Artículo de revisión

Revisión actualizada de recomendaciones para el tratamiento de la esquizofrenia en un instituto especializado: enfoque en terapias farmacológicas y psicosociales

Updated review of treatment guidelines for schizophrenia in a specialized institute: focus on pharmacological and psychosocial therapies

Joshep Revilla-Zúñiga
Universidad Peruana Cayetano Heredia, Lima, Perú
Contextual Roots, Lima, Perú
Abel Sagástegui-Soto
Universidad Peruana Cayetano Heredia, Lima, Perú
Instituto Nacional de Salud Mental «Honorio Delgado-Hideyo Noguchi», Lima, Perú
María Carazas-Vera
Instituto Nacional de Salud Mental «Honorio Delgado-Hideyo Noguchi», Lima, Perú
Alfredo Saavedra-Castillo
Universidad Peruana Cayetano Heredia, Lima, Perú
Instituto Nacional de Salud Mental «Honorio Delgado-Hideyo Noguchi», Lima, Perú

Revisión actualizada de recomendaciones para el tratamiento de la esquizofrenia en un instituto especializado: enfoque en terapias farmacológicas y psicosociales

Revista de Neuro-Psiquiatría, vol. 88, núm. 2, pp. 147-167, 2025

Universidad Peruana Cayetano Heredia

Recepción: 14 Enero 2025

Aprobación: 17 Marzo 2025

Resumen: La esquizofrenia es un trastorno mental complejo y heterogéneo. El artículo presenta una revisión actualizada de las principales recomendaciones farmacológicas y psicosociales en el manejo de los pacientes adultos con esquizofrenia en un establecimiento de salud de nivel III-2 en el Perú. Se trata de una revisión no sistemática de la literatura en PubMed/MEDLINE, Scopus, EMBASE, Cochrane Library, Science Direct y Google Scholar. La esquizofrenia en el adulto requiere el abordaje farmacológico con antipsicóticos que pueden ser usados por vía oral, vía parenteral de acción rápida o vía parenteral de acción prolongada. Antes de su inicio y durante el tratamiento, se recomiendan exámenes basales periódicos. El uso de escalas permite evaluar la respuesta antipsicótica. Se recomienda evaluar regularmente los efectos colaterales/adversos de estos psicofármacos, tales como los síntomas extrapiramidales. Para el tratamiento de la esquizofrenia refractaria, se recomienda el uso de clozapina. En el abordaje psicoterapéutico, destaca la terapia cognitivo-conductual en sus modalidades individual y grupal. El manejo de la esquizofrenia requiere un abordaje farmacológico individualizado y otro, no farmacológico, que involucre a la persona y su contexto social.

Palabras clave: trastornos esquizofrénicos, psicosis paranoides, niveles de atención de salud, servicios de salud, mejores prácticas.

Abstract: Schizophrenia is a complex and heterogeneous mental disorder. This article presents an updated review of the main pharmacological and psychosocial recommendations for the management of adult patients withschizophrenia in a level III-2 healthcare facility in Peru. Non-systematic review of the literature recorded on PubMed/MEDLINE, Scopus, EMBASE, Cochrane Library, ScienceDirect, and Google Scholar. The management of schizophrenia in adults requires a pharmacological approach with antipsychotics, which can be administered through oral, rapid-acting or long-acting parenteral routes. Before starting and during the treatment, periodic baseline examinations are recommended. The use of scales also allows the evaluation of antipsychotic response. Regular assessment of adverse/secondary events, such as extrapyramidal symptoms, is recommended. In treatment-resistant schizophrenia, the use of clozapine is recommended. From the psychotherapeutic perspective, individual and group cognitive-behavioural therapy approaches stand out. The clinical management of schizophrenia involves an individualized pharmacological modality, and a non-pharmacological approach that involves both the patient and his/her social context.

Keywords: schizophrenic disorders, paranoid psychoses, health care levels, health services, best practices.

