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La crisis de un país duplicado con revistas académicas negadas a fallecer por mengua
The crisis of a duplicated country and academic journals denied that refuse to die
Educere, vol. 23, núm. 75, pp. 217-226, 2019
Universidad de los Andes

Editorial



Palabras clave: omo ya es habitual esta edición presenta el mapa editorial de Educere representado por el Índice Retrospectivo que exhibe todo su legado histórico producido entre junio, 1997 a agosto, 2019, debidamente catalogados a través de 63 campos, temas del saber y aspectos metodológicos, lo cual facilita la búsqueda y consulta de un artículo o contenido en particular, Igualmente se ofrecen dos índices más, el de árbitros y de

Un año más de vida editorial entre dificultades y reconocimientos




Educere, la revista venezolana de educación se complace en hacer llegar a sus lectores de Venezuela y el mundo, el fascículo No 75 correspondiente al cuatrimestre abril-agosto de 2019. El cuerpo de contenidos lo conforman veintinueve (29) documentos, de ellos, trece (13) artículos de investigación, seis (6) ensayos, y diez (10) documentos de pertinencia con su política editorial e interés académico de sus lectores. Las fuentes que alimentan esta edición provienen de España, Brasil, México, Chile, México y Cuba. De Venezuela los aportes proceden de las universidades: Nacional Experimental del Táchira (UNET), Pedagógica Libertador (UPEL) y Los Andes (ULA). Todas estas colaboraciones fueron revisadas y arbitradas favorablemente; otros envíos fueron leídos y observados para su corrección o enmienda. Algunos fueron denegados en su admisión o rechazados por el rigor arbitral.

I

Importa destacar que Educere en el mes de junio arriba a su XXII universitario de vida editorial cumpliendo su cometido de contribuir a desarrollar el pensamiento educativo y pedagógico del magisterio nacional y de América Latina y el Caribe y del mundo de habla hispana a través de las contribuciones que muy gentilmente hacen llegar sus hasta ahora más de dos mil colaboradores.

Esta travesía de veintidós años se ha realizado en medio satisfacciones, reconocimientos y las vicisitudes propias de cualquier emprendimiento, pero nunca óbice alguno ha detenido su regularidad ni alterado su periodicidad, lo cual habla muy bien de su gestión editorial y del compromiso universitario con sus lectores y escritores. Tal continuidad es el producto de un trabajo sostenido en el tiempo y en su lucha blandeando su espada contra el viento de las circunstancias. En los últimos tiempos recibiendo las turbulencias de políticas públicas erráticas y acciones de la oposición, a nuestro juicio, equivocadas. Todas ellas cuales afectando severamente la vida de la nación y llevándola a su caotización completa. Y en el caso del libro, este se ha convertido en una de las víctimas de la cultura después de haber sido uno de los países con más producción editorial de la región.

No obstante tal cuadro, afirmamos que el éxito de nuestro andar por el mundo de las publicaciones periódicas científicas se explica porque nuestra visión autonomista de la universidad desde su creación en junio de1997, generó una concepción de la gestión editorial orientada a la consecución de los recursos económicos al margen de los financiamientos institucionales o del Estado nacional. Ello se explica porque su mentor institucional fue el Programa de perfeccionamiento y Actualización Docente (PPAD) de la Escuela de Educación, calificada como una iniciativa académica de carácter autosustentable con capacidad para diseñar políticas académicas autodirectivas, producir y administrar sus ingresos propios.

En efecto Educere nace de un emprendimiento académico y administrativo de carácter autonómico desvinculado del poder centralizado de la universidad, lo que permitió aquilatar su espíritu de cuerpo y vigorizarse en la toma de decisiones con fuerza suficiente para enfrentar cualquier situación adversa y continuar su marcha. Es por ello que la crisis que sacude el país y paraliza el mundo del libro, sin duda ha afectado a Educere pero en menor medida que a otras revistas universitarias de Mérida y el país.

Tal filosofía de la autogestión no desaprovechó las oportunidades que en su momento brindaron las donaciones del sector público y privado, y los subsidios y subvenciones otorgados por la Universidad de Los Andes, el Fondo Nacional de Ciencia, Innovación y Tecnología (FONACIT) y algunos organismos regionales que promueven la investigación y la difusión del conocimiento y el saber científico, tecnológico humanístico y social.

