INVESTIGACIONES
Violencia escolar en Educación Primaria: una percepción de la realidad construida por sus propios actores
Violence in elementary school: A perception of the reality built by their own actors
Violência escolar no Ensino Fundamental: uma percepção da realidade construída por seus próprios atores
Violencia escolar en Educación Primaria: una percepción de la realidad construida por sus propios actores
Revista de Investigación, vol. 43, núm. 96, pp. 93-109, 2019
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Recepción: 15 Mayo 2018
Publicación: 15 Enero 2019
Resumen: Se interpretan los significados que asignan los docentes, padres y representantes a la violencia escolar entre pares, la violencia familiar y los valores morales, teniendo en cuenta su relación con el entorno familiar y social de los estudiantes. Se empleó la metodología cualitativa, sustentada en el socioconstruccionismo de Gergen (1996). Para conocer los relatos de los docentes, padres y representantes, se utilizó la observación participante y la entrevista en profundidad. En el estudio se evidenció, que la violencia escolar entre pares, la violencia familiar y los valores morales, están vinculadas por las múltiples interacciones sociales que cotidianamente tienen los estudiantes, docentes, padres y representantes, llevándolos a construir un entramado de relaciones dentro del contexto socioeducativo.
Palabras clave: Violencia escolar entre pares, violencia familiar, valores morales, contexto socioeducativo.
Resumo: Nesta pesquisa, os significados atribuídos por professores, pais e representantes à violência escolar entre pares, violência familiar e valores morais foram interpretados, levando em consideração sua relação com a família e o ambiente social dos estudantes. A metodologia qualitativa foi utilizada, baseada no socioconstrucionismo de Gergen (1996). Para conhecer as histórias de professores, pais e representantes, utilizou-se observação participante e entrevista em profundidade. O estudo mostrou que a violência escolar entre pares, a violência familiar e os valores morais estão ligados pelas múltiplas interações sociais que estudantes, professores, pais e representantes têm diariamente, levando-os a construir uma rede de relacionamentos dentro do contexto. Socioeducativo.
Palavras-chave: Violência de pares, violência familiar, valores morais, contexto socioeducativo.
Abstract: In this research were interpreted meanings assigned teachers, parents and representatives to school violence among peers, family violence, and moral values, taking into account their relationship with the family and social environment of students. Used qualitative methodology, based on the socioconstruccionismo of Gergen (1996). To learn the stories of teachers, parents and representatives, were used participant observation and interview in depth. The study showed, the link that has the school violence among peers, family violence, and moral values, determined by the multiple social interactions on a daily basis are students, teachers, parents and representatives, bringing it to build a network of relationships within the educational context. Key words: school violence among peers, family violence, moral values, socio-educational context.
Keywords: School violence among peers, family violence, moral values, socio-educational context.
INTRODUCCIÓN
La violencia es una realidad que afecta a todas las sociedades del mundo, se puede decir que en diferentes niveles o grados de complejidad. En Venezuela, es común observar a diario como se presentan diversos hechos de violencia, que van desde el delito común, la violencia de género, el maltrato infantil, hasta los más horrendos asesinatos. Esta investigación, se fundamenta en el estudio de la violencia escolar entre pares, la violencia familiar y los valores morales.
En muchas familias venezolanas sus miembros utilizan la violencia como una forma de relacionarse y solucionar sus conflictos. Los hijos son educados de generación en generación a través de la agresividad. Tal vez, esta manera violenta de educar es parte de las costumbres que tradicionalmente utilizan dichas familias y que constituyen sus valores morales. Por lo que es probable, que los niños transfieran su comportamiento violento, en las interacciones que a diario efectúan dentro del contexto escolar. (Jiménez, 2010).
De la misma forma, en las escuelas venezolanas se presentan a diario diversos hechos de violencia entre los estudiantes, lo que denominamos violencia escolar. Los mismos, ocurren en el patio del colegio, en el salón de clases o en las canchas deportivas (Jiménez, 2010). Por su parte Tettner (2005), considera que la violencia escolar es “toda aquella acción de un estudiante que produzca dolor a otro estudiante… actividad llamada también acoso, hostigamiento o victimización” (p. 84).
Esta definición, argumenta que la violencia escolar puede manifestarse no sólo de forma física, como es el caso donde un estudiante que golpea y empuja a un compañero de clase, sino también de manera verbal y psicológica, cuando lo amenaza, desafía o descalifica constantemente.
