CON CRITERIO

Significado de la obra de las arquitectas cubanas Elena y Alicia Pujals Mederos

Significance of the work of Cuban architects Elena y Alicia Pujals Mederos

Florencia Peñate Díaz *
Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, Cuba

Significado de la obra de las arquitectas cubanas Elena y Alicia Pujals Mederos

Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVII, núm. 1, pp. 25-36, 2016

Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría

Recepción: 20 Noviembre 2015

Aprobación: 23 Diciembre 2015

Resumen: La presente investigación de carácter histórico fundamenta, por primera vez, la significación de la obra de las arquitectas Elena y Alicia Pujals Mederos en el contexto de la arquitectura cubana de los años cuarenta y cincuenta del siglo XX. Se utilizaron fuentes primarias de información, como la consulta de materiales de diferentes archivos, publicaciones periódicas especializadas en arquitectura y urbanismo, libros y otros documentos complementarios. Se realizó un trabajo de campo que permitió hacer un inventario de las obras, precisar las direcciones, determinar su estado de conservación y los valores de estos inmuebles. Tales acciones permiten fomentar su reconocimiento y despertar el interés por su conservación, tanto por parte de sus moradores como de las instituciones encargadas del patrimonio.

Palabras clave: arquitectas cubanas, arquitectura cubana moderna, Elena y Alicia Pujals Mederos.

Abstract: This historical research makes for the first time a demonstration of the significance of the work of architects Elena and Alicia Pujals Mederos in the context of Cuban architecture of the forties and fifties of the twentieth century. Primary sources of information were used, as the query of materials of different archives, specialized periodicals in architecture and urbanism, books and other complementary documents. A fieldwork was conducted, that allowed an inventory of the works, checking and updating addresses and determining their condition and values. Such actions allow to promote their recognitio as well as to increase interest not only by its residents but also by institutions of conservation of heritage.

Keywords: Cuban architects, modern Cuban architecture, Alicia and Elena Pujals Mederos.

Introducción

En Cuba durante la Colonia la mujer tuvo un acceso muy limitado a carreras universitarias, además, no existían las especialidades de arquitectura, urbanismo e ingeniería, por lo que quienes deseaban realizar estos estudios, concebidos para los hombres, debían ir a España o a los Estados Unidos. Por este motivo bajo la primera intervención norteamericana en 1900 se creó la Escuela de Ingenieros y Arquitectos, pero no fue hasta el curso 1922-1923 que matriculó la primera mujer en la carrera de arquitectura, momento a partir del cual comenzó en la Universidad el ingreso de estas en dicha carrera, y ya a la altura de los años cuarenta y cincuenta, había un grupo de arquitectas con una importante obra que contribuyó al igual que la de los arquitectos favorecidos por la crítica, a la existencia de una arquitectura con altos valores formales, espaciales y funcionales.

La presencia femenina en el panorama arquitectónico nacional entre 1934 -año en que se graduó la primera mujer y el año 1956, año de la última graduación de la República y de cierre de la Universidad-, se dio sobre todo, en La Habana, hecho corroborado por los Directorios del Colegio de Arquitectos. Este quehacer se documentó, aunque no con la frecuencia con la que se divulgó la obra de los arquitectos, en las publicaciones periódicas de la época: Arquitectura, Espacio, Suplemento del Diario de la Marina, en el libro de Joaquín Weiss Arquitectura Cubana Contemporánea 1 y en Álbum de Cuba publicado en los años cincuenta por el arquitecto Emilio de Soto, 2 en un excelente esfuerzo por divulgar lo que se hacía en el ámbito de la arquitectura. Posterior a 1959, en la revista Arquitectura _CUBA, en sentido general, no se reflejaron obras individuales, sino de equipos. En una misma línea, en los estudios sobre la República realizados por Roberto Segre y Eliana Cárdenas 3 solo se señalaron casos puntuales como los de Gabriela Menéndez y Margot del Pozo, miembros de destacadas firmas constructoras junto con sus respectivos esposos, Nicolás Arroyo y Vicente Lanz. En el caso de estos últimos, fueron de los que permanecieron en el país tras el éxodo masivo de profesionales en los primeros años de la Revolución.

Por su parte, en la Guía de La Habana (1998) de María Elena Martín y Eduardo Luis Rodríguez 4 solo se mencionaron obras hechas a inicio de los años 60 de tres arquitectas del grupo de graduadas durante la República. En La Arquitectura del movimiento Moderno. Selección de obras, Eduardo Luis Rodríguez 5 incluyó solo una obra de Olga Echezarreta, lo que llama la atención, pues todo el quehacer de las arquitectas graduadas durante la República, no solo está dentro del Movimiento Moderno, sino que tiene tanta calidad como la de cualquiera de sus más altos exponentes masculinos favorecidos por la crítica.

