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<bold>Educere en el epílogo de la insuficiencia financiera y la crisis del país</bold>
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<italic>Educere is in the epilogue of the financial shortage and venezuelan
crisis</italic>
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            <title>
<bold>I. La
insuficiencia financiera</bold>
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		<p> El año 2017 inicia el Volumen N° 21 con su fascículo N° 68 dando cuenta de su vigésimo aniversario mirando al futuro y sirviendo al magisterio venezolano y del mundo de habla hispana con la devoción, el compromiso universitario y el apego a la ética del compromiso que siempre ha definido la existencia editorial de Educere, la revista venezolana de educación.  </p>
<p> En dos décadas, el cuerpo editorial de la revista ha franqueado dando lo mejor de nuestras convicciones y asumiendo las dificultades como propias de una publicación que no se inspira en el lucro de quienes la manufacturan. Sin embargo, desde el año 2010 la situación económica de las entidades estatales (FONACYT) e institucionales (CDCHT) que la financiaban han ido restringiendo sus aportes al punto de eliminar paulatinamente los subsidios y las subvenciones: estas concesiones quedan como gesto simbólico, pues es casi insignificante el monto anual que reciben las publicaciones periódicas de la Universidad de Los Andes. </p>
<p> Estas restricciones económicas han hecho de la gestión editorial un verdadero laberinto de penas y agonías para los directores y editores en la búsqueda de financiamiento, lo cual obligó a los consejos editoriales a migrar sus revistas impresas al formato electrónico quedando la impresión de papel como un recuerdo de su historial editorial, difícilmente reversible en virtud de la crisis inflacionaria y especulativa que corroe cada vez más la salud económica de la nación.  </p>
<p> A su vez, buena parte de las publicaciones universitarias han tenido que realizar ajustes en sus estructuras editoriales, tales como adecuar su periodicidad fundacional a un menor número de ediciones, tal que revistas de regularidad trimestral se han convertido ahora en semestrales o en revistas de periodicidad cuatrimestral: como es nuestro caso.  </p>
<p> En este sentido, Educere ha tenido que suprimir algunos renglones de la edición por falta de recursos; como el pago de los trabajos por servicios de traducción de los resúmenes al idioma portugués, la elaboración de ilustraciones que definían las portadillas de los artículos y restringir los diseños internos a su mínima expresión. </p>
<p> Es de conocimiento que muchas revistas académicas no disponen de financiamiento para contratar personal especializado que atienda el fondo y la forma de sus presentaciones; han acudido a personal colaborativo ad hoc con el consiguiente problema de tener que planificar con variables no controladas como la espontaneidad y el retraso por eventualidades.  </p>
<p> Estas notas reflexivas han sido escritas para revelar una situación crítica de esta publicación científica perteneciente al acervo científico y pedagógico de la Universidad de Los Andes, en virtud de que es imposible contener dos carcinomas que cada vez más destruyen la producción de las revistas periódicas académicas, me refiero a la espiral inflacionaria que afecta la arquitectura de una revista y a la carencia de recursos económicos, frescos y seguros provenientes de fuentes financieras confiables.  </p>
<p> El editorial de este facsímil se intitula: <bold>Educere en el epílogo la insuficiencia financiera y la crisis del país</bold>, escrito por el director de la revista científica, quien lo suscribe y firma. Este enunciado recrea el efecto de una crisis económica que reventó en el país y el mundo en 2008 y a la que hemos enfrentado como Quijotes en una lucha contra los molinos de viento de las paradojas. El año 2010 escribió el prólogo de las dificultades editoriales y el presente redacta el epílogo de la hecatombe política y económica del país y de las universidades que hace insostenible que las revistas científicas se mantengan funcionando con regularidad, por lo que se hace indispensable asumir el reto de publicar para sacar fuerzas de nuestra resiliencia y no sucumbir en el intento. </p>