De igual forma, Onetto (2004), expresa que la violencia escolar surge de las diversas relaciones sociales entre pares, donde la edad y el conocimiento de éstos, puede generar: exclusión, discriminación y aislamiento. Esta afirmación, hace referencia a aquellos estudiantes de mayor edad, que debido a su fortaleza física arremeten contra estudiantes de menor edad golpeándolos, al parecer, deliberadamente. En cuanto al saber, cotidianamente se observaron algunos educandos con mayor conocimiento en determinadas asignaturas, descalificando a sus pares. También, se percibió situaciones en las cuales, los escolares que colaboran con la disciplina en las horas de receso, se exceden en sus funciones imponiendo castigos físicos a sus compañeros.
Asimismo, las opiniones de los autores antes citados coinciden, cuando expresan que la violencia escolar está presente en la vida cotidiana de los estudiantes, siendo este un motivo para que se encuentren desarrollando conductas negativas en la interacción social con sus compañeros (Jiménez, 2010).
Con relación a lo antes dicho, algunas informaciones periodísticas nos llevan a presumir que en Venezuela la violencia escolar ha aumentado de forma desmedida. A diario, los estudiantes se enfrentan con diversas situaciones de violencia, que van desde las ofensas verbales hasta propiciar golpizas a sus compañeros de clase. Es la violencia escolar una realidad que inquieta a todos, que preocupa a los docentes, padres y representantes, dejando sentimientos de rabia e impotencia entre quienes se ven afectados por ésta, como se aprecia en los siguientes casos:
La muerte, el 19 de enero de 2007, en un aula de la Unidad Educativa Simón Bolívar de los Teques, en el Estado Miranda, del estudiante Daniel De Abreu de 15 años de edad, como consecuencia de un disparo recibido, al parecer por un compañero de clase. (Artículo de David González). El Nacional, siete días (p. 1).
El envenenamiento, el 18 de abril de 2008, en la Unidad Educativa Privada José Francisco Torrealba, en el Estado Aragua, de la estudiante del último año de bachillerato Moralis Liendo, por tres compañeros de estudio. (Artículo de Mireya Tabuas). El Nacional, siete días (p. 2).
La golpiza, el 5 de mayo de 2008, en la avenida Francisco de Miranda contra Pedro Carrera, adolescente de15 años de edad, quien estudiaba en la Escuela Técnica de Campo Rico, por estudiantes del Liceo Lino de Clemente. La agresión contra Pedro, fue una venganza como consecuencia de hechos violentos entre estudiantes de ambas instituciones días antes. (Artículo de David González). El Nacional, ciudadanos sucesos, (p.8).
Los casos antes descritos parecieran mostrar que la violencia escolar empleada por los niños y adolescentes, es una manera de solucionar sus diferencias y desacuerdos. Ahora bien, partiendo de esta interpretación surgen otras interrogantes ligadas especialmente al entorno familiar y con su comunidad:
¿Cómo resuelven los padres y representantes de estos niños y adolescentes sus diferencias familiares?
¿Cómo solucionan sus conflictos los vecinos de la comunidad donde residen estos niños y adolescentes?
Estas relaciones intersubjetivas son complejas; sin embargo, forman parte importante en las interacciones sociales de los niños y adolescentes, que no se puede obviar en esta investigación, por su contenido social y familiar que representan en la comunidad.
Para Verdiani (2004), encargada de los programas de la no violencia en la UNESCO, manifiesta que la prevención es la mejor alternativa para evitar los enfrentamientos. Asimismo es fundamental instruir a los docentes, los estudiantes y la comunidad en educación para la paz, así como dar la alternativa a los estudiantes para exponer sus dificultades y molestias sin llegar a la violencia. De igual modo, afirma que, si desde la corta edad se orienta al niño a no contener rabia, es probable intervenir con mayor facilidad para prever la violencia futura.
Al mismo tiempo, (op. cit., 2004), opina que… “la práctica de la no violencia permite rechazar la agresividad y la brutalidad, y resolver conflictos de manera constructiva” (p.2). Esta autora tiene la certeza al afirmar que con la no violencia, le expresamos al oponente indisposición a emplear la fuerza. Es así, como la práctica de la no violencia, en una sociedad educada para tal fin, es capaz de enfrentar los desacuerdos continuamente y a su vez, conseguir posibles alternativas de solución.
