ARTÍCULO ORIGINAL
Received: 11 October 2024
Accepted: 17 November 2024
Published: 31 January 2025
DOI: https://doi.org/10.30944/20117582.2794
Resumen
Introducción.: El espectro de presentación de la hemorragia digestiva ha cambiado en el tiempo y aunque la frecuencia de la hemorragia digestiva masiva (HDM) se ha reducido, continúa siendo una entidad relevante al tener una mortalidad elevada y requerir mayor esfuerzo terapéutico para su control. El objetivo de este estudio fue analizar las características de los pacientes con HDM y los factores asociados a su ocurrencia.
Métodos.: Estudio analítico de cohorte retrospectiva (2012-2022) en pacientes con diagnóstico de hemorragia digestiva confirmado por endoscopia. Se definió HDM como la necesidad de transfusión de 2 o más unidades de glóbulos rojos. Se evaluaron factores demográficos, comorbilidades y estado hemodinámico. Se hizo un análisis multivariado para identificar los factores asociados a HDM.
Resultados.: Se incluyeron 259 pacientes, de los cuales 62 (23,9 %) presentaron HDM. La mortalidad en los pacientes con HDM fue del 30,6 %. El análisis multivariado demostró que un puntaje en la escala de coma de Glasgow menor o igual a 13 (aOR 2,85; IC95% 1,17-6,94), un índice de shock mayor de 0,9 (aOR 2,19; IC95% 1,07-4,54) y el antecedente de diabetes complicada (aOR 3,36; IC95% 1,15-9,74) fueron los factores que se asociaron con HDM.
Conclusiones.: La alteración del estado de conciencia, el aumento del índice de shock y el antecedente de diabetes complicada en la evaluación inicial de un paciente con sangrado digestivo deben alertar sobre una posible HDM. La necesidad de transfusión, angioembolización, procedimientos endoscópicos o cirugía deben considerarse tempranamente al tratar los pacientes con HDM.
Palabras clave: Hemorragia gastrointestinal, enfermedades gastrointestinales, endoscopia gastrointestinal, factores de riesgo, transfusión de componentes sanguíneos, mortalidad.
Abstract
Introduction.: The spectrum of presentation of gastrointestinal bleeding has changed over time, and although the incidence of massive gastrointestinal bleeding (MGIB) has decreased, it continues to be a relevant entity as it has a high mortality rate and requires greater therapeutic effort required to control. The objective of this study was to analyze the characteristics of patients with (MGIB) and the factors associated with its occurrence.
Methods.: Retrospective analytical cohort study (2012-2022) in patients with a diagnosis of gastrointestinal bleeding confirmed by endoscopy. (MGIB) was defined as the need for transfusion of 2 or more units of red blood cells. Demographic factors, comorbidities and hemodynamic status were assessed. A multivariate analysis was performed to identify the factors associated with (MGIB).
Results.: A total of 259 patients were included, of which 23.9% presented (MGIB). Mortality in patients with (MGIB) was 30.6%. The multivariate analysis showed that a Glasgow, score of < 13 (aOR 2.85; 95% CI 1.17-6.94), a shock index > 0.9 (aOR:2.19; 95% CI 1.07-4.54) and a history of complicated diabetes (aOR: 3.36; 95% CI 1.15-9.74) were the factors associated with (MGIB).
Conclusions.: Altered consciousness, increased shock index and a history of complicated diabetes in the initial presentation of gastrointestinal bleeding should alert to the possibility of (MGIB). The need for transfusion, angioembolization, endoscopic procedures, or surgery should be considered early when treating patients with (MGIB).
Keywords: Gastrointestinal bleeding, gastrointestinal diseases, gastrointestinal endoscopy, risk factors, blood component transfusion, mortality.
Introducción
La hemorragia gastrointestinal, definida como aquel sangrado originado en el tracto digestivo, es una causa común de morbimortalidad y representa la entidad gastrointestinal con mayor necesidad de atención hospitalaria 1-3. Según su ubicación, se puede clasificar como hemorragia gastrointestinal superior (HGIS) aquella que tiene su origen proximal al ligamento de Treitz, y como hemorragia gastrointestinal inferior (HGII) aquella que sucede distal al mismo 4. La HGIS es más común que la HGII y sus causas más frecuentes son la úlcera péptica, esofagitis/gastritis erosiva, angiodisplasia, síndrome de Mallory-Weiss y las neoplasias, mientras la diverticulosis, la colitis isquémica y la enfermedad hemorroidal representan las etiologías más comunes de la HGII 2,4,5.
