad como una experiencia de vida que afecta a individuos y grupos de población en su cotidianeidad” (Melo, 2020: 224) se trata de un concepto dinámico, relacional, de carácter contextual y procesual.

La interseccionalidad no se aborda como una sumatoria de características que hacen a las desigualdades, sino que dicha óptica supone que esta “se configura en las relaciones sociales, las lecturas y percepciones que tienen los individuos sobre otras personas y en los imaginarios que se crean, desde diversos lugares, acerca de distintos grupos de población” (Melo, 2020: 224). Es decir que se pueden interpretar como una suerte de capas, que actúan como configuraciones históricas que van sedimentando una desigualdad. Para ser abordada de manera combinada, y que permita mirar el fenómeno junto a otras categorías, es decir un “entrelazamiento de diversas categorías sociales como la clase social y el género” (Melo, 2020: 224).

Para ahondar en esta categoría, diversos estudios abordan las interseccionalidades; en tanto “sistema complejo de estructuras de opresión que son múltiples y simultáneas” (Crenshaw; 1991: 359). Trpin, Rodríguez y Brouchoud (2017) expresan que para Franklin Gil Hernández (2011) “la interseccionalidad es un modelo de análisis de las diferencias sociales; que permite comprender las relaciones de poder determinadas por posiciones que se cruzan y encuentran (...) puede tratarse de una doble o múltiple discriminación; de un efecto acumulativo” (2017: 272).El cruce entre desigualdad e interseccionalidad nutre a pensar, por un lado, una dimensión interseccional de la desigualdad, y por otro lado, y la incorporación de la historicidad.

La idea de capas de la desigualdad resulta interesante en tanto se presenta como “la combinación de los procesos históricos que se superponen para generar nuevas formas de desigualdades, y los procesos de intersección de las categorías sociales que dan forma a las desigualdades sociales”(Melo, 2020: 224). Su consideración actúa como marco de interpretación de los diferenciales efectos del Covid en los sectores sociales analizados. Por otra parte, las entrevistas ofrecen testimonios que dan cuenta del desarrollo de estrategias ante la adversidad, que en ocasiones tiene un origen comunitario, recuperan lo intercultural y en ciertos casos emergen como procesos de resiliencia barrial.

ESTRATEGIA METODOLÓGICA3

El estudio hace referencia a la ciudad de San Martín de los Andes durante la pandemia, periodo que abarca desde su inicio en marzo del 2020 al mes de diciembre de 2021. Desde un abordaje cualitativo se diseñaron y aplicaron entrevistas dirigidas con bajo grado de estructuración. Las unidades de análisis seleccionadas fueron las organizaciones barriales y comunitarias de la localidad de San Martín de los Andes asentadas en áreas urbanas, periurbanas y rurales. Entendidas estas por organizaciones sociales, culturales, de producción de alimentos, de comunicación y pueblos originarios.

La recolección de los datos se llevó adelante bajo las modalidades virtual y presencial entre julio del año 2020 y diciembre del año 2021. Los principales bloques temáticos que atraviesan las indagaciones fueron: 1) Conocimiento de la organización y su vínculo y/o rol en el desarrollo del turismo, 2) Los impactos del Covid en el ámbito laboral y de la ciudad. 3) La relación del Covid con las políticas públicas desplegadas en este período, 4) Los impactos del Covid en la vida cotidiana y las condiciones materiales de los referentes de dichas organizaciones. Se realizaron 19 entrevistas, de manera virtual y presencial a personas referentes de organizaciones barriales y comunitarias.

Se realizó un muestreo teórico donde el número de unidades de análisis no estaba predeterminado, sino que se definió por saturación de datos en la aplicación de las técnicas de recolección de datos. La muestra utilizada fue intencional, que consistió en una selección sobre el total de la población de organizaciones o colectivos que se encontraban organizados en pos de objetivos determinados con un área de inserción urbana y rural (Tabla 1).

Unidades de relevamiento por unidad de  análisis
Tabla 1:
Unidades de relevamiento por unidad de análisis
Elaboración propia (2022)

Los impactos y las alternativas desarrolladas durante la pandemia se destacan a partir de narrativas de cómo vivenciaron, transitaron y construyeron estrategias desde las experiencias comunitarias e individuales, sujetos que se ubican al margen de los actores que dominan la construcción de sentidos y relatos en la localidad.

La preocupación por lo narrativo está instalada desde hace tiempo en buena parte de la antropología social o cultural. El término ‘narrativa’ irrumpió decididamente entre los años 1980 y 1990 en razón de nuevos programas de investigación (…). Desde entonces, las narrativas fueron objeto de investigación en los temas más diversos, siendo especialmente capitales en los estudios sobre las experiencias (…) de sectores subalternos con escasas posibilidades de hacerse escuchar o de participar (Visacovsky, S, 2016:24).

