PSICOLOGÍA EDUCACIONAL Y ORIENTACIÓN VOCACIONAL

UN ESTUDIO EXPLORATORIO SOBRE EL JUEGO Y LA FUNCIÓN DE LOS ADULTOS CUIDADORES EN UN CONTEXTO DE PANDEMIA: NUEVO MODELO DE INTERVENCIÓN JUEGOTECAS VIRTUALES

AN EXPLORATORY STUDY OF THE PLAY AND THE ROLE OF ADULT CAREGIVERS IN A PANDEMIC CONTEXT: A NEW INTERVENTION MODEL VIRTUAL PLAY LIBRARY

Graciela Paolicchi
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología, Argentina
Ana M. Núñez
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología,, Argentina
Lucía Abreu
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología, Argentina
Francina Basso
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología, Argentina
Lucía Bozzalla
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología, Argentina
Eugenia Sorgen
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología, Argentina
M. Pilar Larrabure
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología, Argentina
Eliana Bosoer
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología, Argentina

UN ESTUDIO EXPLORATORIO SOBRE EL JUEGO Y LA FUNCIÓN DE LOS ADULTOS CUIDADORES EN UN CONTEXTO DE PANDEMIA: NUEVO MODELO DE INTERVENCIÓN JUEGOTECAS VIRTUALES

Anuario de Investigaciones, vol. 28, núm. 1, pp. 85-95, 2021

Universidad de Buenos Aires

Recepción: 15 Septiembre 2021

Aprobación: 21 Octubre 2021

Resumen: Este trabajo se enmarca en el Proyecto de Investigación UBACyT, programación científica 2018-2021, Tipo de apego, actitudes hacia el juego infantil y parentalidad que se articula con Juegotecas Barriales, un Programa de Extensión Universitaria de la Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires. El objetivo general es profundizar el análisis, tanto cualitativo como cuantitativo, en términos descriptivos y correlacionales, a partir de una submuestra de madres y padres de niñas y niños de 3 a 7 años que responden sobre actitudes, valores, información y creencias sobre el juego infantil en tiempos de pandemia a raíz de COVID-19 y pre pandemia. A partir de los resultados inferimos que, para las madres y padres, el juego es considerado como una actividad que favorece la aceptación de límites y el desarrollo de la empatía, facilitador en las relaciones familiares y en la relación con pares. Así, proponemos un nuevo modelo de intervención: Juegotecas Virtuales como una transformación del dispositivo y una nueva línea de investigación, que permite profundizar en el estudio de la adecuación parental a este nuevo formato frente a un escenario novedoso.

Palabras clave: Juego, Adultos cuidadores, Pandemia, Juegotecas.

Abstract: The framed of this work is the UBACyT Research Project, scientific programming 2018-2021, named Tipo de apego, actitudes hacia el juego infantil y parentalidad [Type of attachment, attitudes towards child play and parenting] that is articulated along with the University Extension Program named Juegotecas Barriales [Neighborhood Play Libraries], from the School of Psychology of the University of Buenos Aires. The general objective is to deepen the analysis, qualitative and quantitative, in descriptive and correlational terms, from a subsample of mothers and fathers of girls and boys aged 3 to 7 who answer about attitudes, values, information and beliefs about the play in times of pandemic as a result of COVID-19 and pre-pandemic. From the results we infer that, for mothers and fathers, play is considered an activity that favors the acceptance of limits and the development of empathy, facilitating family relationships and peer relationships. Thereby, we propose a new intervention model: Virtual Play Libraries [Juegotecas Virtuales] as a transformation of the device and a new line of research, which allows to deepen the study of parental adaptation to this new format facing a newfangled scenario.

Keywords: Play, Adult caregivers, Pandemic, Play libraries [Juegotecas].

Introducción

El presente trabajo propone dar cuenta del análisis de los resultados obtenidos a través del Proyecto de investigación UBACyT Tipo de apego, actitudes hacia el juego infantil y parentalidad, programación científica 2018-2021, el cual se articula con el Programa de Extensión Universitaria Juegotecas Barriales; ambos de la Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires. Estos resultados refieren a una submuestra del Proyecto de Investigación ut supra, conformada por 36 madres y padres de niñas y niños de 1 a 7 años, evaluados en tiempos de pandemia a raíz de COVID-19. Los instrumentos aplicados fueron: 1) Encuesta sociodemográfica diseñada por el equipo de investigación, 2) Escala para el estudio del tipo de apego en adultos (Cuestionario de Experiencias en Relaciones Cercanas Revisado (ECR-RS), Fraley, Waller y Brennan (2000) validado en el marco del proyecto UBACyT 2012-2015, Paolicchi-Kohan Cortada), 3) Escala de actitudes de madres y padres respecto al juego infantil (construida en el marco del proyecto UBACyT P432, 2008-2010) y 4) Encuesta diseñada para ser aplicada a madres y padres con inclusión de preguntas abiertas.

Asimismo, se detallaron nuestros estudios diacrónicos de las investigaciones anteriores, las cuales tienen fecha de inicio en el año 2008. En esta descripción ha sido posible establecer una correlación entre cada una de ellas en una línea de continuidad del trabajo de reflexión y articulación teórica. Cabe considerar que cada una de las investigaciones arrojaron un conjunto de reflexiones respecto a la temática de estudio referida, las cuales se fueron desarrollando y teorizando de acuerdo al contexto sociocultural en el cual emergen. Juego, apego, vínculos parentales, ambiente, adultos cuidadores, tecnología, entre otros, aparecen como conceptos predominantes.

Por otro lado, se presenta el recorte de la experiencia llevada a cabo en las Juegotecas Virtuales, las cuales han sido resultado del aggiornamiento del Programa de Extensión Universitaria Juegotecas Barriales en el contexto de pandemia. Esta experiencia posibilitó el estudio de nuevas modalidades lúdicas mediadas por la virtualidad, ofreciendo así una nueva mirada respecto al uso de la tecnología por parte de las niñas y los niños. Asimismo, ha sido posible ubicar el lugar de los adultos cuidadores como posibilitadores de dicha experiencia como así también siendo responsables del sostén y acompañamiento de las niñas y niños en el particular contexto de pandemia a raíz de COVID-19. Cabe destacar que dicha experiencia ha sido realizada por estudiantes avanzados en la carrera, lo cual adquiere el carácter de una práctica pre-profesional supervisada. Y, por último, se presentan las reflexiones finales devenidas del trabajo realizado en equipo hasta la fecha.

Marco teórico

Como marco teórico hemos tomado algunos conceptos de autores pertinentes con nuestro tema de investigación, los cuales han sido eje de lectura y análisis de nuestra propuesta de modo general. Por otro lado, estos conceptos seleccionados posibilitaron parte de la articulación teórica aquí presente para poder analizar nuestra propuesta y así enriquecer la temática.

