Original

PERFIL ERITROCITARIO DE ÁCIDOS GRASOS, ÍNDICE OMEGA-3 Y MARCADORES DE LIPOPEROXIDACIÓN EN ESCOLARES DE CLASE MEDIA Y EN POBREZA CRÍTICA, DE LA CIUDAD DE VALENCIAVENEZUELA

ERYTHROCYTE FATTY ACID PROFILE, OMEGA-3 INDEX AND LIPOPEROXIDATION MARKERS IN SCHOOLCHILDREN OF MIDDLE-CLASS AND CRITICAL POVERTY OF VALENCIA, VENEZUELA.

Nelina Ruiz-Fernández
Universidad de Carabobo, Venezuela
Universidad de Carabobo, Venezuela
Jhon Jesús
Universidad de Carabobo, Venezuela
Virgilio Bosch
Universidad Central de Venezuela, Venezuela

PERFIL ERITROCITARIO DE ÁCIDOS GRASOS, ÍNDICE OMEGA-3 Y MARCADORES DE LIPOPEROXIDACIÓN EN ESCOLARES DE CLASE MEDIA Y EN POBREZA CRÍTICA, DE LA CIUDAD DE VALENCIAVENEZUELA

Revista Venezolana de Endocrinología y Metabolismo, vol. 16, núm. 1, pp. 21-33, 2018

Sociedad Venezolana de Endocrinología y Metabolismo

Recepción: 15 Enero 2017

Aprobación: 15 Noviembre 2017

Resumen: Objetivo: Evaluar el perfil eritrocitario de ácidos grasos (AGs) y el índice omega-3 en un grupo de escolares de clase media (CM) y en pobreza crítica (PC), y establecer si las diferencias en los marcadores de lipoperoxidación según estrato socioeconómico se mantienen después de ajustar por el perfil de AGs.

Métodos: Estudio analítico-transversal, no experimental. Muestra conformada por 42 escolares (7-9 años) de CM (n=21) y en PC (n=21) según método de Graffar-Méndez Castellanos, que asistieron a escuelas públicas de Valencia, Venezuela, durante 2005-2007. Se determinó el perfil de ácidos grasos en eritrocitos, y en plasma sustancias reactivas al ácido tiobarbitúrico, susceptibilidad de oxidación in vitro de las lipoproteínas de baja y muy baja densidad, LDL oxidada circulante in vivo (LDLox) y perfil lipídico. Se calcularon relaciones y sumatorias de AGs, índice omega-3 (%ácido eicosapentaenoico+%ácido docosahexaenoico), LDLox/colesterol total, LDLox/LDLcolesterol y LDLox/HDLcolesterol.

Resultados: El porcentaje de ácido eicosapentaenoico fue significativamente mayor en los niños en PC. El índice omega-3 fue bajo (< 4%) en 88% de los niños, sin asociación con el estrato socioeconómico. El porcentaje de ácido elaídico (trans) fue < 1%. Las relaciones n-6/n-3, 20:4n-6/20:5n-3, 20:4n-6/(20:5n-3+22:6n-3) y los índices LDLox/colesterol total y LDLox/LDLcolesterol fueron significativamente mayores en los niños de CM; la diferencia en el índice LDLox/LDLcolesterol se mantuvo independientemente del porcentaje de ácido laúrico.

Conclusiones: El perfil eritrocitario de AGs de los escolares estudiados mostró diferencias por estratificación socioeconómica. Los niños de CM presentaron mayor oxidación in vivo de la LDL independientemente de su perfil de AGs eritrocitarios.

Palabras clave: Ácidos grasos, eritrocitos, ácido eicosapentaenoico, ácidos docosahexaenoicos, índice omega-3, niño, Venezuela.

Abstract: Objective: To evaluate the erythrocyte fatty acid profile and omega-3 index in a group of middle-class and critical poverty children, and to establish whether the differences in lipoperoxidation markers according to socioeconomic stratum maintained after adjusting for the fatty acid profile.

Methods: Analytical-transversal, non-experimental study. The sample consisted of 42 children (7-9 years old) of middle-class (n = 21) and critical poverty (n = 21) according to the Graffar-Méndez Castellanos method, attending public schools located in Valencia, Venezuela during 2005-2007. The fatty acid profile in erythrocytes and plasma reactive substances to thiobarbituric acid, susceptibility of low and very low density lipoproteins to oxidation in vitro, circulating oxidized LDL (oxLDL) and lipid profile were determined. The ratios and summation of fatty acids, omega-3 index (% eicosapentaenoic acid+% docosahexaenoic acid), oxLDL/total cholesterol, oxLDL/LDL cholesterol and oxLDL/HDL cholesterol were calculated.