<p> Celebramos el año de su edición vigésima inspirados en el pensamiento bíblico de honrar a quien honra merece, para agradecer al rectorado de la Universidad Politécnica Tecnológica de Mérida “Kléber Ramírez” por haber dado su espaldarazo para que este facsímil saliera a la luz pública y no desmayar intento donde otros se entregan sin luchar y pernoctar en el lamento de la quejadera y en la conformidad por creer que mejores tiempos vendrán sin hacer nada.  </p>
<p> Este fascículo N° 68, corresponde a la edición enero-abril 2017 -primero del año en curso-, sale a la luz pública con un corpus de quince manuscritos inéditos, debidamente arbitrados y cuidadosamente revisados en su forma y fondo. De ellos diez son de investigación y cinco son ensayos. Su procedencia indica que seis vienen del exterior, tres son de instituciones nacionales, cuatro provienen de la Universidad de Los Andes y dos de instituciones que participaron en colaboración con esta universidad.  </p>
<p> De la República de la Argentina provienen dos artículos. Uno de la Universidad Nacional de Córdoba escrito por Carolina Yelicich Bordón, intitulado: <bold>La dirección escolar en Argentina: aproximación al estado del arte.</bold> El otro es un artículo de Daniela Soledad González, titulado:<bold> La construcción del yo en historia de un alma, autobiografía espiritual de Teresa de Lisieux</bold>, cuyo envío proviene de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, en la ciudad de Mendoza, provincia de Mendoza. Los autores de estos manuscritos son investigadores reconocidos por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina. </p>
<p> Del sur de Chile llegan dos artículos. El primero, de carácter colaborativo es de la Universidad de Los Lagos (ULAGOS) ubicada en el austral Puerto Montt, se nombra:<bold> Niveles y contenidos de las Reflexiones Pedagógicas de profesores de Educación Física</bold>, escrito por los profesores Brenda Angélica Lara-Subiabre, Salvador Andrés Barrientos Piñeiro y Gonzalo Adolfo Díaz Silva, adscritos al Departamento de Ciencias de la Actividad Física de la Escuela de Pedagogía. El segundo manuscrito fue escrito en el Doctorado de Educación de la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile situada en Santiago capital nacional, Región Metropolitana de Chile y se identifica con el nombre de: ¿Dos cabezas piensan mejor que una? Cuando trabajar en grupo no es suficiente, cuya autoría es de Pablo César Ojeda Lopeda  </p>
<p> De la República Federativa de Brasil, Ivan Fortunato presenta el artículo:<bold> Cinco anos de narrativas ficcionais para pesquisa em educação ambiental: um balanço dessa experiencia</bold>. Este investigador está adscrito al Instituto Federal de Educação, Ciência E Tecnologia de São Paulo, Campus Itapetininga, Brazil. Este documento se arbitró en el idioma portugués y se editó en su versión original, tal como es habitual hacerlo en los casos donde el autor escribe en su lengua materna. </p>
<p> De los Estados Unidos de México se presenta el ensayo:<bold> Elementos para una pedagogía de los apoyos: bases de una educación inclusiva</bold>, escrito por Rodolfo Cruz Vadill perteneciente a la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, en Puebla de Zaragoza, PUE, México.  </p>
<p> De la República Bolivariana de Venezuela hacen concierto en esta edición nueve artículos, cuya procedencia institucional destacan los siguientes manuscritos: el primero procede del emblemático Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), suscrito por un equipo de investigación del Laboratorio de Química Computacional del Centro de Química, conformado por Winston Castillo, Francisco Martínez, Luis M. Álamo, Víctor Sojo, Beatriz Ramírez, Alexander Peraza, Laura Rojas, Morella Sánchez, Misyel Echeverría, Félix Alfonzo, Pedro Rondón, Máryori Martínez, y Fernando Ruette. Este trabajo interinstitucional de indagación y de carácter pedagógico ha sido intitulado:<bold> EduQuim, una herramienta computacional para el aprendizaje y la enseñanza de química en la escuela secundaria</bold>. Este trabajo se realizó con financiamiento del Convenio Integral de Cooperación Cuba – Venezuela, Ciencia para el Pueblo: Apropiación social de los saberes científicos. Participaron las Escuela Técnica Comercial Dr. Jesús Muñoz Tébar, Colegio Mater Dei, CULTCA, IUT-FRP y la UBA. </p>