Actualmente, se ha reportado un descenso de la mortalidad asociada a la hemorragia gastrointestinal hasta el 2 % a nivel hospitalario debido a la generalización del uso de inhibidores de bombas de protones para el tratamiento de la enfermedad ácido-péptica y a la erradicación del Helicobacter pylori6,7.
No existe una definición consensuada, sin embargo, cualquier hemorragia gastrointestinal que resulta en inestabilidad hemodinámica, hipoperfusión o la necesidad de transfusión de más de dos unidades de glóbulos rojos empaquetados durante la reanimación inicial, debe considerarse como hemorragia digestiva masiva (HDM) 8. Aunque la HDM es menos frecuente, tiene tasas de mortalidad mucho mayores 9.
A pesar de ser una entidad con elevada mortalidad, se tiene poca información que permita identificar tempranamente a los pacientes que se encuentren en riesgo de presentar una HDM, ya que las escalas diseñadas para sangrado digestivo no plantean el riesgo de que un paciente curse con esta presentación clínica, ni se tiene claro el perfil del paciente que se encuentra en riesgo de tener una HDM 10,11.
Esto representa un gran problema clínico, dado que el reconocimiento temprano tiene un impacto sobre la morbimortalidad, por lo que la identificación oportuna de la HDM tiene un papel crucial para generar desenlaces clínicos favorables 12. Por ello, el objetivo de este estudio fue describir las características de los pacientes con HDM y los factores asociados su ocurrencia.
Métodos
Tipo de estudio y población
Estudio analítico de cohorte retrospectivo, en el que se incluyeron los pacientes mayores de 18 años, con diagnóstico de hemorragia de vías digestivas, atendidos entre el año 2012 y 2022 en el Hospital Universitario Fundación Valle del Lili, una institución de alta complejidad y centro de referencia, ubicado en la ciudad de Cali, en el suroccidente de Colombia.
En el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes con sangrado digestivo en nuestra institución, participan los médicos de los servicios de urgencias, gastroenterología, cirugía general, cirugía de trauma y emergencias, cirugía de colon y recto, imágenes diagnósticas e intervencionismo vascular y cuidados intensivos, quienes se encargan de guiar la terapia desde la reanimación hasta las intervenciones.
Los pacientes pudieron ser incluidos al momento de su ingreso al servicio de urgencias o durante su estancia hospitalaria (en aquellos casos en los que los síntomas de sangrado digestivo no fueron la causa de consulta, sino que se presentaron durante el curso de su atención clínica intrahospitalaria). Los individuos menores de 18 años, en los que no hubo evidencia clara de la sintomatología de sangrado digestivo, o aquellos con estudio endoscópico que confirmaba ausencia de sangrado digestivo fueron excluidos del estudio.
La identificación de los sujetos fue realizada a través del registro institucional de sangrado digestivo. Desde el año 2012, se implementó un registro médico por parte de los Cirujanos de Trauma y emergencias y los Cirujanos de Colon y recto tratantes de los pacientes con hemorragia de vías digestivas, así como de aquellos pacientes evaluados por el grupo de Gastroenterología que tuvieron un diagnóstico definitivo de hemorragia gastrointestinal alta o baja. Por otro lado, se solicitó a Estadística el listado de los pacientes en quienes se registraron los códigos CIE-10 correspondientes a sangrado gastrointestinal, para comparar la concordancia con el registro médico de los servicios tratantes, y se adicionaron aquellos pacientes que no habían sido incluidos previamente en el registro.
Definición de variables
La definición de hemorragia de vías digestivas masivas es controvertida 13,14. Para nuestro estudio, se definió como hemorragia digestiva masiva (HDM) aquellos pacientes con sangrado gastrointestinal que requirieron transfusión sanguínea de dos o más unidades de glóbulos rojos durante las primeras 24 horas desde la instauración del sangrado o aquella hemorragia digestiva que generó inestabilidad hemodinámica al momento de su presentación 8.