Results: The percentage of eicosapentaenoic acid was significantly higher in critical poverty children. The omega-3 index was low (<4%) in 88% of children, without association with the socioeconomic stratum. The percentage of elaidic acid (trans) was below 1%. The n-6/n-3 fatty acids ratio, the 20:4n-6/20:5n-3 and 20:4 n-6/(20:5n-3+22:6 n-3) ratios, oxLDL/total cholesterol and oxLDL/LDL cholesterol indices were significantly higher in middle-class children; the difference in the oxLDL/LDL cholesterol index remained independent of the lauric acid percentage.

Conclusions: The erythrocyte fatty acid profile of studied children showed differences by socioeconomic stratification. Middle-class children had increased in vivo oxidation of LDL regardless of their erythrocyte fatty acid profile.

Keywords: Fatty acids, erythrocytes, eicosapentaenoic acid, docosahexaenoic acids, omega-3 index, child, Venezuela.

INTRODUCCIÓN

Una dieta balanceada en grasas es vital no solo para asegurar el adecuado crecimiento y desarrollo del niño sino su salud cardiovascular como adulto. Las recomendaciones nutricionales internacionales prestan especial atención a la calidad o composición de la grasa consumida, en términos de los tipos específicos de ácidos grasos (AGs) ingeridos. En tal sentido, la ingesta a largo plazo de AGs poliinsaturados (AGPIs) omega-3, eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA), se asocia a menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico, mejor respuesta inmunitaria, desarrollo mental y comportamiento1. La suplementación de AGs omega-3 durante la infancia ha obtenido resultados prometedores para la función cognitiva y endotelial, presión arterial y obesidad2.

La evaluación de la ingesta dietética es siempre inexacta por lo que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura indica que es necesario obtener información específica, en función de la edad, sobre el estado de los AGs y con base a marcadores biológicos1. El perfil eritrocitario de AGs es un biomarcador aceptado del estatus de los AGs y su ingesta dietaria a largo plazo, pues las membranas celulares de los hematíes se enriquecen con AGs no sólo durante su maduración como reticulocitos en la médula ósea sino también a través de intercambio directo con el plasma durante sus 120 días de vida3.

El perfil eritrocitario de AGs no solo consiste en el porcentaje individual que cada AG representa del total. Existen diversas sumatorias y relaciones que se pueden calcular a partir de dichos porcentajes para evaluar integralmente su estatus. En los últimos años ha cobrado interés la sumatoria del contenido total de EPA y DHA en los glóbulos rojos, también conocida como índice de omega-3. Dicho índice fue originalmente propuesto en 2004 por Harris4 como un factor de riesgo para muerte por enfermedad cardíaca coronaria. Posteriormente, el mismo autor sugirió que se considerara no solo como biomarcador de ingesta sino también como factor de riesgo y blanco de terapia5. En niños no existen datos amplios sobre este indicador. En escolares británicos de 7 a 9 años de edad, Montgomery y col.6 demostraron una asociación positiva de este índice con la capacidad de lectura y memoria, mientras que se asoció negativamente a los síntomas del trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Por su parte, Parletta y col.7 observaron en una muestra de niños australianos de 3 a 17 años, que la sumatoria EPA+DHA se correlacionó positivamente con la atención y negativamente con los síntomas de espectro autista y del síndrome de hiperactividad y déficit de atención.

Los AGs insaturados presentes en las membranas celulares y lipoproteínas plasmáticas son susceptibles al fenómeno conocido como peroxidación lipídica, provocado por especies reactivas de oxigeno. La modificación oxidativa de los AGPIs de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y de muy baja densidad (VLDL) provoca que sean captadas incontroladamente por los macrófagos de la intima arterial originándose células espumosas8,9. Dicho paso es clave en el desarrollo de lesiones ateroscleróticas, un proceso que se inicia tempranamente desde la infancia en todos los humanos8.

Al considerar que los AGs insaturados son sustratos oxidables y que la dieta constituye su principal vía de ingreso al organismo, es posible plantear potenciales diferencias en el perfil de AGs eritrocitarios, índice omega-3 y marcadores de peroxidación lipídica según la estratificación social. El estrato socioeconómico (ESE) condiciona fuertemente la ingesta dietética de los individuos, no solo implícitamente a través del poder adquisitivo, sino por el nivel educacional al cual se asocia, estableciéndose una compleja relación entre dieta, ESE y ciertas enfermedades. En países de altos ingresos existe una asociación inversa entre ESE y riesgo cardiovascular; en países de bajos y medianos ingresos, la asociación es directa, aunque al elevarse su riqueza comienza a replicarse el patrón observado en los países de altos ingresos10. Sin embargo, cabe señalar que los datos son escasos y no siempre coincidentes.