Los tiempos han cambiado radicalmente y la filosofía del Estado y sus instituciones insertadas en el tradicional modelo de desarrollo centrado en el rentismo petrolero y las importaciones para una economía de puerto, ha colapsado por lo que nuestra realidad hoy se pinta muy distante de aquellas épocas de bonaza y “nuevorriquismo” de un largo y cercano ayer. El saldo negativo se nota en la carencia para financiar la cultura y una educación inclusiva y de calidad como lo establece la Carta Magna. Tampoco hay para lo otro, que es todo lo que requiere la calidad de vida del buen vivir.

Nuestra situación actual es apremiante y para estar al día con nuestras obligaciones editoriales, mantener en alto la credibilidad ante nuestros colaboradores y lectores, conservar los estándares de calidad requeridos por los índices y registros internacionales, tenemos que editar e ingresar en los Repositorios Institucionales de SaberULA de la ULA y REDALYC de la UNAM de Toluca en México y las plataformas electrónicas, un volumen anual de tres números cuatrimestrales, lo cual requiere mucho dinero y nuestras alforjas están vacías y con tal precariedad, nada se hace Ese no es un tema para el debate ni la discusión. Ya nada será “gratis” como hasta ayer, alguien debe suministrar el dinero y las fuentes de recursos estatales hoy están quebradas o las quebraron. Es decir, el financiamiento estatal por ahora dejó de ser la opción.

Es el gran momento de las paradojas y de saber comprender la magnitud de la crisis y sus requerimientos, lo cual exige desarrollar la imaginación creadora y propositiva de los directores de las revistas. Los consejos editoriales deben salir de la lista de la página nominal de créditos para pensar y actuar eficientemente sino la crisis los enterrará con revista y todo. Es la época del trabajo editorial cooperativo y productivo, el tiempo de la burocracia institucional del libro que daba subvenciones y dadivas ya no existe.

Sobrevirán las revistas que sepan adaptarse a vivir la dura realidad del colapso del país y aprender a poner en acción la inteligencia editorial. Es una lección de vida que el homo sapiens viene desarrollando desde hace más de dos millones de años, no es nada nuevo. No es un problema de tecnologías sino de capacidad de adaptación a unos tiempos de una crisis que anuncia será muy larga mientras el país encuentra su estabilidad, apenas estamos bordeando la crisis. Mientras unos se quedan en la comodidad de la queja, la denuncia y la lloradera otros iniciaron el nomadismo buscando los recursos para sobrevivir la sequía de una economía desertificada.

Editar una revista y colocarla en la red tiene un costo económico muy alto que debe ser sufragado, ya no podrá seguir siendo con nuestros sueldos como se hizo hasta hace poco. Los salarios fueron tragados por el hueco negro de la hiperinflación. Ahora se requerirán financiamientos no convencionales y generados con el valor del conocimiento. Ello no debe originar malestar ni quejas en los equipos de dirección de una publicación periódica, si ello no ocurre las publicaciones individualmente naufragarán.

Adicional a lo anterior se presentan dos problemas fundamentales que agobian el trabajo del editor a los que hay enfrentar inteligentemente pues no depende de nuestras soluciones. El tema de la deficiente interconectividad que impide la comunicación electrónica y telefónica, y la creciente sequía académica de artículos nacionales que debilita el cuerpo editorial de sus fascículos o impide su aparición. Si una revista pierde su periodicidad tampoco recibirla artículos del exterior.

En síntesis, la crisis presenta para los directores y editores otros rostros que se derivan de la falta de presupuesto para desarrollar la investigación y su difusión, la ausencia de estímulos para los investigadores, así como la falta de escenarios académicos para presentar los resultados de la investigación y la innovación que han reducido la producción de los grupos de investigación y la investigación interdisciplinaria e individual. Tal realidad explica la fuga de profesores investigadores a otros países de la región o países del llamado “primer mundo desarrollado”.

En medio de esta situación que al parecer no tiene salida inmediata se encuentran nuestras revistas científicas y Educere hace todas las gestiones para no encallar en el medio del naufragio que ahoga todas las esferas del país.

Enmantada en su resiliente acción Educere sigue saliendo en su formato digital con la fuerza de la convicción que le da su compromiso histórico con el magisterio nacional de América Latina y el Caribe, España y todos los docentes e investigadores del mundo hispanohablante.

