Resumen
Introducción.: El cáncer de vesícula biliar (CVB) es una patología infrecuente, diagnosticada principalmente de manera incidental, durante o posterior a una colecistectomía. Su alta mortalidad se debe al diagnóstico tardío, ya que los síntomas son inespecíficos. En la región andina de Latinoamérica, la incidencia es alta, con un notable aumento de la mortalidad. El objetivo de este estudio fue analizar la epidemiología del CVB en un hospital del suroccidente colombiano.
Métodos.: Estudio transversal retrospectivo. Se analizaron los reportes de patología de los pacientes sometidos a colecistectomía entre 2015 y 2020 para identificar casos de CVB. Se registraron variables como edad, sexo, hallazgos intraoperatorios, tipos de cáncer y subtipos histológicos.
Resultados.: De los 766 especímenes, 20 casos fueron diagnosticados con CVB (2,6 %). El adenocarcinoma fue el tipo más frecuente (80 %). La edad promedio fue de 65 años, con una mayor prevalencia en mujeres (85 %). La mayoría de los pacientes presentaron enfermedad en estadios avanzados, con compromiso metastásico en el 15 %.
Conclusión.: Los resultados reflejan la alta prevalencia de CVB en la región andina y alta mortalidad. El diagnóstico incidental sigue siendo la norma debido a los síntomas inespecíficos y la falta de sospecha clínica. La inflamación crónica y los cálculos biliares continúan siendo factores de riesgo importantes. Este estudio aporta datos clave sobre la epidemiología del cáncer de vesícula biliar en Colombia, subrayando la necesidad de mejorar la detección temprana y la educación clínica.
Palabras clave: Neoplasias de la vesícula biliar, colecistectomía, prevalencia, factores de riesgo, hospitales públicos, Colombia.
Abstract
Introduction.: Gallbladder cancer (GBC) is a rare pathology, diagnosed mainly incidentally, during or after a cholecystectomy. Its high mortality is due to late diagnosis, as the symptoms are non-specific. In the Andean region of Latin America, the incidence is high, with a notable increase in mortality. The objective of this study was to analyze the epidemiology of GBC in a hospital in Southwestern Colombia.
Methods.: Retrospective cross-sectional study. Pathology reports of patients undergoing cholecystectomy between 2015 and 2020 were analyzed to identify cases of GBC. Variables such as age, sex, intraoperative findings, types of cancer, and histological subtypes were recorded.
Results.: Of the 766 specimens, 20 cases were diagnosed with GBC (2.6%). Adenocarcinoma was the most common type (80%). The average age was 65 years, with a higher prevalence in women (85%). Most patients had advanced disease, with metastatic involvement in 15%.
Conclusion.: The results reflect the high prevalence of GBC in the Andean region and high mortality. Incidental diagnosis remains the norm due to nonspecific symptoms and lack of clinical suspicion. Chronic inflammation and gallstones continue to be important risk factors. This study provides key data on the epidemiology of gallbladder cancer in Colombia, underscoring the need to improve early detection and clinical education.
Keywords: Gallbladder neoplasms, cholecystectomy, prevalence, risk factors, public hospitals, Colombia.
ARTÍCULO ORIGINAL
Cáncer de la vesícula biliar: Epidemiología en un hospital de tercer nivel del suroccidente colombiano
Gallbladder cancer: Epidemiology in a tertiary level hospital in Southwestern Colombia
Received: 27 July 2024
Accepted: 17 December 2024
Published: 09 February 2025
Desde 1777, cuando el doctor Maximilian Stoll describió el primer caso de cáncer de vesícula biliar (CVB), hasta la actualidad, esta enfermedad se ha caracterizado por ser una patología poco frecuente. Sin embargo, es la neoplasia más común de las vías biliares. Cada año se diagnostican aproximadamente 220.000 nuevos casos en el mundo y su incidencia varía según la región geográfica. De acuerdo con los datos de Globocan, en Estados Unidos en el año 2022 se registraron 4719 casos de CVB, con una mortalidad de 2133 casos, lo que equivale a una mortalidad global del 45 % 1. En contraste, en Colombia se reportaron 669 casos nuevos y 519 muertes, reflejando una mortalidad global del 77 %.