Nuestro grupo de trabajo en una investigación dirigida a caracterizar el balance prooxidante-antioxidante en una muestra de escolares de la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, demostró niveles mayores de lipoperoxidación en los niños de clase media respecto de los niños en pobreza crítica11. Con el fin de profundizar en el conocimiento sobre el rol de la estratificación socioeconómica durante la infancia, el presente estudio exploró si el perfil eritrocitario de AGs y el índice omega-3 difirieron según el ESE, y si las posibles variaciones de los marcadores de peroxidación lipídica con el ESE se mantienen después de ajustar por el perfil de AGs, en una submuestra de los escolares de clase media y en pobreza crítica anteriormente estudiados.

MATERIALES Y MÉTODOS

Se trató de un estudio analítico correlacional, de tipo transversal de campo no experimental. La muestra estuvo conformada por 42 niños que formaron parte de un estudio previo en el que se caracterizaron indicadores de peroxidación lipídica y antioxidante enzimáticos y no enzimáticos; fue un grupo de escolares de 7, 8 y 9 años que asistieron a unidades educativas públicas ubicadas en el municipio de Naguanagua de la Gran Valencia, Edo. Carabobo, durante los periodos escolares 2005-2006 y 2006-2007; los detalles del protocolo de estudio aplicado incluyendo población, criterios de inclusión/exclusión y selección de la muestra a partir de la cual se escogió la submuestra del presente trabajo han sido detallados previamente11. La submuestra se seleccionó al azar cuidando que quedaran representados por igual cada grupo etario y los dos ESE estudiados (clase media= 21 niños y pobreza crítica= 21 niños). Se cumplieron todos los acuerdos de la Declaración de Helsinki vigentes para el momento de la ejecución de la evaluación, obteniéndose consentimiento informado de los padres y representantes de los niños y el asentimiento de cada niño en relación a su participación en el estudio. Los detalles de la investigación y objetivos fueron informados y aprobados por los directores de las escuelas.

Brevemente, el protocolo comprendió la aplicación de una encuesta a los padres para conocer datos personales, biomédicos y socioeconómicos relevantes, evaluación antropométrica mediante peso, talla y el cálculo del índice de masa corporal y toma de muestra de sangre venosa previo ayuno de 12 horas y cena ligera para realizar la evaluación de parámetros de laboratorio. El estrato socioeconómico se estableció según el Método de Graffar-modificado para Venezuela por Hernán Méndez Castellano12.

Análisis de Laboratorio

Mediante centrifugación por 10 min a 1000 g se separaron el plasma y el paquete globular, el cual fue lavado tres veces con solución salina fisiológica, cuidando de eliminar completamente después de cada lavado el sobrenadante y la capa superficial del paquete globular a fin de asegurar la extracción de cualquier elemento diferente a glóbulos rojos. Una alícuota de glóbulos rojos fue almacenada -20ºC hasta el posterior análisis del perfil de AGs. En el plasma se realizó la determinación de sustancias reactivas al ácido tiobarbitúrico o TBARS, susceptibilidad de oxidación in vitro de las lipoproteínas de baja (LDL) y muy baja densidad (VLDL) y de la concentración de LDL oxidada circulante in vivo (LDLox), colesterol total (CT), triglicéridos (TGL), colesterol unido a LDL (LDLc) y a lipoproteínas de alta densidad (HDLc). La metodología analítica para los marcadores de lipoperoxidación y lípidos sanguíneos fue descrita anteriormente11. Se calcularon los siguientes indicadores a partir de los mismos: LDLox/CT, LDLox/LDLc y LDLox/HDLc.

Para la determinación del perfil de AGs, alícuotas de 500 μL de glóbulos rojos fueron tratadas con 1,3 mL de metanol, se colocaron en baño de agua y sonicada a 35KHZ, 120 Watts, por 20 min13. Las proteínas precipitadas se separaron por centrifugación a 3000 g/20min a 4°C. El sobrenadante contentivo de los glicerofosfolípidos fue transferido a un frasco ámbar y se agregó 50 μL de una solución de metóxido de Na 25% por peso en metanol (#156256 Sigma-Aldrich) para transesterificar los AGs. La reacción se detuvo a los 4 min con 150 μL de HCl 3M en metanol. Los metil-ésteres de AGs se extrajeron dos veces con 600 μL de hexano, preservándose a 4°C para el análisis cromatográfico que se realizó en la sección de Lipidología del Instituto de Medicina Experimental, Universidad Central de Venezuela.