En este orden, Ucín y Unzué (2005), manifiestan que: “el remedio al problema de violencia en las aulas supera el marco de la enseñanza y pasa por inculcar desde todos los medios posibles valores … como la solidaridad, la justicia, el diálogo, la tolerancia, la honradez …” (p. 275). No obstante, autores como Villegas-Reimers (1994), Puig (2000) y Yegres (2007), expresan que la educación en valores es responsabilidad no sólo de la familia sino también de la escuela, que está educación permite en los estudiantes desarrollar su inteligencia moral y obtener la cultura moral indispensable para hacer frente a los conflictos a través del diálogo. Los valores intervienen en la formación de conductas positivas para convivir en democracia, libertad y solidaridad.
Además de las opiniones antes señaladas, es importante destacar que el problema de la violencia escolar en Venezuela debe ser estudiado e investigado con mayor énfasis, tomando en consideración la formación en valores, como fines de la escuela y la familia. Por su parte, la escuela debe fomentar en los estudiantes valores universales, como: solidaridad, libertad, tolerancia, amistad, diálogo y paz, entre otros. Igualmente, la institución escolar está en la obligación de promover el crecimiento personal de los niños, niñas y adolescentes para que vivan en armonía e igualdad con sus semejantes. Es por ello, las normas deben ser construidas de modo colectivo, con la participación de todos los miembros de la comunidad escolar, promoviendo el respeto por el estudiante, el respeto por el docente y por la cultura que trasmite. Para Barrón (2007), el respeto es más fuerte que la violencia, lo que permite enfrentarla y dominarla.
De forma paralela, la autora antes citada basa su afirmación en que la familia es el primer agente socializador infantil y que su eficiencia socializadora obedece a las competencias educativas que tengan los progenitores para dirigir la misma, así como para salvar los obstáculos que se presentan a diario.
Asimismo, Redondo y Garrido (2001), sostienen que cuando las competencias educativas no están presentes nos enfrentamos a dos problemas:
la vinculada con lazos de amor, cariño, afecto; y
la solución de necesidades y requerimientos.
Talvez, si las situaciones antes mencionadas no logran un equilibrio, nos encontremos con padres excesivamente controladores y no afectuosos, o por el contrario con padres que dan mucho afecto y que no controlan; y en última instancia a padres que no controlan, ni ofrecen afecto a los hijos.
En resumen, las interrogantes que han surgido hasta ahora, manifiestan una problemática ligada al contexto socioeducativo, en relación con:
los conflictos entre padres, representantes y vecinos;
la relación padres o representantes - niños – comunidad; y
especialmente en las relaciones familiares y la institución escolar, donde el niño permanece muchas horas en constante interacción social con sus pares y con otras personas adultas.
Es decir, este estudio emergente se orienta hacia el conocer la realidad social asociada con la violencia dentro y fuera de las instituciones de Educación Primaria, construyendo un espacio para la reflexión alrededor de esta problemática.
La educación formadora de valores
La sociedad venezolana actualmente se encuentra inmersa en diversas crisis, una de ellas, quizás la más importante, es la educativa, ya que la misma probablemente se ha enfocado en la transmisión de contenidos en las diversas asignaturas, olvidando la formación integral que tiene que ver con el desarrollo del potencial humano en todas sus manifestaciones, incluyendo el comportamiento personal (Yegres, 2007). En consecuencia, los responsables directos del proceso educativo son los docentes, alumnos, padres y representantes.
Sin embargo, existe un alejamiento entre la escuela y las comunidades del entorno social, esa relación de escuela-comunidad expresa las pocas posibilidades que constituye la educación como elemento de formación y transformación social (Yegres, 2007). Más adelante el autor antes citado, aclara que en todas las etapas del sistema educativo se tratan aspectos vinculados con los valores; es decir, que toda acción educativa comprende la transmisión de los valores. No se puede pensar en la probabilidad de desvincular los valores de la acción educativa. El compromiso con las nuevas generaciones, es “…educar en valores para una vida plena en su dimensión humana. Se procura que los valores de las personas y de la sociedad se representen como objetivos y fines del sistema educativo…” (op. cit., 2007, 194).
Por su parte, Villegas-Reimers (1994), fomenta un programa intencionado de educación moral en el cual la familia y la escuela, participen en la formación moral de los estudiantes. Logrando, un trabajo mancomunado orientado a contrarrestar las posibles circunstancias de marginalidad y de deterioro social.