En Latinoamérica, la región andina se destaca como una de las áreas con mayor incidencia a nivel mundial, con altas tasas de morbilidad y mortalidad. En Colombia, se estima una incidencia ajustada por edad de 2,9 por cada 100.000 habitantes para ambos sexos 2-4. En mujeres, esta incidencia es de 3,5 por cada 100.000, ocupando el puesto 12 a nivel mundial, mientras en hombres, la incidencia es de 2,1 por cada 100.000, manteniendo el predominio femenino, con una relación de 2:1 en los países latinoamericanos. La mortalidad ajustada por edad fue de 1,9 por cada 100.000 habitantes, siendo en mujeres de 2,3 por cada 100.000, lo que posiciona al cáncer de vesícula en el décimo lugar en el ranking de mortalidad por cáncer en mujeres en Colombia 1,2,4.
Los factores de riesgo para desarrollar CVB incluyen factores ambientales, genéticos y relacionados con el estilo de vida (Figura 1). Entre los factores ambientales, como la ubicación geográfica, se destaca la región andina por sus altas tasas de incidencia con respecto al resto del mundo 2. La obesidad y la diabetes son factores modificables asociados con un mayor riesgo. Otras variables relevantes son la edad (con predominio en mayores de 55 años) y la presencia de pólipos vesiculares 3,4. La inflamación crónica, a menudo causada por cálculos biliares o por infecciones como Salmonella o Helicobacter pylori, contribuye a la carcinogénesis a través de la producción sostenida de mediadores inflamatorios 5,6.

Con respecto al perfil molecular del CVB, existen claras variaciones. Las alteraciones genéticas clave incluyen mutaciones en TP53, CDKN2A, ERBB2 y KRAS, involucradas en la regulación del ciclo celular y en la vía de señalización RTK/RAS 5. Estas mutaciones tienen implicaciones tanto en el pronóstico como en la terapia, puesto que los marcadores genéticos podrían ayudar a identificar individuos de alto riesgo que se beneficiarían de intervenciones tempranas, como la colecistectomía profiláctica 7.
De acuerdo con la localización anatómica, los tumores de vesícula biliar se encuentran en el 60 % de los casos en el fondo, 30 % en el cuerpo y 10 % en el cuello 8,9. Más del 90 % de los tumores son adenocarcinomas, mientras que el porcentaje restante incluye carcinoma de células escamosas, carcinoma de células pequeñas, tumores neuroendocrinos, linfoma, melanoma o enfermedad metastásica 8,10.
La colecistectomía es el procedimiento quirúrgico más frecuentemente realizado por el cirujano general y está indicada en pacientes con colelitiasis sintomática, pólipos vesiculares, disquinesia, trauma o cáncer de la vesícula biliar 3. En Estados Unidos se realizan aproximadamente 700.000 colecistectomías al año, mientras en Colombia, según datos de la cuenta de alto costo, entre 2012 y 2016 se realizaron 192.080 colecistectomías, lo que corresponde a una tasa de 206 procedimientos por cada 100.000 habitantes 11,12.
El diagnóstico de CVB suele realizarse de manera incidental en pacientes sometidos a colecistectomía, ya sea mediante el análisis anatomopatológico de los especímenes quirúrgicos o por hallazgos de enfermedad avanzada durante el acto operatorio, con compromiso loco-regional o a distancia. En Colombia, se ha encontrado una prevalencia del 1,6 - 3 % de adenocarcinoma en especímenes quirúrgicos 11,12.
El diagnóstico preoperatorio resulta particularmente complejo debido a los síntomas inespecíficos, la ausencia de signos de alarma, la falta de sospecha clínica y las brechas en la atención médica por la diversidad de nuestra geografía 13,14. Sólo alrededor de 1 de cada 5 casos se encuentran en etapas tempranas, cuando el cáncer aún no se ha propagado fuera de la vesícula biliar; en Colombia, los estadios tempranos corresponden al 5-12 %, mientras que la enfermedad avanzada representa el 55-75 % de los casos 10.
