Con Criterio/ Artículo de Investigación

El reparto Fontanar: caracterización urbano arquitectónica con un enfoque ambiental sistémico

The Fontanar Neighborhood: Urban- Architectural Characterization with a Systemic Environmental Approach

Yanamari Bancroft Pérez *
Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría, Cuba

El reparto Fontanar: caracterización urbano arquitectónica con un enfoque ambiental sistémico

Arquitectura y Urbanismo, vol. XLIII, núm. 3, pp. 52-69, 2022

Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría

Recepción: 22 Septiembre 2022

Aprobación: 26 Enero 2023

Resumen: Problema: El reparto Fontanar es un exponente del desarrollo urbano-arquitectónico cubano de los años 50, que ha sido poco estudiado hasta el momento. Objetivo: Este trabajo tuvo el objetivo de hacer una caracterización urbana y arquitectónica del reparto, mediante la integración de componentes naturales y construidos, en su devenir histórico y social. Método: Se parte de un enfoque sistémico e integrado en el manejo del medio físico natural y construido, apoyado en las teorías de Sistemas y de la Complejidad, con énfasis en el manejo integrado de variables físico ambientales. Resultados: Se aporta una metodología de análisis, y una base documental del reparto, de utilidad para su desarrollo futuro, y para el conocimiento de los procesos de urbanización de La Habana. Conclusiones: Fontanar constituye un interesante patrimonio, por su funcionalidad urbana y arquitectónica, y su integración socio-espacial paulatina, expresada en transformaciones constructivas y estilísticas que no han afectado su expresión original, confiriéndole valor como sector urbano.

Palabras clave: Reparto Fontanar, patrimonio arquitectónico y urbano moderno, análisis sistémico, integración de componentes naturales y construidos.

Abstract: Problem: The Fontanar neighborhood is an exponent of the Cuban urban-architectural development of the 50s, which has been little studied up to now. Objective: This work had the objective of making an urban and architectural characterization of the neighborhood, through the integration of natural and built components, in its historical and social evolution. Method: It starts from a systemic and integrated approach in the management of the natural and built environment, supported by the theories of Systems and Complexity, with emphasis on the integrated management of physical- environmental variables. Results: An analysis methodology is provided, and a documentary base of the neighborhood, useful for its future development, and for the knowledge of the urbanization processes of Havana. Conclusion: The Fontanar neighborhood stands out for its urban and architectural functionality and its gradual socio-spatial integration, expressed in constructive and stylistic transformations that have not affected its original expression, giving it value as an urban sector.

Keywords: Fontanar neighborhood, modern architectural urban heritage, systemic analysis, integration of natural and built components.

Introducción


El presente artículo tiene como objetivo o mensaje central contribuir a ofrecer información ordenada y actualizada para el conocimiento del patrimonio moderno de La Habana, en este caso sobre las características de Fontanar, uno de los repartos periféricos para clase media, construidos de manera integral en el marco del boom de este tipo de programas en la década de los 50 del siglo pasado. En el mismo, se presenta una parte de los resultados derivados de la tesis presentada por la autora en opción al título académico de Máster en Ordenamiento Territorial y Urbanismo, en enero de 2017 [1] y se incorporan enfoques metodológicos de su actual trabajo de doctorado.

No se reportan estudios realizados sobre dicha comunidad, en lo adelante llamada reparto, en la literatura existente. Varias de las soluciones adoptadas, tanto en lo urbanístico como en lo arquitectónico, aportan, como en otros casos estudiados de la época [2, 3, 4], elementos positivos desde el punto de vista de su desempeño, que es decir de la sostenibilidad. Dichas soluciones merecen ser divulgadas entre la comunidad académica, profesional y de la construcción y explotación de viviendas en general, como base para regresar a obtener en emprendimientos posteriores los altos estándares de calidad logrados en dichos repartos, en este caso, para la vivienda cubana actual y futura.

El estudio pone de manifiesto la importancia del reparto en cuanto a los aspectos estudiados, en un momento en el cual lo relacionado con la sostenibilidad ambiental no es suficientemente considerado en el desarrollo de la vivienda y su entorno, lo que adolece de ser realizado en cualquier lugar del país, con proyectos estrechamente repetitivos e inadecuadamente adaptados a las condiciones climáticas locales, en lo que se pretende profundizar. Se considera suficiente mostrar los resultados al respecto de la práctica de hace siete décadas, en el ejemplo del reparto Fontanar, mucho más consecuente que la actual, en lo que a sostenibilidad respecta.

Materiales y métodos

El material directo disponible para la investigación fue principalmente el reparto en sí, dado el poco material de archivo existente.

Los métodos empleados en el estudio se dividen en dos partes. La primera está relacionada con la estructuración y enfoque metodológicos de la información a presentar (Figura 1), y la segunda, con la búsqueda bibliográfica, con el amplio y extenso trabajo de campo y con la realización de algunas entrevistas de completamiento. Se combinaron métodos teóricos y empíricos, cuantitativos y cualitativos, sobre la base de las experiencias de los autores.

Estructuración del medio físico natural y construido a escala urbana.
Figura 1
Estructuración del medio físico natural y construido a escala urbana.
Fuente: Autora

En cuanto al enfoque conceptual, se partió de una estructuración sistémica del problema a resolver. Se consideró el conjunto de manera dual: el Urbanismo que tiene como componentes internos la estructura de Reparto y su arquitectura e infraestructura y viceversa, el Urbanismo como condicionante de lo anterior en la etapa inicial de creación conjunta de lo urbano y transformada después por intervenciones no siempre felices, dado por muchos factores. Lo anterior fue derivado de los trabajos de Stafford Beer y Vester [5, 6, 7], en quienes se basa el enfoque metodológico del trabajo de doctorado de la autora y quienes han presentado los conceptos sistémicos aplicados en este trabajo, de manera diáfana y asequible, aunque hay muchos otros autores que han realizado versiones al respecto, aunque debe aclararse que no es objetivo de este trabajo profundizar en ese sentido.

