CARTA AL EDITOR

Más allá del miedo: la relevancia del término «fobia» en el concepto «homofobia»

Beyond fear: the relevance of the term “phobia” in the concept of “homophobia”

Jeff Huarcaya-Victoria
Universidad Privada San Juan Bautista, Perú
Derek Tantaleán
YACHAY. Centro de Excelencia en Salud Mental, Perú

Más allá del miedo: la relevancia del término «fobia» en el concepto «homofobia»

Revista de Neuro-Psiquiatría, vol. 87, núm. 3, pp. 300-302, 2024

Universidad Peruana Cayetano Heredia

Recepción: 21 Junio 2024

Aprobación: 24 Agosto 2024

Sres. editores:

Hemos leído el artículo «A 50 años de la exclusión de la homosexualidad del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales .DSM)», publicado en el último número de la Revista de Neuro-Psiquiatría (1). A raíz de esto queremos aportar en el debate respecto al uso del término «fobia» en el concepto «homofobia». Si bien esta discusión ha sido históricamente intensa, consideramos que el análisis crítico de la literatura científica y psiquiátrica vigente sustenta la pertinencia de seguir utilizando este término en ambos contextos.

El término «fobia», en su definición clínica, se refiere a un miedo intenso y desproporcionado a objetos o situaciones específicas, categorizado dentro de los trastornos de ansiedad según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales .DSM-5 TR) (2). Sin embargo, en el concepto «homofobia», el término «fobia» adopta una connotación diferente, más alineada con la descripción de aversiones y hostilidades intensas hacia personas homosexuales (3).

En 1972, George Weinberg introdujo el concepto de homofobia en su libro Society and the Healthy Homosexual, definiéndola como una aversión intensa hacia las personas homosexuales, asociada a un temor irracional de contagio y a la percepción de amenaza a instituciones fundamentales (4). Curiosamente, un año después, en 1973, la categoría de homosexualidad fue eliminada de la tercera versión del DSM (1).

Es importante destacar que este uso del término «fobia» no es exclusivo de «homofobia». Un ejemplo paralelo es «xenofobia», que no describe un trastorno de ansiedad, sino un prejuicio y rechazo hacia personas extranjeras; o el de «aporofobia», acuñado por Cortina, como un rechazo, aversión, temor y desprecio hacia el pobre o desamparado que, al menos en apariencia, no puede devolver nada bueno a cambio (5). Estos usos sociológicos del término «fobia» se han consolidado en la literatura como una herramienta lingüística para encapsular la intensidad emocional y la hostilidad que caracterizan estas actitudes, lo cual ha llevado a su aceptación en el mundo académico y a la realización de varias investigaciones científicas (5). En este sentido, la analogía es clara y justificada. Ante lo cual nos preguntamos: ¿también se critica con intensidad el uso del concepto «fobia» en la xenofobia, aporofobia y otras fobias sociales?

La aceptación del término «fobia» en la comunidad científica se basa en la comprensión de que las actitudes y los comportamientos homofóbicos están arraigados en procesos psicológicos y sociales que son similares a los mecanismos subyacentes en las fobias clínicas, como la evitación y la respuesta emocional desproporcionada (6). Diversos estudios han mostrado que estas aversiones son aprendidas y reforzadas por normas culturales y sociales, sugiriendo que dicho término es apropiado para describir su naturaleza pervasiva y el impacto negativo en las vidas de las personas afectadas (7).

En el ámbito de la psicología social, se ha documentado ampliamente cómo los prejuicios y las discriminaciones están relacionados con factores como la inseguridad personal, la socialización cultural y las dinámicas de poder (8). Así, la homofobia no solo es una simple aversión o miedo, sino que incluye un amplio espectro de actitudes negativas, hostilidades y comportamientos discriminatorios hacia las personas homosexuales.

La terminología es crucial no solo para la descripción científica, sino también para el reconocimiento y la intervención en las problemáticas sociales y psicológicas. Utilizar «fobia» en estos contextos destaca la gravedad de estos prejuicios y comportamientos, permitiendo una mejor visibilidad y comprensión de su impacto negativo. Además, facilita el desarrollo de políticas y programas educativos que aborden directamente estas formas de discriminación y sus consecuencias, tal como ocurre con la xenofobia, islamofobia, cristianofobia o la aporofobia.