Se tuvo en cuenta la información de los pacientes desde su valoración inicial hasta 30 días después de su ingreso. Para medir las características relacionadas con la preadmisión se obtuvieron variables demográficas de los pacientes como la edad, el género, antecedentes médicos y toxicológicos. Se diferenció entre diabetes mellitus (DM) complicada y no complicada; la DM complicada se definió como una diabetes mellitus tipo 1 o 2 asociada a complicaciones macrovasculares (enfermedad coronaria, accidentes cerebrovasculares y enfermedad arterial periférica) o microvasculares (retinopatía, nefropatía o neuropatía periférica), mientras que la DM no complicada se definió como un diagnóstico previo de diabetes mellitus sin estas características mencionadas 15.
Se incluyeron datos de la presentación clínica, como la causa de consulta y los síntomas sugestivos de sangrado digestivo, los signos vitales y los resultados de paraclínicos al momento del sangrado y los procedimientos iniciales practicados para estudiar la hemorragia digestiva. Se realizó el cálculo del índice de shock dividiendo la frecuencia cardiaca en la presión arterial sistólica obtenida al momento de sangrado digestivo. Se clasificaron los pacientes según la localización, como hemorragia de vías digestivas altas, bajas o no definida, y según la causa del sangrado digestivo.
Se incluyeron variables relacionadas con el manejo para el sangrado digestivo, tales como la necesidad de intervención durante el procedimiento endoscópico, cirugía y soporte hemodinámico con vasopresores. Durante las primeras 24 horas, se determinó la necesidad y cantidad de transfusiones de hemocomponentes (en unidades de glóbulos rojos y plasma) para lograr la estabilidad clínica del paciente.
Se midió el tiempo de estancia hospitalaria en hospitalización general y en unidad de cuidado intensivo y se calculó el puntaje de la escala Glasgow-Blatchford. Finalmente, se registró el estado vital del paciente al terminar su atención clínica.
Fuentes de información y control de sesgos
La recolección de la información fue realizada por el grupo investigador a partir de los datos consignados en la historia clínica electrónica, los cuales fueron posteriormente digitados en una base de datos de investigación de la institución, la cual recopila los datos de forma segura y se encuentra vinculada a los servidores del Hospital Universitario Fundación Valle del Lili.
Para evitar incluir pacientes con un diagnóstico erróneo, dado la variabilidad clínica del reporte de los síntomas, se decidió incluir en el estudio solamente aquellos pacientes con evidencia de sangrado digestivo de origen alto o bajo que hayan tenido una clínica de hemorragia gastrointestinal con confirmación endoscópica. Por otro lado, se excluyeron pacientes que, a pesar de haber cumplido los criterios de inclusión, no completaron su estancia hospitalaria en la institución, con el fin de obtener un adecuado seguimiento de los eventos intrahospitalarios asociados al sangrado.
Análisis estadístico
Las variables cuantitativas se presentaron como mediana y rango intercuartílico (RIQ) dado su distribución no paramétrica, y para su comparación, se usó la prueba U de Mann-Whitney. Las variables categóricas fueron presentadas como frecuencias relativas y absolutas, y se compararon con la prueba de Chi cuadrado o la prueba exacta de Fisher. Se exploró el efecto de las variables de interés y que tuvieran plausibilidad biológica en los desenlaces clínicos de los pacientes.
Para encontrar factores de riesgo relacionados a hemorragia gastrointestinal masiva, se hizo análisis univariado y multivariado, a través de modelos de regresión de Poisson de tipo robusto, para estimar la medida de efecto de odds ratio, con su respectivo intervalo de confianza al 95 %. Se consideraron diferencias estadísticamente significativas a pruebas de dos colas, con una probabilidad de p < 0,05. El análisis estadístico fue realizado con Lenguaje R (R Core Team. R Foundation for Statistical Computing, Vienna, Austria) versión 4,3,1 y STATA (StataCorp LLC. Stata Statistical Software: College Station, Estados Unidos) versión 15.