Como apuesta metodológica, acercarnos a los impactos socioeconómicos del Covid 19 en un destino turístico en términos de narrativas fue un desafío en pos de recuperar saberes, identidades y cosmovisiones que pongan atención en la diversidad de lo local, y en tensión los relatos dominantes.

LA PANDEMIA Y SUS EFECTOS COMO INTERSECCIÓN DE LAS DESIGUALDADES: IMPACTOS EN ORGANIZACIONES BARRIALES Y COMUNITARIAS DE SAN MARTIN

Los barrios elegidos para ser parte de la muestra son heterogéneos entre sí. El barrio Cantera es un asentamiento informal localizado en la ladera del Cerro Comandante Díaz en San Martín de los Andes, que en 2021 albergaba una población de 782 habitantes y 231 viviendas. Cuenta con un salón comunitario donde se ofrecen distintas actividades, entre ellas apoyo escolar para niñas y niños, comedor comunitario, talleres y una huerta comunitaria.

El barrio Vallejos es un barrio popular asentado de manera informal en la ladera del Cerro Curruhinca desde hace más de 30 años. Cuenta con una población de aproximadamente 800 familias. Dado que se encuentra localizado en un área de alta fragilidad ambiental en los últimos años ha tenido problemas de deslaves y caída de árboles, especialmente en el invierno. En la sede del barrio “La Ruca” un grupo de mujeres desde hace más de 7 años sostienen un comedor comunitario, y espacios de contención para las infancias y los adultos mayores.

El barrio intercultural4 localizado a 3 km del centro de San Martín de los Andes comenzó a construirse de manera participativa en el año 2012, y surgió de la vinculación de la organización social Asociación Vecinos Sin Techo y la Comunidad Mapuce Curruhuinca con el objetivo de construir de manera conjunta de 250 viviendas familiares permanentes destinadas a personas de ambas organizaciones. En el año 2021 albergaba 90 familias. Las viviendas fueron construidas con mano de obra comunitaria, con un sistema de puntos, de manera que aquellas familias que más participan obtienen de manera más temprana sus viviendas (Foto 1; Foto 2; Foto 3).

Barrio La Cantera
Foto 1:
Barrio La Cantera
https://www.neuqueninforma.gob.ar/

“La Ruca” Barrio Vallejos
Foto 2
“La Ruca” Barrio Vallejos
www.lacardigital.com.ar

Barrio Intercultural
Foto 3:
Barrio Intercultural
A. Otero (2021)

El periodo estudiado de la pandemia se traduce en tres momentos definidos desde las políticas de ASPO (aislamiento social preventivo y obligatorio) y DISPO (distanciamiento social preventivo y obligatorio), un primer momento de cierre total que tuvo como contracara la parálisis de varias actividades entre ellas la turística, así como la desarticulación de los espacios comunitarios. Un segundo momento de apertura parcial, con controles en varios casos arbitrarios por parte del Estado. Y un tercer momento de apertura total protocolizada, en el cual se generaron distintos niveles de conflictividad en los intereses a priorizar por parte de la comunidad, dada las implicancias derivadas de ampliar la circulación y la movilidad. De manera que las condiciones y medidas de los organismos públicos modificaron el mapa de los vínculos y redes de las organizaciones comunitarias.

En el primer momento identificado, las narrativas de las organizaciones barriales dan cuenta de una ruptura de lógicas entre el sector político local, el sector turístico y el sanitario, plasmando intereses propios por sobre una gestión común. “De marzo a octubre, primero se suspendió el trabajo comunitario, no hubo nada, después se reactivó, se suspendió, se reactivó, con medidas así, que semana a semana íbamos viendo (...) y en octubre se paró todo otra vez (...) entonces lo que se logró a nivel comunitario y de organización fue desarticular” (E 1).