<p> El profesor Andrés Eduardo Vera Mendoza adscrito al Liceo Bolivariano “José Jesús Osuna Rodríguez de la ciudad de Mérida escribió el manuscrito: <bold>La planificación como estrategia gerencial para el fortalecimiento de la convivencia escolar.</bold> Es coautor del mismo el profesor Rafael Ernesto Lanz A. de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), del Núcleo del Instituto Nacional de Mejoramiento Académico, seccional Mérida.  </p>
<p> Por su parte, del estado Mérida se hacen presentes tres instituciones con el manuscrito intitulado: <bold>Hablan los dibujos: relaciones familiares y convivencia en estudiantes adolescentes de segundo año de Educación Media General</bold>, escrito en colaboración interinstitucional por los profesores: Silvia González de la Universidad Politécnica Territorial “Kléber Ramírez”, Adriana Zambrano del Colegio “El Buen Maestro” y María Gisela Escobar de la Escuela de Educación de la Universidad de Los Andes.  </p>
<p> De la Universidad Politécnica Territorial del estado Mérida “Kléber Ramírez” la profesora María del Carmen Pérez, adscrita al Programa de Estudios Abiertos, con la coautoría de la profesora María Begoña Tellería de la Escuela de Educación Universidad de Los Andes, escriben el artículo:<bold> El encuentro social y pedagógico redimensionado en otros espacios de formación: La Comunidad de Aprendizaje</bold>.  </p>
<p> El Núcleo Universitario “Rafael Rangel” de Trujillo de la Universidad de Los Andes se hace presente en este fascículo con dos artículos elaborados en colaboración. El primero se realizó con la Escuela Técnica “Eukakia Morán de Quintero” de la Villa del Rosario en el estado Zulia y participaron los profesores Pablo César Torres Cañizales y John Kendry Cobo Beltrán, respectivamente, con el manuscrito intitulado: <bold>Tecnología Educativa y su papel en el logro de los fines de la educación</bold>. En el mismo orden, los profesores Emeliv Daniela Coronado y Canelones Emiro Antonio Coronado Cabrera del mismo Núcleo, escribieron el manuscrito: <bold>La rima ilustrada en formato web. Una alternativa pedagógica en la enseñanza del francés como lengua extranjera.</bold> </p>
<p> El Núcleo Mérida de la Universidad de Los Andes presenta tres manuscritos. El primero, intitulado <bold>Selección y utilización de cuentos en una clase de inglés como lengua extranjera</bold> escrito a dos manos por los profesores Judith Teresa Febres Fajardo y Mizael Gerardo Becerra Toro adscritos a la Escuela de Idiomas Modernos. El segundo artículo: Factores que Influyen en la Adopción de las TIC por parte de las Universidades. Dimensión Enseñanza–Aprendizaje, fue escrito en colaboración por los profesores, Beatriz Sandia de la Escuela de Ingeniería y Emiro Antonio Coronado Cabrera del Núcleo Universitario “Rafael Rangel” de Trujillo. El tercer y último artículo, <bold>El perfil conceptual del equilibrio químico en estudiantes de Educación</bold> de Ciencias Físico-Naturales de la Escuela de Educación, tiene como autor al profesor Wilmer López, adscrito al Departamento de Pedagogía y Didáctica de la Escuela de Educación.  </p>
<p> Finalmente, al anterior corpus se agregan dos documentos seleccionados por el Consejo Editorial por su valía educativa y de política global, entregas que cierran esta edición pre-aniversario de Educere, la revista venezolana de educación. La Sección La Conferencia presenta la disertación del filósofo y pedagogo colombiano Armando Zambrano Leal intitulada: <bold>Lo humano que brota. Las humanidades en el declive de la Universidad contemporánea</bold>, presentada en la Universidad de Santiago de Cali, el 01 de diciembre de 2016. Y la Sección Trasvase hace llegar a los lectores el artículo de opinión del Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera, titulado:<bold> La globalización ha muerto</bold>, publicado en el Diario Electrónico Rebelión el 28/12/2016 (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220936).</p>
</sec>
	<sec>
<title>
<bold>II.