La mortalidad es alta, debido en su mayoría a un diagnóstico tardío. La supervivencia de los pacientes con CVB está directamente relacionada con el momento del diagnóstico y el estadio clínico de la enfermedad. Según la American Cancer Society, las tasas de supervivencia relativa a 5 años fueron del 69 % para enfermedad en estadio temprano, 28 % para enfermedad loco-regional y solo 3 % para enfermedad a distancia. Por estadio, la supervivencia varía entre 50-95 % en estadio I, 28-60 % en estadio II, 8-30 % en estadio III y 0-3 % en estadio IV. 15,16
El objetivo de este estudio fue analizar la epidemiología y las características clínicas del CVB diagnosticado a partir de los especímenes de patología de pacientes atendidos entre los años 2015 y 2020, en el Hospital Universitario del Valle, un centro de tercer nivel en Cali, Colombia, con el propósito de ampliar el conocimiento a nivel regional.
Tipo de estudio y población
Se realizó un estudio de tipo retrospectivo, transversal, descriptivo, basado en los registros de patología de los pacientes atendidos en el Hospital Universitario del Valle, de Cali, Colombia, entre el 1° de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2020.
Los criterios de inclusión fueron 1) pacientes mayores de 18 años, 2) con diagnóstico quirúrgico de colecistectomía (laparoscópica o abierta, electiva o urgente), 3) con reporte de patología de las piezas quirúrgicas de colecistectomía. Se excluyeron aquellos pacientes con patología benigna para el análisis.
Variables
Como variable de resultado se definió el hallazgo de patología maligna reportado por un médico patólogo y el subtipo histológico en caso de informarse cáncer en el reporte de patología. Además, se tuvieron en cuenta otras variables demográficas, como edad y sexo, hallazgos en cirugía y en patología, como colecistitis aguda, colecistitis crónica, pólipos vesiculares, colecistitis acalculosa o displasia.
Se evaluó un total de 776 reportes de patología y se identificaro n 20 pacientes con diagnóstico CVB (2,6 %). La distribución por sexo del total de especímenes quirúrgicos correspondió a 553 mujeres (71,3 %) y 223 hombres (28,7 %) y, entre los pacientes con CVB, fueron 17 mujeres (85 %) y 3 hombres (15 %). Las edades de los pacientes oscilaron entre 46 y 85 años, con una media de 65,45 años (Figura 2).

Entre estos 20 pacientes, se practicaron 12 procedimientos por vía abierta (nueve por línea media y tres por incisión subcostal tipo Kocher) y ocho por vía laparoscópica (tres requirieron conversión a cirugía abierta). Se realizó colecistectomía parcial en 13 pacientes (65 %) y completa en siete pacientes (35 %); cinco requirieron drenaje. El tumor fue macroscópicamente visible en 16 casos (80 %), mientras que en los cuatro restantes (20 %) no se observó de manera directa. Entre los hallazgos intraoperatorios reportados, 13 pacientes tenían plastrón con estructuras vecinas (colon, estómago u omento) y 10 vesícula escleroatrófica. Siete pacientes presentaron compromiso metastásico por implantes y compromiso loco-regional.
Un paciente tuvo sangrado del lecho hepático que requirió empaquetamiento y manejo con abdomen abierto. Además, se realizó resección intestinal en dos pacientes, derivación gastrointestinal en uno y exploración de vías biliares en otro. Finalmente, un caso en el que el plan era pancreatoduodenectomía fue suspendido por compromiso loco-regional.