Además de esta desarticulación que se sostiene de manera cotidiana en los movimientos sociales, los relatos muestran que faltó una política de gestión de la pandemia orientada a los espacios comunitarios, una persona comenta que “todos eran como intereses en juego y que siempre había como inconsistencias como que la incoherencia se mostraba muy fácil y lo que hubo fue un desconcierto tremendo del cómo manejarnos nosotros con los espacios comunes, con los espacios comunitarios (…) el trabajo comunitario se hace desde hace 9 años todos los domingos hacíamos trabajo comunitario, hace un par de años le sumamos el sábado, entonces de repente se suspendió el trabajo comunitario porque no nos juntábamos más porque estaba mal juntarse porque estábamos en contra de la ley y después porque estábamos con riesgo sanitario…” (E 2). A lo que se sumó el contexto de virtualidad, el cual resultó poco eficaz para la construcción colectiva en las discusiones comunitarias. Un entrevistado expresa “nos guardó más en las casas si, nos fragmento alguito más (...) no hubo posibilidad de construir un código común porque desde cualquier estamento del Estado todo era también contradicción” (E 5). Al respecto, las experiencias barriales manifiestan como opera lo virtual en la desarticulación de las relaciones sociales y proyectos colectivos construidos en una cotidianidad presencial. A la incorporación de la virtualidad a la vida cotidiana se suma el asistencialismo por parte del Estado en este escenario de crisis, que los referentes consideraban como obstaculizador de la organización comunitaria, “Mucha lógica rota, mucho miedo que además había muchas decisiones que eran por miedo y no encontrabas otro argumento entonces como receta también la pandemia como plandemia como plan, como estrategia global para desarticular el movimiento social funciona” (E 2)

El barrio intercultural aborda como un proyecto comunal un tendido eléctrico y cuenta con una sala de atención de salud y ANSES, un merendero con la organización de la CTEP y una proveeduría como iniciativa comunitaria. Asimismo, sostienen articulación intercomunitaria como por ejemplo con la cooperativa apícola, a partir de un proyecto de apiario en el barrio. La lógica apunta a la generación de alimentos y generación de trabajo barrial, que mayormente es sostenida por mujeres, tal es el caso de la proveeduría y el apiario. Esta lógica va en coincidencia con la participación histórica que caracterizó la conformación del barrio. Para el caso de la proveeduría, considerada esencial en la pandemia y sostenida por un grupo de vecino/as del barrio, resultó una estrategia para facilitar el acceso a los alimentos y que las personas del barrio no necesitaran salir en busca de alimento y recorrer los 3 km que los separan del casco urbano. Varias familias del barrio viven de la venta ambulante de alimentos, motivo por el cual la pandemia afectó fuertemente sus economías “nosotros vivimos de lo que vendemos y la plata entra semana a semana (...) todo lo que es venta ambulante o sitios de laburo de vender viandas se cortó. Porque los espacios de laburo cambiaron (...) ahora estamos recuperando un poco eso” (E 1).

Las restricciones impuestas por el Estado que tendieron a cortar la conexión entre las personas que vivían en el área urbana y rural, con la población de Junín de los Andes, generó complicaciones para los habitantes de estos barrios “de la tranquera a 10 metros ya es Parque Nacional Lanín, y la realidad es que la mitad de la población del barrio tiene los padres, el hermano en el parque, o trabaja en Junín de los Andes (...) todo eso se sintió” Estas representaciones y conexiones con un vínculo estrecho entre Junín de los Andes, San Martín de los Andes y el Parque Nacional, no fueron contempladas en la gestión de políticas públicas durante la pandemia. En la zona los/as entrevistados/as relataron experiencias en las cuales la movilidad se dificultó por la pandemia, no solo en la conexión entre ambas localidades, sino también en el tránsito transfronterizo, donde ciertas actividades eran consideradas esenciales y fueron sobrevaloradas en relación a la movilidad de personas. Se reconoce que la priorización de las actividades mineras e industriales, seguidas luego por la apertura del turismo significó una clara política de priorización de la economía, con una inmovilidad selectiva, que generó conflictos asociados a la no consideración de vínculos comunitarios y locales desde una mirada intercultural del territorio. Por ejemplo, circular por la frontera era habitual antes de la pandemia. La Administración de Parques Nacionales y sus formas de territorialización ejercieron controles y restricciones sobre la jurisdicción del Parque Nacional Lanín, que, incidieron en las dinámicas cotidianas de las personas que habitan dentro de su jurisdicción. Esto implicó una burocracia de controles para el acceso al territorio del propio pueblo mapuce, así como el impedimento a la a la población urbana de la localidad ejercer los derechos de recreación en sus espacios de proximidad. Asimismo, un referente del pueblo mapuce expresa “el municipio formó un COE (comité de emergencia) de protocolo acá en San Martín pero a las comunidades, hoy por hoy estamos como aisladas digamos, fuera de esas decisiones que se toman dentro del municipio” (E 8).