INTRODUCCIÓN

La esquizofrenia es el trastorno psicótico más frecuente que afecta a uno de cada cien personas a lo largo de la vida (1). El riesgo de morir en las personas con este trastorno es de dos a tres veces mayor que la población general (2). Su etiología se considera multicausal, con la interacción entre diversos genes y el entorno, correspondiendo a un modelo poligénico, con un índice de heredabilidad del 50-80 % (3). El uso de sustancias psicoactivas, particularmente cannabis, incrementa el riesgo de desarrollarla (4).

Usualmente, inicia en la adolescencia y puede tener un curso deteriorante que impacta en la calidad de vida de las personas que lo padecen, por ello la importancia de iniciar un tratamiento temprano que disminuya el riesgo de discapacidad a largo plazo (5). Los porcentajes de recaídas luego de un primer episodio son altos, hasta un 80 % luego de 5 años, mientras que la completa remisión ocurre solo en un tercio de los pacientes (6). Las recaídas están asociadas a una menor respuesta al tratamiento o resistencia, persistencia de síntomas y deterioro funcional progresivo (7).

Se han involucrado diversos sistemas de neurotransmisores, no solo dopaminérgico, sino también serotoninérgico, colinérgico y glutamatérgico; además, se han señalado mecanismos asociados a neuroinflamación, estrés oxidativo y segundos mensajeros (8).

La elección del antipsicótico y la terapéutica del paciente debe ser individualizada y monitorizada para evaluar la respuesta (efectividad) y la presencia de efectos adversos (tolerabilidad) (9). Se han desarrollado guías para el tratamiento de este trastorno a nivel mundial (10). En el Perú, se cuenta con la guía del Hospital Víctor Larco Herrera, aprobada en 2018 (11).

La presente revisión narrativa tiene como objetivo sintetizar las recomendaciones más recientes sobre el tratamiento de la esquizofrenia, abarcando tanto intervenciones farmacológicas como psicosociales. Con ello, se busca proporcionar un enfoque integral, basado en la evidencia, para el manejo de pacientes adultos en un instituto especializado en salud mental.

MATERIALES Y MÉTODOS

En esta revisión narrativa, se examinó la evidencia disponible sobre el tratamiento farmacológico y las intervenciones psicosociales para el manejo de la esquizofrenia en el adulto. Fueron consultadas las siguientes bases de datos: PubMed/MEDLINE, Scopus, EMBASE, Cochrane Library, ScienceDirect y Google Scholar. Los términos utilizados para la búsqueda fueron los siguientes: «schizophrenia», «psychotic disorders», «treatment guidelines», «clinical guidelines», «antipsychotic», «antipsychotic agents», «clozapine», «psychosocial intervention». Se tuvo preferencia por los artículos de reciente publicación en inglés.

DISCUSIÓN

Medidas generales y preventivas

Objetivos de la intervención

La intervención en los pacientes con esquizofrenia tiene tres objetivos (9):

  1. 1. Reducir o eliminar los síntomas.
  2. 2. Mantener la recuperación.
  3. 3. Maximizar la calidad de vida y el funcionamiento global de la persona.

Fases del tratamiento

Para propósitos de la revisión, el curso del tratamiento de las personas con esquizofrenia se divide en dos fases (9, 10, 12, 13):

1. Fase aguda: Empieza con el primer episodio psicótico o la exacerbación de uno nuevo. Para los casos de agitación psicomotriz, se recomienda el uso de antipsicóticos parenterales junto a una benzodiazepina (tabla 7). Las recomendaciones para el tratamiento en la fase aguda se dividen en dos:

2. Fase de mantenimiento: Inicia cuando se evidencia una mejoría de síntomas con la medicación antipsicótica. Tiene como objetivo la prevención de la recurrencia de síntomas, así como la optimización del funcionamiento y la calidad de vida. En esta fase, se recomienda continuar con el tratamiento antipsicótico, ya que previene recaídas, hospitalizaciones y muerte. Se recomienda continuar con el antipsicótico que generó respuesta en la fase aguda. Se sugiere valorar la eficacia, los efectos adversos y la adherencia a la medicación antipsicótica, además de considerar los objetivos de recuperación del paciente y los beneficios y daños de los cambios en la dosis de la medicación antipsicótica.