El enfoque inicial adoptado considera en una unidad indisoluble al planeta, representado por lo natural existente primariamente en el mismo (Naturaleza), y a los seres humanos en su paso espacio-temporal por dicho planeta, produciendo ambiente construido a partir de los recursos existentes (Sociedad). Se parte de la Sociedad permanentemente subordinada a la Naturaleza, protegiendo la integridad de esta a futuro. Este enfoque rompe con la concepción internacional, adoptada mayoritariamente, de considerar la Sostenibilidad con los tres pilares básicos Naturaleza-Economía-Sociedad, la cual privilegia el economicismo aun mundialmente predominante y hace muy difícil el tránsito hacia una Sociedad planetaria sostenible. La alternativa adoptada está ampliamente representada en la literatura científica internacional. Los ya mencionados Stafford Beer, Vester y otros, representan esta tendencia del desarrollo científico actual en cuanto al manejo de la sostenibilidad en el desarrollo de las sociedades modernas. Lo anterior resulta ser un enfoque metodológico, el cual, por abarcador, no compromete la extensión del trabajo. Su ventaja consiste en que aporta aspectos de análisis integral que otros trabajos han soslayado, priorizando el detalle más que el enfoque integrador de diferentes aspectos alrededor del objeto de estudio, adoptado en el presente estudio.

Las metodologías de análisis con enfoque sistémico existentes comienzan con la caracterización del objeto de estudio, para luego encontrar por diversas vías las variables claves a considerar. Stafford Beer y Vester [5, 6, 7], así como la Prospectiva Estratégica francesa [8] y otros. En este caso, se aplicó una estructura a partir de los componentes físicos naturales por una parte y construidos a nivel urbano principalmente y arquitectónico, y por otra, lo que tiene que ver con el objeto en sí y con su adecuación al entorno, expresados en la mencionada figura 1. Dicha estructura proviene de la teoría de las asignaturas impartidas y de trabajos anteriores de la autora, tanto a nivel del entorno como del objeto en estudio en sí.

El manejo de los componentes del medio natural que, como variables independientes (A01) de partida, dieron lugar a las respuestas constructivas, urbanas y arquitectónicas, se ha incorporado integralmente como parte de la caracterización de los componentes del medio físico construido. Los componentes del medio urbano (A02), se han estructurado en zonas funcionales (A0201), analizadas desde diferentes puntos de vista, en componentes constructivos (A0202) y finalmente en componentes de infraestructura tecnológica (A0203). Se incorpora la descripción somera de los sistemas tecnológicos, acentuando el papel de aquellos que son consecuentes con una visión de sostenibilidad en su desempeño. Esta inclusión no ha sido la norma en los artículos anteriores analizados, y completa la visión integral o sistémica del objeto de estudio. A partir de lo anterior, se definieron las variables de Entorno y Sistema o Caso de estudio a considerar y en gran medida la estructura y acápites del informe.

A la segunda parte, práctica, corresponden las búsquedas bibliográficas, las entrevistas a residentes fundadores del reparto y el amplio y extenso trabajo de campo, a fin de referenciar en el terreno los aspectos previstos. Se utilizó el análisis morfológico [9, 10, 11] en el procesamiento de una parte de la información.

Resultados

Localización y relación con la ciudad

El reparto se encuentra ubicado a la vera de la Avenida de Rancho Boyeros, entre al acceso vial a la Cujae y el reparto Pan American. Construido para el uso del automóvil y a diez minutos de la Ciudad Deportiva, disponía de una buena ubicación con respecto a la centralidad urbana. Actualmente está asociado directamente a un importante nodo de transporte vehicular de la ciudad. Alrededor de su entrada principal se agrupan los movimientos pendulares hacia dentro del reparto y hacia parte de la zona suroeste de la ciudad: Boyeros, Santiago de Las Vegas, los repartos Abel Santamaría, Wajay y El Chico, y los vínculos hacia El Morado, El Cano, Arroyo Arenas, por citar solo los más importantes (Figura 2).

Localización del Reparto Fontanar: a) en la ciudad y b) en el entorno cercano.
Figura 2
Localización del Reparto Fontanar: a) en la ciudad y b) en el entorno cercano.
Fuente: Autora, a partir de imagen satelital de Google Maps

Breve reseña histórica

El reparto Fontanar comenzó a construirse en la década de 1950, estando en lo esencial terminado en el año 1956. Se ubicó en los terrenos de la otrora Finca San José o Retiro de Vento, localizada en esa época en los límites del municipio Marianao, en la actualidad municipio Boyeros.