Resultados
Características de los pacientes
En el periodo analizado se encontraron 259 pacientes con diagnóstico de hemorragia gastrointestinal confirmado por endoscopia, de los cuales 197 (76,1 %) pacientes pertenecían al grupo de hemorragia digestiva convencional o no masiva (NO HDM) y 62 (23,9 %) pacientes presentaron HDM (Tabla 1). El 56,4 % (146/259) fueron hombres y la mediana de la edad fue de 68 años (RIQ 58-78). El 15,8 % (41/259) de los pacientes tenían como antecedente médico diabetes mellitus no complicada, el 15,1 % (39/259) neoplasias de origen no hematológico y el 12,4 % (32/259) enfermedad renal crónica.

El 62,9 % (163/259) de los pacientes ingresó por sangrado digestivo, mientras que los individuos restantes consultaron por un motivo distinto a la institución y durante su estancia intrahospitalaria presentaron el episodio de hemorragia gastrointestinal. En este segundo grupo de pacientes, las enfermedades neoplásicas (25/259), enfermedad hepática (15/259) y enfermedad pulmonar (13/259) fueron las principales causas de consulta.
Presentación clínica
Al momento de la hemorragia gastrointestinal, el 46,7 % (121/259) presentaron melenas, el 27,4 % (71/259) hematemesis y el 11,6 % (30/259) rectorragia (Tabla 2). El sangrado digestivo alto estuvo presente en el 74,1 % (192/259) de los pacientes y la hemorragia digestiva baja en un 13,5 % (35/259), mientras que en el 12,3 % (32/259) no se encontró el sitio de sangrado. La principal causa de sangrado gastrointestinal fue la enfermedad ulcero péptica, en el 35,1 % (91/259) de los pacientes, seguida del sangrado variceal y las neoplasias gastrointestinales, con un 17,4 % (45/259) y un 13,9 % (36/259), respectivamente.

En los pacientes con hemorragia digestiva se calculó una mediana de presión arterial sistólica de 111 mmHg (RIQ 97-130) y de presión diastólica de 62 mmHg (RIQ 51-71), una mediana de frecuencia cardiaca de 87 latidos por minuto (RIQ 78-102) y una mediana de Escala de Coma de Glasgow de 15 puntos (RIQ 15-15). Además, al momento de la hemorragia, la mediana de hemoglobina fue de 8,5 gr/dL (RIQ 6,7-10,3) y la mediana de hematocrito de 26 % (20-32) (Tabla 3).

Intervenciones de la hemorragia y desenlaces
En las primeras 24 horas, el 8,1 % (16/197) de los pacientes con hemorragia digestiva convencional requirieron soporte vasopresor y el 20,3 % (40/197) necesitó la transfusión de 2 o más unidades de glóbulos rojos, mientras que los individuos con HDM lo requirieron en el 43,5 % (27/62) y 85,4 % (53/62) de los casos, respectivamente. La mediana de estancia hospitalaria en los pacientes con sangrado digestivo no masivo fue de 7 días (RIQ 3-20), mientras que los individuos con HDM fue de 12 días (RIQ 4-29).
Los pacientes con hemorragia digestiva convencional tuvieron menos complicaciones (64/197; 32,5 %) en comparación con los pacientes con HDM (46/62; 74,2 %), con una diferencia estadísticamente significativa (p<0,001). Entre los pacientes con HDM, las principales complicaciones se relacionaron con falla respiratoria que requirió ventilación mecánica (21,0 %) y falla multiorgánica (17,7 %). La mortalidad reportada fue de 17,3 % (34/197) y la mediana del puntaje de Blatchford fue de 8,0 (RIQ 6,0-10,0) entre los pacientes con hemorragia digestiva convencional, mientras que en el grupo de HDM fueron de 30,6% (19/62) y de 11,0 (RIQ 9,0-13,0), respectivamente, con una diferencia estadísticamente significativa (p=0,029).
Factores de riesgo para hemorragia digestiva masiva (HDM)
En el análisis estadístico univariado, el sexo femenino, la presencia de hematemesis al momento del episodio de sangrado gastrointestinal y el síncope se asociaron con un aumento del riesgo para HDM, pero estas relaciones no persistieron en los modelos ajustados (Tabla 4). En el modelo multivariado se encontró que el antecedente médico de diabetes mellitus complicada, un índice de shock mayor a 0,9 y un puntaje en la escala de coma de Glasgow menor o igual a 13 aumentaron la probabilidad de presentar HDM.