La separación de los AGs se llevó a cabo en un cromatógrafo AGILENT modelo 6890 Series Plus, con una columna capilar de cianopropil (fase estacionaria), dimensión 60 m x 0,25 mm x 250 μm. El gas transportador fue el helio. La temperatura del inyector y detector fue de 250°C y 280oC, respectivamente. El aumento de temperatura del horno se programó de la siguiente forma: 120oC por un minuto, 10oC por min hasta alcanzar 175oC durante 10 minutos, 5oC por minuto hasta 210oC durante 5 minutos y 5oC por minuto hasta 230oC por 5 minutos. Los metil-ésteres de AGs en las muestras se identificaron por comparación con los tiempos de retención de una mezcla estándar de metil-ésteres de AGs (Sigma-Aldrich #1819) y las concentraciones relativas de los AGs identificados fueron calculadas con base al área del pico de cada AG y el área total de los picos de todos los AGs (expresadas como porcentajes), empleando para ello el programa Agilent ChemStation, USA. Otros trabajos presentan valores expresados en mol%, como el de Bosch y col.14, sin embargo, ambas expresiones generan datos cuya diferencia entre sí es pequeña.

Se calcularon sumatorias y relaciones a partir de los porcentajes individuales de los AGs identificados, con el fin de obtener una evaluación integral del perfil de AGs. El índice omega-3 (%EPA+%DHA) se categorizó como “alto o cardio-protector” cuando fue ≥8%, “intermedio” entre 4% y 8% y “bajo” cuando se ubicó por debajo de 4%5.

Análisis de Estadístico

Empleando el paquete estadístico SPSS versión 20.0 se calcularon mediana, media y desviación estándar, frecuencias absolutas y relativas, para describir las variables estudiadas. Se empleó la prueba de t-student no pareada o prueba de Mann-Whitney, según el caso, para comparar los promedios de las variables estudiadas según género y estrato socioeconómico. La prueba de Chi-cuadrado para asociar las frecuencias de las variables categorizadas con el estrato socioeconómico. Se realizó un análisis de correlación, a través de los coeficientes de Pearson y Spearman según el caso, para hallar los ítems del perfil de AGs asociados a los marcadores de peroxidación evaluados. Se realizó un análisis multivariado de covarianza (MANCOVA) para establecer si las diferencias que se observaron en los marcadores de peroxidación lipídica según el ESE se mantenían al ajustar por los ítem del perfil de AGs correlacionados con dichos marcadores. Todos los datos fueron probados para conocer si siguieron la distribución normal, utilizando para ello la prueba de Shapiro Wilk. Se consideró p<0,05 como nivel de significancia.

RESULTADOS

La muestra de 42 niños mostró una edad promedio de 8,0±0,8 años. La Tabla I presenta la distribución del grupo evaluado de acuerdo a edad y sexo así como los parámetros generales de laboratorio en el grupo total y según estrato socioeconómico, sin diferencias significativas entre los estratos estudiados. También la distribución por grupos de edad fue similar entre sexos (Chi2=3,652; p=0,161).

El ácido palmítico (16:0) representó la mayor proporción dentro de la familia de los AGs saturados, seguido por el ácido esteárico (18:0). Dentro de la familia de los monoinsaturados el ácido oleico (18:1n-9) fue el de mayor proporción mientras que el ácido linoleico (18:2n-6) y el ácido araquidónico (20:4n-6) representaron el mayor porcentaje dentro de la familia de los poliinsaturados (Tabla II). Los niños en pobreza crítica presentaron porcentajes de ácido eicosapentaenoico (20:5n-3) significativamente mayores con respecto a los niños de clase media (p=0,046) y tendieron a mostrar valores más elevados de ácido docosahexaenoico (22:6n-3), ácido eicosenoico (20:1n-9) y ácido linoleico (18:2n-6).

Tabla I.
Características de los participantes del esutudio
Características de los participantes del esutudio
Las variables antropométricas y de laboratorio se expresan como mediana (media aritmética±desviación estándar).Prueba de t-student no pareada o Ude Mann-Whitney, según el caso.IMC: índice de masa corporal; CT: colesterol total; TGL: triglicéridos; LDLc: colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad; HDLc: colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad.

Las sumatorias y relaciones de los AGs eritrocitarios en el grupo total y según estrato socioeconómico se muestran en la Tabla III. El índice n-6/n-3 y las relaciones de los productos omega-6/omega-3, tales como 20:4n-6/20:5n-3 y 20:4n-6/(20:5n-3+22:6n-3), fueron significativamente mayores en los niños de clase media. El índice de fluidez de membrana celular (ΣSFA/(20:5n-3+22:6n-3)) tendió a ser más elevado en los niños de clase media. La sumatoria total de n-3 (Σn-3), el índice omega-3 y la relación 22:6n-3/18:3n-3 tendieron a ser mayores en los niños en pobreza crítica. En 88% de los niños estudiados el índice omega-3 fue bajo (< 4%) mientras que en 12% fue intermedio (4-8%); dicha frecuencia no se asoció a la estratificación socioeconómica.

