Carta al editor
Joker en el cine: ¿arte o perpetuación del estigma?
Joker in cinema: art or perpetuation of stigma?

Sres. editores:
Joker: Folie à Deux se estrenó internacionalmente el 2 de octubre de 2024 (1). En ese contexto, tanto la película como la actuación de Joaquín Phoenix pueden servir como herramientas educativas en neuropsiquiatría, resaltando el diagnóstico diferencial de la risa patológica, un síntoma que conecta la neurología y la psiquiatría (2). Sin embargo, los medios de comunicación pueden influir en actitudes estigmatizantes hacia los problemas de salud mental al retratarlos negativamente (3). El estigma puede ser una barrera significativa para el acceso a los servicios de salud mental (4). Ante ello, se invita a reflexionar sobre cómo representaciones como las de Joker: Folie à Deux pueden influir en la percepción social de las enfermedades mentales, ya sea educando o, en contraste, reforzando estereotipos que perpetúan el estigma, un desafío crucial en el ámbito de la salud mental.
El estigma, según Goffman (5), es un «atributo que es profundamente desacreditador» y que reduce a quien lo porta «de una persona íntegra y habitual a una persona viciada y rebajada». Link y Phelan (6) señalan que el estigma incluye etiquetado, estereotipos, separación, pérdida de estatus y discriminación; y que para producirse y sostenerse requiere del ejercicio de poder, entendido este como la capacidad de influir o controlar. Para muchos, el estigma resulta más difícil de sobrellevar que el propio trastorno (7). El estigma social afecta a las personas etiquetadas, ya que se las asocia con rasgos de peligrosidad e inestabilidad, y se confunde su condición con discapacidad intelectual, además de culparlas por falta de autocontrol (8). Los estigmas pueden clasificarse como autoestigma, estigma social, evasión de etiquetas y estigma estructural; y pueden explicarse en términos de estereotipos, prejuicios y discriminación (9). A partir de Corrigan y Watson (10), se resume los efectos del estigma social y autoestigma en la tabla 1:

En Joker (2019), el protagonista Arthur Fleck muestra una mezcla confusa de síntomas psiquiátricos y neurológicos, como aislamiento, depresión, afecto pseudobulbar, rasgos de personalidad (narcisismo, por ejemplo). Sin un diagnóstico claro de esquizofrenia, para el espectador inexperto puede parecerle Arthur un villano caricaturesco, que refuerza estereotipos de «locura», dejándole una interpretación abierta a la subjetividad (11). Aunque el personaje refleja problemas reales, como la falta de acceso a tratamiento, asocia su enfermedad mental con violencia, reforzando el estereotipo de que las personas con trastornos mentales son peligrosas. Este enfoque, aunque pensado para entretener, puede aumentar el estigma en lugar de fomentar la comprensión (12). Andrew A. Nierenberg (13) destaca cómo Arthur Fleck, un personaje marginado con trastornos psiquiátricos y un historial de abuso, evoluciona hacia un comportamiento homicida como resultado de humillaciones constantes, falta de tratamiento y delirios progresivos. Esta representación incrementa el miedo y supone un retroceso en la lucha contra el estigma hacia las personas con enfermedades mentales.
Un estudio investigó cómo Joker afecta los prejuicios hacia las personas con enfermedades mentales. Los resultados mostraron que, en comparación con Terminator: Dark Fate, Joker se asoció con un aumento significativo en prejuicios, reforzando la idea errónea de que las personas con trastornos mentales son violentas. Esto podría debilitar el apoyo a políticas de integración comunitaria y aumentar el autoestigma, retrasando la búsqueda de ayuda. Sin embargo, el estudio no evaluó si la película influyó en comportamientos reales (14).
El folie à deux es un síndrome identificado hace más de un siglo por Lasègue y Falret, que implica la transmisión de ideas delirantes o conductas extrañas entre personas cercanas (15). Gralnick (16) describió cuatro subtipos: folie imposée, folie simultanée, folie communiquée y folie induite. Tales definiciones distan del mostrado en Joker: Folie à Deux.
En conclusión, el cine tiene un impacto significativo en la educación y las percepciones sociales. Joker: Folie à Deux aborda complejidades de la salud mental, como la psicosis y la adicción a la nicotina, pero también puede reforzar estereotipos negativos. Esto resalta la necesidad de equilibrar el entretenimiento con una responsabilidad social y científica para combatir el estigma asociado a las enfermedades mentales.
redalyc-journal-id: 3720
https://revistas.upch.edu.pe/index.php/RNP/article/view/6122 (pdf)
Correspondencia: Oscar J. Jorge-Zapata. Contacto: oscar.jorge@unmsm.edu.pe
