<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<!DOCTYPE article
  PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.0 20120330//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.0/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article article-type="book-review" dtd-version="1.0" specific-use="sps-1.8" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">
	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">trace</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>Trace (México, DF)</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Trace (Méx. DF)</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="ppub">0185-6286</issn>
			<issn pub-type="epub">2007-2392</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="doi">10.22134/trace.87.2025.915</article-id>
			<article-id pub-id-type="publisher-id">00008</article-id>
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Reseñas</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			<title-group>
				<article-title>Francisco Plancarte y Navarrete: Su vida, su tiempo y su
					obra</article-title>
			</title-group>
			<contrib-group>
				<contrib contrib-type="author">
					<name>
						<surname>Lowe</surname>
						<given-names>Lynneth S.</given-names>
					</name>
					<xref ref-type="aff" rid="aff1">*</xref>
				</contrib>
				</contrib-group>
				<aff id="aff1">
					<label>*</label>
					<institution content-type="original"> Centro de Estudios Mayas, Instituto de
						Investigaciones Filológicas, UNAM, México,
						lynnethlowe@filos.unam.mx.</institution>
					<institution content-type="normalized">Universidad Nacional Autónoma de
						México</institution>
					<institution content-type="orgdiv1">Instituto de Investigaciones
						Filológicas</institution>
					<institution content-type="orgname">Universidad Nacional Autónoma de
						México</institution>
					<country country="MX">Mexico</country>
					<email>lynnethlowe@filos.unam.mx</email>
				</aff>
			<!--<pub-date date-type="pub" publication-format="electronic">
				<day>23</day>
				<month>04</month>
				<year>2025</year>
			</pub-date>
			<pub-date date-type="collection" publication-format="electronic">
				<season>Jan-Jun</season>
				<year>2025</year>
			</pub-date>-->
			<pub-date pub-type="epub-ppub">
				<season>Jan-Jun</season>
				<year>2025</year>
			</pub-date>
			<issue>87</issue>
			<fpage>181</fpage>
			<lpage>185</lpage>
			<product product-type="book">
				<person-group person-group-type="editor">
					<name>
						<surname>Espejel Carbajal</surname>
						<given-names>Claudia</given-names>
					</name>
					<name>
						<surname>Ochoa Castillo</surname>
						<given-names>Patricia</given-names>
					</name>
				</person-group>, eds. <year>2022</year>. <source>Francisco Plancarte y Navarrete: su
					vida, su tiempo y su obra</source> . <publisher-loc>Zamora</publisher-loc>:
					<publisher-name>El Colegio de Michoacán</publisher-name> /
					<publisher-name>Instituto Nacional de Antropología e Historia</publisher-name>.
				ISBN: <isbn>978-607-544-184-9</isbn>.</product>
			<history>
				<date date-type="pub">
					<day>23</day>
					<month>04</month>
					<year>2025</year>
				</date>
			</history>
			<permissions>
				<license license-type="open-access"
					xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/" xml:lang="es">
					<license-p>Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia
						Creative Commons</license-p>
				</license>
			</permissions>
			<counts>
				<fig-count count="1"/>
				<table-count count="0"/>
				<equation-count count="0"/>
				<ref-count count="1"/>
				<page-count count="5"/>
			</counts>
		</article-meta>
	</front>
	<body>
		<p>El siglo XIX fue la gran época del descubrimiento de los pueblos prehispánicos ante la
			cultura occidental. Viajeros, exploradores y arqueólogos pioneros dieron inicio a las
			investigaciones que revelarían los alcances de estas complejas civilizaciones a lo largo
			de México y Centroamérica. Así, personajes como Frédéric Waldeck, Desiré Charnay,
			Augustus y Alice Le Plongeon, Alfred Maudslay o Teobert Maler tuvieron la oportunidad de
			contemplar en su ubicación original el escenario cívico y ritual de diversas ciudades
			abandonadas por siglos en la antigua Mesoamérica. Gracias a sus detallados reportes,
			dibujos y levantamientos, el mundo pudo apreciar la relevancia y complejidad de estas
			culturas, que a todas luces mostraban un elevado desarrollo, como conseguía verse a
			través de sus elaboradas evidencias materiales, en su arquitectura, su escultura o su
			cerámica. Igual de importantes, aunque menos conocidas, resultan las aportaciones de los
			estudiosos e historiadores locales, que centraron sus esfuerzos en la creación de las
			primeras colecciones arqueológicas y documentales de nuestro país; además de difundir
			sus alcances a través de diversas publicaciones e impulsar la protección del patrimonio
			prehispánico.</p>
		<p>
			<fig id="ch1">
				<graphic xlink:href="2007-2392-trace-87-181-gch1.jpg"/>