Para Puig (2000), la educación en valores intenta: “que cada sujeto sea autor de su propia historia... la responsabilidad de inventar su vida, de tomar decisiones en situaciones de conflicto… y un modo de vivir justo” (p.276). Indiscutiblemente, el autor antes citado, opina que la educación en valores trata de ayudar a los estudiantes “para desarrollar la inteligencia moral y adquirir la cultura moral necesaria para enfrentar con autonomía y dialógicamente aquellas situaciones que supone un conflicto o controversia moral de manera que sea posible vivir de modo justo, solidario y feliz” (op. cit., 277). De allí, la importancia de que el docente manifieste, formule, participe y asista solidariamente a los estudiantes para que practiquen su emancipación, en armonía por el bien de la sociedad.
Tomando en consideración los hechos de violencia en el contexto escolar antes expuestos y las argumentaciones de algunos autores, se problematizó el tema de la violencia escolar en Venezuela, especialmente en Educación Primaria.
Los objetivos planteados fueron:
Conocer los significados que asignan los docentes de Educación Primaria a la violencia escolar, percibida en el contexto cotidiano educativo, el entorno familiar y social de los estudiantes.
Interpretar los significados de violencia escolar, violencia familiar y los valores morales, desde la cotidianidad de los padres yrepresentantes.
Cuando se empieza a establecer una vía de acceso para la interpretación y comprensión de los significados que emergen del contexto en estudio, surgen dos situaciones claramente interconectadas. La primera, dirigida a la problemática propiamente, emerge la cuestión del por qué y el para qué realizar esta investigación.
De la misma manera, esta indagación señala la necesidad de conocer la realidad de violencia escolar en la Educación Primaria. Así como también, la violencia familiar y valores morales que debe impartir conjuntamente la familia y la escuela para formar individuos capaces de vivir en sociedad. La segunda, va más dirigida al método en los términos del cómo se va a realizar dicha investigación, que por supuesto, en la actualidad puede orientarse por algunas posturas teórico-metodológicas, dando lugar a su justificación e importancia específica para este estudio.
Al respecto la educación tiene como finalidad formar en el individuo valores de tolerancia, solidaridad, convivencia y respeto mutuo, para que éste pueda convivir en la sociedad. La educación, fomentará la calidad de vida y contribuirá al fortalecimiento de la paz entre las naciones y los vínculos de integración y solidaridad latinoamericana (Ley Orgánica de Educación, 2009).
En relación con la Educación Primaria, debido a las diversas transformaciones sociales, políticas y económicas que han ocurrido en el país con el transcurrir de los años, es posible que se haya tenido más en cuenta la perfección académica orientada a los contenidos de las asignaturas, en detrimento de la formación en valores de los estudiantes, lo que quizás ha contribuido, de alguna manera, al desarrollo de conductas de intolerancia que solicitan respuestas pedagógicas apropiadas para el fomento de valores de solidaridad.
En consecuencia, Yegres (2007), dice que “la educación moral permite la toma de conciencia por parte del estudiante con relación a lo que valora, aprecia, piensa y siente ante situaciones conflictivas. Sobre todo lo ayuda a tener confianza y seguridad en sí mismo, y a tomar decisiones responsables y moralmente justas” (p.191).
De este modo, la presente investigación asume la violencia escolar y los valores morales como una realidad compleja, que requiere de una interpretación en profundidad de los significados que asignan los docentes, padres y representantes a dicha realidad. Asimismo, se presentarán nuevos significados que permitan la comprensión de la conducta violenta de los educandos, situación que tal vez incide en el bajo rendimiento estudiantil y la deserción escolar, motivos considerados importantes para ser abordados desde la mirada emergente de la investigación cualitativa.
Las características de la metodología emergente desarrollada en esta investigación, toma relevancia en la forma como Pérez (1998) la expone: romper con la dicotomía sujeto/objeto, para intentar entender la realidad, describir los hechos y ahondar en los mismos:
La primera característica, la teoría como reflexión en y desde la praxis, percibe la realidad conformada por hechos observables, significados e interpretaciones que construye el mismo individuo interactuando con los demás.
La segunda característica, comprender la realidad “sólo tiene sentido en la cultura y en la vida cotidiana” (p.28). Se reconoce desde la visión epistemológica, que el conocimiento se construye, es decir, el objeto de estudio de esta investigación gira alrededor de la vida cotidiana de los estudiantes, docentes, padres y representantes, en el contexto escolar, de donde se intentó conocer la forma como manifiestan y exponen sus diferentes interacciones sociales.
La tercera característica se destinó a describir los hechos, que responde a la mayor intersubjetividad de los sucesos o hechos relevantes, frente a la rigidez del enfoque racionalista (Pérez, 1988, p. 29). En esta investigación, con el fin de conocer los significados que asignan los actores sociales a los valores morales en la Educación Primaria, se emplearon estrategias de investigación en la modalidad de estudio de casos, en los cuales se interpretó la profundidad de las acciones de los estudiantes, docentes, padres y representantes.