Winnicott (1971) le otorga un lugar fundamental a los otros significativos para el desarrollo saludable del niño. Postuló que el jugar es expresión de un desarrollo psíquico saludable, el cual emerge a partir de la relación primordial del bebé con su madre. Es a partir de estos tempranos intercambios que surgirá un territorio de transición entre el espacio interior –subjetivo- y el espacio exterior –objetivo- denominado intermedio o transicional, en el cual aparecerán los fenómenos y los objetos transicionales que posibilitarán desplegar la actividad lúdica. El espacio transicional se co-construye entre el bebé y su madre, gracias a la contención y el sostén brindado tempranamente, lo que permite que en el niño crezca la ilusión, la creencia y la confianza sobre su propia capacidad creadora (Winnicott, 1971). Así, el sujeto humano al principio se encuentra en un estado no integrado de su personalidad y para que pueda integrarla, es decir, reconocerse como una unidad distinta a los otros y al mundo externo, es necesario un medio que responda adecuadamente a sus necesidades, al cual denominó ambiente facilitador. Su función es responder y adaptarse a sus necesidades específicas -no solo las instintivas-, sino también las afectivas, las de cuidado y las de presencia.

En ¿Por qué juegan los niños? (Winnicott, 1942) se ofrecen diversas razones, menciona el placer obtenido a partir de la actividad lúdica y enlaza el concepto con la posibilidad de desarrollar experiencias, así como, establecer contactos sociales. Otra de las nociones fundamentales que se menciona es la de creatividad, capacidad que permite que el individuo no se someta a lo establecido por los demás, sino que viva libremente, tomando parte de cada elección de su vida. Este impulso creador del sujeto surge a partir del jugar y es lo que posibilita darle sentido a los aspectos vitales porque “en el juego y solo en él pueden el niño o el adulto crear y usar toda la personalidad pudiendo así descubrir su persona” (Winnicott, 1942: 100).

En relación al lugar de los adultos frente al jugar del niño, este autor enfatiza que cuando los niños juegan tiene que haber personas responsables cerca; pero ello no significa que deban intervenir en el juego. Menciona que en caso que resulte necesario que haya un adulto dirigiendo el juego, ello daría cuenta que el o los niños no saben jugar en el sentido creador sino que se ubican en un lugar de acatamiento y señala que “el rasgo esencial de mi comunicación es el siguiente: el juego es una experiencia siempre creadora, y es una experiencia en el continuo espacio-tiempo, una forma básica de vida” (Winnicott, 1942: 96). Entonces, lo creativo, lo lúdico y el ambiente facilitador se encuentran en estrecha relación: el niño cuyo ambiente responde adecuadamente a sus necesidades puede desplegar creatividad en su modo de vivir, aspecto que será fundamental para la constitución de un sujeto autónomo con identidad propia, siendo el juego el medio a través del cual se llevan a cabo estos procesos.

Siguiendo la línea teórica en lo que respecta al desarrollo vincular de los primeros tiempos entre el bebé y el ambiente, la teoría del apego de Bowlby (1998) es una forma de conceptualizar la tendencia de los seres humanos a establecer fuertes lazos emocionales con individuos determinados. Corresponde a un vínculo que pasa de un estrecho contacto físico, a la interacción o comunicación con la figura de apego. El autor plantea un modelo sistémico que explica tanto la organización, función y desarrollo de la conducta de protección como también la amplia variedad de formas de dolor emocional que se producen como consecuencia de la separación y pérdida afectiva de la figura de apego. Según Bowlby (1998), el sistema de apego se activa en situaciones de peligro o ansiedad y está orientado a mantener cerca a la figura de protección, sin embargo el niño pequeño necesita de la disponibilidad ambiental en todo momento. La calidad de los cuidados recibidos incide sobre el desarrollo posterior de la persona.

Años más tarde, Main (2000) introdujo el campo del apego describiendo exhaustivamente la conducta y el lenguaje propios de las categorías de apego del infante, del niño y del adulto. Lo innovador de su estudio es la relación que se establece entre el apego y el uso del lenguaje del adulto. A partir del análisis literal de las transcripciones de entrevistas, se establecen los distintos tipos de apego en el adulto (autónomo-seguro, desentendido y preocupado). El hincapié estuvo puesto en pensar los efectos de los sucesos pasados en su funcionamiento actual. Se observó que los individuos que referían historias aparentemente desfavorables tenían hijos con apego seguro si la historia era contada de forma coherente.

Ahora bien, si consideramos el transcurrir de diferentes épocas ¿Se hace lugar a las modificaciones conceptuales? Es Moreno (2014) quien conceptualiza las nociones de infancia y niño y los cambios producidos conforme han pasado las épocas. Considera que cada época va configurando una forma de concebir la infancia, interviniendo los estilos discursivos al tiempo que las intervenciones institucionales establecen modos de relaciones que configuran las subjetividades. Parte de una noción que considera que el bebé ignora al objeto como tal, no lo representa tal cual; es decir, se aproxima de un modo conectivo, ignora al objeto, está dado. Puede abrirse al afuera, al interior de los objetos sin necesidad de reconocerlo. De este modo, será necesario que se establezca un recorrido que parte desde lo que el niño conecta, para luego ser acompañado por la madre quien nombra el mundo cultural, social y familiar. En este encuentro debe surgir algo nuevo, a crear, jugar, como espacio potencial compartido. El juego va a constituir al juguete, el niño que anteriormente lo ignora podrá de este modo, acceder a intensas experiencias sostenidas por la imaginación.

Para abordar las adecuaciones de los vínculos padres e hijos a través de la historia, Moreno (2014) plantea un concepto el cual denominó discurso infantil (DI) el cual refiere a la búsqueda de respuestas de los adultos por parte de los niños. Esta noción la propuso de acuerdo a los parámetros gestados en la Modernidad, si bien agregó que lo discursivo lo consideraba en transición, el autor podía vislumbrar cambios futuros de alcance incierto, pero no llegó advertir la velocidad que adquirieron en la actualidad. Cuando compara la idea de niño de la modernidad y de la actualidad, sostiene que la época actual está marcada por la revolución informática, la caída de ideales respecto del progreso propio y de sus hijos, así como la destitución de proyectos de valoración del esfuerzo en pos de alcanzar objetivos. Interesa señalar su perspectiva sobre la transformación de estos aspectos los cuales toman el cariz de la preponderancia de la imagen y la inmediatez. De este modo, considera que el DI sigue reglamentando los vínculos padres e hijos, si bien ha perdido la preponderancia que hubo de sostener. Se han instalado nuevas formas de comunicación y de transmisión. Aún así, Moreno afirma que el discurso infantil se sigue sosteniendo aunque los padres ya no sean los únicos poseedores de todo el saber. En relación con ello, postula que a la familia actual ha llegado un nuevo integrante que afecta en toda su dimensión: lo massmediático con una incidencia en el pensamiento de los niños y de los padres, si bien con variaciones en cuanto a su impacto. Así, contrario a lo que sucedía en la época anterior, los niños por su acceso a los nuevos formatos lúdicos digitales y nuevos estilos de comunicación por imágenes, están en condiciones de enseñar a los adultos sobre los contenidos que porta la tecnología. A diferencia de la Modernidad, donde los hijos como parte integrante de lazos libidinales eran dóciles respecto de los proyectos futuros elaborados por los padres, en la actualidad la impronta mediática pone en cuestión todo ese sustento transmitido por generaciones, teniendo como consecuencia la inestabilidad de la homogeneidad de las subjetividades. Esto incluye las formas de habitar lo social y laboral, hoy los padres están bajo nuevas condiciones que los ubican en una perspectiva de cambio en las estructuras de control, adoptando un posicionamiento de inmediatez para no ser dejado fuera del sistema. Niños y padres habitan lugares inestables y futuros inciertos en escenarios simultáneos.