La desaparecida arquitecta santiaguera Marta Lora publicó en la revista Arquitectura y Urbanismo sendos artículos dedicados a Concepción Bancells, la primera mujer que se graduó como arquitecta en la Universidad de La Habana 6 y sobre las arquitectas que trabajaron en Santiago de Cuba 7. En el evento internacional Legado y Diversidad (La Habana 2009) la autora de este trabajo, presentó una aproximación inicial al tema, ampliado posteriormente en el 2012 8. Este vacío en el conocimiento motivó emprender un estudio profundo sobre el tema en general y que tomó como caso de estudio la obra de Elena y Alicia Pujals Mederos, aspecto que se presenta en esta ocasión.

Varias razones motivaron la selección de la obra de Elena y Alicia Pujals entre el resto de las arquitectas, en primer lugar porque a pesar de que realizaron entre 1946 y 1956 obras de una excelente factura, concebidas dentro de los códigos modernos de la época, con valores históricos, funcionales, estéticos y ambientales, es prácticamente desconocida, ya que no se ha tenido en cuenta en los textos escritos en los últimos cincuenta y seis años. En segundo lugar, porque Elena Pujals fue catedrática de Proyectos Arquitectónicos, la única mujer que fue profesora en la Escuela de Arquitectura durante toda la República. En tercer lugar, porque a pesar que formaban parte de una firma dirigida por hombres, siempre se reconocían como diseñadoras (“F. Pujals. Ingeniero Contratista. Elena y Alicia Pujals Mederos. Arquitectas”). Además, resulta imprescindible llamar la atención sobre toda esta obra, pues además de lo novedoso que podría resultar, conocerla ayudaría a despertar el interés por su cuidado y conservación, tanto por parte de los propietarios de los inmuebles como de las instituciones encargadas de la conservación del patrimonio arquitectónico.

La presente investigación se deriva del proyecto institucional universitario “Diccionario de Arquitectos Cubanos” (código PR-0251), dirigido por la autora de la presente investigación, además expone parte de los resultados de la tesis de maestría “Significado de la obra de las arquitectas cubanas graduadas entre 1934 y 1956. Caso de estudio Elena y Alicia Pujals Mederos” 9. Las fuentes de información utilizadas están basadas en la consulta e interpretación de artículos de publicaciones periódicas especializadas, libros, directorios profesionales y otros materiales sobre la arquitectura y el urbanismo republicanos, expedientes docentes y/o administrativos de los Archivos de la Universidad de La Habana (AUH), planos y memorias descriptivas existentes en el Archivo Nacional (ANC), en la Dirección de Planificación Física Provincial de La Habana, y de Amillaramiento en Obispo no. 306, Habana Vieja y estudios de género hechos en los últimos sesenta años en algunos países de América Latina y Europa que permitieron establecer el vínculo de la perspectiva de género con la arquitectura para explicar el silenciamiento de toda esta rica obra por parte de la crítica especializada durante cincuenta y seis años.

A partir de la información procesada se definió el problema de investigación: “¿Cuál es el significado de la obra de las arquitectas cubanas Elena y Alicia Pujals Mederos?” y se precisó el objetivo general: fundamentar la significación de dicha obra y la idea a defender: “Existe una amplia obra hecha por las arquitectas Elena y Alicia Pujals Mederos que posee valores históricos, funcionales, estéticos y ambientales a la altura de los más renombrados arquitectos favorecidos por la crítica, sin embargo esta es poco conocida y divulgada, de ahí que amerite ser reconocida con vistas a su conservación”.

Materiales y Métodos

En el transcurso de toda la investigación se empleó el método de análisis y síntesis que permitió caracterizar la obra realizada por las hermanas Pujals ubicada en los principales repartos de La Habana la que contempló su emplazamiento, soluciones formales y espaciales, materiales y terminaciones, así como el método de diseño y ejecución de los proyectos. Además se elaboraron doce fichas de obras y datos biográficos y profesionales de ambas arquitectas.

Fue muy importante el trabajo de campo en el que se visitaron los diferentes inmuebles y se precisaron las direcciones, pues en las revistas y libros, fuentes de partida de la información no se recoge la numeración, además, al cambiar en 1956 los números y los nombres de las calles en el entonces extenso territorio de Marianao, las direcciones no coinciden con las actuales 10. En este sentido el trabajo de campo permitió completar la caracterización y el análisis. La observación, el análisis cualitativo de obras y los métodos organolépticos permitieron determinar el estado de conservación. El método histórico lógico permitió contextualizar el objeto de estudio y establecer sus relaciones diacrónicas y sincrónicas, qué tipo de arquitectura se hacía en el período en que las arquitectas Elena y Alicia Pujals desarrollaron su quehacer y cómo fue su inserción en dicho contexto.

El tema abordado en esta investigación parte del vínculo entre perspectiva de género y arquitectura y de los esfuerzos realizados en Cuba y en el mundo durante más de medio siglo por dignificar el papel de la mujer en la sociedad contemporánea. Además se inserta en la tendencia vigente en Cuba desde los años 80 sobre la conservación del patrimonio edilicio. En este caso la obra estudiada que comenzó a partir de los años cuarenta es ejemplo de la conciliación entre modernidad y tradición en la arquitectura cubana del período de República.