Postreras palabras: la crisis del País</bold>
</title>
<p> El epílogo de este editorial no puede ignorar la crítica situación que vive el país en sus diferentes órdenes, es obligatorio expresar una posición crítica, necesariamente comprometida con los principios, valores y acciones de una verdadera democracia que jamás podrá ser reducida a elegir gobernantes y exigir responsabilidades al gobierno designado como si la gobernanza se hiciera desde un solo lado. Tampoco se pretende equiparar gobernados con gobernantes, gobierno con oposición y ubicarlos en el mismo plano de las responsabilidades.  </p>
<p> Es imprescindible colocar en el debate serio los roles que han jugado en estos 17 años de vida republicana la ciudadanía, los actores sociales, económicos, las iglesias -en especial la católica venezolana-, los medios de comunicación criollos e internacionales, internet y las redes sociales y, por supuesto, los operadores de los partidos políticos. No deben ser excluidos bajo ningún caso, las políticas de los organismos internacionales multilaterales, el rol de las corporaciones transnacionales y la participación de los países con gran determinación histórica en la vida de la nación como son los EEUU y Europa; y más recientemente, Colombia, Cuba y de ultramar: Rusia y China. </p>
<p> En esta discusión no se debe dejar de preguntar y responder, si al proceso de la globalización del capital y su modelo de economía neoliberal que se juega hoy en Venezuela -su carta más importante del mundo-, le importa verdaderamente la democracia real y los derechos humanos, no de los jóvenes protestantes que se enfrentan a las policía por convicción o convención, sino de los millones de venezolanos históricamente excluidos del disfrute de la riqueza del país que requerían empleo, educación, salud y vivienda y que según las estadísticas oficiales para 1998 estaban por encima del 80%, encontrándose viviendo en las barriadas de los cinturones de miseria de las cinco ciudades más grandes del país: Caracas, Maracaibo, Valencia, Barquisimeto y Maracay ; o en su defecto, si la mira de sus intereses realmente la tienen en el control definitivo de las reservas petrolíferas más grandes del planeta que están en nuestro subsuelo, en disponer de los minerales estratégicos para el desarrollo de las nuevas tecnologías que requiere el mundo desarrollado que existen en la Guayana venezolana, en la intervención del reservorio amazónico del agua que pasa y nace de sus suelos y que no poseen los países industrializados; y finalmente si sus motivaciones acaso no están en controlar la posición geoestratégica de Venezuela para acceder cómodamente a las riquezas de la Latinoamérica y el Caribe.  </p>
<p> Es necesario que a la crítica de la crisis económica que azota el país, profundizada en los últimos tres meses, se agregue el problema estructural in crecente de la negación del otro (factor clave en el ser de la política) y que no hace posible el entendimiento y la convivencia pacífica entre los sujetos de la polis. Esta condición sine qua non del mundo sapiens al no existir objetivamente desfigura la gobernanza del país y hace impredecible el futuro de la nación. </p>
<p> Al recapitular, el estado de postración en que se encuentra la vida nacional generada por una guerra civil no declarada y ejecutada a retazos, languidece por la escasez de alimentos de la dieta diaria, de medicamentos e insumos hospitalarios e importaciones no suntuarias para el desarrollo de la economía productiva. La inflación galopante tritura el poder adquisitivo de los sueldos que el gobierno decreta por lo menos dos veces al año. La proliferación de la “economía bachaquera” que genera una subcultura depredadora y antiética proyecta un futuro pre-delictivo de dimensiones imponderables al voltearse la escala axiológica de valores, porque el dinero se gana de mala manera y se asumen valores que niegan el trabajo productivo, el estudio formativo y el sacrificio que demanda toda disciplina y ejercicio de un saber. La especulación de los precios opera sin posibilidades de ser controlados de forma efectiva, puesto que responden a una retórica dolarizada que esta blece una paridad cambiaria en el mercado sin que exista una relación financiera entre los costos del dinero y el beneficio del trabajo. En este caso pareciera que no existir el Banco Central de Venezuela que posee un dólar cambiario que no incide favorablemente sobre la economía, cuando las operaciones comerciales diarias se establecen en “la ficción de un dólar paralelo que carece de soportes financieros” pero que paradójicamente estiman el libre cambio comercial por lo que fuere, ya que el productor, el industrial, el comerciante y “el bachaquero” son quienes determinan unilateralmente el valor de una mercancía que carece del justiprecio. </p>
