<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><?xml-model type="application/xml-dtd" href="http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.1d3 20150301//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" dtd-version="1.1d3" specific-use="Marcalyc 1.2" article-type="editorial" xml:lang="es">
<front>
<journal-meta>
<journal-id journal-id-type="redalyc">356</journal-id>
<journal-title-group>
<journal-title specific-use="original" xml:lang="es">Educere</journal-title>
</journal-title-group>
<issn pub-type="ppub">1316-4910</issn>
<publisher>
<publisher-name>Universidad de los Andes</publisher-name>
<publisher-loc>
<country>Venezuela</country>
<email>educere@ula.ve</email>
</publisher-loc>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id pub-id-type="art-access-id" specific-use="redalyc">35663284001</article-id>
<article-categories>
<subj-group subj-group-type="heading">
<subject>Editorial</subject>
</subj-group>
</article-categories>
<title-group>
<article-title xml:lang="es">La resiliencia es la fuerza editorial de Educere, la revista venezolana de educación</article-title>
<trans-title-group>
<trans-title xml:lang="en">Resilience is the editorial strength of educere, the venezuelan journal of education</trans-title>
</trans-title-group>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author" corresp="no">
<name name-style="western">
<surname>Rivas</surname>
<given-names>Pedro José</given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="aff1"/>
<email>rivaspj12@gmail.com</email>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="aff1">
<institution content-type="original">Universidad de los Andes, Venezuela</institution>
<institution content-type="orgname">Universidad de los Andes</institution>
<country country="VE">Venezuela</country>
</aff>
<pub-date pub-type="epub-ppub">
<season>Mayo-Agosto</season>
<year>2020</year>
</pub-date>
<volume>24</volume>
<issue>78</issue>
<fpage>191</fpage>
<lpage>196</lpage>
<permissions>
<ali:free_to_read/>
<license xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/">
<ali:license_ref>https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/</ali:license_ref>
<license-p>Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Internacional.</license-p>
</license>
</permissions>
<counts>
<fig-count count="1"/>
<table-count count="0"/>
<equation-count count="0"/>
<ref-count count="0"/>
</counts>
</article-meta>
</front>
<body>
<sec>
<title/>
<p>
<disp-quote>
<p>No hay peor dificultad que aquella que no se desea superar</p>
<p>Pedro Rivas</p>
</disp-quote>
</p>
<p>
<fig id="gf1">
<graphic xlink:href="35663284001_gf2.png" position="anchor" orientation="portrait"/>
</fig>
</p>
</sec>
<sec>
<title>I</title>
<p>El Programa de Perfeccionamiento y Actualización Docente (PPAD), instancia editora de Educere, la revista venezolana de educación, adscrita a la Escuela de Educación de la Facultad de Humanidades y Educación, coloca a disposición del magisterio de habla castellana el segundo fascículo del Volumen 24 de su colección. Una edición de acceso abierto y descarga gratuita para uso y disfrute de quien tenga el agrado visitarla o descargarla.</p>
<p>La edición No 78 corresponde al cuatrimestre mayo-agosto 2020 está constituida por un corpus de trece documentos: el consabido editorial suscrito por su director y editor quien lo suscribe y firma, once manuscritos evaluados previamente y seleccionados, y una reseña bibliográfica que aborda los padecimientos y potencialidades de la educación actual.</p>
<p>De los once manuscritos que el lector tiene en sus manos, diez corresponden al área de la investigación y uno al género ensayístico. Asimismo, seis son de procedencia universitaria nacional, de los cuales cuatro provienen de la Universidad de Los Andes, y los otros, de universidades del país. Del exterior, México, España y Colombia, a través de cinco universidades, se hacen sentir al enriquecer el legado académico de este fascículo:</p>
<p>El corolario indica que seis trabajos de colaboración y cinco de autorías independientes dejaron la impronta de 28 autores. Es el magisterio latinoamericano y caribeño, y español que se encargará de valorar esta edición aniversario.</p>