El término «homofobia» también es objeto de críticas por ofrecer una descripción demasiado limitada de las actitudes negativas hacia la homosexualidad. Estas creencias y acciones negativas pueden provocar respuestas emocionales, como miedo, ansiedad, enojo, aversión e incomodidad (3, 9). Otra crítica señala que se busca «medicalizar» un problema que tiene muchos componentes sociales y culturales. Como resultado, surgieron términos con mayor amplitud conceptual para comprender mejor las actitudes negativas en una sociedad que asume la heterosexualidad como norma y devalúa la condición de la minoría homosexual. Por ejemplo, se propusieron los términos «homonegatividad», «homonegativismo» y «heterosexismo» (3). A pesar de estas nuevas terminologías, el concepto de homofobia demostró ser muy influyente tanto en el ámbito científico como en el debate social, contribuyendo significativamente al avance de los derechos civiles de los homosexuales.

Si bien inicialmente la homofobia se enfocaba en actitudes, actualmente abarca dimensiones que incluyen varias conductas como discursos y, dentro de su forma más grave, los delitos de odio. Hopkins observó que la homofobia ha evolucionado desde lo psiquiátrico hasta incluso considerarse un «término político». Es decir, la conceptualización de homofobia se relaciona con la definición lingüística, así como la perspectiva de las víctimas, tanto a nivel cultural (normas y valores sociales no incluidas en la ley que fomentan la discriminación) como institucional (leyes que niegan derechos fundamentales a los homosexuales) (10). Además, se han propuesto otros términos como «lesbofobia» o «transfobia» para una mayor especificidad hacia otras formas de orientación sexual.

El reconocimiento y la denuncia de la discriminación basada en la orientación sexual son esenciales para la igualdad de derechos humanos. El término «homofobia» ha sido fundamental para visibilizar y combatir las injusticias históricas que afectan a las comunidades LGBTQ+, desempeñando un papel crucial en el movimiento por los derechos civiles. Adicionalmente, para los académicos, es necesario un vocabulario más matizado para comprender los procesos psicológicos, sociales y culturales subyacentes a la opresión descrita por la homofobia.

En conclusión, si bien pueden existir otros términos que busquen caracterizar mejor las conductas negativas hacia la homosexualidad, el uso del término «fobia» en «homofobia» sigue siendo pertinente, ya que captura de manera efectiva la intensidad emocional y la hostilidad que caracterizan estas actitudes, y su uso continuo es esencial para visibilizar y abordar estas formas de discriminación. La terminología es una herramienta poderosa para el cambio social y la erradicación de la discriminación, y su uso continuo está justificado tanto desde una perspectiva científica como ética.

REFERENCIAS

1. Cruzado L, Stucchi-Portocarrero S. A 50 años de la exclusión de la homosexualidad del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM). Rev Neuropsiquiatr [Internet]. 2024; 87(1): 54-67. Disponible en: https://doi.org/10.20453/rnp.v87i1.5023

2. American Psychiatric Association. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. DSM-5-TR. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2024.

3. Herek GM. Beyond “Homophobia”: Thinking about sexual prejudice and stigma in the twenty-first century. Sex Res Soc Policy [Internet]. 2004; 1(2): 6-24. Disponible en: https://doi.org/10.1525/srsp.2004.1.2.6

4. Weinberg GH. Society and the Healthy Homosexual. New York: St. Martin's Press; 1972.

5. Pina D, Marín-Talón MC, López-López R, Martínez-Andreu L, Puente-López E, Ruiz-Hernández JA. Attitudes towards school violence based on aporophobia. A qualitative study. Front Educ [Internet]. 2022; 7: 1009405. Disponible en: https://doi.org/10.3389/feduc.2022.1009405

6. Herek GM. The context of anti-gay violence: notes on cultural and psychological heterosexism. J Interpers Violence [Internet]. 1990; 5(3): 316-333. Disponible en: https://doi.org/10.1177/088626090005003006

7. Madureira AF. The psychological basis of homophobia: cultural construction of a barrier. Integr Psychol Behav Sci [Internet]. 2007; 41(3-4): 225-247. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12124-007-9024-9

8. Poteat VP, O'Dwyer LM, Mereish EH. Changes in how students use and are called homophobic epithets over time: patterns predicted by gender, bullying, and victimization status. J Educ Psychol [Internet]. 2012; 104(2): 393-406. Disponible en: https://doi.org/10.1037/a0026437

9. Costa AB, Peroni RO, Bandeira DR, Nardi HC. Homophobia or sexism? A systematic review of prejudice against nonheterosexual orientation in Brazil. Int J Psychol [Internet]. 2013; 48(5): 900-909. Disponible en: https://doi.org/10.1080/00207594.2012.729839

10. Lyonga F. Shades of homophobia: a framework for analyzing negative attitudes toward homosexuality. J Homosex [Internet]. 2021; 68(10): 1664-1684. Disponible en: https://doi.org/10.1080/00918369.2019.1702352

Notas

Conflictos de intereses: Los autores declaran no tener conflictos de intereses.
Financiamiento: Autofinanciado.

Notas de autor

Correspondencia: jeff.huarcaya@upsjb.edu.pe

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