<p> A este purgatorio que está sometido el país se adosa una inseguridad sin detén que todos los días toma por sorpresa a la ciudadanía, en cualquier lugar y momento. El estado anímico del venezolano está marcado por el miedo, la intranquilidad y la zozobra provocada por una delincuencia descontrolada que no es enfrentada con éxito por los cuerpos de seguridad del Estado. La administración de justicia en manos de los tribunales y el Ministerio Publico es ineficiente, se denuncia que en sus actos hay retrasos, lentitud, sobornos y lenidad con la contravención de la ley. La afabilidad con la injusticia y el delito es un flagelo que evidencia corrupción in vitro e in situ.  </p>
<p> Convivir con esta podredumbre es un atentado al futuro del país. La dirigencia política y económica de la nación no debe permitir que se continúe socando las bases de la convivencia social, del trabajo probo y laborioso, de la riqueza bien ganada, de la acción de gobierno con base en la justicia, la eficiencia y la probidad. La necesaria gobernabilidad del Estado se hace a partir de una relación limpia y trasparente entre los funcionarios del Estado con un empresariado trabajador y productivo sin permitir que éste fagocite las finanzas del Estado, tal como históricamente lo ha permitido los pactos insanos de cohecho con los gobiernos corruptos. En ese mismo orden, los trabajadores deben asumir sus labores con responsabilidad y entrega en atención a que sus deberes están correctamente bien remunerados y que sus derechos no serán objeto de violaciones. Una nación no se refunda con ciudadanos con pocas obligaciones y sin responsabilidades.  </p>
<p> La cultura política del venezolana debe descansar sobre el principio de que la prevención del delito y la represión contra lo ilícito son expresiones completarias de la ética de un buen gobierno y de una sociedad sana con ciudadanos que destierren las prácticas de la viveza criolla de la trampa y el soborno; nunca serán categorías jurídicas contradictorias, son dos rangos de la misma ecuación sociopolítica de una nación consciente de su devenir, tal como lo serían los derechos y deberes del homo politicus.  </p>
<p> Un ciudadano es sujeto de derecho, porque la sociedad y el Estado lo benefician y protegen. En una sociedad donde los sujetos solo tienen deberes y obligaciones que cumplir, muestra una nación con un régimen dictatorial de esclavos y seres sumisos al poder, en otras palabras, una sociedad dirigida por amos servidos por esclavos, políticamente eunucos. Una nación, con ciudadanos que solo disfrutan los derechos, convierte a la sociedad en un estigma parasitaria del país y de sus riquezas. </p>
<p> De lo anterior señalado, se desprende que lo más grave es vivir en la creencia de que no hay salidas plausibles en la agenda de los negociantes, de que no dialogan sino debaten el deseo de querer imponer salidas excluyentes y de fuerza; que niegan el sentido de la democracia real. Cada vez más se observa en el imaginario del sujeto de a píe y de oficina, del campo y la ciudad que se avizora un tránsito peligrosísimo a la ingobernabilidad política, pues la debacle económica y financiera hace cada vez más incierta una salida democrática no traumática por el malestar creado por unos e inducido por otros.</p>
<p> En esta nueva edición de violencia iniciada en el mes de marzo del 2017, las protestas comienzan de forma pacífica, son monitoreadas sistemáticamente a tiempo real por la mediática comercial y las redes sociales, pero terminan en violencia y enfrentamiento con los organismos de seguridad del Estado. Esta nueva acometida de la confrontación, reforzada con un nuevo tipo de intimidación que caotiza la vida de la nación, ha logrado poner en jaque a los cuerpos policiales, en virtud de que sus respuestas de contención y represión no se ajustan a los protocolos de orden público que caracterizó las protestas estudiantes y sociales tradicionales de las décadas del sesenta al noventa. La razón es más que obvia, ahora se utiliza un formato de protesta y confrontación contra el gobierno que no se gesta en las reuniones de los manifestantes ni de los comités de conflicto