Discusión
A inicios y mediados del siglo XX, la hemorragia digestiva masiva era una entidad muy frecuente y con una alta mortalidad, reportada alrededor del 40 % 16. Dado los avances endoscópicos y la terapia con inhibidores de bomba de protones, su prevalencia ha disminuido, pero aún persiste como una patología relevante en nuestros días, debido a que su mortalidad y morbilidad continúan siendo superiores a la del sangrado digestivo convencional 17-19.
Adicionalmente, su manejo adecuado requiere establecer accesos vasculares de forma inmediata, transfusión de hemo-componentes, reversión de coagulopatías y manejo multidisciplinario inmediato para el control de la hemorragia, donde es clave el rol del médico para lograr un diagnóstico temprano e instaurar las medidas de reanimación necesarias 8.
Debido al impacto generado por esta entidad, diversos autores han intentado predecir la mortalidad hospitalaria u otros desenlaces relacionados con la hemorragia digestiva. Saltzman JR, et al. 20, realizaron un modelo de estratificación del riesgo temprano de mortalidad, estancia hospitalaria prolongada y costos de admisión elevados asociado a sangrado digestivo. Su análisis encontró que un modelo compuesto por niveles de albúmina por debajo de 3,0 gr/dL, un INR > 1,5, la alteración del estado de consciencia, una presión sistólica igual o menor de 90 mmHg o una edad mayor a 65 años estaban relacionados con un desenlace clínico adverso. Este modelo presentó un área bajo la curva de 0,80 y un IC95% 0,78-0,81, y la relación entre la estancia y los costos hospitalarios tuvo mayor puntaje. A pesar de que este estudio no analizó o estratificó por pacientes con hemorragia digestiva masiva, sus hallazgos coinciden parcialmente con los encontrados en nuestro estudio, dado que la alteración del estado de consciencia y de los signos vitales mostraron una relación con peores resultados clínicos. Por otro lado, en nuestro análisis la edad mayor a 65 años fue considerada como un posible factor de riesgo, pero no se encontró ninguna relación estadísticamente significativa respecto a los desenlaces clínicos.
Srygley FD, et al. 21, realizaron una búsqueda en Medline desde 1966 hasta septiembre de 2011 para identificar posibles factores relacionados con la severidad del sangrado gastrointestinal agudo, y encontraron que la presencia de melenas o vómito en concho de café o una relación BUN/creatinina mayor a 30 incrementaban la probabilidad de presentar sangrado digestivo alto. En aquellos pacientes con hemorragia digestiva alta, la taquicardia (LR 4,9; IC95% 3,2-7,6), el lavado nasogástrico obteniendo sangre roja (LR 3,1; IC95% 1,2-14,0) o los niveles de hemoglobina menores a 8 gr/dL (LR 4,5-6,2) tenían un mayor riesgo de requerir intervenciones urgentes. Sin embargo, en este estudio no se estratificó ni diferenció a los pacientes con hemorragia digestiva masiva de los que presentaron un sangrado digestivo convencional.
Un estudio realizado por Velayos FS, et al. 22, tuvo como objetivo identificar los factores de riesgo para un sangrado digestivo bajo severo y para resultados clínicos adversos. Encontraron 94 pacientes con sangrado bajo entre 448 pacientes con hemorragia digestiva y estimaron que un hematocrito menor o igual al 35 % (OR 6,3; IC95% 2,2-16,7), la persistencia de la alteración de los signos vitales luego de una hora después del ingreso (OR 4,3; IC95% 1,4-12,5) y la presencia de sangre gruesa en el examen rectal (OR 3,9; IC95% 1,2-13,2) fueron los principales determinantes para desarrollar un sangrado digestivo bajo severo, ajustando por edad y sexo. A pesar de que, al igual que nuestro estudio, la alteración en los signos vitales es vital en el reconocimiento temprano del sangrado digestivo severo, los autores establecieron que probablemente un mayor tamaño de muestra hubiera podido demostrar asociación con otros factores adicionales, ya que el sangrado severo solo ocurrió en 37 de los 94 pacientes con hemorragia digestiva baja.