Esta investigación recopila, ordena, clasifica, caracteriza, y sistematiza, por primera vez, una información dispersa, poco conocida y divulgada sobre una obra con valores históricos, funcionales, estéticos y ambientales hecha por mujeres, lo que contribuye a enriquecer la historiografía de la arquitectura cubana del período de República. En la caracterización de la obra de estas arquitectas se destacan sus valores patrimoniales, así como su estado de conservación.

Selección de la muestra y criterios de selección

El quehacer constructivo de las hermanas Pujals se pudo documentar a través de las fuentes primarias de información. Esta documentación arrojó los siguientes datos:

A partir de la información recogida se precisó la información obtenida y los códigos empleados en cada una de las obras y se comprobó desde el punto de vista organoléptico el estado de conservación, las transformaciones sufridas y los valores de los inmuebles.

El proceso de búsqueda resultó complejo, en primer lugar por lo disperso de las fuentes, por el acceso a los materiales de archivo, debido a que en las fuentes anteriores a 1956 las obras divulgadas tienen direcciones que no son las actuales, como se ha explicado anteriormente, lo que dificultó su localización en los archivos. Además, en ocasiones, en libros y revistas aparecen solo imágenes de las obras donde solo se indica el reparto donde están ubicadas.

Posteriormente, se hizo una relación de los inmuebles que se enriqueció en el transcurso de la investigación y que abarcó un total de veinte obras: once viviendas individuales, ubicadas en el Vedado, Miramar, Alturas de Miramar, Querejeta, Residencial Habana Biltmore 11 y Playa de Marianao (de estas, hay dos de las que solo se ha podido ubicar el reparto y otra que al no coincidir la dirección ni con la antigua, ni con la actual, no se ha podido encontrar). Ocho edificios de apartamentos en Miramar, Vedado y Habana Vieja, (de estos, hay dos sin dirección precisa, solo se cuenta con una imagen de cada uno). Además, una guardería cuyos planos están en el Archivo Nacional, 12 pero al no tener el emplazamiento, no se ha podido precisar si se construyó). Atendiendo a todo lo anterior, en la caracterización solo se tuvieron en cuenta ocho de las once viviendas y seis edificios del total de ocho.

La familia Pujals, tuvo entre sus miembros distinguidos profesionales de la construcción, el padre y el tío, los ingenieros civiles Francisco y José Pujals Claret, los hijos del primero, ingeniero Francisco Pujals Jr. y las arquitectas Elena y Alicia Pujals Mederos. La hija mayor, Elena, fue la proyectista principal de la empresa familiar

Resultados y Discusión

Alicia Romelia Pujals Mederos nació en La Habana el 9 de junio de 1922. Hizo el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de esta ciudad. Ingresó en la Universidad en el curso 1940-1941, obtuvo excelentes notas y un Premio Ordinario en la asignatura Proyecto Arquitectónico. Se graduó en 1946 con el ejercicio “Una Iglesia Católica”, con nota sobresaliente. 13 En 1954 junto con otros arquitectos cubanos de vanguardia participó en New York en una Exposición de Arquitectura.

Elena Victoria Pujals Mederos nació en La Habana el 23 de diciembre de 1913 y falleció en los Estados Unidos el 25 de agosto de 1971. Hizo el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de esta ciudad. Ingresó en la Universidad en el curso 1933- 1934 donde fue una estudiante con excelentes notas y dos Premios Ordinarios. Continuó estudios durante cuatro años en The University of Pennsylvania” en la ciudad de Philadelphia, pero le faltó un curso para concluir el Bachelor en Arquitectura. Posteriormente en 1939 reingresó en la Universidad de La Habana donde se graduó en 1941 con el ejercicio “Una residencia familiar”, calificado como sobresaliente. 14

En 1949 fue vocal de la directiva del Colegio Nacional de Arquitectos. En 1944 ingresó en el claustro de la Escuela de Arquitectura como Profesora en la Cátedra de Proyectos Arquitectónicos. En 1951 fue la titular de la cátedra, cargo obtenido en exámenes de oposición en el cual alcanzó el máximo de los puntos. Su contrincante para la plaza fue el también arquitecto Manuel Gutiérrez García. El tribunal evaluador estuvo compuesto por Esteban Rodríguez Castells (presidente), Vicente Lanz (secretario) Victor Morales y Cárdenas, Felipe Gómez Albarrán y Aquiles Capablanca (vocales). 15. Es importante tener en cuenta que para acceder a una plaza de profesor universitario durante la República, había que someterse a un proceso evaluativo riguroso. Primero se debía presentar un currículum documentado con evidencias que debían ser aprobadas por un tribunal. Después en diferentes sesiones se evaluaban conocimientos sobre la materia a impartir, y se realizaban ejercicios prácticos y croquis sobre un conjunto de temas que se escogían al azar. En 1960, año en que renunció a su cátedra, la arquitecta Pujals era Profesora Titular de la Cátedra “L” (Proyectos Arquitectónicos y Composición Arquitectónica). Además, representaba a la Escuela de Arquitectura ante el Consejo Económico de la Universidad y en 1959 asistió a la Primera Conferencia de Facultades Latinoamericanas de Arquitectura realizada en Santiago de Chile. 16