Tabla II.
Porcentaje de ácidos grasos eritrocitarios en la muestra total de escolares y según estrato socioeconómico
Porcentaje de ácidos grasos eritrocitarios en
la muestra total de escolares y según estrato socioeconómico
Los datos se expresan como mediana (media aritmética±desviación estándar).Prueba t de student no pareada y U de Mann- Whitney, según el caso, para las diferencias entre estratos.

Los índices LDLox/CT y LDLox/LDLc fueron significativamente mayores en los niños de clase media en comparación con aquellos en pobreza crítica. El análisis de correlación reveló que los índices LDLox/CT y LDLox/LDLc únicamente se relacionaron inversamente con el porcentaje de ácido laúrico (r= -0,383, p= 0,012 y r= -0,353, p= 0,022, respectivamente), por lo que se condujo un análisis MANCOVA introduciendo como covariable dicho porcentaje. Solo la diferencia del índice LDLox/LDLc entre clase media y pobreza crítica se mantuvo al ajustar por el porcentaje de ácido laúrico (Tabla IV).

DISCUSIÓN

Esta investigación mostró la composición eritrocitaria en AGs de un grupo de escolares que asistieron a escuelas públicas ubicadas en Naguanagua, municipio que forma parte de la ciudad de Valencia, Venezuela, para el grupo total y de acuerdo al estrato socioeconómico. Para nuestro conocimiento es el primer estudio que suministra datos del perfil de AGs eritrocitarios en escolares venezolanos aparentemente sanos. La evaluación de prepúberes reduce la confusión asociada a los intensos cambios hormonales que surgen con la pubertad. La información aportada podrá servir como referencia para otros estudios similares ya que las muestras analizadas fueron recolectadas entre 2005 y 2007, años en los cuales la situación alimentaria del país pudo ser distinta a la presente. En general, en Latinoamérica existen pocas referencias sobre el perfil poblacional de AGs, sin contar que los procedimientos analíticos, muestras biológicas (suero, eritrocitos, sangre total o células de la mucosa bucal) y forma de expresión de los datos, varían de un estudio a otro. De esta manera, el análisis comparativo de los resultados obtenidos se realiza desde la cautela y a modo exploratorio.

Tabla III.
Sumatorias y relaciones de los ácidos grasos eritrocitarios en la muestra total y según estrato socioeconómico
 Sumatorias y relaciones de los ácidos grasos eritrocitarios
en la muestra total y según estrato socioeconómico
Los datos se expresan como mediana (media aritmética±desviación estándar).Prueba t de student no pareada o U de Mann-Whitney, según el caso, para las diferencias entre estratos. SFA: ácidos grasos saturados; UFA: ácidos grasos insaturados; MUFA: ácidos grasos monoinsaturados; PUFA: ácidos grasospoliinsaturados.

Tabla IV.
Marcadores de peroxidación lipídica según estrato socioeconómico
Marcadores de peroxidación lipídica según
estrato socioeconómico
Los datos se expresan como mediana (media aritmética±desviación estándar).* p asociada al Prueba t de student no pareada o U de Mann-Whitney, según el caso.** p asociada al analisis multivariado de covarianza (MANCOVA), ajustado por el porcentaje de ácido laúrico (12:0). TBARS: sustancias reactivas al ácido tiobarbitúrico; LDLox: LDL oxidada circulante in vivo; SOVLDL: susceptibilidad a la oxidación in vitro de las lipoproteínas de muy baja densidad; SOLDL: susceptibilidad a la oxidación in vitro de las lipoproteínas de baja densidad: CT: colesterol total; LDLc: colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad; HDLc: colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad.

Los AGs saturados constituyeron la mayor proporción de los AGs totales como han reflejado trabajos realizados en adolescentes mexicanos15, niños españoles16 y venezolanos, aunque en este último caso con un porcentaje inferior al que encontraron Bosch y col.14 en células de la mucosa bucal de preescolares de Caracas y Margarita de todos los estratos socioeconómicos, lo cual podría deberse a la dieta o a diferencias constitutivas de las membranas celulares ya que las proporciones de los diversos fosfolípidos pueden variar de una célula a otra. Nuestros escolares presentaron un porcentaje de ácido palmítico más elevado que el informado en adolescentes mexicanos15 y niños españoles16, mientras que la proporción de ácido esteárico, segundo AG saturado más abundante, fue similar.

