A la Pediatría desde el Arte
Nelly entre flores. Otto Dix, 1924
El pintor alemán Otto Dix, antes de convertirse en un genio reconocido en el plano internacional, fue un padre prendado de su hija, a la cual representó en más de una ocasión de esta guisa: con pinta de muñeca, perfectamente nutrida y en entornos cursis. Me pregunto si, mediada la adolescencia, la buena de Nelly seguiría disfrutando de retratos como el aquí recogido. Entiendo que no. Y no solo –ay─ por esa costumbre dolorosa que tienen los de trece, catorce y quince de repudiar a sus ancestros.
A mí este cuadro, malo con avaricia, me parece que recoge de manera fiel la mirada alucinada de los padres hacia los primogénitos. Uno, a pesar de los pesares, e impulsados por las palancas de la ingenuidad, siempre los verá como los más guapos, simpáticos, bien peinados e inteligentes del mundo. A veces, siento el golpe de realidad, no es así.(Figura 1)

Otto Dix, 1924. Óleo sobre lienzo. 81 x 55,5 cm. Colección privada.

Otto Dix, 1924. Óleo sobre lienzo. 81 x 55,5 cm. Colección privada.