Carta al editor
Mentoría para las mujeres en medicina
Mentoring for women in medicine

En medicina, la mentoría se ha convertido en un factor importante para formar un profesional exitoso (1-3). Los estudiantes de Medicina y los médicos se fortalecen con esta alianza para tomar las mejores decisiones durante su carrera. Sin embargo, las oportunidades no son las mismas para las mujeres en medicina, lo que impacta negativamente en la satisfacción profesional, retención académica, investigación científica y promoción laboral (1, 2, 4).
En las últimas décadas, el interés de las mujeres por estudiar Medicina se ha incrementado a nivel global, en especial en nuestro país, pues la proporción de médicas colegiadas en el Perú se ha cuadriplicado; del 14,5 % en 1975 pasamos al 49,5 % en el 2016 (4). Para el 2024, el Colegio Médico del Perú estima que el porcentaje de médicas colegiadas hábiles será de 56,92 % (5). No obstante, las profesionales de la medicina en el área académica están poco representadas (1-4, 6, 7). Se observa que las tasas de avance académico son más lentas en comparación con los médicos varones, sumándose al hecho que ser mujer representa un riesgo para carecer de mentor a lo largo de la carrera (3, 4).
A pesar de las iniciativas nacionales e internacionales para promover a las médicas en puestos de liderazgo, estas preocupaciones aún persisten para aquellas profesionales que quieren superarse en el ámbito clínico y académico (2, 4). Por ello, las médicas han tomado otras estrategias para impulsar su actividad profesional a través de plataformas virtuales, donde establecen conexiones que las valoran en gran dimensión (2, 5).
Un estudio realizado a las aspirantes a cirujanas de la Universidad de Arkansas encontró que para ellas fue extremadamente influyente y empoderante observar a una cirujana como modelo a seguir (3). Otro estudio donde comparan una cohorte masculina con otra femenina de estudiantes de Medicina halló que la mayoría de varones que recibieron mentoría no tuvieron el desempeño esperado; contrariamente, las pocas mujeres que sí recibieron mentoría tuvieron un gran desempeño en su labor profesional, clínica y de investigación, además eligieron adecuadamente sus especialidades comparadas con la cohorte masculina (1). Esto indica que las mujeres en medicina tienden a valorar más la mentoría que los varones (2, 4).
Se han descrito experiencias de programas exitosos de distintas modalidades de mentoría para mujeres en medicina académica, que son bien recibidos y han demostrado mejorar la promoción y retención del profesorado femenino, el número y el éxito de la mujer en todo el espectro profesional (6).
Finalmente, la mentoría es un derecho para la mujer en la medicina académica y clínica, por lo que se deben iniciar cursos formales de mentoría dentro de los programas de medicina, tanto en pregrado como posgrado, y realizar evaluaciones periódicas mediante instrumentos validados para beneficio de las nuevas generaciones de profesionales y la sociedad en general.
redalyc-journal-id: 3720
https://revistas.upch.edu.pe/index.php/RNP/article/view/5706/5972 (pdf)
Correspondencia: mercedes Zafiro Martínez Arévalo. Contacto: mercedes.martinez@urp.edu.pe