Los hallazgos histopatológicos del total de los especímenes (n=776) fueron: colecistitis en 709 (91,4 %), cálculos biliares en 521 (68,0 %), barro biliar en 31 (4,0 %), pólipos en tres (0,4 %), displasia en uno (0,1 %) y metaplasia en otro (0,1 %). No se identificaron hallazgos que sugirieran entidades precancerígenas. Entre los 20 pacientes con diagnóstico de neoplasia de la vesícula biliar los diagnósticos patológicos fueron: adenocarcinoma en 16 (80,0 %), carcinoma adenoescamoso en tres (15,0 %) y carcinoma in situ de neoplasia papilar intraductal de bajo grado en uno (5,0 %). Según el grado de diferenciación celular, se consideraron bien diferenciado en cuatro (20,0 %) pacientes, moderadamente diferenciado en ocho (40,0 %) y mal diferenciado en cuatro (20,0 %); sin dato en otros cuatro (20,0 %).
En la Tabla 1 se resume la distribución de los casos según la clasificación TNM. Se clasificaron como estadio I, cuatro (20,0 %) pacientes; estadio II, dos (10,0 %); estadio IIIA, tres (15,0 %); estadio IIIB, dos (10,0 %); estadio IVA, cuatro (20,0 %), y estadio IVB, dos (10,0%). No hubo pacientes en estadio I y en tres (15,0 %) pacientes no se encontró el dato en la historia clínica.

En el informe de patología no se reportó la cara vesicular comprometida en 12 (60,0 %) pacientes y en 10 (50,0 %) pacientes no se reportó el compromiso en el margen de sección del conducto cístico. Otras variables de interés se resumen en la Tabla 2.

Este estudio identificó 20 casos de cáncer de vesícula biliar (CVB) en 776 especímenes de patología de pacientes sometidos a colecistectomía, lo que representa el 2,6 % de los casos analizados. Existen otros estudios realizados previamente en nuestro país, cuyos resultados se resumen en la Tabla 3, con series de casos significativas que muestran una prevalencia más baja de la enfermedad 9,14,19. La media de edad del grupo en estudio fue 65,5 años, que va acorde con la literatura, donde los pacientes son mayores de 55 años, y con mayor prevalencia en mujeres que en hombres.

Colombia dispone de seis Registros Poblacionales de Cáncer (RPC), que muestran una baja prevalencia de CVB pero con alta mortalidad asociada. Según el Instituto Nacional de Cancerología, el RPC de Cali reportó la mayor incidencia de CVB debido a una alta incidencia en el suroccidente del país y a la eficaz recolección de datos (Figura 3). En el estudio de Bravo LE, et al. 20, con los datos del RPC de Cali, observaron que la mortalidad por CVB tuvo un incremento notable en el periodo 2020-2021 (Figura 4).


A nivel mundial, el CVB representa el 1,7 % de las muertes por cáncer, con 220.000 casos nuevos anuales y una alta tasa de mortalidad. En Colombia, el CVB ocupa el puesto número 10 entre las causas de muerte por cáncer (siendo el sexo femenino el más afectado) comparado con el puesto 12 que ocupa en el mundo 21. En el estudio de Bravo LE, et al. 20, de acuerdo con los datos del RPC de Cali, entre los años de 2013 y 2017 se registraron 119 casos de cáncer de vesícula en hombres y 224 casos en mujeres, con una mayor incidencia en la medida en que aumenta la edad (Figura 5).

En nuestra serie, la colecistitis fue el hallazgo patológico más frecuente (92,6 %), atribuible a cálculos biliares en el 68 % de los casos. La inflamación crónica presente en estos pacientes, es un factor de riesgo clave en la cascada de formación de neoplasias 10,22. Los cambios relacionados con metaplasia y displasia fueron poco frecuentes23 y los pocos pólipos hallados no tuvieron asociación con neoplasias.
El CVB fue un hallazgo inesperado en la mayoría de los casos, y fue posible su visualización intraoperatoria en el 80 % de los pacientes. No obstante, el 30 % presentó márgenes comprometidos, lo que resalta la importancia de una evaluación intraoperatoria detallada 24,25. Esto es crucial para definir el manejo adecuado, ya sea completando el tratamiento quirúrgico o iniciando terapias multimodales con adyuvancia tras confirmar el diagnóstico 26.