En un segundo momento, la apertura orientada a la movilidad entre microrregiones, expuso ciertas tensiones entre locales y turistas a partir de una percepción de parte de los locales de agudas restricciones y controles en los accesos a la localidad, cuando había acceso y vía libre para los turistas. “Les abrían alegremente la puerta a los pescadores que venían de cualquier lado y la gente no podía juntarse con los familiares” (E 2). Si bien existió cierta expectativa con la política de movilidad de microrregiones, en cuanto a la posibilidad de promover un turismo local, que se traducía, como manifiestaron los y las entrevistados/as en recuperar una relación con el cerro por parte de la población local, no pareció cumplir con estas expectativas. Expresan Otero, Rodríguez y Wotjiuk que “las medidas impuestas por el gobierno provincial para promover el turismo de micro regiones no tuvieron los resultados esperados” (2021: 51). Este momento se caracterizó entonces por dar cuenta de una movilidad selectiva priorizando la circulación de turistas.

En la temporada de verano llegó la apertura, y se reconoce un nuevo momento de la pandemia, lo que trajo versiones opuestas a esta nueva normalidad, “estaban los que decían hay que laburar porque hay que levantar, dar vuelta la torta de lo mal que estábamos...y estaban los que querían cercar San Martín, pero bueno evidentemente la gente tiene que laburar” (E 2). Definitivamente, las organizaciones barriales sociales y parte del pueblo mapuce evidenciaron el recrudecimiento de las condiciones materiales ante la pandemia, con una yuxtaposición de desigualdades que la crisis sanitaria potenció. Fundamentalmente por la falta de formalización de sus actividades económicas vinculadas al turismo, estos sectores quedaron excluidos de las ayudas previstas por el gobierno nacional y provincial para las pymes y las micro pymes.

EXPERIENCIAS DE LAS ORGANIZACIONES BARRIALES Y COMUNITARIAS PARA LA GESTIÓN DE LA SALUD, EL TRABAJO Y LOS ALIMENTOS ANTE LA PANDEMIA

En las narrativas de los y las entrevistados/ as, se identifican redes comunitarias y redes con el Estado desplegadas para la resolución de necesidades que produjo o profundizó la pandemia. También se evidencian estrategias individuales de subsistencia laboral y el reforzamiento del pluriempleo como changas, labores prediales o extraprediales, aunque estas últimas no fueron el foco de este trabajo.

Se destacan redes comunitarias asociadas a factores de contención socioafectiva, sostenibilidad de prácticas recreativas y creativas, y de generación de trabajo/ingresos. El grupo de la cultura local (profesores de teatro, actores y actrices, titiriteros, artesanos/as, músicos/as) actuó como una red con experiencias de cooperación y gestión autónoma a partir de una búsqueda por nuevos lenguajes de hacer cultura mediada por la tecnología y alternativas tanto colectivas como individuales. Un titiritero expresó "los títeres en internet", los títeres en video, entonces decían “nooo” "no, cómo, el titiritero es una cosa viva que está ahí, no lo podemos hacer en internet" antes de la pandemia, decíamos "hay que sacar a todos los niñes de la pantalla, hay que sacarlos", y después les decíamos "pongan a los niños en la pantalla porque lo que van a ver son títeres y está buenísimo" (E. Nª3). Se dieron debates en estos colectivos en torno a pensar políticas culturales en pandemia y acciones colaborativas con artistas independientes/callejeros. Asimismo, las entrevistados/as contaron sobre la activación de una red de contención colectiva de actrices neuquinas, y se generaron campañas de readecuaciones para hacer posibles obras de títeres y clases de teatro en forma virtual, ante una actividad que implica sentir y actuar y que en palabras de los y las referentes es esencialmente presencial.

La feria, ubicada en la plaza principal de la localidad, fue otro espacio muy perjudicado, y que funciona como una red comunitaria. En la misma participan 60 familias que viven de esta actividad. Como expresara un artesano entrevistado “no bajar a trabajar significa no comer, nada más que eso. Cuando no tenes un Estado, sobre todo municipal y provincial que haya estado presente en ese momento, porque desde nación llegaron cosas, pero faltó sobretodo en la cuestión municipal. Todos sabemos que las familias de artesanos acá viven de la temporada, no obstante eso, porque yo digo que también a todo el turismo en San Martín le afecta no solo a nosotros, toda la gente que vive del turismo le afectó. La realidad es la economía de cada uno, no es lo mismo que les afecte a alguien que viva del turismo que tiene algo muy grande, y a una familia como artesanas que viven del día a día” (…) Todos los que vivimos como cuentapropistas perdimos porque no pudimos avanzar porque perdimos lo que teníamos de ahorro” (E 10).

Desde el punto de vista de la salud, un médico de planta del sistema provincial que fuera entrevistado para este estudio, expresó las dificultades del sistema de salud provincial en la escala local para darle acceso a la población de barrios populares y las áreas rurales durante los distintos momentos de la pandemia. Sin embargo, se rescata una experiencia de cooperación para la contención a familiares y acompañamiento de personas con COVID 19 que se desarrolló por profesionales del centro de salud del barrio El Arenal, donde en una escala muy pequeña se organizaron para hacer un abordaje más comunitario del problema.