			</fig>
		</p>
		<p>Este es el caso del protagonista del libro <italic>Francisco Plancarte y Navarrete: Su
				vida, su tiempo y su obra</italic>, el cual, bajo la coordinación de Claudia Espejel
			Carbajal y Patricia Ochoa Castillo, reúne un conjunto de diecisiete trabajos en torno a
			la labor del destacado eclesiástico y coleccionista, así como a su contexto histórico,
			que permiten valorar su papel precursor en el desarrollo de la disciplina arqueológica,
			entre otros muchos aspectos que abordó a lo largo de su trayectoria. En palabras de las
			propias editoras, esta obra nos brinda la oportunidad de apreciar «la pluralidad de
			intereses que Plancarte cultivó a lo largo de su vida, su curiosidad por el pasado de
			nuestro país, su papel en el mundo intelectual de su época y las aportaciones que hizo a
			la historia y a la arqueología mexicana en un momento relevante como fue el inicio de la
			arqueología científica» (p. 10); a ello se suman otros estudios que abordan el creciente
			interés por el estudio del pasado, desarrollado durante la segunda mitad del siglo
			XIX.</p>
		<p>Don Francisco Plancarte fue oriundo de Zamora, Michoacán, y desde muy joven se inclinó
			por el sacerdocio; se doctoró en Roma en filosofía y teología, y a la par de sus labores
			eclesiásticas a lo largo de su vida desarrolló una afición por la arqueología y la
			historia. En uno de los capítulos del libro se relata que, sabiendo de su gran interés,
			su propio tío, el padre Antonio Plancarte y Labastida, le había guardado un conjunto de
			antigüedades recuperadas durante la construcción del puente de Jacona, para cuando
			regresara de sus estudios en Roma; estas piezas, entre las cuales se mencionan un
			idolillo de barro, unas puntas de flecha y unos navajones, fueron la base de su
			colección «formada para poder estudiar la civilización de los antiguos pueblos
			habitadores de Michoacán» (<xref ref-type="bibr" rid="B1">Del Paso y Troncoso y
				Plancarte 1887</xref>, 273), según se consignó posteriormente en el primer catálogo
			de ella.</p>
		<p>Con el tiempo, el presbítero recibió diversos nombramientos en el clero, fue obispo de
			Campeche y de Cuernavaca, y arzobispo de Linares. Al final de su vida, en 1919, fue
			distinguido como miembro de la Academia Mexicana de la Historia, en reconocimiento a sus
			importantes investigaciones arqueológicas; incluso se le ha denominado como el «obispo
			arqueólogo», en virtud de tales aportaciones. Su obra más notable, <italic>Prehistoria
				de México</italic>, fue elaborada durante su exilio en los Estados Unidos durante la
			época de la Revolución, y se publicó en 1923, en forma póstuma.</p>
		<p>Sus colecciones de piezas arqueológicas fueron muy afamadas, pero además de ello realizó
			exploraciones de campo en diversos sitios para conocer sus implicaciones culturales. En
			varios de los textos de esta obra se analiza la importancia del legado del padre
			Plancarte en dichos aspectos. A lo largo de su vida llegó a formar dos importantes
			colecciones. La primera data de su época como profesor del Colegio de San Luis Gonzaga,
			tanto en Michoacán como en la Ciudad de México, durante la cual alcanzó a reunir más de
			2800 piezas. Resulta sumamente interesante conocer el proceso de formación de tales
			colecciones, inicialmente a partir de la excavación de diversos sitios en los
			alrededores de Jacona y luego en otras zonas del Occidente y la cuenca de México,
			incluso con la participación de los alumnos del colegio, o por obsequios que recibía de
			sus amistades, procedentes de otras regiones. De sus recorridos en la zona de San
			Joaquín, comentaba lo siguiente:</p>
		<disp-quote>
			<p>mi distracción favorita por las tardes era salir a los campos con algunos de mis
				alumnos, para buscar en las inmediaciones de los teteles, cabecitas de ídolos,
				tepalcates pintados, malacates, cuentas de piedra, puntas de flecha, cuchillos de
				obsidiana y otros muchos objetos antiguos que recogíamos abundantemente de la
				superficie del suelo. (<xref ref-type="bibr" rid="B1">Del Paso y Troncoso y
					Plancarte 1887</xref>, 34)</p>
		</disp-quote>
		<p>Al respecto, se destaca la importancia que don Francisco daba al contexto de los
			hallazgos y al registro de sus excavaciones, y también a la interpretación de las
			mismas, ya que no era un simple coleccionista, sino que tenía un interés por las
			diferentes expresiones culturales que representaban las piezas que encontraba. Por
			ejemplo, al excavar un contexto funerario en el sitio de Los Gatos, interpretó que se
			trataba de la tumba de un gobernante al analizar la composición, variedad y riqueza del
			ajuar asociado. También puede destacarse su interés por las figurillas preclásicas, que
			él identificó como de tipo «arcaico», procedentes de varios sitios tempranos de la
			cuenca de México y cuyas observaciones constituyen un antecedente relevante para su
			estudio tipológico.</p>
