Reseñas

| Armus Diego, Ubelaker Andrade Lisa. The Buenos Aires Reader: History, Culture, Politics. 2024. Durham. Duke University Press. 383pp. |
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Este libro forma parte de una serie publicada por Duke University Press destinada mayormente al público universitario angloparlante. La idea principal es poner a disposición del alumnado una variedad de fuentes (escritos, testimonios, relatos, entre otras) que puedan utilizarse para debates en clase. La serie se inició en 2002 con la intención de abordar casos latinoamericanos, siendo Argentina el protagonista del primer volumen, publicado en 2002. Desde entonces se ha expandido a otras regiones del mundo y también a grandes urbes latinoamericanas. En este trabajo, Buenos Aires es la tercera ciudad en América Latina en recibir un volumen.
Titulado The Buenos Aires Reader, este libro se basa en una selección de textos o fuentes traducidas al inglés y conectadas en torno a temas articuladores mediante distintas introducciones. Sus editores, Diego Armus y Lisa Ubelaker Andrade, argumentan que el objetivo principal es ofrecer un panorama general de la ciudad pero sin simplificarla en exceso. Es decir, juntar las diversas voces de Buenos Aires expresadas a través del arte, la academia, la literatura, el periodismo o el conocimiento colectivo. En este sentido, han presentado un convincente retrato apelando a un estilo que se asemeja al de los pintores puntillistas, como Georges Seurat, quienes usaban puntos de color para crear una imagen. Se trata de una sucesión de fuentes primarias bien elegidas con breves, pero a la vez excelentes, resúmenes de la historia de la ciudad, además de material introductorio para unir las piezas documentales.
La introducción al volumen y a cada sección del libro, junto con sus exposiciones sobre las fuentes, podrían convertirse, en muchos aspectos, en una historia de la ciudad si se separaran de los propios documentos y se expandieran un poco. La visión que los editores tienen de Buenos Aires, obviamente, está marcada por su propia subjetividad. En parte, necesitaban decidir en qué centrar su atención y qué otras áreas importantes dejar de lado. Ningún libro de un tamaño razonable puede centrarse en todos los aspectos de la vida, ya que Buenos Aires es demasiado compleja, cambiante y multifacética. Además, no existen dos observadores de la ciudad que puedan verla de la misma manera. Sin embargo, ambos editores (Ubelaker Andrade es norteamericana, pero vive en Buenos Aires y Armus es argentino, pero reside en Estados Unidos) han creado una imagen elegante y útil de la ciudad.
El libro está organizado de manera simple, con una introducción y siete secciones. Cada una de estas incluye diferentes citas o extractos de fuentes primarias, que se complementan con breves exposiciones y una discusión por parte de los editores. Estas citas son usualmente cortas, aunque en este punto entiendo que podrían ser más extensas en algunos casos, en aras de captar mayor atención y ser más funcionales para los estudiantes. Esto posiblemente ayudaría a identificar más claramente los aspectos que los editores buscaban destacar. Por lo demás, la selección de las citas es muy oportuna, ya que incluye desde autores anónimos –o poco conocidos– hasta otros más famosos que escribieron desde el siglo XIX hasta la actualidad. También se incluyen secciones de entrevistas personales, algunas publicadas previamente y otras inéditas. El volumen se concentra en la historia cultural y social y, si bien abarca un amplio marco temporal, se enfoca principalmente en décadas recientes.
La primera sección se llama “La ciudad viva” y ofrece información breve sobre el consumo, las enfermedades, las asociaciones civiles, las condiciones de vida y los barrios de emergencia (o “villas”). Se trata de una sección interesante, aunque podría haberse extendido algo más. El siguiente capítulo, titulado “Salir a las calles”, analiza el uso de la vía pública en diferentes contextos, tanto para celebraciones como para protestas, dándole más atención a estas últimas. El tercer capítulo, “Comer en Buenos Aires”, presenta escritos sobre la gastronomía porteña, donde son protagonistas el mate, las pizzas, los asados y también los lugares donde se compra y consume comida. Como era de esperar, el fútbol tiene su propio capítulo que lleva por nombre “Hinchas, cracks y potreros en la ciudad del fútbol”. Allí se analiza el deporte más popular de Argentina desde una perspectiva social, mientras se intenta mostrar algo de la pasión que dicho juego genera. Dos de las siguientes tres secciones son más difíciles de categorizar. “Leyendo, mirando y escuchando en Buenos Aires” tiene fuentes que examinan la educación y la lectura, así como el cine, la radio y la televisión. Los pasajes elegidos van desde Sarmiento discutiendo la importancia de la educación para una sociedad, hasta debates sobre movimientos literarios y la censura bajo la última dictadura militar. La penúltima sección se adentra en la noche porteña. Contiene, entre otras cosas, escritos sobre entretenimiento popular (ópera, tango, folclore, rock y cumbia) y un análisis sobre el uso de la noche por parte de los militares durante la última dictadura. El apartado final, titulado “Ciudades escritas”, se basa en la suposición de que los escritores contribuyen a moldear la imagen de la ciudad. Es una mezcla de diferentes visiones de la ciudad que incluye, entre otros temas, los debates que identificaban a Buenos Aires como la París de Sudamérica y las disputas en torno a esa visión. También se agregan discusiones sobre movilidad social y el ideario de Buenos Aires como una ciudad de clase media. El final de este apartado trata el tema de los cambiantes años 1940 y cómo esas transformaciones se conectaron con el peronismo. La composición de este último capítulo es bastante más heterogénea que la de los anteriores, aunque probablemente se deba a la necesidad de no excluir tópicos que los editores consideran relevantes.