de las universidades ni de los partidos políticos, sino que viene importado de experiencias ajenas y extrañas a nuestra tradicional manera de protestar, tales como las guerras de primavera o guerra de colores aplicadas en los países balcánicos, Medio Oriente y Ucrania y que eufemísticamente los medios la llaman protestas democráticas, pacíficas y cívicas organizadas por la sociedad civil contestataria. Diera la impresión que su móvil es la espontaneidad y el deseo de protestar de una población asechada por la crisis; no obstante, la gente del pueblo no está al frente de las barricadas que son dispositivos de violencia organizada muy diferentes a las manifestaciones multitudinarias que los sectores opositores han convocado pacífica y cívicamente . </p>
<p> Esta confrontación no es solo mediática, es con muertos de verdad que se anuncian todos los días como el parte militar de una guerra televisada a tiempo real y monitoreada por las redes sociales que, igual que transmiten “memes” de farándula y videos de new age, divulgan en vivo la quema de un militante chavista o de alguien que equivocadamente confundieron y al que le rociaron un recipiente de gasolina en un spray.  </p>
<p> Estas formas contestatarias señaladas se inscriben en el formato de la novísima guerra de cuarta generación desarrollada en Venezuela y que tuvieron sus ensayos en los años 2002, 2004, 2007, especialmente entre los meses de febrero y abril del 2014. Ahora sus estrategias se orientan en la dirección de la guerra global con teatros de operaciones en todos los ámbitos de la cotidianidad del ciudadano, especialmente en lo referente a sus necesidades básicas y los ámbitos mentales de lo psico-afectivo y psico-social, para lo cual se dispone de armas adecuadas de carácter comunicacionales instaladas en los medios comerciales de información, internet y las redes sociales.  </p>
<p> Esta guerra de colores tropicalizada y sus consecuencias está por escribirse, pero la agenda para Venezuela está declarada y se fundamente en unos teatros de operaciones de un país caribeño que ha sido estudiado por los laboratorios de guerra mediática y psicológica que dispone de expertos interdisciplinarios que laboran en los más diversos campos del conocimiento: historia, psicología socio-comportamental, politología, criminalística, informática, geografía humana, derecho, psiquiatría, antropología, semiótica, periodismo, lingüística, teología, economía, publicidad, mercadotecnia, medicina, sociología, neurociencia, etc. </p>
<p> Estos espacios de guerra están estratégicamente adaptados a las circunstancias y controversias pasadas y presentes de la población venezolana, de su historia y de la cotidianidad de sus habitantes, los cuales se define con base a la idiosincrasia del presente y, a la vez, estudiando la herencia colonial española dominante en nuestro gentilicio y el peso social que arroja la vergüenza étnica proveniente de nuestra condición indígena materna y africana arraigada de la esclavitud del continente madre de la humanidad que nos hace fenotípica y genotípicamente distinguibles. Este legado mestizo heredado es un rasgo determinante del perfil de buena parte de nuestra identidad biológica y cultural presentes en el inconsciente colectivo identitario y del superyó europeo del venezolano.  </p>
<p> En la gestación de nuestra identidad nacional se introyectó una carga axiológica muy profunda de religiosidad proveniente del catolicismo cristiano políticamente proclive a una España imperial y monárquica que dejó en nuestro gentilicio su lengua y sus costumbres, temores y el peso referencial de una cultura económica mercantilista que se sublimó con los principios del liberalismo económico de una nueva nación inmadura como tal, cuya dirigencia fundante e independentista provenía de la clase blanca criolla y mantuana que conoció y vivió del contrabando del café, el cacao y la caña de azúcar que no se enviaba a la “madre patria” ni se registraba en la contabilidad de los puertos coloniales de Maracaibo, Puerto Cabello y la Guaira. </p>