II

Sin duda alguna que los veintinueve (29) papeles publicados en este fascículo se agregan a su patrimonio institucional conformado ahora por 1.643 documentos publicados a lo largo de sus veintidós años consecutivos de vida institucional. Una muy buena razón para celebrar su aniversario cargado de un optimismo definido como realista y fe por el futuro del Patria. Seguimos apostando por la paz y la inteligencia política de nuestra dirigencia nacional, no tenemos otra para bien o mal, no será fácil volver a firmar cheques en blanco en las urnas electorales por los partidos políticos y grupos de electores. En el mundo de la política la credibilidad es lo más importante y en Venezuela la gente la perdió dolorosamente frente a los actos de pillaje, ineficiencia, golpismo y entreguismo de nuestra soberanía nacional.

En medio del caos, la ocasión es oportuna para señalar aspectos positivos como el reporte de descargas hechas a los artículos de Educere agenciado por el Repositorio Institucional SaberULA de nuestra universidad durante el período comprendido entre septiembre 2008 y marzo de 2019 (diez años y siete meses) que indica que la revista tuvo la cantidad de 4.139.615,7 descargas. Tal referencia sobre su destaca que Educere promedia 1.086, 51 descargas mensuales contabilizadas al mes de marzo 2019. Tal cifra evidencia que la revista disfruta de una aceptación muy buena en el mundo académico. No se incluyen acá las visitas ni consultas que los lectores hacen, tampoco las descargas provenientes del sistema REDALYC.

Con estadísticas oficiales en mano, la Universidad de Los Andes nuevamente acreditó a Educere como la primera publicación periódica revista científica más destacada de su colección compuesta de 100 revistas académicas en el Acto de Reconocimiento a las Revistas y Autores más destacados de la institución bicentenaria. Un evento que se realiza cada dos años, En este acto de premiación el suscrito recibió el 25 de abril de manos del rector de esta Casa de Estudios el diploma que acredita a Educere como la publicación científica más descargada de su Repositorio Institucional durante el período comprendido entre octubre 2015 y septiembre 2017.

La data referenciada contabiliza 798.058 descargas, lo cual evidencia que Educere, pese a la crisis que azota el país y a la débil interconectividad existente, fue descargada 1.108.42 veces diarias, manteniéndose ligeramente por encima de su promedio histórico. Esta consideración destaca que Educere sigue siendo la publicación más consultada, visitada y descargada de Venezuela y una de las revista universitarias con mayor visibilidad en el campo de la educación del mundo de habla castellana.

Esta distinción adquiere otro significado si recordamos que este lauro fue creado por el Vicerrectorado Académico la Universidad de Los Andes en 2005 y concedido por primera vez a Educere, la revista venezolana en educación. Desde entonces esta publicación ha mantenido su sitial de honor de manera consecutiva.

El asunto no es llegar a la cima sino mantenerse en el marco de tal distinción. Una muy buena razón para celebrarlo con los verdaderos protagonistas del premio que son sus escritores y quienes realmente otorgan el galardón son sus millones de lectores.

Es obvio resaltar que Educere es, además de sus colaboradores y lectores, un gran equipo silente integrado por árbitros, revisores y correctores de textos, ilustradores, diseñadores, traductores, e impresores. A ellos se adiciona el Consejo Editorial y su director editor, y una figura clave que merece destacarse, sin la cual el trabajo quedaría a la deriva: las secretarias de la oficina de Educere, hoy representada por la señora Rosio Jovito de Rosas.

Finalmente destaco que es normal Educere sea vista y descargada desde Venezuela, de los países de la región o de EE.UU., pero qué satisfactorio es saber que también nos leen en Luxemburgo, Camerún, Kenya, Mozambique, Eslovaquia, Togo, Guinea Ecuatorial, Latvia, Cote D’Ivoire, Andorra, Republica Checa , Algeria, Noruega, Kuwait y Ucrania, entre otros mucho países. Este dato se estima con gran valor y orgullo para nuestra revista que se hace por su difusión y visibilidad.

Una celebración por lo alto que debe hacerse con modestia y sencillez sabiendo que Educere, la revista venezolana en educación, hace universidad desde la visibilidad de sus productos académicos. Un atributo editorial que define su constancia y perseverancia.

III

Como ya es habitual esta edición presenta el mapa editorial de Educere representado por el Índice Retrospectivo que exhibe todo su legado histórico producido entre junio/1997 a agosto/2019, debidamente catalogados a través de 63 campos, temas del saber y aspectos metodológicos, lo cual facilita la búsqueda y consulta de un artículo o contenido en particular. Igualmente se ofrecen dos índices más, el de árbitros y de palabras clave.