Por otra parte, adquirieron visible protagonismo experiencias que se gestaron, fortalecieron y/o transformaron durante la pandemia en los barrios populares de San Martín de los Andes vinculadas a la provisión y producción de alimentos, como actividad esencial, y la alimentación, como eje prioritario para los sectores populares. Una entrevistada expresa “Nosotros con la comida, hemos llegado hasta las 150 en plena pandemia porque bueno, había mucha gente que no estaba trabajando y que no podía. Ahora es como que bajo un poquito la necesidad pero bueno sigue viniendo bastante gente, 80, depende” (E 5). Fue notorio el incremento de comedores y merenderos, y las alternativas a la hora de producir alimentos y de comerciar a través de la clásica modalidad de trueque. Fenómeno que se puede observar en San Martín de los Andes a partir de reconocer en los relatos el aumento de comedores y merenderos en barrios como Cantera y Vallejos y el barrio Intercultural.

Se destaca, la experiencia de la proveeduría del barrio Intercultural donde su iniciativa es previa a la pandemia, acompañada por la UTT (Unión de trabajadores de la Tierra) quien genera articulaciones con productores/as de El Bolsón y El Hoyo en la compra de productos cooperativos, productos secos y verduras agroecológicas. Esta estrategia de provisión, se vio limitada al comienzo de la pandemia. Es decir que este espacio se sostuvo como espacio comercial, pero no pudo sostener una política de distribución de alimentos eficiente. La experiencia manifiesta una lógica de compras comunitarias sin intermediarios, “la lógica que nosotros defendemos es la compra comunitaria porque no hay comercio, nosotros no queremos alentar al comercio sino que nos ponemos de acuerdo entre todos, de abastecer un espacio y ponerlo a disposición del barrio, porque generamos alimento acá y generamos trabajo” (E. 1). Algunas dificultades se presentan con la manipulación de alimentos, dado que la reglamentación bromatológica es en general muy exigente y actúa de manera privativa para experiencias comunitarias y/o de subsistencia.

En los barrios sanmartinenses Vallejos y Cantera se reconocen una diversidad de organizaciones comunitarias y estatales. La UTEP (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular) es una de ellas, como parte de la gestión de las necesidades de estos barrios, a partir de la formación de cooperativas de mujeres y el pago de sus contraprestaciones por una asignación básica que posibilita ofrecer el servicio de merenderos, comedores y otras actividades ofrecidas a grupos de ambos barrios. También tiene injerencia la organización Vientos de Libertad y Sedronar (ambas vinculadas al trabajo de adicciones).

Las experiencias asociadas a la provisión de alimentos tienen un gran componente de protagonismo de mujeres. En general, las prácticas comunitarias asociadas a los alimentos se vinculan con los circuitos de cuidado y la seguridad alimentaria, como categorías que provienen de la economía feminista. Las mujeres que participan de estas experiencias y viven en los barrios indagados, relataron como ocuparon, protagonizaron y sostuvieron los espacios. Por ejemplo, un entrevistado dice “el apiario era yo el único varón hasta hace un par de años, en la proveeduría soy el único varón, había 9 mujeres, ahora hay 4 (…) son mayoría mujeres las que han participado históricamente” (E 6).

Esta tendencia se observa para otras áreas de la provincia, según la encuesta realizadas a mujeres de la región durante el año 2021 (Trpin y Schroeder, 2021) donde fue notoria la expansión de la diversificación del trabajo realizado por familias productoras y por mujeres con el propósito de garantizar la alimentación familiar. La plantación de verduras para garantizar el autoconsumo o la venta de verduras en reducido volumen, forman parte de las estrategias alimentarias que se expandieron en predios productivos, barrios y hogares y que reflejaron una amplia trama de cuidados en pos de la sostenibilidad de la vida (Pérez Orozco, 2014).

A su vez, la producción de alimentos y las modalidades de comerciar, junto a la forma de organización del barrio intercultural y el rol de las mujeres, se traducen como políticas prefigurativas que aportan a otros modos de vida. Entendidas las políticas prefigurativas como “como una potencial ‘unidad de medida’, que permitir analizar los alcances y limitaciones de los innovadores modos de organización y lucha impulsados por los movimientos sociales latinoamericanos. Luego de definir la política prefigurativa como un conjunto de prácticas y de relaciones sociales que, en el momento presente “anticipan” los gérmenes de la sociedad futura”. (Ouviña, 2013). Queda como interrogante si estos otros modos de vincularse con la naturaleza y la promoción de acciones colectivas se habrán potenciado con un sostenimiento a mediano plazo, en este contexto de crisis en una ciudad con territorialidades hegemónicas representadas por el sector inmobiliario, la administración de Parques Nacionales y el sector turístico tradicional.