Los terrenos fueron comprados por una empresa constructora nombrada Clamor S.A. Mediante el Plan FHA (Fomento de Hipotecas Aseguradas) se ofrecían facilidades para la fabricación de viviendas, pudiendo ser pagadas al contado o a plazos [12]. Se facilitaban diversas variantes para la construcción de las viviendas, relacionadas con la adquisición de uno o más lotes, la contratación o no de la brigada constructora de la empresa, a partir de la selección de uno de los modelos comercializables en el reparto o de un modelo propio1. Además, se proporcionaba una variada información comercial a través de un plano con el plan parcial lotificado con información general sobre las ventajas para quienes se decidieran a comprar en el reparto, relacionadas con la fortaleza estructural debido al suelo rocoso, un clima fresco, seco y sano generado por la posición en altura con respecto al nivel del mar, abundante agua por la proximidad tanto al acueducto de Marianao como por la existencia de abundante agua subterránea, la proximidad al aeropuerto internacional, así como una moderna infraestructura urbana, tecnológica y constructiva (Figura 3). Se ofrecía otro plano con información variada: macro localización, precios generales y pagos a realizar según cantidad de habitaciones, y planos de los modelos de las viviendas junto con áreas, precio final de la vivienda, cuota de entrada inicial y cuotas mensuales de pago.

Plano original con el plan parcial lotificado.
Figura 3
Plano original con el plan parcial lotificado.
Fuente: Propiedad de Arq. Marcos Vidal

En poco tiempo se convirtió en lugar de residencia preferido por actores, intelectuales, celebridades de los medios de difusión intelectuales. A la entrada se ubicaba una garita, protegida con policías, lo cual constituía una seguridad para los residentes. Según información aportada por residentes en aquel momento, existía un periódico local llamado Fontanito [12], mediante el cual se trataban temas de interés del reparto, así como promociones diversas. Todos los fines de años, en Navidad, se instalaba en la entrada un árbol de pino, de la familia Spruce (conocido también como Canadian Red Wood), traído de Canadá, el cual fue nombrado Siete Pisos. Se decoraba con esferas de luces y una estrella lumínica en la punta. Se le consideraba como el árbol de Navidad más alto del mundo [13]. Esta tradición se mantuvo por tres años, hasta 1960.

Hacia fines de 1957, el reparto ya contaba con un moderno centro comercial de la cadena Minimax. Se trataba de un complejo comercial con tienda, ferretería, farmacia, barbería y mercado. En ese período también se construyó el Club Recreativo, solo para asociados, en donde se podía disfrutar de actividades deportivas, recreativas y de alimentación. También contaba con un gabinete dental y una oficina de correos. Al fondo del reparto había una gruta, con la imagen de la Virgen de Lourdes, en donde, durante las Pascuas Sangrientas, fueron abandonados cuerpos de jóvenes combatientes contra la tiranía de Batista [12, 14].

La tranquilidad era protegida por garitas con policías a la entrada del reparto, que controlaban todo el movimiento en el mismo.

En los tempranos años de la Revolución, vivían núcleos familiares fundadores del reparto, así como personas que habían trabajado en las viviendas y habían quedado al cuidado de estas cuando los propietarios emigraron hacia los Estados Unidos. Aquellas viviendas que quedaron deshabitadas o sin cuidado fueron declaradas «congeladas»2 por el Estado y asignadas a la universidad, quien las distribuyó entre su personal necesitado. A partir de los años 70, comenzó un proceso de transformación de algunas de las viviendas, al ser divididas y reformadas para albergar, generalmente de manera permanente, a dos familias en calidad de propietarios3.

En 1971, se decide la construcción de un pequeño conjunto residencial constituido por edificios de dos pisos con el sistema Sandino (Figura 4), con el objetivo de brindarle ubicación temporal a los vecinos del barrio de Cayo Hueso, mientras se mejoraba constructivamente este barrio. Posteriormente, entre 1974 y 1975, se construyeron nuevos apartamentos de igual tipo ubicados en otra zona del reparto, para completar su primera ampliación y transformación tipológica [12].

Edificio Tipo Sandino, poco transformado.
Figura 4
Edificio Tipo Sandino, poco transformado.
Fuente: Autora

El reparto continuó consolidándose hasta hoy, con la construcción posterior de viviendas biplantas y edificios multifamiliares por esfuerzo propio. En las dos últimas décadas, ha comenzado un proceso de transformación de las viviendas originales, liderado por personas de altos recursos económicos, a partir de reconstrucciones, transformaciones, adiciones de plantas y transformaciones de cercas que constituyen una nueva adición a la creciente diversidad formal y tipológica del reparto, y laceran sensiblemente su imagen original homogénea.

Caracterización del medio natural local.

Metodológicamente, el medio natural es el punto de partida del enfoque operacional adoptado. En primer lugar, se caracterizan los aspectos del clima, con los relativos al lugar a continuación. En cuanto a los primeros, prevalece el clima de la ciudad. Es refrescada por los vientos del este y noreste, provenientes de los terrenos no urbanizados existentes en esa zona, donde actualmente se encuentran el Jardín Botánico Nacional, el Zoológico Nacional y el Parque Lenin. En cuanto a los segundos, se destaca que fue ubicado en terrenos libres con una topografía algo accidentada sin construcciones cercanas. La zona tiene abundante agua subterránea y existen pequeñas lagunas, pantanos, manantiales y fuentes. De ahí el nombre del reparto, que significa “fuente de agua”. Disponía de una vegetación abundante y variada de baja y mediana altura, que se mantiene, y la fauna típica de la región del país. El suelo es en principio apto para la construcción, aunque alberga zonas de arcillas expansivas y de pequeñas cavernas calizas que han creado problemas estructurales en las viviendas. No existían fuentes notables de ruido ni amenazas de riesgos de desastres por cuenta de instalaciones existentes.