Intervenciones psicosociales

De acuerdo con el criterio médico, se solicitarán las intervenciones psicológicas o sociales correspondientes:

1. Intervenciones psicológicas (13-21)

2. Intervenciones sociales (9, 14, 22-25)

Las intervenciones descritas pueden ser aplicadas por cualquier profesional de un equipo multidisciplinario (médico, enfermera, psicólogo, trabajadora social), de acuerdo con su organización y disponibilidad de recursos.

Escalas

Por otro lado, parte del proceso del manejo es complementar la valoración clínica con el uso de escalas, las cuales se describen a continuación:

1. Escala de Síndromes Positivos y Negativos (Positive and Negative Syndrome Scale, PANSS)

Esta escala fue desarrollada por Kay et al. en 1987. Está conformada por 30 ítems agrupados en síntomas positivos (7 ítems), síntomas negativos (7 ítems) y la Escala de Psicopatología General (16 ítems). Cada ítem está constituido por una escala de puntos de severidad: 1 = ausente; 2 = mínimo; 3 = leve; 4 = moderado; 5 = moderado-severo; 6 = severo; 7 = extremo. Esta escala está basada en un período específico de la enfermedad, usualmente la semana previa. Utiliza la información de la entrevista clínica psiquiátrica semiestructurada que dura 30-40 minutos (26, 27). Asimismo, es considerada el gold standard para la evaluación de la eficacia del tratamiento antipsicótico (28).

2. Escala de Síntomas Positivos y Negativos de 6 ítems (PANSS-6)

Es una forma abreviada del PANSS de 30 ítems. Se trata de una herramienta de valoración de síntomas en la esquizofrenia. Un valor total menor a 14 indica remisión (29).

3. Escala de Impresión Clínica Global (Clinical Global Impression, CGI)

Es un instrumento de evaluación breve sobre el funcionamiento global del paciente. Proporciona una medida resumen en general, que es determinada por el clínico y que considera la información concerniente sobre la historia del paciente, los factores psicosociales, la conducta, los síntomas y el impacto de estos sobre el funcionamiento. Comprende dos medidas complementarias: la severidad y la mejoría de la psicopatología, que en ambos casos el rango va desde 1 a 7. La escala es una medida dependiente del estado de los siete días previos, que incluye el día de la evaluación (30).

Terapéutica

Recomendaciones generales (9, 31-34)

Recomendaciones para un primer episodio psicótico de la esquizofrenia

1. Antes de iniciar la medicación antipsicótica (31-33)

Se recomienda la obtención y el registro de los siguientes exámenes basales (tabla 1 y figura 1):

Tabla 1.
Monitoreo.
Parámetro/pruebaFrecuencia sugerida
Creatinina fosfoquinasa (CPK)Basal si hay sospecha de síndrome neuroléptico maligno
Electrocardiograma (ECG)Basal y cuando se haya alcanzado la dosis objetivo en la admisión a hospitalización, y antes del alta si se ha cambiado la dosificación de la medicación
Glucosa plasmáticaBasal, a los 4-6 meses y luego anualmente
Hemograma completoBasal y anualmente (En el caso de clozapina ver figura 2)
Perfil hepáticoBasal y anualmente
Perfil lipídicoBasal, a los 3 meses y luego anualmente
Perfil tiroideoBasal y anualmente
Peso, circunferencia abdominal (CA) e índice de masa corporal (IMC)Basal, cada 3 meses el primer año y luego anualmente
Presión arterial (PA) y pulso (FC)Basal, frecuentemente durante la titulación de la dosis y cambio de dosis
Prolactina (PRL)Basal, a los 6 meses y luego anualmente
Urea (U), creatinina (C) y electrolitos Examen de embarazo*Basal y luego anualmente Basal
Evaluación del estado nutricional, dieta y nivel de actividad físicaBasal, cada 3 meses el primer año y luego anualmente
Evaluación de algún trastorno del movimientoBasal, cada 3 meses el primer año y luego anualmente
Evaluación neurológicaBasal y luego según la evolución clínica
* Mujeres en edad fértil.


