Notas breves
Continuidad de una historia: la misión bautista bereana en Auras, Holguín (Cuba)
Continuidad de una historia: la misión bautista bereana en Auras, Holguín (Cuba)
Sociedad y Religión: Sociología, Antropología e Historia de la Religión en el Cono Sur, vol. 32, núm. 59, 2022
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas

Los primeros misioneros bereanos llegaron a Auras (Gibara) en el año 1951, después de percibir que la misión no cobró frutos en Bahía Honda - Pinar del Río (1945), ni en Falcón - Las Villas (1948), debido a la cantidad de denominaciones que ya eran muy fuertes en esas localidades, entre ellas: bautistas occidentales, bautistas libres, Los Pinos Nuevos, Iglesia evangélica independiente y metodistas. Su objetivo fundamental era buscar un campo fértil para, desde allí, llevar la evangelización por toda Cuba.
Los padres de la misión fueron Clifford y Ruth Hanham, Gerald y Mary Sandall, Sanford y sus respectivas familias. Luego se unieron John, Mary Lou Thiessen y Robert y Lorena Miller. A su llegada se iniciaron los primeros cultos en el parque de la localidad. Por la gran aceptación de estas actividades religiosas se dio paso a la organización de la iglesia y con ello a la apertura de una escuela bíblica. Con el tiempo se creó el seminario o Instituto bíblico bereano.
En el año 1952 fue registrada la obra en Santiago de Cuba (Sanford, 1954), legalizada como una obra cubana, aunque dirigida por misioneros norteamericanos. Por tanto contó con los mismos derechos que el resto de las denominaciones protestantes inscritas hasta ese momento.
Los bereanos tuvieron un órgano oficial, el boletín Missiongrams. La consulta de esta fuente revela información sobre su primer servicio bautismal en la misión, realizado en La Sirena. La mayoría de los candidatos habían esperado varios meses para bautizarse. Este mismo grupo había comenzado a recibir clases nocturnas de la Biblia los miércoles. Primero fueron bautizados siete hombres. En el segundo servicio fueron bautizados doce creyentes de la iglesia central de Auras (Miller, 1953).
En correspondencia con sus amplias posibilidades económicas, la misión contó con una serie de bienes materiales -entre ellos, una planta de luz eléctrica, una bomba de agua y dos automóviles. Por citar algunos ejemplos de la proyección social de los bereanos, se puede señalar que en el seminario se enseñaron oficios, se fomentó la práctica deportiva, se realizaron labores agrícolas y los automóviles -propiedad de la misión- prestaron servicio de ambulancia a la comunidad.
El 7 de febrero de 1954 la misión se emitió la primera transmisión radial de “La hora bereana”, programa evangélico de media hora de duración que salía al aire todos los sábados a las 14:30, a través de la emisora holguinera CMKF. Contó con el respaldo de: “una pareja de ancianos y algunos amigos de los EE.UU” (Sandall, mayo-junio 1956).
Según refiere el citado boletín, en la segunda semana de abril del año 1956, Enoch Sanford realizó un viaje a la primada de Cuba y causó mucho regocijo conocer que en la zona montañosa un grupo de familias escuchaban las emisiones de radio de la misión bereana, con un nivel muy alto de satisfacción (Emisiones de Radio, 1956). Esto demuestra el alcance de “La hora bereana”.
La misión privilegió la enseñanza como un medio para la difusión del evangelio. De ahí, su manifiesta intensión de adoctrinar a los niños y jóvenes en la Palabra: “además los estudiantes en el día, y un número de las señoritas de la Iglesia local están tomando cursos de evangelismo para niños” (Hanhan, 1954), así como la proyección de formar iglesias nativas, dirigidas por pastores nativos, cuya dinámica eclesial se desollara en un ambiente de cooperación mutua entre su líder y la congregación. El primer paso en esta dirección fue la creación del Instituto bíblico, en el año 1954.
Los estudiantes pasaban cuatro horas, desde las 7:30 hasta las 11:30 en el aula. Después de la cena tomaban su siesta, luego trabajan en sus granjas toda la tarde. Después de cenar, un tiempo libre, para pasar media hora en devociones personales y el resto de la noche estudiando (Hanhan, 1954).
En La Sirena se abrió una escuela bíblica diaria de vacaciones. Desde entonces se desarrollaron servicios los jueves por la noche y los domingos por la tarde. Un joven graduado del Instituto bíblico de la Misión de las Indias Occidentales colaboró en el plantel. Algunos de los alumnos procedían de otra parte de la provincia (Miller, 1953).