La cuarta característica, profundiza los motivos de los hechos, la vida social, pensada de manera amplia y accesible. La realidad obtenida es holística, es así como se estudió la realidad de la vida cotidiana de los estudiantes, docentes, padres y representantes en el contexto escolar, donde los participantes comunican sus significados a través de sus diversas acciones.
De estas reflexiones, inmediatamente surge la interrogante ¿Cómo investigar este tema tan amplio y controversial como es la violencia en la escuela? Las primeras observaciones y conversaciones informales llevaron al investigador a emplear una metodología que debía sustentarse epistemológicamente en un paradigma de investigación social. Que rescatara las acciones de los sujetos actores, donde los docentes, padres y representantes asignan los significados a las interacciones de los estudiantes, tratando de interpretar y comprender la violencia que forma parte de su cotidianidad.
En este sentido, su importancia consiste en construir de manera discursiva la realidad socioeducativa de la violencia escolar en Educación Primaria, con una tendencia teórica-metodológica sustentada por el paradigma de investigación social denominado Socioconstruccionismo o Construccionismo Social, en la visión de sus principales autores como son: el estadounidense Kenneth Gergen, considerado el padre del Socioconstruccionismo, y el español Tomás Ibáñez (Giménez, 2002).
La investigación se inició indagando los diversos hechos de violencia escolar entre pares, violencia familiar y valores morales. Donde los docentes, padres y representantes, interpretan las interacciones de los estudiantes en el contexto socioeducativo. Al mismo tiempo, se enfrentan las realidades observadas en la cotidianidad con las significaciones sobre la violencia escolar. También, autores como Vargas y Ramírez (1999), Tettner (2005), Barrón (2007) y Lodo (2002), expresan sus juicios de violencia escolar, permitiendo la triangulación de los que hablan, los que escriben y quien investiga.
Luego de observar diversos hechos de violencia en el ámbito escolar y tomando en consideración como referencias las afirmaciones de algunos autores y sus particularidades, las mismas motivaron el estudio de la violencia escolar en Venezuela, específicamente en Educación Primaria, en cierta forma delimitando esta investigación a través de los objetivos.
MÉTODO
Investigación de postura Socio-construccionista que favorece la comprensión del significado de los fenómenos, con una visión de intersubjetidades investigador-investigado. Asimismo, el Socioconstruccionismo sustenta teóricamente el uso de la metodología cualitativa y a su vez contemplado el método de estudio de caso, las técnicas de observación y la entrevista, que han ido surgiendo en el proceso emergente de esta investigación.
Por su parte, el método de estudio de caso permitió sumergir en las interpretaciones que tienen los docentes, padres y representantes en cuanto a la problemática de los diversos hechos de violencia que a diario se suscitan en instituciones educativas de Educación Primaria. Para Latorre (1996), el estudio de casos conforma un método de investigación cualitativo para conocer la realidad socioeducativa.
Al mismo tiempo, en la construcción del tema de estudio se utilizó la observación participante y la entrevista en profundidad, como técnicas cualitativas de recolección de información.
Por consiguiente, las técnicas antes descritas se aplicaron a un grupo de informantes, constituido por: siete (7) maestras, un (1) profesor de Educación Física, cinco (5) representantes, una (1) directora, un (1) sub- director y una (1) docente orientadora. Los mismos dieron a conocer e interpretar los significados que tienen de la violencia escolar, la violencia familiar y los valores morales.
RESULTADOS
La interpretación de los significados que asignan los docentes, padres y representantes a la violencia escolar entre pares y los valores morales en la educación primaria así como algunos hechos de violencia escolar donde los docentes, padres y representantes coinciden en sus relatos, cuando manifiestan que algunos estudiantes que son maltratados por miembros de su familia presentan comportamientos violentos hacia sus compañeros de clase, empleando: insultos, amenazas y descalificaciones. Hasta llegar a la agresión física a través de empujones, golpes y patadas, en la gran mayoría de los casos. Por lo que llama la atención, que exista violencia en los hogares, donde se espera que el cariño este presente entre aquellos allí residen, cómo no esperar que la misma actúe en la escuela (Sanmartín, 2007).
En relación con lo antes dicho, la violencia escolar entre pares es cometida por un agresor que abusa de la víctima de forma insiste con una manifiesta particularidad intimidatoria (Olweus, 1998; Serrano, 2006; Sanmartín, 2007).