Figura 1. Frecuencia de monitoreo de exámenes basales (en meses).


Figura 2. Protocolo de monitoreo hematológico-clozapina (35, 36).

2. Factores que influyen en la elección del antipsicótico (9)

a) Formulación disponible del medicamento

b) Interacciones con otros medicamentos y metabolismo

c) Propiedades farmacocinéticas

d) Tolerabilidad-efectos adversos

Antipsicóticos y dosis

En las siguientes tablas se describen las dosis de los antipsicóticos vía oral y de depósito, así como las equivalencias y las opciones de tratamiento para la agitación psicomotriz:

Tabla 2.
Dosis antipsicótica mínima efectiva para un primer episodio (31).
PsicofármacoPrimer episodio (dosis al día)
Antipsicóticos de primera generación
Clorpromazina200 mg
Haloperidol2 mg
Sulpiride400 mg
Trifluoperazina10 mg
Antipsicóticos de segunda generación
Amisulpride300 mg
Aripiprazol10 mg
Olanzapina5 mg
Quetiapina150 mg*
Risperidona2 mg
* Se pueden usar mayores dosis.

Tabla 3.
Dosis antipsicótica mínima efectiva para múltiples episodios (31).
PsicofármacoMúltiples episodios (dosis al día)
Antipsicóticos de primera generación
Clorpromazina300 mg
Haloperidol4 mg
Sulpiride800 mg
Trifluoperazina15 mg
Antipsicóticos de segunda generación
Amisulpride400 mg
Aripiprazol10 mg
Olanzapina7,5 mg
Quetiapina300 mg
Risperidona4 mg
* Se pueden usar mayores dosis.

Tabla 4.
Dosis antipsicótica máxima (9, 31, 37, 38).
PsicofármacoDosis máxima (dosis al día)
Antipsicóticos de primera generación (vía oral)
Clorpromazina1000-2000 mg
Haloperidol20 mg
Sulpiride2400 mg
Trifluoperazina20-50 mg
Antipsicóticos de segunda generación (vía oral)
Amisulpride1200 mg
Aripiprazol30 mg
Clozapina900 mg
Olanzapina20-30 mg
Quetiapina750-1200 mg
Risperidona8-16 mg

Tabla 5.
Antipsicóticos de larga acción (31).
PsicofármacoRango de dosisIntervalo de dosis
Decanoato de haloperidol50-300 mg/ 4 semanas4 semanas
Decanoato de flufenazina12,5 mg/ 2 semanas a 100 mg/ 2 semanas2-5 semanas
Palmitato de paliperidona50-150 mg/ 30 díasMensual
Risperidona microesferas25-50 mg/ 2 semanas2 semanas

Tabla 6.
Equivalencia de antipsicóticos (31).
PsicofármacoDosis equivalente (consenso)
Antipsicóticos de primera generación (vía oral)
Clorpromazina100 mg
Haloperidol2 mg
Sulpiride200 mg
Trifluoperazina5 mg
Antipsicóticos de segunda generación (vía oral)
Amisulpride400 mg
Aripiprazol15 mg
Olanzapina10 mg
Quetiapina400 mg
Risperidona4 mg

Tabla 7.
Opciones de tratamiento farmacológico en la agitación psicomotriz (9, 39).
PsicofármacoDosisComentario
Antipsicóticos (vía oral)
Olanzapina5-10 mg
Risperidona1-3 mg
Quetiapina50-100 mg
Aripiprazol15-30 mg
Haloperidol5 mg
Antipsicóticos (vía intramuscular)
Haloperidol5-20 mgSe puede administrar 2-5 mg intramuscular cada 4-8 horas.
Olanzapina2,5-10 mgMáxima dosis: 30 mg/d. No se recomienda uso concomitante de benzodiazepinas por vía parenteral por riesgo de sedación excesiva y depresión cardiorrespiratoria.
Ziprasidona20 mgMáxima dosis: 40 mg/d
Benzodiazepinas (vía oral)
Clonazepam1-2 mgEstos psicofármacos se pueden usar en abstinencia de alcohol o de benzodiazepinas.
Diazepam5-10 mg
Lorazepam1 mg
Benzodiazepinas (vía intramuscular)
Midazolam5 mg
Diazepam5-10 mg