Caracterización urbana

De acuerdo con la figura 1, el análisis comienza con la descripción de la estructura urbana, compuesta por la red de movilidad peatonal y vehicular (A0201), el uso del suelo según su función por una parte (A0202) y su subordinación, según sea principal, auxiliar o tecnológica, por otra (A0203). Lo anterior determina la manera en que se ha utilizado el área disponible y se realiza a partir de un análisis de aptitud del sitio que considera las condicionantes del terreno y clima. En este caso no hubo preexistencias constructivas ni en el sitio ni en su entorno.

La red de movilidad vehicular

El reparto fue concebido en función del uso del automóvil, tanto en su funcionamiento interno como en su relación con la ciudad. La red vehicular fue determinada respetando en gran medida la topografía del terreno y las vaguadas existentes, lo que le confiere una imagen distintiva entre las similares parcelaciones de la época.

Existen dos tipos de circulaciones vehiculares: la doble vía central distribuidora con parterre intermedio, llamada la Avenida, la cual conecta el reparto con la Avenida de Rancho Boyeros, y las restantes de segundo orden, todas con secciones apropiadas para la doble circulación vehicular (Figura 5). Una penetración lateral por la entonces Carretera al Wajay, a un costado de la gasolinera, construida con similares características a las de la Avenida, pero de solo una cuadra de largo, facilitaba el acceso al abastecimiento de combustible y servicios automotores. En los años 60 fue habilitado otro acceso hacia la Carretera al Wajay por una vía existente de dos carriles para facilitar el paso hacia dicho poblado de la ruta de ómnibus con la que fue dotada el reparto (Figura 6).

Tipos de vías: a) avenida principal, b) calle secundaria y c) estructura de ambos perfiles de vías.
Figura 5
Tipos de vías: a) avenida principal, b) calle secundaria y c) estructura de ambos perfiles de vías.
Fuente: Autora

Movilidad vehicular del reparto.
Figura 6
Movilidad vehicular del reparto.
Fuente: Autora, a partir de imagen satelital de Google Maps

La red de calles, con casas a ambos lados y ordenada de manera sinuosa a partir del trazado multidireccional de los segmentos de la vía principal, sirve a manzanas rectangulares alargadas con dos lotes de fondo. De esta trama vial solo quedó concluida, idénticamente a la propuesta original, la primera parte del reparto, situada hacia la entrada del mismo (Figura 7). Las calles fueron orientadas longitudinalmente en tres ejes fundamentales: E-O y entre el rango NE-SO a ENE-OSO. La retícula vial sigue las pendientes del terreno, lo cual produce visuales cambiantes a lo largo de su recorrido.

Comparación entre planos originales y urbanización concluida.
Figura 7
Comparación entre planos originales y urbanización concluida.
Fuente: Autora, a partir de imagen satelital de Google Maps

La red peatonal se concibió en forma de aceras a cada lado de todas las calles, con un separador verde para arbolado y césped hacia los contenes. No se concibieron elementos en el diseño urbano que facilitaran la accesibilidad peatonal, por lo que la movilidad de los peatones quedó circunscrita a las aceras, relativamente estrechas. Originalmente, los parqueos exteriores se concibieron en las vías, encontrándose una sola área para el estacionamiento público a la entrada del reparto, en el centro comercial.

En general, la red vial y peatonal fue bien construida, manteniéndose en buen estado. Los daños apreciables hoy existen en las superficies de rodamiento de las calles, al no estar pensadas para trasporte público o semi pesado y por destrucción del pavimento para reparaciones de los sistemas de agua, casi nunca regresados a su estado anterior. En ambos casos se debe a un inadecuado e insuficiente mantenimiento.

Zonificación del reparto

En cuanto al uso del suelo, lo más importante sigue siendo el predominio de las manzanas dedicadas a uso residencial (Figura 8). Existen algunas otras pocas funciones insertadas, tales como la agricultura periurbana, los servicios educacionales, de salud y comerciales, estos últimos tanto estatales como privados. Predominan las viviendas individuales de entre uno y dos niveles, que ocupan el 74,8% del total de las edificaciones existentes. Las otras tipologías se dividen entre edificios multifamiliares entre dos y tres niveles y viviendas biplantas, que ocupan el 18,7%. El restante 6,5% está ocupado por funciones no residenciales diversas.

Usos existentes.
Figura 8
Usos existentes.
Fuente: Autora, a partir de imagen satelital de Google Maps

Las manzanas son alargadas y estrechas, con tamaños y formas ortogonales. Sus proporciones varían desde 1:4,5 hasta 1:8, manteniendo siempre una dimensión transversal total de 50 metros, para dos hileras de viviendas, lo cual es muy conveniente para el ahorro de suelo urbano. La morfología urbana es semi compacta, con pasillo perimetral, y los lotes fueron pensados para viviendas individuales con frente libre y línea de fachada obligatoria a 5,00 metros de la acera y pasillos laterales de 1,25 metros de ancho mínimo, y con el lado más estrecho de frente a la calle. En la manzana típica, los lotes se caracterizaban atendiendo a dos criterios fundamentalmente. Por un lado, se ordenaban según sus dimensiones y proporciones, definiéndose dos tipos: el tipo 1 de 14 x 25 metros (con 350 m2 de superficie de terreno) para los intermedios, y el tipo 2 de 21 x 25 metros (con 525 m2 de superficie de terreno) para los de esquina, sea cual fuere su orientación (Figura 9a). Ambos tipos se dividían a su vez en otros grupos, atendiendo a su orientación, definiéndose seis en total: los de tipo 1, se desglosaban en dos, para cada una de las orientaciones según su posición, y los del tipo 2, en cuatro, según las posiciones de esquina (Figura 9b). Adicionalmente se crearon otros tipos de lotes con formas variadas para aprovechar la morfología del terreno.

