<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><?xml-model type="application/xml-dtd" href="http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.1d3 20150301//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" dtd-version="1.1d3" specific-use="Marcalyc 1.2" article-type="editorial" xml:lang="es">
<front>
<journal-meta>
<journal-id journal-id-type="redalyc">356</journal-id>
<journal-title-group>
<journal-title specific-use="original" xml:lang="es">Educere</journal-title>
</journal-title-group>
<issn pub-type="ppub">1316-4910</issn>
<publisher>
<publisher-name>Universidad de los Andes</publisher-name>
<publisher-loc>
<country>Venezuela</country>
<email>educere@ula.ve</email>
</publisher-loc>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id pub-id-type="art-access-id" specific-use="redalyc">35663240001</article-id>
<article-categories>
<subj-group subj-group-type="heading">
<subject>Editorial</subject>
</subj-group>
</article-categories>
<title-group>
<article-title xml:lang="es">Educere: veintitres años haciendo universidad (1997-2020)</article-title>
<trans-title-group>
<trans-title xml:lang="en">
<italic>Twenty-three years of academic knowledge (1997-2020)</italic>
</trans-title>
</trans-title-group>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author" corresp="no">
<name name-style="western">
<surname>Rivas</surname>
<given-names>Pedro José</given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="aff1"/>
<xref ref-type="fn" rid="fn1">*</xref>
<email>rivaspj12@gmail.com</email>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="aff1">
<institution content-type="original">Universidad de los Andes, Venezuela </institution>
<institution content-type="orgname">Universidad de los Andes</institution>
<country country="VE">Venezuela</country>
</aff>
<author-notes>
<fn id="fn1" fn-type="other">
<label>*</label>
<p>Director y editor</p>
</fn>
</author-notes>
<pub-date pub-type="epub-ppub">
<year>2020</year>
</pub-date>
<volume>24</volume>
<issue>77</issue>
<fpage>7</fpage>
<lpage>10</lpage>
<permissions>
<ali:free_to_read/>
<license xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/">
<ali:license_ref>https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/</ali:license_ref>
<license-p>Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.</license-p>
</license>
</permissions>
<counts>
<fig-count count="0"/>
<table-count count="0"/>
<equation-count count="0"/>
<ref-count count="0"/>
</counts>
</article-meta>
</front>
<body>
<sec>
<title>
<bold>I</bold>
</title>
<p>Este nuevo fascículo de Educere, la revista venezolana de educación, estrena el volumen XXIV que sale enmantado al calor de un historial que celebra el vigésimo tercer año de la aparición de su primer número impreso en junio de 1997.</p>
<p>Este proyecto editorial fue creado y auspiciado por el Programa de Perfeccionamiento y Actualización Docente (PPAD) de la Escuela de Educación de la Facultad de Humanidades y Educación, instancia académica editora y responsable de su producción y distribución física por todo el país, así como de sus canjes y donaciones institucionales; y sus andanzas autofinancieras estaban a cargo de la Fundación para el Desarrollo de la Educación Permanente (FUNDEP), instrumento instituido para generar recursos propios y apoyar econó­micamente todo emprendimiento académico que este programa tuviese a bien realizar, en especial apoyar a su revista.</p>
<p>Este primer número contó con un cofinanciamiento inicial de la Dirección de Cultura y Extensión de la Universidad de Los Andes y su aparición daba cuenta de un ejemplar artesanalmente hecho en cooperación con la oficina del Postgrado en Lectura de la Escuela de Educación, un impresor, dos compaginadores, la secretaria y el director que hacía de jefe de logística y chofer.</p>
<p>El resultado de esta actividad de autogestión apenas ahorró algunos miles de bolívares que no compensaban el esfuerzo desplegado y el operativo desarrollado. Lo importante de tal experiencia fue haberse empoderado de una iniciativa autogestionaria vinculada a la producción impresa. No obstante, descubrimos que una cosa es organizar pensamiento universitario y divulgarlo y otra, muy distinta, es incursionar en la actividad técnica de la imprenta.</p>
<p>Así, el mes de junio de 1997 mostraba un imberbe producto hecho en el formato de revista y no del libro que era una tendencia muy marcada en las revistas que se hacían en ese momento. Un corpus contentivo de un editorial histórico que daba cuenta de su génesis y siete artículos entregados de muy buena voluntad, de muchas solicitudes hechas casi a ruegos y de respuestas silentes a una insistencia de más de seis meses.</p>