Clozapina (9, 13, 31-33, 36, 40, 41)

Esquizofrenia refractaria a la clozapina (42)

En la práctica clínica, entre el 40-70 % de los pacientes tienen una pobre respuesta a la clozapina. Por lo tanto, es necesario reconocer la esquizofrenia refractaria a clozapina (Clozapine-Resistant Schizophrenia, CRS por sus siglas en inglés). En la tabla 8 se describen los criterios:

Tabla 8.
Criterios de esquizofrenia refractaria a clozapina.
CaracterísticaDescripción
Dosis200-500 mg/d
Niveles séricos³350 ng/mL
Duración2 meses para pacientes agresivos o con conducta autolesiva 3 meses para pacientes con síntomas positivos 4 meses para pacientes con síntomas negativos y cognitivos
Adherencia³80 % de la dosis prescrita
SeveridadSeveridad moderada de síntomas
FuncionalidadDeterioro funcional moderado
No respuesta<20 % de disminución en los síntomas y una mínima respuesta en la funcionalidad

En los escenarios de esquizofrenia refractaria a la clozapina, se recomienda la potenciación de este antipsicótico (31, 43-45). En la tabla 9, se resumen los medicamentos y las dosis recomendadas:

Tabla 9.
Estrategias de potenciación de clozapina.
AntipsicóticoDosis
Amisulpride400-800 mg/d
Aripiprazol15-30 mg/d
Haloperidol2-3 mg/d
Lamotrigina25-300 mg/d
Omega-32-3 g EPA al día
Risperidona2-6 mg/d
Sulpiride400 mg/d
Topiramato50-300 mg/d
Valproato de sodio400-800 mg/d
Ziprasidona80-160 mg/d
Mirtazapina30 mg/d
Terapia electroconvulsiva-

Efectos adversos o colaterales con el tratamiento antipsicótico (9, 13, 33, 34, 46-50)

A continuación, se presentan tablas con los principales síntomas extrapiramidales inducidos por los antipsicóticos:

Tabla 10.
Distonía aguda.
ParámetroDescripción
Frecuencia35 %
ManifestacionesEspasmos prolongados involuntarios de los músculos de los ojos, cabeza, lengua, cuello, extremidades o tronco.
Tiempo de inicioDesde horas hasta los 5 días.
Factores de riesgo· Hombres · Menores de 30 años · Altas dosis de antipsicóticos de alta potencia
Tratamiento1. IM: biperideno 5 mg o difenhidramina 50 mg 2. Opcional: diazepam 10 mg EV 3. Puede requerir biperideno vía oral para evitar recurrencia hasta reducir la dosis del antipsicótico causante o cambio a uno con menor riesgo de distonía. 4. Considerar profilaxis con biperideno en pacientes que reciben antipsicóticos de alta potencia vía intramuscular, como el haloperidol.

Tabla 11.
Acatisia.
ParámetroDescripción
Frecuencia23 % a los 7 días y 31 % a las 2 semanas.
ManifestacionesExperiencia subjetiva de intranquilidad, asociada a una necesidad imperiosa de moverse.
Tiempo de inicioDe forma gradual de días a semanas, aunque puede ser agudo.
Factores de riesgo· Relacionado a la dosis y velocidad de incremento del antipsicótico. · Asociado a los antipsicóticos de alta potencia y aripiprazol.
Tratamiento1. Disminuir dosis antipsicótica 2. Cambiar de antipsicótico 3. Se puede usar cualquiera de las siguientes estrategias: - Mirtazapina (15 mg/d) por 5 días o más - Biperideno (2,5-12 mg/d) por 14 días - Vitamina B6 (600 mg/d) por 5 días o más - Propranolol (20-120 mg/d) por 8 días - En casos severos: diazepam vía endovenosa