El análisis más reciente sobre esta entidad fue publicado por Redondo-Cerezo E, et al. 23, a partir de un registro de pacientes con sangrado gastrointestinal entre 2013 y 2020. El estudio incluyó 171 pacientes con hemorragia gastrointestinal masiva entre 1213 individuos de su registro, que corresponde a un 14,1 %. En el análisis multivariado, encontraron que la hospitalización (HR 1,72; IC95% 1,04-2,58; p=0,035), la malignidad diseminada (HR 2,07; IC95%1,02-4,21; p=0,045), las comorbilidades relevantes definidas como clasificación de ASA 3 o 4 (HR 2,21; IC95% 1,25-3,91; p=0,009) y la presencia de una enfermedad sistémica (HR 2,30; IC95% 1,22-5,32; p=0,045) fueron los factores que aumentaron el riesgo de presentar una hemorragia digestiva masiva. En nuestro estudio también se estimó que la presencia de inestabilidad hemodinámica, definida como un índice de shock mayor a 0,9, la alteración del estado de consciencia, establecida como un puntaje en la escala de coma de Glasgow menor a 13, y el antecedente médico de diabetes mellitus tipo 2 fueron factores de riesgo relacionados con hemorragia digestiva masiva, lo que concuerda con los hallazgos de esa publicación, aunque los otros factores mencionados no se encontraron en el análisis realizado en nuestra institución.
Los cirujanos son parte vital en los servicios de urgencias para el reconocimiento temprano de las alteraciones hemodinámicas, sobre todo en los casos donde esta proviene de hemorragia o hipovolemia 24. A pesar de que la intervención del cirujano ha disminuido en el manejo definitivo del sangrado digestivo, dado los avances en los métodos endoscópicos, su rol no ha desaparecido, sino que ha cambiado su enfoque 25. Actualmente, los cirujanos deben atender aquellos pacientes sin éxito en el tratamiento endoscópico de la hemorragia gastrointestinal o en sitios que no se disponga de estas tecnologías, así como aquellos casos donde existe perforación del tracto o hemorragia gastrointestinal masiva 26. Por lo tanto, reconocer de forma temprana a los individuos que tienen un mayor riesgo de HDM permitirá a los cirujanos realizar un enfoque terapéutico diferente al de la hemorragia digestiva convencional desde su ingreso, impactando en los desenlaces clínicos inmediatos y a largo plazo 26,27.
Este estudio presenta limitaciones relacionadas a la naturaleza de la entidad, previamente reportadas en la literatura en estudios similares, y al carácter retrospectivo de la cohorte. El tamaño de muestra puede impedir el encontrar otros posibles factores relacionados con la instauración de una HDM, sobre todo en pacientes con sangrado digestivo inferior. Esto constituye un desafío, dado que incluso en centros de referencia como nuestro hospital, la hemorragia digestiva masiva tiene una baja frecuencia de presentación, pero una alta carga de morbilidad y mortalidad 23. Finalmente, este estudio corresponde al análisis de una población atendida en una institución, por lo que los hallazgos sobre la hemorragia digestiva masiva en conjunto con sus factores de riesgo no pueden generalizarse a otras regiones.
Conclusión
La hemorragia digestiva masiva persiste como una entidad de interés en los servicios de urgencia, debido a su alta morbilidad y mortalidad con respecto al sangrado digestivo convencional. Su reconocimiento temprano a través de la alteración del estado de consciencia, un índice de shock aumentado y un antecedente médico de diabetes mellitus complicada es clave para generar resultados clínicos favorables. Se necesita de análisis con tamaños de muestras mayores, que incluyan distintos centros médicos, para determinar otras características que permitan su detección temprana.
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Notes
Author notes
aCorrespondencia: Helber Fabián Pérez-Imbachí, Centro de Investigaciones Clínicas, Hospital Universitario Fundación Valle del Lili, Carrera 98 # 18-49, Cali, Colombia. Teléfono: +57 3226094999. Dirección electrónica: helber.perez.im@fvl.org.co
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