(De arriba abajo). Tipos de lotes: a) según dimensiones y b) según orientación.
Figura 9
(De arriba abajo). Tipos de lotes: a) según dimensiones y b) según orientación.
Fuentes: Autora

La superficie descubierta varía entre 50-73% y la ocupación máxima oscila entre 27-50%. El perfil resultante fue bajo, con edificaciones entre uno y dos niveles mayoritariamente. Posibilitan una abundante infiltración de la luz solar, así como el paso de las brisas. Dada la orientación de la trama urbana, el flujo de viento principal ocurre a todo lo largo del reparto, tanto a través de las vías paralelas a la avenida principal, como de los patios que existen hacia el interior de las manzanas, ocurriendo canalizaciones entre los pasillos perimetrales. Los perfiles de las fachadas no varían sustancialmente.

Vegetación

Desde los inicios, la vegetación en las calles ha sido abundante y variada. Originalmente, los parterres estaban sembrados de árboles de ocujes, que han ido mermando en cantidad, ya sea por la caída originada al paso de tormentas y huracanes o por la tala de vecinos ante la molestia de sus hojas en sus frentes y jardines.

Puede apreciarse en la actualidad una tendencia de la empresa de servicios comunales, que atiende las áreas exteriores del reparto, a la siembra de diversas especies de arecas, palmas, cocoteros y arbustivas.

En los jardines se observan múltiples variedades de plantes ornamentales y flores, naturales unas y sembradas en macetas como adornos otras (Figura 10). Las superficies eran permeables al agua, en los frentes, constituidas por césped y plantas ornamentales en jardines, así como arbustivas de enredaderas en garajes, escaleras exteriores y otros, no solo con un fin ornamental sino como elemento de control solar. En los patios existe variedad de árboles frutales: guayaba, mango, ciruela, plátanos de diversas variedades, aguacate, mamey, guanábana, anón y coco.

Vegetación existente en jardines.
Figura 10
Vegetación existente en jardines.
Fuente: Autora

Desde finales de los años 90, ha existido un incremento inadecuado de la pavimentación de la superficie de jardines, de parterres y, en alguna medida, de patios posteriores. Lo anterior, además de ir en detrimento de la imagen urbana e incumplir lo establecido en las regulaciones urbanísticas, incrementa tanto la isla de calor por el excesivo sellado de las calles y el uso de materiales con bajo albedo, como el efecto radiante y el deslumbramiento en la zona.

Cercados

Los cercados frontales existían parcialmente, de baja altura, generalmente de cercas importadas de malla de alambre eslabonado, comúnmente llamada por Peerles por la marca del suministrador (Figura 10), aunque también se hacían con franjas de arbustivas. Los laterales y de fondo eran similares o muros bajos de albañilería. Muchas viviendas no tenían el frente cercado, lo que brindaba una gran transparencia en la percepción de los lotes y las edificaciones.

Con el tiempo, muchos residentes elevaron la altura de sus cercados, utilizando el mismo material original o combinando piezas metálicas o lonas sintéticas con muros de albañilería. En algunos casos se adicionaron planchas metálicas para disminuir las vistas hacia las propiedades privadas y, en otros, se incorporó una franja densa y alta de vegetación con el mismo objetivo. Las soluciones más contrastantes con la imagen urbana original, e incumpliendo las regulaciones urbanísticas, han sido las que coinciden con la construcción de muros altos y opacos en casi toda su longitud, con diseños y materiales diversos, con disímiles combinaciones entre sí, aislando completamente la vivienda de su entorno urbano y disminuyendo el flujo de viento. Estas soluciones fueron surgiendo debido a los problemas de seguridad existentes, frente a robos fundamentalmente, aunque al eliminar las vistas hacia el interior también se evita la posibilidad de visualizar situaciones anómalas en las viviendas y quedan completamente aisladas.

Ruido

Los altos niveles de emisión se concentran en la avenida principal y en las conexiones con las salidas del reparto, llegando a ser muy alto al paso de pequeños vehículos con motores de dos tiempos y de autobuses y camiones. Sin embargo, disminuyen hacia las calles secundarias (Figura 11). Adicionalmente, el ruido peatonal se manifiesta en la entrada a las escuelas en las mañanas, así como en la salida al mediodía y la tarde. El ruido vehicular más intenso se corresponde con los horarios de salida de los trabajadores y escolares en las mañanas y el regreso a sus casas en las tardes. En este sentido, existen cinco nodos importantes de emisión de ruido puntual, relacionados con las zonas comerciales y educacionales.

Mapa de ruido.
Figura 11
Mapa de ruido.
Fuente puntuales de ruido: 1) Escuela secundaria básica, 2) Complejo de servicios y áreas aledañas, 3) Servicentro, 4) Nodo vehicular y 5) Escuela primaria. Fuente: Autora, a partir de imagen satelital de Google Maps

Manejo del agua

El respeto a la topografía determinó en gran medida el comportamiento del recorrido de las aguas de lluvia, al ser canalizadas superficialmente y a través del trazado de la red vial, adaptado al comportamiento pluvial.

Se aprovechó el relieve del terreno el cual iba descendiendo en altura desde el final del reparto hacia la entrada del mismo y hacia una serie de vaguadas ubicadas al noroeste, lo que determinó puntos bajos específicos hacia donde escurrían estas aguas superficialmente. Finalmente, se acumulaban en lagunas de retención, no siempre con presencia de agua (Figura 12). La canalización por las calles fue resuelta de una manera muy económica, tanto en su construcción como en su operación, mediante contenes.