La labor profesional de las hermanas Pujals Mederos se desarrolló dentro de la firma dirigida hasta su muerte en 1958, por su padre el ingeniero Francisco Pujals Claret. En las revistas las obras se consignan como de ambas, error inducido porque siguen el logotipo de la empresa familiar que dice: “F. Pujals. Ingeniero-Contratista-Elena y Alicia Pujals Mederos. Arquitectas”. Pero cuando se consultan los planos se especifica la autoría individual que en la mayoría de los casos corresponde a Elena, aunque Alicia cuenta en su quehacer personal con dos obras importantes, su casa en 24 no. 505 entre 5ta y 7ma, Miramar y el edificio de G no. 558 entre 23 y 25, Vedado.

Las hermanas Pujals construyeron su obra (residencias y edificios de apartamentos) entre 1946 y 1956, dentro de estas once viviendas hechas entre 1948 y 1956, que pueden catalogarse entre un estándar medio y alto, según la superficie de los terrenos, la cantidad de superficie construida, y de habitaciones de familia, la presencia de cuartos de criados y la capacidad de los garajes.

Las residencias se ubicaron en amplios terrenos entre más de 300 m2 y hasta 1300 m2, lo que posibilitó la presencia de jardines que podían estar al frente, en los laterales o envolver todo el volumen con amplios espacios libres. Contaban además, entre dos y cuatro cuartos de familia con dos y tres baños, cuartos para criados y garaje para varios autos.

La primera vivienda de Elena Pujals la realizó en 1948, una residencia de alto estándar en calle 20 no. 268 entre 17 y 19, Vedado, 17 para su abuela Inés Cabañas, con un nivel, y un segundo, parcialmente ocupado por las habitaciones de criados. En esta vivienda se anticipa un modo de hacer que estará en la obra posterior de ambas como el cuidado en el diseño de los detalles, la ventilación cruzada y el aprovechamiento del aire y la luz naturales. (Figuras 1A, B y C)

A, B y C
Figuras 1
A, B y C

El número de plantas de las viviendas oscila entre una y dos, con un predominio de plantas articuladas, giradas e incluso desplazadas, lo que rompe con la rigidez en la distribución espacial. Los volúmenes, no siguen una geometría rígida, pues presentan amplios aleros, las losas de los techos se curvan y aparecen marquesinas y balcones que crean entrantes y salientes.

En todos los casos hay una preocupación por el confort ambiental conseguido con una adecuada orientación, a través de la disposición de las plantas y el tipo de carpintería combinada con un uso discreto del vidrio que contribuye al aprovechamiento de la luz natural.

En el caso de lotes orientados hacia el sur como el de la residencia de 24 no. 505 entre 5ta y 7ma Avenidas, Miramar (1953) se gira la planta para aprovechar las brisas del noreste 18 (Figura 2).

Planta de la residencia de 24 entre 5ta y 7ma, Miramar
Figura 2
Planta de la residencia de 24 entre 5ta y 7ma, Miramar

Por iguales razones en la residencia de 35 no. 1810 entre 41 y 20, Alturas de Miramar, también se gira su planta y se desplazan los volúmenes de las habitaciones del fondo 19 (Figura 3).

Distribución espacial. calle 35. Fuente. Archivo de Amillaramiento.
Figura 3
Distribución espacial. calle 35. Fuente. Archivo de Amillaramiento.

De las casas que se analizan tres tienen un estudio o biblioteca, función ahora frecuente en la vivienda, generalmente colocado en el entorno del área social que forman el vestíbulo y la sala, siempre en comunicación visual con el exterior. En la residencia de Alicia este espacio está paralelo a la calle sobre el garaje (Figura 4). Los garajes diseñados para uno y tres autos, se ubican siempre dentro del volumen, pero pueden estar en un lateral siguiendo la línea de fachada a nivel de la calle, semisoterrado (Figura 5), o en el fondo del lote.