En coincidencia con esta conceptualización sobre los cambios actuales y su impacto en los vínculos, incorporamos el enfoque modular-transformacional (Bleichmar, H.; 1997). Transitar este tiempo de pandemia permite ubicar la prevalencia del sistema motivacional hetero/autoconservación en la relación parento-filial. El confinamiento ligado a cuidarse y cuidar a otros, detectando los riesgos para la seguridad física y psíquica ocupó un lugar preponderante. Asimismo, se incrementó la ansiedad en torno a la posibilidad de enfermar y morir. Padres y madres se vieron en la encrucijada de equilibrar el cuidado de ellos mismos y de sus hijas e hijos al tiempo que era necesario no inocular un temor excesivo a los fines de mantener la regulación emocional y proporcionar momentos de distensión y ocio. Es pertinente relacionar la fuerza motivacional de la auto-hetero conservación con la regulación emocional (Aznar Bolaño, 2020). En la función hetero-conservativa se cuida la integridad emocional y eso ya forma parte del sistema motivacional de la regulación emocional.

En esta línea, Dio Bleichmar (2005) conceptualizó que la función del adulto en la regulación emocional es gestionar el interjuego de ansiedades y de esa manera preservar la integridad emocional en el niño. Es importante destacar la actividad lúdica como continuidad y preservación de un tiempo ligado a la gratificación y al placer. En este marco podemos pensar al juego como un factor de protección y como un sistema de defensa adaptativo y saludable. Así, en relación al sistema motivacional del narcisismo, el juego como expresión de la omnipotencia, dominio y una vía privilegiada para la expansión del sí mismo. Es en la actividad libre del juego que el sí mismo encuentra una vía de expresión desiderativa, un espacio en el cual sus deseos son ley y es por ello que el juego dota a la niña y al niño de una capacidad de ensayo y dominio de la realidad tanto como de funciones expresivas y organizadoras (Dio Bleichmar, 2005).

Asimismo, nos resulta interesante considerar el aporte de Golse (2015) en tanto subraya las cuestiones éticas presentes en los cuidados de los adultos ofrecidos a los bebés, niñas y niños. Desde esa perspectiva resalta la importancia de la cualidad de estos cuidados señalando que deben imperativamente desarrollarse en una atmósfera de placer compartido. Este planteo encuentra su pleno sentido en la concepción teórica en la que se sustenta el autor, que desde una perspectiva psicoanalítica y de la teoría del apego concibe al funcionamiento interpersonal como la base y el antecedente de la constitución del psiquismo infantil. Lo que acontece en la realidad externa con sus cuidadores ordena y de algún modo conduce la construcción de la realidad interior infantil, lo cual es posible gracias a la plasticidad cerebral característica de la especie humana. Sus reflexiones acerca de las cualidades requeridas en los cuidados del bebe y las niñas y niños pequeños no se refieren solamente a los adultos a cargo en función paterna y/o materna sino que incluye a los profesionales, siendo necesario aclarar que para padres y madres el infante es el objeto principal de investimiento psíquico mientras que para el y la profesional el investimiento psíquico está centrado en la cualidad del trabajo con el infante. Para ambos, señala el carácter imperativo de buscar en el cumplimentar de su tarea que ésta se desarrolle en una atmósfera de placer compartido.

Para cerrar este apartado, consideramos pertinente mencionar una conferencia reciente de Golse (2020) quien, en esta valorización de los intercambios, señala la dificultad que significa en tiempos de aislamiento social no poder mantener nuestros lazos con las niñas y los niños en encuentros directos en carne y hueso. Los lazos son la condición de nuestra libertad y de nuestra creatividad. En estas circunstancias de crisis, considera fundamental dar confianza a las niñas y niños y también a los adultos, para propiciar un atravesamiento de la crisis. Se plantea cómo mantener lo más posible las condiciones que favorecen el encuentro en situaciones en las cuales la distancia social impide el lazo a través de los sentidos proximales (tacto, olfato y gusto), tan pregnantes en los primeros años de la vida principalmente. El aislamiento social ha puesto en primer lugar a los sentidos distales (el oído, la visión), si bien el tapabocas oculta la parte inferior del rostro tan importante en la gestualidad de los intercambios. En ese sentido se plantea cuánto favorecerían los tapabocas transparentes, dada la importancia de la parte inferior del rostro en la gestualidad. Estar juntos emocionalmente (compartir las emociones) aunque se esté a más de 2 m, aunque no se puedan tocar. En ese sentido plantea que la palabra también puede tocar. Lo que les decimos los toca mucho. Los lazos y el modo de representárselos es esencial en la constitución psíquica. Esta representación pasa por la narratividad, entendida como una co-construcción entre el niño y el adulto. Toda crisis es remontable si se puede hacer un relato, guardando la marca y el recuerdo del estado anterior.

Objetivos

El objetivo general es profundizar el análisis tanto cualitativo como cuantitativo, en términos descriptivos y correlacionales, a partir de una submuestra de madres y padres de niñas y niños de 3 a 7 años que responden sobre actitudes, valores, información y creencias sobre el juego infantil en tiempos de pandemia y pre pandemia. Y, los objetivos específicos son:

1. Realizar enlaces con las respuestas que se obtienen sobre el ejercicio de las funciones parentales por intermedio de las preguntas abiertas formuladas a las madres y padres y de esta forma establecer comparaciones entre las respuestas obtenidas en pre pandemia y las ofrecidas durante la pandemia.

2. Analizar los efectos en la subjetividad epocal asediada por los cambios provocados por la pandemia.

3. Indagar cómo se inscriben estos cambios en el psiquismo infantil, cómo operan las funciones parentales en el actual contexto y los tipos de apego adulto

Metodología

El tipo de investigación es cuantitativa y cualitativa; el diseño es exploratorio, descriptivo, de tipo transversal. La muestra es incidental (N:36) y estuvo compuesta por madres y padres de niños de 3-7 años escolarizados, quienes consignaron su consentimiento informado para participar. Los instrumentos seleccionados fueron enviados por medio de distintos links a la población residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires (Lincoln, Luján y Bahía Blanca), Prov. de Mendoza: ciudad de Mendoza, Prov. de Jujuy: Ledesma, Prov. de Río Negro: Bariloche, contactadas previamente. De esta forma dimos cumplimiento a la administración de las pruebas en el contexto de pandemia actual. Los instrumentos utilizados fueron:

1- Encuesta sociodemográfica: Se obtuvieron datos sociodemográficos básicos y descriptivos como edad, nivel educativo, ocupación y conformación de la familia.