</sec>
<sec>
<title>II</title>
<p>Los aportes nacionales de esta edición los establecen dos fuentes. La primera, de la Universidad del Zulia (LUZ), escrito por los investigadores de la Escuela de Bioanálisis de la Facultad de Medicina: Kenna Ferrer, Lorelis Molero, Anirelis Leal, Omaira Añez, María Araque y Ayari Ávila. Su indagación la titulan: <bold>“Influencia de la Neuroeducación en el rendimiento académico de estudiantes universitarios del Área Química”</bold>. Y la segunda, de la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET) al hacer llegar el artículo: <bold>“La formación en investigación pedagógica y enseñanza reflexiva en la educación universitaria”</bold>, elaborado por la investigadora Josefina Balbo.</p>
<p>Por su parte, la Universidad de Los Andes atesora para esta edición cuatro artículos. Dos son de la Facultad de Humanidades y Educación. El primero, de la Escuela de Idiomas y del Programa de Profesionalización Docente (PPD) intitulado: <bold>“El podcast en el desarrollo de las habilidades orales en estudiantes de Inglés como lengua extranjera“</bold>, cuyo autor es el Lic. Fernando Valentín, Gómez Barrios; y el segundo, de la Escuela de Educación, titulado: <bold>“Mediación pedagógica del docente en la enseñanza de mol y cantidad de sustancia”</bold>, fue elaborado a dos manos por la Br. María Gabriela, Fornez Rojas y el Prof. Wilmer Orlando López González.</p>
<p>En esta misma dirección los investigadores Oscar Alberto Morales y Bexi Perdomo de Flores, adscritos a la Facultad de Odontología, firman la indagación intitulada <bold>“Escribir para publicar en la universidad: una experiencia de alfabetización académica con estudiantes de Odontología”</bold>. Finaliza la contribución institucional el trabajo<bold> “La perspectiva cronológica de las TIC en las organizaciones públicas venezolanas”</bold>, de Leyda Alejandra Blanco Alarcón, investigadora adscrita al Centro de Investigaciones en Propiedad Intelectual de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Políticas y Criminalísticas.</p>
</sec>
<sec>
<title>III</title>
<p>Igualmente esta segunda edición del año 2020 se honra en publicar cinco trabajos de procedencia internacional. Los Estados Unidos Mexicanos enaltecen esta edición con tres aportaciones. El primero,<bold> “La educación transformadora en el pensamiento de Paulo Freire”</bold> de Eliseo Cruz Aguilar, adscrito al Colegio Nacional de Capacitación Intensiva de Oaxaca de Juárez, del estado de Oaxaca. El segundo es un manuscrito titulado <bold>“Programa de Educación Preescolar 1979: a 40 años de su edición”</bold>, enviado por Irma Alicia González Anaya de la Dirección de Instituciones Formadoras de Docentes, perteneciente a la Secretaría de Educación del estado de Nuevo León, Monterrey estado de Nuevo León. Y el tercero, la Universidad Autónoma de Yucatán en Mérida, estado de Yucatán, deja llegar su manuscrito <bold>“Evaluación de un programa de formación de investigadores en la región maya de México”</bold> elaborado por los investigadores Roger Jesús González González, Edith Cisneros-Cohernour y Galo Emanuel López Gamboa.</p>
<p>De la República de Colombia los investigadores Pablo Lleral Lara Calderón, José Vicente Portilla, Balvino Alfonso Barreto y Saúl Ernesto García Serrano, perteneciente a la Corporación Universitaria Minuto de Dios de Bucaramanga, Departamento del Norte de Santander, y Oscar Vicente Aguilera Dugarte de la Facultad de la Humanidades de la Universidad de Los Andes de Venezuela, hacen sus contribuciones a través del manuscrito<bold> “Epistemología de los modelos pedagógicos tradicionales y emergentes (historia oral-neurolúdica)”</bold>.</p>
<p>La vieja Europa hace su aporte a esta edición aniversario con un artículo elaborado a dos a manos por los investigadores Teodora Dumitrita Toadere y Tomás Bonavía Martín de la Facultad de Psicología de la ibérica Universidad de Valencia, el cual se intitula: <bold>“Proyecto de intervención para el desarrollo de una cultura organizacional positiva en centros educativos”</bold>.</p>