<p> En este álbum fundante e identitario conformante de nuestra personalidad individual y social se encuentran dos máculas históricas terribles presentes en nuestro inconsciente histórico colectivo. La primera contentiva de un proceso que negó al Padre de la Patria al ser sometido al escarnio y odio público por sus compañeros subalternos de armas, a la degradación política como Libertador y estadista universal, a la injuria a la que fue sometido por la prensa anti-bolivariana y por los gobernantes de la republica provenientes de la épica independentista. La segunda contiene la ruptura política del Proyecto Magno de Bolívar: La Nueva Granada. Escisión político territorial ideada y pactada a la sombra de la traición por Santander y Páez, enemigos de Simón Bolívar, que se entregaron a los poderes imperiales no españoles de la época: EEUU, Inglaterra, Alemania y Francia. </p>
<p> La identidad del venezolano emerge con otras falencias sociopolíticas graves observadas en la institucionalidad de un Estado nacional muy débil y la presencia de unos republicanos sin ciudadanía ni arraigo patrio, analfabetos e incultos que se formaron en los campos de batalla de la larga guerra de independencia; para luego alistarse e incursionar en las guerras post-independentistas del caudillismo que consumieron el tiempo de gestación de la nación e impidieron el desarrollo de la vida institucional de la IV República.  </p>
<p> Por su parte, el siglo XX proporciona a la nación la explotación petrolera una riqueza inconmensurablemente fácil y un estilo de vida que se hacía en las ciudades y en la imitación de novedosos patrones de consumo. El campo productivo se muda a la ciudad a vivir de las falsas expectativas que ella creaba y al final la realidad encontraba al migrante alojado en los cinturones de pobreza y miseria de la urbe. La educación se escolariza convirtiéndose en un motor de ascenso social, especialmente en el período de la democracia representativa de 1959, una vez caída la dictadura del General Marcos Pérez Giménez.  </p>
<p> La universidad crece y se expande convirtiéndose en el gran motor para el ascenso social y el mejoramiento económico del venezolano hasta que la crisis de las profesiones en el mundo se hizo presente, solo que la crisis económica del país -que no comenzó en 1998- lo invisibilizó y lo calló, porque su estructura funcional e inmodificable se fundamenta en el modelo napoleónico de las profesiones (liberales y sociales). </p>
<p> En síntesis, es el modelo rentístico petrolero que habla desde sus entrañas mostrando una parte de la crisis que ahora los analistas del gobierno bolivariano y la oposición descubren tardíamente y al que le echan la culpa como responsable de nuestros males en el comportamiento social y de gobernanza, olvidando la gravedad de esas advertencias proféticas hechas por personajes importantes de la historia política de los últimos ochenta y cuatro años con argumentos debidamente documentados, entre los que se encuentran: Alberto Adriani, Uslar Pietri, Valmore Rodríguez, Juan Pablo Pérez Alfonzo, Domingo Alberto Rangel y Pedro Duno, entre otros.  </p>
<p> La crisis que en estos momentos se desarrolla en la calle y en la discursiva política tiene unos componentes alimentados por las controversias regionales y nacionales de un país caribeño, cuya sala de operaciones presenta una fachada mediática centrada en la afirmación de que en Venezuela se juega el destino de la institucionalidad democrática de América Latina y el Caribe. Y eso no es enteramente cierto, para las transnacionales de la guerra y de las finanzas, lo importante no son los valores democráticos ni los derechos humanos ni la salud de los venezolanos, sino las inmensas riquezas del país que descansan en las reservas petroleras del subsuelo de la Franja Petrolífera del Orinoco que garantiza la energía vital para la industria del mundo en los próximos 300 años.  </p>
<p> Una discusión política que no estime este referente geoeconómico es un debate incompleto que ignora al protagonista más importante, el dueño del patio trasero del sus hemisferio occidental. Y esta apreciación es una verdad inocultable que una persona con dos dedos de frente no debe negar. </p>
<p> Al finalizar el mes de mayo de 2017 los acontecimientos indican que el juego político está trancado en el nudo de una polarización que obliga al país político a alinearse con el gobierno o con la oposición, bajo el pretexto de que los venezolanos están divido en dos mitades, lo que desconoce la existencia de otros factores políticos que no están en este tablero de ajedrez excluyente. En esta predecible realidad todo indica que, si los factores políticos internos continúan negándose entre sí, es decir, el gobierno y la oposición, no admitiendo las recomendaciones que las comisiones de buena voluntad proponen, sucederá la conflagración inevitable de una guerra civil declarada. Ello ocurrirá, pues los intereses ocultos que mueven los hilos del conflicto aspiran profundizar la ingobernabilidad evitando el diálogo esclarecedor y la salida pacífica, negociada en paz que el país reclama, según lo revelan los sondeos de opinión. Trancar el juego del dialogo es la declaración de la guerra donde los muertos los pondremos nosotros, serán nuestros hijos, hermanos y amigos para que otros vengan a decir que triunfó la maldita democracia de retórica y falsete.  </p>