Residencia en calle 24 entre 5ta. y 7ma. Miramar
Figura 4
Residencia en calle 24 entre 5ta. y 7ma. Miramar

Residencia en calle 35 Alturas de Miramar. Fuente: Album de Cuba
Figura 5
Residencia en calle 35 Alturas de Miramar. Fuente: Album de Cuba

Las escaleras en casi todos los casos están dentro del volumen, y es frecuente que tengan un tratamiento escultórico. Si su estructura es de hormigón los pasos son de terrazo o mosaico, y si es metálica, los pasos son de madera dura. Las barandas en todos los casos son metálicas. En casas de dos plantas, aun dentro del volumen, pueden quedar visibles por la ausencia de cierres Como excepción, la escalera de acceso se ubica fuera del volumen. (Figura 6)

Casa en calle 130 y B. Miramar
Figura 6
Casa en calle 130 y B. Miramar

Las residencias no siempre tienen portal, pero cuando aparece forma parte del volumen, ya sea como un espacio cerrado que comunica la sala con una terraza interior y el jardín como en la casa de 20 no. 268 entre 17 y 19, Vedado, donde también hay un portal de servicio, o como espacio abierto. Otras veces este espacio lo ocupan marquesinas con losas de formas irregulares. (Figura 7) Los techos generalmente son planos con generosos aleros, y también de losa invertida. (Figura 8)

Casa en 5ta avenida y 34. Miramar. Miramar
Figura 7
Casa en 5ta avenida y 34. Miramar. Miramar

Cubierta casa en 24 entre 5ta y 7ma, Miramar
Figura 8
Cubierta casa en 24 entre 5ta y 7ma, Miramar

En las viviendas se establece siempre una continuidad espacial que relaciona sala-comedor, galerías, patios y terrazas interiores que contribuye a crear un ambiente de confort junto con la relación entre los espacios internos y externos lograda por la carpintería a través de vanos continuos de piso a techo, en muchas de las casas y por la persianería tipo Miami alternada o continua, enmarcadas y combinadas con paños de vidrio.

En puertas interiores que acceden a patios o terrazas se emplea un tipo de puerta plegable con persiana Miami. (Figura 9) También puede aparecer una sucesión de ventanas altas, más pequeñas que recuerdan algunos ejemplos de las casas de las Praderas de Wright, y también luceras con vidrio de colores.

Residencia en calle 98, Querejeta.
Figura 9
Residencia en calle 98, Querejeta.

Como una constante en el diseño de elementos interiores, está la iluminación indirecta colocada a lo largo de la parte superior del muro o rehundido en forma redonda o rectangular de mayor o menor tamaño. (Fig.10) Además, en el vestíbulo o umbral de la vivienda se encuentran desniveles que establecen un diálogo dinámico con las formas escultóricas de las escaleras. (Figura 11)

Residencia en calle 20, Vedado
Figura 10
Residencia en calle 20, Vedado

Residencia en calle 98 desnivel
Figura 11
Residencia en calle 98 desnivel

Análisis y caracterización de los edificios de apartamentos

Los ocho edificios de apartamentos realizados entre 1946 y 1956 por las hermanas Pujals, también se situaron en zonas ya urbanizadas. Sus lotes oscilan entre los 600 m2 y los 900 m2 con frentes entre 18 m y 25 m. Como las Ordenanzas Sanitarias de 1914 dispusieron la obligatoriedad de los pasillos laterales y un mínimo un 33% de superficie descubierta en cada lote, esto posibilitó que en los repartos las edificaciones tuvieran una iluminación y ventilación mayor, al eliminarse la medianería.

Los edificios de apartamentos de la muestra de estudio también pueden clasificarse entre un estándar medio y alto, según las dimensiones del terreno, la superficie construida, la cantidad de habitaciones de familia y de criados, las amplias terrazas, y garajes para varios autos.

El primer edificio de Elena Pujals es de 1946, situado en Egido nos. 570- 572 y Apodaca, Habana Vieja para el American National Life Insurance Co. 20 cuenta con tres plantas, en la baja servicios y el resto para viviendas. La sencillez y limpieza de su volumetría y su fachada achaflanada con fuertes bandas horizontales, pretiles planos y la ausencia de decoración ubican a este edificio en un claro tránsito hacia la modernidad. (Figura 12)

Edificio de apartamentos y oficinas. Egido y Apodaca
Figura 12
Edificio de apartamentos y oficinas. Egido y Apodaca

La inclusión de otra función junto a la vivienda siguiendo el esquema tradicional de servicios en planta baja y vivienda en el resto, es excepcional en la obra de las hermanas Pujals. El edificio residencial de 3ra no. 1808 y 20 21 tiene en su planta baja dos garajes independientes y un apartamento para conserje, en el segundo el estudio profesional de la firma Pujals y en el tercero dos apartamentos tipo dúplex con 120 m2 cada uno, mientras que en G no. 558 entre 23 y 25, Vedado, en planta baja, coexisten dos apartamentos, y un consultorio médico, por petición previa del futuro dueño de uno de estos, el Dr.G. Suárez Suárez. 22 (Figura 13)

Edificio en G entre 23 y 25 Vdo.
Figura 13
Edificio en G entre 23 y 25 Vdo.