En suma, Armus y Ubelaker Andrade han logrado pintar un excelente retrato de Buenos Aires. Es la Buenos Aires que conozco y amo, pero si me pidieran producir un volumen similar, se vería algo diferente, en gran parte porque mis propios intereses difieren. Prestaría más atención al desarrollo histórico y físico de la ciudad. Si bien esto último se discute en el libro, creo que para alguien que nunca ha visto Buenos Aires se podría poner más énfasis en la particular morfología recta de calles, en la llanura del paisaje y en la aparente infinitud de la ciudad. También incluiría más fuentes que abordaran los cambios a lo largo del tiempo. Pondría mayor énfasis en el significado del “barrio” para muchas generaciones de porteños y en cómo las instituciones barriales ayudaron a crear y mantener su propio sentido de pertenencia, así como en la manera en que ese apego ha disminuido en los últimos tiempos. Por ejemplo, en el libro hay una excelente discusión sobre el papel del fútbol en distintos ámbitos de la ciudad. Sin embargo, no se enfatiza el hecho de que los clubes de fútbol son mucho más que lugares para ver o practicar ese deporte. El concepto de instituciones deportivas que no son propiedad de individuos adinerados, sino asociaciones cívicas en las que los miembros pueden participar en una amplia gama de actividades e incluso elegir a las autoridades que dirigen el club, es algo que sería difícil de concebir para casi toda la audiencia prevista del libro. En muchos sentidos, la profunda lealtad a los clubes se explica parcialmente por su naturaleza y en muchos casos por su arraigo en un barrio particular.
Otro tema que habría tratado con mayor énfasis es la relación entre Buenos Aires y los inmigrantes, que contribuyeron a remodelar continuamente la cultura de la ciudad. Sería un aspecto revelador para muchos de los lectores previstos del libro, sobre todo norteamericanos, que creen erróneamente que su sociedad ha sido la única gran receptora de inmigrantes de otros países. En tal sentido, analizar cómo otra sociedad intentó lidiar con los cambios que trajo la inmigración podría ser muy útil, más aún en el contexto actual, en el que Estados Unidos está atravesando una crisis inmigratoria. La gran laguna en este aspecto, en mi opinión, es la falta de discusión sobre política. Para bien o para mal, como en todas las sociedades, la política da forma a la naturaleza de gran parte del tejido de la vida pública. El transporte público, la provisión de servicios públicos, la limpieza de las calles e incluso la naturaleza del desarrollo urbano están al menos parcialmente determinados por la política.
Si bien el volumen tiene un obvio atractivo para el mundo académico angloparlante y, por qué no, para visitantes curiosos antes de su primer viaje a Buenos Aires, como norteamericano no sabría decir cuán importante sería para una audiencia argentina. Todos los porteños tienen su propia visión firmemente sostenida de su ciudad, e incluso los argentinos que realmente no conocen bien la capital tienen opiniones sobre ella y su papel en su país. Aun así, la obra de Armus y Ubelaker Andrade es una representación muy bien lograda, e incluso traducida al español, podría ser una fuente interesante para usar en clase.
Es probable que quien haya estudiado Buenos Aires, sus características e idiosincrasias (que la convierten en un lugar profundamente complejo) crearía un retrato diferente. Aunque los editores han producido una visión de la capital argentina muy diferente a la que yo habría escrito, es excelente, y admiro profundamente el volumen. Se percibe la vitalidad y complejidad de la ciudad. Es una imagen muy apropiada de Buenos Aires.
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