Y con el propósito de fortalecer nuestra práctica editorial hacemos del conocimiento de nuestros escritores, lectores y árbitros que Educere suscribió públicamente su adhesión unilateral al Código de Ética y de Buenas Prácticas Editoriales (COPE), decisión autonómica que aprobó su Consejo Editorial el 23 de noviembre de 2018. En tal sentido, Educere incorpora a su filosofía el Código de ética y de buenas prácticas editoriales de una revista, ya observadas en sus normas para los colaboradores, árbitros y su consejo editorial. El documento se puede leer en este fascículo onomástico.

Y en este orden de ideas de celebración aniversario, se inscribe la excelente noticia del Repositorio Institucional SaberULA, de que todo el patrimonio de Educere, la revista venezolana de educación, conformado por la totalidad de los manuscritos y su metadata, ha migrado a la tecnología Open Journal Systems (OJS).

El OJS es un software de código abierto de acceso inmediato al lector, sin requerimientos de registro, suscripción o pago alguno, valga decir, que el ingreso a este sistema carece de restricciones. El lector puede visitar o descargar de manera gratuita y abierta los artículos de investigación científica de toda revista especializada arbitrada e indexada.

Esta decisión tecnológica de ingresar al OJS responde al plan de modernización del Repositorio Institucional SaberULA de ampliar su capacidad de conectividad con otras plataformas electrónicas del mundo, mejorar la visibilidad de sus productos universitarios y permitir que los consejos editoriales de su centenar de publicaciones periódicas académicas puedan administrar todos los procesos de publicación, desde los envíos que hacen los colaboradores y su contacto hasta la publicación y colocación de la revista en la red, incluyendo la revisión por pares y su certificación con los autores.

Es oportuno reconocer que este trabajo de migración de datos fue realizado por SaberULA con mucho sacrificio, esmero y dedicación y, en particular, luchando contra las limitaciones de personal cuya labor tenía que enfrentar los avatares provocados por las fallas del servicio eléctrico y la débil conectividad existente en el país.

A partir de ahora Educere se estrena en la comunidad de revistas incorporadas al sistema OJS, un paso que sin duda mejora nuestra existencia editorial, ofrece un mejor servicio a sus lectores en el mundo y aquilata nuestra autonomía editorial.

Un país duplicado

I

Hoy los venezolanos vivimos en unas condiciones jamás pensadas a pesar de ser de una de las naciones más ricas del mundo; la riqueza mineral que yace en sus suelos es única en el planeta verde y su posición geoestratégica le hace gozar de un privilegio que pocas naciones tienen.

Ahora bien, ¿qué pasó, qué nos pasó? ¿Éramos ricos verdaderos o nos lo creíamos sin serlo? ¿Nuestras divisas en dólares acaso fueron generadas por el sudor del trabajo productivo de sus hombres y mujeres o nuestros ingresos provenían exclusivamente de la renta petrolera y sus política fiscales? Hacernos esa pregunta hoy y su respuesta nos conduce a reconocer dolorosamente que adolecemos del síndrome de la desmemoria. Siempre lo supimos y las voces más autocríticas del siglo XX así lo advirtieron: Alberto Adriani, Uslar Pietri, Juan Pablo Pérez Alfonzo, Domingo Alberto Rangel, solo que la dirigencia política gobernante hizo caso omiso a tales advertencias.

La crisis de la política durante el período de la democrática instaurada en 1958 hasta 2019 tiene dos etapas diferenciadas e incluso determinadas por dos cartas fundamentales: la democracia representativa bipartidista de 1961 representada por el Pacto de Punto fijo, y la democracia participativa, protagónica y corresponsable de 1999 dirigida por el Presidente Chávez.

Esta última etapa de nuestra historia republicana es el trayecto que focaliza la atención de cualquier análisis. Es la V República en sus tiempos históricos. Es la experiencia política subrayada por los procesos de elegibilidad y consulta popular. Veintitrés elecciones generales hechas de las cuales el proceso bolivariano solo perdió dos: el referendo para modificar la Carta Fundamental en 2007 y las elecciones parlamentarias de 2014.

En efecto, debe reconocerse que el proceso bolivariano tuvo respaldo popular y poder suficiente para gobernar y transformar el país. Además de saberse que cualquier acción de gobierno se daba en el marco de una geopolítica determinada por los llamados interese vitales de los EE.UU. para el hemisferio. Allí está el foco central de cualquier conflicto y fuente de todas las hostilidades del hegemón del norte. He aquí un referente clave para el ojo acucioso del analista político.