De los seis edificios analizados, el último construido en 1956, ubicado en G no. 558, tiene siete pisos, con un apartamento en el pent-house, dos en planta baja junto con un consultorio médico y dos en el resto. Cinco cuentan con tres plantas, y en tres de ellas, los apartamentos ocupan todo el nivel (un amplio apartamento en cada una de las tres plantas). El edificio de 3ra no. 2204 entre 22 y 24, 23 tiene una tipología especial, es una “casa residencial” (según consta en la Memoria descriptiva), concebida para miembros de una misma familia, de ahí que tenga los cuatro cuartos de criados en el segundo piso. En las plantas se articulan los espacios a partir de la continuidad de sala-comedor- terraza que delimitan el espacio privado del público.

Siempre en los edificios hay ventilación cruzada, y en el caso que el lote se oriente hacia el sur, se gira la planta para conseguir confort climático al aprovechar la brisa del noreste, y además poder colocar al fondo, cuatro garajes a nivel de la calle. En el edificio de Egido y Apodaca ubicado en una zona compacta con pared medianera, se concibió una planta en “U” que atravesaba la brisa del noreste.

Los volúmenes de los edificios son dinámicos dada la presencia de balcones, amplios aleros, terrazas, plantas giradas o desplazadas, garajes que se retiran de la línea de fachada o planta en “U”. (Figura14)

Edificio Residencial familiar calle 3ra Miramar
Figura 14
Edificio Residencial familiar calle 3ra Miramar

En la composición de fachada no es usual la simetría; esta solo aparece en el edificio de 3ra 1808 y 20, Miramar, pero la ancha banda de brise-soleil en el segundo nivel, introduce un gran dinamismo en el conjunto. (Figura 15) Es frecuente encontrar amplios paños de vidrio que dejan expuesta la circulación vertical, la que se adelanta o desplaza estar en la misma línea de fachada, incluso las entradas pueden estar desplazadas en uno de los extremos.

Edificio estudio en 3ra y 20, Miramar
Figura 15
Edificio estudio en 3ra y 20, Miramar

En el edificio de 3ra. 2204 se destacan las elegantes terrazas curvas que son protagonistas de la fachada, así como el alero horadado en cada inflexión de la planta. Los accesos a los edificios se producen directamente al vestíbulo o a través de marquesinas como elementos de transición entre el exterior y el interior. Las escaleras, una principal y otra de servicio, se ubican dentro del volumen, aunque en el edificio de 3ra 1808, Miramar, una es para el estudio profesional y otra para los apartamentos dúplex.

Los garajes forman parte del volumen principal del edificio, fluctúan entre tres, cuatro y más de siete plazas, se ubican al frente a un nivel más bajo, o a nivel de la calle, y en lotes de esquina se accede a ellos a través de la fachada lateral.

Las ventanas pueden estar dispuestas independientes o continuas, rehundidas o enmarcadas, alternando con vidrio. Al frente, a partir del segundo nivel, se colocan ventanas de hojas con paños de vidrio transparente enmarcadas en madera dura que dejan visible la circulación vertical. (Figura16)

Ventanas enmarcadas.
Figura 16
Ventanas enmarcadas.

Métodos de ejecución de las obras

Antes de tratar los materiales y terminaciones resulta necesario llamar la atención sobre el nivel de detalle de las Memorias descriptivas y especificaciones que acompañan todos los proyectos de las hermanas Pujals, lo que redunda en la calidad de las obras, sobre todo, si se tiene en cuenta que estas eran ejecutadas por la empresa familiar. Sin lugar a dudas, en esto además del indiscutible rigor profesional de Elena, la proyectista principal de la empresa, está la influencia de su padre, el experimentado ingeniero Francisco Pujals Claret. La atención a la excelencia de las obras desde la etapa de proyecto ha sido un elemento clave en el buen estado de conservación pasado ya, más de medio siglo.

En otras memorias de los expedientes consultados, no se aprecia este nivel de detalle que tiene en cuenta desde el material de un rodapié hasta el tamaño de los azulejos en un espacio o en otro. La proporción de cemento en cimientos, dinteles, arquitrabes, aleros y techos, el diámetro de los aceros, así como la resistencia del acero y hormigón. En las cubiertas de enrajonado y soladura se especifica cómo debía ser el declive del bajante pluvial y el espesor junto al bajante, el uso de la sabaleta en todo el perímetro de la azotea y cuánto debía penetrar esta dentro del muro del pretil.

Para las fachadas se indicaba un revestimiento de mortero de cal y arena con un 15% de cemento al momento de usarse, los techos debían enlucirse con masilla de cal bien curada de hidrato de cal y yeso, mientras las paredes se terminarían con repello fino, posteriormente se le aplicarían dos manos de lechada especial para intemperie a base de alumbre y jabón, mientras los locales llevarían tres manos de pintura al temple. Este es un recurso que impermeabiliza los muros y los protege de la humedad

La carpintería debía tener marcos de caoba o sabicú bien secos de 3”x4” cepillado y ranurado, cogidos con clavos de 6” de paleta envueltos en arena y cemento con una mano de aparejo y dos de pintura de aceite. De las instalaciones sanitarias, pluviales y eléctricas se detallan calidad del material y espesores, según sus diferentes funciones y uso.