<p>Cierra esta edición una interesante reseña elaborada por el Prof. Roberto Donoso al libro: <bold>“La educación, el vacío y la frivolidad. La pesadumbre del presente”</bold>, del intelectual y profesor universitario neogranadino, Armando Zambrano Leal. Esta recensión alude a la publicación más reciente de este pensador y escritor colombiano bogotano. Donoso en su trabajo analítico muestra la aguda mirada pedagógica y reflexiva del catedrático Zambrano Leal, uno de los pedagogos contemporáneos más lúcidos y profundos del magisterio del hermano país y del continente americano de habla castellana.</p>
</sec>
<sec>
<title>IV</title>
<p>Finalmente, el director y editor de Educere editorializa la grave situación del país y su incidencia en la cultura de las publicaciones académicas con el nombre de <bold>“La resiliencia es la fuerza editorial de Educere, la revista venezolana”</bold>, a propósito de subrayar la energía desplegada por quienes hacen posible que esta publicación universitaria aparezca con regularidad y en rigor ajustada a su periodicidad cuatrimestral.</p>
<p>La resiliencia es la contundencia de una reacción de un proceso diario que lucha contra las inclemencias del caos para superar las condiciones adversas que padece el país y las instituciones educativas que vulneran la cultura de las publicaciones periódicas de las universidades del país. Cada número editado a tiempo y colocado en la red traduce la reversión de la crisis para ese momento, mientras se levanta el arte final del siguiente fascículo.</p>
<p>Esta hostilidad de una realidad enferma requiere el despliegue de esfuerzos inteligentes que generen respuestas y acciones contundentes capaces de sobrepasar los obstáculos y las adversidades que impiden laborar en situación de observancia editorial.</p>
<p>El tema grave es que la crisis se ha generalizado a todos los ámbitos de la vida nacional, a la actividad institucional y a la totalidad de los estratos sociales y culturales. Tal cuadro no es el resultado de una coyuntura pasajera, eventual o transitoria. No, el país vive una crisis estructural dada la naturaleza y magnitud de las causas que inciden en la debacle de la economía, la dinámica de la política, la vida social, las relaciones internacionales y la credibilidad de la dirigencia nacional. Su duración no es posible estimarla porque en el fondo la nación vive un estado de convulsión y de guerra interna no declarada que se agrava con la emigración forzada que se lleva nuestra juventud y al capital profesional y laboral, a la par que fractura la unión del tejido social y el sentimiento amputado de cientos de miles de familias venezolanas.</p>
<p>Las consecuencias de ello se observan en la fractura de parejas, el abandono de niños y mujeres embarazadas y en la fragmentación de núcleos familiares rurales y citadinos.</p>
<p>Mientras tanto los garantes de la seguridad y defensa de la nación son testigos del negocio dolarizado al detal de la gasolina y del contrabando de extracción fronterizo. Una economía informal socializada con base a un comercio inescrupuloso y al cohecho del gobernante, se hace cotidiana y, por ende, normal con el consiguiente menosprecio por el trabajo productivo y ético. Lo grave del caso es la aparición de una antiescuela fundamentada en la quiebra de la moral individual y colectiva que enseñar al revés y en la que se vale cualquier cosa que sirva para negociar y sobrevivir.</p>
<p>La crisis actual por su origen multicausal no puede ser manejada aisladamente de los actores y factores que la han provocado, aislarlos y excluirlos es como inventar gente y crearlos en la ingenuidad de la inocencia. El estado de polarización y división de la nación es impresionante. No obstante, es generalizada la opinión de ir a un cronograma de elecciones limpias y confiables para reelegir los poderes públicos al calor de la mirada de un nuevo consejo electoral consensuado y con observadores fiables de todas las corrientes del pensamiento y de diferentes latitudes. La incredibilidad así lo exige, el sentido lo grita y la historia lo reclama.</p>