Por su parte, Lodo (2002), afirma que en ciertas familias venezolanas prevalece el patrón cultural dominio-sumisión, donde se justifica el maltrato físico hacia el niño como necesario, con el fin de hacer valer la autoridad de los padres. “Los castigos físicos son más frecuentes que otros métodos de disciplinas. La comunicación de las normas y las expectativas acerca del comportamiento adecuado tienden a ser vagas e implícitas” (p.35). Los niños pertenecientes a estas familias presentan logros educativos que tienen que ver con estudiantes exaltados, agresivos, con poco equilibrio y poca solidaridad (Barrón, 2007).
Igualmente, en las entrevistas efectuadas a los representantes los mismos comentan que en sus familias siempre hay buenas relaciones sociales entre sus miembros, que han educado a sus hijos dándoles buenos ejemplos y enseñándoles valores morales de amor, paz y tolerancia, entre otros. Sin embargo, algunos de sus hijos son agresivos y les gusta pelear en la escuela con sus compañeros.
Es preciso destacar la importancia que desde el enfoque del aprendizaje social (Bandura y Walters, 1974), que establece que los niños realizan las observaciones y reproducen patrones de conducta moral, que se convierten en modelos de reforzamiento. A su vez, la conveniente manera de comportarse el niño va a depender de los individuos significativos en su contexto escolar, familiar y social.
De acuerdo con lo antes expuesto, es posible afirmar, que tal vez la violencia escolar entre pares, no se encuentra exclusivamente vinculada con la violencia familiar, sino también con elementos socioculturales. Así, la violencia es agresividad transformada, fundamentalmente, por la acción de elementos socioculturales que la convierten en una costumbre deliberada y perjudicial (Sanmartín, 2004; Sanmartín, 2002, Sanmartín, 2006). En tal sentido, podría decirse que la violencia escolar es un comportamiento premeditado, donde un estudiante logra dañar a otro estudiante.
CONCLUSIONES
En el estudio de la violencia escolar entre pares, la violencia familiar y los valores morales a partir de los significados que asignan los docentes, padres y representantes, los mismos resultan algunas veces contradictorios, ya que provienen de distintas fuentes discursivas, de un mismo contexto socioeducativo, y que al mismo tiempo interactuaron con el investigador.
En los significados que asignan los docentes, padres y representantes a la violencia escolar entre pares, se evidencia que existe un vínculo entre los estudiantes que agreden a sus compañeros de clases y los estudiantes que son maltratados por sus padres. También se puede establecer que la violencia escolar entre pares se corresponde con la violencia familiar, debido a que los estudiantes que violentan a sus compañeros, provienen de familias que utilizan la fuerza como una forma de solucionar sus diferencias.
De igual manera, se logró constatar que en algunas familias pertenecientes al entorno social escolar, está presente la cultura de la violencia en sus interacciones sociales, así como también su historia se encuentra marcada por la violencia, ya que los maltratos son una forma de educar a sus hijos, hecho que se repite de generación en generación. Sin embargo, en otros testimonios dados por los actores sociales, los mismos muestran que los estudiantes que agreden a sus pares, pertenecen a familias que los han formado con valores de amor, respeto y paz, entre otros.
Entre otras conclusiones, se encuentran los significados ofrecidos por los docentes, padres y representantes en cuanto al vínculo violencia escolar entre pares y entorno social; por lo que se determinó que existen opiniones contradictorias, ya que en algunas oportunidades éstos afirmaron que la violencia entre pares es posible que se encuentre asociada con el entorno social que circunda la escuela. De forma contraria, los mismos actores señalan que el entorno social, no define el comportamiento violento en ciertos estudiantes que son agredidos por sus pares.
En algunos casos, los elementos socioculturales que conforman el entorno social precisan la violencia entre pares, sin embargo en otros casos no se presentan tales hechos de violencia.
Finalmente, la interpretación de los significados que asignaron los actores sociales a la violencia escolar entre pares, los valores morales y la violencia familiar, estuvo determinado por las diversas interacciones sociales de los estudiantes, las particularidades de sus familias y aspectos socioculturales que envuelven el entorno escolar. Sin embargo, la escuela en su rol de educar de manera integral a los individuos, y en un trabajo mancomunado junto a los padres, representantes y demás familiares podrían formar en el niño, valores morales de amor, paz, tolerancia y respeto, entre otros. Todo ello, con el firme propósito de lograr en la escuela espacios amigables, que permitan la convivencia entre pares.
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