Tanto en las residencias como en los edificios de apartamentos predominan techos de hormigón armado y cubierta de enrajonado y soladura. El hormigón reforzado con acero también se emplea en cimientos, dinteles y arquitrabes, y para los muros y tabiques el ladrillo asentado con mortero de cal y arena.

Tanto en el exterior como en el interior los enchapes de ladrillo o piedra destacan elementos estructurales, zócalos, circulaciones verticales y paredes de cajas de escalera, y el resto de los muros quedaba enlucido. (Figura 17)

Enchapes y revestimientos
Figura 17
Enchapes y revestimientos

La madera dura (caoba y sabicú) se usa en la carpintería y con menor frecuencia el hierro y el vidrio. Los pisos- excepto en garajes-, son de terrazo pulido. En los baños, cocina, y zócalos se emplean mosaicos y azulejos de diferentes dimensiones.

Estado de conservación actual de las obras

El nivel de conservación de la muestra de estudio puede catalogarse entre muy bueno y bueno, no existen daños estructurales en los elementos verticales y horizontales, ni otras afectaciones, la carpintería y la herrería se conservan. En la conservación de estas obras, han influido varios factores, en primer lugar la excelente calidad de las soluciones técnico-constructivas y de diseño, pues en la ejecución se tenía en cuenta hasta el más mínimo detalle a partir de un preciso método de concepción y ejecución de las obras. Los inmuebles no han cambiado sus funciones, como ha ocurrido con otros de uso residencial, transformados en oficinas y otros servicios con la consiguiente pérdida de integridad e identidad. Además, algo muy positivo es que muchos de sus moradores, los mismos por casi seis décadas, tengan una preocupación por su cuidado y preservación.

La conjunción de todos estos factores ha hecho posible incluso que se pueda hablar de obras de alto grado de autenticidad, como la residencia de 20 no 258 entre 17 y 19, Vedado, la que ha llegado hasta hoy sin modificaciones, salvo la cerca perimetral y un refuerzo imperceptible en la herrería interior. Resulta significativo que en su sala se conserve uno de los muebles de Malaca Tohatí, construidos por Mimbre Art Furniture, S.A., para la vivienda. (Figura 18)

Mobiliario original
Figura 18
Mobiliario original

Otras casas como la de 98 no. 507 entre 5ta y 5ta-B, reparto Querejeta 24 presenta un cierre incorporado a su terraza, perfectamente reversible, pero no tiene otras transformaciones, aunque sí presenta falta de mantenimiento y pintura.El caso más grave, porque ha incorporado una nueva función, es la residencia de 35 no. 1810 entre 41 y 20, Alturas de Miramar, convertida en un restaurante de lujo. En una visita al inmueble, se hizo una observación desde la entrada y no se apreciaron volúmenes añadidos, tampoco cierres en la zona de fachada. La única transformación a simple vista es la cerca alta con seto verde que impide la visión de la residencia desde la calle.

Por todo lo anterior puede constatarse que la obra de Elena y Alicia Pujals está a la altura de los más altos representantes de la arquitectura moderna cubana del siglo XX, por su adecuación al clima, sus tipologías novedosas, la reiteración de plantas articuladas, balcones, patios y terrazas interiores que articulan los espacios funcionales, la fluidez espacial, funcionalidad, transparencia y el uso heterodoxo de los materiales, todo lo que formaba parte de las búsquedas formales y espaciales de la arquitectura que se desarrolló a lo largo de los años cuarenta y cincuenta, consolidada en esta última década, caracterizada por la integración de los códigos modernos al contexto nacional.

Consideraciones Finales

Durante el período de la República la obra de las arquitectas cubanas Elena y Alicia Pujals Mederos, así como la de otras arquitectas se divulgó en las principales publicaciones periódicas y en libros escritos por especialistas. Pero en 1959 tras el éxodo de profesionales, tanto la obra de los que se fueron como la de los que se quedaron, en particular la de las arquitectas, empezó a ser desfavorecida por la historiografía, a pesar que su calidad podía colocarse a la altura de los más renombrados representantes de la arquitectura de la segunda mitad del siglo XX y que su impronta había dejado una huella indeleble en el panorama arquitectónico cubano.

La obra de Elena y Alicia Pujals Mederos es representativa de toda una época de búsqueda en la que cuajó una arquitectura cubana moderna que integró en lo universal lo más válido de la tradición, proceso del que resultó una arquitectura de alta calidad técnica y de significativos valores históricos, funcionales, estéticos y ambientales. Su quehacer se concentró, sobre todo en el tema de la vivienda ubicada en los principales repartos de la capital la cual fue ejecutada por la firma constructora familiar con una excelente factura. Todas estas razones hacen de la obra de las hermanas Pujals Mederos un patrimonio arquitectónico de la nación cubana que por su gran valor debe ser estudiado, protegido y divulgado.