La mirada analítica igual debe considerar que el modelo rentista mono-exportador generó un estilo de vida en el ciudadano solo posible por los ingresos petroleros.

II

Venezuela vive en estos momentos uno de sus momentos más críticos de su historia. La crisis que azota el país afecta todas las esferas de la existencia social, cultural y económica por igual; la existencia mínimamente digna del venezolano empobrecido da paso a la sobrevivencia y de ésta a la inanición el salto no está muy lejos. Mientras tanto, la solución a nuestros problemas reales ubicados a comienzo del mes de mayo de 2019, al parecer, para nuestra desgracia, no está en nuestras manos ni en la dirigencia política gobernante ni opositora. El dialogo real fue trancado exprofeso y sus interlocutores se encuentran entrampados en la diatriba de una descalificación mutua que anulan su credibilidad y neutralizan sus acciones. Tal anomia política ha creado un precedente impensable para la salud de la democracia y la convivencia ciudadana.

El país vive la terrible historia de una época marcada por la “política fallida” de una democracia sin instituciones creíbles que la hagan posible, ya que carece de la condición imprescindible: una ciudadanía en pleno ejercicio de sus deberes y derechos. Esta privación de la polis descubre una dirección política –igualmente- fallida para conducir y para aspirar conducir los destinos del Estado. Los actos y omisiones lo dicen. Un liderazgo ímprobo e ineficiente jamás podrá garantizarle a sus electores lo que prometió: una gobernanza para vivir en una auténtica y equitativa democracia.

El resultado de estas prácticas antidemocráticas han llevado a la nación a disponer de una “institucionalidad duplicada” con dos Asambleas Nacionales antagónicas. El primer parlamento fue electo en comicios libres cuya simpatía favoreció a la oposición al obtener una representación de las dos terceras partes de su cuerpo legislativo. Los resultados fueron avalados por el Consejo Nacional Electoral (CNE). El segundo parlamento nació de una interpretación supraconstitucional que hizo el gobierno nacional de su Carta Fundamental. Unos comicios convocados por el CNE dieron ganador al convocante todas las butacas del nuevo parlamento constituyente en virtud de que la oposición como era obvio se negó a participar, dado que era como negar la autenticidad del parlamento había ganado mayoritariamente. Corolario de esta inverosímil realidad es la existencia de dos Asambleas Nacionales paralelas que se desautorizan y legislan en la dirección de sus intereses parciales de sus propias verdades.

Por otro lado la crisis política la confirman la existencia de dos Tribunales Supremos de Justicia; dos Fiscales y dos Contralores Generales de la Republica que denuncian y acusan mutuamente las acciones irregulares de los dos gobiernos paralelos y de las operaciones de sus funcionarios. Las denuncias-sentencias de ambos organismos se acusan mutuamente de ser responsables de exabruptos jurídicos, abusos de poder, corruptelas del poder público con el sector privado, triquiñuelas cívico-militares, fechorías, transferencias de dinero mal habido a cuentas secretas de los paraísos fiscales y negocios sucios que atentan contra los valores de la hacienda pública y la moral republicana defendida por el Libertador como un requisito fundamental para garantizar la salud de la Patria.

Esta expresión del país duplicado se continuó observando en las gobernaciones regionales donde triunfó la oposición. Allí el gobierno bolivariano creó la novedosa figura del protector del estado cuyo ejercicio lo encabezaban los candidatos perdedores, quienes poseen funciones de gobierno paralelo sin gabinete.

Y como si fuera poco, la Venezuela duplicada dispone de dos presidentes nacionales que se disputan la jefatura y administración del Estado nacional. El primero elegido en comicios nacionales adelantados a requerimiento del entonces Presidente en ejercicio, Señor Nicolás Maduro Moros, y que fuera juramentado recientemente por la segunda Asamblea Nacional Constituyente. Éste adolece del reconocimiento de la oposición y sus aliados extranjeros, y cuyo gobierno es objeto de un terrible bloqueo económico y financiero internacional, medidas de embargo, eliminación de visas, suspensión de pagos por concepto de envíos petroleros y algunas órdenes de captura solicitadas por tribunales extranjeros, etc.