Tabla 12.
Parkinsonismo.
ParámetroDescripción
Frecuencia20-35 %
ManifestacionesTremor parkinsoniano, rigidez muscular (en tubo de plomo, en rueda dentada), acinesia o bradicinesia, postura encorvada, salivación excesiva, caminar arrastrando los pies. Síndrome del conejo: movimiento involuntario de los labios y músculos periorales.
Tiempo de inicio5-90 días
Factores de riesgo· Mujeres · Adultos mayores · Rigidez preexistente · Virus de inmunodeficiencia humana
Tratamiento1. Disminuir la dosis antipsicótica. 2. Cambiar a un antipsicótico con menor riesgo de parkinsonismo. 3. Uso concomitante de anticolinérgicos (biperideno 2-6 mg/d). 4. Los anticolinérgicos deben ser retirados luego de 4-6 semanas para evaluar el desarrollo de la tolerancia a los efectos parkinsonianos.

Tabla 13.
Discinesia tardía.
ParámetroDescripción
Frecuencia24 %
ManifestacionesMovimientos involuntarios atetoides o coreiformes (duran al menos unas pocas semanas) que, generalmente, se presentan a nivel facial (movimientos orofaciales y linguales): lengua, parte inferior de la cara y mandíbula. También se pueden apreciar en las extremidades, así como en los músculos faríngeos, diafragmáticos o del tronco. Lo más común son las gesticulaciones, el chasquido/fruncimiento del labio, los movimientos de lengua como protrusión, masticación y movimientos laterales de la mandíbula, y el parpadeo excesivo.
Tiempo de inicioMeses a años
Factores de riesgo· Edad mayor de 55 años · Mujer · Presencia de un trastorno afectivo · Discapacidad intelectual · Daño a nivel del sistema nervioso central · Historia previa o actual de los principales síntomas extrapiramidales · Interrupciones continuas del antipsicótico
Tratamiento1. Cambiar a un antipsicótico con menor riesgo de discinesia tardía (quetiapina, clozapina). 2. Usar medicación en casos de moderada a severa discapacidad: inhibidores del transportador vesicular de monoaminas 2 (VMAT2) como valbenazina y deutetrabenazina. 3. Evaluar factores de riesgo para discinesia tardía. 4. Se puede considerar: vitamina B6 (400-1200 mg/d) por corto tiempo, amantadina (400 mg/d) por 1-2 semanas, estimulación cerebral profunda del globo pálido interno.

Otras intervenciones para el tratamiento de la esquizofrenia

1. Terapia electroconvulsiva (TEC)

Es un procedimiento médico que consiste en la administración de una carga eléctrica baja, a través del cuero cabelludo, para inducir una convulsión terapéutica en el paciente, quien se encuentra bajo efectos de medicación anestésica. Se puede dividir de acuerdo con el curso del tratamiento (51, 52): a) inicial o índice y b) continuo o de mantenimiento.

a) Curso inicial:

b) Curso de mantenimiento:

Las indicaciones de la TEC (43, 51-53) en los pacientes con esquizofrenia son las siguientes:

Contextos de intervención y opciones residenciales

Se recomienda que el cuidado del paciente debe ser en el contexto menos restrictivo y que pueda permitir la instauración de las medidas terapéuticas más eficaces para el paciente y su contexto biopsicosocial (9, 13). Las intervenciones predominantes son de corte ambulatorio; no obstante, es frecuente que el paciente requiera ser hospitalizado. En tal sentido, se dispone de las siguientes opciones de hospitalización:

1. Hospital psiquiátrico especializado

Los criterios de ingreso (46, 54, 55) de un paciente con esquizofrenia a una unidad de hospitalización psiquiátrica son los siguientes:

Los objetivos de la hospitalización psiquiátrica son los siguientes: diagnóstico apropiado, estabilización de los síntomas con los psicofármacos, seguridad del paciente por ideas suicidas u homicidas, cuidado apropiado cuando presenta una conducta marcadamente desorganizada y establecer un vínculo con los sistemas de soporte comunitario. Las estancias hospitalarias de 4-6 semanas son tan efectivas como estancias más prolongadas (46).