Hidrología superficial.
Figura 12
Hidrología superficial.
Fuente: Autora

En cuanto a abastecimiento, el agua potable proviene de los manantiales locales de la cuenca de Vento, con un agua de muy buena calidad. Inicialmente se proyectó un sistema de tanque elevado central para el abastecimiento, pero terminó con un sistema de bombeo directo por defectos estructurales del tanque construido. Dadas las limitaciones con el suministro, el sistema de abasto se ha ido complementando con cisternas y tanques elevados privados.

La red hidráulica corre por el parterre central en el caso de la vía principal y un parterre lateral en el resto de las calles. Lo anterior ha creado diversos problemas debido al mantenimiento y reparación de salideros o reposición de tramos de red defectuosos, al ser necesario que las acometidas atraviesen las calles para dar servicio a las viviendas situadas en el lado opuesto y a todas las situadas en la avenida principal.

La evacuación de residuales líquidos es convencional. Se realiza mediante una tubería soterrada, que corre gravitacionalmente por parterres diferentes al del agua potable. Es dirigida hacia lugares bajos, siendo necesario en algunos casos su rebombeo hacia la laguna de oxidación dispuesta en la zona Noroeste del reparto.

Redes eléctricas e iluminación

Las redes eléctricas y de telefonía son aéreas, creándose importantes conflictos con el arbolado ubicado en los parterres donde coinciden. El alumbrado público, a tresbolillo, utiliza los mismos postes del tendido eléctrico y de las líneas telefónicas fijas, y participa sistemáticamente en el conflicto funcional con el arbolado.

Mobiliario urbano

Inicialmente, dada su naturaleza el reparto no disponía de paradas de ómnibus, como parte del equipamiento urbano. Posteriormente fueron incorporándose versiones muy ligeras, con techos y bancos. La mayoría se ubicó en ampliaciones practicadas en el pavimento de hormigón utilizado en las aceras y otras negociando el terreno con los propietarios implicados.

No se previó la recolección pública de la basura, por lo que para esta actividad no se dispuso de mobiliario urbano y actualmente es fuente de problemas de sanidad e imagen.

No obstante, en la zonificación de los edificios multifamiliares tipo Sandino se concibieron, para varios edificios, espacios comunes diseñados con mobiliario urbano. Aún funcionan y constituyen el escenario por excelencia para el juego de los niños, la realización de reuniones populares y el encuentro ocasional entre personas.

Caracterización arquitectónica

Aspectos generales básicos

Las viviendas, al igual que las construidas en similares urbanizaciones de la época, se insertaron formalmente dentro del Movimiento Moderno de los años 50. Se pensaron de bajos puntales, con formas geométricas puras, sin ornamento, con acentos de materiales naturales en algunos paramentos de fachadas. En este caso, la mayoría disponía de cubiertas ligeramente inclinadas, con aleros perimetrales de 42 cm (Figura 13).

Modelos de viviendas originales: a) de dos dormitorios, b) de tres dormitorios y c) de cuatro dormitorios.
Figura 13
Modelos de viviendas originales: a) de dos dormitorios, b) de tres dormitorios y c) de cuatro dormitorios.
Fuentes: Autora

El posicionamiento de las viviendas en los lotes se realizó con criterios bioclimáticos, priorizando la ventilación natural en los dormitorios. Se definieron diez orientaciones diferentes, todas alineadas con la trama urbana existente (Figura 14). Se priorizaba la zona privada (compuesta por los dormitorios y el servicio sanitario principal) hacia el noreste, que era la dirección predominante de las brisas la mayor parte del año en aquel momento4 (Figura 15) (Figura 16). La zona de servicio (cocina, habitación de empleados y servicio sanitario auxiliar) se orientaba para garantizar el asoleamiento, mientras que la zona de uso social dependía de la ubicación de las anteriores.

Orientación de viviendas insertadas.
Figura 14
Orientación de viviendas insertadas.
Fuente: Autora

Clasificación tipológica de los modelos de viviendas según la distribución de los dormitorios en la planta física.
Figura 15
Clasificación tipológica de los modelos de viviendas según la distribución de los dormitorios en la planta física.
Fuente: Autora

Viabilidad de los tipos de viviendas, atendiendo a la frecuencia de ocurrencia de viento, según la orientación de los dormitorios en la planta física.
Figura 16
Viabilidad de los tipos de viviendas, atendiendo a la frecuencia de ocurrencia de viento, según la orientación de los dormitorios en la planta física.
Fuente: Autora

Existían seis modelos básicos de viviendas (Figura 17), compuestas por sala, comedor, cocina, servicio sanitario principal, portal, car-port5, terraza posterior y entre dos y cuatro dormitorios. Algunos modelos incorporaban una pequeña habitación para el personal de servicio y un servicio sanitario mínimo asociado.

Modelos básicos de las viviendas.
Figura 17
Modelos básicos de las viviendas.
Fuente: Autora

Todas disponían de jardín, pasillos laterales y patio al fondo, mientras que las que ocupaban más de un lote poseían patios laterales. La fachada principal siempre aparece paralela a la calle o con frente a la vía pública; alineada con sus colindantes. En general, las viviendas poseen cubiertas de doble pendiente hacia los lados, con un puntal libre máximo de 2,70 metros, disminuyendo a 2,40 metros en la parte más baja. Las superficies de piso de los modelos existentes varían desde 64,36 m2 hasta 94,09 m2, según los tipos de lotes en los cuales se insertaban (Figura 18).