El otro primer magistrado es el Presidente de la primera Asamblea Nacional, Ing. Juan Guaidó quien se autoproclamó presidente de Venezuela públicamente en una plaza de Caracas en medio de una manifestación de miles de adherentes que le aupaban. Es reconocido por la Asamblea Nacional, tiene el apoyo de los EE.UU y más de cincuenta países, goza del beneplácito de la mediática internacional y es objeto de atención y promoción permanente de las redes sociales. El gobierno de Nicolás Maduro y sus simpatizantes le llaman usurpador y traidor a la patria. En la actualidad, acaudala el descontento popular y capitaliza la dirección unitaria opositora en una agenda diligentemente organizada. A Maduro y Guidó los contra seguidores les llaman, por igual, usurpadores y golpistas.

Tales situaciones evidencian una fractura irreversible de las instituciones del Estado nacional y un descredito para las organizaciones políticas que hoy componen la llamada V República. La dirigencia política de “nuevo tipo” opera sin agenda propia y su andar está supeditado a la política exterior norteamericana y sus intereses geopolíticos. Un hecho evidente y nada novedoso son las simpatías que ello ha generado en las redes sociales y la mediática global. Es el viraje a la derecha, si es que la izquierda se define a partir de lo opuesto. La crítica política señala que el gobierno de la V república en sus resultados –que es lo que vale– no fue de izquierda sino de un “progresismo” discursivo nada más, con gran responsabilidad en lo que refiere a hundir el país y acabar la poca institucionalidad que había en el Estado.

La gravedad del caso –a juicio del editorialista– es que la Republica ha venido perdiendo su soberanía y determinación para resolver sus querellas internas como Estado independiente, tal como lo prescribe su Carta Magna aprobada por la totalidad de los venezolanos en tres referendos: uno consultivo, otro de carácter aprobatorio y un tercero, de orden reprobatorio.

Muy delicado es para el futuro de la patria de Bolívar y de nuestros hijos que se haya desvanecido la magnificencia constitucional al ser interpretada irresponsablemente para atender los intereses mezquinos de los grupos que pugnan por el control político de las instituciones y de la administración de las riquezas naturales de todos los venezolanos.

¿Dónde se encuentra el espíritu del artículo No 1 constitucional? Recordemos su mandato: “La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador. Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional”.

Acaso reeditando la guerra fría encontraremos una vuelta a la normalidad del país como si nada ocurrió en los últimos 20 años y cuyos resultados –al margen de la responsabilidad que igual tienen la oposición y sus aliados en el caos anunciado hace muchos años atrás– se encuentran reflejados en el estado calamitoso de un país asediado por la escasez alimentaria, la falta de repuestos para la planta automotor, la inseguridad, la carencia de medicinas, el desempleo, la falta de dinero circulante, el desempleo, la hiperinflación y la carencia de todo. Y a este maremágnum de calamidades se incorpora la novedad de los apagones y cortes eléctricos a gran escala que impide el disfrute de un servicio fundamental como es de luz artificial, impide la distribución del agua en las ciudades, genera pérdidas irreparables a la industria en general y, en particular, a los millones de equipos electrodomésticos de los hogares y la perdida de la muy costosa alimentación refrigerada. Este problema crea pérdidas millonarias a la pequeña y mediana industria y al comercio. En medio del descontento y el malestar pareciera ser que la política fuese la primera necesidad del venezolano. Nada más alejado de la realidad. La ceguera no deja oír al gobernante y la audición de la oposición no la deja mirar. Una dirección de la nación sorda y ciega.

III

Para profundizar la agonía del país, la crisis adiciona un fenómeno generado por la ausencia de fuentes de trabajo cónsonas con una expectativa mínimo de calidad de vida: un éxodo silencioso que lleva en sus entrañas al espíritu de una nación devastada por el caos y cuyos migrantes creen a pie juntillas que allende las fronteras patrias van a encontrar una mejor sistema de vida porque en su país la antipolítica les negó las condiciones y oportunidades para el desempeño de un oficio o una profesión en consonancia con el máximo de felicidad que demanda nuestra Carta Magna para sus ciudadanos.

La metáfora que nos ilustra la verdadera realidad es que el país político apostó a una política equivocada, tanto en la conducción del Estado como en el tipo la oposición hecha para entorpecer y sabotear y no en su rol de veedor y contralor permanente de la administración pública. Y por supuesto, es de autocrítica señalar que las comunidades y sus electores no tuvieron el tino para hacer contraloría social y de paso igual eligió a falsos políticos para conducir el país por verdaderos derroteros.

Jugamos mal la política y lo hicimos descontextualizando las realidades históricas de nuestros países periféricos. Se creyó en la ilusión discursiva de unas utopías realizables que estaban a la vuelta de la esquina y de unos horizontes que se movían al son de nuestros sinuosos deseos neolibertadores y de un restablecimiento de la paz, la justicia y la equidad mundial.