2- Escala para estudiar el tipo de apego en adultos: Escala de apego de Fraley ECS-RS 2009, validada en el marco del UBACyT 2012/2015 (Paolicchi y Kohan Cortada), que indaga tipos de apego evitativo y ansioso hacia las propias figuras parentales de los adultos entrevistados. Con el objetivo de conocer las características de apego de padres y madres de niños de 3-7 años se aplica una escala tipo Likert de siete opciones para responder. La misma consta de diez itemes y está diseñada para obtener respuestas en relación con cuatro figuras de apego, madre, padre, pareja y mejor amigo y amiga, en esta submuestra indagamos sobre el apego con madres y padres, de manera que se obtuvo un puntaje combinado para cada una de estas figuras. El instrumento está construido en base a dos dimensiones teóricas que corresponden a evitación y ansiedad que concuerdan con los dos ejes que representan cuatro campos diferentes y que conceptualizan los tipos de apego. En la Escala de Relaciones Cercanas Revisado (ECR-RS) de Fraley, RC.; Waller, NG. y Brennan, KA. (2000) los autores definen ansiedad como temor a perder o a ser abandonado por esa persona y evitación como tendencia a la separación y la desconfianza del cuidado de esa figura. A partir de estas dos subescalas definen los diversos tipos de apego: Seguro: Percepción positiva tanto de sí mismos como de los otros, se muestran predispuestos para poder acercarse e involucrarse afectivamente con otros. Se sienten cómodos con la intimidad y la autonomía. Ansioso/Preocupado: Búsqueda de intimación con otros, pero con temor a ser rechazado o desvalorizado. Evitativo: importancia de la realización y la autoconfianza a costa de perder la intimidad con otros. Defensivamente, desvalorizan la importancia de los vínculos afectivos. Temeroso: deseo de intimar con otros, pero con desconfianza de los demás. Evitación de la involucración sentimental. Son dependientes y temen ser rechazados.

3- Escala de actitudes hacia el juego infantil: instrumento para evaluar las actitudes respecto del juego construido por nuestro equipo de investigación anteriormente en el marco del Proyecto UBACyT P432 2008-2010.

4- Preguntas abiertas: Las madres y padres respondieron preguntas abiertas y modos de resolver diferentes situaciones a fin de relevar datos acerca de sus actitudes, creencias, valores y de la información con la que cuentan acerca del juego infantil y su función durante el desarrollo. Las respuestas obtenidas se relacionaron con las funciones parentales en tiempos de pandemia, aislamiento social y escolaridad presencial suspendida. Se analiza el sostenimiento de las funciones parentales. Se realiza una lectura y análisis cuantitativo de contenidos manifiestos o explícitos, por lo que se trabaja con las frecuencias de aparición de los temas, los cuales permitieron realizar comparaciones pertinentes. Se efectúa un estudio de tipo cualitativo, en el que se pone énfasis en la inducción analítica y el método de las comparaciones constantes. Se construyen categorías para estudiar el grado de concordancia con el tipo de apego informado, la correlación de estos últimos datos se presentará en una próxima publicación.

Investigación diacrónica: ¿Qué nos dice nuestra propia investigación en el tiempo?

Nuestro tema de investigación siempre fue en relación al juego infantil y la valoración de los adultos respecto a él. A lo largo de los años de investigación, lo hemos relacionado con los tipos de apego, las funciones parentales, trabajo de los docentes en las escuelas, analizado biografías lúdicas y encontrado similitudes y diferencias según diferentes comunidades con quienes trabajamos.

En el año 2009, a través de talleres destinados a madres y padres -en su mayoría de origen de países limítrofes (Bolivia y Perú)- registramos la significativa valoración que le otorgaban a la función de la escuela y la consideraban soporte y referencia en la construcción de las funciones parentales. Depositando expectativas de promoción social. Fue un trabajo centrado en el método biográfico que posibilitó rescatar, escuchar y reconocer identidades.

Tres años más tarde, en el 2012, realizamos un estudio en el cual planteamos que las características presentes en la constitución y ejercicio de las funciones parentales obedecían a variados condicionantes. De ese modo, tomamos el aspecto micro que focalizaba en los tipos de apego hallados tanto con sus propios padres como con sus hijas e hijos. Otro aspecto, que denominamos macro el cual referimos a la producción de subjetividad en tanto se den las condiciones para generar un sujeto histórico, socialmente situado.

Con estos antecedentes, ya en el 2016 articulamos directamente las funciones parentales con los contextos escolares. En el trabajo con los docentes en los talleres, reflexionaron sobre su relación con el niño-alumno favoreciendo la emergencia de diversos relatos. En los talleres con padres la reflexión permitió deslindar las funciones de la escuela y las parentales, sus límites y alcances.

En el último anuario publicado, 2020, dimos cuenta de la relevancia que adquiere la actividad lúdica, como así también de la presencia y disponibilidad de los otros significativos para la constitución psíquica de cada sujeto. Allí concluimos que

los resultados encontrados hasta el momento nos arrojaron novedosos aportes: no encontramos diferencias significativas entre madres y padres con apego seguro como con apego inseguro en muchas de las respuestas. Hay una tendencia general a mostrarse continentes con las niñas y los niños, disponibles frente a sus demandas e implicados en la crianza, valorando los momentos de juego y de pasar tiempo conjunto (Paolicchi, Núñez, Larrabure, Bosoer, Abreu, Bozzalla, Sorgen, 2020)

Último estudio: análisis de resultados bajo el nuevo contexto de aislamiento

Se presentan los datos recogidos con la encuesta sociodemográfica: la muestra estuvo compuesta por 36 madres y padres, de los cuales el 38,8% residen en CABA, 36,1% en el conurbano bonaerense, 19,4% en el interior de la Provincia de Buenos Aires y 5,5% en otras provincias. Sus edades varían entre 27 y 42 años, con una media de edad de 35,53 y un desvío standard de 4,663. En cuanto al género, un 77,8% son mujeres y 22,2% varones. El 63,9% de la muestra mencionó estar casados, 30,6% solteros y 6,9% divorciados o separados. Acerca del nivel de estudios el 83,3% cursó estudios universitarios completos, 8,3% estudios secundarios, 5,6% estudios primarios y 2,8% declararon no tener estudios. Acerca de las ocupaciones, 23 son profesionales, 11 empleados, 1 ama de casa y 1 declaró que no trabaja. Se indagó sobre la presencia de ambos padres en su casa durante la infancia y adolescencia, en el 91,6% de los casos hubo presencia de ambos y en el 8,3% de uno de ellos. A continuación presentamos los datos numéricos en formato de gráficos, de elaboración propia, para facilitar la lectura y poder plasmar visualmente la diferencia en las respuestas de la muestra:


Para la evaluación de los tipos de apego de las madres y padres, se aplicó el cuestionario ECR-RS, el cual permite calcular las subescalas de Ansiedad y Evitación de los adultos hacia sus madres y padres. Bajo un margen posible entre 1 y 7 puntos, la ansiedad hacia las madres marcó una media de 2,989 (ds =1,40) mientras que la evitación tiene una media de 2,1319 (ds=1,42). En referencia a las relaciones con los padres, la ansiedad marca una media de 3,306 (ds =1,71) y la evitación tiene una media de 2,1319 (ds =1,45). Detectándose en esta muestra una superioridad de la ansiedad hacia los padres sobre la ansiedad hacia las madres sin registrarse diferencias en la subescala de evitación. Por otro lado, si se calcula la totalidad de la muestra que incluye ambas figuras parentales, la ansiedad marca una media de 3,147 (ds=1,41) mientras que la evitación posee una media de 2,1319 (ds=1,33) reafirmando la diferencia superior de la ansiedad sobre la evitación.