<p>Tal proeza marcaba el nacimiento de esta revista y la forja de una modesta cantidad de artículos encontrados de un colectivo magisterial no acostumbrado a la escritura académica, suerte de subcultura escritora ágrafa.</p>
<p>También aprendimos que en el mundo de la escritura académica existe una lacerante realidad, los investiga­dores que publican lo hacen, como es obvio, para revistas acreditadas y, por ende, no están en disposición de arriesgar un manuscrito en una publicación en proyecto que se cuaja en la mente de un proponente de ilusiones que, obviamente, no dispone de la evidencia de un ejemplar que dé cuenta de una trayectoria y un legado.</p>
<p>No obstante, más de un incrédulo y mal pensado quedaron varados esperando el aborto de la iniciativa en ciernes o a la esperada sentencia del síndrome del tercer número que decretará la muerte de la infanta revista por falta de continuidad y perseverancia. Y para quienes emprendimos tal empresa editorial, salir era un reto. Superar la primera prueba y seguir apareciendo era sembrar y cosechar credibilidad</p>
<p>Así fue como Educere dejó de ser una propuesta para convertirse en una revista real que mostraba su primer ejemplar de 82 páginas y un tiraje de 2.000 ejemplares. Allí comenzó esta aventura recreada en el texto de su primer editorial.</p>
<p>La portada se identificaba como Educere, <italic>la revista especializada en educación, </italic>luego se enunciaría como <italic>“la revista de educación de Venezuela”. </italic>Un cambio de nombre que al no haberse notificado oportunamente a la Biblioteca Nacional, se convertía en su pecado original concebido por los atrevimientos inconsultos de la inexperiencia editorial y la búsqueda de una identidad propia en el espectro de la adictiva dinámica del libro universitario. Era el nacimiento de una inquietud editorial y del espíritu librero que empezaba a apoderarse de quienes construían una obra con el pensar diligente y prospectivo.</p>
<p>A veintitrés años de tal hito sospecho que quienes escribieron este primer número lo hicieron más por amistad con el director fundador sin experiencia que por convicción con una empresa iniciada con los tropiezos que generaría nuevos colaboradores. Y como un reconociendo sincero de esta publicación en lides onomásticas, menciono a sus autores por haber colocado a tiempo sus aportes pétreos que edificaron esta publicación periódica de la Universidad de Los Andes. Me refiero a los profesores Aníbal León, Violeta Romo de Muñoz, Plinio Negrete B, Piedad Londoño, María del Pilar Quintero; y en autoría colaborativa, Claudio Briceño, Eduírra Ch. Castellanos y Maraiángel Pérez, y a Pedro José Rivas, todos docentes de la Escuela de Educación. Nuestra eterna gratitud.</p>
</sec>
<sec>
<title>
<bold>II</bold>
</title>
<p>Esta publicación nació con una periodicidad trimestral y así se desarrolló durante doce años seguidos. La crisis económica del mundo y la recesión del 2008 bajaron los precios del petróleo y afectaron los ingresos del tesoro nacional y con ello se iniciaba un proceso gradual de deterioro en la cultura de las publicaciones académicas y del libro, en general.</p>
<p>En 2010 la crisis hizo eclosión y nos volvió a recordar que el trabajo productivo es el que genera la verdadera riqueza de un país y que la autonomía universitaria no es un acto discursivo ni de permanente autodefensa frente al eterno enemigo y total financista: el Estado. La autonomía universitaria si no va acompañando políticas, acciones y resultados en la generación de recursos económicos con sus proyectos productivos, se convierte en retórica y palabra hueca.</p>
<p>Esta crisis sacudió al mundo del libro y con ella perturbó el financiamiento estatal de las revistas universita­rias. Educere recibió el impacto de este coletazo y en 2010 se vio obligada a salir semestralmente tal como se registró en su página de metadatos. Al año siguiente, regularizó su situación periódica para convertirse defini­tivamente en una publicación científica de aparición cuatrimestral.</p>
<p>La política de los subsidios y subvenciones estatales fueron desapareciendo y la ayuda de la universidad mermó considerablemente al punto que despareció en 2017. Nada había que repartir.</p>