El adenocarcinoma moderadamente diferenciado fue el tipo de tumor más frecuente (80 %) en este estudio, lo que concuerda con el tipo histológico en la mayoría de la literatura universal. El estadio en el momento del diagnóstico fue avanzado en la mayoría de pacientes, lo que hace más difícil el manejo y está directamente relacionado con la mortalidad y la supervivencia 17,27. El diagnóstico temprano del CVB sigue siendo un reto debido a la inespecificidad de los síntomas, lo que limita la detección en etapas en las que la supervivencia a 5 años podría superar el 90 % 18.
El manejo quirúrgico del CVB está determinado por el estadio al momento del diagnóstico (Tabla 4). La estadificación basada en la 8ª edición de la American Joint Commission on Cancer (AJCC) 15, clasifica la enfermedad según el compromiso tumoral y guía las estrategias terapéuticas 16,28,29. El algoritmo de manejo actual propuesto se resume en la Figura 630.


La cirugía radical de rutina en la fase inicial y el tratamiento integral basado en la quimioterapia en la fase avanzada siguen siendo los métodos estándar para el tratamiento del CVB; sin embargo, según la localización y el compromiso del tumor, existen diferencias en cuanto al manejo quirúrgico. En tumores T2 con compromiso de la cara visceral, la resección hepática no mejora la supervivencia significativamente, mientras que en aquellos con compromiso hepático, la ausencia de resección incrementa la tasa de recurrencia 31,32. A pesar de los avances en técnicas quirúrgicas, como la colecistectomía parcial para casos avanzados y la cirugía radical en estadios T2B-T3 33, el CVB sigue representando un desafío clínico debido a la ausencia de herramientas diagnósticas precisas. En algunos pacientes, la enfermedad avanzada identificada durante la cirugía impide completar el tratamiento quirúrgico 31. En nuestra serie, la colecistectomía parcial predominó por enfermedad loco-regional avanzada.
Las terapias multimodales, incluyendo quimioterapia neoadyuvante, terapias dirigidas e inmunoterapia, han ampliado las opciones terapéuticas y han abierto un panorama alentador para mejorar la supervivencia de los pacientes con cáncer de vesícula 33-35.
El cáncer de vesícula biliar (CVB) es una enfermedad neoplásica con baja incidencia global, aunque con una prevalencia notable en ciertas regiones de Colombia, donde se observa una alta mortalidad asociada. Este estudio retrospectivo encontró que el CVB se diagnostica principalmente en formas avanzadas, con adenocarcinomas moderadamente diferenciados como el tipo histológico más común. A pesar de los avances en técnicas quirúrgicas, el CVB sigue representando un desafío clínico debido a la ausencia de herramientas diagnósticas precisas. Es por esto que se debe avanzar en estudios moleculares y poblacionales que permitan una mejor caracterización del CVB, pues el conocimiento de la epidemiología local es esencial para guiar estrategias de prevención y manejo, optimizando el uso de recursos en políticas de salud pública. Este estudio subraya la necesidad de fortalecer los registros poblacionales y continuar investigando para mejorar las tasas de detección precoz y personalizar los tratamientos.
Agradecemos la colaboración en la recolección de datos por parte de los siguientes médicos internos durante su rotación en el Hospital Universitario del Valle: Daniela Navarro, Lina Lovera, Alejandro Barajas, María José Garzón, Camila Bermeo, Andrea Álvarez, Santiago Molina, Sofía García, Ángela Bustamante, Daniela Restrepo, María Camila Naranjo y Nicolas Ascencio-Jaramillo.
aCorrespondencia: Mauricio Zuluaga-Zuluaga, Calle 19 norte # 5-36 Consultorio 503 Clínica de Occidente, Cali, Colombia. Código postal: 760046. Teléfono: +57 3136575122. Dirección electrónica: zuluaga.mauricio@correounivalle.edu.co mauriciozuluagaz@gmail.com