<p>Es necesario legitimar la dirección política de la nación. Unas elecciones generales son una necesidad impostergable con base a un acuerdo político mínimo que garantice credibilidad y confianza. La Patria lo merece y el Padre Libertador también, no solo sus restos mortales deben descansar, igual su espíritu debe bajar para siempre al sepulcro. Ya es suficiente haberlo sacado a los miles de romerías electorales, en la impresión de de franelas, afiches para mítines y en la muñequería de plástico de los bazares y buhonerías. Su lustroso pensamiento en boca de sus cultores no sirvió para cumplir el cometido de sus preceptos. Bolívar debe regresar para que nos inspire en la moral y las luces de su doctrina, lo que debe evitarse es seguir desvalorizando su pensamiento de hombre universal y encerrarlo en los discursos estériles de las academias y la historia patria.</p>
<p>Es necesaria una salida inteligente y negociada a la crisis en la que “todos ganen y pierdan lo sacrificable” en proporción al poder y a su incidencia en la política y en la economía, sin olvidar que la gente está harta de la dirigencia de los partidos y agrupaciones políticas, tampoco está alerta al llamado interesado de la iglesia católica y romana o de las iglesias cristianas norteamericanas enclavadas en el país. El país no tiene credibilidad en las Fuerzas Armadas, en la dirección del gobierno nacional, en los sindicatos, en las universidades cada vez más aisladas. Hay serias dudas sobre el equilibrio, ponderación, imparcialidad y equidad los medios de información y comunicación, menos credibilidad en las redes sociales e internet porque han sido parte involucrada en la confrontación y en la generación de opiniones parceladas y comprometidas con los intereses de los poderes en juego.</p>
<p>La situación se torna caótica y su abordamiento requiere de acuerdos mínimos creíbles entre los operadores políticos internos, hoy en pugna ciega. Complica el caso la falta de credibilidad mutua dada entre las terribles descalificaciones y denuncias sobre comportamientos ímprobos entre ellos, así como los antecedentes de que sus intereses han estado colocado por encima del bien común de la nación y del pueblo todo.</p>
<p>Mientras las fuerzas políticas “revolucionarias” que hoy gobiernan la vida política y económica sigan pensando que la Patria de Bolívar es una herencia cuyo mayorazgo le pertenece en exclusividad, el país se desfigura entre caudillos internos y grupos de poder y la democracia seguirá siendo de quinta comportándose cual veleta que la mueve el que más grita, roba y busca aliados externos para garantizar su hegemonía y control del Estado y la administración de las riquezas del pueblo.</p>
<p>La oposición igualmente debe revisar su posición política infantil y endeblemente subordinada al hegemón del norte, lo cual la hace una alternativa poco confiable y nada soberana. Existe la convicción pública de que de un triunfo opositor determinará la entrega del país a las agendas de la Casa Blanca, el Pentágono y sus intereses transnacionales. Tal pretensión sería una abominación histórica para el devenir de nuestros hijos y nietos.</p>
<p>Ser parte del mundo global es algo que ningún sujeto sensato puede negar y tal realidad no puede estar supeditada a alianzas política de ningún tipo.</p>
<p>Esta observación es igualmente válida para rechazar nuestra adhesión incondicional a cualquier otra potencia regional o mundial. Desde estas páginas hemos cuestionado la decisión del gobierno nacional por haberse hecho parte del juego de los intereses de la guerra fría como aliados económicos y políticos de Rusia y China frente a una eventual confrontación de EE.UU.</p>
<p>Por su lado, si los EE.UU y sus aliados siguen involucrándose en nuestros asuntos internos y soberanos como parte de sus planes particulares hablando en nombre de nuestra democracia perdida y de unos derechos humanos que hay que restablecer y que en otras partes se violan igual o peor, sin que pase nada; el caso Venezuela no se resolverá.</p>