<p>Hoy no existe financiamiento público, en consecuencia, los directores se han convertido en los editores de la Universidad de Los Andes. Su estricto peculio es la fuente principal de financiamiento, mas allá de algunos aportes y donaciones de amigos y escritores que hacen llegar por los “caminos verdes del sistema bancario nacional”.</p>
<p>En Educere así ha sido su travesía y su trajinar se hizo a parir de un proyecto académico de auto y cogestión que garantizase que ante la eventualidad de escasez de financiamiento se mantuviese su existencia editorial. Siempre señalamos que para una buena revista el financiamiento es un medio pero no es su esencia, ni su razón de ser. Un medio nunca será misión y destino, es sencillamente un recurso nada más al que no hay que descuidar jamás.</p>
<p>Nuestra concepción autogestionaria siempre ha guiado su trayecto editorial y la mirada pedagógica de su andar magisterial siempre recordará las enseñanzas inspiradoras del gran maestro venezolano Luis Beltrán Prieto Figueroa y su proverbio tallado en palabras pétreas afirmando que <italic>“si tienes una idea lánzala al viento”, </italic>y a eso nos hemos habituado, a volar sin desmayo y a caminar en piso firme.</p>
<p>Educere ha sido galardonada con dos premios nacionales al libro de Venezuela y ha sido premiada como pocas publicaciones universitarias; hemos bebido las mieles de estar en la cima, crecimos con el reconocimiento y el apoyo de lectores y colaboradores del país y allende las fronteras patrias. Ese es nuestro patrimonio editorial, suerte de grial de la palabra que educa con sus contenidos y con el esfuerzo de una laboriosidad que se cobija con la ética de la responsabilidad, la perseverancia y la constancia.</p>
<p>Catorce años continuos en la cima del reconocimiento institucional es un premio a sus dos mil y tantos escritores y a sus millones de lectores virtuales que la hacen posible.</p>
<p>No es fácil hacer una revista, mantenerse en su periodicidad y, en nuestro caso, tener la distinción de ser desde septiembre de 2005 la publicación periódica más consultada, visitada y descargada del Repositorio Institucional Saber ULA, del país y ser una de las primeras en su género de América Latina y el Caribe.</p>
<p>En este recorrido de veintitrés años de trabajo editorial no nos cansamos de afirmar que hacemos universidad con la modestia y sencillez de nuestra obra y, en tal sentido, nuestra bitácora editorial tiene el norte en el cometido institucional de <italic>“…buscar la verdad y afianzar los valores trascendentales del hombre” </italic>poniendo sus páginas al servicio de <italic>“la orientación de la vida del país y contribuyendo al...esclarecimiento de los problemas nacionales”. </italic>
</p>
<p>En este sentido, los 1.667 artículos y documentos publicados por Educere han estado en la onda de contribuir a <italic>“…crear, asimilar y difundir el saber mediante la investigación y la enseñanza”…”…que necesita la nación para su desarrollo y progreso”. </italic>Tal orientación doctrinaria contenida en la ley de Universidades es el producto de nuestras políticas editoriales que disfrutan el valor de la libertad de expresión y la libertad de conciencia para enfrentar y denunciar las desviaciones, tanto de los gobiernos de nuestras casas de estudio, así como de los gobiernos del Estado nacional. Coincidir o debatir con ellos no es ni debe ser un problema.</p>
<p>Aprendimos a ser plurales y a concordar con el otro, respetar las diferencias de pensamiento implica no convenir necesariamente y ello no contraviene nada porque la universidad es diversidad y libertad. Nadie tiene atrapada la verdad ni ella es parte de un patrimonio que la comparte con los demás. No existe pensamiento único y ello si es un motivo para combatir tal perversidad y su práctica.</p>
<p>Esta nota editorial celebra un año más de su existencia y por tal motivo, elogiamos el triunfo de la palabra escrita y valorada; el esfuerzo sin detén desplegado por sus hacedores; la constancia y la perseverancia por saber insistir; la resiliencia frente a las dificultades; la pluralidad de plumas que escriben y dan credibilidad universitaria a la obra editada.</p>
<p>Hoy celebramos un año de trabajo universitario en medio de la crisis venezolana más terrible conocida desde que se inició el siglo XX y que hoy hace trizas al país, a la educación y a las universidades. Afirmamos que si hay motivos para celebrar y mucho, y quienes señalan lo contrario lo hacen es porque la crisis invadió su interioridad, que es el lugar donde se aloja el espíritu y reposa la humanidad forjada en un proceso que ha costado millones de años. Al morir el espíritu solo queda un cuerpo vagando en vida vegetativa como si fuese un fósil viviente.</p>