Indicadores de ocupación y superficie de los modelos básicos.
Figura 18
Indicadores de ocupación y superficie de los modelos básicos.
Fuente: Autora

En las viviendas que fueron otorgadas en colectividad durante la década del 70, además del jardín, los pasillos perimetrales y el patio, algunos espacios interiores, como la sala, el comedor y la cocina, se convirtieron comunes para más de una familia. Los propietarios, al realizar la división de sus viviendas, las modificaron arquitectónicamente con el objetivo de incorporar a cada una los espacios que habían sido comunes. En otros casos, se realizaron modificaciones a partir del aumento del núcleo familiar o por la necesidad de incorporar oficinas, estudios u otro tipo de funciones. También se unificaron las cocinas originales con las habitaciones de servicio, para hacer las primeras más espaciosas.

Elementos tales como los pasillos perimetrales, la separación entre edificaciones, los aleros y la presencia de abundante vegetación, proveían de sombra a las edificaciones. El elemento con una mayor incidencia en la radiación solar es la cubierta por constituir una gran superficie construida, expuesta al sol prácticamente todo el día. La persianería tipo Miami, de madera con lucetas o de vidrio, utilizada en todos los modelos, contribuía a graduar el paso de las brisas, el sol y la luz (Figura 19). Todas las ventanas disponían de mallas antimosquitos.

Tipos de cierres permeables, ventana tipo Miami: a) de madera con luceta y b) de vidrio.
Figura 19
Tipos de cierres permeables, ventana tipo Miami: a) de madera con luceta y b) de vidrio.
Fuentes: Autora

La mayoría de los modelos tenían los estacionamientos vehiculares incorporados en forma de car-ports, como espacios insertados dentro de la planta física, parcialmente cerrados en su perímetro frontal o lateral. (Figura 13). Con el paso del tiempo, muchos residentes los cerraron con diseños variados de herrería, manteniendo la transparencia, y otros para ganar ese espacio funcionalmente para la vivienda. En algunos casos se ubicaron en el espacio exterior, manteniéndose abiertos, con una estructura de cierre superior de tipo ligero, con planchas acanaladas metálicas o de asbesto cemento. Otros fueron cerrados, unos en su espacio original y otros en la zona de exterior; en esta última variante, incumpliendo con las regulaciones urbanísticas.

Debe destacarse la existencia de viviendas que no constituyen modelos originales asociados al catálogo de promoción del reparto, dada la posibilidad dada por el Plan FHA de comprar solamente el lote y construir con un diseño propio. Estos casos, se observan viviendas de entre uno y dos niveles de altura, que ocuparon entre uno y tres lotes, con una mayor superficie construida pero igualmente representativas del Movimiento Moderno (Figura 20).

Viviendas construidas con modelos diferentes: a) y b) de un nivel, c) y d) de dos niveles.
Figura 20
Viviendas construidas con modelos diferentes: a) y b) de un nivel, c) y d) de dos niveles.
Fuentes: Autora

Aspectos constructivos

En cuanto a la estructura, los cimientos eran generalmente ciclópeos y corridos. Resultó deficiente su funcionamiento por problemas de asentamientos no previstos debido a las arcillas existentes en el suelo, lo que dio lugar a agrietamientos en los paramentos, tanto horizontales como diagonales.

Los muros fueron construidos con bloques de mortero de arena, gravilla y cemento, muy al uso en la época de construcción. Estos fueron colocados con morteros de tercio, similares a los utilizados en los repellos. Dicho material ha funcionado adecuadamente a lo largo de los años.

Las paredes de carga, de 20 cm de ancho, al igual que los demás cierres exteriores, disponían de un cerramiento perimetral de hormigón armado de construcción monolítica con las cubiertas, de igual material, las cuales cargaban en una sola dirección, sobre los cerramientos transversales de los frentes de las viviendas. Es frecuente la aparición de eflorescencias en las dos primeras hiladas de los muros, debido a un inadecuado aislamiento de éstos con respecto a los cimientos. Se utilizó frecuentemente arena de mar en los morteros utilizados para elaborar estos elementos, sobre todo en el hormigón armado de las losas, lo que dio lugar a importantes problemas de deterioro. Lo anterior se expresó en la porosidad y entrada de agua a pesar de la pendiente, de la rápida corrosión del acero, del agrietamiento del hormigón, y de la expulsión consecuente de la capa de recubrimiento inferior, llegando en algunos casos al colapso de las losas en diferentes espacios de las viviendas. Algunas cubiertas tenían recubrimientos de enrajonado y soladura.

En cuanto a las terminaciones interiores, los pisos eran mayoritariamente de terrazo integral, con una elevada calidad de ejecución. Los paramentos verticales fueron terminados con un repello fino y pintura de vinyl. Los recubrimientos interiores de las losas eran hechos con masilla yeso, y duraron lo que su soporte permitió. Las puertas eran lisas, de madera contrachapada, y en algunos casos de hierro y vidrio con buena ornamentación. Los cierres permeables eran de persianería tipo Miami, de madera con luceta o vidrio (Figura 19).

En las primeras dos décadas de su vida, el reparto se mantuvo en su estado original: las viviendas con buen mantenimiento, los jardines arreglados, las áreas verdes exteriores chapeadas y recogidas, las calles limpias, y sin indisciplinas urbanas o sociales. Un gran número de las viviendas originales se mantiene en la actualidad sin transformaciones volumétricas o de planta, aunque con serios problemas de mantenimiento en sus paramentos exteriores.

Discusión

El reparto Fontanar representó, junto a otros desarrollados en la década de 1950, tales como Víbora Park, Altahabana, Casino Deportivo, Capri, Santa Catalina, Náutico, Flores, Alturas de Embil y Parque Residencial Bahía, una de las intervenciones urbanas más significativas del período [2, 3, 4].