La escuela bíblica de vacaciones ocupó un lugar importante en el programa de la misión. Para el año 1954, Missiongrams da fe de la existencia de ocho escuelas por todo el territorio, con la participación de 633 niños en total (Hanhan, 1954).
El trabajo en la escuela dominical fue arduo para los misioneros, porque los negocios permanecían abiertos los domingos por la mañana y las personas trabajaban hasta el atardecer, lo cual indica que no existía una cultura cristiana de guardar el domingo: “estamos tratando de enseñarles sobre la necesidad de recibir la enseñanza semanal en la escuela dominical” (Sanford, 1956).
Amplio fue el radio de acción de la Misión bereana: “muchos de sus lugares de reunión están tan alejados de los caminos, muchas veces ha sido imposible dar la vuelta por causa de los ríos crecidos” (Mi viaje a Auras, 1956). El progreso del trabajo evangelístico fue evidente, extendiéndose hacia los campos de predicación en La Sirena, Los Lazos, Candelaria, Managuaco, La Vega, entre otros:
La primera noche que estuvimos en Candelaria un hombre y su esposa se convirtieron; en la siguiente reunión, dos semanas después, siguieron los pasos en el Señor, de 35 niños 8 muchachas y 1 muchacho aceptaron al señor. En la Vega (…) de cerca de 100 que se reunieron, 20 aceptaron al señor y por la tarde 9 niños dieron su consentimiento (Encuentros en los poblados, 1956).
Mario Cabrera, pastor que sirvió en La Sirena, Los Lazos y Auras, expresó: “allá hay 45 miembros fieles en 3 iglesias (…). En este año nuevo 6 almas han sido salvadas y están caminando fielmente hacia él. Con la ayuda del señor y otros creyentes he levantado 2 iglesias” (Cabrera, 1956). Sobre el programa de Navidad celebrado en el año 1956 en Managuaco, se constató la asistencia de 300 personas. En Candelaria y La Vega estuvieron presentes más de 200 (Sandall, 1956 noviembre-diciembre).
Desde su perspectiva de trabajo, los bereanos impulsaban el desarrollo espiritual de la juventud: “la semana pasada se formó una organización para jóvenes y están planificando tener encuentros semanales en distintos hogares con un grupo llevando el mensaje, esto le ayudará a crecer en el Señor” (Sanford, 1956).
Las damas también contaron con su correspondiente organización. Sobre ellas el boletín refiere: “han organizado y elegido a sus propias líderes”. Además tenían encuentros semanales y un papel protagónico en la liturgia: conducían los servicios de alabanzas y tomaban una parte activa en todos los cultos (Sanford, 1956). Se cuenta con los registros estadísticos de la asistencia a los servicios de damas, la dirección del devocional y quién predicó en cada uno.
En el accionar de los bereanos se encontraba la realización de convenciones en otras iglesias, visitas, estudios bíblicos, bodas, contribución para la construcción de otras iglesias, distribución y venta de Biblias, periódicos y literatura cristiana, servicios de predicación, de oración, para mujeres, para jóvenes, escuelas dominicales y otras acciones propias de su praxis religiosa como el intercambio con otros misioneros foráneos. Por ejemplo el que tuvo lugar con la visita de la familia Browns, de La Florida: “hay mucho poder en la predicación de Zarel Browns y las historias de la Biblia y el cantar de toda la familia” (Miller, 1958 marzo-abril).
Missiongrams hacía constar: “a medianoche del 21 de octubre de 1958 el Ejército Rebelde llamó a un ataque general, no se permitía ningún vehículo en la carretera” (Miller, 1958 noviembre-diciembre). El texto refleja la situación histórica concreta de la isla en medio de la lucha insurreccional, a finales de la década de 1950. El acontecimiento bélico influyó en el desarrollo de la misión: “por supuesto esto afecta nuestro trabajo (…) de muchas maneras. El miedo mantiene a las personas en su casa, los servicios no están atendidos, el servicio de correo está interrumpido y han pasados semanas desde que ningún correo ha llegado desde cualquier otra dirección” (Miller, 1958 julio-agosto). Después del triunfo de la Revolución hay un agradecimiento al señor por la paz (Miller, 1959).
En septiembre de 1960, los misioneros norteamericanos abandonaron el país y dejaron un documento para las autoridades militares y judiciales de Cuba donde nombraban a una junta directiva al frente de la obra, dirigida por los ancianos de la iglesia: Hermenegildo Santiesteban (presidente), Pedro Pérez Fernández (administrador) y Aurora Martín (secretaria).