El Estado implementó una batería de políticas para la recomposición de diversos sectores económicos, aunque las y los entrevistados/as apelan a una homogeneización en el perfil de los sujetos receptivos de las políticas. Zusman (2020) dice que los sectores más vulnerables en términos de edad, etnia, clase y género fueron los más afectados por las crisis sanitarias, económicas y educacionales pues escasamente se pensaron estrategias orientadas a estos grupos de población. A raíz de reconocer que población /mapuce y población asentada en barrios populares de SMA (sostén de los circuitos feminizados de cuidados, de la economía social, desempleados, empleados temporales) son los actores actuales más vulnerabilizados en términos de desigualdades acumuladas, la pandemia reforzó esta desigualdad y las políticas públicas no contuvieron cabalmente a los sectores ante esta realidad.

El vínculo con el Estado se expresó de manera disímil, por ejemplo, en las comunidades mapuce consultadas, ante un escenario de dificultad de acceso y conectividad en la virtualización de demandas, recurrieron a reforzar redes de vinculación con instituciones u organizaciones no gubernamentales para generar mecanismos que le permitieran mayores articulaciones, a escalas locales (por ej. su participación en la Comisión ambiental del Chapelco y en los Comités de Emergencia local). Asimismo, desde el pueblo mapuce, se evidencia en sus relatos una reafirmación comunitaria y el desarrollo de estrategias familiares para preservar a los adultos mayores y generar un traspaso generacional en los emprendimientos turísticos. Todo ello coadyuvó para poner en evidencia la potestad creciente que tienen las comunidades para decidir sobre su territorio y para pautar el derecho de acceso a este.

CONCLUSIONES

Nosotros no pudimos tener miedo, porque si teníamos miedo y no salíamos de casa, no comíamos”

(integrante del barrio Intercultural, San Martin de los Andes)

El surgimiento del covid 19 y su derivación en la emergencia de una pandemia mundial y posterior crisis en los aspectos sanitarios, económicos y sociales configura una nueva realidad por venir. Sus efectos son diversos y aún no se conocen los alcances finales, aunque si ya se afirma que los sectores más postergados han sido los principales protagonistas de una ampliación de las desigualdades. Feierstein (2021) destaca acerca de la intervención de políticas en Argentina, “si bien la gestión de estas herramientas fue lenta y trabajosa (…) marcaron una diferencia de la respuesta argentina en una perspectiva regional comparada, junto al destacable compromiso de centenares de organizaciones territoriales” (2021:54). Esto se puede observar para el caso de San Martín de los Andes, donde las estrategias a escala barrial proliferaron, se fortalecieron o se visibilizaron en la gestión de las deficiencias que la pandemia exponía o profundizaba. Se destacan las organizaciones sociales, barriales, comunitarias que realizaron una tarea de contención en momentos de padecimiento y angustia colectiva.

En San Martín de los Andes, los problemas devenidos de los impactos de la pandemia en barrios populares y el mundo rural no estuvieron inicialmente en la agenda de la gestión de pandemia de la localidad. Así como tampoco hubo una política manifiesta ante la pandemia para espacios comunitarios, lo cual generó tensión en las construcciones de lazos sostenidas pre pandemia y una desarticulación en las posibilidades de reconstrucción. Cómo sostuvo un entrevistado aludiendo a esta desarticulación como una “ruptura de códigos” “…la pandemia es como la montaña, mostró lo mejor y lo peor de nosotros y de nuestra institucionalidad”.

Las y los entrevistados/as dieron cuenta de una desigualdad manifiesta pre covid en San Martín de los Andes como destino turístico, que se consolida con una acumulación de capas que desigualan a esta localidad. Procesos de concentración de la tierra sostenida como territorialidad dominante, con el avance de un modelo de desarrollo urbano hegemónico que atenta contra la base del patrimonio común (el bosque y el agua), combinado con procesos de segunda residencia como productos urbanos para los nuevos habitantes de la ciudad, como parte del proceso de acumulación (Otero, A. y González, R., 2020 y Otero, Rodríguez y Wojtiuk, 2021: 3).