Si comparamos las medias muestrales de la pre-pandemia con las medias de pandemia, se observa menor ansiedad (M=2,989) y menor evitación (M=2,1319) hacia las figuras maternas en quienes contestaron en los años 2020 y 2021 en relación con quienes lo hicieron previamente al 2020 (M ansiedad= 3,355 y M evitación=2,5366). Lo mismo sucede con las figuras paternas, siendo menor la ansiedad (M=3,306) y la evitación (M=2,1319) en los grupos más recientes en comparación con los anteriores (M ansiedad=3,774 y M evitación=2,5216). De esta manera, se puede observar que, si bien no hay diferencias estadísticamente significativas (p<0.05), existe una tendencia a percibir un apego más seguro con las propias figuras parentales en los últimos años, en lo que respecta a las dimensiones de ansiedad y evitación. Por otra parte, con los datos obtenidos de ambas subescalas puede calcularse el tipo de apego específico de cada sujeto hacia sus figuras parentales. Con respecto a las relaciones de apego con las madres, un 6% tiene un Apego Evitativo, 18% un Apego Preocupado, 10% un Apego Temeroso y 66% un Apego Seguro. Acerca de las relaciones de apego con los padres, un 7% tiene un Apego Evitativo, 28% un Apego Preocupado, 13% un Apego Temeroso y 53% un Apego Seguro. Finalmente, acerca de ambas relaciones parentales un 7% tiene un Apego Evitativo, 26% un Apego Preocupado, 7% Apego Temeroso y 61% Apego Seguro.


En cuanto a las preguntas abiertas confeccionadas por el equipo de investigación se elaboraron categorías con sus respectivas definiciones. Se seleccionaron para este trabajo dos preguntas, una referida a juego: Pregunta 1) ¿El juego influye en el crecimiento durante la infancia? ¿De qué forma? y otra a apego: Pregunta 2) ¿Cree usted que su hijo está teniendo una infancia mejor que la que usted tuvo? ¿Por qué?


A la pregunta 1 contestó afirmativamente la totalidad de la muestra con respuestas válidas (n=36) y a la pregunta 2 respondió afirmativamente el 77,7%, mientras que el 22,2% lo hizo de manera negativa. Las respuestas obtenidas posibilitaron la detección de tendencias respecto a determinados tipo de apego y creencias, información y valoración hacia el juego. En la pregunta 1) las categorías elaboradas fueron 1) Centrada en el aprendizaje: se incluyeron las respuestas a) Centradas en el aprendizaje escolar (6,66%) y las referidas a b) competitividad (0%); en la categoría 2) Centrada en el vínculo: se incluyeron respuestas a) Centradas en vínculos con otros significativos (17,33%), b) Centradas en la capacidad de espera (0%), c) Centradas en la aceptación de límites (4%) y d) Empatía (2,66%). La categoría 3) Centradas en las emociones positivas (9,33%), la categoría 4) Centradas en la imaginación y la creatividad (17,33%) y la categoría 5) Centradas en el desarrollo global (6,66%) que incluye a) Crecimiento (9,33%), b) Maduración (1,33%), c) Destrezas físicas (1,33%), d) Habilidades intelectuales (5,33%) y e) Ejercicio de la experiencia (18,66%).


En relación a la pregunta 2 contestaron 36 madres y padres. Las categorías elaboradas estuvieron 1) Centradas en el vínculo familiar: a) Referidas a lo afectivo/emocional (35,85%), b) Referidas al tiempo juntos (22,64%), c) Referidas a la comunicación (15,09%) y d) Referidas a la puesta de límites (1,89%). La categoría 2) Centradas en los juegos elegidos incluye respuestas a) Referidas a tecnologías (1,89%) y b) Referidas a los juegos motrices en espacios públicos (0%).

La categoría 3) Centradas en los recursos económicos (5,66%), la categoría 4) Centradas en aspectos del entorno (9,43%) y por último el (7,55%) corresponde a respuestas que no se pudieron categorizar.


Las respuestas a la pregunta 1 que han obtenido la mayor ocurrencia refieren a desarrollo en sentido global, resaltando los procesos de cambios estructurales, funcionales y conductuales significativos que se manifiestan en las niñas y los niños a lo largo del tiempo. Es significativo el porcentaje que remite al ejercicio de la experiencia como adquisiciones construidas en el saber cotidiano, lo cual implica un desafío para las madres y padres como oportunidad de encuentro y de desarrollo de la creatividad y la búsqueda de alternativas de comunicación y de imaginación. Asimismo, la categoría centrada en el vínculo, identifica al juego como facilitador en las relaciones familiares y en la relación con pares, de este modo, el juego es considerado como una actividad que favorece la aceptación de límites y el desarrollo de la empatía, ambos procesos fundamentales en la constitución de los vínculos. Las respuestas incluidas en la categoría imaginación y creatividad refieren a la capacidad del niño de crear espacios y situaciones ficcionales que le permitirán el desarrollo de la psiquis y la adquisición progresiva de autonomía. En otras respuestas se enfatiza un factor importante que refiere a las emociones positivas, en esta categoría las respuestas vinculan al juego con la obtención de placer, es decir que permite vivencias satisfactorias y la formación de nuevas representaciones adecuadas sobre lo que significa jugar. Es en esta misma línea que Dio Bleichmar (2005) refiere a la actividad lúdica como continuidad y preservación de un tiempo ligado a la gratificación y al placer, ubicando así al juego como un factor de protección y como un sistema de defensa adaptativo y saludable. En este sentido la función parental supera dificultades para habilitarse en un saber y poder desplegar su propia potencialidad, adecuándose a las necesidades de sus hijas e hijos para promover sus capacidades lúdicas.

Respecto de la pregunta 2, la mayor ocurrencia de respuestas se concentra en la categoría vínculo familiar, que se relaciona con el sostén de las funciones parentales y con la calidad de los estilos de crianza: disponibilidad afectiva, comunicación, tiempo compartido y puesta de límites. Los padres resaltan la importancia de ofrecer una estimulación adecuada, una comunicación consistente, continua y actualizada, lo que supone el armado de andamiajes vinculares que permitan dar respuesta en este tiempo en el que se transita la pandemia. Justamente cuando la temática de la competitividad en el aprendizaje escolar, cuando no hubo escolaridad presencial y espacios referidos a juegos al aire libre, cuando hubo aislamiento social, no tienen respuestas en la muestra.

Asimismo, del total de las respuestas hay 11 que refieren a la importancia de dedicar tiempo, mayor presencia de ambos padres y particularmente del padre. O sea, casi el 30% de la muestra refiere al tiempo compartido. Resulta significativo este dato en cuanto a una mayor comprensión epocal del valor del juego en el desarrollo.