Por su parte, los AGs monoinsaturados representaron algo menos de la quinta parte de los AGs totales, proporción similar a la observada en niños caraqueños de estrato elevado y medio14, adolescentes mexicanos15 y niños españoles16. El ácido oleico representó casi la totalidad de los AGs monoinstaturados, siendo su porcentaje más elevado en comparación con niños caraqueños y margariteños de todos los estratos socioeconómicos14 y de otros estudios internacionales15,16,17,18.

Como biomarcador de la ingesta de AGs trans en este trabajo se determinó el ácido elaídico, el principal isómero de AGs trans encontrado en gran cantidad de alimentos procesados industrialmente y que se genera durante la hidrogenación parcial de aceites vegetales. Venezuela no cuenta con una base de datos del contenido de AGs trans de los alimentos más consumidos, sin embargo, un análisis de galletas y mezclas de tortas comerciales demostró un porcentaje de AGs trans tal que permitió declararlas como "libres de grasas trans" ó "cero trans"19. Esto último es compatible con la baja proporción de ácido elaídico (< 1%) en los escolares evaluados en esta investigación, la cual también fue similar a la obtenida en niños en todos los estratos de Caracas y Margarita14 así como de México15 y España16, países que si cuentan con disposiciones gubernamentales que limitan el contenido de AGs trans en los alimentos, a diferencia de Venezuela. Incluso el porcentaje de ácido elaídico en los niños de los dos estratos estudiados fue inferior al informado en eritrocitos de niños húngaros por Jakobik y col.20 y en suero de niños colombianos de 5 a 12 años de diferentes estratos socioeconómicos por Baylin y col.21; al igual que en el presente estudio, estos últimos autores no encontraron diferencias significativas según el estrato socioeconómico.

La fuerte asociación entre los AGPIs y diferentes condiciones de salud ha motivado diversos esfuerzos para su evaluación. El porcentaje total de dichos AGs superó fuertemente los valores observados en los preescolares caraqueños y margariteños provenientes de todos los estratos socioeconómicos estudiados por Bosch y col14. Los AGs omega-6, especialmente el ácido linoleico, representaron gran proporción de los AGPIs detectados en los escolares estudiados, coincidiendo esto con los valores previamente demostrados en leche materna de mujeres carabobeñas de los estratos más desfavorecidos22 y con el origen de la grasa consumida por la población venezolana, la cual predominantemente procede de aceites derivados de semillas ricos en ácido linoleico23. Por su parte, el porcentaje de AGs omega-3 presentó la misma tendencia observada para el porcentaje total de AGPIs pero fue inferior a lo evidenciado en niños españoles16 en los que se observan valores mayores, probablemente relacionados con la dieta mediterránea rica en AGs omega-3 propia de la población española. La proporción de ácido alfa-linolénico, el precursor más importante de los AGs omega-3, fue similar a lo demostrado en niños caraqueños de los estratos más favorecidos, guatemaltecos y adolescentes mexicanos14,15,17.

Gran parte del interés por los AGPIs se centra en aquellos de cadena larga: ácido araquidónico (ARA, 20:4 n-6), ácido eicosapentaenoico (EPA, 20:5 n-3) y ácido docosahexaenoico (DHA, 22:6 n-3). El porcentaje de ARA fue superior al que mostraron los preescolares de Caracas y Margarita aunque inferior a lo informado en estudios internacionales previos15,16,17,18. Los porcentajes de EPA y DHA así como el índice omega-3 (EPA+DHA) en el grupo total estudiado fueron notoriamente mayores a los informados en células de mucosa bucal de preescolares venezolanos pero inferior a los encontrados en eritrocitos provenientes de niños británicos6, australianos7 y españoles16. Tal hallazgo es compatible con los resultados de una revisión sistemática para generar un mapa global de los niveles sanguíneos de DHA+EPA en adultos sanos, en el que se demuestran valores menores a 4% en varios países de América del Norte, Central y del Sur, Europa, Oriente Medio, sudeste de Asia y África24.

Las cifras del índice omega-3 en el presente estudio son preocupantes, considerando que son inferiores a las observadas en países occidentales incluso de altos ingresos, cuyas dietas han sido calificadas como bajas en AGs de cadena larga serie n-3, tal como también fue informado previamente por Solomons y col. en niños guatemaltecos17. En nuestro grupo, cerca del 90% de los casos presentó un índice omega-3 de elevado riesgo (< 4%) y aunque esta distribución no se asoció al ESE, el índice tendió a ser casi 1% más bajo en los niños de clase media. En vista de que la síntesis endógena de EPA y DHA es insuficiente, está claro que la dieta que consumieron los escolares estudiados no suministró el aporte necesario de dichos AGs para mantener los niveles eritrocitarios deseables. Tal situación también ha sido demostrada al analizar leche materna de mujeres carabobeñas de estrato bajo, donde el nivel promedio de DHA alcanzó escasamente 0,17%22. Las implicaciones a largo plazo de valores bajos de índice omega-3 en escolares aun no se conocen, no obstante, deben ser atendidos pues ya se cuenta con datos que indican su asociación con obesidad y resistencia a la insulina en escolares25. Asimismo, en línea con lo anterior, en un grupo de más de mil adolescentes australianos O‘Sullivan y col.26 encontraron que el índice omega-3 se asoció positivamente al índice de masa corporal, colesterol total y HDLc y de modo inverso a la presión arterial diastólica.