<p>Ya lo hemos reiterado, somos valiosos por nuestra gente, por el legado libertario que históricamente nos precede y por el derecho que nos hemos ganado a ser libres de cualquier yugo que nos quieran imponer en nombre de Dios, del modelo universal de sociedad y de la verdad única.</p>
<p>No obstante, nadie en Venezuela es ingenuo de la intención existente de los discursos salvadores que pregonan de afuera, aquende hay sus seguidores violentos y pacíficos que operan derechamente y a coro los repiten como una oración mariana, y también en nombre del miedo, sus cadenas se las ponen y acto seguido, nos la ponen. Somos también valiosos por los minerales estratégicos, petróleo y agua que en nuestro territorio existe como en ninguna parte del planeta. Esa es nuestra riqueza que la providencia dejó y a la que –fatalmente– hemos malbaratado para nuestra autoheredada desgracia.</p>
<p>Allí siempre ha estado el ojo extranjero posado en la mirilla, con la mirada en el mapa de la ocupación y el bolígrafo a la espera y sin apuro dando tiempo para que el “nuevo “presidente” suscriba y estampe la firma de los contratos de servicio leoninos o en venta de lo público al sector privado, a cambio de protección del enemigo de siempre y si no se sabe ni existe igual se inventa.</p>
<p>El quid del asunto es que vivimos en la sociedad planetaria del miedo y de los instintos manipulados a través de los massmedia y las redes sociales, cuya paranoia se expresa en forma de mensajes colocados en cadenas a través de nuestro “teléfono móvil”. Esta tarea de envío gratuito está reservada a los usuarios, no los paga el “hermano mayor, se cargan a nuestra cuota mensual. El trabajo efectivo de diseminación de datos, pensamientos, noticias y todo lo que circula por la autopista de la información, queda en nuestras manos como consumidores de información. Le hacemos el trabajo de divulgación al verdadero enemigo, que es el gran hermano invisible y protector del mundo planetario.</p>
</sec>
<sec>
<title>V</title>
<p>Como corolario de este editorial examino brevemente las páginas de la historia de los últimos años de nuestra política criolla e internacional y noto que en la carpeta amarillenta correspondiente a los yerros y equivocaciones existen demasiados papeles sin revisar menos ejecutar. Observo la carpeta de las evaluaciones y no hay nada o muy poco que haya sido sabiamente rehecho. Las rectificaciones se quedaron en juegos de palabras, consignas y cadenas del “guasap”. Las erres de la revisión, la rectificación, la reparación y el reajuste se redujeron a un discurso intencional lleno de pincelazos de enmiendas propagandísticas y de efectos emocionales inmediatos frente a equivocaciones imposibles de ocultar.</p>
<p>Nunca es tarde para enderezar entuertos. La convicción y la voluntad que son la base del “poder hacerlo” y si ello no es así es porque sigue predominando la demagogia, el incumplimiento de las promesas y una política chabacanera a granel y al detal.</p>
<p>Lamentablemente en política los errores no corregidos a tiempo o reiterados, terminan convertidos en facturas impagables y en beneficios muy rentables para el ganador que cobrará duro y sin chistar. Yerros convertidos en letras de cambio al portador y de cobro inmediato o con intereses de mora impagables. Eso es parte de lo que ha ocurrido en Venezuela y nada nos indica que mañana será distinto dados los ejercicios financieros con el manejo del dinero entregado por la administración Obama-Trump al paragobierno en sus distintas expresiones.</p>
<p>En medio de esta realidad política novelesca y caricaturizada, “venezuela” pierde el valor enunciativo de su mayúscula; el desgobierno devalúa la moneda nacional y desvaloriza al “bolivar fuerte” y le quita sustentabilidad al “bolívar soberano”; las universidades nacionales desconocen al presidente Maduro” que paga la nómina y reconocen a Guaidó como un presidente auto-designado y auto-juramentado de la república paralela que no tiene un Ministerio de Finanzas pero si dispone de dólares en los bancos internacionales y en las chequeras petroleras que EE.UU sancionó y embargó al gobierno de Miraflores.</p>