La causas y factores que generaron la crisis del acabose de los 40 años de la IV república se replicaron en múltiplos desconocidos en el ensayo de una democracia inclusiva que se ahogó en el maná de la abundancia de dólares petroleros manejados sin contraloría ni criterios de escasez. Y lo peor, se administraron irresponsablemente en nombre del soberano que por primera vez fue visibilizado y decretado como el protagonista de la nueva historia venezolana del siglo XXI. Y en el nombre de un socialismo que nunca existió, jugamos el peor juego en la historia de nuestra vida republicana en plan de ataque, menospreciando nuestra verdadera situación histórica de ser un país muy pobre que se creyó rico manejando un maná que nunca se generó desde nuestro sudor.

Lo más grave de todo es que conocimos de cerca el “tá barato dame dos” de la Venezuela saudita de Pérez I y lo replicamos sabiéndolo, lo que lo hace más desgraciado.

No ignoro en estas afirmaciones la responsabilidad que ha tenido el plan de saboteo opositor con el proceso bolivariano y su efecto en el caos del país, sería injusto no reconocerlo, pero debo señalar que en un proceso electoral los ciudadanos escogen con sus votos a quienes consideran son buenos, eficientes, honestos y valientes para gobernar. La oposición son los rechazas del elector. El proceso bolivariano se afirmaba señalando que había ganado casi todas las elecciones en un record histórico para el mundo. Y entonces, ¿qué nos/les pasó?

Hoy siento que somos piezas inservibles de un juego de ajedrez que otros jugarán en otras mesas y, lo peor, es que lo harán representándonos porque nuestra credibilidad es el de un documento sin el valor de la obra. Y eso tiene sus consecuencias. El chance de la historia se cambió para ser jugado en otras canchas que tendrán jugarán sus propias reglas, árbitros, jugadores, hinchas y apostadores. Y, por supuesto, habrá un equipo perdedor y una hinchada siempre desilusionada y sin esperanzas de volver a ser. Ahora el hacer será sin consignas ni banderas e himnos.

El cuento de nunca terminar lo repitió el Presidente Maduro al convocar para el 3 y 4 de mayo al Congreso Popular de la nación para que sus voces dictasen las propuestas para rectificar lo que fuese necesario del Plan de la nación 2019-2026. Cuantas erres más se requieren para seguir rectificando en la ceguera sorda. Se trata de rectificar qué: ¿acciones gubernamentales o personas ejerciendo el poder?

IV

Regresamos a la cotidianidad de nuestras miserias ocultas agudizadas en el novedoso estreno de los largos apagones de días y los intermitentes cortes eléctricos y a las cajas del CLAP que aparecen milagrosamente para impedir que el hambre se haga una plaga social de efectos negativos en la población ,en especial de niños en edad escolar y ancianos. La talla y peso del venezolano ha mermado significativamente volviendo añicos algunos indicadores que la revolución anunciada por de Chávez mostraba con orgullo en el mundo.

Esta novedosa escenografía encuentra a la republica sembrada en un caos ya anunciado por la postverdad mediática hace un tiempo atrás. La situación nuestra dirigencia criolla, de ambos lados se halla atrapada en el tablero de ajedrez de una política sin salidas ni soluciones viables. Buena parte del desaguadero de la crisis está en manos de los intereses internacionales que se reparten el mundo de la globalización y que enterraron al socialismo como opción. Ubíquese a potencias como China y Rusia. Si EE.UU habla del comunismo es solo como la fachada del enemigo necesario al que es necesario salvaguardar para combatirlo en su nombre.

No es posible hablar del fin de la historia y la ascensión del pensamiento único, lo que ocurre es que estamos frente a un capitalismo en su fase superior como bien lo indicó Lenin: el imperialismo que no es otra cosa que la globalización del libre mercado.

V

En esta suerte de surrealismo tropical la política nacional se hizo ficción jugando al socialismo en las fauces del ojo del hermano mayor y terminamos en el trance más aciago de una sociedad que vive la agonía de su propio apocalipsis político en el marco de una controversia de poderes enfrentados y encontrados en todos los terrenos.

Por un lado se ubica una gobernanza cada vez más aletargada por la consecuencia de sus contradicciones políticas y de Estado; del yerro de planes y acciones inmediatistas sin resultados; de una corrupción indetenible y desconocida en el mundo delictivo expresado casi con ribetes de estilo de vida; un descontento popular que no diferencia adherentes o adversarios y como guinda, la nociva secuela de una hiperinflación calificada como la más alta del mundo que pulveriza cualquier ingreso económico.