La labor prolífera de la misión bereana, sin sus líderes norteamericanos al frente, se vio trunca en el nuevo contexto histórico de auge revolucionario. Pedro Pérez Fernández en el año 1961 partió hacia Arroyón. Hermenegildo Santiesteban, entonces presidente de la obra, no continuó oficiando los cultos en las iglesias de la zona de Floro Pérez. Los líderes cubanos hicieron entrega del seminario y el resto de las propiedades de la misión al gobierno revolucionario. A partir de este momento los miembros pasaron a formar parte de otras denominaciones como los Pinos Nuevos y los Amigos Cuáqueros.
Mientras esto ocurrió en Floro Peréz, la familia Pérez Naranjo radicada en Arroyón, comenzó a asistir a la Iglesia adventista del septimo día en el poblado de Lora. Luego decidieron separarse por cuestiones doctrinales. Su posterior filiación denominacional fue los Pinos Nuevos, en Puerto Padre. Allí se formaron como pastores Nuris, David y Daniel Josué Pérez Naranjo. Este último optó por entrar al seminario, lo que fue posible mediante el apoyo del pastor Alberto Pajil y el presidente de la Iglesia de los Pinos Nuevos de Puerto Padre, Norberto Quesada Mora. Como parte de su vocación pastoral sirvió en Zulueta, Villa Clara, Báez, Purial de Vueltas y Placetas. Durante este tiempo también formó parte de la directiva de los Pinos Nuevos (entrevista realizada al pastor Daniel Josué Peréz Naranjo).
En 1997 decidió separarse de la junta para reiniciar la obra bereana, como continuidad del legado de los misioneros norteamericanos y en especial de su padre. Para ello, el 23 de febrero de 1997 retornó a Arroyón. En enero de 1998 se fundó el seminario bereano con una matrícula de veinte estudiantes, aunque solo se desarrolló una graduación. A partir de septiembre de 1998 se restablecen relaciones con los antiguos misioneros Clifford Hanhan, Robert Miller (padre) y Robert Miller (hijo). El propio Daniel Pérez Naranjo y su esposa fueron invitados a los Estados Unidos, donde intercambiaron con las diferentes iglesias de los bereanos, sobre todo en el Estado de la Florida. Esta visita propició la realización de una maestría en Jamaica para Daniel Pérez Naranjo y la vinculación de la Misión bereana de Cuba con la Asociación de Iglesias Bautistas Reformadas.
Durante los últimos años los misioneros norteamericanos han realizado varias visitas las iglesias de Arroyón y Velasco. En la actualidad1 existen quince iglesias pertenecientes a esta denominación bautista. Todas sin reconocimiento legal, se encuentran diseminadas por las provincias de Matanzas, Camagüey, Las Tunas y Holguín. La presidencia radica en Arroyón, bajo la dirección del pastor Daniel Josué Pérez Naranjo.
Referencias
Cabrera, M. (1956, septiembre – octubre). Testimonio de Mario Cabrera. Missiongrams, 13(5), 16.
Emisiones de Radio (1956, mayo – junio). Missiongrams, 13 (3), 8.
Encuentros en los poblados (1956, mayo-junio). Missiongrams, 12(3), 13.
Hanhan, C. (1954, julio – agosto). Escuela Bíblica de Verano. Missiongrams, 10(4), 12.
Hanhan, C. (1954, mayo – junio). Instituto Bíblico. Missiongrams, 11(3), 18.
Mi viaje a Auras (1956, mayo-junio). Missiongrams, 12(3), 13.
Miller, R. (1953). Primer servicio bautismal. Missiongrams, 15(5), 9.
Miller, R. (1958, julio-agosto). Insurrección en Cuba . Missiongrams, 15(3), 11.
Miller, R. (1958, marzo – abril). Reuniones evangelísticas especiales. Missiongrams, 15(2), 15.
Miller, R. (1958, noviembre – diciembre). Servicio de ambulancia. Missiongrams, 15(6), 17.
Miller, R. (1959, enero-febrero). El levantamiento en Cuba. Missiongrams, 15(1), 16.
Sandall, G. (1956, mayo-junio). La hora bereana. Missiongrams, 12(3), 11.
Sandall, G. (1956, noviembre-diciembre). Eventos actuales. Missiongrams, 13(6), 8.
Sanford, M. (1954, mayo – junio). Las noticias informan. Mssiongrams, 10 (3), 13.
Sanford, M. (1956, mayo – junio). Templo de la Misión. Missiongrams, 13 (3), 8.
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