A la Pediatría desde el Arte
Niños pintando flores de primavera. Viggo Johansen, 1894
Me encanta este cuadro. No porque intuya que el muchacho de la parte inferior derecha pueda tener un defecto de refracción (es el que más se acerca al dibujo de los cuatro), ni por el aburrimiento que muestra la niña de la parte superior derecha, a la que el arte parece importarle bastante poco. La fuerza de esta imagen es la de los ojos de la niña del centro, que quiere aprehender las flores con fiereza mansa. En esta época nuestra, marcada por las siglas TDA, el esfuerzo de atención bien se merece una recompensa. De su autor, Viggo Johansen, sé bastante poco, la verdad. Le imagino ordenado, cosmopolita y curioso, como buen danés. (Figura 1)