<p>Esta patética descomposición republicana se manifiesta en una economía hiperinflacionaria con un pobre y minusválido aparato productivo y un exacerbado intervencionismo estatal que asfixia la vida de la nación mientras la “economía de puertos da cuenta de lo que comemos y compramos que pasa las líneas del brutal bloqueo de la economía ejercida por la administración del señor Trump para derrocar a Nicolás Maduro.</p>
<p>En el mismo orden, la singularidad del caos político venezolano exhibe dos presidentes nacionales con adeptos y seguidores que creen en sus legitimidades: El primero es reconocido por la ONU y el otro por la OEA y 56 países del mundo; igual funcionan tres parlamentos nacionales desde la sede del Capitolio; existen dos contralores generales y dos tribunales supremos de justicia que hacen vida institucional en Caracas y en Miami. Y la ficción-realidad de lo disruptivo ofrece la guinda de la torta nacional. En aquellos estados federales que tienen gobernadores opositores, el Ejecutivo Nacional creó la figura de los “protectores del pueblo” adscritos a Miraflores que funcionan como gobernadores paralelos con asignación financiera de la hacienda pública y sin contralorías oficial ni social.</p>
</sec>
<sec>
<title>VI</title>
<p>Este escenario 2020 lo reseño para ilustrar las dificultades y sinsabores por los que atraviesa nuestra cotidianidad, cuyos embates afectan la vida de toda la nación y, por ende, a la cultura del libro y a la existencia de nuestras publicaciones periódica cada vez más endebles y a riesgo de desaparecer de la historia de la divulgación del pensamiento educativo venezolano, latinoamericano y caribeño y universal.</p>
<p>Nuestros directores, ahora también editores, luchan desesperadamente para que sus revistas sobrevivan, muchos han abandonado su tarea de dirigir sus publicaciones porque los obstáculos les han sido insuperables. A una enorme cantidad de revistas no les llegan manuscritos suficientes y sus consejos editoriales han terminado derrotados por el sinsentido de continuar editando una revista que les arranca el alma. Las revistas venezolanas son las victimas sin dolientes de la cultura del libro que fenece en el silencio de la palabra callada y la pluma sin tinta. El pensamiento editado y divulgado en las publicaciones nunca había estado tan desconcertado y moribundo.</p>
<p>Amén de la tarea editorial que no dispone de fondos para hacer su labor, las contrariedades de la cotidianidad se imponen frente a un sueldo que no alcanza para adquirir un litro de aceite de cocina o un kg de café mensual, todo conjugado con los continuos y permanentes cortes del servicio eléctrico del día y la noche. El internet es cada vez más deficiente y la telefonía móvil es muy defectuosa. A ello se agrega la falta de gasolina en las estaciones de servicio y las incansables y largas colas de días que hay que hacer para adquirir el preciado combustible.</p>
<p>Este dantesco cuadro de limitantes no será abono para cosechar un número de una revista cualquiera. Empero saber que Educere aparece con puntualidad y antes del tiempo previsto, nos estimula a seguir derrotando el pesimismo y la desilusión sabiendo que nuevos colaboradores garantizarán sus colaboraciones e impedir que el desmayo termine de sucumbir en el cementerio de las publicaciones periódicas venezolanas. Una vez allí es muy difícil salir y recuperar la credibilidad con sus autores.</p>
<p>En plena acción resiliente levantamos la copa de vino y celebramos con nuestros millones de lectores, los dos mil y tantos colaboradores y, en especial, los 28 autores que escribieron los doce manuscritos de este fascículo No 78 de Educere, la revista venezolana de educación.</p>
<p>Enhorabuena el XXIII aniversario de Educere que festeja la aparición de su primer número publicado un día del mes de junio de1997.</p>
<p>Nuestros rostros los impregnamos de optimismo y fe para alegrar el trabajo que hará posible el siguiente fascículo No 79 de septiembre-diciembre de 2020 que parecerá en en venidero mes de marzo.</p>
</sec>
</body>
</article>