Asimismo, las narrativas en su conjunto traman y recomponen relatos de desigualdades, con un enfoque que centra en una perspectiva diacrónica. Enfoque que combina las condiciones materiales irresueltas y el surgimiento de nuevos problemas producto de la pandemia en la localidad. El “Relevamiento del impacto social de las medidas del Aislamiento dispuestas por el PEN”, expresaba que Argentina enfrentaría “el reto de controlar una pandemia en un contexto de disparidades sociales y de carencias estructurales de larga data (...) básicamente referidas a la elevada marginalidad y precariedad ocupacional” (Kessler, 2020: 6). Nuevamente, Kessler y Benza (2021), advertían sobre la profundización de desigualdades, especialmente en los barrios populares y en las limitadas medidas dirigidas hacia los trabajadores/as autónomos/as y asalariados/as informales, sectores que se vieron mayormente perjudicados (Trpin et al., 2021).

Como interrogante final, se puede preguntar qué despierta, como elementos emergentes, y qué visibiliza, como elementos estructurales, la pandemia en las escalas barriales y rurales en una localidad de montaña. Las expresiones sobre las formas de producir alimentos y modalidades de comerciar, junto a la forma de organización del barrio intercultural, el rol de las mujeres, la organización de quienes son protagonistas del arte local, se pueden traducir como acciones que aportan a otros modos de vida. Aquí se acude a “la noción de política prefigurativa como una potencial "unidad de medida", que permite analizar los alcances y limitaciones de los innovadores modos de organización y lucha impulsados ​​por los movimientos sociales latinoamericanos” (Ouviña, 2013: 77).

Las acciones que se gestan y/o emergen en situación de crisis como expresiones menos visibilizadas, apelan a la escala local como forma solidaria de recuperación económica y reconstrucción de vínculos. Como manifiestan Zusman, et al. (2020), esta es una escala privilegiada para activar otros modos de vincularse con la naturaleza, dando impulso a acciones colectivas, ecológicas, sustentables y comunitarias. Con lazos de apoyo mutuo y solidaridad social e interterritorial, que podrían derivar en nuevas formas de apropiación y de toma de decisiones sobre los territorios.

Finalmente, esta aceleración de la desigualdad convoca a revisar las condiciones de precariedad laboral de los trabajadores y las trabajadoras del turismo y el rol que tendrá la escala local y las comunidades como protagonistas del sector. O, en otras palabras, re-ligar mundos que se nos presentan como fragmentados: lo rural-lo urbano, lo público-lo privado, la academia y la calle.

Y, por último, reflexionar como la visibilización de las diversas narrativas de sectores más precarizados de la trama socio económica de una localidad turística pueden aportar algunas respuestas a la crisis sanitaria y social que hemos transitado.

REFERENCIAS

1. Benza, Gabriela y Gabriel Kessler. La ¿nueva? Estructura social de América Latina. Buenos Aires: Siglo XXI. 2021.

2. COPADE. Secretaría de Planificación y Acción para el Desarrollo. Política de fomento al turismo social interno COVID19. Empleo Público. En https://www.copade.gob.ar/wp-content/uploads/2021/01/Politica-para-elFomento-del-Turismo-COPADE.pdf. 2020.

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4. Feierstein, Daniel. Pandemia. Un balance social y político de la crisis del COVID-19. Buenos Aires: FCE. 2021

5. Gil Hernández, F. “Estado y procesos políticos: Sexualidad e interseccionalidad”. En: Brasil ISBN: 9788588684522. Ed.: v.; p.80 – 99. 2011

6. González, Rodrigo y Alejandra Cobos. “Multiterritorialidades en disputa. Un marco interpretativo para el análisis de las dinámicas del post turismo en el sector norte del Corredor de los Lagos, Neuquén. en Desafíos del Turismo y la Recreación desde Enfoques Trans-Disciplinares. Compilado por Otero, A. y M. Gelos. 1a ed. Neuquén: EDUCO - Editorial Universitaria del Comahue, Libro digital, PDF Archivo Digital: descarga y online. ISBN 978-987-604-545-2. 2020.

7. Haesbeart, Rogerio. “Del mito de la desterritorialización a la multiterritorialidad”. Cultura y Representaciones Sociales, 8(15), 9-42. 2013

8. Instituto Nacional de Estadística y Censos. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001. INDEC. https://www.indec.gob.ar/indec/ web/Nivel4-Tema-2-41-134. 2001

9. Instituto Nacional de Estadística y Censos. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010. INDEC. https://www.indec.gob.ar/indec/ web/Nivel4-Tema-2-41-135. 2010.