		<p>Con esta primera colección participó en la Exposición Histórico-Americana de Madrid, en
			1892, realizada como parte de los festejos del IV centenario del descubrimiento de
			América, y que más tarde fue adquirida por el Museo Nacional. El catálogo, elaborado en
			colaboración con Francisco del Paso y Troncoso, permite apreciar los conceptos de
			clasificación aplicados por su autor, considerando en primer término las culturas de
			adscripción o «naciones», así como su función y el tipo de objeto, agregando
			ocasionalmente observaciones sobre el contexto del hallazgo o sus implicaciones
			históricas.</p>
		<p>Posteriormente, don Francisco iniciaría su segunda colección a partir de su estancia en
			Cuernavaca, visitando numerosos sitios y realizando excavaciones que incrementaron su
			acervo, con el cual fundó un museo en el Palacio del Episcopado, que después de su
			muerte pasaría en su mayor parte al Museo Nacional. Al respecto, me parece importante
			resaltar el minucioso trabajo, casi detectivesco, de análisis de inventarios, fichas y
			etiquetas llevado a cabo por diversos investigadores, con respecto a los acervos del
			Museo Nacional y el Museo Michoacano para tratar de identificar el origen y trayectoria
			de las piezas, al igual que en varios recintos del extranjero, incluyendo Francia,
			Bélgica y la República Checa. Además de la arqueología, hay muchas otras vertientes de
			la obra de Plancarte que se abordan en este volumen, por ejemplo, sus apuntes sobre la
			geografía de Morelos y su rescate documental en el caso del «Manuscrito de Carapan» o
				<italic>Códice Plancarte</italic> y las reproducciones que encargó para la
			Exposición de Madrid de diversos documentos indígenas de Michoacán que han servido para
			preservar su contenido; de igual manera, varios de los textos ilustran sus relaciones
			con otros personajes de la época, entre ellos, el doctor Nicolás León, la investigadora
			Zelia Nuttall o el arqueólogo William Henry Holmes.</p>
		<p>Un aspecto de especial interés que se analiza en el libro es el papel de diversos
			eclesiásticos ilustrados que, al igual que el padre Plancarte, participaron en la
			conformación de algunos de los primeros museos en nuestro país durante el siglo XIX,
			muchas veces a partir de sus propias colecciones; este sería el caso del padre Juan José
			Canseco -quien dirigió el primer gabinete de antigüedades del Instituto de Artes y
			Ciencias de Oaxaca-, de los padres Camacho -que instalaron un pequeño museo particular
			de arqueología e historia natural en Campeche- o del obispo Crescencio Carrillo y
			Ancona, fundador del Museo Yucateco, cuya labor abrió el camino para el establecimiento
			de importantes instituciones en la República y reafirmó la importancia de reunir
			colecciones que impulsaran el avance del conocimiento del pasado.</p>
		<p>Muchas otras instituciones y personajes desfilan por las páginas de esta obra y aportan
			información acerca del rico contexto intelectual de la época en torno al estudio de las
			antigüedades prehispánicas, tanto en México como más allá de sus fronteras, por ejemplo,
			Francisco del Paso y Troncoso, Auguste Genin, Leopoldo Batres o Eduard y Cecilia Seler,
			por mencionar solamente algunos de ellos.</p>
		<p>En síntesis, esta obra colectiva representa una importante contribución al tema de la
			historia de la arqueología mexicana durante el siglo XIX que nos permite adentrarnos no
			solo en las labores coleccionistas del presbítero Francisco Plancarte y en los orígenes
			de los acervos de los museos, sino también en toda una época de revaloración de las
			culturas indígenas mesoamericanas que establecería los fundamentos para el desarrollo de
			la disciplina desde una perspectiva científica.</p>
	</body>
	<back>
		<ref-list>
			<title>Referencia</title>
			<ref id="B1">
				<mixed-citation>Del Paso y Troncoso, Francisco, y Francisco Plancarte. 1897.
					«Exposición Histórico-Americana de Madrid para 1892, sección de México, catálogo
					de la colección del señor presbítero don Francisco Plancarte formada con la
					colaboración del dueño por el director del Museo Nacional de México».
						<italic>Anales del Museo Nacional de México</italic>, 4:
					273-357.</mixed-citation>
				<element-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<name>
							<surname>Del Paso y Troncoso</surname>
							<given-names>Francisco</given-names>
						</name>
						<name>
							<surname>Plancarte</surname>
							<given-names>Francisco</given-names>
						</name>
					</person-group>
					<year>1897</year>
					<article-title>Exposición Histórico-Americana de Madrid para 1892, sección de
						México, catálogo de la colección del señor presbítero don Francisco
						Plancarte formada con la colaboración del dueño por el director del Museo
						Nacional de México</article-title>
					<source>Anales del Museo Nacional de México</source>
					<issue>4</issue>
					<fpage>273</fpage>
					<lpage>357</lpage>
				</element-citation>
			</ref>
		</ref-list>
	</back>
</article>