Un hallazgo interesante pero a la vez inesperado de la presente investigación, fue la diferencia en los porcentajes de EPA y DHA entre los estratos evaluados a favor de los niños en pobreza crítica, alcanzando significación estadística para el EPA. Trabajos previos realizados en Estados Unidos de Norteamérica y Reino Unido han observado una relación positiva entre el ESE y el porcentaje de dichos AGs omega-327,28. Sin embargo, Perng y col.29 demostraron en el suero de escolares colombianos de mayor estatus socioeconómico, porcentajes más bajos de EPA, ácido gamma-linolénico, ácido dihomo-gammalinolénico y porcentajes más elevados de DHA, ácido linoleico y ARA, en comparación con escolares pobres, lo cual coincide parcialmente con lo evidenciado en este estudio. La ingesta dietaria de EPA y DHA está directamente asociada al consumo de pescados de piel azul, su principal fuente dietaria. No se disponen de datos directos sobre dicha ingesta por lo que debe considerarse el consumo aparente diario per cápita por estratos registrado por el Instituto Nacional de Estadística. En tal sentido, entre 2006 y 2007, se informó un mayor consumo de pescado, del tipo sardina enlatada, en el estrato de pobreza crítica respecto de la clase media30. En general, se conoce que el consumo de pescado fresco en las grandes zonas urbanas como Valencia es bajo, especialmente en los individuos de estratos más bajos, debido a su tradicional alto costo. Sin embargo, no es menos cierto que el consumo de sardina enlatada siempre fue la alternativa económica y popular a la que tales estratos, especialmente durante los años en los que se recolectó la muestra estudiada, para mantener su ingesta calórica y de proteínas.

La inflamación crónica es parte de la patogénesis de enfermedades que actualmente tienen gran incidencia en el mundo entero, como son la insulinoresistencia, obesidad, aterosclerosis, cáncer y enfermedades neurodegenerativas31. La composición dietaria de AGs precisamente condiciona la disponibilidad en las membranas celulares de sustratos con potencial pro o antiinflamatorio diferencial, así una mayor disponibilidad de ARA implica el incremento de la síntesis de eicosanoides proinflamatorios, por el contrario, la disponibilidad de EPA y DHA permite la generación de resolvinas y protectinas antiinflamatorias31. El balance en el suministro dietario de los diferentes AGPI omega-6 y omega-3 es reflejado por la relación n-6/n-3. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)1 hasta el momento no ha dictado recomendaciones específicas para dicha relación. Hasta una reducción del 70% de la mortalidad se ha observado a través del reemplazo del aceite de maíz por aceite de oliva y de canola para alcanzar una relación ácido linoleico/ácido linolénico de 4:1. Autores venezolanos23 han sugerido que la la relación n-6/n-3 debe oscilar entre 5:1 y 10:1 mientras que para Simopoulos33 sería deseable conservarla más baja, cercana a que la que mostraban las dietas en la era paleolítica (1:1), pudiendo variar dependiendo de la patología a considerar. El perfil eritrocitario del grupo total estudiado arrojó una relación n-6/n-3 media de 9:1, la cual fue ligeramente inferior al valor obtenido en los niños caraqueños de estratos altos y medio14, pero mayor respecto de lo observado en niños españoles16 y guatemaltecos17. Por otra parte, la relación n-6/n-3 fue significativamente mayor en los niños de clase media (clase media=11:1 vs. pobreza crítica=9:1), sobrepasando el nivel máximo recomendado antes mencionado. Esta observación contrasta con los resultados obtenidos por Kirby y col.28 quienes evidenciaron una relación n6/n-3 más alta en escolares británicos de condiciones más desfavorecidas respecto de aquellos de nivel socioeconómico más favorable. Se desconocen las implicaciones a largo plazo del mantenimiento de una relación n-6/n-3 elevada desde la infancia.