En su morfología, responde a los desarrollos urbanísticos realizados en los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX, a partir de la aparición del Nuevo Urbanismo, cuyos postulados han sido considerados en el paulatino desarrollo hacia un urbanismo sostenible [15, 16]. En su diseño urbano-arquitectónico, se consideraron algunos de los criterios planteados décadas después por Andrés Duany y Elizabeth Plater-Zyberk en la metodología del Traditional Neighbourhood Development, desarrollada con la urbanización Seaside, en California, primer ejemplo del movimiento del Nuevo Urbanismo [15, 16].

Es notable en el reparto el aprovechamiento de las condicionantes climáticas y topográficas existentes para su conformación:

Todo lo cual contribuyó a lograr un indiscutible y permanente genius loci en la urbanización. No obstante, aunque el reparto constituye uno de los exponentes mejor conservados de un período importante de desarrollo del urbanismo cubano, en los documentos rectores de la Dirección Nacional y Provincial de Planificación Física, no se declara relevante dentro de la Zona de Alto Valor Histórico-Cultural del municipio Boyeros [17, 18].

La nueva integración social y espacial del reparto

Se trata de una urbanización que respondió a las aspiraciones de la clase media para la que fue originalmente creado. Su estructura estaba basada en la movilidad a través del uso del automóvil, con mensajería en los servicios primarios, con servicio de seguridad particular (no común en la época), con la existencia de una homogeneidad socio-económica y cultural definida por el mercado. Sus propietarios iniciales fueron profesionales, intelectuales, artistas, comerciantes, etc., todos correspondientes a la clase media.

Los cambios realizados contribuyeron a la transformación paulatina de la imagen urbana y la estructura social del reparto, más acorde con la concepción popular integrativa del país, contribuyendo a borrar las segregaciones espaciales de clase anteriores a 1959.

Las edificaciones originales, en su gran mayoría, conservan los elementos constructivos que las definían desde su origen. Las modificaciones que surgieron fueron comenzadas por los propietarios privados, y se enfocaron básicamente en el aumento dimensional de espacios interiores y cierres de terrazas y car-ports.

En cuanto a los espacios verdes, existen potencialidades para su contribución al mejoramiento de la estructura funcional del reparto. Adecuadamente vinculados entre sí, podrían incrementar sensiblemente su eficiencia para usos urbanos (recreación, deporte, intercambio social), pues son pocos los espacios públicos diseñados con este fin. El reparto cuenta con un solo parque, muy deteriorado en la actualidad, debido a su escaso mantenimiento.

Conclusiones

Se concluye del presente diagnóstico que el reparto representa un ejemplo valioso del desarrollo del urbanismo y la arquitectura cubana en los años 50, conservado muy cerca de su originalidad y la esencia conceptual del modelo de urbanización. Constituye un interesante patrimonio arquitectónico, por la funcionalidad de su urbanismo y la belleza de su arquitectura, y cultural, por el sentido de pertenencia de sus más antiguos residentes y los modos de vida que allí confluyen. Si bien muchas viviendas han sido transformadas formalmente, en la mayoría mantienen perceptible su expresión original, lo que le confiere valor patrimonial como sector urbano. Es interesante la integración socio-espacial paulatina, expresada en las transformaciones constructivas y estilísticas del reparto, alcanzada en las siete décadas, a partir de la integración social fomentada por la política social de la Revolución.

Se clasifica como una zona no crítica dentro de la problemática urbana de la ciudad y, por ende, no constituye un sitio a intervenir en la proyección de inversiones del período 2014-2030, aunque se inserta geográficamente en el área de intervención de determinadas inversiones importantes, relacionadas con el transporte y su infraestructura, y los espacios públicos y áreas verdes.

Por las razones explicadas, se debería analizar su consideración, al menos, como zona de atención y estudio, ya que forma parte de la imagen del entorno comprometido con el desarrollo de las acciones descritas, y representa un ícono singular en el diseño urbano del territorio al considerar aspectos diversos poco considerados en la práctica urbana nacional. Por su escala y sus particularidades urbanísticas y espaciales podría, incluso, formar parte de planes piloto para nuevos modelos de gestión urbana.

Vale su estudio en la búsqueda del rescate de lo mejor de la producción urbanística y arquitectónica de momentos anteriores del desarrollo del país, y de los resultados, en lo urbanístico y estilístico, de la integración social fomentada por la Revolución.

Referencias bibliográficas

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Notas

2 1 Información ofrecida por la Lic. Lourdes Rodríguez, antigua residente del reparto.
3 2 Término utilizado en Cuba para identificar aquellas viviendas que quedaron a disposición única del Estado, para definir su uso posterior.
4 3 Información ofrecida por el Prof. Arq. Rubén Andrés Bancrofft Hernández, quien fuera beneficiado con una vivienda, en 1972, al ser un joven profesor de la Facultad de Arquitectura no residente en La Habana.
5 4 En la actualidad, según datos aportados por el Instituto de Meteorología de Cuba, la dirección predominante de las brisas se ha ido moviendo hacia el este, sin constituir este cambio una modificación sustancial del desempeño térmico de las viviendas.
6 5 En Cuba, se utiliza para identificar al garaje con perímetro parcialmente abierto

Notas de autor

*Autor para la correspondencia: yana.bancroft.p@gmail.com

Declaración de intereses

La autora declara que no existen conflictos de intereses que representen riesgos para la publicación del artículo
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