La relevancia otorgada al aspecto emocional y al tiempo compartido en un escenario de aislamiento, de falta de contacto social, de no asistencia a la escolaridad presencial, permite pensar en la continuidad y fortaleza de las funciones parentales como aquello que permanece, aún en los cambios ambientales, sociales y económicos.

Las respuestas hacen referencia a los juegos vivenciados en los vínculos familiares y comparan las experiencias propias de los padres con las vivenciadas con sus hijos. Cabe destacar que a diferencia de muestras anteriores (2017-2018-2019), en las cuales las respuestas referían a juegos desarrollados en el espacio público, estableciendo diferencias con los juegos mediados por las tecnologías, en la muestra que presentamos en este artículo no hay respuestas que refieran a los juegos motrices en el espacio público, posiblemente por no poder acceder a éstos durante una etapa de la pandemia. Algo similar sucede con la pregunta 1 en lo que refiere a competitividad en el espacio escolar, en el que no obtuvimos respuestas, siendo éste otro espacio ausente en forma presencial durante una etapa de la pandemia. Respecto a la categoría del acceso al juego relacionada a recursos económicos, es significativo respecto de la muestra anterior el descenso del porcentaje de respuestas, que analizamos en el mismo sentido ya que durante la pandemia se acrecentaron las restricciones económicas y las preocupaciones por la estabilidad laboral y se privilegiaron otros aspectos vinculados a la satisfacción de las necesidades básicas.

En relación a las diversas situaciones enmarcadas en contextos de interacciones y a la modalidad de respuesta parental, elegimos para este trabajo la situación que plantea: Cuando comparte un paseo, un juego, con su hija o hijo y exploramos 3 modalidades diferentes de respuestas parentales: 1) “¿Juega porque su hija o hijo se lo pide?” obteniendo los siguientes resultados, 16 respuestas a veces, 13 casi siempre, 1 casi nunca y 5 siempre. 2) “¿Toma usted la iniciativa?”, en este caso los resultados son: 28 respuestas a veces, 2 casi siempre, 1 siempre y 4 casi nunca y 3) “¿Elige usted el juego?” como resultados surgen 28 respuestas a veces, 4 casi nunca, 2 casi siempre y 1 siempre.


A partir de estos resultados se pueden establecer relaciones con la pregunta que plantea si las madres y padres reconocen el papel que desempeña el juego en el crecimiento de sus hijas e hijos. A partir del análisis de los resultados se puede inferir que son madres y padres que, si bien juegan con sus hijas e hijos, lo hacen mayoritariamente porque ellos se lo piden, que sólo a veces toman ellos la iniciativa y eligen el juego.

Asimismo, si analizamos la pregunta: “¿Conoce con qué juegos o juguetes se divierten sus hijas e hijos?” respondieron afirmativamente todos los encuestados, mientras que a la pregunta ¿Inventa usted juegos para jugar con sus hijas e hijos? respondió afirmativamente un 77,7% y negativamente un 22,2%.


Respecto a los resultados del Cuestionario ECR-RS se mantiene la tendencia de las respuestas de apego seguro, según indica lo establecido en la literatura sobre el tema. Se observa que el apego seguro con la propia madre supera al apego respecto al padre. En una próxima publicación se presentará el análisis del tipo de apego hallado en relación a la escala Likert, las preguntas abiertas y a las situaciones de interacciones.

En síntesis, podría inferirse que se trata de madres y padres atentos, que tienen buena valoración del juego, que lo consideran importante para el desarrollo, que conocen con qué juegos o juguetes se divierten sus hijas e hijos, que son capaces de inventar juegos, que facilitan y promueven la actividad lúdica, pero que no eligen a qué jugar y que sólo a veces toman la iniciativa, denotando que tienen dificultades para involucrarse activamente en ella. Se podría plantear que subyace la creencia de que los que juegan son las niñas y niños. En este sentido se destaca la relevancia del trabajo en las Juegotecas [que se detalla en el siguiente apartado] para brindar herramientas que habiliten sus potencialidades para jugar, para que los adultos cuidadores inicien, propongan, como así también acepten las propuestas de sus hijas e hijos, abriendo de este modo un espacio conjunto que promueva el jugar de a dos, de a tres, o más

Caja de herramientas lúdicas: nuevas formas de pensar al juego ¿sólo virtual?

El marco de la situación sanitaria mundial a raíz del COVID-19 llevó a un aislamiento social preventivo y obligatorio que modificó no sólo las prácticas cotidianas de toda la sociedad sino también y fundamentalmente, las prácticas cotidianas de las familias en particular. En consecuencia, desde el Programa de Extensión Universitaria Juegotecas Barriales de la Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires, realizamos un aggiornamiento a las prácticas usuales y como resultado formamos las Juegotecas Virtuales, el cual funciona hasta hoy en día y se articula con nuestra investigación en curso. En estas Juegotecas Virtuales los estudiantes se conectan virtualmente a través de diferentes plataformas (videollamada de Whatsapp, Meet, Zoom entre otros) y posibilitan el juego con niñas y niños. El contexto social actual nos desafía a pensar otras estrategias de juegos para explorar y experimentar mientras permanecemos en nuestra casa, las cuales pueden diferenciarse de las que ofrece un espacio educativo por ejemplo, pero que sin embargo mantienen la esencia del juego como propio del desarrollo subjetivo de cada niña y niño. Esto significa que los juegos no fueron únicamente aquellos construidos en formato virtual sino que se utilizó la virtualidad como medio para dar lugar a los juegos tradicionales, que se realizan habitualmente en forma presencial, como jugar a las cartas, dibujar, bingo, fútbol y escondidas, entre otros.

Así, ideamos un dispositivo que llamamos caja de herramientas lúdicas con la intencionalidad de promover en madres y padres la iniciativa para realizar diferentes actividades de juego con sus hijas e hijos de acuerdo a su edad de desarrollo. Allí detallamos qué materiales eran necesarios para cada juego, siempre diseñados para poder ser realizados con lo que tendrían en sus hogares con el fin de respetar el aislamiento. Esta propuesta ha permitido, por un lado, retomar algo de la construcción del juego más artesanal y el poder reutilizar materiales disponibles en desuso o reciclables. Por otro lado, ha permitido instalar la posibilidad de la construcción del juego en casa, y esa construcción es en conjunto con un otro, adulto o par y sin dudas, ello provoca también efectos del orden subjetivo.