</sec>
<sec>
<title>
<bold>III</bold>
</title>
<p>El fascículo No 76 de Educere corresponde al cuatrimestre enero-abril 2020 y en sus contenidos se encuen­tran diez (10) contribuciones venidas de Ecuador, México, Chile, Cuba y Venezuela. De este corpus nueve son de investigación y uno es del género de apoyo documental (10%) y su procedencia indica que siete (70%) son del exterior y tres de Venezuela (30%).</p>
<p>De la República de Ecuador proviene dos manuscritos de indagación. Los profesores Silvia Elizabeth García González y Franz Del Pozo, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en Quito, escriben sobre <bold>La educación y sostenibilidad ambiental reto y cosmovisión universitaria. Caso Universidad Central del Ecuador</bold>; y el profesor Edgar Efraín Obaco Soto de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, delibera sobre <bold>Las competencias docentes para la resolución de conflictos en el ámbito escolar</bold>.</p>
<p>De los Estados Unidos de México el profesor Víctor Manuel Gutiérrez Jiménez, adscrito al Instituto de Estudios Superiores “Emprendedores Alfred Nobel” de Oaxaca, hace llegar su indagación sobre <bold>La filiación marxista de Vygotsky</bold>.</p>
<p>Del austral Chile proceden dos manuscritos. Las profesoras Marjorie Eny Jiménez Alborno, Angélica Alejandra Riquelme Arredondo de la Universidad de O’Higgins Rancagua de X y Angélica Alejandra Riquelme Arredondo de la Institución Universitaria de Envigado de X, abordan por vía colaborativa el estudio <bold>La literacidad como promoción del pensamiento crítico en la primera infancia</bold>. Y la profesora Dánisa Salinas Carvajal de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello de Viña del Mar, escribe el trabajo <bold>La identidad profesores de inglés en Chile: proceso de modelación multifactorial</bold>.</p>
<p>La República de Cuba se hace presente en las plumas de los investigadores Israel Acosta Gómez y Maritza Esther Águila Consuegra, adscritos al Departamento de Español-Literatura de la Facultad de Humanidades de la Universidad José Martí de Sancti Spíritus. Su aporte se intitula <bold>Una mirada a la comprensión eco-crítica de la poesía. Algunos procedimientos y acciones</bold>.</p>
<p>De nuestro país, la Universidad de Carabobo se hace palabra con el trabajo colaborativo intitulado <bold>Educación inclusiva: una referencia de investigación en las aulas de práctica docente universitaria</bold>, elaborado por las investigadoras Estefania Facchin y Elisabel Rubiano, adscritas al Departamento de Pedagogía Infantil y Diversidad de la Facultad de Educación.</p>
<p>Por su parte, la Universidad de los Andes, a través de la Escuela de Educación de la Facultad de Humanida­des y Educación, contribuye con tres investigaciones colaborativas. La primera, de los profesores Narbelina Fontanilla Lucena y Zulay Mercado Durán, intitulada <bold>Competencias investigativas actitudinales que promueve el docente en su acción didáctica universitaria</bold>. La segunda, de los profesores Ingrid Contreras Ramírez y Rubiela Aguirre de Ramírez se titulada <bold>Escritura académica y desarrollo del potencial epistémico en estudiantes universitarios</bold>. Y la tercera, escrita por los profesores Rosana León Vega y Wilmer Orlando López González aborda el tema de <bold>Las concepciones de estudiantes de Educación Media General sobre mol y cantidad de sustancia</bold>.</p>
<p>Finalmente el editorial de este número designa una celebración y un compromiso institucional: <bold>Educere: veintitrés años haciendo universidad 1997-2020 </bold>y, como es habitual, lo suscribe el director y editor de la revista.</p>
<p>La tinta es la sabia que recorre las páginas de esta revista universitaria que se forja todos los días del año, y reafirmamos que las dificultades económicas por la que atravesamos y la merma en sus colaboraciones, no serán las razones para que esta publicación fallezca, nos levantaremos si fuera el caso y sus tintas seguirán escribiendo la historia del pensamiento académico de sus escritores del mundo de habla hispana.</p>
<p>Es deseo de quienes hacemos la revista esperar que sus contenidos sean del agrado de sus lectores.</p>
<p>Mucha salud y vida para sus colaboradores y lectores.</p>
</sec>
</body>
</article>