Referencias Bibliográficas

1 () WEISS, Joaquín: Arquitectura cubana contemporánea, La Cultural, S.A. La Habana, 1947.

2 () Álbum de Cuba. Coordinador Emilio de Soto, Imprenta P. Fernández y Cía, La Habana, 6 tomos.

3 () SEGRE, Roberto, CÁRDENAS, Eliana y ARUCA, Lohania. Historia de la arquitectura y el urbanismo: América Latina y Cuba, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1986.

4 () MARTÍN, Ma. Elena y RODRÍGUEZ, E. Luis: La Habana. Guía de arquitectura, Junta de Andalucía, La Habana-Sevilla, 1998. ISBN 84-8095-143-5

5 () RODRÍGUEZ, Eduardo Luis. La arquitectura del Movimiento Moderno. Selección de obras del Registro Nacional. DOCOMOMO-Cuba, Ediciones Unión, la Habana, 2011. ISBN 978-959-209-998-2.

6 () LORA, Marta E. “Tras el camino de una arquitecta”. Arquitectura y Urbanismo, La Habana, Facultad de Arquitectura, volumen XXVIII, no. 2, 2007, pp. 74-77 http://rau.cujae.edu.cu/index.php/revistaau/article/view/279

7 () LORA, Marta E. “Ellas iniciaron el camino”. Arquitectura y Urbanismo , La Habana, Facultad de Arquitectura, volumen XXIX, no. 1, 2008, pp.76-81. http://rau.cujae.edu.cu/index.php/revistaau/article/view/153

8 () PEÑATE DÍAZ, Florencia. “La obra de las arquitectas cubanas de la República entre los años 40 y fines de los 50 del siglo XX”. Arquitectura y Urbanismo , La Habana, volumen XXXIII, no. 3, septiembre-diciembre 2012, pp. 70-82. http://rau.cujae.edu.cu/index.php/revistaau/article/view/213

9 () PEÑATE DÍAZ, Florencia. “Significado de la obra de las arquitectas cubanas graduadas entre 1934 y 1956. Caso de estudio Elena y Alicia Pujals. Tesis en opción al grado de Máster en Ciencias de la Conservación del Patrimonio Edificado. Tutora Dra. M.V.Zardoya. Facultad de arquitectura, La Habana, 2015.

10 () MUNICIPIO DE MARIANAO. Plano de Rotulación de calles, Instituto de Cartografía y Catastro, febrero 1957. Escala 1:10 000. En 1956 siendo alcalde de Marianao Francisco Orúe González se hizo una nueva rotulación de calles.

11 () Havana Biltmore. Actual reparto Siboney. (Administración Municipal Revolucionaria de Marianao. “Nuevo nombre para antiguos repartos de Marianao”. El Sol, Marianao, Año 51, no. 28,lunes 7 de marzo, 1960, col.2

12 () ARCHIVO NACIONAL DE CUBA. Creche para el Patronato de la Corporación Nacional de Asistencia Pública, 1946. Plano 2644.

13 () UNIVERSIDAD DE LA HABANA. ARCHIVO CENTRAL. Expediente de Alicia Romelia Pujals Mederos. No. 42, 805.

14 () UNIVERSIDAD DE LA HABANA. ARCHIVO CENTRAL. Expediente de estudios de Elena Victoria Enriqueta Pujals y Mederos. No. 18 176.

15 () UNIVERSIDAD DE LA HABANA. ARCHIVO CENTRAL Expediente de Profesor Agregado de la Facultad de Arquitectura a favor de Elena Victoria Enriqueta Pujals Mederos. No. 9052 Adm.

16 () UNIVERSIDAD DE LA HABANA. ARCHIVO CENTRAL. Expediente de Profesor Agregado de la Facultad de Arquitectura a favor de Elena Pujals Mederos. Año 1944-1960. No. 9052 Adm.

17 () ARCHIVO DE AMILLARAMIENTO. Expediente 59622

18 () ARCHIVO DE AMILLARAMIENTO. Expediente 25239

19 () ARCHIVO DE AMILLARAMIENTO. Expediente 23329.

20 () Arquitectura, La Habana, año XIV, no. 159, octubre 1946, p. 302.

21 () ARCHIVO DE AMILLARAMIENTO. Expediente 28034.

22 () Entrevista realizada a la señora Elsa D´Zayas Ávila, viuda del Dr. Suárez, enero del 2015.

23 () ARCHIVO DE AMILLARAMIENTO. Expediente 23260 y 23265.

24 () ARCHIVO DE AMILLARAMIENTO. Expediente 18978

Notas de autor

*Florencia Peñate Díaz, Historiadora del Arte. Máster en Ciencias. Profesora Auxiliar de Historia de la arquitectura y el urbanismo en la Facultad de Arquitectura, Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echeverría”, La Habana, Cuba. Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). E-mail: flor@arquitectura.cujae.edu.cu

HTML generado a partir de XML-JATS4R por