Por otro lado, el alta hospitalaria debe darse en el menor tiempo posible, cuando se resuelve la causa de la hospitalización. Se recomienda una disminución del 20 % en el valor total del PANSS-6.

2. Hospital de día

A pesar de que hay pocos estudios sobre la eficacia de los hospitales de día en esquizofrenia, y que los mismos no han podido demostrar la mejoría del paciente en comparación con el tratamiento estándar, estos programas son muy populares.

Hospital de día es un programa de tratamiento ambulatorio que puede estar dirigido a pacientes con esquizofrenia que requieren tratamiento intensivo, multidisciplinario y coordinado, que no es provisto por la consulta ambulatoria (56). Por ejemplo, puede incluir terapia individual, terapia de grupo, terapia expresiva, participación en clubes de la comunidad, psicoeducación, terapia de familia, terapia de apoyo, revisión de medicación y revisiones del caso entre el equipo multidisciplinario. Los pacientes requieren entre 6 a 8 horas de tratamiento diario por 5 días a la semana. Está dirigido a pacientes con riesgo moderado de hacerse daño o hacérselo a otros, y su nivel de funcionamiento requiere tratamientos menos restrictivos (46).

La otra forma de hospital de día está dirigido a pacientes ambulatorios en tratamiento de mantenimiento, que requieren terapia de apoyo y mejorar la adherencia al tratamiento. Usualmente es conducido por el médico psiquiatra y una enfermera especializada, y puede requerir la intervención del servicio social y la psicoeducación. Las intervenciones pueden ser entre varios días a la semana, semanales o incluso mensuales; además, está dirigido a pacientes con leve riesgo de hacerse daño o hacérselo a otros, y su nivel de funcionamiento es similar al del nivel premórbido (46, 57).

Signos de alarma para recaídas

Se han descrito diversos signos de alarma (46) que indican el inicio de una recaída, los cuales suelen ser inespecíficos:

Pronóstico

El pronóstico de la esquizofrenia es menos favorable que otros trastornos psicóticos. Depende de varios factores, tanto personales, sociales, comórbidos o relacionados al tratamiento, y que pueden determinar el curso de la enfermedad. En una revisión sistemática y metaanálisis de estudios de seguimiento a largo plazo (20 años o más), se encontró que aproximadamente el 24,2 % de los pacientes logra recuperarse, el 35,5 % experimentó un «resultado mejor», y el 59,7 % obtuvo un resultado «moderado o mejor» (5). Como se puede apreciar, si bien es posible la recuperación, la esquizofrenia sigue siendo un trastorno mental complejo y grave; sin embargo, existen factores que pueden ayudar a que la persona tenga un mejor pronóstico (tabla 14).

Tabla 14.
Factores de buen pronóstico en la esquizofrenia (58).
Factor
· Sexo femenino
· Estado civil casado
· Edad de inicio tardío
· Factores precipitantes evidentes
· Funcionamiento premórbido conservado · Buena red de apoyo familiar y social · Familia con bajo nivel de emoción expresada · Inicio agudo · Intervención temprana · Episodio breve · Reducción del número de recaídas · Historia familiar de trastornos del ánimo · Predominio de síntomas positivos · Predominio de síntomas afectivos (especialmente los depresivos) · Buena adherencia a la medicación · Buena respuesta clínica a la medicación · Ausencia de síntomas neurológicos · Ausencia de trauma perinatal · Ausencia de consumo de sustancias psicoactivas

Luego del primer episodio de psicosis, pueden presentarse recaídas de los síntomas psicóticos. Con cada recaída, el nivel de funcionamiento disminuye, lo que puede generar resistencia a la medicación. Estos cambios también se traducen a nivel cerebral, con una pérdida del tejido cerebral y el agrandamiento de los ventrículos laterales cuando una persona tiene tres o más episodios (58-60). Es importante el reconocimiento de los diferentes factores pronósticos para el abordaje farmacológico y no farmacológico de la esquizofrenia.