Y por la otra parte se encuentra una oposición incansable que acecha al esquema de gobierno bolivariano las 24 horas del día de todas las semanas, sin discriminar cualquier medio, que le ahoga desde adentro y desde afuera en una guerra sin cuartel autorizada y financiada por la Casa Blanca, el Congreso y el Pentágono de EE.UU, de manera pública y mediáticamente, que además cuenta con el apoyo de sus aliados globales de la Unión Europea y la OTAN.

En este espacio de la guerra de IV generación se ubican todos los teatros de operaciones factibles de utilizar. Son los escenarios de una particular guerra enclavada en el tiempo de la cotidianidad de los venezolanos, es decir, en el aquí y en el ahora que se replica todos los días en medio de una zozobra y un desaliento que gobierna la voluntad del venezolano.

La impresión de un analista cualquiera sobre la acción de gobierno es la no saber qué se podrá defender frente a una negociación final que exija una salida salomónica frente a un caos que gobierna el diario quehacer. La verdad verdadera es que al pueblo ya no le interesa que generó la crisis que le ahogó su calidad de vida, si fue la ineficiencia del gobierno, la corrupción mancomunada unidad cívico-militar-sector privado, el bloqueo económico de los gringos o la caída de los precios petroleros. Le importa otra cosa, aquello que afecta su naturaleza animal, es decir, su instinto de conservación y por ello la alimentación, los medicamentos y los servicios básicos de existencia vital se convierten en sus primacías. La cultura y lo otro de lo humano da paso a nuestro retorno natural.

La prioridad del venezolana de a pie no está en este momento en el ser de la política ni en las venideras elecciones, ni se encuentra en la esperanza milagrosa del Plan de Gobierno 2019-2025 o en la intención del Presidente Maduro de volver a revisar la rectificación de la renovación tercera de las 3R decretadas por Chávez en su momento y luego llevadas a seis erres.

Lo peligroso para una población que desesperadamente busca alimentos o medicinas es que está atrapada en el instinto natural de sus necesidades básicas y allí no funciona la razón ni el entendimiento humano del animal político de Aristóteles, sino es el animal hambriento que llevamos en nuestras entrañas.

Nuestra realidad caótica es educacionalmente interesante porque sobrepasó el umbral de la política que es el imperio de la razón que organiza la convivencia y su gobernanza para llevarnos al límite donde se alberga nuestra animalidad llena de instintos. Un dato que debe ser analizado con firmeza y frialdad ¿Somos sujetos de laboratorio o llegamos allí de manera casual? ¿Vivimos un estado de quietud controlada o estamos siendo objeto de la psicología del miedo?

Llegar a este estado natural es haber prendida la chispa de la hoguera mostrando al adversario los machetes, los mismos que en Ruanda dieron cuenta de una las masacres más horripilantes que el ser humano haya conocido en su historia, mientras la radio y televisión promovían los asesinatos en masa. La etnia Hucis dirigía el exterminio contra sus hermanos los Tusis .

Hoy lo que da temor es el peligro que una fanaticada política formada por intolerantes y fanáticos pueda generan por las medios sociales y las redes sociales al hacer suyo el derecho a la libertad de expresión y llamar a una confrontación mientras ellos disfrutan su efecto en reality show. La apología de la muerte es un delito que en las guerras de primavera tienen otra escala de valores y, por ende, otros significados. La libertad nunca será un derecho para un fanático de la violencia y promotor de la muerte.

VIII

Educere desde sus editoriales siempre ha ofrecido su contribución al esclarecimiento del pensamiento político venezolano, no porque sea un objetivo per se sino porque la educación no se entendería si no es leída en el marco de la política y de su ejercicio democrático. No obstante, por ser respetuosa de la libre expresión y del pensamiento diverso, asume que las opiniones políticas expresadas en el editorial son de responsabilidad de quien lo firma y en este caso, del director y editor de la revista.

Finalmente, esperamos que los contenidos seleccionados para esta edición No 75, sean de total agrado de sus miles de lectores en el mundo. Enhorabuena por Educere en sus 22 años de fundación y hagamos una oración en esta hora difícil para nuestro país esperando que la razón se imponga y los gritos de guerra se apaguen y se impongan la sensatez y el sentido común.

Notas de autor

Director y editor. rivaspj12@gmail.com


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