En el mismo orden de las ideas anteriores, en este trabajo, las relaciones 20:4n-6/20:5n-3, 20:4n-6/(20:5n-3+22:6n-3) y ΣSFA/(20:5n-3+22:6n-3) fueron más elevadas en los niños de clase media en comparación con los niños en pobreza crítica. La última relación es reflejaría la fluidez de la membrana celular ya que cuanto mayor es el contenido de AGs saturados respecto de los insaturados más rígida es la membrana celular34; por su parte, las dos primeras relaciones estiman la propensión hacia la producción de mediadores proinflamatorios o antiinflamatorios según el equilibrio se incline hacia el AA o al EPA y DHA, como ya se ha explicado. En ambos estratos, estas relaciones fueron elevadas pero en mayor proporción entre los niños de clase media. Solo estudios longitudinales amplios pueden confirmar los alcances de tal observación, no obstante, es importante resaltar que se ha probado mediante estudios in vitro que la disminución de la relación 20:4n-6/(20:5n-3+22:6n-3) reduce la inflamación y acumulación de colesterol en macrófagos peritoneales así como la formación de lesiones aórticas en ratones sin el gen para receptores de LDL35, también modula procesos relacionados con el crecimiento de células de cáncer de mama36 y la exposición perinatal hasta los cuatro meses de vida a una elevada relación 20:4n-6/(20:5n-3+22:6n-3) a través de la leche materna contribuye a la acumulación de tejido adiposo en infantes37.

En una publicación anterior11 se informaron niveles más elevados de LDLox y mayor susceptibilidad a la oxidación in vitro de las VLDL y LDL en muestras de plasma obtenidas de escolares de clase media en comparación con aquellos en pobreza crítica, sugiriéndose que el perfil de AGs de los niños podría mediar tales diferencias, ya que no fueron explicadas en función de la cantidad total de grasa ingerida por los estratos estudiados. El número de partículas de LDL o sustrato oxidable debe considerarse cuando se evalúan los niveles de LDLox, sin embargo, la medición directa del número de partículas de LDL es compleja por lo que diferentes autores han optado ajustar por LDLc y ApoB10038,39. Con base a lo anteriormente expuesto y a que la LDLox se correlacionó con el colesterol total y LDLc (datos no mostrados), en el presente estudio los valores de LDLox se ajustaron por ambas determinaciones, encontrándose diferencias significativas para los índices LDLox/colesterol total y LDLox/LDLc a favor de los niños de clase media, hallazgo que hasta ahora no se ha informado según la revisión bibliográfica realizada. Más aún, el índice LDLox/LDLc se mantuvo significativamente más elevado independientemente del porcentaje de ácido laúrico, que fue el único AG que se correlacionó con los indicadores de peroxidación (es probable que el tamaño de la muestra haya impedido evidenciar correlaciones con los AGPIs que son sustratos oxidables). Hasta ahora no existen trabajos que demuestren que la concentración de LDL oxidada circulante de la infancia persista durante adultez. Si fuere el caso, el hallazgo de niveles más elevados de LDLox/LDLc en los niños de clase media podría tener potenciales implicaciones en el perfil de morbimortalidad que desarrollarían como adultos, pues existen evidencias que relacionan el índice LDLox/LDLc con la enfermedad arterial coronaria39 y diabetes mellitus40. Estudios prospectivos deberán comprobar el efecto a largo plazo de la elevación del índice LDLox/LDLc desde la niñez y si las diferencias observadas entre los estratos socioeconómicos evaluados se mantienen en la etapa adulta.

Este estudio tiene limitaciones. Debido al diseño transversal del estudio, no es posible establecer una relación causal entre el ESE y los marcadores evaluados. No se dispone de la información relacionada con la ingesta dietética de AGs, especialmente de la frecuencia de consumo de alimentos fuentes de AGPIs de la serie n-3. La tercera limitación proviene del tamaño reducido de la muestra y del hecho de que se incluyeron niños que asistieron a escuelas, lo cual puede explicar la ausencia de mayores diferencias significativas entre los estratos estudiados, tal como se esperaba, ya que los niños en pobreza crítica fuera del sistema escolar pudieran diferir de los incluidos en el presente trabajo.

En conclusión, el perfil eritrocitario de ácidos grasos de los escolares estudiados mostró porcentajes bajos de AGPIs omega-3 (EPA y DHA) y elaídico (AG trans), elevada relación n-6/n-3 y bajo índice omega-3. Las relaciones n-6/n-3, 20:4n-6/20:5n-3, 20:4n-6/(20:5n-3+22:6n-3) y los índice de lipoperoxidación LDLox/CT y LDLox/LDLc fueron significativamente más elevados en los niños de clase media, mientras que el porcentaje de EPA fue mayor en los niños en pobreza crítica. La diferencia en el índice LDLox/LDLc fue independiente del porcentaje de ácido laúrico. Trabajos más amplios deberán confirmar los hallazgos encontrados, los cuales sugieren la necesidad de intervención con alimentos fortificados con EPA y DHA.

CONFLICTO OF INTERESES:

Los autores declaran que no existen conflictos de intereses.

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