Además, convocamos a los estudiantes de nuestro equipo del Programa de Extensión Universitaria para adaptar las actividades desarrolladas de manera presencial con el fin de no interrumpir el funcionamiento del dispositivo pre pandemia. Así, podemos afirmar que generamos un nuevo modelo de intervención: las Juegotecas Virtuales. Esta nueva modalidad de Juegoteca (adaptada al contexto global) llegó para quedarse, ya que puede permanecer en el tiempo de forma autónoma o articulada con la presencialidad cuando sea posible. Este nuevo modelo tiene etapas en función de lo que se encuentra en la propia experiencia y en tal, se han tomado iniciativas que permitieron la continua intervención. Ahora bien, ¿qué entendemos por tomar la iniciativa? ¿Qué nos llevó a sostener un espacio de juego durante la pandemia? La propuesta fue la del estímulo. Se instaló el juego en cada casa mediante un contacto virtual con un otro, en este caso, exterior y lejano, y de ello emerge una conexión cercana y de confidencialidad provocando vínculos de confianza que se han sostenido durante un año e incluso más. En este caso, consideramos que la actual relación que sostienen las niñas y niños de la época con la tecnología y sus medios, favorecieron que dicha iniciativa haya sido aceptada. Así es como Moreno (2014) sostiene que “los llamados nativos digitales están conformados de forma diferente a los inmigrantes y más aún a los ignorantes digitales” (Moreno, 2014: 126) ya que se instaló una nueva forma de comunicación y de transmisión donde “los niños, nativos digitales, están en fluido contacto conectivo con los medios, sus mentes han sido conformadas (reformateadas) por su temprano contacto y con la posibilidad de conectar y manejarse con los dispositivos” (Moreno, 2014: 126).

En el transcurso de esta experiencia, hemos podido observar y determinar la disponibilidad del adulto -ya sean los estudiantes o los adultos cuidadores- como facilitadores. Es este adulto quien, en primer lugar, acepta la propuesta, reconoce la importancia del encuentro lúdico, convoca la participación de la niña o el niño y ofrece su tiempo y disponibilidad para que ese encuentro tenga lugar, generando así una escena (para jugar) y porque, según Winnicott (1967),

por el hecho de estar presentes, confiables y congruentes, proporcionamos una estabilidad que no es rígida, sino viva y humana, y eso hace que el niño se sienta seguro, y pueda crecer. Éste es el tipo de relación que puede absorber e imitar (Winnicott, 1967: 48).

En esa matriz de atención y cuidado la niña y el niño se conoce a sí mismo, habilita a conocer el mundo e insertarse en sociedad ya que estas niñas y niños pueden ser nativos digitales pero antes que nada, todo ser humano es nativo vincular. Es así como, en cuanto a la disponibilidad del adulto cuidador como facilitador de la escena lúdica, cabe mencionar lo referido por Golse (2020) en tanto considera que en este contexto de pandemia resulta fundamental dar confianza a las niñas y niños y como así también a los adultos, propiciando el atravesamiento de lo que se presentó (y se presenta) como crisis. Por otro lado, considera importante reconocer y reubicar la palabra como un modo de establecer un contacto con el otro, refiere a una narratividad co-construída entre el niño y el adulto. Hablar de lo que nos pasa, tocar con la palabra, elaborar lúdicamente nuestras emociones, fueron algunos de los lineamientos con los cuales pensamos y abordamos nuestro actual trabajo.

Por otro lado, cuando Winnicott (1942) hace referencia al placer -obtenido a partir de la actividad lúdica- relacionado con la posibilidad de desarrollar experiencias y establecer contactos sociales; pensamos que esta referencia a los contactos sociales se ubica en la misma intención de las Juegotecas Virtuales, en tanto se promueve recuperar algo de ese contacto con el otro que se presentó inesperada y obligatoriamente interrumpido por el aislamiento. Y, ese recuperar, está mediado por el juego.

Esta nueva cotidianeidad de los niños y niñas también ha sido trasladada a los propios estudiantes del Programa. Resulta interesante destacar que reconocen y refieren al espacio de Juegotecas Virtuales como una experiencia placentera, de disfrute y aprendizaje pre-profesional a pesar que en un principio, al interior del equipo, no sabíamos cómo iba a funcionar y reinaba la incertidumbre. Sin embargo, a medida que se fue desarrollando la propuesta, fueron los propios estudiantes quienes empezaron a delimitar unas primeras respuestas: “pensé que no podría ejecutar la idea, por suerte los niños con los que sostuve los encuentros me demostraron lo contrario. La idea que motoriza el Programa de Extensión es que el juego es salud, y en este contexto se encuentra vulnerada tanto la salud física como la mental”, fue uno de los testimonios de una estudiante. En esta misma línea, en relación al escenario de aislamiento, otra estudiante expresó que “me parece vital darle a los niños y las niñas un espacio donde puedan jugar ya que la cuarentena y la suspensión de las actividades escolares cercenaron los espacios principales de juego” y una tercera agregó: “considero de suma importancia este espacio de juego ya que les permite a los niños canalizar las emociones, intentar comprender un poco la situación y poder expresarse”. Además, un estudiante consideró a las Juegotecas Virtuales “totalmente importantes como necesarias, es un modo de llegar a la comunidad en nuestro caso, a las niñas y niños, manteniendo el lazo y brindando un espacio de juego como de contención…una gran idea realizar esa adaptación para este difícil momento que nos toca vivir”. Y, en tanto valoración personal, una estudiante sostuvo que “al continuar con esta actividad recupero algo de la rutina que tenía y jugar para los niños es sumamente importante pero principalmente porque se le ofrece un vínculo, algo afectado por la cuarentena”. Asimismo, cabe mencionar que son estos mismos estudiantes quienes diseñan e implementan las actividades lúdicas, realizan enlaces teóricos, registran las observaciones en notas de campo, participan en los ateneos de supervisión a través de la plataforma Zoom.

Y, para cerrar este apartado, vale mencionar que durante este tiempo, el equipo ha sido referente para los adultos cuidadores con quienes trabajamos. Es decir, no solo han valorado el trabajo realizado desde las Juegotecas Virtuales, sino que han solicitado alguna forma de orientación frente a dudas sobre la crianza. En consecuencia, surgió la propuesta de talleres virtuales de reflexión dirigido a madres y padres y brindar de ese modo acompañamiento profesional. Además, nos consultaron sobre el uso y abuso de Internet en tanto no pueden permanecer junto a sus hijos absolutamente todo el tiempo que navegan; y eso les provocaba cierto temor respecto a qué tipo de páginas acceden. Ante esta última demanda, diseñamos una orientación de filtros parentales online para que pudieran utilizar en sus diferentes dispositivos (celulares, computadora, notebook, tablets y Smart TV). Debido a la utilización de Internet como herramienta de nuestros encuentros, así como también de uso escolar, como entretenimiento y búsquedas de juegos, es que consideramos de suma importancia que conozcan estos filtros -Google family link y la opción específica para videos es YouTube Kids- que sirven para restringir el acceso a páginas web o aplicaciones que pueden resultar de riesgo desde un posicionamiento de protección de los derechos de las niñas y niños.

Consideramos que nuestras intervenciones, sumado al armado y el ofrecimiento de la caja de herramientas lúdica, sin dudas posibilitó replicar una vez más la necesidad de integrar a los adultos cuidadores como parte del trabajo que se realiza en la práctica lúdica con niñas y niños.

Reflexiones finales

Esta instancia de cierre nos permite reflexionar sobre todo lo trabajado desde el año 2009 hasta este último tiempo -con una pandemia incluida- y cómo ello de alguna forma ha podido ser transmitido no sólo en el ámbito académico, sino también incluso con la comunidad, a quien se le ofrece parte de nuestro acompañamiento y labor profesional.