10. Instituto Nacional de Estadística y Censos. Encuesta de ocupación hotelera. Informes Técnicos INDEC. Turismo, 5(12). https://www.indec.gob.ar/ uploads/informesdeprensa/eoh_06_217439033F66.pdf. 2021

11. Instituto Nacional de Estadística y Censos. Encuesta de ocupación hotelera Informes técnicos / Vol. 6, n° 48. Turismo Vol. 6 Nº6 ISSN 2545-6636. Enero. Instituto Nacional de Estadística y Censo. Ministerio de Deporte y Turismo. Ministerio de Economía. Argentina. 2022.

12. Jelin, Elizabet. “Desigualdades y diferencias: género, etnicidad/raza y ciudadanía en las sociedades de clase (realidades históricas, aproximaciones analíticas)” En Repensar las desigualdades. Jelin, E.; Motta, R. y Costa, S. Siglo veintiuno editores. Argentina. 2020.

13. Kessler, Gabriel (coord.) Relevamiento del impacto social de las medidas del Aislamiento dispuestas por el PEN. Buenos Aires: MINCyT. 2020.

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15. Otero, Adriana y Rodrigo González. “El uso del suelo en destinos turísticos de montaña con migración de amenidad y por estilos de vida. El caso del Corredor Siete Lagos, Neuquén, Argentina”. En Rompecabezas urbano: Producción de desigualdades en ciudades de la Norpatagonia.Viedma: Editorial UNRN. 2020.

16. Otero, Adriana, María Daniela Rodríguez y Jessica Wojtiuk. “Impactos de la crisis sanitaria del COVID-19 en un destino posturístico de la norpatagonia andina. Caso: San Martín de los Andes, Provincia de Neuquén, Argentina”. Aportes y Transferencias [Facultad de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de Mar del Plata]: 2021, 19(1), 41-62. ISSN 0329-2045. Disponible en: http://nulan.mdp.edu.ar/3603/.

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18. Pérez Orozco, A. Subversión feminista de la economía. Aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida. Madrid: Traficantes de sueños. 305 pp. 2014.

19. Trpin, Verónica y Romina Schroeder. “Mujeres en el contexto de la pandemia por COVID-19 en el norte de la Patagonia”. Informe preliminar. Neuquén capital: IPEHCS. 2021.

20. Trpin, Verónica, María Daniela Rodríguez y Silvia Brouchoud. “Desafíos en el abordaje del trabajo rural en el norte de la Patagonia: mujeres en forestación, horticultura y fruticultura.. En Trabajo y Sociedad. Santiago del Estero, Argentina [Fcaultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Santiago del Estero]: 2017. www.unse.edu.ar/trabajoysociedad.

21. Trpin, Verónica et al. “Desigualdades e impactos socio-económicos del COVID-19 en la provincia de Neuquén”. Proyecto NEU 5. Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las Capacidades en COVID-19. Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Argentina. 2020.

22. Trpin, Verónica et al. “Desigualdades e impactos socio-económicos del COVID-19 en la provincia de Neuquén”. Colección Cuadernos. IPEHCS UNCO CONICET. 2021.

23. Visacovsky, Sergio. "Lo narrativo y la investigación antropológica sobre la producción de historias". En Etnografías contemporáneas III: las narrativas en la investigación antropológica. [Centro de Estudios Sociales CES/Departamento de Antropología, Universidad Nacional de Colombia]. Editores: Myriam Jimeno, Carolina Pabón, Daniel Varela e Ingrid Díaz. 2016.

24. Zusman, Pilar, Gabriela Bietti y Gabriela Landini. “Las múltiples implicancias espaciales de la difusión del COVID-19. Un estado de la cuestión”. Punto Sur, [Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires]: 2020. 3, 234-262. https:// doi.org/10.34096/ps.n3.9707.

25. El tábano digital. https://www.instagram.com/eltabanodigital/ #EnVivo desde el Barrio Intercultural. Contactado 22.6.22

Notas

1. Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las capacidades en Ciencias Tecnología covid 19 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Directora: Dra. Verónica Trpin. IPEHCS CONICET UNCO..
2. “La (re)producción de las desigualdades en la Patagonia Norte: un abordaje multidimensional” Director: Dr. Joaquín Perren. IPEHCS CONICET UNCO.
3. Este trabajo es parte de una línea de investigación del proyecto que indagó los impactos del Covid 19 en San Martín de los Andes, en los cuales se entrevistó a referentes institucionales, médicos del hospital de la localidad y el sector empresarial/comercial vinculado al turismo.
4. La problemática que da origen se basa en la combinación de un proceso de reivindicación del Lote Pastoril 27 del Parque Nacional Lenin por parte de la comunidad Curruhuinca y de la problemática de falta de vivienda y dificultades para su acceso, tanto propiedad como alquiler (Calfio e Impemba, 2017) asociado al negocio inmobiliario de la tierra, característica de destinos pos turísticos.
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