<p> Esta guerra no declarada que se vive en Venezuela en los tiempos mediáticos del poder mundial, está intencionalmente empantanado por una agenda oculta de una oposición violenta que descarta el diálogo y enfrenta a un gobierno democrático tercamente aferrado al poder que olvida la experiencia sandinista y su proceso democrático perdiendo el poder para volverlo a recuperar. </p>
<p> Finalmente, no dejo de señalar que la situación venezolana tiene unos componentes criollos de incumbencia muy nuestra que también son responsables de la crisis, pero un análisis descarnado y desapasionado no olvida que la expansión de los grandes capitales por el mundo requiere de mercados sin obstáculos para su penetración, que garanticen que los países no dispongan de ningún tipo de regulaciones a sus inversiones y mercancías, ni de constituciones nacionales soberanas adversas a la globalización del capital; en donde tampoco existan gobiernos incomodos e ingobernables. En esta cruzada de la globalización se exige países hechos a la medida del capital, con un liderazgo dócil y confiable, suerte de cónsules de la globalización y con una dirigencia política, económica, cultural y académica obsecuente a la cultura de este emprendimiento civilizatorio y cristiano del fin de la historia, cripta del pensamiento único del legado liberal.  </p>
<p> En consecuencia, los promotores de estas guerras no tradicionales de “liberación democrática” son los fiadores de las nuevas formas de relación política, territorial y económica de la dominación global del planeta, es decir, los países desarrollados que funcionan como voceros y operadores de las grandes empresas transnacionales y de los organismos financieros que administran la economía del mundo, valga decir, el mundo occidental representado por EEUU, la Unión Europea y Japón; en la otra acera caminan China y Rusia. </p>
<p> La expansión de los mercados globales es la expresión anunciada por Lenin como “el imperialismo, fase superior del capitalismo”, traducida como la globalización del capital y su doctrina económica, el neoliberalismo o capitalismo salvaje, que tomó por asalto a los países orientados por el liberalismo, al margen de si son dictaduras o democracias del primer o cuarto mundo. Tan poderosa es su influencia que se reproduce con gran desempeño en las academias y, por ende, en las aulas universitarias donde pernocta en la literatura, en los currículos y en los discursos ideológicos de los rectores, decanos, directores y profesores.</p>
<p> En el mundo religioso su influencia es tal, que intervino silenciosamente en la liturgia cristiana de las Iglesias católica, ortodoxa, anglicana y protestantes, representada en la oración prima del padrenuestro al incidir en el oratorio de su texto: “…perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores…” (Jesús de Nazaret, Evangelio de Mateo 6:9-13) por “…perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden…”. El cambio es aparentemente inocente y sencillo, solo dos palabras que tienen en el lenguaje liberal expresa significaciones económicas y axiológicas importantes: deuda por ofensa tiene derivaciones importantes que conducen a deudores, acreedores, fiadores, especuladores, demandas, cobros, pagos, créditos, fianzas para llegar a los 30 dinares de Judas y al vellocino de oro que enfureció a Moisés, hoy replicado en el toro de la imponente Wall Street de Nueva York.  </p>
<p> Nunca deuda será igual que ofensa, a menos que el precepto de “perdona nuestras ofensas” equivalga a “perdonar nuestras deudas”; verbigracia, los países cristianos poderosos perdonando las deudas de los países pobres”, he allí el detalle de tan aparente insignificancia en en el cambio de la frase en esta importante oración del culto cristiano.  </p>
<p> Finalizo este editorial deseando que nada ocurra en Venezuela y que este epílogo se convierta en un simple y equivocado ejercicio intelectual sobre el devenir político del país.</p>
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