Con respecto a nuestro objetivo general, y considerando el análisis específico de las respuestas del último estudio exploratorio, podemos decir que aquellas correspondidas a la pregunta 1 refieren a desarrollo en sentido global, y sobre la categoría centrada en el vínculo encontramos que el juego es considerado como una actividad que favorece la aceptación de límites y el desarrollo de la empatía, identificando al juego como facilitador en las relaciones familiares y en la relación con pares. Y respecto de la pregunta 2, observamos que los adultos cuidadores resaltan la importancia de ofrecer una estimulación adecuada, una comunicación consistente, continua y actualizada, lo que supone el armado de andamiajes vinculares que permitan dar respuesta en este tiempo en el que se transita la pandemia.

Asimismo, a partir del análisis de los resultados, inferimos que aquellas madres y padres que no logran jugar con sus hijas e hijos lo presentan como un déficit; es decir, si bien juegan con ellos, lo hacen mayoritariamente porque se lo piden. Ahora bien, sí conocen con qué juegos o juguetes se divierten sus hijas e hijos, y son madres y padres que tienen buena valoración del juego (lo consideran importante para el desarrollo) como así también del tiempo compartido, siendo un aspecto que relacionamos a un tipo de apego seguro, tanto en las madres como en los padres, dado que la muestra arrojó datos que lo convalidan. Lo consideramos como posibilitador de ofrecer una base segura desde donde la niña y el niño puedan explorar el medio, así como jugar, pero con la condición de tener a las figuras de apego disponibles frente a una situación de alarma.

Destacamos estas últimas valoraciones especialmente, porque nos permite destacar la fortaleza de las funciones parentales en una coyuntura de aislamiento -de falta de contacto social, interacción con pares, ausencia de la escolaridad presencial, entre otras. Es en este sentido, que podemos valorizar la importancia de nuestra caja de herramientas lúdicas, la cual propició la propuesta de estimular a los adultos cuidadores para que propongan una actividad lúdica y compartir tiempo con sus hijas e hijos. Luego, la iniciativa desde el Programa de Extensión Universitaria, el nuevo modelo de intervención: Juegotecas Virtuales que instaló el juego en cada casa mediante un contacto virtual con un otro, en este caso exterior y lejano, un estudiante del Programa, y de ello emergió una conexión cercana y de confidencialidad provocando vínculos de confianza que se sostuvieron durante todo el año 2020 al presente. Este espacio de juego en un contexto de mucha incertidumbre, facilitó -en algunos casos- elaborar y contrarrestar situaciones de inseguridad y desvalimiento; los adultos cuidadores lograron atender las necesidades de sus hijas e hijos de jugar y confiaron en otras personas para facilitar la actividad lúdica.

Por último, hemos podido teorizar una vez más sobre la importancia de las relaciones tempranas, el juego y lo vincular y cómo permanecen invariables en el desarrollo saludable de las niñas y los niños, y sin dudas, en el ejercicio de pensar nuestra práctica profesional. En consecuencia, proponemos la construcción de generar una nueva línea de trabajo donde el dispositivo de Juegotecas sea una atmósfera de placer compartido (Golse, 2015); porque frente a un escenario novedoso, como el caso de la pandemia a raíz del COVID-19, es necesario un ambiente que cuide, ampare, que se adapte a los cambios, donde esta atmósfera fortalezca el vínculo en un medio tan castigado.

BIBLIOGRAFÍA

Aznar Bolaño, M. (2020). La hetero-autoconservación amenazada: El despliegue del psiquismo para hacer frente a la pandemia. Clínica Contemporánea, 11 (3), Artículo e20. [En línea: 07/06/2021]. Disponible: https://doi.org/10.5093/cc2020a15

Bleichmar, H. (1997). Avances en psicoterapia psicoanalítica, hacia una técnica de intervenciones específicas. Barcelona, España: Paidós.

Bowlby, J. (1998). El apego y la pérdida I. El Apego. Buenos Aires: Paidós.

Dio Bleichmar, E. (2005). Manual de psicoterapia de la relación padres e hijos. Buenos Aires: Paidós.

Fraley, RC., Waller, NG. y Brennan, KA. (2000). “An item response theory analysis of self-report measures of adult attachment” J Pers Soc Psychol. Feb, 78 (2): 350-65. doi: 10.1037//0022-3514.78.2.350. PMID: 10707340.

Golse, B. (2015). Développement du jeune enfant, les modes d’accueil et la formation des professionnels. Direction Générale de la Cohésion Sociale (DGSC). Note d’audition, París, 6 de noviembre de 2015.

Golse, B. (2020). Crise, émotions et récits [Crisis, emociones y relatos], Web conférence [Conferencia web], 27 de mayo de 2020.

Main, M. (2000). Las categorías organizadas del apego en el infante, en el niño y en el adulto; atención flexible versus inflexible bajo estrés relacionado con el apego. Versión traducida del artículo original publicado en Journal of the American Psychoanalytic Association, vol. 48 (no. 4), pp. 1055-1127.

Moreno, J. (2002). Ser humano. La inconsistencia, los vínculos, la crianza. Buenos Aires: Letra viva, 2014.

Moreno, J. (2014). La infancia y sus bordes. Un desafío para el psicoanálisis. Buenos Aires: Paidós.

Paolicchi, G., Botana, H., Colombres, R., Maffezzoli, M., Pennella, M., Garau, A., Cortona, P., Olleta, M.V., Kohan Cortada, A: (2009). “Los modelos infantiles de apego y su importancia en la constitución de los lazos parentales” En I Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XVI Jornadas de Investigación Quinto Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires.

Paolicchi, G., Kohan Cortada, A., Colombres, R., Pennella, M., Maffezzoli, M., Garau, A., Maestro, M. C., Rodríguez, M. F., Abreu, L., Bosoer, E. (2012). “Apego y juego. Marcas epocales en la conformación de las funciones parentales” En XIX Anuario de Investigaciones, pp. 243-254. Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires.

Paolicchi, G., Mafezzolli, M., Botana, H., Sorgen, E., Bosoer, E., Nuñez, A., Basso, F., Larrabure, P., Rempel, D., Serantes, A. (2016). “Parentalidad, Contexto social, Juego” En XXIII Anuario de Investigaciones, pp. 309-320. Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires. ISSN: 1667-6750.

Paolicchi, G., Núñez, A. M., Larrabure, P., Bosoer, E., Abreu, L., Bozzalla, L., Sorgen, E. (2020). “Apego. Juego. Constitución subjetiva. Estudio exploratorio sobre la función del juego y su relación con el ejercicio de la parentalidad y el trabajo docente” En Anuario de Investigaciones Volumen XXVII, pp. 515-524. Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires.

Winnicott, D.W. (1942). “¿Por qué juegan los niños?” en El niño y el mundo externo. Buenos Aires: Lumen, 1993.

Winnicott, D.W. (1967). La familia y el desarrollo del individuo. Buenos Aires: Ediciones Hormé.

Winnicott, D.W. (1971). Realidad y juego. Barcelona: Gedisa Editorial.

HTML generado a partir de XML-JATS4R por