Complicaciones

1. Suicidio

El suicidio está entre las principales causas de muerte prematura en personas con esquizofrenia (hasta un 46 %) (14). La tasa de suicidio a lo largo de la vida en esta población está entre el 4 y 6 %. Entre el 18 y 55 % de los pacientes con esquizofrenia intentan suicidarse, mientras que entre el 10 y 13 % mueren por suicidio. Además, aproximadamente el 15 % de los suicidios están relacionados con la esquizofrenia (61, 62).

2. Agitación psicomotriz

Alrededor del 25 % de los pacientes presentan al menos un episodio de agitación psicomotriz cada año (63). De otro lado, los reportes clínicos señalan una prevalencia de agitación en el 14 % de los pacientes hospitalizados con esquizofrenia; de ellos, el 20 % presentará episodios de agitación a lo largo de su vida (64). Se recomienda ver la figura 4 y la tabla 7 para más información sobre la intervención.

3. Deterioro neurocognitivo

Aproximadamente, el 80 % de las personas con esquizofrenia presentan afectación de leve a severa en varios dominios cognitivos (65). Estudios prospectivos han demostrado que los déficits en la atención, las habilidades motoras y la memoria a corto plazo, detectados entre los 7 y 12 años, están asociados con el desarrollo del primer episodio esquizofrénico en el 58, 75 y 83 % de los casos, respectivamente. Con ello, se sugiere que las alteraciones cognitivas preceden a la aparición de los síntomas psicóticos (66). De otro lado, las funciones cognitivas más afectadas son la velocidad de procesamiento, la atención/vigilancia, la memoria de trabajo, el aprendizaje y la memoria verbal, el aprendizaje y la memoria visuoespacial, el razonamiento y la resolución de problemas (65).

Criterios de referencia y contrarreferencia

1. Criterios de referencia

En determinados casos será necesario la referencia a otro establecimiento para la realización de pruebas diagnósticas que ayuden a confirmar o descartar alguna condición médica que desencadene los síntomas psicóticos (14, 46), la presencia de alguna comorbilidad que esté causando la recaída de los síntomas, así como la evacuación por situaciones de emergencia:

2. Criterios de contrarreferencia (67)

Paciente estabilizado, cuyo centro de contrarreferencia esté en capacidad de brindar el tratamiento necesario.

Flujogramas


Figura 3. Algoritmo de tratamiento de esquizofrenia (9, 31).


Figura 4. Algoritmo de recaída o exacerbación aguda (paciente adherente a la medicación) (9, 31).


Figura 5. Recaída o exacerbación aguda (paciente no adherente o dudas sobre la adherencia a la medicación) (9, 31).

CONCLUSIONES

La esquizofrenia es un trastorno complejo que requiere un abordaje interdisciplinario. La evaluación clínica debe considerar tanto la eficacia como la tolerabilidad de los antipsicóticos, optimizando las dosis y la duración del tratamiento. En casos de esquizofrenia refractaria, es crucial no demorar la introducción de clozapina para mejorar los resultados terapéuticos. Aunque el tratamiento farmacológico con antipsicóticos constituye la piedra angular, es necesario complementar la intervención con abordajes psicológicos, tanto individuales como grupales, y estrategias psicosociales que favorezcan la recuperación. Todas estas intervenciones deben considerar las preferencias de la persona con esquizofrenia y la valoración de su entorno familiar.

REFERENCIAS

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Notas

Financiamiento: Autofinanciado.
Conflictos de intereses: Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

Notas de autor

Correspondencia: Joshep Revilla Zúñiga, e-mail: joshep.revilla.z@upch.pe

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